Naoki Urasawa, el genio japonés

2

Siempre que se piensa en la figura del mangaka viene a la mente nombres tan ilustres como Akira Toriyama, Osamu Tezuka, Hayao Miyazaki, Go Nagai, Rumiko Takahashi y, por supuesto, Naoki Urasawa, en la figura de este último voy a centrar el presente artículo. Si me dieran a elegir no me sería nada fácil quedarme sólo con uno de ellos/as pues todos/as han aportado, con su genialidad, nuevas formas de concebir el manga, pero la figura que nos atañe ha sabido crear un estilo narrativo único en su género, con obras cargadas de dramatismo y psicología que sólo los grandes mangakas como él han sabido y saben transmitir.

Me he propuesto hacer un recorrido, breve, por su obra, alejándome por supuesto de lo enciclopédico o biográfico, para resaltar aquellas historias que me llegaron a marcar en su momento por su extraordinaria calidad, y no son pocas cuando se trata del maestro Urasawa. Sin más dilación, empezamos.

La gran inspiración del maestro

Todos los grandes maestros de las artes han tenido un comienzo altamente influenciado por alguna figura que los inspiraba y en la que veían el camino a seguir para su obra, con el tiempo y el trabajo estos se van distanciando para crear algo totalmente nuevo, es un proceso cíclico y se ha dado en muchas ocasiones durante la historia. En el caso que nos atañe, la gran inspiración que invita a Urasawa a introducirse en el complejo mundo de los mangakas fue el gran Naomi Tezuka, considerado por muchos como el padre del manga moderno. Prolífico autor que nos ha dejado maravillas como Adolf (1982), obra en la que juega con el thriller bélico de forma magistral, o Black Jack (1973) en la que demuestra sus grandes conocimientos de medicina creando, a su vez, una historia realista y oscura. A pesar de la sencillez de su dibujo, con unos personajes caricaturescos, nos presenta unas historias profundas y maduras que hasta el día de hoy sirven de inspiración para los nuevos mangakas.

Black Jack, permitió al maestro mostrar sus conocimientos de medicina mientras elaboraba un manga que marcó un antes y un después en el mundo del manganime

El gran impacto que tuvo el gran maestro en Urasawa es evidente en muchas de sus obras pero ninguna de las mencionadas anteriormente impactó tanto en su persona como Fénix, la obra maestra inconclusa en la que el autor nos enseña su filosofía, nos hace recorrer por el pasado y el futuro, en una obra en la que confluyen diversos géneros de una manera tan eficiente que hizo reflexionar a Urasawa acerca de las posibilidades narrativas del MANGA con mayúsculas. Nadie como Tezuka ha sabido tocar tantos géneros con tanta eficiencia y soltura, lastima que un cáncer no le permitiera acabar la obra y dejara inconclusa su obra maestra, el culmen de su carrera como a él le gustaba llamarla. Lastima que, finalmente, no encontrara al ave Fénix.

Sus primeras obras cortas

Los primeros pasos suelen ser importantes pues marcan, con algún que otro titubeo, el camino que va a seguir a partir de ahora. En su primera obra, Return, mostrará la influencia recibida de Tezuka pero también recordará en su dibujo a otro grande del manga, Katsuhiro Otomo. Pero no veremos la genialidad que desprende el autor en obras posteriores pues, como el mismo ha reconocido en diversas entrevistas, es un autor de cocción lenta, cuando ve reducido su espacio es incapaz de acabar con la soltura que se le espera a un autor de su talla por lo que sus historias cortas (sus primeras obras) carecen del impacto necesario para calar en el espectador, no veremos grandes giros pero si que alcanzan a anunciar lo que más tarde veremos. Sin duda la mejor historia corta del autor es Beta, en la que en clave de comedia y en unas escasas ocho páginas, el autor nos muestra las desventuras de un chico que se levanta con una extraña cinta negra pegada a sus ojos y que lo llevara hasta más de un quebradero de cabeza. Humor, algo que suele utilizar con frecuencia en sus obras el autor aunque prefiriendo cultivar el género dramático durante su carrera.

Salvando al monstruo 

Una de las obras que nunca me cansaré de recomendar es Monster (1994), obra con la que descubriría al autor y que me abriría la puertas de su mundo. La historia empieza de un modo muy de su estilo, mostrando la peor y la mejor cara del ser humano, los limites de la ética y haciendo reflexionar sobre la condición humana y la rebeldía de querer hacer lo correcto tan latente en el ser humano. Tenma, es un neurocirujano que se encuentra en la mejor etapa de su carrera, trabaja en un prestigioso hospital en Düsseldorf (Alemania), se va a casar con la hija del director del mismo y tiene un gran futuro en su campo. Pero no es suficiente, el no ejerce la medicina para ganar dinero, no le dejan sacar más allá de lo mecánico, su función es salvar las vidas más lucrativas. Una noche llega un niño al hospital, una bala alojada en su cabeza promete acabar con su vida, el doctor Tenma puede salvarlo pero el director le ordena salvar la vida de un influyente político antes que la del niño. Aquí es donde Urasawa nos muestra el conflicto ético que suele acompañar a sus personajes, Tenma se guía por su corazón y salva al niño. Pero en las historias de Urasawa no todo lo correcto desemboca en finales felices. Salvando a ese niño ha creado un monstruo.

Y yo me paré sobre la arena del mar, y vi una bestia emerger del mar, que tenía siete cabezas y diez cuernos; y sobre sus cuernos diez diademas; y sobre las cabezas de ella nombre de blasfemia. (…) Y adoraron al dragón que había dado la potestad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: “¿Quién es semejante a la bestia, y quién podrá lidiar con ella?”

Urasawa nos muestra así la cara más perversa del ser humano en claro contraste con su cara más amable e inocente. Nos traslada a occidente, a ojos de un japonés, y nos teje todo un thriller imperdible del que no te podrás separar hasta saber su conclusión. Sin duda una de sus obras más destacadas, y la mejor en mi opinión.

La música y la infancia

Otra obra en la que nos muestra lo mejor de su estilo es 20th Century Boys (1999), obra de gran extensión en la que vuelve a mezclar género al más puro Tezuka y en la que la inocencia de unos niños puede ser el origen de los horrores del presente. Un grupo de amigos crean una base secreta con símbolos distintivos, un grupo de niños que juegan a ser mayores, años más tardes estos niños se enfrentan con lo rutinario, lo previsible, lo adulto, hasta que sus juegos se hacen realidad. Una secta liderada por un enigmático individuo de nombre Amigo, utiliza un signo que le es familiar, es el mismo que crearon ellos en su infancia y una serie de extraños eventos se empiezan a orquestar a su alrededor. No sólo el símbolo forma parte del juego de adultos sino que las profecías de la que hablaban entre risas empiezan a hacerse realidad.

Es la obra más misteriosa del autor, como podréis notar por su premisa nada es lo que parece a priori y eso lo demostrará el autor a lo largo de sus numerosas páginas. Los sueños de unos niños se hacen realidad y sólo un adulto puede pararlos. En esta obra sigue patente ese choque entre lo mejor y lo peor del ser humano, pero los personajes no son maniqueos, tienen una construcción ejemplar para la cantidad de personajes que nos introduce el autor, cada uno de ellos es diferenciable. Una obra de la que no podrás despegarte.

La robótica según Urusawa

El estilo de Tezuka y el de Urasawa se funden creando una ampliación adulta y magistral del universo de Astro Boy, Pluto (2003) es una de las mejores obras del autor y en la que más aboga por los sentimientos, creando un magnífico homenaje a su ídolo a lo largo de sus numerosas páginas. La historia nos vuelve a trasladar a Alemania donde un detective robot investiga una serie de asesinatos (recurso muy utilizado por el maestro para introducirnos en la historia), los robots y los científicos más famosos son el objetivo del misterioso asesino y todo apunta a que es un robot el que los lleva a cabo. A lo largo de sus tomos veremos referencias no sólo a Tezuka, también tendremos muy presentes a titanes de la ciencia ficción como Isaac Asimov (el autor juega durante la historia con sus famosas leyes de la robótica), a Philip K. Dick, a Spielberg, a Kubrick, entre tantos otros. Una obra que nos llevará hasta el corazón de la máquina, creadas por seres que creían poderse equiparar a cualquier figura divina creadora, pero que olvidaron que los dioses no mueren. Un esplendido homenaje y un atrapante relato de ciencia ficción.

El murciélago detective 

Y no, no es Batman, es Billy Bat un personaje ficticio dibujado por otro personaje ficticio dentro de la historia del manga Billy Bat (2008). Éste quizás sea de sus mangas más flojos pero que sigue demostrando su gran calidad y que roza un buen nivel, por encima de lo que solemos ver proveniente del país nipón. La historia transcurre su mayor parte en Japón en la que un dibujante busca pistas sobre su personaje tras descubrir que no lo había creado él y en el camino se ve envuelto en una misteriosa trama en la que se mantiene como eje central el caricaturesco murciélago. Es de las obras que me quedan por terminar, es de las más recientes que tiene, y aún me queda por ver su conclusión por lo que no puedo hablar de lo que me pareció la obra en su conjunto pero por lo que llevo es de las más flojas del autor. Lo que si puedo destacar es el uso que hace el autor de los personajes históricos dentro de un contexto ficticio que hace de ella una obra bastante interesante y que te deja con ganas de más.

Con esta última parada terminamos este recorrido por lo mejor del maestro del cliffhanger japonés, espero que os haya gustado y si no lo conocíais espero que os haya animado a introduciros en el mundo de Urasawa, os puedo jurar que merece la pena. Eso sí, es un vicio y nos vas a poder parar hasta terminar sus historias. Uno de los grandes maestros provenientes del país nipón merece al menos una oportunidad. Nos leemos en la próxima, que seáis muy felices.



el autor

Historiador en proceso. Mente inquieta. Amante de todo lo relacionado con comics, series, cine y literatura, no hago distinción entre ellos a todos los quiero por igual. Actualmente comparto con vosotros las cosas que me hacen feliz. Cambio y corto.

2 comentarios

  1. Holaa,

    A mí la verdad que Urasawa me encanta, teniendo varias de sus obras y queriendo coleccionar otras más, pero creo que a pesar de indudable talento y su capacidad de hacer personajes distintos y que realmente pueden llegar a parecer por ejemplo europeos, le falla mucho lo de los finales, pensando especialmente en Pluto, que me dejó un poco decepcionada por lo insípido que había sido… aun con todo, completamente de acuerdo, ¡uno de los grandes!

    Un saludo.

    • Jaime Padilla el

      Gracias por tu comentario, Kitayu. Es cierto que Urasawa a veces le cuesta cerrar sus historias con la misma fuerza con las que las empieza pero siempre lo achaco a que empieza de manera tan contundente y elaborar un nudo tan bueno que para cuando llega al final le cuesta mantener el ritmo, pero aún así, en mi opinión, la historia en conjunto no pierde un ápice de interés.

Deja tu comentario

Recomendado en Las Cosas felices
Ya tenemos fechas y horarios para la Electronic Entertainment Expo, también conocida como la E3,  una de las grandes citas de los videojuegos del año (concretamente…