InicioCineCrítica de The Matrix Resurrections (2021) | Risa, vergüenza y aburrimiento

Crítica de The Matrix Resurrections (2021) | Risa, vergüenza y aburrimiento

Muy buenas. Juanma y un servidor hemos visto uno de los estrenos más esperados de diciembre (con permiso de Spiderman, Kingsman y Spielberg) y hemos decidido traeros crítica conjunta, un 2×1 como ya hiciésemos en Mank. Sin más preámbulos nos ponemos al lío.

Carlos María Porras.

Va acabando el año y todavía quedan estrenos potentes para cerrar este 2021 como esta The Matrix Resurrections. Aunque la coloqué como una de las películas más esperadas para mí, he de decir que después de haberla visto lejos de entusiasmarme la coloco como una de las sensaciones más decepcionantes que he experimentado en todo el año, pareciéndome una mala película que ha desaprovechado el estado de gracia de su actor, Keanu Reeves, que dicho sea de paso nos vuelve a dar con una interpretación sosa y falto de carisma.

The Matrix Resurrections

The Matrix Resurrections se ríe de sí misma.

Dirigida por Lana Wachowski, ya que a su hermana no le hizo gracia volver a este universo, vemos que no todo vale y es que la historia que tenemos no acaba de funcionar.

Al fin y al cabo ya nos contaron todo de Neo y Trinity en la trilogía. Se cerraba con un buen final y sin necesidad de volver a revisitar este mundo. Pero Warner y Lana Wachowski aprovechando el nuevo tirón del que goza Keanu Reeves en los últimos años han decidido subirse al carro y obsequiarnos con una nueva entrega que sinceramente se aleja muchísimo del espíritu en fondo y forma de la anterior trilogía.

La premisa es muy simple, Neo vive una vida como empresario estrella de videojuegos, que ha creado Matrix y ha sido llevada al cine. Ahora Warner decide querer volver a ese mundo. Saben que no tienen más nada que contar pero quieren seguir explotando la gallina de los huevos de oro, tan real como la vida misma, vale, lo pillé. Mientras, en su vida privada Neo recurre a un terapeuta que le prescribe diariamente unas pastillas azules.

Como vemos hay una serie de autoreferencias y metalenguaje que lejos de emocionarme y trasladarme a la trilogía original, no me acaban de casar con el tono de las anteriores películas. Una mofa que no acabo de pillar. Así tras el tedio de la primera hora vamos a parar nuevamente al mundo de las máquinas para ver como la película ya sin pudor alguno decide lanzarse cuesta abajo sin frenos, dándonos momentos hilarantes como esa nonagenaria Niobe.

El último tercio de la película con una acción desenfrenada tampoco me ha emocionado. Y es que las escenas y las coreografías no me convencen, todo a ello con una decepción mayúscula en cuanto a lo estético, uno de los puntos fuertes de la película original.

Para colmo, lo que decía al principio, nos encontramos con la peor versión de Keanu Reeves, soso e inexpresivo. Quizás eso le pueda valer en la saga de John Wick pero aquí hace falta algo más que poner cara de bobo todo el rato.

De Carrie-Anne Moss, solo puedo decir que está muy desaprovechada. Se come en interpretación a Reeves y al final no aparece practicamente en pantalla.

Una lástima también lo que ocurre con personajes claves de la saga como Morfeo o el Agente Smith, muy mal llevado y no me apetece hacer mayor inciso en ello.

Y qué decir de la música. Matrix tenía una banda sonora espectacular. Tanto en canciones como en la música original, obra de un Don Davis que nos legó música para la historia. Ojo que la banda sonora de Johnny Klimek y Tom Tykwer para The Matrix Resurrections tiene muy buenos momentos pero no alcanza a la trilogía original.

The Matrix Resurrections

Consideraciones finales.

Soy fan del universo Matrix. Me encantó la primera película y disfruté en cierta medida de las dos secuelas. Me maravillaron sus dos videojuegos, Enter the Matrix y Path of the Neo. Aluciné con Animatrix y recientemente he flipado mucho con El despertar de Matrix: Una experiencia de Unreal Engine 5; una demo técnica cinematográfica de mundo abierto, interactiva y gratuita a partir de una idea original escrita y dirigida por Lana Wachowski y James McTeigue, esta revolucionaria demo técnica que recupera a Keanu Reeves y Carrie-Anne Moss en sus papeles de Neo y Trinity en una singular fusión entre lo real y lo irreal.

Pero The Matrix Resurrections no funciona ni como secuela, en términos generales, ni como película en particular. Dos horas y media (Una duración ya estándar del cine comercial por lo que se ve) que se hacen tediosas por una mala dirección, un flojo casting y una historia insulsa que en consecuencia hace postularse, al menos para mí, en lo peor que he visto en este 2021. Me tomaré la pastilla azul para olvidar este despropósito.

Juanma Martín.

Matrix es uno de esos largometrajes que por méritos propios entraría en la categoría de cine de culto. El fenómeno cinematográfico que trajo consigo la primera entrega de Las hermanas Wachowski en 1999 fue brutal y las encumbró como cineastas visionarias. Ahora, 22 años después, una de ellas (Lana) nos trae la cuarta entrega de esta saga deudora del anime, el cyberpunk y el cine de acción de Hong Kong.

Esto es mejor afrontarlo sin paños calientes: Matrix Resurrections es la peor película que he visto en 2021. Incluso por debajo de Resident Evil: Bienvenidos a Racoon City. Al menos la segunda es una fiel adaptación del título de Capcom.

Tras lo mencionado en el párrafo anterior ya se puede saber por dónde va a ir mi crítica, así que no me voy a extender más en divagaciones.

Una Resurrección innecesaria y vergonzosa

Muchas cosas no funcionan en esta cinta de Lana Wachowski, ni la acción, ni el humor, ni la historia ni los personajes. ¿Os acordáis de aquella frase de Han Solo: ‘Yo estoy en esto por el dinero’? Pues eso es lo que debieron pensar los productores y directora de esta cuarta entrega, ya que nos encontramos con un producto sin alma y que no llega a la altura de la peor catalogada de la trilogía.

Sé que Matrix es un blockbuster y no hay que pedirle ‘peras al olmo’ pero todo lo que convirtió en única a la primera entrega se ha esfumado y eso reduce a ‘Resurrections’ a un producto innecesario y que no aporta nada. No encontramos en este filme nada que la haga especial, ni visual ni argumentalmente hablando. Ha pasado a ser una película del montón que ha hecho más daño que beneficio al universo de Matrix.

Hay escenas de acción míticas en cada de una de las cintas anteriores: La aparición de Trinity,  Neo esquivando balas por primera vez, la persecución en la autopista, el combate final entre el Agente Smith y Neo.  Cada una de ellas demostró que la creatividad de sus directores era increíble, pues bien, aquí no veremos combates épicos o acrobacias imposibles. Todo es caótico repetitivo y ausente de esa imaginación desbordante de antaño.

Creo que Corey Yuen, coreógrafo de las cintas anteriores, debe estar echándose unas risas al ver lo mediocres que son las escenas de artes marciales que se ven durante todo el metraje. No salvo ninguna, ninguna. El enfrentamiento entre Smith y Neo me produce vergüenza ajena y la par que enfado. Carlos y yo somos amantes de las películas de artes marciales y podríamos decir de memoria, al menos cinco títulos, que superan lo visto aquí.

La cinta original tenía una paleta de colores que de manera subconsciente indica al espectador en que mundo se encontraba y le otorgaba cierta textura al filme: Verdoso para Matrix (imitando el tono del código) y Azulado para el mundo real.  Este trato tácito aquí ha desaparecido y todo se ha vuelto plano y sin atractivo.

Visualmente ‘Resurrections’ carece de potencia, su innovación es nula y se apoya demasiado en imágenes prestadas de las cintas anteriores para tratar de rascar la emotividad o el aplauso del público. Como se suele decir: ‘Está tratando de vivir de las rentas’

Dejando a un lado el apartado visual y centrándonos en el interpretativo he decir, con todo el dolor de mi corazón que Keanu Reeves ni está ni se le espera. Viaja durante toda la cinta empujando NPCs con su campo de fuerza y parando balas mientras visita a su psicólogo para averiguar si está perdiendo el juicio.  No hay rastro de su Neo anterior y se convierte en un personaje que no interesa y con el que no se consigue empatizar en las dos horas y media del largometraje.

Todo lo contrario ocurre con Trinity (Carrie Anne Moss) que pese al escaso tiempo en pantalla y lo mal que se ha llevado su personaje, consigue que queramos verla más.  Se ha desaprovechado mucho su presencia relegándola a un segundo plano que no se merece.

Lo siento por Yahya Abdul-Mateen II y Jonathan Groff pero su Morfeo y su Smith, respetivamente, son de risa gracias a un guion que no está a la altura. Las sombras de Lawrence Fishburne y Hugo Weaving son demasiado alargadas.

Matrix Resurrections

La cinta tiene otro gran defecto (de los muchos que la pueblan) y es que cae en la sobreexplicación durante todo el metraje y nos encontramos con monólogos aburridos y carentes de interés salpicando una acción tediosa. Unos discursos que no funcionan y que consiguen que aprecie el del Arquitecto.

‘Matrix Resurrections’ es una parodia de sí misma carente de humor y con chistes que no tienen gracia (con esa escena postcréditos vergonzosa) y que parecen creados para mofarse de todo el universo y de todos los fans de la franquicia.

Conclusión

Película mediocre que va en caída libre desde el primer minuto y que no sabe remontar el vuelo en ningún momento. Todo falla en este título, desde la puesta en escena hasta la banda sonora, pasando por la interpretación de algunos actores y actrices.

Matrix ya murió con ‘Revolutions’ pero tras un paso por Umbrella Corp. este zombi ha conseguido arrastrase por el suelo.

Seguir hablando de este despropósito es una pérdida de tiempo, así que (personalmente) no recomiendo ir al cine a verla, y mucho menos si se es un fan de la franquicia.

Espero, sinceramente, que no veamos más Matrix en pantalla grande y menos de la mano de Lana Wachowski. Maldita pastilla roja.

Un saludo y feliz 2022.

Carlos María Porras Castaños
Carlos María Porras Castañoshttps://despojosdelahistoria.wordpress.com/
Community manager, Historiador y documentalista, apasionado del cine, las series, la lectura y el fútbol... en definitiva de las cosas que nos hacen felices.

2 COMENTARIOS

  1. Tenía tantas ganas de quitar esta cosa que ni me di cuenta de que tenía escena poscréditos; he tenido que buscarla y me arrepiento de haber salido de mi ignarancia.
    Mira que el comienzo, con todo el discurso meta me estaba haciendo gracia como broma/reflexión, pero qué poquito duró eso.
    En fin, 2 horas y media que no recuperaremos jaja
    Un saludo.

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