Assassin’s Creed Odyssey: sólo sé que no sé nada

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Bienvenidos, auténticos creyentes, a La Tapa del Obseso, la sección de Raúl Sánchez.

Alberto Lloria escribió en esta sacrosanta página un artículo estupendo sobre el más que posible futuro de la saga (aquí) y también escribió sobre los libros escritos sobre la saga (aquí). Hemos hablado también del penúltimo juego de la saga (aquí), que fue en parte una pequeña gran revolución. Y, por último, hemos escrito un poco de la saga desde sus inicios hasta hoy por aquí. Todo esto vale como introducción para lo que vamos a hablar hoy: el último título de la saga. Es decir, Assassin’s Creed Odyssey, que ha salido para Playstation 4, Xbox One, Nintendo Switch y PC.

Podríamos empezar por lo obvio: como el anterior juego de la saga, Origins, este Assassin’s Creed va en la misma línea de abandonar las dinámicas más clásicas y acercarse más al mejor videojuego de rol occidental de este siglo: The Witcher 3. Y es este acercamiento a los juegos de rol en mundo abierto lo que ha hecho que muchos aficionados a la saga digan que ya no es un Assassin´s Creed, sino otra cosa. Tienen toda la razón: Ubisoft ha intentado remontar la caída de ventas de los títulos anteriores fijándose en el muy aclamado y exitoso juego polaco. Aunque fuera de otro género en principio distinto.

En este caso han tirado por algo tan atractivo como la Grecia clásica, la de Pericles. La época en el que en el juego nos encontramos y tratamos con los mísmisimos Sócrates, Hipócrates, Pericles, Herodoto, Fidias o Aristófanes. La época de guerra entre Atenas y Esparta. Con un prólogo en el que manejamos al mismísimo Leónidas en la batalla de las Termópilas y un o una protagonista que es su nieto o nieta. Eso mezclado con algunos de los monstruos mitológicos (muy escondidos) como la Medusa o el Cíclope, además de tener que ir al laberinto a enfrentarnos al Minotauro. Por no contar repetir en el juego algunos de los trabajos de Heracles o participar en las Olimpiadas. Es complicado, creo, encontrar una ambientación que pueda ser más atractiva para un videojuego. Al fin y al cabo, la mayoría de juegos de mundo abierto están ambientados en el siglo XX, fantasía medieval o post-apocalípticos. Es algo más novedoso ir por toda la Grecia clásica.

Luego está el tema de cómo se juega a esto, claro. Ya en los mandos nos encontramos con un mundo abierto con sus misiones marcadas con iconos en el mapa, ordenadas por niveles para que no vayamos donde el nivel es mucho mayor que el nuestro. Por si acaso nos ponen el icono en rojo si esto es así. Se ha intentado evitar, en principio, la cosa de ir en línea recta hasta el siguiente icono de misión corriendo y dando saltos, pasando de todo lo demás, haciendo que cada misión al cogerla te de simplemente indicaciones de por donde ir. Y digo que se ha intentado, porque al final tampoco vamos a explorar demasiado y las indicaciones no dejan mucho a la imaginación. Iremos allí, partiremos cuellos y nos vamos a donde sea, haciendo de recadero otra vez unas cuantas veces (aunque menos de las habituales).

No hay juego de la saga complicado de manejar ni difícil de completar y esta vez no es una excepción. Se ha intentado complicar algo el combate y que no vayamos arrasando todo casi sin poner cuidado, metiendo algunas cosas del sistema de combate de Dark Souls. Es decir, lo de andar en círculos, meter alguna cosa como la longitud de las armas y su velocidad, cierto comportamiento gregario de los enemigos, etc. Por supuesto tampoco han cogido precisamente todo: no parece influir mucho qué armadura usamos en nuestra velocidad, los combates por lo general no resultarán muy letales para el protagonista (cuya salud se regenera tras cada combate e incluso con una habilidad) ni por supuesto son difíciles (quitando alguna excepción). Se han metido cosas de La Tierra Media: sombas de Mordor también, en un sistema en el que ascendemos en una clasificación de mercenarios, cada uno con sus debilidades y fortalezas que podemos ir conociendo. Se ha metido otra dinámica: la del Culto del Kosmos, una conspiración para controlar toda Grecia cuyos miembros es esconden con máscaras. Debemos recoger información de cada uno, descubrir quienes son y finalmente asesinarles. Aquí debemos asesinar a muchísima gente, algunos por la propia historia principal del juego y otros por nuestra cuenta. Es una parte más o menos adictiva y divertida (las armaduras que se ganan son muy interesantes).

Luego está la parte del barco: qué sería una Odisea sin su barco, su tripulación y el buscar cosas perdidas. Esto en realidad viene de juegos anteriores de la saga, pero da la sensación de haberse simplificado para hacerlo todo mucho más inmediato y espectacular, tanto las batallas a flechazos como las embestidas como los abordajes. Luego al poco vemos que es un pin-pan-pún sin demasiada chicha, pero pensando en todas las cosas diferentes que hay es posible que de haber hecho alguna de ellas algo compleja el gran público hubiera salido espantado. O quizás no, a saber, pero entiendo que arriesgaran poco en cada parte que iban añadiendo al juego.

Otro tema es algo que prometieron y que es clásicamente rolero: poder decidir qué hace y dice nuestro personaje y que esto tenga influencia en el juego. La directora narrativa del videojuego, Melissa MacCoubrey, ha hablado de esto largo y tendido en ésta entrevista en la página española de Eurogamer. Se ha insistido en que esta entrega podríamos decidir por varios caminos y que estos influirían en qué iba a pasar en la historia. La propia Melissa reconoce uno de los grandes problemas: estás haciendo contenido y trabajando para algo que mucha gente no va a ver en función de qué decisiones tomes. Eso es dinero, es tiempo y son preocupaciones por posibles bugs. En la práctica las decisiones implican o matar a gente o dejarla ir, casi siempre sin consecuencias en el juego. Alguna vez tiene alguna consecuencia menor. Las decisiones que pueden cambiar qué pasa en el juego son muy muy pocas (literalmente cuatro o cinco) y no cambian de verdad el curso de lo que pasa, cambian más bien los acompañantes que sobrevivirán y cuales no, sin grandes ramificaciones ni cosas que se salgan mucho del control de lo que hacemos. A mí no me parece mal del todo, pero ni por asomo estamos ante lo hecho en The Witcher 3, Alpha Protocol o cosas de ese nivel.

Al final la cosa jugable es entretenida, inmediata y con muchas cosas diferentes que hacer. Es la acumulación de cosas diferentes que hacer lo que hace que el juego sí sea absorbente. Es decir, que es divertido y es complicado caer en la monotomía, uno de los grandes pecados de la saga. No tengo claro hasta qué punto la estupenda ambientación y trabajo de recuperación de las personalidades de la época ha influído en que me lo haya acabado, pero la recreación de cómo eran Sócrates, Pericles, Herodoto o el follarín mayor del reino, Alcibíades (ver vídeo de arriba) es estupenda, llena de detalles geniales si uno ya sabe previamente quienes eran. Sí, Sócrates es pesadísimo en el videojuego, a niveles muy creíbles por lo que nos ha llegado hasta hoy.

Y es que el juego no desmerece claramente en nada. El combate es divertido, sin pasarse. El sigilo es regulero pero no termina de ser malo. Hay mucho por hacer. La historia es interesante y la recreación de las personalidades y mitos es francamente buena. Es visualmente precioso. Puede que las lógicas y pensamientos de tantos personajes sean demasiado cercanos al siglo XXI más que a tiempos muy anteriores a la Ilustración, así como que los combates no tengan absolutamente nada de realismo, pero hablamos de un videojuego no de un documental (no tengo claro que lo que se sabe de los combates de la época diera para un videojuego divertido). Pero son detalles un poco menores, así como que las conversaciones luego no lleguen a dar mundos muy diferentes en función de las respuestas que demos. Vale la pena echarle un vistazo y echar unas horas con él, aunque nunca sea el juego favorito de nadie ni haya descubierto nada nuevo en lo jugable para nadie.

Sed felices.



el autor

Arriba es abajo, y negro es blanco. Respiro regularmente. Mi supervivencia de momento parece relativamente segura, por lo que un sentimiento de considerable satisfacción invade mi cuerpo con sobrepeso. Espero que tal regularidad respiratoria se mantenga cuando duerma esta noche. Si esto no pasa tienen vds. mi permiso para vender mis órganos a carnicerías de Ulan Bator.

2 comentarios

  1. Para mi es de los mejores Assassins Creed de la historia, tiene que ver lo de la mitilogia y tambien que juntan la buena jugabilidad de todos los anteriores ya que es el mas avanzado de todos pero para mi tiene un notable alto este juego

    Un saludo

    • Raúl Sánchez el

      Creo que los Assasins Creed han ido de menos a más y que puede que las dos últimas hayan sido las mejores intentonas de hacer realmente un buen videojuego.

      Saludos.

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