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Crítica de Una noche en Miami…, notable debut de Regina King que roza la excelencia

Este viernes se ha estrenado Una noche en Miami…, el debut en la dirección de la actriz Regina King producido por Amazon Studios, una película que apunta maneras de oscar. ¿Estará en la carrera? Vamos al lío.

Cuatro famosos en un hotel

Una noche en Miami… cuenta el ficticio encuentro entre Malcom X, Cassius Clay, Jim Brown y Sam Cooke en un hotel de Miami justo depués de que Clay derrotase a Sonny Liston, la noche antes de que proclamase al mundo su conversión al Islam. En esa habitación de hotel, los cuatro expondran y enfrentarán sus puntos de vista acerca de la situación histórica en la que viven, en plena reivindicación de los derechos civiles de muchos afroamericanos en la década de los 60.

Cada uno de los protagonistas representa un punto de vista acerca de la situación en la que vivían los negros estadounienses en aquella época, que tampoco se diferencia mucho de la que viven ahora. Una noche en Miami… se atreve a cuestionarlos todos, sin tomar partido por uno u otro bando. Y es que, como dice el personaje de Jim Brown, incluso entre los negros hay diferencias.

Ese neutralidad por parte de Regina King a la hora de presentarnos la historia es un punto a favor de la película, aunque es inevitable pensar que unos quedan mejor parados que los otros. A pesar de su importancia histórica, Malcom X queda retratado más como un vago manipulador que como un verdadero lider; Cassius Clay, pese a la importancia que tuvo, aparece más como un niñato bocazas que como un héroe.

Por contra, los que en un principio aparecen como negros brugueses vendidos al sistema, Jim Brown y Sam Cooke, acaban por resultar mucho mejor parados al final de la cinta. Aunque quizás es tan sólo mi impresión. Desde mi punto de vista WASP puedo analizar la película pero no la voy a interiorzar como alguien que ha sufrido racismo y discriminación porque no me ha pasado en la vida.

No hay duda de que esta película llega en un momento oportuno, dada la situación política que viven los EE.UU. y que se refleja, en mayor o menor grado, en el resto del mundo, así que bienvenidas sean todas las obras que puedan mover a la reflexión. Este es el caso de Una noche en Miami…

Notable sin llegar al excelente

La primera película de Regina King alcanza el notable pero se queda a un punto de la excelencia. El enfrentamiento entre los cuatro personajes llega a ser apasionante, con unas interpretaciones de notable altisimo, por seguir con las calificaciones. El parecido físico entre Eli Goore y Cassius Clay es asombroso, al igual que el de Leslie Odom Jr. y Sam Cooke; paradójicamente, quienes menos se parecen realizan mejores interpretaciones, como el caso de Aldis Hodge encarnando a Jim Brown y Kingsley Ben-Adir como Malcom X.

Sin embargo, en algunos momentos, tanto la dirección como los actores  no consiguen sobreponerse al origen teatral de la cinta, basada en una obra de teatro escrita por el también aquí guionista Kemp Powers. Eso no debería ser un handicap ya que hay excelentes películas basadas en obras de teatro que llegan más allá, como son Doce hombres sin piedad o Algunos hombres buenos por citar dos de las más conocidas.

El problema es cuando el nudo de la película acaba siendo ocupado por esa sensación de teatralidad, que tan solo se sobrevuela al principio, al final y cuando los personajes salen al exterior de la habitación que sirve de decorado principal.

Es una lástima porque tanto el tema como las reflexiones que plantea son muy interesantes, enlazando directamente con una película reciente como Green Book. Si las comparamos, Una noche en Miami… es mucho más profunda y mucho más interesante que la película de Peter Farrelly pero, si la valoramos en conjunto, Green Book es mejor película ya que consigue plantear el conflicto de forma más amena, con mayores opciones y sin dar esa sensación de teatralidad de la que Regina King no consigue escapar.

Es, en cierta forma, como el conflicto que se establece entre Malcom X y Sam Cooke. ¿Quién hace más por la causa? ¿El vendido que consigue que el enemigo trabaje para él o el fanático que lo único que hace es exaltar a las masas? Cada uno que escoja. Un saludo y sed felices.

Pedro Pérez S.
Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción, a la comida, la cerveza y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices.

2 COMENTARIOS

  1. Buena película, si bien es cierto que llevo unas cuantas del mismo tema (hace dos días vi El Mangrove del director Steve McQueen de hecho). Buena historia y dirección de actores. Muy buena la escena del jugador Jim Brown cuando se ofrece a mover los muebles y le dice el personaje interpretado por Beau Bridges que gracias pero que debería de saber que a los negros se les está prohibida la entrada en la casa. La doble moral, te alabo por tus hazañas pero te detesto por el color de tu piel.
    Mejor que A descubierto…

    • Si, la escena que dices es de lo mejor de la película. En general, las escenas que sirven de presentación de los personajes están mejor resueltas que el meollo del asunto. Ya te digo que se le acaba por ver qué viene de una obra de teatro y eso le resta puntos. Desde luego, mejor que lo de Netflix es. Un abrazo.

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