Inicio series Análisis de El Internado: las Cumbres. Temporada 1

Análisis de El Internado: las Cumbres. Temporada 1

De la mano de Prime Video, nos llega El Internado: las Cumbres, reboot (o quizás spin-off) de la exitosa serie El Internado: Laguna Negra, que emitiera Antena 3 más de una década atrás. Aun con algunos lugares comunes e inverosimilitudes, atrapa con el correr de los episodios y el resultado termina siendo atractivo.

Lo primero que hay que evitar son las comparaciones. El Internado: las Cumbres, serie creada por Laura Belloso y Asier Andueza, está no solo realizada en otro tiempo sino que, además, tiene un perfil claramente más oscuro y siniestro que su predecesora. Recordemos, al respecto, que El Internado: Laguna Negra, producida por Globomedia, fue emitida entre 2007 y 2010 por Antena 3 y no solo significó en su momento un gran éxito de público sino que abrió el camino para la carrera ascendente de varias jóvenes figuras.

Otra Historia

El Internado: las Cumbres guarda, desde ya, ciertas similitudes, pero asume otro tono y no hay aristas en que ambas historias se toquen con la única excepción de las fugaces apariciones, en el inicio, de Blanca Suárez y Yon González, componiendo a unos ya crecidos Julia e Iván que hablan para una entrevista televisiva acerca de los sucesos vividos en aquel entonces e incluso presentan al público un libro en el que narran los mismos.

El resto es otra historia con otros personajes y aunque se promocione como reboot, creo que técnicamente no lo es ya que no reinicia nada: sería más apropiado hablar de spin-off por transcurrir en el mismo universo, pero años después y con diferentes protagonistas.

A diferencia de aquel internado, no es este un colegio de élite sino un instituto apartado en las montañas (la serie está localizada en Ayegui, Navarra), que funciona prácticamente dentro de un monasterio dominico y al cual son enviados jóvenes que vienen con serios problemas de conducta o de rebeldía en sus colegios de origen.  A decir verdad y por lo que se ve, diría que algunos de mis alumnos se portan peor que ellos, pero sigamos…

El lugar está rodeado por bosques, lleno de catacumbas y es sobrevolado todo el tiempo por cuervos.  ¿Puede ocurrir algo bueno allí?  Se caracteriza, además por su arquitectura sombría y por la rígida disciplina que imparte la directora Mara (Natalia Dicenta): a los alumnos se les insiste permanentemente en que están allí porque nadie los quiere y hasta se les obliga a recitar una especie de oración laica en la cual agradecen a la institución por reeducarlos a través del castigo.

¿En qué consiste dicho castigo? A veces puede ser el encierro en cámaras subterráneas a las que llaman neveras; en otras ocasiones se les rapa o bien se les desnuda y somete a manguera limpia en el patio y a la vista del resto. Cuesta creer, desde ya, que estando la historia ubicada en la actualidad se pueda mantener en secreto algo así aun cuando los alumnos sean despojados de sus teléfonos móviles. Es sabido que la llegada de los mismos o de los GPS le han dado un golpe mortal a la credibilidad de las situaciones de aislamiento en pantalla y, por cierto, pareciera una empresa hoy en día prácticamente imposible el mantener a toda una población adolescente incomunicada y divorciada de toda tecnología, pero sigamos…

Nido de Cuervos

Al instituto concurren alumnos que, desde ya, pierden contacto con sus familias a partir de su llegada. Entre ellos está Amaia Torres, que es la protagonista principal y consecuentemente quien carga con el mayor peso de la serie gracias al sólido trabajo de Asia Ortega (con muchas más condiciones que las que, en su momento, podía prometer Blanca Suárez, por ejemplo).  Como detalle que terminará teniendo relevancia para la historia, su personaje padece problemas de audición.

Ella, junto al rebelde recién llegado “Manu” Villar, se las ingenia para planear una fuga en la cual ocurren algunos imprevistos, que terminan en la desaparición de Manu, a quien Amaia, antes de ser recapturada, vio en la oscuridad de los bosques siendo llevado en estado de inconsciencia por un sujeto de túnica y máscara de cuervo.

Esa desaparición, negada por las autoridades que se niegan a dar parte a la policía, es la que da pie a una trama de suspenso que incluye misteriosas sueltas de globos luminosos a altas horas de la noche y a la cual se sumará un horrendo asesinato (no diré de quién) y hará crecer entre algunos de los jóvenes estudiantes un sentimiento de solidaridad que los llevará a plantearse la necesidad de salir de allí si es que quieren seguir con vida y saber qué pasó con Manu.

No todos los docentes son cómplices en el ocultamiento de las cosas que vienen ocurriendo. Los hay que sí como el profesor de educación física al que los alumnos llaman “el nazi” (tan mal actuado que ni siquiera quiero dar el nombre para dejarle la posibilidad de que mejore en el futuro), pero están los que tienen conflicto y viven atormentados con todo eso, tal el caso del monje Elías (Alberto Amarilla), quien les enseña latín y es objeto de deseo de Elvira (Mina El Hammani), la profesora de ciencias.

Entre el resto de los estudiantes se destaca Paul (Albert Salazar), quien, tras la desaparición de Manu, se convierte en el nuevo amigo y confidente de Amaia: hay atracción mutua, desde ya.

Su hermana menor Adéle (Daniela Rubio), en cambio, no comulga, en cambio, no comulga con lo de enfrentarse al sistema e, incluso, hasta llega a jugarles en contra; es, además, furiosamente celosa con respecto a Paul, tiene conflictos con su sexualidad y se destaca especialmente en las clases de francés.

Su pareja Rita (Francisca Aronsson) ansía salir del internado con ella, aunque por vías muy diferentes a las que planean Amaia y Paul: es otra de las que también, a veces, juega en contra.

Uno de los personajes más interesantes y enigmáticos es Inés (Claudia Riera), quien es hija de Darío Mendoza (Ramiro Blas), dueño del colegio: padece problemas de amnesia y sus recuerdos amagan despertarse cada vez que escucha al profesor de música (Joel Bosqued) ejecutar cierta melodía en el piano; por lo que sabemos, estuvo involucrada en un accidente en el que su madre perdió la vida y, además, podría saber ciertas cosas del pasado que ni a su padre ni a las autoridades del instituto convienen que se sepa.

Por último Paz (Paula del Río) es amiga fiel de Amaia y tiene cierto gusto por los tríos sexuales.

Atrapa a medida que avanza

Durante los primeros episodios a la historia le cuesta arrancar, pero pasada la mitad de temporada (son ocho episodios) se hace difícil soltarla. Es cierto que, siendo una serie básicamente adolescente, abundan los lugares comunes que ya hemos visto tantas veces en otras series o películas: la niña que salta a la cuerda en cámara lenta mientras canta una canción siniestra, el amorío entre el monje y la profesora, la biblioteca que contiene los libros que dan absolutamente todas las respuestas y así podríamos seguir.

La idea de una institución juvenil que encarna casi al mal en su misma esencia tampoco es nueva y se puede relacionar con montones de ejemplos, como el filme Suspiria (Dario Argento, 1977), el manga The Promised Neverland (Kaiu ShiraiPosuka Demizu) o el cómic El Instituto (Ricardo BarreiroSolano López)

Pero, como dije al principio, la serie se sostiene básicamente sobre una trama mucho más oscura que la que le precedió, estando ausentes los toques de humor que caracterizaban a aquella y que aquí serían inapropiados, por lo que el tono es claramente más dramático y terrorífico, con algunos momentos verdaderamente inquietantes.

Balance de Temporada

En la parte actoral, los adultos de la historia se ven algo dispares y con desempeños de todos los colores: Natalia Dicenta, particularmente, aporta su oficio y experiencia más allá de que su personaje, una villana bastante lisa, no le permita demasiado lucimiento.

Pero las palmas se las lleva, sin dudas, la casi totalidad del elenco juvenil femenino, al que se nota elegido con muy buen criterio y tanto Asia Ortega, como Claudia Riera, Daniela Rubio o Francisca Aronsson están más que bien.

No faltan las consabidas escenas de amor y despertar sexual adolescente, pero están lo suficientemente dosificadas y matizadas como para que no empalaguen. Eso sí: como suele ocurrir en este tipo de series, cabe preguntarse por qué eligen a jóvenes de veintitantos años para interpretar a personajes bastante menores en edad: en algún punto, puede quitar credibilidad, aunque las sobrias actuaciones ya mencionadas compensan ese problema del cual, si vamos a ser justos, también adolecen las series americanas.

La parte visual está correctamente lograda, más allá de que algunos sobrevuelos de cuervos no se vean muy reales. La trama de suspenso está muy bien llevada y el cliffhanger del final de temporada es muy fuerte, no permitiéndonos aún determinar si lo que opera por detrás de todo es de índole racional o sobrenatural, pues aquí conviven logias secretas, leyendas del siglo XVI y experimentos ocultos. Veremos si la segunda temporada define más claramente el camino a seguir pero, de momento, esa incertidumbre nos crea interés y nos mantiene expectantes.

En definitiva, creo que El Internado: las Cumbres ha aprobado muy bien esta primera temporada y nos deja prendidos a la espera de lo que venga.  No es poca cosa: merece una oportunidad.

Un saludo y sean felices…

Rodolfo Del Bene
Soy profesor de historia graduado en la Universidad Nacional de La Plata. Entusiasta del cine, los cómics, la literatura, las series, la ciencia ficción y demás cosas que ayuden a mantener mi cerebro lo suficientemente alienado y trastornado.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

ÚLTIMOS ARTÍCULOS

Segundo tráiler de Fast & Furious 9 | Coches voladores, imanes y hermanos enfrentados

¿Fast & Furious 9? Si, ya van nueve entregas de esta saga que adelanta por la derecha a la palabra espectacular. Percusiones de infarto,...

Analizamos la Pesadilla de Bruce Wayne en el Snyder Cut de la Liga de la Justicia

El Snyder Cut ha reivindicado finalmente a la Liga de la Justicia en la aprobación de los fans y también generado muchas interpretaciones en...

Reseña Contrapaso (2021) de Teresa Valero: El valor de la verdad en tiempos oscuros

Podríamos contar con los dedos de una mano que país no tiene algún capítulo de su historia escrito con sangre. Ya sea vertida contra...

Espectacular nuevo tráiler de ‘El Ejército de los Muertos’ de Zack Snyder y Netflix

Volvemos a tener noticias del amigo Zack Snyder y su nueva andadura en Netflix de la mano de su 'Ejercito de los muertos'. Ya...

De yakuza a amo de casa, un divertido anime con un formato diferente

De yakuza a amo de casa es la serie de anime que Netflix estrenó el día 9 dentro de sus novedades para el mes...

Reseña de Sueños pesados, lo escalofriante de lo desconocido

Buenas queridos lectores, y bienvenidos a esta nueva entrada donde analizaremos Sueños Pesados de Alberto Breccia, autor nacido en Uruguay que desarrolló toda su...

Crítica de Cowboy de asfalto, de Netflix

Cowboy de asfalto, pese a su estreno limitado el año pasado, ha llegado recientemente a Netflix. Nos encontramos ante un producto más lento e...

ÚLTIMOS COMENTARIOS

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad