Los cinco mejores planos secuencia de la televisión

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Que la ficción televisiva ha cambiado no es ningún secreto. En esta sacrosanta web ya hemos hablado de las bondades (y defectos) del tremendo auge cualitativo de las series de televisión. Recientemente hemos asistido a un nuevo fenómeno surgido de la plataforma Netflix: la serie de terror La maldición de Hill House, que ha desatado las alabanzas de crítica, público y de algunos gurús del terror contemporáneo, como el mismísimo Stephen King.

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Análisis de La maldición de Hill House, parte 1.

Análisis de La maldición de Hill House, parte 2. 

Uno de los aspectos que más comentarios han suscitado en dicha serie ha sido la elegante dirección a cargo de Mike Flanagan, director de El juego de Gerald o Ouija: el origen del mal. En concreto, los aplausos se han centrado en un sexto episodio rodado a base de planos secuencia, el leitmotiv de este artículo.

¿Pero qué es un plano secuencia? Básicamente, es una técnica de rodaje que consiste en la realización una toma sin cortes de cámara durante un tiempo dilatado, desde varios segundos a minutos de duración. Normalmente, no es un recurso que se prodigue mucho, ya que necesitan un alto grado de planificación, así como de múltiples actores que hacen que, al mínimo fallo, haya que repetirlo todo de nuevo. Por eso mismo, es una técnica muy agradecida para el espectador, que deduce la dificultad que entraña un plano de estas características y se involucra más con la narrativa de la escena.

Encontramos muchos ejemplos en el cine: desde La Soga, película que Hitchcock rodó en un solo plano, pasando por el inmortal inicio de Sed de Mal (probablemente, el plano secuencia más conocido de la historia), los múltiples planos secuencia de Hijos de los hombres o Birdman, ejemplo más flagrante del plano secuencia digital o falso plano secuencia, que hace posible tomas inviables de forma artesanal. Sin embargo, el objetivo de este artículo es centrarse en los cinco mejores planos secuencias que he podido ver en televisión, intentando analizar su propósito en el contexto narrativo de la ficción televisiva. Por supuesto, esta lista es puramente subjetiva y limitada a las series que he tenido la oportunidad de ver. Cualquier otro plano secuencia que queráis añadir será bienvenido en los comentarios de este artículo. Comenzamos.

LA MALDICIÓN DE HILL HOUSE 1X06, drama familiar y terror en medio de un funeral.

Comenzamos por la serie mencionada al comienzo de este artículo. En el sexto capítulo, asistimos al funeral de un personaje de la serie y a la primera reunión de los hermanos protagonistas junto con su padre en el presente. Es un episodio de una hora de duración que se reparte en tres largos planos secuencia de altísima complejidad por la alternancia de pasado y presente sin cortes. El propósito es interesante. Por primera vez, la serie adopta un punto de vista coral, ya que los cinco primeros capítulos se centran en cada uno de los hermanos que crecieron en Hill House. El plano secuencia va adoptando el punto de vista de cada uno de los protagonistas. Por otro lado, este recurso nos ayuda a imbuirnos en el drama familiar con tintes de terror que es, en esencia, La maldición de Hill House.

KIDDING 1×03, Superación y paso del tiempo.

Kidding es una serie dirigida por Michel Gondry y protagonizada por Jim Carrey, que ya colaboraron juntos en el atípico romance Olvídate de mí. En el tercer episodio asistimos a un impresionante plano secuencia de apenas 2 minutos de duración en el que vemos la evolución del personaje de Shaina, una drogadicta que acaba abandonando su adicción y mejorando su vida gracias al programa infantil que presenta el protagonista. Todo esta secuencia se realiza sin cortes en el apartamento de la chica con un movimiento de la cámara en 360º, sin necesidad de diálogo. Lo que lo hace más impresionante es el vídeo del making of, en el que se revela la cantidad de planificación y trabajo que requiere una escena de este tipo.

HERMANOS DE SANGRE 1X09, las secuelas de la guerra.

No hay dudas acerca de la importancia de Hermanos de Sangre a la hora de mostrar la Segunda Guerra Mundial en toda su crudeza. La historia de la compañía Easy a lo largo de su periplo por Europa es todo lo que pudo ser y no fue Salvar al soldado Ryan y, probablemente, el mejor bélico que se ha realizado nunca sobre este periodo histórico. Además, la serie contaba con momentos que eran una delicia, cinematográficamente hablando. Uno de ellos fue el comienzo del penúltimo capítulo, Why we fight, que comienza con un plano detalle de un violín que se va alejando hasta mostrar durante dos minutos y medio la desolación de una ciudad tras la guerra. Todo ello aderezado con música de Beethoven que nos pone los vellos de punta.

DAREDEVIL 1X02, 2×03, 3×04, El desgaste del héroe.

Con su tercera temporada todavía reciente, no cabe duda de que Daredevil es una de las mejores muestras que nos ha dejado la ficción superheroica. Además de ser la serie más consistente de Marvel-Netflix y contar con uno de los mejores villanos superheroicos, Daredevil es la serie más cuidada cinematográficamente hablando. Prueba de ello es su amor por los planos secuencia. Si bien se ha ido superando en duración temporada a temporada (en esta última asistimos a uno de más de diez minutos de duración), mi favorito sigue siendo el primero, una pieza magistral en su uso del fuera de campo. Básicamente, asistimos a un combate entre Daredevil y varios criminales en un pasillo con habitaciones. La entrada y salida del héroe, objetos y malhechores refuerzan la crudeza del combate y el desgaste del protagonista, que pese a acabar agotado nunca tira la toalla. Imposible reflejar mejor la personalidad del Diablo de la Cocina del infierno.

Análisis de la tercera temporada de Daredevil, parte 1.

Análisis de la tercera temporada de Daredevil, parte 2. 

TRUE DETECTIVE 1X04, El peligro puede venir de cualquier lado.

La primera temporada de True Detective tuvo tintes de punto de inflexión en el mundo audiovisual, aunque su segunda temporada no tuviera el éxito esperado. La calidad del guión, el prestigio de los actores implicados , la música o la impresionante dirección de Cary Fukunaga hicieron ver a muchos que la televisión podía llegar a superar al cine como medio hegemónico del entretenimiento de calidad. Culpa de ello tuvo el final del capítulo cuarto, el ecuador de la temporada, la madre de todos los planos secuencia realizados en televisión.

Durante poco más de seis minutos, asistimos a un allanamiento por drogas en el que todo acaba saliendo mal. La cámara se centra en Rust Cohle (Matthew McConaughey) que aprovecha el caos para llevarse a un confidente por el cual se había infiltrado en una de las bandas. Al no romper la narrativa con cortes, Fukunaga consigue que nos enfanguemos en el peligro y en la tensión de la situación, con múltiples disparos y enemigos fuera de campo. Cuentan que consiguieron realizarlo al cuarto intento. Bendito Fukunaga por insistir en terminar una de las mejores escenas de la historia de la televisión.

Sed felices!



el autor

Médico residente. Intento aprender como si viviera para siempre. Intento vivir como si hoy fuera mi último día...con las cosas que me hacen feliz.

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