Se acabó lo que se daba. Gotham llega a su fin con una quinta temporada de sólo doce episodios que sirve para adaptar el arco argumental de Tierra de Nadie y cerrar todos los cabos sueltos que han ido quedando a lo largo de los años.
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A estas alturas todos los fans sabemos a qué atenernos. Cuando se iba a estrenar, se nos prometió que iba a ser una serie negra enmarcada en la ciudad de Gotham antes de la aparición de Batman. El comienzo de la trama es el asesinato de los padres de un joven Bruce Wayne, unas muertes que cómo todos saben, serán el catalizador de la trasformación el muchacho en el Caballero Oscuro.
El responsable principal era Bruno Heller, conocido por Roma y sobre todo El Mentalista, otra serie policíaca con un aire que podría venir muy bien al universo del Hombre Murciélago. A lo largo de la primera temporada queda claro que el principal protagonista de la misma será el detective James Gordon (futuro comisario en los cómics) y vamos a ir viendo desfilar a jóvenes versiones de los futuros enemigos de Batman mientras la trama se va liando poco a poco.

Pronto quedó claro que de serie policíaca nada de nada. Más bien un enrevesado culebrón en el que los protagonistas, malos y buenos, se iban enredando unos con otros. En cierto sentido, la serie recuerda las producciones de Arrowverso, con sus virtudes y defectos. Así que podríamos enmarcar Gotham como un drama superheroico. Resurecciones, triángulos amorosos, locos giros de guión, dobles malvados, doctores locos… todo está presente en la trama. Con esto no estoy diciendo que sea una mala serie, todo lo contrario. Cuando entras en su juego, la trama engancha pero quiero dejar claro lo que es (o lo que a mí me parece).
Aunque lo que realmente engancha de Gotham son sus personajes. Los héroes y villanos son realmente carismáticos y en la mayoría de ocasiones los actores que los interpretan logran hacerlos suyos con mucho acierto (soberbios el Pingüino, Acertijo, Harvey Bullock, etc…). Todos ellos son el alma de la serie. Sus locas idas y venidas son las que mantienen a los aficionados enganchados… Eso y el poder asistir al nacimiento de Batman.
Y en esta temporada final vamos a poder asistir a ese nacimiento a la vez que se cierra un ciclo para todos los personajes de la saga. En el primer capítulo vemos en un flashforward a héroes y villanos hacer frente común contra una amenaza indeterminada. Es un truco para poner los dientes largos a los aficionados. Con unos personajes tan queridos es genial poder verlos actuar a todos juntos. Los capítulos posteriores se van a centrar en mostrarnos cómo se ha llegado a ese nivel de amenaza, tan peligroso que se precisa la ayuda de los villanos para hacerle frente.

Entre medias vemos cómo se complica el triángulo amoroso entre Gordon, Barbara Kean y Leslie Thompkins (con bebé incluido), cómo culmina la relación entre el Pingüino y Enigma y qué ha sido de Jeremiah Valeska (el Joker de la serie). Todo ello con el añadido de la presentación de nuevos personajes del universo de Batman. Van a aparecer el Ventrílocuo y Scarface (simplemente genial), Bane o una versión un tanto descafeinada de Harley Quinn.
Los primeros capítulos se centran en mostrarnos una Gotham abandonada a su suerte por el gobierno de los EE UU en la que sus ciudadanos sobreviven como pueden. La ciudad está organizada en distintas zonas a cargo de unos villanos que se han repartido los territorios. La única luz de esperanza es el distrito verde, en donde aún imponen la ley y el orden Gordon, Bullock y sus hombres.

Gordon está en contacto con los representantes del gobierno a través de una mujer que le ofrece su ayuda. Manda un escuadrón militar que entra en la ciudad para limpiarla de todos sus elementos indeseables. Al frente está un viejo amigo de Gordon, así que todo perfecto. Pero no es oro todo lo que reluce y pronto quedará al descubierto la agenda oculta de esa mujer y su plan de venganza contra Bruce Wayne y el propio Gordon.
Y mientras Gordon tiene que luchar para mantener a flote a toda una ciudad, Bruce Wayne, Alfred y Selina Kyle tendrá que verse las caras con un Jeremiah Valeska desatado y con un loco plan para destruirlos a todos.

Al final del capítulo once todas las tramas acaban confluyendo para cerrar la historia de Gotham y de todos sus habitantes. ¿Pero no habíamos dicho que había doce capítulos? En efecto, queda para el final un epílogo ambientado varios años en el futuro en el que vemos cómo les ha ido a todos los protagonistas. Y por fin vemos a una misteriosa figura negra con capa que empieza a atacar a todos los maleantes de Gotham ofreciendo protección y esperanza a sus habitantes. El círculo se cierra con Gordon en el tejado de la comisaria, un foco de luz apuntando al cielo negro de la ciudad y una figura vestida de murciélago en un lejano tejado.




Hola, Juanjo:
Buen artículo. A pesar de que tuvo sus irregularidades (sobre todo desde la temporada 3), en el balance final me gustó. El cierre que mencionas fue realmente muy emotivo: un golpe al corazón para cualquier batmaníaco. Lo mejor, para mí, tanto de esta temporada como de las anteriores, Robin Lord Taylor: compuso a un pingüino notable con el cual uno termina empatizando.
El formato de temporadas de 22 episodios, tan caro a Warner y a DC, resulta para mí algo excesivo; con la mitad de episodios por temporada estaría sobradamente bien. De todos modos, hicieron bien en cerrar la serie porque estirarla tipo Smallville hubiera desvirtuado las cosas. ¿Cuántos años puede durar la adolescencia de Batman?
Un saludo y feliz año. Sigue escribiendo.
Que tal Rodolfo? Gracias por comentar y me alegro mucho que te guste esta reseña. Opinamos igual, sobre todo en lo del formato de 22 episodios, lo bueno, si breve dos veces bueno. Así nos evitamos mucho contenido de relleno que no hace más que alargar innecesariamente muchas series.
Un saludo
Pues es una tontería que Gordon se quede con Lee y que no sean capaces de seguir la historia, además de que no son sus historias, encima las arruinan, decepcionante igual que suicide squad.
Que tal Erick? No es que no sean capaces de seguir la historia, es que las audiencias mandan y si la serie ya no funcionaba, no queda otra que cortarla de la mejor manera posible. En cuanto a que no sus historias… Pues si y no. Está claro que no son los personajes de los comics pero a estas alturas la serie ya tenía establecida una continuidad propia, muy alejada de la clásica, otra cosa es que pueda gustar más o menos, en eso ya no me meto. Un saludo y gracias por comentar