Las series que nos hacen felices: Colombo

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Saludos a una nueva entrega de esta nostálgica sección dedicada a aquellas series de televisión que nos hicieron, nos hacen y nos harán felices. En mis anteriores artículos os hablaba de Boston Legal y Capitán Planeta y los Planetarios. Pero hoy el turno es para uno de los detectives más entrañables que se hayan visto nunca en televisión. La serie de hoy es… ¡Colombo!

Puedes asesinar a alguien pero te atraparé.

De acuerdo, he de confesar que no se considera estrictamente una serie, porque, al margen del personaje de Colombo, de un capítulo a otro (que por duración era más un largometraje que un episodio de serie convencional) no había mucho más en común, ni en la parte artística ni técnica. Es decir, Colombo era el único elemento fijo de la serie, junto a la temática detectivesca de cada episodio. Pero el personaje derrochaba tanto carisma que ya simplemente por eso merecía la pena verlo en pantalla. Dejó como legado 69 episodios repartidos en 12 temporadas.

¿Qué hacía Colombo interesante? En primer lugar, el personaje que daba nombre a la serie, interpretado magistralmente por Peter Falk. El detective Colombo siempre mostraba un aspecto desaliñado, fumaba puros de repulsivo aroma, llevaba puesta una gabardina (que a saber cuándo había pasado por última vez por un lavado), y conducía un coche bastante destartalado. Aunque estaba casado y mencionaba con frecuencia a su esposa, jamás se la vio en ninguno de los capítulos. Pero no había que dejarse engañar, porque detrás de toda esa fachada anterior, se escondía una mente de lo más astuta, capaz de resolver todos los crímenes que investigaba. Se podría decir que el despiste era la mejor baza de Colombo para que los criminales se relajaran ante él.

Por otra parte, Colombo también era interesante porque en la mayoría de capítulos se conocía la identidad del asesino o asesina nada más empezar, ya que se les veía cometer los crímenes. Si bien el 90% de series o películas de este tipo omiten esa información hasta bien mediada la historia, en Colombo era justo lo contrario. La intriga estaba en ver de qué manera ese peculiar detective iba hilvanando cabos para descubrir al malvado de turno. Y esa fórmula se agradece por dar un soplo de aire fresco. Es cierto que le quita al espectador la emoción de hacer sus propias conclusiones para averiguar quién es el criminal de la historia, pero a cambio se nos ofrecía la posibilidad de ver a Colombo haciendo de las suyas.

Vigila que nadie robe el coche, es una joya.

También hay que destacar que por la serie desfilaron multitud de actores y directores famosos, lo que aumentaba el caché de cada episodio. En cuanto a la parte de actores interpretaron el papel de asesinos/as gente como Leonard Nimoy, Robert Vaughn, William Shatner, Janet Leigh, Faye Dunaway, Martin Landau, Donald Pleasence, Dick Van Dyke o John Cassavetes entre muchos otros. También destacaron en la parcela de dirección Jonathan Demme o Steven Spielberg (sí sí, el Rey Midas también se curtió en esta serie).

Es cierto que, para las personas que no terminan de congeniar con las series donde se repite el mismo esquema en cada capítulo, no es Colombo la mejor recomendación, pero por el formato en que se trabajó hacía perfectamente fácil seguir la pista al personaje, ya que a fin de cuentas, y como mencionaba anteriormente, era el único que estaba siempre en cada capítulo, y cada historia era independiente de las demás. Vamos, que podías ver cualquier episodio de Colombo que no ibas a sentirte desconectado para nada del personaje, ni ibas a tener la sensación de haberte perdido algo antes. Que eso sea una ventaja o inconveniente para seguir una serie ya depende de la opinión de cada persona.

Acabo de dar con la clave.

El detective Colombo era capaz de regalarnos momentos totalmente cómicos en sus investigaciones, como quedarse dormido (o simularlo) en la casa de alguno de los sospechosos de sus investigaciones, o terminan metiendo su corbata en el postre que estaba tomando alguien a quien interrogaba, pasando por meter plátanos en el tubo de escape de algún vehículo para que no se le escapara un criminal, y así una tras otra situaciones que no hacían sino endulzar el rato que uno pasaba frente a la pantalla siguiendo las pesquisas de este peculiar personaje. Os aseguro que para quienes hayáis visto alguna vez esta serie, ya no será lo mismo ver a alguien conducir un coche que sea cae a pedazos, o tiene siempre un puro a medio consumir en la boca, o lleva gabardina haga el tiempo que haga.

Y esto es todo por hoy, ¿alguna vez visteis un episodio de Colombo? ¿Qué os parecía la serie? ¿Si no habéis visto nunca un episodio, a qué estáis esperando?



el autor

Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada. Guionista del cómic "Un disparo en el desierto" (Ediciones Traspiés, 2017), y colaborador en el fanzine "La Revistica" de Granada. Dos de mis aficiones son la lectura y la escritura, y sigo fomentándolas, leyendo cuanto puedo y escribiendo relatos o guiones de cómic para sus posibles publicaciones.

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