Underdog: término usado en el mundo angloparlante, especialmente en política o deportes, para referirse a una persona o equipo que tiene pocas posibilidades de ganar un torneo, elección, debate, etc.
Pues de eso va American Underdog: la historia de Kurt Warner, una película de 2021 que ahora podemos ver en Netflix, protagonizada por Zachary Levi y Anna Paquin y dirigida por los hermanos Erwin. Una de esas películas ambientadas en ese fascinante mundo del Football americano, con un protagonista que resurge de sus propias cenizas para alcanzar su sueño. Americano, por supuesto. Vamos al lío.
Erase una vez un chico y su sueño
Kurt Warner (que no Wagner, ese es de los X-Men) sueña con ser quarterback, jugar en la NFL y ser elegido mejor jugador de la Superbowl. Va camino de conseguirlo pero, a la hora de la verdad, duda y eso hace que pierda su oportunidad. Enamorado de Brenda (Anna Paquin casi irreconocible con el pelo corto pero tan guapa como siempre; si, soy así de machirulo así que ahorraos los comentarios), madre divorciada con dos hijos (uno de ellos ciego, para más drama), Kurt tendrá que renunciar a su sueño.
¿Hemos dicho renunciar? En los iuesei no se renuncia a los sueños. Se aparcan aunque sea para trabajar en un supermercado de reponedor y uno se vea obligado a jugar a un show que se llama Football Arena. No os preocupéis que cuando esté preparado, Kurt alcanzará la gloria. No es ningún spoiler. Se ve venir de lejos y además, Kurt Warner es historia de la NFL.
Encarnando al protagonista tenemos a Zachary Levy, sacando todo el partido a su imagen de niño grande que tan buenos resultados dio en ¡Shazam! (aunque en la segunda parte no funcionó tan bien). El caso es que aun sigue marcando músculos y eso le va que ni pintado al papel. En los créditos finales se ven imágenes del Kurt Warner real y ya constatamos que Levy está más mazas que el original.

Underdog somos
American Underdog: la historia de Kurt Warner es una película que bordea el telefilm de sobremesa. De hecho está demasiado cerca. Sus protagonistas son casi casi inmaculados, sin fallas, la viva imagen del americano de bien, rendidos a Cristo redentor y al deporte, de esos de rezar cada día, ir a misa y dar gracias por ello aunque los padres / suegros mueran en un huracán. De todo se aprende y no hay mal que por bien no venga.
Si no la encajonamos en las tardes del sábado es por varios motivos. El primero son sus actores, que cumplen sobradamente, estableciendo una buena química entre ellos. Zachary Levi, Anna Paquin y un Dennis Quaid que pasa por allí, hacen la historia creíble, que aunque sepamos que es real no sabríamos si tragarnos tanta superación personal de no ser por ellos. Por ellos y por la realización, que también da el pego.
El segundo motivo son sus escenas de football americano, ese deporte que si lo ves en vivo resulta insufrible por sus constantes interrupciones pero que en el cine queda francamente bien. Lo reconocemos: nos enganchan las carreras, las yardas y los touchdowns desde que Oliver Stone hizo que Al Pacino chulease a todo el mundo en Un domingo cualquiera. Cualquier cosa ambientada en ese mundillo, nos atrapa.
En resumen, American Underdog: la historia de Kurt Warner es una de esas cintas 100% American Way of Life, con sus pros (superación personal, épica futbolera americana y un mensaje universal de que todo es posible en la tierra prometida) y sus contras (ese mismo mensaje mezclado con las misas de los domingos puede que eche para atrás a más de uno) pero que consigue tocar la fibra sensible del más duro. ¿Quién no se identifica con un underdog? Al fin y al cabo es lo que somos la mayoría. Un saludo, sed felices.





La vi por la pareja protagonista y no digo que no me entretuviese por todo lo de la historia de superación de la que hablas y tal pero, entre que no entiendo ni papa de rugby, fútbol americano o lo que sea esto y, sobre todo, el cringe religioso del personaje de Anna Paquin, me costó terminarla.
Un saludo.
Hola Manuel. Es verdad que el matiz religioso echa para atrás pero bueno, en América son muy así. Gracias por leernos y felices fiestas.
La vi por la pareja protagonista y no digo que no me entretuviese por todo lo de la historia de superación de la que hablas y tal pero, entre que no entiendo ni papa de rugby, fútbol americano o lo que sea esto y, sobre todo, el cringe religioso del personaje de Anna Paquin, me costó terminarla.
Un saludo.
Hola Manuel. Es verdad que el matiz religioso echa para atrás pero bueno, en América son muy así. Gracias por leernos y felices fiestas.