Hablemos de decepciones: los animes que te deberías ahorrar

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Buenas queridos lectores, y bienvenidos a este artículo donde hablaré de algunos de los mayores ñordos que me he tragado siéndolo desde el principio o de los que han acabado por serlo al convertirse en una auténtica decepción. Algunos de ellos presumían de ser grandes obras que en su momento tuvieron mucho éxito y fueron alabados por las masas, y otros en efecto resultaron parecer bastante ñordos de manera unánime y pasaron a un segundo plano de manera oscura e irrevocable. En cualquier caso y antes de empezar varias aclaraciones. La primera es decir que varios de estos animes tienen unos cuantos años, como ya comenté en el artículo de Cuatro comportamientos que todos teníamos al empezar a ver anime los primeros años consumiendo anime consistían en aguantar cualquier despropósito hasta el final da igual lo malos que fuesen, ahora por suerte es tan simple como que anime que no aguanto adiós muy buenas. El segundo y más importante es que sí, de verdad, estos animes me parecen terribles, pero me lo parecen a mí. Te recomendaría de todas las maneras que les dieses un patadón metafórico, pero eres libre de hacer lo que quieras y por supuesto hay a gente a la que le gustan, por incomprensible que me parezca. Una vez aclarado todo esto, comencemos.

Coppelion

Bueno, empecemos con esta serie adaptación de un manga y que es, sin duda, uno de los animes peor desarrollados y más absolutamente aburrido que he visto en mi vida. Para que os hagáis una idea, no me acuerdo muy bien ni siquiera de él, a excepción de una protagonista del prototipo serio más siesa que hecha encargo que junto a sus dos amigas de decorado y que en general sólo estorbaban batallaban por alguna razón que nunca aclararon contra otra gente con poderes y desequilibrada en una ciudad postapocalíptica. Estoy orgullosa. Ha sido una sinopsis perfecta. Pero vamos, que resumiendo… recuerdo que la acabé entre agonías y pulsando la barra espaciadora para ver cuándo aquellos dichosos 20 minutos acabarían y me dejarían seguir con mi aburrida, aunque menos horrible, vida. No se explicaba nada, no se desarrollaba la historia ni los personajes, es como si todo fuesen pop-ups de publicidad con virus a la hora de ver algo en páginas de dudosa legalidad. ¿Que de repente aparecía x persona y hacía esto? Ok, pues pa’ lante que iba ¿y éste? genial ¿y este giro? debuti. Pero lo peor: no te importaba nada de lo que pasase ni a quién, y encima ni por lo técnico se salvaba. Un desastre.

Dakaretai Otoko 1-i ni Odosarete Imasu

Bueno, bueno, bueno. Una serie reciente, de hecho, de finales de 2018. No es que sea una fujoshi, pero de vez en cuando me apetece ver un yaoi y disfrutar de sus chuminadas particulares que hacen tan entretenido y entrañable a este género. A esto que fui a ver esta serie y, ¡sorpresa! me gustó el principio. Me parecía cliché, desde luego, pero también me hacía saltar de la ilusión cada vez que algo iba a pasar entre estos dos actores de éxito y además me aseguraba unas risas. Pero para mi desgracia y la de todos se trataba de un yaoi explícito, tipo de serie que no sale con tanta regularidad como el enorme nicho de espectadores que tiene desearía, y el resultado es claro: si tengo un mercado asegurado, allá que bajo mi calidad. Lo mismo vimos en su momento con Yuri on Ice, y lo mismo ocurrió con ésta: pasamos a tener dibujos deformes y con una falta tan flagrante de cuidado en lo referente a la animación que resultaba molesto. Para más inri, la serie pasó de tener una sinopsis atractiva a convertirse en algo repetitivo, con capítulos de relleno y que acabó por mostrarnos una relación dependiente y cansina entre sus protagonistas. Una pena, sí, pero una realidad.

Ano Hi Mita Hana no Namae wo Bokutachi wa Mada Shiranai.

Una titán de titanes, conocida como Ano Hana y famosa por la cantidad de lloros explosivos que regaron almohadas, escritorios, páginas de manga y televisiones esta serie que se supone que debería haberme roto el corazón resultó parecerme una tontería de lágrima fácil y que gustosamente me habría ahorrado, porque encima me aburría. Antes de que alguien me acuse de insensibilidad, de verdad, es una serie que supuestamente se cimenta en sus personajes, ¿pero os identificáis con alguno que no sea su protagonista o en todo caso la chica de coletas? Todos actúan de maneras extrañas para alguien que vive de la culpa como sustento, y ni hablemos de esos enamoramientos que ocurren a los seis años, por ejemplo. Y aunque en la mayoría de casos todo parece simplemente poco realista e incluso ridículo en la serie, por alguna razón se le consigue dar la vuelta a todo para que termine por quedar de manera tan conveniente y convencional que resulta sospechoso. Un anime consistente, en pocas palabras, en intentar hacer emocionarse al espectador en todo momento y de una manera tan estudiada que al final lo pierde todo, sin hablar claro está de que sus capítulos son lentos y pesados, y es que aunque esto no tendría que ser necesariamente malo es arma de doble filo, y en este caso les sale mal.

 

Y bueno, hasta aquí la primera parte de estas entradas, que espero serán numerosas.

Un saludo y sed felices.



el autor

Mi nombre es Carmen, pero me llaman Kitayu. En los fríos inviernos me muevo sedienta de tinta y ocio. Bueno, a quién vamos a engañar, en verano también.

1 comentario

  1. Muy buenas Kitayu, por fin encuentro a alguien en el mundo que al igual que a mi Ano Hana le parece una serie sobrevalorada, a mi mas que el grupo de personajes o sus episodios donde no pasa nada relevante, lo que nunca termine de comprender o mejor dicho me fastidio un montón es **SPOILER** como Menma al final aparece delante de todos sus amigos y a su familia que tanto le había llorado que le den muy fuerte.

    De los otros dos no opino por que no les he visto pero personalmente pondría en esa lista a Violet Evergarden, un saludo y quedo a la espera de futuras entregas de esta entrada.

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