Larga vida a Cersei Lannister

0

ESTE ARTÍCULO CONTIENE SPOILERS DEL 8X04 DE JUEGO DE TRONOS

Conforme nos acercamos al acelerado final de esta octava temporada y después de haber contemplado el cuarto y, hasta ahora, mejor capítulo de esta tanda de episodios, mis manos, mi mente y mi corazón solo pueden centrarse en una cosa: alabar la figura de Cersei Lannister. Por supuesto, si no habéis visto todos los capítulos de la octava temporada, no sigáis, pues es probable que os lluevan los spoilers.

Para los que sí lo hayan hecho, adentrémonos en esta oda a la villana de la serie.

No descubro la pólvora al decir que la batalla de Invernalia dejó a más de uno insatisfecho. No es mi misión entrar ahora en los defectos del episodio, que aquí tenéis analizado por mi compañero Enrique, si no enfatizar una sola virtud. La (in)esperada y rápida muerte del Rey de la Noche.

Pensemos por un momento. El jefe de los Caminantes Blancos es un ser que asusta. Su levantamiento de brazos en Casa Austera sigue siendo uno de los grandes momentos de la serie cuando todavía mantenía su coherencia interna. Sin embargo, no deja de ser un villano poco expresivo, con un poder desmedido y un propósito tan explotado como poco creíble: la destrucción del mundo, que no me gusta ni la gente ni el calor.

Es cierto que los Caminantes Blancos (u Otros, para los fans de los libros) han sido un pilar fundamental tanto de la serie como de la saga literaria en la que se basa. Es la parte más puramente fantástica y, aunque teñida de violencia y desencanto, la más épica. Incluso en las elipsis literarias de George R.R. Martin (el impresionante prólogo de Tormenta de Espadas), sentíamos el aliento de los Otros, la amenaza definitiva, aunque pocas veces aparecieran entre las páginas que sosteníamos.

Canción de Hielo y Fuego, la maestría del punto de vista

Por tanto, qué duda cabe que Benioff y Weiss también debían aportar un final lo más digno posible a esta trama tras haber conseguido que Daenerys llegara a los Siete Reinos. Sin embargo, ¿Debía ser el objetivo final?

Sin atreverme a adivinar lo que Martin planea para los libros que no han sido publicados, creo que los guionistas de Juego de Tronos han acertado al etiquetar al Rey de la Noche como villano secundario. Al fin y al cabo, ¿Cuáles han sido los momentos que han convertido a Juego de Tronos en un fenómeno de masas? No hablamos de Casa Austera, ni de la batalla de los bastardos. Hablamos de la muerte de Ned Stark, de la Boda Roja, de las largas conversaciones con dobles sentidos que, finalmente, explotaban en un baño de sangre. Vamos, que esto no es el Señor de los Anillos. No se trata de la lucha del bien contra el mal. Más bien, de la obtención de poder apoyado por la familia. Las tortas y espadazos valen menos que tal o cual alianza. Que se lo digan a Robb Stark.

Y el personaje que mejor ha encarnado el juego de tronos ha sido Cersei Lannister, la reina que conocemos desde que era consorte de Robert Baratheon. La que lo ha perdido todo con tal de ganar lo que no es suyo. Podremos odiarla más o menos. Pero no se le puede negar la determinación que ha guiado sus acciones desde el comienzo de la serie. Aún recuerdo cuando vaticiné su destrucción en la quinta temporada. Jamás se le puede dar por muerta.

El hecho de que este episodio haya sido el mejor de lo que va de temporada no es casualidad. La estamos viendo poco, pero la mano de la reina se nota en cada uno de los personajes que maneja, en la repentina muerte de otro dragón de Daenerys (por fin vuelve la inevitable, imprevisible catástrofe que es la muerte en la serie) y en su despiadada, pero efectiva, estrategia. Incluso Tyrion Lannister, perdido como personaje desde que se encontró a sí mismo al reunirse con Daenerys, parece más crecido al situarse frente a ella.

Desconozco, como todos, lo que pasará en lo que queda de temporada. Tal vez sea Arya. Tal vez, Jaime. Tal vez, nadie. Ojalá se atrevan. Porque, mientras Daenerys pierde la cabeza como pierde dragones y Jon solo hace lo que sabe hacer (cometer estupideces y tener suerte), Cersei se mantiene imperturbable, con esa sonrisa de superioridad. De la que sabe que está luchando por un trono por el que lo ha perdido todo. No será fácil quitárselo.

Un saludo y sed felices!



el autor

Médico residente. Intento aprender como si viviera para siempre. Intento vivir como si hoy fuera mi último día...con las cosas que me hacen feliz.

Deja tu comentario

Recomendado en Las Cosas felices
Marvel cumple 80 años y la editorial quiere celebrarlo por todo lo alto. Se han anunciado múltiples fichajes de guionistas y dibujantes muy importantes que…