La Conversación trata sobre la obsesión de un experto en vigilancia(Gene Hackman) por un trabajo y la paranoia personal que viene marcada por un pasado que no conocemos al comenzar la película.
Dicho trabajo tiene que ver con la grabación de una pareja de jóvenes: Mark (Frederic Forrest) y Ann (Cindy Williams) los cuales parecen tener un affaire amoroso a espaldas del marido de Ann. Eso al menos es lo que tanto Harry Caul (Gene Hackman) como nosotros (los espectadores) entendemos con las pruebas que nos presenta el filme, las cintas que graba el equipo de Harry, Stan (John Cazale) y Paul (Michael Higgins), y las imágenes que vemos de la plaza intercaladas con los audios.
Lo que parece en principio un caso fácil de infidelidad irá girando hacía algo más sombrío cuando entre en juego Martin Stett (un joven Harrison Ford), secretario del agraviado marido. El papel del cliente que contrata a Harry para averiguar la verdad está interpretado por el siempre brillante Robert Duvall.

El binómio Hackman / Coppola
Quién no conoce a Francis Ford Coppola. No creo sea necesario que expliquemos mucho quién es y su aportación a la historia del séptimo arte, simplemente con ver su carrera podemos darnos cuenta de que estamos tratando con uno de los mejores directores que se haya puesto detrás del objetivo de una cámara. Si, como todo genio, tiene sus grandes trabajos, y otros que no pueden ser muy elogiados. El último, Megalópolis estaría entre sus mayores fiascos, pero por suerte otros como El Padrino I, El Padrino II , su versión del Drácula de Bram Stoker o Apocalypse now, por nombrar algunas, son admiradas por distintas generaciones de aficionados al cine.
Gene Hackman (1930-2025). Qué decir de uno de los últimos grandes actores que nos quedaban vivos aún, con sus 95 años, enlazó más de 40 años en la gran pantalla (aquí la noticia de su fallecimiento y un repaso de su obra). Comenzó con pequeños papeles en la televisión hasta que el que interpretó en Bonnie and Clyde (1967) le supuso su primera nominación a los premios Oscar. A partir de ahí y sobre todo en la década de los 70 se consolidó su carrera, obteniendo su primer premio de la Academia por French Connection (1971).
Su «prime» llegaría en los 80 y 90, con producciones como Arde Mississippi (1988), Sin Perdón (1992, su segundo Oscar) y Marea Roja (1995). Sus últimas apariciones se produjeron en los inicios del siglo XXI, donde ya se notó un descenso de calidad en sus actuaciones. Decidió en 2004 retirarse del mundo del espectáculo hasta su muerte el 18 de Febrero de este año, siendo las causas de su fallecimiento complicaciones derivadas del avanzado Alzheimer que sufría.

Aspectos destacados de La Conversación
La trama de la película toca temas como la paranoia social, la vigilancia de personas u organizaciones sin su conocimiento (recordemos que el caso Watergate ocurrió en esa época), además de abordar temas más íntimos del personaje de Harry Caul, el cual vive anclado a un caso del pasado que le causó un sentimiento de culpa sin redención posible.
Eso no lo vemos al principio del filme pero, poco a poco y gracias al magnífico trabajo de guion de Coppola, lo iremos descubriendo. Claro es que la moralidad de los actos que comete Harry en su trabajo también tienen su espacio en esta historia.El uso del sonido en esta película también es digno de mención, dada la época en que fue rodada y, a medida que la trama se va desarrollando, pequeñas variaciones de ese sonido que Caul graba en la plaza harán que nuestra propia percepción de la historia cambie, cosa que es de una brillantez sin igual.
La fotografía también es muy importante en La Conversación y nos permite ver la soledad en la que Harry está inmerso, con encuadres cerrados del personaje en lugares como su casa, o a través de cortinas, ventanas, etc. Sobre todo en el primer acto se utilizan planos largos para darnos la sensación de ser nosotros mismos los fisgones que espiamos a la pareja observada, o el uso de Zoom-in-lentos para darle más importancia a pequeños detalles que pueden cambiar la percepción de la información que nos llega.
Y el uso de tonos grises, marrones o azules nos hace ver en qué mundo vive el personaje protagonista, y la sensación de aislamiento que nos quiere transmitir el director.
El uso del sonido tiene una importancia vital en la película. Siendo como es un elemento clave en la historia, se usó un diseño revolucionario para la época. El uso de grabaciones diegéticas por los responsables de ese apartado en esta producción marcó un antes y un después dentro de la industria cinematográfica.

Su influencia en cine y televisión
La Conversación ha influido directamente o indirectamente en cómo vemos el tipo de películas de espionaje en la actualidad. Filmes como Los Fisgones (Sneakers, 1992) Enemigo del estado (1998) protagonizada por el propio Hackman y Will Smith (la cual podría definirse como una secuela de este filme), Caché (2005) de Haneke, La vida de los otros (2006), donde el protagonista sería la versión germana de Harry Caul en tiempos de la guerra fría, o la serie de televisión Mr. Robot, llevan en su adn algo que nos recuerda a La Conversación.
Debido a la vigilancia globalizada a la que estamos siendo víctimas hoy en día y muchas veces sin ser conscientes de ello, La Conversación sigue vigente hoy en día como un ejemplo de cuán vulnerables somos realmente. Evidentemente, Harry no haría hoy en día su trabajo solo con micrófonos y antenas dirigibles, sino que las computadoras, el algoritmo y las cámaras de seguridad estarían dentro de sus «tools» a la hora de realizar un seguimiento.
En resumen, La Conversación es un aviso sobre hacía dónde iba a ir el mundo en temas como la privacidad o más bien la falta de ella en un mundo como el que nos ha tocado vivir.
A quién recomendamos La Conversación ?
Primero a todos aquellos que disfruten con un buen thriller, en este caso también con elementos del cine de espionaje, eso sí con un ritmo más bien pausado, a los que seais fans (que seguramente seréis muchos) de Gene Hackman, o de Francis Ford Coppola, y a los que como me pasa a mi mismo en muchas ocasiones, aún no habéis descubierto esta joya del cine que se hacía en los años 70.



