Tras veintinueve años y siete películas, la saga Misión Imposible terminó este 2025 con Sentencia final, dando por cerrada una de las sagas más consistentes del cine comercial americano de las últimas décadas. Es más, no sería descabellado afirmar que, tal vez, Misión Imposible sea la mejor saga de la historia del cine. Al fin y al cabo, si nos fijamos en alguna que otra franquicia, veremos que hay películas de toda clase. Le pasa a Star Wars, a El señor de los anillos (ay, esa trilogía de El Hobbit), a Indiana Jones, James Bond o Jason Bourne. Ninguna de estas cuenta con la consistencia de una saga que, incluso cuando ha buscado el riesgo, ha acertado de pleno.
Nuestro retroanálisis de Misión Imposible (1996).
Nuestro retroanálisis de Misión Imposible 2 (2000).
Las películas de Misión imposible ordenadas de peor a mejor
Camino a la Sentencia Final: Análisis de Misión Imposible 3 (2006)
Camino a la Sentencia Final: Análisis de Misión Imposible Protocolo Fantasma (2011)
Por ello, en Las cosas que nos hacen felices estamos repasando, paso a paso, el camino que nos lleva hasta la última gran misión de un Tom Cruise que, a sus 63 años, se sigue atreviendo a todo con su personaje más icónico. Y en este viaje nos damos cuenta de los vaivenes de la saga, adaptándose a los distintos modelos del cine de acción de los últimos 30 años.
Comenzamos pues, con la quinta entrega de la saga.
El camino a la Sentencia final: análisis de todas las películas de Misión Imposible
EL REGRESO DE TOM CRUISE
El éxito de Misión Imposible: Protocolo Fantasma afianzó el papel de Tom Cruise en la franquicia y ayudó a su resurrección comercial. Con un férreo control de todas las producciones en las que se involucraba, estrenó Jack Reacher, Oblivion y Al filo del mañana, siendo esta última una de las mejores películas de ciencia ficción del siglo XXI.
Pero detengámonos en la primera de todas ellas: Jack Reacher, adaptación de las novelas de Lee Child que, actualmente, cuenta con una adaptación televisiva en Amazon Prime Video, parecía un nuevo intento de Cruise de iniciar una nueva saga en el caso de que dejara de interpretar a Ethan Hunt. Para ello contó con Christopher McQuarrie, guionista habitual de Bryan Singer y, por tanto, escritor de la icónica Sospechosos habituales y de Valkiria.
Nuestra reseña de Reacher, tanto su primera temporada como su segunda temporada, ambas en Amazon Prime Video.
McQuarrie, todo un maestro de la narrativa y del suspense (solo hay que ver dichas películas), había reescrito el guión de Protocolo fantasma, dejando muy satisfecho a Cruise con su simplificación de la trama que sirvió para no perder el tiempo en distintas explicaciones y centrarse en alargar las distintas secuencias de acción y suspense de la película.
SE ASIENTAN LAS BASES

Y esto es fundamental para entender Misión Imposible: Nación secreta y el resto de películas que configuran esta gran saga.
Porque Christopher McQuarrie se muestra bastante continuista con lo que rodó Brad Bird en la cuarta entrega de la franquicia.
Esto tiene sus ventajas, porque el director y guionista es un maestro a la hora de alargar (aún más) las distintas sub misiones imposibles que se van complicando más y más sobre la marcha. Aunque aquí, más que enfatizar en la aventura, predomina el suspense. Prueba de ello es la magnífica escena en la ópera, más propia de una película de Hitchcock, que luego presentaremos en otro apartado.
También se le continúa dando importancia al equipo. No regresa Paula Patton, pero tenemos a Simon Pegg, el miembro que menos esperábamos que ganara en protagonismo y el que más tiene. Regresa Ving Rhames, presente en todas las películas de la saga, y Jeremy Renner, cuyo papel decrece tras sus ínfulas de ser el nuevo protagonista de Misión Imposible.
Y no debemos olvidar las, desde Protocolo fantasma, obligadas escenas marca de la casa Cruise. En una década en la que cada vez predomina más lo digital, el actor se convirtió en un baluarte de lo real en la pantalla del cine, como si de un moderno Harold Lloyd (el que escaló un edificio en El hombre mosca), Buster Keaton o Jackie Chan se tratara.

En este caso, tenemos el espectacular inicio con Cruise agarrado a un avión despegando y una secuencia submarina en una turbina en la que roza el récord de buceo sin oxígeno. Todo ello sin olvidar que, en aquel entonces, el actor tenía 53 años.
Así que, por fin, encontramos las bases de la serie: una narrativa basada en largas escenas marcadas en este caso por el suspense, un retrato más o menos desarrollado de cada uno de los miembros del equipo y una o dos escenas que permiten a Cruise arriesgar su vida con tal de sorprendernos a nosotros.
LO NUEVO
Esta continuidad, nunca antes vista en la saga, hace que veamos a Nación secreta como una película algo más contenida que la previa y, por tanto, no tan estimulante.
Pero claro, si Nación secreta se guarda un as en la manga, este tiene rostro sueco. Porque menudo magnetismo y carisma gasta Rebecca Ferguson, un personaje que, con tan solo tres películas, se convierte en la icónica action woman de la saga. Esta película fue su puerta de entrada a una carrera, aún todavía, repleta de éxito.
LA ESCENA

Por su magnífico uso del suspense, me quedo con el intento de asesinato en la ópera, en la que el bueno de Ethan debe lidiar con distintos asesinos que buscan acabar con un jefe de estado de distintas maneras. Entre ellos, una sexy Rebecca Ferguson por la que seríamos capaces de dejar que acabara con el primer ministro con tal de detenernos a contemplarla unos segundos más.
EN DEFINITIVA
Misión Imposible: Nación Secreta se muestra continuista con respecto a Protocolo Fantasma, lo que es bueno para la saga pero también aporta una inevitable sensación de continuidad. Algunos personajes pierden protagonismo, como el del prometedor Jeremy Renner, pero tenemos a ese tornado llegado del norte llamado Rebecca Ferguson para robar planos y, de paso, nuestro corazón.
¡Un saludo y sed felices!
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