InicioCineCrítica de La muerte de Superman (2018): una adaptación irregular, pero entretenida

Crítica de La muerte de Superman (2018): una adaptación irregular, pero entretenida

La animación de DC, por lo general, es superior a la de su competidora directa Marvel, al contrario de lo que sucede actualmente con las cintas de acción real. No solo lograron desarrollar un universo compartido audiovisual más de una década antes de que Marvel Studios produjera su primera película, sino que han producido largometrajes bastante meritorios por sí solos. Sin embargo, a la hora de adaptar un tebeo ya existente, surgen dudas: ¿hay que reflejarlo tal y como es? ¿Hay que hacer algunas concesiones al medio? ¿Hay que quedarse solo con la premisa y contar algo nuevo? Depende de la historia: a veces, cuando un cómic es un producto autosuficiente, se puede adaptar de forma bastante fiel, aunque a veces se hagan cambios. La muerte de Superman, por el contrario, se sitúa a principios de los noventa en el Universo DC que todos conocemos, con la carga de continuidad que eso supone. Por ejemplo, con un Lex Luthor melenudo en el cuerpo de un clon, y con una Supergirl humana proveniente de un universo alternativo.

¿Merece la pena perder minutos de metraje explicando estos elementos extraños? Los responsables de la película han decidido que no. Además, la acción se desarrolla en el universo DC animado actual, por lo que se ha tenido que adaptar a estas circunstancias. Por ello, la historia original de Dan Jurgens se desarrolla en un entorno distinto e, irónicamente, mucho más reconocible para los nuevos aficionados. Los directores Jake CastorenaSam Liu se las arreglan para sintetizar los elementos que hicieron célebre a este cómic y pulir los fallos que destacaron sus detractores, lo que da como resultado un producto entretenido y más que recomendable.

Ha venido el Juicio Final

Clark Kent tiene una duda: ¿revelarle a Lois Lane su identidad secreta o no? La relación sentimental entre ambos es cada vez más seria, y le está ocultando una parte fundamental de su vida, lo que suscita un incómodo dilema moral para él. Una reunión con la Liga de la Justicia en la que Flash saca el tema le convence para contarle su secreto, pero un problema mucho más grave acecha en el horizonte. Se trata de una misteriosa criatura que ha caído desde el espacio exterior, y cuyo único objetivo es causar la mayor destrucción posible. Juicio Final (o Doomsday, en el original) avanza hacia Metrópolis, y solo un héroe puede detenerle.

La película consigue algo que la diferencia del tebeo en el que está basada: que el espectador se preocupe realmente por el destino de su protagonista, y que el inevitable spoiler que nos adelanta el título tenga resonancia emocional. ¿Cómo lo hace? Simple: antes de pasar a la acción, se toma su tiempo para presentarnos a los personajes. Tenemos a unos ciudadanos de Metrópolis que adoran a su protector, a la pareja conformada por Lois Lane y Clark Kent, a los compañeros de Superman en la Liga de la Justicia, a su némesis Lex Luthor… los cuales se verán tremendamente afectados por los acontecimientos del segundo y tercer acto. La subtrama sobre la vida romántica del protagonista, aunque reciclada de una adaptación anterior, humaniza al personaje y añade una capa de tragedia a su eventual defunción. Además, los responsables de este producto han conseguido introducir de un modo sutil e inteligente los elementos que serán importantes en la segunda parte, y que el cómic original ni siquiera mencionó.

En cuanto a la acción, hay que quitarse el sombrero ante los animadores de Warner, ya que logran transmitir perfectamente la violencia y la espectacularidad que una batalla tan importante como esta merece. Cada golpe le duele también al espectador, y algunas de las escenas superan en eficacia al derroche de efectos especiales en las adaptaciones de imagen real de esta compañía. Además, la forma de introducir al antagonista también mejora lo que vimos en el cómic: gradualmente, las demostraciones de violencia de esta criatura van en aumento, como en una película de terror. De hecho, puede que esta sea la versión de Juicio Final más imponente que hayamos visto jamás en cualquier adaptación. Han hecho un trabajo excelente con este personaje.

Los defectos de la película

Este filme no es perfecto. No podría ni necesita serlo, ya que está subordinado a un cómic que no lo era, y en el que prima la acción sobre el desarrollo de personajes. Las limitaciones son más que evidentes, ya que el frenetismo de este largometraje impide que se desarrolle una historia más inteligente como la que aparecía en Dioses y monstruos, por ejemplo. Pero, como hemos dicho, no necesita esta sofisticación para ser un producto atractivo. Los problemas más importantes son otros.

En primer lugar, aunque el desarrollo de los personajes principales deja buen sabor de boca, los habitantes de Metrópolis aparecen, por lo general, muy desdibujados. Su única función en la trama es adorar a Superman, en ocasiones de un modo que chirría por lo artificial que parece. Aunque una historia de superhéroes no debería caracterizarse por su realismo, se podría haber mostrado con una mayor verosimilitud esta relación del protagonista con los ciudadanos de su ciudad, quizás exponiendo opiniones opuestas.

Por otro lado, aunque la animación destaca en las escenas más espectaculares, esa estética a medio camino entre el estilo americano y el anime carece de la fuerza de un dibujo con personalidad como el de Bruce Timm. Por ello, algunos de los rostros de los protagonistas transmiten una sensación demasiado genérica, y muchas veces solo el pelo o el traje nos permiten distinguir a unos personajes de otros. Un fallo menor, pero que es necesario destacar.

Conclusión

La muerte de Superman es un producto menor, pero consciente de sus limitaciones y con algunas cualidades que lo hacen muy disfrutable para nuevos y viejos aficionados. De todas las versiones de esta célebre historia, es la más lograda, lo que nos hace anticipar su secuela con muchas expectativas. Esto se debe a que El reinado de los superhombres es superior a la historieta que lo originó, y esta película ya ha hecho el trabajo de presentación para muchos de sus personajes. Esperemos que, como sucedió en el cómic, la segunda parte supere a su irregular predecesora.

Máximo Simancashttps://laautopistadepalabras.wordpress.com/
Periodista. Redactor en esta página y, antes, en el portal digital madridesnoticia. Creador de contenido para redes sociales.

2 COMENTARIOS

  1. ¡Excelente post Máximo! ¡Me ha encantado! Con un estilo muy parecido al mío. Haces una comparativa entre la película y el cómic en que se basa, sin complejos ni prejuicios.

    No he podido ver la película todavía pero leyendo tu post me han entrado cada vez más ganas de hacerlo. ¡Lo haré, seguro! ¡Habrá otro comentario! 🙂

    Estoy de acuerdo contigo en que la Animación en DC es mucho mejor que la de Marvel, hasta en productos como este. Aunque estén basados en eventos donde prima la acción, eso no impide hacer algo digno. Y si así superan material de calidad cuestionable, pues ¡mejor! ¡Más animación de superhéroes que recomendar! 🙂

    Un abrazo.

  2. ¡Gracias por el comentario!
    Sí, la verdad es que la animación de DC es muy superior a la de su competidora directa y, aunque prefiero los productos originales, las adaptaciones suelen estar bien hechas y en ocasiones (como esta) mejoran al original. Es bastante recomendable.
    Un saludo.

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