Onward: Pixar hechiza con nuevos conjuros

0

Partiendo de una calidad visual inmejorable y un dominio deslumbrante de los tiempos y de la narración, el estudio californiano nos vuelve a sorprender con una historia arriesgada, madura y llena de magia. Siguiendo la línea a la que ya nos tiene  acostumbrados en películas como Inside Out o Coco, la nueva cinta de animación dirigida por Dan Scanlon explora las relaciones humanas, la pérdida, los sentimientos y lanza un mensaje crítico con una sociedad que se ha olvidado de su pasado.

De la mano de dos hermanos elfos, Ian y Barley, que quieren hacer volver a la vida a su padre por medio de antiguos encantamientos, Onward  nos muestra un mundo de fantasía en el que las criaturas mitológicas que lo habitan, se han adaptado a una rutina mundana y han dejado a un lado la magia. Con un formato de road movie y tramas enfocadas desde las dinámicas de los juegos de rol, la cinta consigue sorprender con un trabajo íntimo y fresco, lleno de elementos y personajes en cánones fuera de lo habitual, que demuestran una vez más que Pixar no conoce la zona de confort a la hora de crear universos e historias entrañables.

El cuidado guion de Onward es sin duda alguna, una de las características más destacables de la película. Siempre que se deje a un lado por un momento, el insuperable dominio técnico del que han hecho siempre alarde las cintas del estudio de animación. La narrativa sabe aprovechar los elementos y personajes basados en el lore de Dungeons & Dragons y los juegos de cartas Magic: The Gathering, para envolver en un aura fantástica, temas adultos y serios. Las tramas se estructuran siguiendo el modelo arquetípico del viaje del héroe, que hace partícipe al espectador de la jugabilidad de la que parte la historia, a la vez que actúa de catalizador de la riqueza y profundidad de los conflictos y la complejidad de sus personajes.

Por otro lado, estar familiarizado con el desarrollo del viaje del héroe puede guiar las expectativas del espectador por caminos predecibles y limitar las opciones del progreso de la historia. Ya sea a la hora de seguir la trama, encontrarse con el próximo punto de giro o ver cómo se resuelven los conflictos (porque el espectador ya obvia y da por sentado que se van a resolver), si la historia hubiese tenido lugar en un ambiente diferente, más mundano, menos fantástico y rodada en acción real, la película habría pasado sin pena ni gloria.

La película no supone una revolución en lo que se refiere a estructura narrativa, ni tampoco lo pretende. Pixar se siente cómodo repitiendo fórmulas que ha ido desarrollando a lo largo de las décadas y que sabe que domina. El estudio sabe cómo emplear sus cartas, jugando con las bazas de la ambientación original de sus historias y escudándose en el dominio técnico del que hace alarde en cada una de sus nuevas entregas.

Pixar esta vez le da una vuelta de tuerca a los componentes del género fantástico medieval, adaptando al presente sus tramas y personajes, aprovechando los códigos del género para parodiarlos y crear gags.

Con esta película, Pixar huye de estereotipos y nos muestra protagonistas con personalidades, roles y complexiones distintas a las que estamos acostumbrados a ver en el cine.  Sin duda, el estudio está apostando por hacer sus cintas inclusivas para todos los colectivos y personalidades, algo que lleva consiguiendo de forma sutil y elegante a lo largo de sus últimos títulos. Sin echarse laureles, ni darle excesivo bombo y platillo, la película hace presentes a personajes de grupos LGTB de una forma natural y desapercibida, que debería servir de ejemplo para otras producciones de la misma índole.

En lo que respecta al componente visual. Pixar como siemprese supera en cada entrega. Partiendo de una paleta de color arquetípica del género fantástico, predominan tonos morados, azules, verdes, pardos y juegos de luces y sombras. Los elementos que conforman los espacios y sus estilos arquitectónicos separan de una forma evidente el plano mundano del plano de la aventura, con componentes medievales fantásticos, que beben como se señala anteriormente de fuentes del rol medieval y de la literatura de género. La factura visual es impecable. Se nota que Pixar mima cada detalle e invierte numerosos recursos para superarse en cada entrega con nuevas mejoras y alardes técnicos que sabe aprovechar para enriquecer la historia y generar un render con un texturizado y estudio de luces difícilmente igualable.

8.0 Valoración final
  • 9
  • User Ratings (1 Votes) 8.2


el autor

Graduada en Comunicación Audiovisual y Animación 3D. Saxofonista apasionada del cine, la literatura, el arte y la música. Me encanta el folklore, la historia antigua y la mitología celta.

Deja tu comentario

Recomendado en Las Cosas felices
Bienvenidos al cuarto análisis de esta quinta y penúltima temporada de Better Call Saul. Nuestro querido abogado está teniendo una evolución constante, llegando casi al…