Terrorífico, lleno de homenajes y muy emotivo. Así ha sido el noveno y penúltimo episodio de esta primera temporada de Star Trek: Strange New Worlds, la serie de Paramount creada por Akiva Goldsman, Alex Kurtzman y Jenny Lumet. Su título es Todos los que vagan y aquí lo analizamos.
Bienvenidos una vez más, trekkies y no tan trekkies. Seguramente conteniendo las lágrimas tras el final de esta novena entrega de Star Trek: Strange New Worlds en la cual, por primera vez, nos tocó perder a un personaje importante. Pero además los homenajes han estado a la orden del día y así como otras veces fueron Ultimátum a la Tierra, Planeta Prohibido, La Isla del Tesoro o La Princesa Prometida, esta vez el episodio fue casi un completo tributo a la saga Alien con algún destello de Depredador, pero a la vez lleno de fuertes emociones para quienes amamos el mundo trekkie.
Sin más, pasamos a analizarlo advirtiendo que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA y recordando que pueden leer aquí nuestros análisis anteriores.
Misiones Superpuestas
La lectura de bitácora personal está esta vez a cargo de Uhura. Ha finalizado su entrenamiento y se prepara para dejar la Enterprise. Valora a cada uno de sus compañeros, de quienes destaca que su destino siempre fue la flota: para ella, en cambio, todo se trató de huir de sus padres.
Hay clima de despedida y celebración, tanto por ella como por la cadete Chia, que también se gradúa, y por Duke, ascendido de alférez a teniente. Tal mención a dos personajes que hasta aquí poco habíamos visto, presagia para ellos algo malo en el curso del episodio…
Uhura se comporta como si el festejo no fuera suyo. Ortegas le menciona lo extraño de que siga sin integrarse, mientras que Pike hace hincapié en el impacto que ha tenido en los demás y en que siempre habrá a bordo un lugar esperándola, pues ya es “parte de la familia”.
Pero el clima de celebración se ve interrumpido por una señal de auxilio procedente de la USS Peregrine en el planeta Valeo Beta V. La Enterprise ya tiene una misión previa asignada, que es llevar baterías de vidio a la estación K7, cuyo soporte vital peligra.
Una vez más, momento de decisión: habiendo dos prioridades contrapuestas, la mayor parte de la tripulación prefiere mantener la inicial, pero para Pike cree se pueden hacer dos cosas a la vez (de modo alegórico, está lavando los platos): siguiendo consejo de La’an, dispone a su cargo un grupo de desembarco en dos lanzaderas con destino a Valeo Beta V mientras la Enterprise, al mando de Una, continúa viaje hacia K7.
Una vez más, Pike está tomando una decisión que se sale de los libros, lo que ya para esta altura define su perfil y, de algún modo, va preparando el terreno para el eventual accidente que le dejará postrado años después. Dice que llevará en última misión a los recién graduados y se compara a sí mismo con un padre llevando a los niños a un viaje familiar en auto: Spock, claro, no entiende la analogía…
Las lanzaderas se aproximan al planeta en cuestión y no hay comunicación con la superficie. Spock lo adjudica a la fuerte carga iónica de la atmósfera, pero el caso es que perderán todo contacto una vez desembarcados. A partir de aquí, el episodio rompe totalmente con la estética habitual: desaparecen los colores primarios, la fotografía se vuelve oscura y los miembros del grupo lucen casacas negras y portan armas largas, todo muy reminiscente de la saga Alien. Por allí van los tiros…
Rastros de Sangre
Además de Pike y los mencionados cadetes, forman parte del grupo Spock, La´an, Chapel, M´Benga, Samuel Kirk (de quien volvemos a saber tras el incidente del cometa) y Hemmer, a quien el planeta desolado, helado y ventoso produce añoranza de su Andoria natal (recordemos que los aenar son una subespecie de los andorianos): una referencia que cobrará especial sentido hacia el final del episodio.
La nave siniestrada no muestra señales de vida y sí de sangre, tanto fuera como dentro de ella. Hay unas veinte bajas, incluida la capitana, sin que sepa qué ha ocurrido con el resto, pues tenía noventa y nueve tripulantes.
En la bitácora, la capitana relata que, regresando de una misión de mapeo, recogieron tres náufragos: una niña humana, un alienígena de origen desconocido y un orión del cual no supieron que estaba infectado con huevos de gorn. La cosa acabó en masacre y recomienda no acercarse al planeta: tarde para ellos… El rostro de La’an se transfigura ante la palabra gorn: solo quiere matarlos, pero tiene prioridad buscar sobrevivientes.
Detectan dos señales de vida. Al ir tras ellas, un alienígena corpulento y azulado les sale al cruce armado y hablando una lengua ininteligible para el traductor universal. La’an pide ayuda lingüística a Uhura, pero su aporte es más sencillo y a la vez más útil: si hay dos señales de vida, el alienígena debe estar protegiendo a alguien. En jugada arriesgada, Pike deja su arma en el piso y ordena al resto hacer lo mismo: el alienígena se calma y los lleva consigo.
Oriana
A todo esto, hay un par de diálogos interesantes. Spock y Chapel tienen algo pendiente de dos episodios atrás: ella muestra intriga por la naturaleza tormentosa que, según sabe, tienen los vulcanos y él repone que la lógica lo ayuda a apaciguarla.
Junto a Uhura, Hemmer está intentando restaurar la energía y ello reflota alguna conversación pasada en que él le preguntara por el propósito de su vida: ella dice seguir sin saberlo, aunque siente que debe dejar de vagar. Hemmer le remarca su facilidad para crear amistades, pero también su negación, como si temiera a echar raíces o al dolor de la pérdida…

Los que han seguido al alienígena encuentran que, en efecto, está protegiendo a una niña de nombre Oriana. La situación en que esta se halla, el rostro sucio y el cabello desgreñado nos traen la imagen de Newt, la niña sobreviviente de la masacrada colonia en Aliens: el Regreso (James Cameron, 1986).
La’an la atosiga: quiere saber sobre los gorn y por qué no advirtieron a la capitana que el orión estaba infectado. M´Benga se interpone para que deje de acosarla y en acto fallido se refiere a Oriana como su hija, asociando a esa niña desvalida con Rukiya, de quien viene de desprenderse.
Hablando luego en privado con La’an, busca hacerle comprender que Oriana está sufriendo una situación difícil y, por su historia personal, es ella la indicada para ayudarla a ver la luz: como Ripley con Newt (agregado mío).
Vivir o Sobrevivir
En la enfermería de la Peregrine, la salud del alienígena, a quien Oriana llama Buckley, está desmejorando a ojos vista: su ritmo cardíaco se ha acelerado y presenta extrañas y viscosas laceraciones en la piel.

Chapel se retira para hacer los análisis correspondientes dejándolo al cuidado de Chia; en ese momento la respiración de Buckley comienza a acelerarse y Oriana corre a esconderse como si ya hubiera visto la escena.
De nuevo Alien: Buckley se agita en agónico estertor mientras se le abre el abdomen y escapan crías de gorn. Alertada por el alarido de Chia, Chapel regresa y la encuentra tristemente sin vida. Presa de terror, se trepa a una mesa y ve fugazamente a las crías luchar entre sí.
Spock, en tanto, encuentra rastros de sangre que indican cuerpos arrastrados, imagen que retrotrae a la colonia de Finibus III, allá por el cuarto episodio. Se le ve nervioso: el terror, como emoción primitiva, boicotea su lógica. Duke está siendo atendido por una herida cuando una de las criaturas le salta encima y lo arrastra de modo análogo que remite a las marcas del piso. El rostro de Pike revela espanto y culpa…
La’an encuentra a Chapel pálida de terror y le pide buscar bio-firmas. No las hay y sin embargo hay cuatro crías de gorn rondando: de alguna forma burlan los sensores. Entregándole un arma, le dice que “dispare a todo lo que se mueva”.
Encuentran a Oriana escondida en el lugar más frío de la nave: algo astuto, según La’an, pues los gorn odian el frío. Quizás acusando recibo de las palabras de M´Benga, ahora tiene especial interés en proteger a la niña mientras se le cruza la imagen de su hermano dando la vida por ella… Le dice que sabe bien lo que es perder a alguien amado y, tendiéndole una mano, se ofrece a ayudarla: “puedes elegir vivir o sobrevivir…”
Supervivencia del más Apto
Kirk está alterado y nervioso: quiere huir hacia las lanzaderas, pero una tormenta de nieve lo hace imposible. M´Benga propone sedarlo, pero Pike lo necesita alerta y dice que “es más fuerte de lo que cree”. Propongo no olvidar esa frase en el futuro…
Hemmer logra restablecer la energía y las comunicaciones mientras Uhura celebra que vuelvan a trabajar en equipo. Pike convoca a todos a enfermería mientras en ingeniería se oyen extraños chillidos. Una cría de gorn yace muerta y, a su lado, otra bastante mayor escupe sobre Hemmer y le quema el cuello. La’an llega disparando y la criatura huye.
Los análisis biológicos muestran que los gorn tienen una especie de “gen camaleónico” que los hace invisibles a los sensores: por ello no fueron advertidos en Buckley. Spock lo encuentra como un ejemplo de evolución “impresionante” y Kirk estalla echándole en cara no sentir nada por sus compañeros muertos y calificándolo de “ordenador de orejas puntiagudas”. Pike llama a la calma y a mantenerse unidos si quieren salir con vida.
Casi dándole la razón, La’an arroja el dato de que las crías gorn compiten y luchan entre sí hasta que queda la más apta: Pike ve allí una debilidad a la cual oponer el espíritu de cooperación. Como en un battle royale, la estrategia es dejar que se eliminen entre sí hasta que quede uno para después regular la temperatura de la nave y hacerlo ir adonde lo quieren.
Para dirigir la operación, Pike hace que el ordenador de la nave transfiera todos los controles al sector de comunicaciones. Al pronunciar su código de acceso (una simple sucesión de números pares), M’Benga se sorprende de que aún no lo haya cambiado. Otra vez tomar nota: quizás se refiera a que es muy fácil de descifrar, pero esta serie no suele dejar frases al azar y no sería extraño que les traiga algún futuro dolor de cabeza…

Hora de partir
El gorn se ha metido en los tubos de ventilación (una vez más Alien). Spock intenta hacerlo salir disparando, pero no funciona. Chapel le aconseja hacerlo enfadar: él piensa en Duke arrastrado por la criatura y, en propias palabras, deja que la ira de su mente entre en su corazón. Golpea con fuerza el tubo, pero la señal de audio reconoce dos gorn. Hay que frenar a Spock, pero está fuera de sí…
Kirk logra a duras penas calmarlo; La’an entiende que quedan dos gorn y están luchando entre sí. Cuando solo queda el alfa, le hace correr tras ella y, una vez que lo tienen donde quieren, Hemmer lo congela. Encendida en furia, La’an lo hace añicos.
Kirk se alegra y dice que era el último; La’an repone que no del todo: Hemmer ha sido infectado con la saliva… La escena que sobreviene es muy intensa: Hemmer decide acabar con los gorn matándose a sí mismo. Aunque le insisten en que hallarán la forma de curarlo, dice que es demasiado tarde…
Todo remite ahora a Star Trek II: La Ira de Khan y, de hecho, la expresión de Spock revela estar reteniendo especialmente el momento. Hemmer dice que su sacrificio salvará a los demás. “Una conclusión lógica”, remata el vulcano: la misma que le tocará sacar algún día. Mientras el resto miran en lágrimas tras los cristales, Hemmer se despide con el saludo vulcano de larga vida y prosperidad llamando a Spock “amigo”, todas referencias al mencionado filme.
Antes de marcharse, recomienda a Uhura que se abra a los demás y ganará con ello más alegrías que tristezas: “No llores por mí – cierra -. Ya he tenido una buena vida. Es hora de partir”. En escena altamente emotiva, sale al exterior y al sentir el viento en la cara, vuelve a decir que es como Andoria. Tras ello, se arroja al abismo desde la cubierta de la Peregrine…
Dos se van y alguien se queda
Cumplida su misión en K7 y con ayuda del rayo tractor, la Enterprise se lleva a la Peregrine, maltrecha pero dentro de todo en funciones. Reunida nuevamente la tripulación al completo, despiden a Hemmer, Duke y Chia.
Los rostros expresan la tristeza del momento y las emociones están a flor de piel. Ortegas recuerda a Hemmer como el mejor ingeniero para el que haya servido y Uhura dice que le hacía recordar a su padre: “Las personas que más quieres pueden causarte el mayor dolor. Pero son ellas las que pueden reparar tu corazón cuando te sientes rota. Ese era el propósito de Hemmer: arreglar lo que estaba roto. Y sí que lo hizo”. Gran analogía para despedir a un gran personaje…
No pudiendo soportar el momento, Spock se aleja. Chapel lo encuentra fuera de sí y a los puñetazos contra los mamparos. Dice que no logra controlar la ira que ha dejado salir y que su mente se ha debilitado; ella le replica que son sus emociones y no lo hacen más débil sino humano. Hay abrazo y casi beso, pero él da media vuelta y se marcha: sus dos mitades en lucha…
La’an informa a Pike que ha encontrado alguna pista sobre la familia de Oriana: no es muy firme, pero vale la pena seguirla. Solicita permiso para ausentarse un tiempo y Pike señala que aunque no la autorizara, eso no la detendría: solo le pide que, por mucho tiempo que le tome, regrese con ellos. Antes de marcharse, ella lo llama Chris en lugar de capitán y le agradece por todo: otra despedida, al menos por ahora…
Pero queda todavía otro golpe emocional. Ingresando al puente de mando, Uhura lo recorre con la vista y su expresión evidencia que ahora lo siente como suyo: lo último en que sus ojos se detienen es la silla que siempre le vimos ocupar en la serie original. Y de fondo suena el leitmotiv principal de la misma…
Balance del Episodio
Voy a confesar algo: siempre quise un crossover entre Star Trek y Aliens. Me emocioné hace unos cinco años cuando Dark Horse Comics anunció uno, pero el lanzamiento fue lamentablemente cancelado de manera sorpresiva. Sé que son mundos disímiles: uno es pura oscuridad y asfixia; el otro luz y esperanza, pero siempre me intrigó cómo se comportarían los miembros de una tripulación trekkie (sobre todo Spock) ante tan demenciales criaturas…
Este episodio no es un crossover pero sí un homenaje que une ambos mundos: casi un acto de “reconciliación”, pues en 1979 la primera película de Alien y la primera versión cinematográfica de Star Trek compitieron en cartel y al otro año en los Oscar, alzándose la de Ridley Scott (no sé si con justicia) con la estatuilla en mejores efectos visuales.
No puedo entonces sino agradecer un episodio como este, cargado de una estética oscura que remite a los filmes de la mencionada saga (especialmente al segundo), pero también con algún “momento Depredador”, como la subjetiva visión infrarroja de los gorn. Si tengo que poner un pero es que por momentos el homenaje devoró el episodio, pero afortunadamente ello no significó traicionar el espíritu de la franquicia y siempre se apuntó al comportamiento y reacciones de la tripulación ante una situación límite: justo lo que yo reclamaba…
Spock es el caso más emblemático: en medio de su debate interno entre las mitades vulcana y humana, el terror y la ira le han jugado en contra a su culto de la lógica. Otro que llama la atención es Samuel Kirk, a quien hasta ahora vemos impulsivo y algo cobarde, siendo más lo que estorba que lo que aporta. Pero la frase de Pike nos hace pensar que aún no ha dado lo mejor de sí y tiene alguna sorpresa reservada. Y a propósito de los Kirk, ¿será cierto que en la segunda temporada veremos a…? En fin, sigamos…
Como venía diciendo, el homenaje a Alien se puede haber fagocitado el episodio, pero no la esencia de la franquicia: la resolución final es muy Star Trek y las experiencias, aún las más tristes o aterradoras, van configurando el espíritu de los personajes.
El proceso de Uhura, sin ir más lejos, está muy bien manejado. ¿Y no se les aflojó una lágrima cuando se quedó mirando la silla? Por cierto, gran trabajo de Celia Rose Gooding, lo mismo que de Babs Olusanmokun (M´Benga), Christina Chong (La’an) y Bruce Horak (Hemmer). Lucimiento casi integral del elenco en esta entrega.
Tristemente impactante es que hayamos perdido al primer personaje importante en la serie. Quizás dos, pues no sabemos cuándo regresará La’an, pero lo de Hemmer es fuerte de verdad y hasta sorpresivo: no estamos acostumbrados a pérdidas tan tempranas en el universo trekkie. Se podrá oponer la muerte de Tasha Yar en la primera temporada de Star Trek: The Next Generation pero, claro, eran temporadas más largas y aquello ocurrió en un episodio 23. Lo que quiero decir, y quizás compartan, es que nos hubiera gustado conocer más a Hemmer.
Así y todo, se ganó un lugar en nuestro corazón y más aún con su sacrificio final que, tal como se deja entrever, sirve de inspiración a Spock. No solo eso: también termina siendo clave para que Uhura decida permanecer en la Enterprise, así que su paso por la serie termina dejando profunda huella y, para hacer una analogía apropiada, será a partir de aquí una lejana estrella cuya luz nos seguirá llegando aun cuando esté largamente muerta.
Muy emocionante, por cierto, el funeral con los discursos de despedida: imposible no relacionar con el de Spock en aquella película. Solo puedo objetar que quizás hubieran merecido alguna palabra los otros dos caídos, pero demos por sentado que han quedado en off para privilegiar la despedida de un personaje con mucho más peso.
A diferencia del cuarto episodio, esta vez vimos a los gorn, aunque no todavía en estado adulto. Se van perfilando como la gran especie enemiga, del mismo modo que los klingons en la serie original y los borg en TNG. Habrá que ver cómo es llevado eso ahora que La’an, quien más obsesión carga con ellos, pinta para largo tiempo ausente. Lo que sí podemos decir es que viendo lo escalofriantes que pueden incluso ser sus crías, el que luchó con James Kirk termina casi pareciendo el Lagarto Juancho.
Una cosa más: si les parece que ya han visto el rostro de Oriana en otras propuestas de ciencia ficción, es porque Emma Ho, la actriz infantil que la interpreta, estuvo presente en toda la temporada final de The Expanse y también en la película Code 8, ambas analizadas en esta web por un servidor. En la imagen pueden verla junto al elenco de este episodio…

En fin, otro gran episodio, pues si bien, como dije, el homenaje lo devoró por momentos, tuvo en su favor una increíble estética, una banda sonora en consonancia con el angustiante suspenso y, sobre todo, las emociones más fuertes de la temporada. Nos queda, lamentablemente, una única entrega y con el clima de despedida que tuvo esta, ¿qué nos deparará la siguiente? Ya estamos preparando los pañuelos…
Será hasta entonces. Sean felices; larga vida y prosperidad…




¿No rompe el canon que hayan visto un gorn? Tenía entendido que el primer contacto con la Federación fue en la colonia de Cestus III (episodio TOS «Arena»).
Me encantan tus reseñas y la pasión que le pones.
Saludos.
Gracias ViewTower, tanto por comentar como por el concepto y es verdaderamente una gratificación que me digas que le pongo pasión ya que es la idea y es bueno que así se vea reflejado. Me has dejado pensando con lo de si rompe o no el canon. Creo que según como se lo vea y qué tomemos por «primer contacto». Tendría que rever en detalle el episodio Arena, pues la cuestión es si está planteado como primer contacto entre especies o como encuentro formal entre civilizaciones. Si es lo primero, entonces sí lo estaría rompiendo y el primer contacto pasarían a tenerlo La’an y los suyos, si bien es cierto que los gorn también aparecieron en Star Trek: Enterprise, que transcurre aun antes (aunque en el universo espejo, así que no sé cómo cuenta). Si, en cambio, es lo segundo, el canon seguiría vigente pues lo que hemos visto aquí son encuentros «informales» sin conciencia mutua y, en este episodio, con crías pero no gorn adultos.
Sería entonces cuestión de perspectiva, pero interesante observación la tuya. Gracias por el aporte: larga vida y prosperidad…
No tengo palabras para describir este capítulo. No sé si ha sido el mejor hasta ahora a falta de uno solo para el final. Pero se le acerca mucho.
He sentido el cariño de los guionistas y showrunners al crear esta serie. En este capítulo han conservado la esencia de Star Trek y nos han dado las referencias obvias a Alien y Depredador. Creíamos que no íbamos a ver a los gorns y estábamos equivocados. Han borrado de un plumazo ese imagen tonta e infantil que tuvimos en la serie original en la pelea con Kirk, dándonos seres agresivos y mortales que solo buscan el terror.
Luego están las actuaciones de todo el elenco. Al principio de verlo odié a Samuel Kirk, me pareció un idiota, pero los guionistas sabían lo que hacían y ha sido el revulsivo para que por fin Spock libere sus sentimientos humanos y nos de una interpretación magistral de Ethan Peck que nos ha demostrado que lleva los genes de su abuelo. Personalmente le prefiero a él al Spock de Zachary Quinto.
Después la enfermera Chapel consolándole, mostrándose como la amiga que está ahí, también perfecta.
Y luego ese final, menudo final. Hemmer sacrificándose por todos y dando un ultimo consejo a Uhura que aun no tenia claro si seguir en el Enterprise. Me recordó sin duda al sacrificio que luego hará Spock en La Ira de Kang.
Al final sabemos que Uhura se quedará en la nave.
Lo dicho, capitulazo a falta de uno solo para terminar la temporada y que deja el liston muy alto para la segunda.
Si habíamos perdido la esperanza con Discovery, con New Worlds la hemos recuperado.
Espero que esta serie consiga varias nominaciones a los Emmy y que los gane.
PD: Había oido en alguna parte que la niña que interpreta a Oriana es en la vida real la hermana de el niño del capitulo donde interpretaba al primer siervo, y si, según IMDB es cierto y son hermanos.
Hola Juan: gracias una vez más por comentar y por el valioso aporte. Prácticamente coincidimos: no me disgusta Discovery pero es muy irregular; a veces pareciera coger la esencia de la franquicia y otras la pierde; tiene episodios excelentes (como el último de la segunda temporada o el doble de la tercera), pero cada vez que parece encontrar el rumbo, lo vuelve a perder. En ese sentido, esta serie es, hasta aquí, muy pareja. Ojalá así siga y qué pena saber que falta un solo episodio.
Buen dato el de los hermanos. Claro: algo que olvidé decir en su momento es que el niño que hacía de primer siervo también estuvo en The Expanse y, ahora que me das ese dato, encaja todo porque la niña y él hacían justamente allí de hermanos.
Gracias una vez más, Juan, y nos encontraremos para el episodio de cierre. Larga vida y prosperidad!
Ha sido un capítulo excelente!! Las referencias a Alien, el suspenso, la música y los efectos están todos espectacular en este episodio. Con respecto a los Gorn, me parece que ya habían oído hablar de ellos en TOS pero que no habían tenido, como comentas, un acercamiento ‘formal’. Pero definitivamente el cómo los están retratando aquí hasta ahora me gusta más que en las otras series.
Pobre Hemmer, me quedé con ganas de conocer más su personaje. Ya sabía de su muerte (malas redes sociales) pero aún así me impactó el cómo fue. Y bien dices que es el ejemplo para Spock y la inspiración para Uhura, un gran personaje.
Gracias por las reseñas, muy buenas!
Hola María Isabel: gracias por comentar! Coincidimos en la valoración del episodio y en el tratamiento que se le está dando a los gorn. Y también en cuanto a Hemmer: vaya que me dio pena que lo perdiésemos tan pronto pero es un gran punto que su influencia sobre el resto siga presente. Gracias una vez más por leer, por aportar y, por supuesto, por el concepto. Aguardo tu opinión del último episodio. Un saludo! Larga vida y prosperidad…