Bienvenidos al show de MR ROBOT! Si no habéis leído la introducción de mi compañera Maria Paula este es un buen momento porque a partir de ahora vienen spoilers y ella muy amablemente no ha hecho ninguno.
Si no has visto el capítulo míralo primero. Va, que te espero.
Empieza el capítulo atrapándonos frente al televisor
Sí, nos habla a nosotros. Soy yo su amigo invisible y no, no está loco porque yo existo. Pero él no lo sabe, así que igual está un poco loco. Ya me ha atrapado.
Está en un ciber café, donde espera a que el dueño llegue para entablar una pequeña charla con él (a pesar de su ansiedad social, que el café no está abarrotado y que no ha tenido que hablar con nadie más).
Le dice que le gusta ir a su cafeteria porque tiene wifi de calidad (si, todos lo hacemos en algún momento), pero que tan buena calidad de wifi es sospechosa. E investiga, se adueña del tráfico de la cafetería (mediante método de suplantación supongo), y además entra en los servidores que tiene el dueño en los que encuentra pornografía infantil. No le está chantajeando, no le interesa el dinero. Ha dado el chivatazo AFK (away from keyboard) vamos, fuera de internet, en la vida real (con un teléfono o lo que sea).
Me encanta la frase de: Mi padre murió, la empresa sigue bien. Una analogía muy buena, es si hubiera dicho pero mi madre está bien de la forma más irónica y sarcástica posible. Este tío es un hacha. Los guionistas son buenos.
Nos dice que le siguen. Que son los hombres que deciden sobre el mundo, el 1% del 1%. ¿Será verdad? ¿Este tío se droga? ¿Está pirado?
Hace la primera aparición Christian Slater saludándole enérgicamente desde el otro asiento del metro. Tumbado, mascando chicle y pareciendo un pirado. Elliot y nosotros lo ignoramos. No conocemos a este tío, mejor ni mirarlo.
Llegamos al trabajo de Elliot en Allsafe
Y resulta que es un ingeniero de seguridad informática por el día y un hacker al parecer ético de noche. No se puede ser más bipolar. Por la mañana eres policía y por la noche delincuente. Cada vez me gusta más esta serie. Nos han calado a los informáticos. Es nuestro alter ego. Todos queremos ser ingenieros de seguridad (porque son la ostia, cobran de puta madre y no les chulea ni su madre) y luego todos queremos ser hackers. Éticos, eso sí. Pero en nuestro grupo también hay alguien que programa mierda, hace virus (suelen ser cagadas, pero bueno), hace SEO del negro chungo para intentar engañar a google y no hace copias de seguridad. Somos así.
Típico: en una consultora que el informático llegue a la hora que le dé la gana, pero que luego no se le caiga el boli a su hora. Una vez que llega está pegado a la silla con loctite. Si lo miras atentamente verás que ni siquiera se levanta para mear. Puede ser un robot.
Nos encontramos con otro típico saludo informático: yeo! (de vuelta) yeo! y yastá. Esto es comunicación. Es un ACK-ACK, no necesitamos más.
Conocemos a Angela, la amiga de la infancia de Elliot. Trabajan juntos pero veremos que no son pareja. Elliot es el pagafantas ¿o es ella la pagafantas? en este caso no lo tengo muy claro. El caso es que ha habido otro ataque de hackers a uno de sus mejores clientes. De nuevo. Están siendo hackeados una vez a la semana y ellos son sus proveedores de seguridad. Hilarante.
Sí, el código de vestimenta. Otra eterna lucha nuestra. Nosotros queriendo ir de camiseta y pantalón vaquero (en el mejor de los casos) y ellos que no, que hay que llevar traje y chaqueta. La vida es dura. Elliot, tú al menos no tienes que llevar corbata. Aunque creo que ahora están cambiando un poco las cosas, con esto de los hipsters, los barbudos informáticos pasan más desapercibidos. Y con eso de que se puede ir vestido formal sin ir de traje la vida va mejorando. Si ya murieran los diseñadores de los pantalones pitillo sería la gloria.
Se conocen demasiado bien. Ella le recrimina que no fuera a su celebración de cumpleaños y él lo intentó, pero no pudo. Ella sabe cuando le miente. Y nos informa de que él odia estar allí. Aunque él le responda que no, todos sabemos que sí, que odia trabajar allí. Y nos presentan al novio de Angela. Un idiota. Sí, ya tiene cara de idiota y ¿cómo puede decir esas estupideces? Elliot lo trata como un idiota y despues de ver la serie estaréis conmigo de que es un idiota.
Vamos juntos a la psiquiatra
¿Habéis estado alguna vez como Elliot en una consulta de un psiquiatra? Es cuando te das cuenta que mejor estás callado, justo como Elliot. Porque si le dices todo lo que piensas te drogarían hasta dejarte tonto, te diagnosticarían cualquier cosa y te encerrarían por ser inestable. ¿si? pues hay que disimular un poco más Elliot, que si no le dices nada, la tía no es tonta y se da cuenta de que pasa algo.
Pensamos en que nos cae bien la psiquiatra, la hemos hackeado, es buena persona y después de un divorcio duro está saliendo con gilipollas. El último gilipollas nos molesta, no tiene Facebook, no aparecen registros en torno a él. Algo pasa con este tío. Lo solucionaremos. No pararemos hasta dar con la respuesta. Y mientras ella intenta hacer su trabajo: póbrecita, no le dejamos trabajar con nada. Tiene razón, hay dolor y sufrimiento por debajo del odio. Y va y nos pregunta que porqué tanto odio a nuestra sociedad. ¿No son todos los héroes falsos? No puedo estar más de acuerdo con esto. Porque somos cobardes. Toda la razón, Elliot.
¿Tu crees que sí le podía haber dicho todo lo que pensaba a la psicóloga? ¿Qué harías si fueras tú el Elliot de la consulta?
Intentamos consolarla y casi metemos la pata. Casi se nos escapa algo que solo sabemos por los hackeos. Mierda. Boca cerrada de nuevo. ¿Le hemos contado a esta tía sobre los hombres de negro que nos siguen? Mejor fingir que ya no los vemos. Mejor fingir que tomamos la medicación.
Estamos en el trabajo y se nos acerca el novio idiota de Angela con alguna idiotez. ¿Por qué existen estos tíos que intentan tener buen rollo con todo el mundo? A nosotros nos da igual que no haya buen rollo entre nosotros. Pírate tío. Te hemos pirateado y le eres infiel a Angela.
Nota: no es muy habitual tener dos pantallas para un puesto. Esto es ser de los más guays de los guays.
E corp es una corporación presente en todo
En los móviles, en los ordenadores, en la comida, es nuestra sociedad corrupta. La llamamos EVIL CORP.
La reunión con EVIL CORP está a punto de empezar. Pasan por detrás de nosotros el director general de Evil Corp y su séquito. El primer chistecito de informáticos: el CEO lleva una blackberry.
El vicepresidente de tecnología se para con nosotros, se presenta y nos dice que él también usa linux, usa la distribución KDE y Elliot GNOME. Éste Tyrell es interesante.
Sí, es cierto: abandonar los viejos hábitos es difícil. Yo todavía programo mi servidor con Joe en terminales de texto.
Finaliza la jornada y nos famos a casa. Allí nos espera Qwerty (el pez). Y la soledad ¿Hay un nombre más friki que éste? Me encanta. Las bases de datos de pruebas estás llenas de qwerty y asdfg. Pero el segundo es más difícil de decir ¿verdad? La soledad nos pasa factura, lloramos acurrucados en un rincón. Y nos drogamos. Pero no, no somos yonkies, lo tenemos controlado perfectamente. Mierda, se acaban las pastillas para la abstinencia.
Conocemos a Shayla
Shayla es nuestro camello. Ella nos provee las drogas que consumimos. Pero hoy invita la casa y acabamos en la cama fumando. La escena con un Elliot tapado de cintura para abajo y Shayla desnuda pero con calcetines no tiene desperdicio. Así es la vida misma. Nos dedicamos a seguir al novio de la psiquiatra y entre medias aparece otra vez el tío raro dando el coñazo a los tíos de negro que nos siguen. Qué raro. Conseguimos encontrar donde vive el novio. Pero mientras volvemos a casa nos llama Angela.
De nuevo Evil corp está siendo hackeado
La vida dura del informático de guardia. Lo que no dicen es la mierda que se paga por estar de guardia localizada, y la mierda que te pagan no compensa tampoco que tu familia esté de guardia. Eso no lo paga el dinero.
Angela nos necesita. Vamos.
Nos encontramos a un Lloyd acojonado. Está reiniciando los servidores DNS, deteniendo los servicios pero nada. Todo pinta que es más que eso. Que han conseguido colocar un rootkit en un servidor.
Aquí una buena definición de lo que es un rootkit por parte de Lloyd: es un loco violador con una polla muy grande. JAJAJAJAJAJA que bueno el chiste. Y además la mojigata de Angela se disgusta. Ésta no es informática ni de lejos. Mojigata.
Es el ataque perfecto. Lo único que pueden hacer es reiniciar los ordenadores, y si los reinician el «virus» actúa y los deja inaccesibles. Sí, ante un ataque así solo se puede jugar desconectando la entrada de internet y limpiando uno a uno los ordenadores. Cosa que hacen mágicamente ¿mientras él está volando hacia el datacenter? No se. Podría ser, un poco forzado pero podría ser porque hay más informáticos en el datacenter como el que se encoje de hombros cuando le pregunta lo que tarda en llegar el reinicio hasta el único ordenador que sigue infectado y funcionando.
Lo logra, Elliot reconfigura los DNS para que salten el ordenador infectado y funcione el de respaldo. Él se va y le pasa el marrón de limpiar el pc a otro. Tampoco lo tiene que hacer todo él, ojo.
FSOCIETY es el responsable del ataque
Y nos ha dejado un archivito, un txt que dice «no me borres». Una vez mas nos preguntamos ¿qué nos pasa? Por qué queremos dejar el archivo cuando deberíamos borrarlo. No lo borramos, lo dejamos oculto para nosotros solos. Mi tesoro. Es mío solo mío.
Intimamos un poco con nuestro super jefazo y como nos da penita y le prometemos que encontraremos al culpable. ¿Pero en qué coño estás pensando Elliot diciéndole eso a tu jefe? Mal momento para conectar con alguien. Volvamos a lo nuestro.

Vamos solos en el metro, pensando en nuestras cosas y otra vez ese tío raro se nos pone delante. Se sienta y nos habla. Pone MR ROBOT en su chaqueta. Nos invita a ir con él. Estamos acojonados porque dice que solo podemos ir si no borramos el archivo. ¿Como sabe este tío lo del archivo? Mierda, seguro que estamos alucinando. ¿Seguro que nos habla a nosotros? Joder, tenemos que seguirlo.
En la estación le hacemos preguntas pero no contesta ninguna. Seguimos atónitos. ¿Tenemos que fiarnos de su palabra? ¿Y este tío dice que nos quiere liberar? No se, no me fío pero me siento atrapado por su esencia. Acabamos en Brooklyn en un parque de atracciones abandonado donde conocemos a Fsociety. Un grupo de hackers que solo trabajan juntos cuando se reúnen allí. Para que no halla pruebas informáticas que les relacionen, solo el mundo real.
De vuelta a casa en el metro
Elliot se cuestiona si algo de esto ha sucedido. ¿Acaso es un esquizofrenico? No, el ataque de ayer fue real. El vuelo al datacenter también. Y se lo está contando todo a su amigo imaginario interior. Pinta mal. ¿Sabes esa sensación de no saber distinguir si estás soñando o despierto? De si has vivido algo de verdad o solo recuerdas verlo en una foto. Es increiblemente potente el dudar de tí mismo. Estar dudar de si estas loco te puede llevar a la locura.
Angela nos espera en la puerta de casa y nos pilla en una mentira. Da igual. Viene a agradecernos que le salváramos el culo ayer. Pero cuando subimos al piso sigue Shayla drogada en nuestra cama. ¡Mierda! No nos acordábamos de Shayla. ¿Por qué estamos tan disgustados? Es porque tenemos Fsociety en la cabeza y no podemos pensar en otra cosa. El cerebro nos quema, no encontramos nada de Mr robot ni de Fsociety. Nadie sabe nada. Son muy buenos estos tipos. Pero estamos pensando en delatarlos, preparamos un sobre con las evidencias para delatarlos, pero antes tenemos que volver. Estamos inquietos.
Esa chica se llama Darlene y ella programó el rootkit que casi destruye Evil Corporation. Estamos flipando. ¿Y quiere que le demos acceso al directorio de root? La flipada es ella, vamos a delatarlos. ¿Qué quiere decir que todavía le tiene que poner la IP del director general de Evil Corp al archivo dat? ¿Lo van a incriminar?
Menos mal que aparece Mr robot porque esa chica insolente nos acaba de llamar gilipollas y no sabemos muy bien como tomar todo lo que nos ha dicho. Al subirnos a la noria Mr robot nos cuenta lo que quiere conseguir: borrar la deuda del mundo mediante el borrado de los datos de uno de las más grandes corporaciones, la de Evil Corp. Evil Corp es dueña del 70% de los préstamos de los ciudadanos (de Estados Unidos, claro está). Sería un golpe brutal al capitalismo. SONREIMOS POR PRIMERA VEZ EN TODO EL CAPÍTULO.
Estamos ante un dilema. Si inculpamos a un completo idiota como el director general de Evil Corp iniciaremos una revolución. UAU. Vamos ensimismados, pensando en cómo podríamos de verdad cambiar el mundo. Hay tanta gente debiendo dinero. Angela va retrasada con sus pagos. Sería la ostia. Estamos llenos de gozo, pero tenemos dudas. No desestimamos ninguna de las dos posibilidades. Dentro de nuestra mochila (un buen informático que se precie siempre siempre lleva mochila, nunca maletín) van los dos sobres, uno para delatar a Fsociety y otro para acabar con Evil Corp.
En la boca del metro aparece un cartel que pone VILLAINS EVIL ALWAYS WINS que da una sensación muy desagradable. Sobretodo porque los hombres de negro siguen acechando.
En la reunión con el FBI
Sacamos de la mochila el sobre blanco, somos unos cobardes y vamos a denunciar a Fsociety. Lo veía venir. Si no fuera porque el CEO ha sido un completo gilipollas con Angela… lo hubiéramos hecho.
Que se joda, es el empujón que necesitabamos. Toma, el sobre azul. Hemos decidido iniciar una revolución.
El caso de Ángela suele pasar mucho. Entre que es una mujer y que técnicamente no se defiende como Elliot, pasa a ser basura. Cualquiera de mis compañeras Analistas seguro que se han encontrado alguna vez en esta situación. Bueno, las buenas técnicos no, solo las que no son informáticas por vocación, como yo (las mediocres, vamos).
Han pasado 19 días y no ha habido revolución
¿Nos lo habremos inventado todo nosotros? Empezamos a pensarlo porque tras volver al local de Fsociety no hay nadie. Ningún signo de nada. Tenemos que mantenernos ocupados, y volvemos al hackeo. A hurgar en la vida de los que nos rodean.
Parece que Elliot esté enamorado de Angela, pero creo que es algo diferente. No está celoso de sus novios. Más bien ella es como su hermana. Su regla de medir la normalidad.
Ya sabemos porqué nuestro sistema de hackeo no funciona con el novio de nuestra psiquiatra: está fingiendo ser otra persona. Le encontramos, le amenazamos para que rompa con nuestra psiquiatra y nos quedamos con el perro. ¡Somos geniales, somos la ostia! Y tenemos a FLIPPY ahora. ¡GUAU! Cogemos todos los datos de este tío, los grabamos en un DVD y lo guardamos con nombre de grupo de música guay.
¿Así escondemos todos los informáticos el porno? No, la mayoría no perdemos el tiempo en etiquetar, y si lo hacemos ponemos directamente X, XX o XXX. Pero mola que tenga un archivador con un montón de «música» que prueba todos los hackeos que ha hecho. Me hace pensar en las similitudes entre Elliot y Dexter, cuando guardaba gotas de sangre en portas de microscopio. Es puro coleccionismo. ¿Mal o buen coleccionismo? Porque no dejan de ser pruebas de un delito de dos caras. El hackeo y el hackeado (que a veces no llega a ser delito lo que hace el hackeado, solo inmoral a ojos de Elliot). ¿Tu lo guardarías? Yo no, no más Wish you where here de Pink Floyd y acabamos con Rock FM.
Angela está disgustada
Ella no nos habla, tenemos que disculparnos por lo que pasó en la reunión. Pero cuando la enfrentamos ella nos dice que solo está avergonzada porque la defendimos. Y nos dice que no la defendamos más aunque pierda. No es lógico. Angela no es lógica y no la entendemos. Pero la queremos, así que la abrazamos. Nos ha perdonado. Momento tenso en el que parece que me vaya a besar y de repente todos los compañeros se empiezan a levantar de sus sitios. ¿Nosotros somos una expectación? Es cierto que me molesta que me toquen, pero tanto como para que se levanten todos? ¿que pasa? Mierda, no somos nosotros, es la tele. Están dando por la tele una noticia reveladora: el director general está implicado en el ciber ataque a Evil Corp.
Una de las mejores escenas. Cuando Ángela le dice que no parezca confuso. Es muy común tener rasgos Asperger entre los informáticos. Y estas cosas son muy habituales. Están confundidos porque la lógica no funciona, las palabras no son literales. La razón no impera en la sociedad, imperan los sentimientos. Los Asperger son muy buenos técnicos porque allí entienden todo. Todo tiene su lógica y hay leyes, no normas, las leyes se cumplen siempre, las normas tienen excepciones. De ahí la frasecita popular » la excepción que cumple la norma» Sí, una mierda de frase.
Está pasando. La revolución se acerca
Si, va a pasar. Es posible lo vamos a lograr. Menudo subidón. Vamos a derrotar a Evil Corp. Estamos en la cima del mundo en este momento.

Joder, qué susto. Los tipos de negro nos obligan a subir a un coche. Estamos acojonados, seguro que saben que fuimos nosotros. Nos va a caer la del pulpo. Vamos a ir a la cárcel. Casi no podemos salir del ascensor. Todo está borroso. Tenemos miedo. Un montón de hombres de negro me miran. Y allí en el medio: Tyrell . Mierda, estamos en Evil Corp.
¿Es esto posible? Analizando las herramientas y tecnicismos utilizados
Sí, la red TOR existe. Es la internet oscura o profunda. Es utilizar una encriptación para enviar datos a través de Internet y desencriptarlos al otro lado. Existen servidores como los que dice Elliot y para un buen hacker no debe ser muy difícil colarse en uno de estos servidores y comprobar el tráfico. Además que sin colarse podría hacer una suplantación de identidad (la del servidor) para obtener los mismos resultados.
Hackeos por fuerza bruta. Si tenéis más curiosidad, podéis consultar el blog de Zachary Burke donde se desgranan todas las pantallas. Y se ven que no es oro todo lo que reluce, pero que sí que se puede hacer lo que quieren mostrar.
Ataque DDoS es un acrónimo de Distributed Denial of Service, básicamente es saturar a un servidor a peticiones hasta que pete y no pueda atender ninguna. Puedes leer más aquí en genbeta.
Un ataque RUDY es un tipo de ataque DDoS pero que le pide cosas al servidor y luego no contesta nunca. Con lo que hace ir más lento al servidor.
Rootkit es un programa que tras instalarlo abre una puerta para entrar como superusuario en un sistema operativo. Sí, lo difícil no es solo conseguir colocarlo en un ordenador (que hay que hackearlo) sino que no lo detecten cuando esté activo. Es abrir una puerta trasera dentro del sistema.
Esta serie es mi favorita. Tenéis que perdonarme pues me he pasado de largo escribiendo. Pero me cautiva absolutamente por muchas cosas: soy ingeniera en informática, he trabajado en consultoría de desarrollo de software (aunque soy de las mediocres) y muchas muchísimas veces he pensado que estoy al borde de una enfermedad mental. Me apasionan este tipo de películas donde te cuestionas todo el rato qué es lo imaginario y qué es lo real. Nunca lo sabremos, ¿acaso hay algo completamente real?