Joe Abercrombie es el principal exponente del Grimdark, que viene a ser una rama de la fantasía que se caracteriza por su tono oscuro, pesimista y violento, con mundos distópicos y moralmente ambiguos, donde la violencia y la crueldad son comunes, y los personajes a menudo son ambivalentes y egoístas. Es autor de las trilogías La Primera Ley y La Era de la Locura, así como de otros libros de fantasía ambientados en el mismo universo y de una trilogía de novelas juveniles.
En resumen, es una de las grandes estrellas del genero fantástico y estamos de enhorabuena ya que Alianza Editorial, dentro de su sello Runas, publica en España su última obra, Los Diablos. Estamos ante el inicio de una nueva trilogía en la que el escritor se atreve con un nuevo estilo de narración más ligero y divertido del que nos tiene acostumbrados, sin perder ni un ápice de esa genialidad que siempre le acompaña.

La sinopsis de la editorial de este nuevo libro es la siguiente: Las gestas más gloriosas a veces requieren de actos impíos. El hermano Díaz tiene una cita en la Ciudad Santa, donde cree que lo recompensarán con una cómoda posición en la Iglesia. Pero resulta que su nuevo rebaño está compuesto por asesinos contumaces, horrorosos practicantes de lo arcano y auténticos monstruos.
En esta nueva misión, todos tendrán que tomar las medidas más sangrientas si quieren alcanzar sus justos fines. Los elfos acechan en nuestras fronteras, ávidos de nuestra carne, mientras príncipes egoístas solo se preocupan por su posición y bienestar. Dado el épico e infernal viaje ante él, al hermano Díaz no le viene nada mal tener a los diablos de su lado.
Para esta nueva trilogía Abercrombie no crea un universo nuevo como escenario de su historia. El autor lo que hace es partir de una Europa medieval alternativa en la que el Jesús, el hijo de Dios, no fue un hombre si no una mujer. Esto hace que la cúpula de la iglesia esté copada por mujeres en vez de hombres, siendo ellas las obispas y cardenales que dirigen la obra de Dios. Y su principal figura es una Papisa, no un Papa, en este caso una niña de diez años que se sospecha que puede ser la segunda venida de la Salvadora en la Tierra.
En este universo además la magia, la brujería y las criaturas fantásticas campan a sus anchas. Incluso la pequeña Papisa parece tener unos poderes que van más allá de la compresión de los meros mortales. Por otro lado, el gran enemigo de la iglesia cristiana no son los musulmanes, su lugar en la historia lo toman los elfos, unas criaturas misteriosas y peligrosas que vienen de oriente y a las que los cristianos se han venido enfrentado en varias Cruzadas.

Es en este escenario tan rico y fascinante donde el autor nos cuenta una historia en la que la iglesia tiene el interés de sentar en el trono de Troya a la joven Alex, una huérfana descendente del linaje real que tuvo que huir y que ahora es una vulgar ladrona que vive en la Ciudad Santa (Roma). El viaje de Alex a Troya para reclamar su trono se prevé lleno de peligros, así que la iglesia le pone como protectores a los miembros de la Capilla de la Santa Conveniencia, formada por un caballero inmortal, una picara ladrona, un vampiro, una mujer loba, un nigromante y una elfa, todos bajo el mando de un alucinado hermano Díaz que no sabe donde meterse cuando le cae del cielo tan peligroso encargo.
La idea de que haya unos monstruos o villanos a cargo de una organización estatal para resolver problemas de difícil solución no es precisamente original. Es imposible no leer Los Diablos y no recordar por ejemplo El Escuadrón Suicida o Los Thunderbolts, solo por citar dos ejemplos superheroicos. Pero es un recurso que funciona muy bien si el escritor es al menos un poco hábil. Y desde luego Abercrombie lo es.

Los pilares a través de los que el escritor vertebra toda la trama son tres: la violencia y la sangre (rayando en el gore muchas veces), la acción sin freno y sobre todo un sentido del humor al que Abercrombie no nos tenía demasiado acostumbrados pero que funciona muy bien sobre todo a la hora de servir como contrapunto al oscuro y violento escenario en el que se mueven los personajes.
Una de las principales características del Grimdark es la violencia, en muchos casos la crueldad y ese es un elemento que no falta en este caso. Los enfrentamientos entre los personajes son verdaderas carnicerías muchas veces, sobre todo cuando entra en acción la mujer loba o el guerrero inmortal, dos verdaderas fuerzas de la naturaleza que, cada uno a su estilo, no dejan títere con cabeza.
Y esa sangre que salpica las páginas y casi hasta al lector no podría darse sin un uso hábil de la acción. El viaje de nuestros protagonistas parece sacado de un videojuego en el que van pasando pantallas a través del enfrentamiento de cada vez mayores peligros hasta llegar a un punto álgido al final del libro.
El lector no para de pensar en que parece imposible que Alex y su séquito puedan escapar de las amenazas a las que hacen frente una y otra vez, pero el autor siempre tiene un as en la manga que permite a los personajes brillar para salvar la situación.
Una vez a través del enfrentamiento físico, otras a través de la astucia y otras a través de magia. Siempre hay una habilidad lista para ser usada para salir del apuro. Y todo contado con un ritmo frenético que no da respiro al lector pero que a la vez es claro y conciso. Una verdadera maravilla.

Por último, hay que señalar que Los Diablos es un libro muy, pero que muy divertido. Parece mentira que haya tiempo para reírse en medio de las carnicerías y los eventos truculentos a los que asistimos. Pero Abercrombie crea unos personajes maravillosos, cuyas relaciones y diálogos, afilados como el filo de la mejor espada, logran que estemos leyendo todo el rato con una sonrisa en la boca, cuando no directamente con una carcajada. Y es que es imposible no amar a los protagonistas, todos perfectamente construidos y con un desarrollo genial a lo largo de la novela.
Los diablos, al cine!
Hay que añadir que uno de los Reyes Midas de Hollywood, James Cameron, se ha hecho con los derechos de la novela para hacer una película basada en el libro. En principio Cameron no ejercerá como director, limitándose a ser productor (bastante liado anda con Avatar), pero ya se ha anunciado que contará con Abercrombie para hacer el guion de la cinta, algo que nos da esperanzas a la hora de pensar en que se realice una buena adaptación.

En resumen, Los Diablos es un libro perfecto para los amantes del Grimdark y para aquellos que quieran probar por primera vez esta rama de la fantasía. No faltan la violencia y la sangre, con un tono adulto que busca conectar con el lector a través de personajes y situaciones de moralidad ambigua.
Pero a la vez estamos ante una lectura divertida, con un afilado sentido del humor que hace que esa oscuridad propia del género tenga un contrapunto que le sienta de maravilla. Sin olvidar unos personajes carismáticos a los que se les coge cariño enseguida y que tienen un desarrollo en base a las relaciones que se establecen en su viaje que los hacen todavía más interesantes.
Una verdadera delicia de lectura que hace que pases las páginas a toda velocidad y uno de los mejores libros publicados el último año.




Novelucha de consumo, probablemente creada expresamente para ordeñarla haciendo la película, con agujeros de guion colosales. ¿Que pinta el sacerdote en el grupo? No tiene sentido que le incluyan pues no aporta absolutamente nada durante toda la aventura.
Otra objecion es que los elfos son los archienemigos de la humanidad, pero hay una elfa en el supergrupo. ¿Como se ha pasado de bando? ¿por que la princesita nunca le preguntan nada sobre su gente? Por otra parte ¿Cual es la causa de la guerra?
SPOILERS:
El giro de guion, la pretendida sorpresa efectista de que la chica NO es en realidad la heredera del imperio, sino una suplantadora que tomó el lugar de su amiga muerta… ¿Que sentido tiene cuando unas decenas de páginas antes, unas clerigas con verdaderos poderes mágicos dijeron que si, que ella era la auténtica?