Las cosas que los hacen felices se quedan en casa

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¡Estrenamos sección! Aunque sea -esperamos- por tiempo limitado y debido al tiempo que estamos pasando en España sin poder salir de casa, la mayoría de nosotros tiene más tiempo libre para dedicar a esas películas, cómics y series pendientes. Una pena que el motivo sea la crisis por la que estamos pasando y esperamos pronto volver a nuestra vida normal. Mientras tanto, hemos decidido que mientras dure esta situación os vamos a escribir dos artículos semanales contándoos qué estamos haciendo para no volvernos locos en casa sin salir. No olvidéis comentarnos al final lo que estáis haciendo vosotros.

Raúl Sánchez

Saludos desde el centro del mundo, es decir, Alcorcón. Desde este vuestro sitio os informamos, amado Pueblo, que ayer estuvimos viendo desde Netflix la película “Mi vecino Totoro”, de 1988, obra de Hayao Miyazaki. 

Sí, todo el mundo conoce a Miyazaki: lo preciosas estéticamente que son sus películas de animación, la sensación de tranquilidad que transmiten y también, claro, que es un poco cascarrabias. Bueno, y que siempre está anunciando su retirada. 

Pero en fin, es una película ideal para ver en familia, con nenes y todo. El argumento tiene poco que contar: una familia se traslada a una casa cerca de un bosque. Las dos niñas protagonistas van allí con su padre mientras su madre se recupera de una enfermedad. Las niñas descubrirán un mundo mágico y sorprendente mientras son felices en un ambiente bucólico. La trama es sencilla y amable, el tono es blanco y tranquilizador en todo momento. En realidad no hay mucha tensión ni monstruos terribles ni choque alguno. Es todo suave y cómodo. 

Es una preciosidad artísticamente y en cuanto a animación es, claro, una maravilla, sobre todo en los movimientos de las personas y luciendo especialmente bien cuando hay elementos sobrenaturales como el vuelo. Las escenas de vuelo son encantadoras, de las que te reconfortan con la vida y  despiertan el sentimiento de asombro ante lo desconocido y maravilloso de las cosas. A eso apela constantemente el director: a la ingenuidad, a la capacidad de maravillarse, al lado luminoso de las cosas, a la esperanza como motor de la vida, a la capacidad de todos de soñar y amar. Y es complicado acertar más durante tanto tiempo.

La película no solo es recomendable en general, también lo es especialmente para los más pequeños. Te deja al final con ese regustillo de “ojalá no la hubiera visto para poder verla otra vez por primera vez”, lo cual conforme pasan los años de ver películas es cada vez más raro. Pero pasa. Ved “Mi vecino Totoro”. No os arrepentiréis, gente feliz.

Pedro Pérez

Para amenizar los días encerrados en casa, he optado por re-visionar La saga de Bourne, empezando por El caso Bourne (The Bourne Identity), primera de las cinco películas de la saga. Dirigida por Doug Liman, narra el “origen” del personaje creado por el escritor Robert Ludlum, ese agente secreto letal que no recuerda nada de su pasado. Protagonizada por Matt Damon y la actriz alemana Franka Potente, la película supuso un soplo de aire de fresco para el cine de acción, destacando por el ritmo frenético impuesto por su montaje. Un ritmo que el sucesor de Liman en la siguiente película (El mito de Bourne/The Bourne Supremacy), el director Paul Greengrass llevaría al paroxismo en la escena de persecución de coches en Moscú, una escena que se cuenta entre las mejores del cine de acción de la pasada década. Greengrass repetiría en El Ultimatum de Bourne  (The Bourne Ultimatum), entre las que destacan las escenas de persecución en la estación Waterloo de Londres y la que lleva a cabo el personaje en Marruecos. No es poca cosa la importancia de esta saga porque, sin Jason Bourne, el James Bond de Daniel Craig jamás habría existido, cosa que se ve muy claramente en las escenas de acción de Casino Royale.

Tras el abandono de Paul Greengrass y de Matt Damon, el intento de continuar la saga con otro agente del proyecto Treadstone (el programa de la CIA para crear asesinos letales y desmemoriados) pasó a manos del que fuera guionista de las películas anteriores, Tony Gilroy, y de un Jeremy Renner encargado de encarnar al agente Aaron Croos. La película en cuestión, El Legado de Bourne (The Bourne Legacy) es una continuación de la saga más que digna, una excelente película de acción que normalmente está infravalorada y que gana en cada nuevo visionado. Las cuatro películas mencionadas están disponibles en, por ejemplo, Amazon Prime, y verlas una detrás de otra supone una mejor experiencia, dada la cantidad de referencias que suelen meter en cada una con respecto a las anteriores.
En 2016, Paul Greengrass y Matt Damon regresaron con Jason Bourne, película de la ya nos hicimos eco en su momento y que, por ahora, creo que no está disponible en las principales plataformas de streaming, aunque la emitieron no hace mucho en abierto.
Para acabar, Amazon Prime ha estrenado hace poco la serie Treadstone, basada en la oscura organización que dio vida a Bourne y sus colegas. Debo decir que aún no la he visto entera pero, por el momento, se deja ver. Es entretenida pero le falta algo de pounch y desde luego está muy lejos de las películas.
Un saludo, sed felices y ánimo.

J.C.

Hola a todo el mundo. Son tiempos adversos, y me temo que no es sino el principio de un largo encierro en nuestros hogares. En mi caso particular se junta el hecho de que llevo poco tiempo en el paro y no puedo ejercer ninguna profesión en la que ayudar a la gente de forma activa durante esta pandemia, así que la forma más clara que veo de intentar aportar mi granito de arena, es escribiendo como hago habitualmente para esta web. Ya que no puedo ayudar presencialmente como un sanitario, un dependiente de supermercado o cualquier otra persona cuya profesión se ha convertido más vital que nunca en estos tiempos, mi única opción de ayudaros a desconectar un poco de todo lo malo es a través de mis letras.

Con ese fin, estos primeros días de encierro estoy aprovechando para ver series y leer cómics, tras lo cual haré artículos para que los podáis leer. En el apartado de series, he empezado a ver “Caronte” de Amazon Prime, una serie española en la que Samuel Caronte, un ex-policía (interpretado por Roberto Álamo) reconvertido en abogado, ayudará a diferentes personas acusadas de crímenes que no parecen haber cometido. El motivo que le lleva a hacer esto es porque Caronte estuvo en la cárcel muchos años por un crimen que no cometió, y sabe lo que se sufre cuando estás entre barrotes injustamente. Llevo pocos episodios, pero cuando acabe los 13 episodios de la primera temporada, os compartiré mi análisis. De momento os anticipo que si le dais una oportunidad, no os decepcionará. 

Por otra parte, estoy leyendo varias cosas de cara a reseñas para la web. He empezado “La ciudad de los prodigios”, cómic publicado hace muy poco por Planeta Cómics, y donde Claudio Stassi adapta el libro de igual nombre de Eduardo Mendoza. Aquí se nos cuenta la vida de Onofre Bouvila, un joven que tiene que ganarse la vida en la Barcelona de 1880. Seguiremos el progreso de Onofre durante el paso de los años, viendo cómo pasa de repartir propaganda comunista y vender botes de crecepelo, escalando peldaños en su vida. No os cuento más porque de momento es por donde voy, pero tendréis la reseña completa en unos días. Y no me olvido de mi lectura del Castigador, personaje marvelita del que, por si no lo sabéis, voy confeccionando una guía de lectura a medida que voy leyendo más etapas del personaje. Actualmente estoy con la etapa de Greg Rucka, y cuando la acabe me pondré con la de Nathan Edmonson. Y cuando acabe esta última redactaré la tercera parte de la guía de lectura que engloba a estos autores.

Por último, y ya en el plano de ocio personal, estoy viendo la maravillosa serie de “Sherlock” donde Benedict Cumberbatch y Martin Freeman encarnan a Sherlock Holmes y John Watson en la actualidad. Pese a ser un gran amante del personaje literario y sus adaptaciones, en su día no llegué a ver entera Sherlock por distintas razones, y ahora puedo sacarme esa espina. Y poco más gente, también aprovecho para jugar a juegos de mesa o escuchar música. Y como una de mis aficiones es escribir relatos y guiones de cómic, estoy aprovechando para retomar proyectos de cómic que me gustaría que sean lo bastante atractivos para que pudieran ser publicados por alguna editorial. ¿Y vosotras/os, qué estáis haciendo en estos días? Hasta que volvamos a leernos, ánimo que juntos podemos superar esto, nadie camina solo y gracias a internet podemos estar en continuo contacto con otras personas.

Como nos leéis gente de todo el mundo, os mando un fuerte abrazo desde Granada (España).

Adrián De La Fuente Lucena

Verdaderamente mi trabajo ya era teletrabajo antes de esta pandemia así que en el ámbito laboral no he notado tanto la diferencia más allá de un cambio de contenidos. Pero he querido sumarme a esta iniciativa de Las cosas que nos hacen felices para contarte qué estoy haciendo en mi tiempo libre ahora que tengo que pasarme todo el tiempo en casa. 

Una de mis actuales lecturas, en lo que a cómics se refiere, es la de la etapa de Green Lantern de Steve Englehart y Joe Staton. Una etapa de los caballeros esmeralda a medio camino entre Crisis en tierras infinitas y el nuevo Universo DC que surgió de las mismas. Una etapa de la que no se habla todo lo que se debería cuando se señalan los clásicos de DC. Si bien es cierto que el mejor trabajo de Englehart en este universo es Batman, este Green Lantern no desmerece. La caracterización y la interacción de los personajes, el punto fuerte de Englehart, es genial y el dibujo de Staton, si bien no es el de un autor superestrella, no entorpece la lectura. Casi me atrevería a decir que la base de los actuales Guardianes de la Galaxia de Marvel, con esa mezcla entre épica cósmica y humor tiene mucho de esta etapa. 

El motor del poder de los anillos de los Green Lantern es la voluntad y voluntad es lo que necesitamos para aguantar esta situación en la que nos encontramos. Así que, desde aquí, quiero desearte mucha fuerza de voluntad, en esta nuestra noche más oscura. ¡Recuerda que siempre, después de la noche más oscura, viene el día más brillante!

Te dejo también un vídeo con una de las batallas de la película Green Lantern: Emerald Knights (2011), al que le han montado el audio de la canción Birthright de Celldweller. A mi me sube el ánimo en momentos en que estoy más decaído. 

Un abrazo.



el autor

Economista frustrado. Cinéfilo de videoclub, seriéfilo de sofá, amante de los videojuegos y coleccionista de todo lo que se pueda poner en mi estantería. Crecí con una Game Boy verde pistacho y un reproductor VHS.

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