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Las cosas que nos hacen felices opinan: las mejores películas de 2024

Nos hemos juntado cuatro autores de Las cosas que nos hacen felices y hemos dado cada uno nuestro top 5 de, para nosotros las mejores películas de 2024. Y hay para todos los gustos y colores. Espero que nuestra valoración os parezca adecuada. Os leemos en comentarios.

Fernando Arévalo

Aunque pueda parecer que no ha habido estrenos gigantescos durante el año y que muchas superproducciones hayan fracasado en taquilla, hay muchísimas películas magníficas que han salido este año y que vale la pena ver. Voy con mis cinco favoritas.

5- Vi el brillo del televisor ( I saw the TV glow, Jane Schoenbrun)

Aunque fue una película que pasó bastante desapercibida por el ojo público y también en la mayoría de las premios, exceptuando el Festival de Cine de Berlín, en el cual estuvo nominada a mejor película, no han reconocido ampliamente esta obra. Aun así, considero que es una gran película y que merece ser vista por todas las personas que tengan la oportunidad.

La historia no es especialmente novedosa: la cinta sigue a Owen, un niño que a temprana edad se obsesiona con un programa de televisión, y cómo esta obsesión transforma su vida de manera cada vez más siniestra. Aunque en papel no parece algo nunca antes visto, logra ser una propuesta muy fresca dentro del panorama actual.

La fortaleza de la cinta radica en su increíble dirección, con una fotografía preciosa que, junto al uso innovador de la edición y el montaje, ofrece una película de suspense realmente interesante. Además, transmite un mensaje potente sobre la represión emocional y cómo esta puede llevar a la pérdida de identidad.

How 'I Saw the TV Glow' made its excellent soundtrack : NPR

4- Problemista (Julio Torre)

Aunque su estreno en festivales fue el año anterior, Problemista llegó a las salas de cine de muchos países este año. Aunque no ha sido una de las producciones más destacadas, esta obra de A24 se posiciona como una de las películas más originales de su catálogo.

La historia sigue a Alejandro, un joven salvadoreño que emigra a Estados Unidos en busca de trabajo, pero que empieza a tener problemas con su visado laboral. Para poder quedarse en el país, debe colaborar con una excéntrica crítica de arte. Muchas películas con una temática similar suelen optar por un drama convencional, con escenas cargadas de emoción que en ocasiones no logran funcionar del todo.

Problemista toma un camino completamente distinto, abordando el tema desde la comedia. La película es una sátira ingeniosa sobre las dificultades laborales en Estados Unidos, especialmente para los latinos que intentan subsistir en el extranjero. Julio Torres, en su debut en la gran pantalla, realiza un trabajo espléndido, presentando escenas surrealistas a modo de sátira que son un auténtico deleite. A esto se suma la magnífica interpretación de Tilda Swinton, que aporta un gran valor al conjunto.

Problemista puede no ser la mejor película de comedia, pero sí una obra con mucho corazón y una dirección muy interesante dentro del género.

Problemista' Review: Julio Torres's Craven New World - The New York Times

3-Robot Salvaje ( The wild robot, Chris Sanders)

En un momento del año, parecía que Disney iba a ocupar todos los puestos como favorita en los grandes premios, pero en la recta final llegó Robot salvaje para poner esto en duda.

Robot salvaje sigue la historia de Roz, una robot diseñada para resolver problemas que, tras llegar por accidente a una remota isla, se ve obligada a aprender a convivir con la naturaleza. En mi opinión, es la mejor película animada del año, tanto por su increíble animación, que combina estilos y hace un uso brillante del color para ofrecernos escenas asombrosas, como por su conmovedora historia.

La narrativa de Robot salvaje es maravillosa; explora distintas maneras de entender nuestro lugar en el mundo y cómo hay personas que merecen que demos todo por ellas porque tienen mucho que ofrecer a los demás. Robot salvaje es una película emotiva que conquista el corazón de quien la vea y que hará difícil contener las lágrimas.

Nuestra crítica de Robot Salvaje

The Wild Robot – The Bioscope

2- Anora (Sean Baker)

Era evidente que la película ganadora del Festival de Cannes no podía quedarse fuera de las mejores del año.

Anora narra la historia de una prostituta con pocos recursos que experimenta un cambio radical en su vida al casarse con el hijo de un oligarca ruso. Sin embargo, su felicidad se ve interrumpida cuando la familia de su marido intenta interferir en su matrimonio. Anora es una película profundamente conmovedora que, detrás de su sátira y humor negro, refleja las diferencias entre clases sociales y cómo las desigualdades pueden llevar a las personas al límite.

Sean Baker dirige una obra magistral, cargada de un mensaje social muy relevante. A esto se suma la extraordinaria interpretación de Mikey Madison, que posiciona a Anora como la gran favorita de este año para alzarse con los máximos galardones en la temporada de premios.

Anora” will leave you breathless | The Brock Press

1- Dune 2 (Denis Villenueve)

En primer lugar, encontramos la asombrosa Dune: Parte 2, una película que, aunque con el paso de los meses se ha visto algo eclipsada por las nuevas cintas que se han estrenado a lo largo del año, eso no desmerece la gran calidad que posee ni el enorme logro que representa haber llevado a cabo esta producción.

La película continúa la historia de Paul Atreides en su búsqueda de venganza contra los Harkonnen, viéndose obligado a convivir y aprender las costumbres de los Fremen. Dune: Parte 2 es, sin duda, el mayor logro cinematográfico de la década y una muestra de lo que pueden llegar a ser los blockbusters.

La cinta es increíble en todos sus aspectos, desde la dirección, fotografía y efectos visuales, hasta su banda sonora, que personalmente considero destacable, ya que logra que cada momento sea épico. Esta secuela potencia todo lo mejor de la primera entrega y nos ofrece una película que, en magnitud, se siente colosal. Hay momentos que nos mantienen al borde del asiento gracias a su intensidad y grandeza.

Para mí, Dune no es como conjunto la mejor película que se haya realizado en la historia del cine, pero sí es la mejor ejecutada del año, completa en todos los sentidos. Además, ha sido un éxito total en taquilla, dejándonos con muchas ganas de ver la tercera parte.

Es la película para la que nací”: Dennis Villeneuve y las claves de la segunda parte de Dune - La Tercera

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Fernando Vílchez

Ha sido un año extraño, marcado por el vacío de poder que ha dejado el cine de superhéroes y la ausencia de (casi) todos los grandes directores en los estrenos pero, aún así, aquí tenéis mis cinco películas favoritas.

5. La sustancia, de Coraline Fargeat

Probablemente, la película de culto del año. Porque sorprende el efecto boca a boca que ha generado el body horror feminista de La sustancia, una tan desasosegante como grotesca crítica a la sociedad actual, la de la mirada.

Crítica de La sustancia. Más joven, más bella, más perfecta. 

Tanto Margaret Qualley como Demi Moore están históricas como mujeres alter ego deseosas de ser admiradas y menos de ser queridas por otras cualidades que no sean las estéticas. Así, de la glorificación del cuerpo femenino (en su primera parte, el cuerpo parece retratado con una mirada pornográfica) pasamos a la extrema degeneración de este hasta llegar a un aquelarre de lo asqueroso y del mal gusto que, en sus ganas de generar impacto, termina por diluir lo desasosegante que puede ser una sonrisa sin dientes.

Ah, y ya os digo yo que Demi Moore es carne de Oscar.

4. El conde de Montecristo, de Matthieu Delaporte y Alexandre de la Patelliere.

Manda narices que el blockbuster del año proceda del país cuna del cine de autor. De Francia. Sin duda, que El conde de Montecristo sea la mejor película comercial del año habla mucho de lo atípico de un 2024 huérfano de historias de aventuras decentes.

Adaptación de la inmortal novela de Alejandro Dumas, El conde de Montecristo son tres horas de la madre de todas las venganzas, aquella que se cocina a fuego extremadamente lento y con todos los medios al alcance como única manera de intentar reparar el mayor daño. Porque Edmundo Dantés pasó más de diez años en una prisión por un crimen que no cometió, acusado por sus amigos.

De la mano de Delaporte y La Patelliere, El conde de Montecristo es un Batman Begins anclado en el siglo XIX, con su ritmo endiablado, giros narrativos y épica banda sonora.  Un regreso a aquel cine de aventuras de principios del siglo XXI, como Gladiator, El reino de los cielos o Troya; que merece ser revisitado.

Tan solo por ofrecernos este regreso a un pasado que, sí, fue mejor, merece estar en esta lista.

Crítica de El conde de montecristo, el blockbuster que necesitamos. 

3. Pobres criaturas, de Yorgos Lanthimos

Aunque han pasado varios meses desde su estreno, Pobres criaturas causó tanta sensación que se convirtió en la gran competidora de Oppenheimer en los Oscar del año pasado. La versión light de La sustancia es una fábula que mezcla Frankenstein con Eduardo Manostijeras para retratar las convenciones sociales del rol de la mujer a partir de una supermujer nietzscheiana, un ser creado con cuerpo de mujer pero mente libre de prejuicios que retrata a todos los hombres con los que se relaciona.

Crítica de Pobres criaturas, la reformulación femenina del mito de Frankenstein. 

Dirigida por el Yorgos Lanthimos con más fe en la humanidad, la mayor baza de Pobres criaturas está en su llamativo diseño de producción, muy deudor del Tim Burton más fantástico, y de una entregada Emma Stone, capaz de amoldarse a cualquier personaje hasta el punto de interpretar a un ser humano en crecimiento, desde que es puro instinto a tener un intelecto superior.

2. Civil War, de Alex Garland

Uno podría pensar que esta epopeya sobre un grupo de periodistas de guerra que viajan por una Estados Unidos en plena guerra civil iba a ser una nueva original distopía en la que sumergirse.

Pero lo cierto es que en Civil War no importa mucho qué motivó la guerra. Ni siquiera quién es el líder de uno u otro bando. Solo importa la violencia. O mejor dicho, la forma de retratarla sin involucrarte en ella.

Crítica de Civil War, una cruda advertencia sobre nuestro devenir. 

Así, Civil War es, probablemente, el retrato más lúcido sobre lo aséptico que debe ser un periodista de guerra, merced a un reparto en estado de gracia donde lo bordan ese dúo de maestra y alumna interpretado por la siempre infravalorada Kirsten Dunst y la promesa Cailee Spaney. Ah, y por mucho cine de terror del bueno que hayamos tenido este año, la escena más aterradora del año la tenemos en esta película. ¿Qué clase de americano eres?

1. Jurado nº2, de Clint Eastwood.

Hollywood no perdona a nadie. Solo así se explica que Jurado nº2, la última película de un Clint Eastwood de 94 años, haya tenido un estreno limitado en cines. Nadie confiaba en el añoso talento de todo un mito del cine.

Y bendita desconfianza. Porque Jurado nº2 es el regreso del mejor Eastwood, el de Escalofrío en la noche, En la cuerda floja, Poder absoluto, Mystic River o Gran Torino. Joyas del suspense y ejemplos de tensión a los que se suma este thriller judicial con un dilema imposible como premisa.

Crítica de Jurado nº2, la enésima obra maestra de Clint Eastwood. 

Eastwood nos plantea el conflicto definitivo entre el deber colectivo y el placer personal reflejado en el joven rostro de un Nicholas Hoult que es buena persona, aunque se haya equivocado unas cuantas veces. Eastwood juega con nuestras expectativas. Jurado nº2 nos recuerda por momentos a El inocente, con ese investigador que intenta encontrar pistas para el juicio. O a Doce hombres sin piedad, con nuestro protagonista convenciendo al resto de que, tal vez, el sospechoso sea inocente. Nada de eso. El maestro juega con nuestras expectativas y nos entrega una escena que, si es el final de su carrera, al menos está a la altura de una filmografía a la altura de su leyenda. Porque, desgraciadamente, la muerte, como la verdad, siempre acaba llamando a tu puerta.

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Toni

5. Jurado nº 2, de Clint Eastwood

Clint Eastwood ha conseguido a sus 94 años, una de sus mejores películas de la década, demostrando que el maestro sigue en forma.

Jurado nº 2 es una película interesante que cuenta con una reflexión profunda sobre la justicia y la moral. La película mantiene toda mi atención y no quiero despegarme del asiento, donde seguimos a Justin Kemp y su dilema ético ¿debería confesar una verdad que arruinaría su vida y la de su familia, o mantenerse en silencio y arruinar la de un hombre inocente? Este dilema es el eje central de la trama y, a pesar de que la película mantiene su intensidad durante gran parte del relato, a medida que nos acercamos al final, algunos detalles de la narrativa empiezan a ser más previsibles y se pueden ver sus costuras.

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4. Del revés 2, de Kelsey Mann.

Del Revés 2 era una de las secuelas más esperadas del año, continuando la historia de Riley. Esta secuela no solo cumple con las expectativas, sino que las supera, manteniendo la esencia de la primera película y ampliándola para explorar más a fondo las complejidades de la adolescencia.

En esta ocasión seguimos a Riley en su viaje por los tumultuosos cambios emocionales de su adolescencia. Una de sus mayores aportaciones son las nuevas emociones como la Ansiedad, la Vergüenza y la Envidia, que añaden capas más complejas a la experiencia de Riley, al mismo tiempo que se complementan de manera original y divertida con las básicas que todos conocemos.

Visualmente sigue siendo tan redonda, reflejando las emociones de Riley fantásticamente; pero en mi opinión es en su narrativa y originalidad donde realmente tenemos una de las mejores películas del año.

3. Robot salvaje

La nueva película animada de Dreamworks ha sido una de las sorpresas más agradables del año.

La trama sigue ROZZUM 7314, un robot perdido en una isla y que es activado por error. El viaje de este interactuando con la fauna y flora del entorno me ha entusiasmado, divertido y emocionado. El estilo visual es una preciosidad, combinando elementos de la animación tradicional con una estética futurista; complementándose perfectamente con la estética del robot y el contraste visual que supone el entorno.

No solo es que tenga una animación brilla, muy al estilo de la película de El Gato con Botas, sino que es una interesante reflexión sobre la naturaleza humana que seguramente haga disfruta a todos los miembros de la familia, desde los más pequeños hasta aquellos que peinan canas.

2. La sustancia, de Coralie Fargeat

Una de las películas más sorprendentes del año y que seguramente consiga una mayor división del público
Su premisa podría ser un capítulo de Black Mirror, pero la trama avanza sin complejos hasta el body horror de David Cronenberg.  con un comentario social extremo, llevando la trama a cuotas verdaderamente incómodas.

Entre las protagonistas tenemos a Elizabeth, interpretada por una de Demi Moore que lo da todo, y a Su (Margaret Qualley). La primera encarna el ideal de éxito y belleza, mientras la otra la inseguridad y el miedo al reemplazo.

Por otro lado. Su estilo visual es uno de los aspectos que más destaco de la obra, marcada por tonos artificiales, combinando un equilibro entre lo atractivo y lo repulsivo.

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1. Dune 2, de Denis Villeneuve

La continuación de la adaptación de la obra de Frank Herbert por Denis Villeneuve no solo cumple con las expectativas, sino que las supera, consolidándose como un referente de la ciencia ficción contemporánea, destacando como una de las mejores películas del año y confirmando que el éxito de su primera parte no fue una casualidad, sino el fruto de un proyecto ambicioso.

Una obra más madura, dinámica y arriesgada que su predecesora, con un Paul Atreides que evoluciona como protagonista y que tenemos como hilo conductor junto a Chani, que toma una mayor relevancia que en la obra original, aportando frescura y equilibrio narrativo.

La película explora temas profundos, como el colonialismo, el impacto de la religión y la guerra; pero con un impacto visual y un diseño artístico sobresalientes, donde cada detalle refuerza la atmósfera desértica de arrakis y la cultura mística de los Fremen. La banda sonora de Hans Zimmer, una vez más, nos amplifica esta experiencia audiovisual.

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Darío Serrano

5. How to Have Sex (2023) de Molly Manning Walker

Tres adolescentes británicas van unos días de vacaciones a una isla griega para vivir la fiesta y el desmadre en el que promete ser el mejor verano de sus vidas.

Creo recordar que el mismo mes ─o incluso semana─ que este año se estrenó How to Have Sex lo hizo la película inédita hasta el momento Not a Pretty Picture (1976) de Martha Coolidge. Y es que, con una diferencia de casi cincuenta años, las dos hablan de lo mismo, de algo que no ha cambiado: la cultura del abuso y la violación. En la de Manning Walker todo sucede sin estridencias, sin subrayador, los personajes actúan y las cosas ocurren como lo harían en la vida real, pues se trata de un retrato del todo verista sobre la normalización de determinadas conductas, y, sin ser una película explícitamente educativa, se presta a un análisis en profundidad sobre las distintas formas de actuar de sus personajes. Es notable la mirada femenina en un relato que, de no conocer su contenido, encoge el estómago y corazón sin salir de esa narrativa tan sutil que lo caracteriza.

4. Nosferatu (2024) de Robert Eggers

A mediados del siglo XIX, Thomas Hutter es enviado por su agente inmobiliario a los Montes Cárpatos para ultimar la venta de una finca con el misterioso Conde Orlok, que, tras un espeluznante viaje, se descubre como un perverso vampiro.

Si algo caracteriza a Robert Eggers es su capacidad para oprimir a sus personajes orquestando todo a su alrededor para configurar una atmósfera y situación ideales para su sufrimiento. El director de La bruja ha hecho suya la de sobra conocida historia del Conde Drácula, para narrarla desde un prisma más terrorífico que nunca, tomando elementos tanto de la novela original de Stoker como de las películas de Murnau y Coppola. Una tras otra, unas imágenes inusitadamente expresionistas, atrapan al espectador como si fuesen los colmillos de Orlok, en una revisión que, si a priori podía parecer innecesaria, tiene visos de erigirse como una de las grandes cotas del cine de terror contemporáneo.

3. La quimera (2023) de Alice Rohrwacher

El inglés Arthur regresa tras un tiempo en la cárcel al pueblo rural italiano en que vive para reencontrarse con su banda de “tombaroli”, ladrones de tumbas etruscas. En busca de su quimera, su fallecida amada Beniamina, se enfrenta a lo visible y lo invisible, con tal de encontrar una manera de reencontrarse con ella.

El realismo mágico con el que ya despuntó la siempre interesante realizadora Alice Rohrwacher en su laureada Lazzaro feliz (2018), sirve esta vez a la italiana para construir un hermoso relato sobre el expolio artístico y nuestra unión con los antepasados, difuminando la línea que divide ambos mundos: el de los vivos y el de los muertos, imaginado y real, material y emocional… El enigmático zahorí arqueológico al que da vida Josh O´Connor ─también en Rivales este año─ es el alma y corazón de la película, sin él no se entendería nada, y es que, como el Lazzaro de Adriano Tardiolo en la de 2018, este Arthur actúa como intemporal observador del mundo; a través de sus ojos, advertimos la injusticia inherente al sistema capitalista y la manera en que el tiempo, inexorable, convierte en arte todo lo que toca.

Nuestra crítica de La quimera

2. El árbol de las mariposas doradas (2023) de  Pam Thien An

Thien se embarca en un viaje a través del Vietnam rural para encontrar a su hermano mayor años atrás desaparecido, y entregarle a su hijo y el cuerpo de su cuñada fallecida en un accidente de moto en Saigón.

El árbol de las mariposas doradas es una película tan desconocida como misteriosa y fascinante. Un viaje iniciado por la muerte en que se buscan razones para vivir, que posee algunas de las imágenes más espectaculares del año y se configura en los márgenes del slow cinema místico del tailandés Apichatpong Weerasethakul (Tío Boonmee recuerda sus vidas pasadas). Con planos eternos, silencios sepulcrales y una narrativa sencillísima, Thien An pone en práctica un ejercicio contemplativo de inmersión sensorial que atrapa sin permitir resistencia para, ni siquiera, liberarte transcurridas las tres horas de metraje.

1. El cielo rojo (2023) de Christian Petzold

El cielo rojo es una película independiente alemana que pasó bastante inadvertida en España, pero puede ser recuperada vía Filmin. Trata sobre cómo aflora el amor en un grupo de personas que comparten unos días de vacaciones junto al mar Báltico, mientras un gran incendio se acerca cada vez más a la casa en la que se encuentran.

Al ritmo de la maravillosa canción de Wallners in my mind (2022), transcurre este ensayo sobre la individualidad y el amor irrefrenable, que se desarrolla desde el más intencionado minimalismo para embelesar y destruirnos a partes iguales con sus gestos de sentir humano. Una película que enfrenta a sus personajes a la ardiente pasión amorosa y contrapone distintas formas de afrontar su inesperada llegada, desde la plena rendición a sus requerimientos al inútil intento de su rechazo. Thomas Schubert, protagonista memorable, juega a un estoicismo que Petzold declara imposible en nuestra naturaleza afectiva. El amor, como el fuego, todo lo arrasa.

Nuestra crítica de El cielo rojo

Y vosotros, ¿Cuáles han sido vuestra películas favoritas?

Fernando Arévalo
Fernando Arévalo
Amo las pelis :)
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