Las series que nos hacen felices: Me llamo Earl

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Saludos estimad@s internautas, hoy tendréis la oportunidad de leer una nueva entrega de esta sección dedicada a rememorar aquellas series que nos hacen felices y que dejaron de rodarse. Anteriormente, y alternando series de animación con otras de acción real, me ocupé de hablaros de la mítica serie de dibujos de las Tortugas Ninja, así como también de SeaQuest DSV. La elegida hoy es otra joyita, de esas que toda persona debería ver al menos una vez en la vida por el constante aprendizaje (así como las múltiples lecturas que pueden extraerse) que supone su visionado. Dicha serie es… ¡Me llamo Earl!

No obstante, y antes de ponerme manos a la obra, os dejo los enlaces a mis últimos análisis de series, por si os apetece estar al día de la sección:

Y como es costumbre, también os dejo aquí la intro de la serie:

Pues bien, Me llamo Earl fue una sitcom (episodios de corta duración) creada por Greg García, que estuvo en antena desde el 2005 hasta el 2009. Lo único malo que le veo a esta serie es que se quedara precisamente en 4 temporadas, notándose la prematura cancelación por las tramas abiertas que dejaba el capítulo final de la cuarta temporada. Y es que ya sabéis cómo va el mundo de las series, la audiencia es una de las bases sobre las que se asienta la perdurabilidad de una serie. Así que el bagaje seriéfilo de Me llamo Earl se quedó en eso, 4 temporadas y 96 episodios. Una auténtica lástima, y ya lo dije en su momento con series como Firefly o Deadwood, que no merecieron tener tan pocas temporadas teniendo en cuenta la calidad que tenían. La lectura positiva es que es mejor haber disfrutado de esos 96 episodios que no haberlos visto nunca.

¿Qué convierte Me llamo Earl en una serie especial? Para empezar, la evolución de todos los personajes a raíz del conocimiento de Earl Hickey de la existencia del Karma (exacto, con K mayúscula porque es elemento esencial de la serie). Me explico. Earl Hickey es un ladrón de poca monta que un día consigue un premio de lotería. Poseído por el entusiasmo mientras celebra ser el ganador, lo atropella un coche que provoca su ingreso en el hospital, así como la pérdida del boleto premiado. Durante su convalecencia hospitalaria, Earl ve un programa de televisión donde se habla del Karma, así como del hecho de que para que te pasen cosas buenas has de hacer cosas buenas, así como también de que una de las claves del éxito es hacer el bien a los demás. Earl queda impactado por la existencia del Karma, así como por su repercusión en la vida de las personas. Y tras reflexionarlo, se da cuenta de lo mala persona que ha sido hasta el accidente.

Esperad chicos, estoy viendo qué mala acción reparo.

Ello provoca que Earl elabore una lista donde apunta todas las cosas malas que le ha hecho a la gente o la comunidad, con la intención de reparar todas sus malas acciones, y convertirse en una mejor persona. Y el primer premio a su nueva forma de encarar las cosas será encontrarse con el boleto premiado de la lotería, que le permitirá invertir gran parte de su dinero en enmendar sus errores pasados.

Así que en las 4 temporadas asistiréis no solamente a la evolución de Earl como persona, sino que en su afán por completar su lista, arrastrará a sus seres queridos con él, logrando que todos evolucionen a medida que se van tachando cosas de la lista (porque algunas les conciernen directamente a ellos). Así ocurrirá con su inseparable hermano Randy, con su ex-exposa Joy Turner, con Darnell “el hombre cangrejo” Turner, Catalina Aruca, y el resto de personajes que salen en la serie.

Lo reconozco, he sido un auténtico diablillo antes de conocer al Karma.

El casting de actores y actrices me parece sublime, con Jason Lee a la cabeza como Earl (seguro que cuando veáis a un tipo con un gran bigote y camisa a cuadros os acordaréis de Earl Hickey), y creo que el resto de actores y actrices principales hicieron los mejores papeles de sus carreras. Y también hay que destacar la larga galería de gente famosa del cine y la televisión que desfiló a lo largo de la serie, tanto en papeles recurrentes como en apariciones fugaces pero siempre jugosas. Esta serie es un ejemplo de que humor, aprendizaje y evolución personal se dieron de la mano para alegrarnos el rato a más de uno. Una gran serie que por suerte a día de hoy se sigue reponiendo en la televisión y no es difícil de encontrar. No os la perdáis.

Y esto es todo por hoy, estaré encantado de responder vuestros comentarios. Un saludo, sed buenas personas y no dejéis de ser felices.



el autor

Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada. Guionista del cómic "Un disparo en el desierto" (Ediciones Traspiés, 2017), y colaborador en el fanzine "La Revistica" de Granada. Dos de mis aficiones son la lectura y la escritura, y sigo fomentándolas, leyendo cuanto puedo y escribiendo relatos o guiones de cómic para sus posibles publicaciones.

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