Sueño del Fevre: los vampiros del creador de Juego de Tronos

0

Cuando termine la octava temporada de Juego de Tronos, muchos de sus ávidos seguidores querrán llenar ese vacío con otro producto de entretenimiento. Habrá quien espere con ansias a la superproducción de Amazon basada en los escritos de Tolkien, y que promete el retorno a una fantasía más épica y optimista. Algunos optarán por echarle un vistazo a la reciente historia de los Targaryen escrita por George R. R. Martin o, quizás, a su saga de ficción superheroica. Quizás habrá algunos aficionados que se atrevan a explorar otros mundos literarios. Sin embargo, existe una novela autocontenida del autor que debería recibir más atención, y que ofrece una visión personal sobre uno de los mitos más conocidos del terror: los vampiros. Estamos hablando, cómo no, de Sueño del Fevre.

Un encargo peculiar

Nuestro protagonista es un marinero estadounidense de mediados del siglo XIX, un hombre humilde pero con una fascinación casi poética hacia el agua y la navegación, y con la ambición de recorrer el río Misisipi a una mayor velocidad que sus competidores. Se trata de un individuo precavido, pero un extraño acuerdo comercial acabará con la placidez de su existencia. Joshua York, un misterioso caballero acaudalado, le ofrecerá los recursos necesarios para crear el barco de vapor más magnífico que haya visto jamás: el Sueño del Fevre. A cambio, tendrá que seguir las rutas que le marque este enigmático personaje, como capitán del prodigioso vehículo.

Paralelamente, un grupo de misteriosos seres con forma humana lleva a cabo sus atrocidades de forma discreta pero con un sadismo terrible. Pronto, el camino de estos monstruos se cruzará con el de nuestro protagonista y con el de su mecenas, que ya sabe de su existencia. Así comienza una historia de terror descarnada en la que Martin hace gala de la truculencia y la excelente caracterización de personajes que le han hecho famoso.

Más allá de Drácula

A quien conozca la novela de Bram Stoker o haya disfrutado o padecido algunas de sus incontables adaptaciones cinematográficas, este argumento le resultará de lo más familiar: al fin y al cabo, la imagen del conde descansando en su ataúd mientras las olas le transportan hasta el Londres victoriano es perfectamente reconocible para todos los públicos, ya que este terrorífico trayecto lleva apareciendo en la gran pantalla desde los años veinte, con Nosferatu.

La primera mitad de la novela reproduce esta conocida escena y la convierte en el eje de su historia, pero situándola en un contexto muy distinto: el río Misisipi, cuyas aguas agobiantes y peligrosas se convierten en un personaje más. Se trata de un escenario sucio, húmedo y sórdido, lejos de la elegancia con la que Stoker lleva más de un siglo cautivando a tantos lectores. Sueño del Fevre se libra así de comparaciones odiosas con su inspiración más evidente, para acercarse a clásicos de la literatura norteamericana como Las aventuras de Tom Sawyer… todo ello aderezado con sus sanas dosis de gore y horror, por supuesto.

Asimismo, los personajes son bien diferentes: a través de los ojos de ese perro viejo que es el protagonista, Martin nos ofrece un tour por una tripulación de hombres duros y groseros, sin guardarse alguna reflexión sobre las condiciones de trabajo de la época y, por supuesto, sobre la esclavitud. Supersticiones, habladurías, conflictos en la cadena de mandos… todo forma parte de la bulliciosa atmósfera que conjura el autor, perfecto caldo de cultivo para un miedo que pronto hará mella entre ellos. Sin embargo, Martin logra alejarse de la estructura de Drácula con algunos giros bien situados dentro de la trama, y alejando a sus creaciones del no-muerto que todos tenemos en mente. La explicación detrás de la existencia de sus chupasangres se aleja del terror gótico para presentarnos otro más visceral pero no menos inteligente, sin restarles ni un ápice de majestuosidad a sus imponentes vampiros.

Hombres y monstruos

Otra de las virtudes más claras de este libro, aparte del opresivo ambiente en el que se desarrolla la acción, es un trabajo excelente en la creación de personajes. Abner Marsh, el protagonista, es un cascarrabias ya entrado en años pero con unos principios inquebrantables, tan bueno que a veces parece tonto: sin duda, es el más humano de los individuos que moran en este libro, lo que ayuda a que los lectores descubran el mundo de Sueño del Fevre a través de sus ojos. Joshua York es el personaje más fascinante de todos, de una moral ambigua y con un pasado convulso y sangriento. Este pálido y trágico monstruo, con ciertos tintes mesiánicos, acaba haciendo suya una novela que empezó como la historia de Marsh.

 

Los malos, que cumplen su función, no son demasiado sobresalientes, aunque el esclavo de estas criaturas logra destacar como un pobre diablo tan patético como repugnante. En cualquier caso, la verdadera amenaza de la novela es la incontenible sed de sangre que afecta a los vampiros, una pasión que puede convertir al más distinguido caballero en un engendro terrible.

Conclusión

Esta novela, publicada originalmente en 1982, no tiene ninguna secuela ni spin-off. No forma parte de ningún complejo universo literario ni nos castiga con insufribles renglones de lore sin importancia y, aunque ha tenido una adaptación al cómic, no parece que vayamos a ver su historia plasmada en nuestras pantallas en el futuro inmediato. Aún lejos de la calidad y relevancia de la obra maestra de Martin, Sueño del Fevre supone una sólida novela de género con identidad propia y que ofreció un giro de tuerca a la hora de tratar a nuestros monstruos favoritos: los vampiros.



el autor

Periodista recién graduado. Redactor en esta página y en el portal digital madridesnoticia. Creador de contenido para redes sociales. He publicado seis libros de ciencia ficción y fantasía en formato ebook, y cuento con un blog donde expongo mis proyectos. Si pinchas en esta casita tan maja, podrás verlo.

Deja tu comentario

Recomendado en Las Cosas felices
Viajar es una metáfora de la vida. Es aprender, conocer, abrir la mente, recorrer un camino y elegir por dónde quieres ir y de qué…