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Análisis de Riverdale. Temporada 6. Episodio 1

Más pronto de lo habitual, estamos de vuelta para analizar la nueva temporada de Riverdale (¿o Rivervale?), la cual comienza con un evento de cinco episodios que llevará al crossover con Las Escalofriantes Aventuras de Sabrina y se cerrará con el capítulo 100. La serie, recordemos, creada por Roberto Aguirre-Sacasa, se inspira en los cómics de Archie y es emitida por The CW y para España por Movistar+.

¡Hola otra vez! Si parece que no hubiera pasado nada desde nuestro último encuentro, es porque realmente es así. Bienvenidos a un nuevo análisis de Riverdale, una serie a la que si algo no se le puede negar es que, aun con sus irregularidades, ha sabido no solo mantenerse y crear intriga a lo largo de cinco temporadas, sino que además tiene la capacidad de sorprendernos y reinventarse cada tanto, como es el caso de este inicio de la sexta temporada.

Tal como se había anunciado, los primeros cinco episodios constituirán un evento aparte con el esperado crossover incluido. A medida que se iba acercando el estreno, sin embargo, fuimos sabiendo que Sabrina Spellman no estaría presente desde el primer episodio, sino que recién hará su aparición en el cuarto.

¿Qué daría entonces identidad a estas primeras cinco entregas? Pues ahora lo sabemos: no estamos en Riverdale, sino en Rivervale, así que pasemos ya a analizar este universo alternativo que se nos presenta en este primer episodio de la sexta temporada o, si lo preferís, capítulo 96 del listado total: el título, justamente, es Bienvenidos a Rivervale.

Cumplo en advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA y en recordarles que pueden echar ojo aquí a nuestros análisis anteriores.

El Otro Lado

Haciendo de presentador al estilo Rod Serling en La Dimensión Desconocida (The Twilight Zone), Jughead, mientras camina, nos cuenta que existe una ciudad más allá de los límites, un lugar en donde la ciencia cae ante la superstición y se funden el folklore y los mitos. Para nuestra sorpresa, nos dice que ese lugar se llama Rivervale mientras se detiene ante el clásico cartel en el cual vemos cambiados tanto el nombre de la ciudad como el eslogan, que en lugar de decir “¡Una Ciudad con Pep!” (homenaje a la primera revista en que apareció Archie), reza ahora“Un Lugar del que no querrás irte”.

Todo está igual, pero distinto. Toni y Fangs viven juntos y tienen un bebé; Tabitha y Jughead planean convivir y han comprado una casa; Veronica está en pareja formal con Reggie mientras preparan lo del casino; Alice en relación con el tío Frank; Archie y Betty compartiendo apartamento.

Hay conflictos, desde ya, o no sería Riverdale ni Rivervale. Toni y Fangs no saben cómo calmar a su bebé, que llora toda la noche. En el caso de Veronica y Reggie, luego de algunos problemas iniciales para conseguir inversores para el casino, la cosa parece encaminada y hasta hacen el amor sobre una cama cubierta de dinero (viejo sueño de ella, según dice), pero él siente que está viviendo bajo la sombra de Archie y lo que enciende el conflicto es que ella no incluya una oficina para él en el plano del futuro casino.

En cuanto a Alice y Frank, parece haber, sobre todo de parte de ella, intención de formar una familia, pero ese es un paso que a él le cuesta dar porque ya tuvo una y, a pesar de haber tratado de mantenerla oculta por su condición de mercenario, la misma terminó asesinada en su totalidad.

Archie, por su parte, se despierta en plena noche tras una pesadilla en la cual, según cuenta a Betty, sentía el tictac de una bomba de tiempo bajo la cama (exactamente lo que Hiram les dejara en el último episodio de la temporada anterior), además de vivir en una localidad llamada Riverdale, con “d” en lugar de “v”, lo cual causa gracia a Betty.

Ella recibe un llamado de Kevin y al acudir resulta que este, corriendo por los bosques, se ha topado con lo que parece un altar de sacrificio sobre el cual yace un ciervo al que falta el corazón. Cheryl se presenta en el lugar con una guardia de arqueras que hace recordar a las Pretty Poisons de la temporada 3, pero que parece más bien integrada por las jóvenes a las cuales ha decidido dar asilo. De hecho, está Britta entre ellas y se la ve muy cómoda con su nueva “familia”.

La pelirroja está molesta por la presencia de intrusos en sus tierras y no se refiere solo a invasión de propiedad privada: nos enteramos que Thornhill es ahora un estado soberano (siempre dije que esa familia y esa mansión merecen serie aparte) y, como tal, no quiere intrusiones allí. Con respecto al ciervo, simplemente anuncia que lo comerán y utilizarán cada parte para lo que haga falta en una especie de ritual para rendir culto al ciclo natural.

Problemas con los Arces

Ahora que Thornhill es soberano, los arces, ligados históricamente a la familia Blossom, han quedado circunscriptos a sus dominios. Ello hace que la comunidad necesite independizarse económicamente y Archie propone que cada familia siembre uno para que la ciudad produzca su propio sirope, cosa que, por supuesto, molesta a la pelirroja.

Sus arces, de todos modos, no la están pasando mejor: también se están secando y ella lo adjudica a un olvido de las viejas costumbres y rituales paganos, particularmente del culto de la Doncella Arce, que camina entre los árboles. Como siempre, los productos de Roberto Aguirre-Sacasa homenajean en algún momento a Stephen King y no es esta la excepción: la que camina entre los árboles remite inevitablemente al que camina detrás de la fila en Los Chicos del Maíz y no es, por cierto, el único nexo en este episodio.

Apenas plantados, sin embargo, los arces de Archie amanecen secos con el lugar poblado por unas extrañas muñequitas de arpillera reminiscentes de El Proyecto de la Bruja de Blair y que hacen pensar que todo pueda ser obra de Cheryl. El problema es que, poco a poco, la pelirroja se va posicionando en la comunidad y goza de éxito popular por resolverles sus problemas a los moradores.

Toni y Fangs, por ejemplo, no saben qué hacer con su bebé y el doctor Curdle Jr. no les da demasiada solución al proponer que le coloquen un sapo sobre la boca. Fangs sugiere un viejo ritual celta consistente en llevarlo a los bosques y depositarlo sobre el tocón de un árbol: no veo grandes diferencias con el sapo pero, según dice, funcionó con él siendo bebé. Pero cuando Tabitha se interna en la noche entre la floresta, se encuentra con Cheryl y alcanza con que esta acune al niño en brazos para que, como por milagro, deje de llorar.

Tabitha y Jughead están ya asentados en su nueva casa, pero su problema son los insectos y arácnidos que aparecen por doquier y por los que ella siente fobia. Acude a Cheryl y esta le dice que puede eliminarlos con una antigua fórmula de su familia pero la condición es que la pareja asista al festival del arce, próximo a realizarse.

Archie anda con deseos de ser padre y así se lo manifiesta a Betty: muchacho perfecto solo puede aspirar a padre perfecto. Ella dice que aún tienen mucho tiempo por delante para pensar en eso, pero hay algo más: el doctor Curdle Jr. le ha dicho que es estéril y que lo mismo se viene dando en otras chicas de la comunidad.

Por otra parte, ha hallado que los muñequitos de arpillera coinciden con uno que figura en un antiguo expediente del FBI y no solo eso: también que cincuenta años atrás un vagabundo apareció en tierras de Thornhill con señales de habérsele practicado un sacrificio semejante al del ciervo. Es obvio que debe hacer una visita a Cheryl para preguntarle al respecto, pero cuando lo hace, le responde con evasivas y poco interés, pues se la ve enfocada de lleno en su festival.

De hecho, ha invitado prácticamente a toda la ciudad y lo sorprendente es que todos quieren ir: o no tanto, si se considera que le anda solucionando problemas a toda la ciudad. Betty, por su parte, ve al festival como buena oportunidad para infiltrarse en la mansión Thornhill mientras Cheryl está ocupada en ser anfitriona y, como tanto le gusta, centro de escena.

Festival del Arce

Llega el día del evento. Betty y Archie se encuentran con Toni y Fangs, cuyo bebé ya no llora. Cheryl, a su vez, se encuentra con Frank y Alice, a quienes manifiesta que también tiene una solución para su problema. Veronica le cuenta sobre las inseguridades de Reggie y a Cheryl se le ilumina el rostro al decirle que tiene una idea para alejarlas.

Archie se ve prácticamente empujado por Cheryl a participar de las distintas competencias y Betty le anima en igual sentido para que haga de elemento distractor mientras se introduce en la mansión.

Archie derrota a Jughead comiendo pastelillos y a Reggie cortando leña (mucho pectoral, por supuesto), lo cual reaviva en este último su celo y frustración de perder siempre contra él. Veronica, sin embargo, le tranquiliza diciendo que pronto se quitará esa sombra de encima, con lo que deja obvio que algo se está tramando y que, como tantos allí, ella es parte.

La tercera competencia consiste en lanzamiento de hacha y, sorpresivamente, quien se postula para desafiar a Archie es Betty, a quien él hacía en la mansión. La rubia le derrota y es coronada como Reina Arce, mientras que para Archie, el segundo puesto es un pastel.

Una Ciudad con Corazón

Ya en la noche y en la intimidad, Archie quiere saber qué encontró Betty durante su incursión, pues la verdad es que después de la misma se la ve distinta: más alegre y optimista. Ella le dice que ha averiguado que la muñequita de arpillera es, en realidad un fetiche de fertilidad y, por lo tanto, quiere hacer el amor con él no sin que antes se coma su pastel. De hecho, cuando él propone ir directamente a lo primero sin pasar por lo segundo, ella se niega.

Luego del pastel, tenemos la consabida escena fanservice de sexo (más pectorales) con el agregado de la muñequita a un costado de ellos.  Pero cuando él despierta en plena noche, no hay nadie a su lado y un llamado de Kevin le dice que se han llevado al bosque a Betty para una especie de ritual.

Presuroso, se dirige allí y, en efecto, encuentra a Betty coronada y ataviada como ofrenda de sacrificio en un ritual presidido por Cheryl y al que asisten todos sus amigos y conocidos. La pelirroja le explica que es necesario un sacrificio para sosegar a la que camina entre los árboles y que vuelvan a crecer los arces. Cuando él le impreca que no puede sacrificar a Betty, se le informa que en realidad quien va a ser sacrificado es él por ser, según Cheryl, el corazón más puro de todo Rivervale.

Veronica lo golpea en la cabeza y cuando vuelve en sí, se halla atado a un árbol y con una corona sobre su cabeza que se asemeja a una cornamenta de ciervo y que hace acordar a la de los Baratheon en Juego de Tronos.

Cheryl, quien también luce una corona especial, se le acerca sosteniendo un cuchillo de sacrificio y se lo entierra hasta extraerle el corazón.

Jughead cierra el episodio diciendo que así acabó la gloriosa vida de Archie, mientras el cartel de la carretera dice ahora: “Bienvenidos a Rivervale, una ciudad con corazón”…

Balance del Episodio

La cosa ha arrancado bastante bien. Para ser claro: estamos habituados a disparates y delirios surrealistas de Riverdale, pero en el contexto de este evento, los mismos quedan legitimados. Cuando el propio Jughead, jugando a Rod Serling, nos habla de un lugar en el que todo puede pasar, está claro que Riverdale siempre ha sido eso: en todo caso, ahora tiene justificación.

Es lógico que al ponerse la cosa más mística y esotérica, adquieran más protagonismo los Blossom y, especialmente, Cheryl (Madelaine Petsch). Soy uno de los que siempre ha bregado por un spin-off dedicado a ellos, así que, quizás, estos cinco episodios me compensen en alguna medida. La pelirroja ha sido, por cierto, la protagonista por excelencia del episodio y nos ha dejado algunas de esas frases maravillosas que solo pueden ser suyas, como “yo también estaría obsesionada conmigo”. Brillant, por usar un galicismo bien en su estilo.

Pero no quiero dejar de mencionar a la segunda estrella de este episodio, aun cuando lo suyo haya sido breve y secundario: me estoy refiriendo al doctor Curdle Jr. (Nikolai Witschl), cuyo perfil psicópata se extrapola con toda naturalidad del forense de Riverdale al médico de pueblo en Rivervale. La perversión con que prescribe causas de muerte es la misma con que recomienda que coloques un sapo sobre la boca de tu bebé. Sencillamente, un personajazo.

No hemos sabido nada de Hiram, casi único personaje importante que aún no ha hecho acto de presencia. ¿Qué sorpresa nos tendrá reservada? ¿Será que en este mundo paralelo presenta una personalidad absolutamente diferente?

Todavía no hay noticias de Sabrina Spellman y, como dijimos al principio, su esperada intervención se producirá recién para el episodio 4. Mientras tanto, el terreno está claramente preparándose para ella y me relamo de pensar en un duelo con Cheryl.

¿Archie está muerto y no nos importa? Creo que esa es más o menos la sensación que nos ha dejado su sacrificio: su historia personal es, quizás, la que menos interesa en todo esto y, además, sabemos bien que es una muerte relativa. Primero, porque ocurre en un mundo paralelo y no en la línea temporal principal; segundo, porque se me hace que en este mundo debe haber rituales o conjuros para resucitarlo (allí puede jugar Sabrina); tercero, porque, a decir verdad, ya cansaba con su rol de muchacho siempre medido y correcto, así que no viene mal descansar de él por un par de episodios.

El evento especial, por lo pronto, luce interesante y, como dije al principio, confirma la sagacidad de Aguirre-Sacasa para reinventar la serie cada vez que pareciera estarse estancando.

Veremos qué nos trae el siguiente episodio; créanme: puede ser cualquier cosa. Hasta entonces y sean felices…

Rodolfo Del Bene
Rodolfo Del Bene
Soy profesor de historia graduado en la Universidad Nacional de La Plata. Entusiasta del cine, los cómics, la literatura, las series, la ciencia ficción y demás cosas que ayuden a mantener mi cerebro lo suficientemente alienado y trastornado.

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