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Análisis de Riverdale. Temporada 5. Episodio 2

Seguimos analizando esta quinta temporada de Riverdale, en este caso el segundo episodio titulado Los Asesinatos de la Preparatoria. La serie puede verse en The CW y las temporadas anteriores están disponibles en Netflix o en Movistar+.

Bienvenidos nuevamente a nuestro análisis semanal de Riverdale con otro episodio que parece ir hacia la resolución de lo que hubiera sido el final de la cuarta temporada de no haber mediado la pandemia. La nueva entrega corresponde al segundo episodio de la quinta temporada o, si lo prefieren, capítulo 78 del listado completo, cuyo título, como es habitual, homenajea a una película, en este caso a The Preppie Murder (John Herzfeld, 1989). Si quieren echarle un vistazo a nuestros análisis anteriores, pueden hacerlo aquí y cumplo en advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA.

La Llamada

Comienza con Bret Wallis, en horas de la madrugada y desde prisión, llamando a Betty para pedirle que interceda ante el padre de Veronica (dueño del penal, recordemos) a los efectos de asignarle una zona de mayor confinamiento y sin contacto con otros presos. Su tono revela que teme que le pase algo; como contrapartida, ofrece un dato crucial para la investigación que, en su momento, no mencionó.

Sin embargo, para la mañana siguiente ya es tarde. Al llegar Betty y Jughead, se enteran que Bret ha sido misteriosamente muerto a puñaladas y, luego, en la morgue (increíble el acceso que tienen a todo), ven con estupor que le han vaciado los ojos: en cuanto a la información, se la llevó con él.

Hermosa y Peligrosa

Veronica se encuentra en La Bonne Nuite con Hermosa, la media hermana cuyo rastro habíamos perdido un poco y vaya si nos venía ocultando cosas…

Afuera del local, Veronica es asediada por tres integrantes de la banda de los Malloy que buscan venganza por su líder: si hacemos memoria, son aquellos mafiosos que, en la temporada anterior, presionaron tanto a ella como a Cheryl para retirar del mercado su ron de maple.

En aquella oportunidad, el asunto terminó “resuelto” por Hiram, pero ahora Veronica no tiene a su padre para defenderla, aunque sí a su hermana que, en el exacto momento en que están por matarla, les dispara desde atrás a cada uno sin que puedan siquiera reaccionar.

Si ya se ve fácil el modo de eliminarlos, hay que sumarle la naturalidad con que, sonriente, aduce que fue “en defensa propia”: un costado Nikita que le desconocíamos y que sorprende tanto como la facilidad de Veronica para asimilar la situación, aunque no debería, considerando la forma de asumir su ruptura sentimental en el episodio anterior.

A propósito, le ha propuesto a Archie mantener hasta la graduación la farsa de que siguen juntos para no levantar comentarios que lleguen a Jughead. Suena a excusa: parece abrigar alguna esperanza de recuperar la relación, pero ya sabemos que a Archie no le gusta que no gusta sostener mentiras, por lo que se niega con visible disgusto. Por fin, la ruptura cobra algo de dramatismo.

 

Archiproblemas

No es el único problema para Archie en el episodio: tiene varios, aunque mayormente tangenciales a la trama principal. El propio Hiram, enterado de que engañó a su hija, lo encara en el gimnasio e intenta estrangularlo.

Por otra parte y de manera inesperada, reaparece en la historia el accidente que, en el primer episodio de la temporada, costara la vida a Fred Andrews (una excusa argumental, recordemos, por la muerte del actor Luke Perry, que lo interpretaba). Creo que muchos habíamos dado esa subtrama por cerrada y olvidada, pero recapitulemos un poco: Archie había averiguado la dirección de quien lo atropelló, pero al visitarlo para molerlo a golpes, apareció el hijo adolescente del hombre diciendo que en realidad era él quien conducía el vehículo y que su padre se había adjudicado la culpa.

Ahora, la madre de Archie (cada vez con más presencia Molly Ringwald tras la muerte de Fred), le presenta la posibilidad de una declaración perdonando al señor Augustine (quien se sigue reconociendo como culpable ante la justicia) para que pueda recibir una pena menor.

Ella remarca que el hombre se está haciendo cargo de algo que no hizo para proteger a un adolescente que ha cometido un error. Archie se muestra intransigente argumentando que no hay error alguno en dejar a alguien abandonado al costado de la carretera; siente que avalar la impunidad sería ir en contra de la memoria de su padre, pero a la vez tiene conflictos internos con ello, tal como queda evidente en sus visitas al cementerio para “charlar” frente a la tumba.

Pero allí no terminan sus problemas: su madre, horrorizada, ha descubierto el VHS  en que aparece representado de rodillas en el suelo y con el Enmascarado apuntándole a la cabeza. Implorante, le recrimina el no haber entregado la cinta a la justicia o, aunque más no sea, a Betty y Jughead (vaya reputación que se han ganado), pero Archie reacciona partiendo a la mitad el VHS y destrozando, con un bate, televisor y reproductor. Muchacho: has destruido todo menos la cinta…

Chicas de la Mafia

Súbitamente, Veronica y Hermosa son socias. Hay un gran hueco allí: no hemos visto el proceso de cerca ni sabemos por qué la segunda quiere ahora ir contra su padre tras haberlo defendido con aquellos negocios turbios. Sería bueno que, en algún momento, se explicara. Por lo pronto y después del “incidente” con los Malloy, ambas están a disgusto con que su padre persista en sus métodos mafiosos y quieren sacarlo de en medio, amenazándolo con entregar al FBI documentación incriminatoria a menos que ceda sus acciones en Industrias Lodge. Digamos que sus métodos no son menos mafiosos…

Hiram estalla en furia pero Hermosa contrata unos matones para propinarle una golpiza (qué “hermosa” familia) y termina aceptando salir del negocio, pero cuando ofrece a su esposa tomarse un año sabático en las Islas Caimán, Hermione sorprende con que se va a la “gran manzana” para incorporarse al elenco del reality The Real Housewives of New York City: guiño y broma a la vez, pues Marisol Nichols no estará en la próxima temporada y hay que explicar su ausencia. Pero va aun más allá y pide el divorcio (por segunda vez): parece que el contubernio de las mujeres Lodge ha dejado en soledad a Hiram.

Familia muy Normal

Cheryl, en tanto y después de quejarse por el azul en los uniformes de graduación (ella hasta ha llegado a adjudicarse la invención del color rojo), tiene su propio plan para borrar el apellido Blossom: vender al fisco ciertas tierras para regresarlas a sus antiguos poseedores aborígenes y utilizar ese dinero para relanzar el jarabe de maple con una denominación diferente. Para ello necesita el consenso de esos parientes que, durante la temporada anterior y cual aves carroñeras, se habían instalado en Thornhill buscando tajada tras la desaparición de Penelope.

Pero cuando les propone la idea vía zoom, la rechazan de plano (no olvidemos que sufrieron una muerte en sus filas, escena de canibalismo incluida) y ello hace que emerja (literal) desde las sombras la implacable Penelope que, desde su reaparición, permanece en la mansión casi como un fantasma. Esta propone a su hija que, en compañía de alguien, desaparezca el fin de semana para tener coartada.

En efecto, Cheryl propone un viaje a Toni (relación que se niega a morir) y, al volver, se encuentra con su abuela de luto dándole la nueva de que la parentela molesta ha sido eliminada de un plumazo por envenenamiento fingiendo un suicidio colectivo en relación con sus pecados.

Confieso algo: amo a los Blossom. O a lo que queda de ellos, no sé: parecen salidos de una película de Peter Greenaway. Definitivamente, la más genial familia de la serie: ¿no da para un spin – off llamado Los Blossom o algo así? A ver si se mueven las bases de fans..

A Confesión de Autor…

Pero volvamos a la historia central en este tramo de la temporada (perdón, sigo viéndolo como final de la anterior), que es la trama policíaca. La muerte de Bret lleva las sospechas hacia David, el propietario de Blue Velvet que le compraba los vídeos sexuales por los que terminó entre rejas. Pero lo encuentran colgado con una máscara de búho y el ya clásico cartelillo de “Dios está observando”.

Charles da por descontado que era El Autor y que mandó matar a Bret para no dejar cabos sueltos: no convence demasiado…

De hecho, las muertes no cesan y las víctimas parecen ser aquellos ex compañeros de Jughead involucrados en los crímenes del profesor DuPont durante los días de Stonewall: Joan es asesinada con una piedra (le hubiera venido bien un gorro como el de Jughead) y Donna se zafa por poco. Está claro que David no era El Autor: la propia Betty lo había puesto en duda por no encajar el suicidio en su perfil psicológico ni motivaciones.

Un nuevo VHS confirma tal presunción: la cámara recorre la casa de Jughead durante la noche y mientras todos duermen hasta detenerse en el lecho de Jellybean y apoyarle un cuchillo sobre la mejilla.

El Autor, pues, sigue vivo y libre. Betty, además, descubre micrófonos en la casa y comprueba que Charles les ha estado escuchando las conversaciones: las sospechas giran hacia él.

A partir de aquí, las cosas se resuelven demasiado rápido… si es que realmente están resueltas. Con mucha calma, Charles admite ser el autor de los asesinatos y del intento contra Donna, justificándose en que habían hecho daño a sus seres queridos; admite, además, su relación estrecha con Chic, algo de lo cual habíamos tenido algún fugaz atisbo y que, tal como comenté en la entrada anterior, nos llenaba de dudas.

Con motivos o no (los locos siempre dirán tenerlos), lo cierto es que es que Charles parece portar el gen del asesino psicópata pero, sin embargo, no se atribuye los vídeos. Aun siendo cierto, no se entiende que Betty le crea sin más a quien instaló micrófonos para oír sus conversaciones, pero si Charles no es El Autor, solo queda alguien que, obviamente, pudiera tener acceso a la casa de Jughead… y ello conduce a Jellybean. ¿Recién ahora lo piensan? Era evidente que estaba entre los pocos que podrían haber accedido a aquella historia escrita por Jughead sobre el asesinato del señor Honey.

Acorralada, reconoce haber hecho las filmaciones en asociación con su amigo Ricky y otros adolescentes del centro comunitario de Archie (les das un hueso y te muerden la mano) que eran quienes aparecían disfrazados.

Ahora bien: en el ánalisis anterior dije que me parecía descabellado que Jellybean, casi una niña, fuese capaz de orquestar todo. Lo sigo sosteniendo, pero atendamos su explicación: dice haberlo hecho para generar un misterio que convenciera a Jughead de no irse como lo había hecho antes al partir hacia Stonewall o como, según anunció en este mismo episodio, planea hacerlo para asistir a un taller de escritura en una universidad de Iowa.

¿La joven hizo todo por su cuenta entonces? Si es así, flotan varios interrogantes. ¿De dónde sacaron ella y sus compinches marginales esas máscaras que imitan los rostros de la banda de amigos de Archie? ¿Las confeccionaron ellos mismos? ¿Nadie sospechó de sus reuniones secretas cuando, según dijo, hasta se celebraron en Pop´s? Si el objetivo de los vídeos era retener a Jughead, ¿cuál fue el sentido del que le llegó a Archie y que lo muestra a punto de recibir un disparo del Enmascarado? ¿Y cómo conoce con tanto detalle ese episodio si llegó a Riverdale después?

Honestamente, no me encaja Jellybean como El Autor: hace aguas por todos lados a menos que aún no conozcamos toda la verdad. Quizás haya hecho alguno de los vídeos, pero no todos: estoy seguro que el de Archie no. Y como confirmando las dudas, cuando Jughead pone al tanto a su padre de lo ocurrido, este se muestra incrédulo y Jughead, con un encogimiento de hombros, solo atina a decir “es lo que ella me contó”. Me da la impresión de que esa historia no está cerrada ni resuelta y nos quieren engañar con que sí.

Por último y en cuanto a Archie, ha habido un giro en la causa del accidente de su padre: el hijo del señor Augustine ha asumido la culpa y será juzgado como adulto, dependiendo de la declaración de Archie el que se le condene por meses o años. Termina haciendo lo que considera que hubiera hecho Fred: envía una carta al juez perdonando al muchacho por la falta cometida, quedando así en paz consigo mismo y con la memoria de su padre.

Balance del Episodio

Creo que ha habido un retroceso con respecto al episodio anterior: varios puntos débiles, sobre todo en la resolución de la trama policíaca. Pero todo depende de lo que nos traiga el próximo, pues es posible que nos hayan dado respuestas parciales o engañosas. La historia del Autor no parece cerrada y me sigue repicando que Jellybean dijo haber caído en aquella fiesta freaky por contacto del novio de una amiga: allí hay algo que aún no nos cuentan y, en general, los guionistas de la serie no dejan ese tipo de señales porque sí.

En cuanto a las subtramas de Archie, son las que menos interés me despiertan en este tramo y hasta distraen de la principal: sigo esperando, aun así, que se conecten y el vídeo que lo involucra bien podría ser el vínculo.

Los Blossom son geniales, ya lo he dicho. Ni House Hill ni Bly Manor: Thornhill. Lo que ocurre en esa mansión pone los pelos de punta al más temerario y queda revestido de un humor negro que da la pauta de que la cosa no va del todo en serio, creando así una serie dentro de la serie: no se sabe en qué momento alguien morirá golpeado por un candelabro o envenenado o servido en cena de Acción de Gracias; tampoco si veremos un cadáver en descomposición sentado en la sala como si nada o un muñeco diabólico apareciendo por distintos lugares de la mansión.  También pueden incendiarte la casa o perseguirte con arco y flecha. En fin, ya hice mi propuesta de spin – off y derivo a quien corresponda…

El gran deus ex machina del episodio es la subtrama de Hermosa. No se entiende tan radical transformación en relación con su padre ni en qué momento se graduó como dama de la mafia o asesina profesional. ¿Tan fácil logró desembazarse de los tres Malloy sin que haya, siquiera, una investigación al respecto? ¿Envió sin más unos matones a moler a golpes a su padre que, simplemente, agacha la cabeza y acepta irse? Ese personaje pide explicaciones a gritos: ojalá lleguen.

En definitiva, un episodio entretenido, pero inferior al anterior. Tengamos en cuenta, no obstante, que el próximo es el que, en teoría, hubiera cerrado la cuarta temporada. Significa que aún pueden cerrarse tramas y lo que veamos dará el dictamen definitivo para decir si este fue bueno o malo.

Lo sabremos la semana que viene, cuando llegue la graduación.

Hasta entonces y sean felices…

Rodolfo Del Bene
Soy profesor de historia graduado en la Universidad Nacional de La Plata. Entusiasta del cine, los cómics, la literatura, las series, la ciencia ficción y demás cosas que ayuden a mantener mi cerebro lo suficientemente alienado y trastornado.

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