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Retro-Análisis | Masters del Universo (1987): He-Man de turismo por Estados Unidos

[email protected] amantes del VHS y de la era analógica a otro Retro-Análisis más en esta sección semanal que os trae joyas (o no) del siglo XX que me gusta rescatar para que los más jóvenes las conozcan y los más veteranos las recuerden.

Como siempre, aquí os dejo el resto de Retro-Análisis que tenemos en el web.

He-Man

He-Man y los Masters del Universo vuelven a un artículo mío. Como ya se han calmado las masas furibundas tras mi análisis de la serie de Netflix de Kevin Smith, he decidido volver a la carga con la crítica de la cinta de 1987 protagonizada por Dolph Lundgren. Antes de comenzar quiero hacer un llamamiento al mencionado streaming: Aún no me ha llegado el cheque que alguno asegura que he recibido por vuestra parte. Poneos en contacto conmigo por si me equivoqué al poner la dirección. Gracias.

He-Man visita los Estados Unidos

A rebufo de la serie de animación de Filmation, Cannon decidió lanzar a nuestro guerrero favorito a la gran pantalla con esta cinta dirigida por Gary Goddard  y que no tuvo demasiado éxito en taquilla, recaudando 22 millones sobre un presupuesto de 17.

Si queréis saber más sobre La Loca Historia de la Cannon os dejo el enlace al artículo de Carlos sobre esta productora de los 80.

Quizás el mayor error de la cinta fue el mismo que otras ya hicieron: Trasladar a los personajes de fantasía al mundo real.

El comienzo del largometraje nos sitúa con Skeletor (Frank Langella) habiendo conquistado el Castillo de Grayskull y He-Man y compañía enfrentándose a los ‘stormtroopers’ del villano. En los primeros minutos todo promete a que nos van a dar caviar del bueno (teniendo en cuenta el presupuesto, la época y los efectos especiales) pero todo se nos desinfla cuando Teela, Man-at-Arms, He-Man y Gwildor son trasladados a la Tierra cuando este último activa una llave capaz de teletransportar a quien la tenga en su poder.  Una copia de la que tiene Skeletor y con la que consiguió entrar en Grayskull. Un instrumento que se basa en tonos musicales, al más puro estilo sintetizador de los 80.

Y es entonces cuando comenzará la verdadera trama de la cinta: conseguir volver a Eternia mientras las hordas del villano buscan hacerse con esa llave. El argumento es básicamente una persecución de principio a fin en la que no llegas a aburrirte en ningún momento. Para eso sirve el cine de evasión y aventuras.

He-Man y los Masters del universo es una experiencia que no se puede tomar en serio, la propia película no lo hace, ya que si te pones a verla con ojos críticos no la vas a disfrutar. Bajo mi punto de vista los guionistas quisieron recrear un episodio de la animación en la gran pantalla (sin la moraleja, por suerte) y los malos son muy malos y los buenos  nunca pierden.  Y lo lograron.

Para este análisis la he vuelto a revisionar (pese a que la recordaba perfectamente), ya que la adquirí hace tiempo en Blu-ray para saciar a mi niño interior que jugaba de pequeño con los juguetes de Mattel y me lo he pasado como un gorrino en un lodazal. ¿Es buena? No tiene más pretensiones que darle a los fans lo que buscan con las limitaciones de la época. Un largometraje de la guerra para recuperar Grayskull hubiese sido brutal, pero quizás los medios ni el presupuesto daban para eso.

Hablando de los efectos especiales y del presupuesto, he de reconocer que lucen bastante bien. Más allá que la localización para Eternia se me hace un poco pobre, el arranque de la cinta engancha mucho y los coloca en una situación que no habíamos vivido: Skeletor ha vencido.

El interior del castillo de Grayskull es enorme y muy bien realizado, durante mucho tiempo fue el set de rodaje más grande realizado en Hollywood.

No me gusta que los personajes se hayan llevado a La Tierra, pero funciona muy bien en ciertas ocasiones para ver cómo reaccionan nuestros protagonistas a nuestra cotidianeidad y para recortar costes.

Las adaptaciones de los personajes del dibujo animado a la realidad funcionan muy bien en la mayoría de los casos. Evil-Lyn da miedo y está perfectamente lograda,  al igual que Skeletor, pese a que se nota como se mueve la prótesis de goma cuando habla. Beastman, Duncan y He-Man son también bastante fieles al material original. No ocurre lo mismo con Teela o con la hechicera (esta última lleva un casco más parecido al que luce Evil-Lyn en la serie que a su aspecto de águila), pero funciona bien en las pocas apariciones que tiene.  Con respecto a Teela, pues porta un traje muy diferente a su look habitual pero me funciona perfectamente.

A nivel de actuaciones, pues el señor Lundgren se queda un poco corto, ya que de aspecto si es el He-Man perfecto pero su capacidad actoral no llega a estar a la altura del personaje.  Frank Langella es un Skeletor brutal excepto por la horrible armadura final que lleva en plan caballero del zodiaco de Hacendado.

 

Hacer mención que aquí tenemos a una muy joven Courtney Cox (Friends) en uno de los roles protagonistas y a James Tolkan como el detective Lubic. Creo que este actor se encasilló demasiado en el papel de ‘capullo’, por que es el que peor me cae de toda la cinta.

Conclusión

He-Man y los Masters del Universo es entretenimiento puro y los fans de estos juguetes lo van a disfrutar como niños. Es difícil imaginar que alguien vea esta película y no encuentre al menos algo que pueda rescatar.

El momento ‘Yo tengo el poder’ hará que a algunos se les ponga la piel de gallina de pura nostalgia, aunque Lundgren es algo soso levantando la espada. Y es dicha nostalgia la que hace que le tenga un gran cariño a esta cinta sabiendo que no estamos ante una gran superproducción.

He-Man y los Masters del Universo es muy divertida y hará pasar un buen rato a los amantes de la serie animada y del universo creado a su alrededor.

Que el poder de Grayskull os proteja.

Juanma Martín
Amante de DC desde que ví Batman de Tim Burton en la gran pantalla. Crecí con los vídeos Beta y VHS y visitando casi a diario unos lugares extintos llamados videoclubs. Seguidor acérrimo de las tardes de sofá y series, del cine y del "buen" cine más aun. Jugador de rol desde los 14 años y jugador de videojuegos desde los 20. Muy cliché durante gran parte de mi vida.

2 COMENTARIOS

  1. La película era,es,un truñaco de proporciones épicas,salvándose solo la banda sonora de Bill Conti y un Frank Langella que aún con máscara da la talla,como siempre.Me imagino que el cheque mereció la pena porque si no no se qué pinta en un bodrio así.

  2. Caviar del bueno era la versión de Flash Gordon de Dino de Laurentiis con la banda sonora de Queen. Esto es sucedáneo. Pero sí, aún así está bueno. El presupuesto en efectos especiales de un presupuesto ya de por sí magro, daba para lo que daba, así que lo de mandar a todo el mundo a un barrio residencial de ciudad pequeña de USA era casi obligado. Algo parecido a lo que hace poco hicieron con Inhumans mandando la acción a Hawai… yo la vi a mis 16 años y la disfruté, claro.

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