Durante esta madrugada del domingo 7 a lunes 8 de febrero se ha producido uno de los mayores eventos en Estados Unidos. Se ha jugado la Super Bowly como bien sabemos durante este evento todo método para promocionar películas, productos, bebidas o merchandising es muy cotizado para cualquiera empresa importante.
Como bien adelanté en el articulo de Coca-Cola y Capitán América: Civil War, la editorial no había avisado que tenían algo preparado para dicha fecha y como era de esperar durante el evento emitieron un nuevo Spot de TV de Capitán América: Civil War.
En este anuncio de la Super Bowl podemos observar claramente los bandos formados y los frentes que veremos durante la película. Ademas de pedir a los fans en que bando se posicionarían en twitter utilizando los hastag #TeamIronMan o #TeamCaptainAmerica.
Otra colaboración entre la editorial de cómics y famosa marca de bebida es el anuncio con la participación de Hulk y Ant-Man. El segundo se enfrenta a la colera de todo poderoso Hulk.
https://youtu.be/Pz7z9NlsrgM
Aunque para el bien de los amantes de superhéroes, no es la única sorpresa que se han guardado para el evento. Sino que también han lanzado un anuncio de la película Deadpool que se estrenara en España el 19 de febrero de 2016, una semana después de Estados Unidos.
Una de las multinacionales que suele tener siempre un anuncio para dicha fecha es Doritos. La marca de nachos nunca falta a su cita y nos deleita con un anuncio muy divertido.
Pokemon tuvo su propio spot para promocionar su vigésimo aniversario y lo hizo con un épico vídeo para rendir un gran homenaje al juego.
Otra marca que quiso rendir homenaje a sido Audi. Pero esta vez ha sido para una persona que nos dejo hace muy poco tiempo y nos referimos a David Bowie.
https://youtu.be/yB8tgVqmKzw
Y por ultimo el anuncio protagonizado por Steven Tyler cantante de Aeroesmith para la marca de dulces Skittles.
Hola amigos de Las cosas que nos hacen felices. Hoy para mi debut en el blog, y aprovechando el tirón de Creed: la leyenda de Rocky, vamos a viajar a 1976, hace 40 años, cuando se estrenó Rocky, una obra maestra ganadora de 3 premios Oscar (mejor película, entre ellos) que hoy analizamos.
Me gustaría agradecerle a Mario Losada la oportunidad de escribir en el blog, aunque por el momento, lo haga bajo el seudónimo de Darth McFly. Para los que aún no la habéis visto: SPOILER ALERT. Espero que disfrutéis del análisis y vamos a ello…
Al son de Gonna fly now, de Bill Conti, comienza la historia del héroe de la película, Rocky Balboa, interpretado por un treintañero (y con un aspecto atractivo) Sylvester Stallone. Nos presenta a un boxeador de poca monta que pelea en tugurios por una paga mísera que no le da para vivir y que tiene que compaginar con un trabajo de cobrador-matón al servicio de Gazzo, un prestamista y mafiosillo de tercera categoría.
De este modo, descubrimos el barrio deprimido de Filadelfia en el que Rocky se mueve: trenes pasando por encima de las cabezas de los peatones, calles sucias, negocios cerrados, pandilleros, etc. Pero dentro de esta podredumbre encontramos la pajarería del barrio, en la que trabaja la tímida e introvertida Adrian (Talia Shire), amada de Rocky y hermana de su mejor amigo Paulie (Burt Young).
Es en este punto donde nos damos cuenta de que la película no va a ser un festival de puños y sangre, sino una combinación entre romance y drama deportivo.
Tras algunas citas y demostraciones de caballerosidad, Rocky y Adrian empiezan a salir juntos.
Coetáneamente vemos a Rocky en su gimnasio, el Mighty Mick’s boxing (con el inolvidable cartel a la entrada), dónde Mickey (Burgess Meredith), su antiguo entrenador, regaña a Rocky por no haberse dedicado al boxeo por completo, ya que tenía potencial.
Apollo Creed (Carl Weathers), actual campeón de los pesos pesados, está preparando un combate épico contra otro boxeador de su talla, cuando recibe la noticia de que su oponente no va a poder combatir y no parece haber nadie que pueda sustituirle. Apollo tiene la brillante idea de celebrar un combate “Campeón vs. Amateur”, brindándole a algún púgil local de Filadelfia la oportunidad de lograr el título de campeón de los pesos pesados. Revisando el historial de los boxeadores locales un nombre capta su atención: El potro italiano, que no es otro que el «nombre artístico» de Rocky.
Rocky acepta la propuesta, pese a sentirse en completa inferioridad y empieza a entrenarse con Mickey, su antiguo entrenador, a tan solo 5 semanas del combate.
A partir de este punto empieza el titánico entrenamiento del Potro, en un palpable afán de superación, para poder estar a la altura de Apollo.
Recordemos las míticas escenas de Rocky pegando a las piezas de carne en el matadero de Paulie, los agotadores abdominales y flexiones a una mano y, cómo no, la larga carrera de madrugada hasta lo alto de las escaleras del museo, acompañado de heroica banda sonora que le aporta a la escena una energía que nos levanta del sofá.
Y llegó la noche del combate. Rocky ha estado entrenando duro y está listo para plantar cara a su rival. Ambos entran al cuadrilátero y, tras la presentación de Rocky y la fanfarronería de Apollo, suena el primer ding!
Empezamos a temernos lo peor cuando vemos a Rocky algo impasible ante los constantes golpes que recibe por parte del campeón, hasta que le propina un crochet a la cara que le tumba en el primer asalto. Apollo se levanta y le rompe la nariz a Rocky.
Asalto a asalto vemos que Rocky no puede evitar la avalancha de golpes de Apollo pero, de vez en cuando, toma la iniciativa y le golpea hasta ponerle contra las cuerdas.
3º, 4º, 5º…. Nuestro héroe ha aguantado hasta el 14º asalto. Con la cara hecha un cuadro y tras una casera intervención ocular, empieza el15º y último asalto, en el que Rocky machaca a Apollo.
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El combate ha terminado y mientras el aspirante busca a su pareja a grito de “¡Adrian! ¡Adrian!”, los jueces otorgan la victoria por puntos a Apollo Creed, que mantiene su título de campeón, mientras, el público enloquece coreando «¡Rocky! ¡Rocky!» en ovación al aspirante, por haberle plantado cara al campeón hasta quedarse sin aliento.
Rocky lleno de orgullo por haber aguantado el combate hasta el final, lo único que quiere es abrazar a su amada, que tanto apoyo y fuerza le ha dado para llegar hasta allí.
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Así termina esta épica historia de superación, romance y sueños que se cumplen, o casi, que para mí es la mejor de la saga.
Espero que os haya gustado y haya despertado vuestras ganas de repasar la saga.
Algo que viajar en el tiempo te enseña es que el tiempo cambia, las personas no.
He viajado incontables eras al futuro. Y nos seguimos preguntando lo mismo: ¿Por qué estamos aquí? Creo que estamos aquí para aprender, Martin.
Rip Hunter.
Vamos con el Análisis del segundo capítulo de Legends of Tomorrow. Aunque, para ser más exactos, deberíamos decir que es la segunda parte del episodio piloto por lo que podemos considerar este post como una prolongación del anterior. De hecho, voy a ir haciendo referencias al uno, por lo que aconsejo leer mi análisis del mismo para entender mejor este segundo post dedicado a la primera saga, de la primera temporada, de DC’s Legends of Tomorrow. Os dejo el enlace aquí: Análisis de Legends of Tomorrow. Temporada 1. Capítulo 1.
En el capítulo anterior nuestros héroes habían viajado a la década de los 70 del siglo pasado para contactar con el mayor especialista en nuestro villano, Vandalo Salvaje, para que les diera la información necesaria para derrotarlo. Hablamos del Profesor Aldus Boardman. A través del mismo, supimos de los orígenes de Hawkgirl y Hawkman. Ambos son personajes creados por Gardner Fox y Dennis Neville en Flash Comics Nº 1 (1940) y sus orígenes se remontan al antiguo Egipto, en donde el Príncipe Khufu se enemistó con el sacerdote Hath-Set hasta el punto de que este último lo capturó y mató, junto con su consorte, la princesa Chay-Ara, ofreciéndolos como sacrificio al dios Anubis. Mientras Khufu moría le juró a Hath-Seth que volvería a matarlo. Y así los tres personajes entraron en un ciclo de reencarnaciones, en el que los mencionados Khufu y Chay-Ara siempre se encontrarían y se enamorarían, mientras que Hath-Set siempre los mataría. En el capítulo anterior, pudimos ver que se respetaba este origen con la diferencia de que Hath-Set era sustituido por Vándalo Salvaje y se trataba de dar una explicación más científica tanto a la inmortalidad de Salvaje como al ciclo de reencarnaciones de los Halcones.
La reencarnación más conocida de Hawkman es la que aparece en esta serie, la de el arqueólogo Carter Hall, que recibió como regalo de otro arqueólogo, una daga con una lámina cristalina, que le hizo recordar su vida en el egipto faraónico. Será precisamente una daga, la daga con la que Salvaje mató Khufu y Chay-Ara en esta serie, la que marcará el destino del héroe alado en este capítulo.
A final, parece que el enfoque acerca de los viajes temporales que se va a mantener en esta serie es la que suele darse en series de viajes en el tiempo y la que da más juego. A saber, estamos viajando a través del tiempo por lo que hay que tener cuidado con lo que se hace y con quien se habla. Ya que, como dice Rip Hunter, de lo que se trata es de alterar discretamente la línea temporal para lograr sus objetivos sin alterar drásticamente las vidas de sus versiones pasadas.
El no hacerlo bien dará lugar a situaciones problemáticas, como que, en una batalla, una parte del exo-traje de Atom caiga en manos de los científicos de Savage, con el riesgo que eso puede tener para el futuro. Deben recuperarla pero con instrumental de la época en que se encuentran, los 70, para no empeorar más las cosas en el tiempo. Martin Stein afirma que él había elaborado, cuándo era estudiante universitario en esa década, un detector de partículas. Lo que dará lugar a un curioso encuentro con su versión joven, plagado de referencias a cuestiones como la música o el modo de vestir de la época, aparte de algún pequeño incidente que Hunter, hábilmente, logra solucionar. Aunque tengo que decir que eso de que, un objeto o persona desaparezca si trasteo en el tiempo y luego, vuelva a aparecer si lo arreglo, le sigue costando a mi suspensión de la incredulidad.
Se ponen también una serie de reglas, como la imposibilidad de volver atrás en el tiempo para cambiar los sucesos en los que nuestros protagonistas hayan participado directamente, lo que impide evitar el trágico destino del Profesor Boardman, en el capítulo anterior, a manos de Cronos, un agente de los Amos del Tiempo, enviado para detener a Rip Hunter.
Por lo demás, en estos dos capítulos se combina, de manera bastante aceptable, la acción en grupo con la caracterización de los personajes. Cada uno tiene su lugar y papel, sin bajarle el nivel a nadie y respetando sus personalidades, lo que da lugar a una rica interacción entre ellos sin necesidad de cambiarles la personalidad para lograr efectivismo o contar la historia que quiero contar. Es cómo leer un buen cómic de superhéroes de la década de los 70 o 80. Algo que, hace unos años, parecía imposible lograr en una serie de televisión o en el cine. Lo malo es querer hacerlo con los tópicos de esas décadas.
Rip Hunter menciona a un supervillano viajero del tiempo en los cómics de DC, Per Degaton, al que equipara con César y Hitler. Per Degaton fue creado por John Broome e Irwin Hasen en All Star Comics #35 (1947).
Aunque en esta serie, Hunter aparece como un renegado de los Amos del Tiempo, en los cómics es su líder.
La nave Hunter se llama Waverider. Waverider, en los cómics, es otro viajero del tiempo, creado por Archie Goodwin y Dan Jurgens para el evento Armageddon 2001 (1991).
Waverider tiene como ordenador principal a Gideon, inteligencia artificial creada por Barry Allen, en el futuro, de la que os hablé en la primera temporada de la serie de Flash.
El mencionado Cronos, es uno de los archienemigos de Atom en los cómics. El primer Cronos fue creado por Gardner Fox y Gil Kane, en The Atom #3 (1962).
Cronos.
Curiosidades de este capítulo:
El comentario gracioso a Martin Stein, Firestorm, y a Sara Lance, Canario Blanco, llamándolos «el profesor y Ginger«, en realidad es una referencia a la comedia La Isla de Gilligan.
Stein se equipara con Elon Musk, físico y emprendedor sudafricano, conocido por ser el cofundador de PayPal, Tesla Motors, SpaceX, SolarCity, Hyperloop y OpenAI.
En el prólogo del episodio de esta semana regresamos a Nanda Parbat. Cuando ya pensábamos que los guionistas se habían olvidado de Nissa Al Ghul, aparece de nuevo para dar un pequeño golpe de estado y destronar a Malcom Merlyn. Para eso, quizás necesite la ayuda de una vieja conocida, Tatsuo Yamashiro, también conocida como Katana.
Mientras, en Star City, la Arrow-Familia investigan un robo en Amertek Industries. Un misterioso enmascarado les desafía y logra escapar ya que Speedy sufre un desvaneciemiento en plena persecución. ¿Secuela de los efectos de la fosa de Lázaro? Speedy es obligada a guardar reposo mientras el resto de sus compañeros capturan al ladrón, que resulta ser Roy Harper, alias Arsenal. Roy ha sido chantajeado por un nuevo supervillano que aparece en escena: El Calculador.
Por si fuera poco, en la carrera de Oliver a la alcaldía aparece un inesperado rival, una tal Ruvé Adams que resulta ser la mujer de Damien Darkh.
Mientras, en el pasado: Oliver es torturado por el barón Reiter hasta el punto de empezar a tener visiones. Se le aparece Shado y le dice que debe librarse de su oscuridad interior. Como todos sabemos, para eso no hay nada mejor que confesar a la chica que comparte celda contigo que has matado a su hermano. Ya veremos como acaba la cosa.
Como veis muchos frentes abiertos en el argumento. Para no revelar nada más, pasaremos a comentar los detalles frikis. Por un lado, aparece por primera vez en esta temporada Katana, un personaje creado por Mike W. Barr y Jim Aparo para el cómic Batman y los Outsiders. Si, el tema de reciclar argumentos y personajes del Bat-Universo ya lo he comentado. No hay nada que hacer y habrá que acostumbrarse. Pronto veremos al personaje en la película del Escuadrón Suicida, el mismo escuadrón o pelotón que ya había aparecido en la serie, o por lo menos con el mismo nombre. La idea es la misma pero el desarrollo totalmente diferente.
Katana
Aparece un nuevo conglomerado industrial propio de los cómics, donde abundan como setas. Me refiero a Amertek Industries, una empresa de material industrial donde trabajaba el Doctor John Henry Irons, el superhéroe conocido como Acero (no disimulaba demasiado, la verdad). Para los profanos, cuando en DC les dio por matar a Superman y que permaneciese muerto una temporada, Acero fue uno de los superhéroes que lo sustituyeron en Metrópolis. Además contó con su propia película, siendo interpretado por el jugador de baloncesto Shaquille O’Neal. ¿Aparecerá en la serie? No seria de extrañar visto el rosario de personajes que llevamos entre Arrow, Flash y Supergirl.
Shaquille O’Neal aparecía de esta guisa en el film Steel
En el episodio también se hace mención a Empresas Cadmus, que quizás esté relacionada con el Proyecto Cadmus, concepto creado por el gran Jack Kirby y relacionado con diferentes experimentos genéticos y también con los Nuevos Dioses, Apokolips y Darkside, si bien de una manera muy tangencial.
También tenemos que comentar la aparición de El calculador, el villano de la semana interpretado por el actor Tom Amandes, un genio informático que pone en jaque a toda la Arrow-Familia y que se presenta como recurrente en los próximos episodios. El Calculador también es un villano que proviene de los cómics, aunque difiere bastante del que creo que veremos en la serie. Su único punto en común parece ser su inteligencia y sus dotes en el campo de la informática. A diferencia del cómic, su pasado está relacionado con uno de los miembros de la Arrow-Familia, muy en el tono de culebrón que cada vez más va adquiriendo el show.
El calculador, papa de uno de los personajes
Como veis, muchos personajes en este episodio. Regresan unos y debutan otros. ¿Se han decidido a encarar la recta final y empezar a cerrar las diferentes líneas argumentales que tienen abiertas?. Nos leemos en el próximo episodio: Los pecados del padre. ¿De qué padre? ¿De Oliver, cuyo hijo está más que olvidado? ¿De Diggle? ¿Del Capitán Lance? ¿De Malcom Merlyn? ¿De El calculador? Un saludo y sed felices.
Casi se me olvida. Os dejo un vídeo que es mejor que toda la serie junta. Stephen Amell y el gran gran JohnBarrowman demuestran que son unos cachondos y en una de tantas convenciones de fans que se realizan en USA, se deciden a cantar «Do You Wanna Build a Snowman?», o lo que es lo mismo, Hazme un muñeco de nieve para los que no chapurrean inglés, de la película Frozen. No os perdáis a John Barrowman, vaso en mano, tirándole los tejos a Stephen Amell y arrancandose al final con el «Let it go». Lo dicho: son unos cachondos.
Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic, bienvenidos a el cómic recomendado de la semana.
El caso de Green Arrow (Flecha Verde para los amigos) es cuando menos curioso. Un personaje que debuta en 1941 y que a pesar de su enorme popularidad no obtiene serie propia hasta el año 1988 debería ser digno de estudio. Green Arrow ha pasado por diferentes etapas, unas mejores y otras peores. Pero esta reseña no va a tratar sobre eso sino sobre el que podríamos considerar el mejor origen que se ha narrado del personaje: Green Arrow: Año Uno, de Andy Diggle y Jock, publicado por ECC.
Oliver Queen, niñato multimillonario, engreído y estúpido, busca emociones fuertes a lo largo y ancho del mundo. Su negativa a colaborar en el oscuro negocio de uno de sus empleados hará que acabe en una isla supuestamente desierta, donde deberá utilizar sus habilidades con el arco y la flecha para sobrevivir al cartel de la droga que la usa como base de operaciones. El contacto con aquellos que son esclavizados por los narcotraficantes, usados como mano de obra barata en el cultivo del opio y como objetos sexuales, hará que tome contacto con la sucia realidad que le rodea y que se replantee que puede y que debe hacer con su vida.
El guionista Andy Diggle construye un relato totalmente alejado de lo que entendemos por cómic de superhéroes. No hay tipos en mallas de colores buscando hacer justicia por motivos personales; no hay supervillanos que intentan controlar el mundo. Por el contrario nos encontramos personajes más humanos, un héroe plagado de defectos que acaba por darse cuenta de que no es el ombligo del mundo y unos villanos que son un retrato de los verdaderos villanos que pueblan la realidad. Andy Diggle construye una sólida historia de acción, sin giros argumentales sorprendentes o absurdos, con un aroma a clásico.
El dibujo de Jock se ajusta perfectamente al guión. Jock no es un dibujante espectacular, no es Greg Capullo ni Jim Lee pero es un narrador de primera. Sabe contar una historia y eso se nota. Green Arrow Año 1 se lee muy fácilmente. Desde la primera página a la última el relato nos atrapa, entendemos lo que sucede en cada una de las viñetas sin necesidad de pensar qué es lo que aparece ahí. Quizás podríamos acusarle de ser esquemático, de no prodigarse en los fondos pero creo que en este caso no es necesario. No hace falta dibujar un entorno paradisiáco al detalle para que la historia resulte más interesante, al contrario. Despojado de adornos y reducido a lo estrictamente necesario, el cómic gana en profundidad y demuestra que no hace falta ser barroco para construir una narración sólida.
A un sólido guión y a un dibujo perfecto para la historia sólo le faltaban los colores de David Baron para conseguir un resultado espectacular. En cada viñeta dibujada por Jock, el color adquiere protagonismo en su forma más básica, acompañando al dibujo y rellenando los huecos dejados por el dibujante sin necesidad de nada más. Por supuesto, el verde predomina sobre todo. No podía ser de otra forma.
Green Arrow Año 1 es un punto de partida obligado para todo aquel que quiera empezar a leer las historias de Oliver Queen. En este cómic es en el que se basaron, en gran parte, para desarrollar la serie Arrow: la personalidad de Oliver, su obligado exilio en la isla, la vuelta a la civilización con una misión en la vida, todo esto y más lo hallareis en estas páginas. Es una pena que en televisión se hayan ido por otros derroteros, convirtiéndose en una suerte de Sensación de Vivir o Melrose Place con superhéroes y hayan dejado de lado las enormes posibilidades que tiene Green Arrow, el primer superheroe convertido en auténtico defensor de los pobres y los oprimidos, el superheroe anarquista enfrentado al sistema que recorrió América para mostrar sus miserias y desigualdades en las páginas de un cómic. Tras recuperar las etapas de Kevin Smith y de Brad Meltzer, ahora ECC recupera este cómic en una edición plagada de extras y muy recomendable. Esperemos que la cosa no queda aquí y se animen a recuperar otras etapas del personaje, como la de Dennis O’Neil y Neal Adams o la de Mike Grell, con un tono mucho más adulto y sin nada que ver con el joven Green Arrow y sus ayudantes que ocupan la cabecera actualmente. Green Arrow se lo merece.
Esta semana hemos tenido un metahumano metido con calzador, y es que al malo de la semana ha dado la impresión que molestaba y todo en este capítulo, donde se ahonda sobre todo en lazos familiares de la familia West y en la unión también del Flash Team que será puesto a prueba en este capítulo titulado Fast Lane.
Flash Team
Derrotado este villano de alquitrán, nos detendremos primeramente en los vaivenes de la familia West. Wally sigue con las carreras y ya no tiene la excusa de las facturas médicas, se ve que anda un poco perdido. Su hermana en su afán de entrometerse en todo se “infiltra” en las carreras y chantajea al promotor de las carreras ilegales para acabar con ellas. Con una periodista así ¿Quien necesita un velocista escarlata?
Pero en realidad en este casi episodio de transición, el personaje central ha sido Harrison Wells que esta semana ha conseguido por fin robarle un poco de velocidad a Flash para dársela al captor de su hija, Zoom, al cual no le agrada ese chupito que recibe y exige todo el poder de nuestro superhéroe o torturará a la indefensa hija de Wells. El episodio donde se consuma la traición a Barry Allen es precisamente donde ambos personajes empatizan casi en una relación paterno filial, en la que juntos, eso si con un Wells a regañadientes, trabajan para cerrar las dichosas aberturas.
Flash no llegará a tiempo en esta ocasión…
Solo cuando Iris ha estado a punto de perder la vida, Wells se delata como culpable de la pérdida de velocidad de Flash, que ha provocado que no llegase a tiempo de salvarla. Con la pobre en el Hospital, Harrison ha llegado a un punto en el que la presión y la culpa le han llevado a delatar su plan. Pero no es la primera vez que vemos a nuestro Flash Team al límite. Y lejos de tomar represalias, Barry, cada vez más lider y maduro toma la decisión de librar la batalla definitiva en territorio hostil. Tierra 2.
Vamos a Tierra-2
¿Que os ha parecido el capítulo? ¿Comenzará la acción de la trama principal en el próximo capítulo? Por lo que se ve en el adelanto del episodio parece ser que si.
Nos vemos en los comentarios, y si quereis aportar datos, ya sabeis, siempre serán bienvenidos para un neofito apasionado como yo de Flash.
Bienvenidos, auténticos creyentes, a La Tapa del Obseso, la sección de Raúl Sánchez.
Jugaba hace nada al videojuego del que vamos a hablar, Punch Club, cuando me acordé de lo que hablábamos por aquí de «Creed«, la última película de Stallone haciendo del mítico Rocky. La primera de las películas de Rocky es uno de esos milagros por los que Hollywood se convirtió en leyenda. Una película hecha con poco dinero, en la que el propio Stallone la pudo sacar pidiendo favores a sus amigos, tirando incluso de sacar a su perro en la película, haciendo él mismo gran parte del guión…y produciendo una película que parte del patetismo más absoluto del protagonista para terminar en un final inolvidable, impactante, poderosísimo cinematográficamente. Todo esto saliendo de alguien que no es precisamente un poeta ni un prodigio intelectual.
Lo que hizo a Rocky legendaria fue su parte final, cuando el protagonista no puede dormir antes del gran combate contra el campeón del mundo. Hasta ahí, podría haber sido una película de boxeo más. Pero en ese momento Rocky cambia todo cuando, en ataque de lucidez, le dice a su novia que no puede vencer. Que es imposible. Es imposible vencer al campeón del mundo si eres un don nadie. El mundo y sus reglas son así. Si eres menos fuerte te van a arrollar. Pero hay algo que sí puedes hacer: retrasar lo inevitable, tu derrota. Hacer que cueste. Que duela. Que haga sudar sangre al que va a ganar gracias a su genética, al poder, al entrenamiento o al destino. No hay más. Hacer sudar sangre al que va a ganarte. Y que no se le olvide nunca lo que le costó ganarte. Al final acaba el combate con Rocky llamando a gritos a su amada, ignorando a la prensa, al público o a la decisión de los jueces sobre el vencedor. Da igual. Sabe que ha perdido. No podía ser de otro modo. Pero no le han humillado ni le han barrido del ring. Y quiere ver a su novia, otra don nadie como él, para gritarle que ha afrontado lo inevitable con dignidad.
Todo esta parte final es la que convirtió a una película que iba a ser del montón en algo que merecía el Oscar y quedar en la memoria.
Y hemos tenido muchos videojuegos de Rocky. Hasta hemos tenido un juego de Poli Diaz con la canción de Rocky de fondo. Pero todos eran arcades, juegos de acción. Nadie se había atrevido a hacer un videojuego que mezclara aventura gráfica, juego de estrategia y miles de homenajes a Rocky, a Van Damme y su Kickboxer y a las ochocientas películas ochenteras-noventeras de artes marciales y acción.
Hasta ahora. En Enero salió «Punch Club» para Windows, Mac y Linux. También está para móviles. Videojuego hecho por la compañía rusa Lazy Bear Games. Aquí tenéis un vídeo en castellano de la primera hora del juego, que leer es cansado y etcétera.
Es un videojuego hecho por una compañía independiente que apenas ocupa 60 megas. Como puede uno ver, los gráficos tienen un claro aspecto pixelado. Hay incluso la opción de que el aspecto sea aún más parecido al que tenían videojuegos como las aventuras gráficas de LucasArts en la época de The Secret of Monkey Island (ya hablamos de la Historia de las Aventuras Gráficas por aquí también). Teniendo en cuenta las limitaciones gráficas, todo está realmente bien conseguido y emparenta perfectamente con el espíritu de lo que se trata de contar. Al fin y al cabo, el momento en que este tipo de estética estaba más en auge en los videojuegos era cuando este tipo de películas homenajeadas estaba en su momento de mayor éxito.
Pero no sólo es un carrusel de homenajes a Rocky, Kickboxer, Contacto Sangriento, las películas de artes marciales ochenteras cutres, Gran Golpe en la Pequeña China. No sólo hay más detalles y homenajes a El Padrino, Pulp Fiction, El Club de la Lucha, las Tortugas Ninja, Street Fighter o The Warriors. Que también. Es, antes de nada, un videojuego original en su modo de jugarlo.
Al personaje protagonista le matan al padre, que era luchador. Y todo irá de buscar a su asesino, ascendiendo en peleas legales, ilegales, en partes de atrás de bares, en islas misteriosas en las que celebran torneos misteriosos, en la mismísima Rusia pegándonos con Iván Drag…con el campeón ruso, etc. Tendremos que ganar dinero para poder pagarnos la comida o los gastos del gimnasio. Al principio lo haremos con trabajos un poco malos. Según entrenemos iremos mejorando una de nuestras tres características y según ganemos combates ganaremos puntos de experiencia. Estos se cambian por habilidades y golpes.
Y llegamos a los combates. Aquí no estamos en un videojuego de lucha convencional. Antes del primer round decidimos qué habilidades o golpes usará el personaje. Y durante el asalto nuestro luchador peleará sólo, sin que le digamos nada. El resultado de ese asalto dependerá de las puntuaciones que tenga en las características (que hemos entrenado…o no), las habilidades que hayamos elegido ese asalto y lo mismo para el rival. Cuando acabe el asalto, volveremos a poder elegir habilidades. Al acabar el combate lo normal es que tengamos más puntos de experiencia para comprar más golpes o habilidades. Lo de tener más fuerza o agilidad irá entrenando. Es, ni más ni menos, que una forma estratégica de tratar las partes de las peleas. ¿Es Rol? ¿es estrategia? Podríamos decir que es un juego de rol de peleas. O un juego de estrategia de peleas. No lo sé, la verdad. Pero no importa.
Hay que decir que no vale con subir mucho las tres características principales y liarse a yoyas. Tener más fuerza hará que hagamos más daño, pero también que nos cansemos más al dar golpes. Ser más ágil hace que esquivemos más, pero algunos golpes dependen de cuanta fuerza tengamos. Es decir, subir todo por igual puede dar lugar a un luchador que se lleva palizas de impresión frente a gente que estadísticamente es peor…y al revés. El diseño de esta parte es estupendo, y las peleas divertidísimas en sí mismas. El juego no se sostendría sólo por homenajear tantas cosas.
Además hay que tomar decisiones. Igual pasamos por la cárcel y acabamos pegándonos con mafiosos de todo tipo. Igual pasamos por tener representante y luchar por el titulo oficial de campeón. Igual conseguimos tener nuestra propia Adrian o igual nos arriesgamos a doparnos. Uno de los botones del juego nos muestra el árbol de decisiones que hemos tomado. El camino que seguiremos dependerá de qué cosas hagamos…y qué cosas dejemos sin hacer.
Rocky IV y Street Fighter II, unidos con HAMOR
En el «debe» tenemos que comentar que el juego como tal a mi se me hizo corto. Hay muchas cosas divertidas que hacer alternativas a la búsqueda del asesino del protagonista, pero que nadie espere estar media vida ahí. Posiblemente de haber sido más largo hubiera sido malo. O no. Desde luego podría hacerse repetitivo al final, pero la aparición de clones poco disimulados de Ken, Ryu, Sub-Zero o el mismísimo Alien hacen que quieras ir un poco más allá, a ver qué se les ha ocurrido a estos maravillosos rusos que en 60 megas te están sacando tantas sonrisas. Por el continente y por el contenido.
Tyler Durden en píxels
Más allá de los divertidos homenajes/brasa nostálgica, el juego es divertido, entretenido y vergonzosamente fácil de jugar. Quizás tiene un poco demasiado de tiempo que tienes que tener al personaje entrenando y es lo menos divertido del juego…pero jugadlo, Pueblo. Y llegad al final. Encontraos con el sorprendente hasta decir basta final, rematando todo homenajeando a Star Wars.
Ayer complete la segunda temporada de True Detective, totalmente odiada por un sector importante de la crítica y de los televidentes. No voy a analizar la temporada en sí. De eso ya se encargó perfectamente mi compañero Ismael Manjón (podéis verlo aquí). En su lugar, voy a centrarme en comparar las dos temporadas de una serie a la que las expectativas le han jugado una mala pasada.
Antes de comenzar, os resumo mi sentir sobre dos temporadas tan distintas en forma pero iguales en el fondo. La primera temporada fue una buena serie, sin duda, pero también algo encumbrada por el envoltorio en que nos llegó. De la misma forma, la segunda temporada es una buena serie policiaca, para nada el bodrio que nos han vendido, aunque sí es algo peor que la anterior. Por supuesto, si no se han visto las dos temporadas, abstenerse de continuar pasada la imagen y, por supuesto, disfrutad de ellas.
El punto principal de discrepancia entre las dos temporadas ha sido la forma, esto es, el ambiente en que se ha desarrollado la historia. La primera temporada sedujo bastante por su original planteamiento, basado en la América profunda, territorio poco explorado en el cine y la televisión, con asesinatos rituales de por medio y cierto componente gótico y sobrenatural deudor de Lovecraft y Chambers. Sin embargo, la segunda temporada ha cambiado el ambiente rural por una ciudad corrupta de California, un escenario mucho más convencional y muy retratado en los medios audiovisuales.
Ojo, esto no quiere decir que la historia pierda enteros con respecto a la primera temporada. Simplemente que la presentación del argumento es algo ya visto, aunque he agradecido que no repitieran la ambientación rural de la primera temporada. Al fin y al cabo, True Detective es una antología en la que cada temporada enfocará un caso distinto en lugares distintos de Estados Unidos. Sin embargo, sí que afecta, y mucho, a los diálogos existenciales de Nic Pizzolato, guionista y creador de la serie. En la primera temporada era fácil dejarse llevar por los diálogos pseudonihilistas de Rust Cohle cuando los asesinatos apuntaban a un ser sobrenatural llamado El rey amarillo. En la segunda temporada, escuchar a Frank Symeon hablar del sentido de la vida en un bar de mala muerte con un poli corrupto y adicto a la droga está algo fuera de lugar. En resumen, las conversaciones que parecen no llevar a ningún sitio, uno de los grandes alicientes de True Detective, siempre han sido algo pretenciosas y elevadas para el caso que se traían entre manos, pero es en la segunda temporada donde esa trascendencia queda más expuesta.
Eso sí, si la forma es bien distinta, el fondo sigue siendo el mismo. Al fin y al cabo, las dos temporadas hablan de personajes maltratados por la vida que encuentran un caso que, de una forma u otra, supone su redención. Y los malos siempre son personas que consideran que tienen el poder para hacer exactamente lo que les venga en gana. Es decir, ritos vudú en la primera temporada y el asesinato de un joyero en la segunda.
Otro punto a favor de la primera temporada fue la unidad. Los ocho capítulos fueron dirigidos por el gran director Cary Fukunaga, que se permitió varias filigranas estilísticas como el impresionante plano secuencia al final del cuarto capítulo. En el caso de la segunda temporada, tenemos varios directores (como en todas las series), lo que implica que ninguno de ellos se la quiera jugar, por así decirlo. La dirección es correcta y hay algunas secuencias muy buenas, como el espectacular tiroteo del cuarto capítulo, pero falta esa seña de identidad que hubiera supuesto tener un director a cargo de toda la temporada.
En cuanto a la polémica del reparto, me hace gracia el clamor de la gente contra la elección de Colin Farrell. Personalmente, antes de True Detective, no hubiera apostado ni un dedo por la calidad de un actorazo como Matthew McConaughey, que llevaba años perdido en comedietas románticas sin trascendencia. Dicho esto, el reparto de la primera temporada supera al de la segunda, tanto por McConaughey como por un espectacular Woody Harrelson como policía hipócrita (aborrece la prostitución, pero acaba siendo infiel a su mujer con una joven a la que años antes rescató de un burdel). A esto contribuye un guión mucho más pulido de Pizzolato, que tuvo mucho más tiempo para la primera temporada que para la segunda, apenas un año de diferencia. Los personajes de Farrell, McAdams y Vaughn están bien definidos, aunque menos que la pareja de detectives de la primera temporada. El resto pasan demasiado de puntillas, mientras que en la primera temporada los secundarios tenían algo más de peso.
El cambio de número de protagonistas no le ha hecho ningún favor a la segunda temporada de True Detective. En la primera temporada el caso se detenía lo que hiciera falta para atender a la relación entre Cohle y Hart, dos personajes principales con un desarrollo interior muy interesante: un nihilista que vive su vida como la piensa y un policía pendenciero escondido dentro de un padre de familia. Ambos, a su modo, torturados por la vida, pero con la convicción de llevar su caso adelante. Por el otro lado, en esta segunda temporada hemos tenido que hacer frente a cuatro personajes principales para un mismo número de capítulos. Esto ha llevado a que el caso de Vinci, sobre todo en sus cinco primeros capítulos, haya sido muy disperso, con muchas escenas desperdigadas entre sí de los cuatros protagonistas en las que, además, tampoco había un desarrollo tan rico como en la primera temporada. Ahí se ha echado de menos un pulido más amplio de Pizzolato en el guión. Al fin y al cabo, el caso ha dado detalles muy interesantes, como la secta del padre de Bezzerides o el mundo de la cirugía plástica y la prostitución de lujo, o esa dinastía viciosa de los Cessani en Vinci. Pero apenas se ha ahondado en ese ambiente de corrupción perversa.
Aún con todo,True Detective II es una serie muy recomendable de ver, al que la falta de tiempo para pulir el guión ha supuesto un lastre que parece ser que la HBO ha corregido. Esperemos que la tercera temporada siga intentando superarse a sí misma.
En estos años para promocionar una película vale cualquier cosa, como hacer botellas de agua, golosinas, cereales y galletas con imágenes de los protagonistas de la cinta que se va a estrenar. La nueva noticia esta relacionada con Dr.Pepper y sus latas con las imágenes de los héroes deBatman V Superman: El Amanecer de la Justicia. La película dirigida por Zack Snydery protagonizada por Henry Cavill, en el papel de Superman/Clark Kent, Ben Affleck como Batman/Bruce Wayne apunta a una de las más taquilleras en 2016. El film también reúne a Amy Adams, Laurence Fishburne, Diane Lane. También contaremos con la participación de nuevos personajes con Gal Gadot como Wonder Woman/Princesa Diana, Jesse Eisenberg como Lex Luthor o Jeremy Irons como Alfred Pennyworth. La película se estrenará el 25 de marzo de 2016 en Estados Unidos y el 23 de marzo en España.
Aunque de momento la fecha de venta de las latas no ha sido comunicado en Estados Unidos, tampoco sabemos si llegaran a Europa. Esta noticia no es la única que nos han comunicado porque también lo puedes comprar con descuento para ir al cine. Por cada compra de tres pack de seis latas de Dr. Pepper, los fans recibirán un descuento de 5 dólares en su entrada para ver la película. ¿Tendremos la misma oferta para Europa? Esta es una información que no tiene respuesta ya que no sabemos si estas latas llegaran a ver la luz en el viejo continente. Tampoco tenemos claro en que países de habla hispana se podrá acceder a los refrescos. A través de Ebay o portales de segunda mano se podrán adquirir el pack completo. Por su parte la competencia en refrescos y en personajes: Coca Cola y Marvel sacaran latas para la promoción de Capitán América: Civil War. Os dejamos el link para que podéis admirar las latas de la promoción de la otra película más esperada del año. ¿Eres más de Marvel o de DC? ¿De Dr. Pepper o Coca Cola?
El 02.07.2016 (En Estados Unidos primero va el mes y luego el día -hablamos del 7 de febrero-) es la fecha marcada por Coca Cola para uno de sus lanzamientos que puede dar mucho que hablar. Esa fecha es la que aparece en la foto con la promoción que se dispone a hacer la marca de refrescos junto con Marvel para ser la punta de lanza de la película Capitán América: Civil War.
La fecha de estreno en España de la tercera entrega del Capitán América está prevista para el 29 de abril. La película dirigida por los hermanos Anthony y Joe Russo y cuyo reparto está compuesto por Chris Evanscomo Steve Rogersy Robert Downey Jr como Tony Stark es la competencia directa de Batman v Superman El amanecer de la justicia producida por Warner. Además de contar con un reparto de lujo: Sebastian Stan como Bucky, Scarlett Johanssoncomo Natasha Romanoff, Paul Rudd como Scott Lang/Ant Man, Anthony Mackiecomo Sam Wilson/The Falcon, Jeremy Renner como Ojo de Halcón. Esta cinta tendrá otra novedad que será poder ver a Tom Holland elegido para protagonizar a Spiderman en sus nuevas aventuras de la mano de Marvel.
Otro aliciente es que no sólo podemos ver las numerosas imágenes en la web de Coca Cola, también observamos la fecha de su comercialización como dijimos en el primer párrafo. Y como no podía ser menos, corresponde a una fecha de gran importancia en Estados Unidos: la final de la Superbowl que se organizará en la cuidad de Santa Clara, California. Se puede también considerar como una fecha con doble sentido ya que durante el descanso de la Superbowl se suelen emitir anuncios y tráilers de futuros estrenos. Marvel podría haber decidido emitir un nuevo tráiler para dicha ocasión. Para Europa no tenemos noticias si llegaran al igual que las latas de Dr.Pepper y su colección de Batman V Superman: El Amanecer de la Justicia.Las latas de Marvel en España ha causado revuelo y en Twitter se puede leer tuits con preguntas a Coca Cola por dicha comercialización en España.
En el capítulo 8 nos quedamos con Jessica capturando a Kilgrave. ¿Porqué no le mata, me han preguntado muchos lectores? Muy sencillo, porque realmente Jessica, detrás de esa fachada de chica dejada y sin sentimientos es una auténtica heroína. Jessica podía haber matado a Kilgrave tiempo atrás pero por ahora no se lo plantea. Ella quiere salvar primero a las personas cuya vida a destruido su némesis y en este caso quiere que testifique a favor de Hope, la niña a la que obligaron a matar a sus padres en el capítulo 1. Jessica quiere que la chica salga de la cárcel y se limpie su nombre y luego, ya verá que hace con el hombre púrpura.
Empezamos el capítulo con algo que siempre hemos deseado que pasara desde que conocimos al villano de turno. Kilgrave ha sido capturado. Bueno, realmente muchos de nosotros desearíamos verle muerto pero al menos está en una celda preparada para supervillanos. Que agradable ver a este personaje fuera del alcance de todo el mundo. Se comunican con el mediante circuito cerrado, su voz no influye por las ondas. Jessica quiere que declare pero él se niega. Me encanta el actor y me encanta su rol. Realmente se siente traicionado, se siente mal porque creía sinceramente que había conseguido contactar con Jessica, que eran uña y carne. Un villano como este es realmente terrorífico ya que tiene un poder descomunal y tiene la mentalidad totalmente dada la vuelta. No diferencia entre el bien y el mal y se ha quedado en la edad de los 15 años.
Kilgrave encerrado
La otra parte del capítulo se centra en el agente Simpson. ¿Os acordáis que fue herido por una bomba al final del capítulo anterior? Pues en su salud está el detalle. Está claro que la vecina con la bomba murió y también los ayudantes de Simpson. ¿Porqué él sigue de una pieza? Se verá más adelante. Pero no nos desviemos de la trama principal: Kilgrave. Quieren legitimar el vídeo en el que declara pero no saben como hacerlo porque lo hace bajo coacción y evidentemente eso no sirve en ningún tribunal Además . Quieren traer un policia para que legitimice esa confesión y a Jessica se lo ocurre ir en busca del inspector Clemmons para que diera fe de su confesión.
Simpson camino al hospital
La historia sigue y Kilgrave se hace el mártir y pide auxilio a todo el mundo que se pasa por delante de su celda. Por cierto, esa celda clandestina se convierte en el metro de Nueva York porque pasa por delante de la misma todos los personajes de la serie. Ahh por cierto, se ve como Kilgrave empieza a camelarse a la abogada Jeri Hogarth que se cree más lista que nadie.
Jessica y el inspector
Por cierto, hago otra parada en el camino para centrarnos en Simpson. Finalmente llega al hospital el doctor Dr. Kozlov, que es la persona por la que el agente ha estado preguntando durante todo el capítulo. Él le conoce y sabe como tratar a uno de los protagonistas. Todos los fans de los cómics conocen (o deberían conocer) sobre que estamos hablando. Pastilla blanca y pastilla roja. Hablamos de Nuke y hablamos de Born Again en la serie de Daredevil escrita por Frank Miller en los años 80. Por ahora no hay mucha relación y si no leiste los cómics es imposible que lo sepas, pero creerme que la relación es evidente.
El Dr. Kozlov hace una visita en el hospital
Volvemos a Kilgrave. Los protagonistas, Trish y Jessica revisan videos del pasado del villano, de cuando era pequeño y al pobre le sometían a decenas de experimentos como si fuera una cobaya. Pobre, lleno de cables y sin cariño paternal, no me extraña que resultara ser un cabrón mala persona de mayor. Pero, eso no justifica que mate a personas.
Finalmente y debido a que podría ser algo impactante en la mente de Kevin (sí, Kilgrave se llama Kevin) Jessica va en busca de sus padres y los encuentra. Piensa que el encuentro entre la familia debería bastar para la confesión. Pero todo se tuerce cuando Kevin, apunto de venirse abajo es traicionado por su madre que casi se le carga con unas tijeras. Que pena que fallara en su intento. Y entonces se arma la marimorena. Kilgrave obliga a matar a la madre, Trish rompe la celda para salvar al padre mientras Jessica intenta entrar, el villano escapa obligando al inspector Clemmons que le siguiera… Pero lo importante llega en la escena final, cuando Jessica agarra a Kilgrave del brazo y este le obliga a que le suelte. ¿He dicho obliga? Pues no, mal dicho. Kilgrave le ordena que le suelte, pero Jessica NO obedece. Kilgrave ya no controla a la protagonista de la serie. Algo impactante. Aún así, escapa de la heroína, pero acaba el capítulo con Jessica libre de su influencia.
Los padres de la criatura
¿Qué os ha parecido el capítulo? ¿Os ha gustado? A mí mucho.
Recientemente ECC ha sacado en tapa dura el recopilatorio de los cuatro capítulos publicados en 2012 de Rorschach ambientado unos años antes de Watchmen. Probablemente este sea el personaje que más me ha impresionado en el mundo de los cómics si obviamos a los pesos pesados como Spiderman o Batman. Desde el primer momento me sedujo la personalidad que mostraba, su fidelidad absoluta en la lucha contra el mal así como la estética que enarbolaba. Nunca olvidaré ese momento en que el Búho le dice : ¨ Aquellos fueron buenos tiempos, ¿ Qué paso con ellos ? ¨ y Rorschach le responde: ¨ Tú abandonaste ¨. Ese fue el instante en que quedé atrapado para siempre. Un héroe sin ningún poder, que sabe que puede caer mañana mismo en un mundo en el que ya nadie lucha por lo correcto. Tal vez por eso tras leer esta historia me queda un poso de desilusión. Sabía que no me iba a encontrar con la maestría de Alan Moore ( el guión corre a cargo de Brian Azzarello ) pero sí que esperaba mucho más contenido. La fuerza y el carisma del personaje se lo dejaba en bandeja a los autores que se han dedicado a tirar de arquetipos y rellenar las páginas con escenas de acción callejera sin visos de ninguna genialidad. Azzarello, que alcanzó su máximo reconocimiento en su etapa en Vértigo a cargo de 100 Balas, no demuestra un gran interés en calar hondo con esta historia. Hemos visto esta misma trama en centenares de películas y series a lo largo de la historia y me da la sensación de que ha sido el camino fácil. Un relato cogido con alfileres que se sustenta por la fuerza del personaje.
La historia transcurre en 1.977 en los bajos fondos de New York donde un asesino en serie al que apodan El Bardo está causando el pánico asesinando y mutilando a chicas jóvenes por toda la ciudad. Un Rorschach aún algo inexperto y menos reflexivo del que nos cautivara en Watchmen recorre las calles buscando a este psicópata a la vez que intentará acabar con una banda de narcotraficantes que operan por el barrio. Nuestro héroe comete una serie de errores que le llevarán a estar al límite de la muerte frente a unos enemigos que unos años más adelante no serían rivales. Y éstos desearan no haber cometido el error de dejarle con vida. Incluso Rorschach tendrá tiempo para causar la simpatía por una bonita rubia empleada de un bar. En descargo de esta obra diré que el dibujo sí está a la altura. Lee Bermejo hace un trabajo notable donde Rorschach está perfectamente retratado en su lenguaje corporal y las peleas transcurren muy fluidas bajo la luna de la ciudad de los rascacielos. Bermejo y Azzarello, que se conocieron en la elaboración de Batman/Deathblow, ya presentan una trayectoria juntos trabajando mano a mano en obras entre las que podríamos destacar Joker y Lex Luthor: Man of Steel. Azzarello incluso se atrevió con hacerse cargo tanto del guión como del dibujo en Batman: Noel donde saca a la luz aspectos del personaje desconocidos hasta la fecha.
Si, al igual que yo, sois fans de este superhéroe os animo a que compréis el cómic y lo leáis intentando desterrar toda la información previa que tenéis de él. Empezad de cero con el personaje. Una vez que lo terminéis volved a leer la obra de Alan Moore y disfrutad con la evolución del mismo. Para mí Watchmen es la mejor novela gráfica que he leído jamás. Y eso posiblemente es lo que me ha chafado este cómic. El listón estaba en todo lo alto. Esperaba un relato que dejara de nuevo en mí sensaciones que perdurarían por los años de los años. Por contra me he encontrado con una historia liviana y que pasa sin pena ni gloria por nuestro espíritu cuando la leemos. Pero es Rorschach. Menos carismático. Menos envolvente. Pero es él. Que no es poco. Y seguiré comprando todo lo que salga porque me gusta los héroes que no abandonan. Que son fieles a sus creencias pese a todo lo que gire a su alrededor. El mundo cambia pero ellos no. Mi brindis por este tipo de hombres.
Bienvenidos auténticos creyentes. Yo ya me he convertido. He dejado de querer creer para pasar a ser uno de los que creen que el regreso de Expediente X ha valido la pena, aunque sea sólo por este episodio. ¿Qué más da si el resto de los que quedan no llegan a la altura? Este tercer episodio ya justifica toda esta mini-temporada.
Mulder y Scully acuden a investigar los ataques de un monstruo que han tenido lugar en una población de Oregon. Este es el resumen argumental del episodio, nada que no hayamos visto antes. Pero su desarrollo es tan genial, son tantas las cosas que cuenta, no sólo acerca de la serie sino acerca de todos nosotros, que resulta absurdo y ridículo añadir nada más. Es mejor que lo veáis y lo disfrutéis. Es uno de los mejores episodios de toda la serie y uno de los más divertidos. Es más, es uno de los mejores episodios que se hayan visto en televisión desde que finalizó Expediente X. Pero como tengo que justificar el post y escribir unas 500 palabras más pues no me queda otra que comentar algunos detalles.
A partir de este punto puede que haya spoilers. Mejor corred a ver el episodio. De verdad que vale la pena.
La primera parte del episodio es una demostración de como reírse de uno mismo y no tomarse las cosas tan en serio, algo muy necesario en la vida y que mucha gente debería aprender. Mulder, sentado en su recobrada oficina, se dedica a lanzar lápices al poster del ovni emblema de la serie («I want to believe») mientras se pregunta si no ha perdido el tiempo. En su ausencia todos los grandes misterios han sido explicados y parece que ya no queda nada por resolver. Es la viva imagen del escepticismo. ¿Qué hace un hombre de mediana edad perdiendo el tiempo en semejantes memeces? ¿Qué hacemos todos perdiendo el tiempo en ver series frikis? ¿Qué hago yo escribiendo en una web? Mulder nos mira y nos vemos reflejados en él.
Ese hombre cincuentón, descreído, escéptico, al que las nuevas tecnologías le vienen grandes, que no sabe si la aplicación que se ha descargado para su móvil funciona correctamente porque ya no es ese móvil que usaba en los 90 sino un mini-ordenador portátil, ese hombre al que Scully le dice (con toda la razón del mundo) que «Mulder, Internet no te conviene», ese hombre somos nosotros, o lo seremos en algún punto de nuestra vida. Ya podemos negarlo que eso será así. Planteándonos dudas a cada paso, cuestionándonos si el camino ha valido la pena, si no hemos perdido el tiempo, si existe un futuro, si de verdad queremos creer.
A veces estoy tan casando
El episodio se continua desarrollando como si una fuese una gran broma, en la línea de los episodios absurdos que de tanto en tanto salpicaban cada temporada de la serie y aliviaban la tensión entre tanta conspiración y tanto extraterrestre y tanto hombre fumando. Una tradición, la de los episodios absurdos, que han sabido recoger muy bien en la serie Sobrenatural, donde hay uno en cada temporada. Al llegar a la parte final es cuando el episodio se convierte en una pequeña joya, en una reflexión acerca de todos nosotros, echándonos en cara lo absurdo que somos los humanos y el tiempo que perdemos en tonterías. Una reflexión acerca de lo que es la vida y cómo la vivimos.
Ante la tumba de Jack Hardy, el sentido de la vida
Mulder y Scully conocen al hombre monstruo es además un episodio autorreferencial, plenamente consciente de si mismo, de que es un episodio de una serie de televisión. No llega a romper la cuarta pared pero si tiene detalles que nos dicen que los personajes saben que están en una obra de ficción y que además no les importa. Ejemplos lo tenemos en los comentarios de Scully («Estos casos solían ser divertidos»), en la melodía del móvil de Mulder y en los nombres de las tumbas del cementerio: Jack Hardy, ayudante de dirección en la película Expediente X: Creer es la clave (2008) y en las series Milleniumy Los tiradores solitarios, fallecido en 2015, y Kim Manners, director de muchos episodios de Expediente X y fallecido en 2009.
Por si fuera poco, el episodio esta lleno de cameos de populares actores americanos. Aquí no nos suenan de nada o de muy poco: Tyler Labine, Nicole Parker-Smith, Kumail Nanjiani, Shangela y sobretodo el comediante Rhys Darby, co-protagonista principal del episodio, vestido exactamente igual que el protagonista de una antigua serie de los 70, The Night Stalker (que no se ha visto nunca en España, que yo sepa), donde un reportero de Chicago investigaba sucesos extraños e inexplicables.
Así que ya veis. He conseguido sacarle punta al episodio y llegar al mínimo de palabras exigible. Ahora ya podéis olvidaros de todo lo que he escrito y volver a ver el episodio. ¿He dicho que además es muy divertido? ¿He dicho que es uno de los mejores, una pequeña joya? Pues lo repito y además me quedo corto. Todo se lo debemos a Darin Morgan, guionista y director que ya trabajo en Expediente X, en Millenium y en Fringe. En esta ocasión ha construído una historia con múltiples referencias, a la propia serie y a otras similares, a pequeños y grandes mitos del terror (El monstruo de la laguna es una referencia obligada), un episodio que pasará a la historía de Expediente X.
¡Buuu!
Después de ver el episodio, ¿queda alguien que no quiera creer? ¿queda alguien que no esté enamorado de Gillian Anderson? Nos leemos en el próximo episodio, que lo tendrá casi imposible para estar a la altura de este. Sed felices.
¿Se podría decir que en el rock y el metal siente devoción por los oscuros mundos de H.P. Lovecraft? Lo cierto es que, sin caer un tópico fácil, destrucción, monstruos y una atmósfera tenebrosa son un contexto perfecto para estos géneros musicales.
Antes de dejaros nuestra apasionante lista recordad que, si tenéis buen gusto y sois seguidores de la música rock y metal, ya hicimos dos entregas anteriormente en las que destacamos canciones que abordan El Señor de los Anillos o Canción de Hielo y Fuego. Vamos allá:
1 Metallica – Call of Ktulu
Empezamos con un plato fuerte. Esta canción instrumental de 1984 aborda perfectamente la atmósfera oscura que representa el ser extraterreste marino llamado Cthulhu que, con una extrema maldad, vive atrapado en el fondo de los océanos y busca almas de las que alimentarse. Kirk Hammet, el guitarrista, dijo que quería hacer una canción más melódica de lo habitual en cuanto a riffs y solos y al final los de California se pasaron e hicieron un tema instrumental de ocho minutos. Luego, en su mítico Master of Puppets, volvieron a la obra de Lovecraft –al parecer el fallecido Cliff Burton era muy fan- con el tema The Thing That Should Not Be. Luego, en el 2008, en su último disco Dead Magnetic (sí, son un poco vagos como podemos apreciar) hicieron referencia a los sabuesos de Tíndalos en la canción All Nightmare Long.
2 Dream Theater – Dark Eternal Night
Seguimos con una canción larga pero esta vez con letra para que se haga más llevadero. (Recuerda que si Dream Theater hiciesen un tema corto les daría un paro cardiaco y tampoco queremos eso). En este corte cuentan la historia de un faraón que vuelve de entre los muertos y tiene que vivir como un monstruo. Esta es la historia que H.P. Lovecraft contó en su libro Nyarlathotep en 1920.
3 Gwar – Horror of Yig
Como ya te hemos puesto cosas muy densas ahora vamos con algo más directo. Los dementes Gwar rindieron tributo a H.P. Lovecraft en 1990 con su canción Horror of Yig, que es una criatura monstruosa mitad hombre mitad serpiente.
4 Iced Earth – Cthulhu
Los de Tampa rindieron tributo al mítico personaje lovecraftiano en su disco del 2014 Plagues of Babylon. Este gran tema es posiblemente de los mejores de esta lista ya que ni se pasan en solos y minutaje ni tampoco en berridos.
5 Dark Moor – The Silver Key
La genial banda española de power metal dedicó tema y portada a H.P. Lovecraft. La canción, menos agresiva que las demás en esta lista, está basada en el libro The Statement of Randolph Carter y su camino a la Tierra de los Sueños.
6 Cradle of Filth – Cthulhu Dawn
En ningún momento en esta lista hemos dicho que todas las canciones aquí expuestas van a ser fáciles de escuchar. Este tema del año 2000, perteneciente a uno de los géneros más extremos dentro del metal (no voy a entrar en la polémica de si este grupo es black metal o no), aborda la llegada de Cthulhu. Te sugiero que le des una oportunidad a la canción pero, si aun así te parece demasiado sacrificio para tus oídos, te hago un resumen: Cthulhu es un ser demasiado chungo como para que le toques los cojones.
7 Hipocrisy – Necronomicon
Si has disfrutado con la anterior canción esta también te gustará. Si por el contrario has estado a punto de cerrar la página pero de milagro sigues aquí te sugiero que pases al siguiente tema. En este corte los death metaleros suecos abordan el famoso grimorio mágico creado por H.P. Lovecraft. Cuentan los peligros de estudiar semejante ciencia.
8 Caravan – C’Thlu Thlu
Vamos a bajar la intensidad a algo más relajado como es el rock progresivo de los Caravan en 1973. La letra es, otra vez, sobre el mismo monstruo. No es que dentro de los metaleros y rockeros haya una obsesión con los bichos marinos que representan un peligro para la humanidad, es que estoy haciendo una selección de lo más escuchable. En este caso es algo diferente y relajado.
9 Entombed – Stranger Aeons
Los metaleros suecos se inspiraron en 1991 en la novela The Nameless City publicada en 1921, Que se considera que es la primera en mencionar a Cthulhu. En este libro existen dos versos en los que afirman que “con extraños eones incluso la muerte puede morir”, de ahí el nombre de la canción.
10 Electric Wizard – Supercoven
Por si te habías quedado con ganas de temas largos y densos y echas de menos otro bicho que no sea Cthulhu te dejamos con este tema de los doom metaleros ingleses Electric Wizard. En 1998 dedicaron este tema a Yog-Sothoth, el dios que aparece en el libro El caso de Charles Dexter Ward. Este ser va volando por el universo y ahora es más famoso que nunca porque inspiró al famoso Monstruo Espagueti Volador que dio origen a la religión pastafarista.
Mención de honor:
Si tras tanto tema metalero quieres cambiar de aire y te gusta la música electrónica te propongo este tema del famoso Deathmau5 titulado Cthulhu Sleeps. Con esto queda demostrado que no sólo los de las guitarras están obsesionados con el oscuro mundo de H.P. Lovecraft y, además, en caso de que te hayas quedado un tanto deprimido con tantas notas oscuras, te puedes venir arriba con algo más discotequero. Disfrútalo. Además tiene la ventaja de que el disco se titula 4×4=12 que es una incoherencia matemática que siempre puede dar qué pensar.