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Retro Análisis | Shadow Hearts (2001): Un RPG que sufrió la sombra de Final Fantasy

[email protected] amantes de los diskettes y de los salones recreativos a otro Retro-Análisis más en esta sección semanal que os trae joyas (o no) del siglo XX que me gusta rescatar para que los más jóvenes las conozcan y los más veteranos las recuerden.

Shadow Hearts es un RPG que vio la luz el 28 de junio de 2001, desarrollado por Sacnoth y que obtuvo críticas muy positivas (casi todas por encima del 8) pero que con el tiempo ha quedado olvidado. Como fan que soy de esta saga formada por 4 videojuegos, voy a poner mi granito de arena para que siempre sea recordada.

Todo comenzó en PSX

Antes de Shadow Hearts apareció en la querida PSX (PS One) un título de SNK que mezclaba varios géneros de forma bastante interesante llamado Koudelka.

Este videojuego nos metía en la piel de Koudelka (valga la redundancia), una chica misteriosa que viajaba a un apartado y siniestro monasterio.

Con un total de 4 CDs, nos adentraba en una ambientación oscura, gótica y aterradora, al más puro estilo Resident Evil, pero con el añadido de tratarse de un RPG. Sí, a pocos se les podría ocurrir mezclar estos dos géneros para contar una historia.  Del título de Capcom también cogió los puzzles que lo inundaban.

Pero no nos encontrábamos con un juego de rol por turnos como Final Fantasy VII, sino que las batallas se llevaban a cabo en un escenario por el que los personajes se movían: lo que viene a ser un juego de rol táctico como mi adorado Héroes of Might And Magic III.

De los combates recuerdo su dificultad y una música repetitiva que a día de hoy sigo odiando, además de armas que se rompían con el uso y munición que se gastaba.

Koudelka fue todo un reto que me adentró en un RPG de temática más madura y compleja y que sigo queriendo y que mirando con perspectiva, he de reconocer que poseía unos gráficos bastante buenos.

Una secuela que brilla con luz propia

Ya en PS2 tuvimos este Shadow Hearts que, aunque mantenía la ambientación oscura y lúgubre, se decantaba más por el RPG clásico por turnos con un máximo de tres personajes en nuestro grupo de batalla.

Shadowhearts

Sacnoth, pese a que se inclinó por esa fórmula que tan bien le estaba funcionando a Squaresoft (actualmente Square-Enix), quiso darle una vuelta de tuerca al sistema de combate.

Varias novedades captaron mi atención en ese instante: los puntos de Cordura, las dos posiciones de combate, el anillo del juicio y la complejidad de Yuri.

Al enfrentarse a criaturas sobrenaturales y extrañas (los diseños eran como mínimo de pesadilla), los personajes iban perdiendo un punto de cordura por turno y si llegaban a cero pues dejaban de ser controlados por el jugador.  Eso evitaba que se alargasen mucho los enfrentamientos y que tuviésemos que echar toda la carne en el asador o tener objetos para recuperar cordura.

Por otro lado, teníamos dos posiciones en el combate: una adelantada y otra algo más retrasada. La diferencia entre ambas es que en la primera se recibía más daño a cambio de infligir más y la segunda todo lo contrario.

Quienes veníamos de Final Fantasy y juegos similares, estábamos acostumbrados a pulsar ‘atacar’ y esperar que se impactase. Shadow Hearts nos trajo el ‘anillo del juicio’ con el que teníamos que acertar dentro de unas franjas para que el ataque tuviese éxito. Esto dejaba toda la presión de acertar en nuestras manos y destreza. En dichas secciones había una pequeñísima zona roja en la que si acertábamos conseguíamos un golpe crítico.

Un gran acierto para que los combates ganasen dinamismo y no acabásemos dormidos pulsando botones.

Y como último punto a mencionar estaba la complejidad de nuestro protagonista, ya que como ‘Harmonixer’ podía fusionarse con almas de diferentes elementos para ganar habilidades únicas y aumentar sus características físicas y mentales. Unas ‘Fusiones’ que subían de nivel de forma independiente al personaje, lo que nos permitía una gran personalización de Yuri.

Visualmente no era un portento, ya que teníamos fondos pre-renderizados más cercanos a un título de PSX que de PS2, pero nos sabía ganar con los escenarios tan variopintos por los que nos movía: Desde Europa hasta China en la época anterior a la primera guerra mundial.

La mezcla entre el horror y el RPG japonés más clásico, personalmente, ha convertido a Shadow Hearts en uno de los grandes que no tiene nada que envidiarles a los títulos de Square-Enix más queridos por los jugadores. Mencionar que la crítica especializada valoró muy positivamente la propuesta de Sacnoth.

Una curiosidad sobre Shadow Hearts es que tenía dos finales (como muchos videojuegos): uno bueno y otro malo. El segundo es el canon del que parte Covenant.

Covenant: El cierre de un círculo perfecto

Esta secuela, por resumir antes de entrar en materia, supera a su predecesora en muchos apartados (por no decir en todos).

La historia es brutal y consigue emocionar a quienes disfrutamos de la primera entrega, ya que se cierra de una manera impecable (con dos finales a escoger también) y nos deja con la impresión de haber jugado a una joya.

Covenant tiene una historia que abarca dos DVDs, con lo que el nivel de detalle de sus tramas y misiones secundarias superan a su antecesor.

Si el anillo del Juicio ya era digno de mención, en este título se utilizó para un sistema de combos mejorado que puede convertir nuestro ataque en devastador.

Covenant también decidió ahondar en los personajes jugadores dotándoles de misiones secundarias únicas para conseguir las armas más poderosas.

Como protagonistas tenemos a Yuri y a Karin, que se convirtieron en una pareja sobradamente carismática y con un vínculo que encandila al jugador.  Cierto es que hay algunos personajes que rozan lo cómico y otros lo sobrepasan, pero todos consiguen ganarse el cariño de quien ha vivido la historia que hay tras Covenant.

El círculo que comenzó con Kouldelka se cierra aquí de una forma magistral con el final más emotivo que se pueda vivir en un videojuego, todo ello elevado a la enésima potencia gracias al tema ‘Getsurenka’. Aun se me eriza la piel cuando lo escucho y recuerdo lo que viví gracias a esta saga.

Conclusión

Decir que Shadow Hearts es mi juego de rol favorito es decir poco; en mi ranking personal está por encima de la saga de Final Fantasy, incuso de la décima entrega que me encanta.

Personajes memorables, una historia brutal con tintes de terror y muy emotiva que por desgracia no ha sido remasterizada o relanzada en PS3 como otros títulos.

Si pudiese pedir, elegiría disfrutar de esta historia con gráficos de PS4 o PS5; eso sería brutal.

No quiero despedirme sin dejar antes el vídeo con el tema “Getsurenka” de Shadow Hearts Covenant que tantos buenos recuerdos me trae:

 

Un saludo del mítico tren donde empezó todo.

Juanma Martín
Juanma Martín
Amante de DC desde que ví Batman de Tim Burton en la gran pantalla. Crecí con los vídeos Beta y VHS y visitando casi a diario unos lugares extintos llamados videoclubs. Seguidor acérrimo de las tardes de sofá y series, del cine y del "buen" cine más aun. Jugador de rol desde los 14 años y jugador de videojuegos desde los 20. Muy cliché durante gran parte de mi vida.

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