No es agradable de ver. Lo digo desde ya. La tele huele hasta mal. Alberto Rodriguez y Rafael Cobos nos han traído una Sevilla que quería ser grande y lo era al gozar de los favores de la Casa de la Contratación pero a la vez es una Sevilla sucia, podrida, con la venida de la Peste. Movistar+ se suma al carro de las producciones propias de los canales de pago al estilo de HBO en Estados Unidos y lo hace a lo grande. Hace dos meses estrenó la otra ambiciosa serie, La Zona, con mas blancos que grises, aunque lo suyo le costó. Para comprobarlo aquí teneis nuestros analisis. Pero el plato fuerte era La Peste, ambiciosa superproducción de 10 millones de euros que se ven invertidos en pantalla y es que la Sevilla de la peste de finales del siglo XVI no desmerece de otras ciudades fantásticas con mucho más presupuesto como por ejemplo Desembarco del Rey de Juego de Tronos.

Quienes comandan La Peste
Alberto Rodríguez, director de Grupo 7 y La isla mínima, es el principal reclamo para acercarnos a la serie de Movistar+. El director sevillano ha ganado multitud de alabanzas y premios por sendos filmes. Este director forma parte de la nueva generación cinematográfica andaluza, en la que también se incluyen nombres como Paco R. Baños (Ali) o Alfonso Sánchez (El mundo es nuestro). Precisamente Paco R. Baños ha dirigido dos episodios de la serie. Otro baluarte importante es Rafael Cobos, guionista habitual de ambos directores. Y el tercero y no menos importante Julio de la Rosa, compositor habitual del cineasta. Los tres se reúnen en La peste porque Movistar+ buscaba para su primera superproducción propia a un director de renombre.

Epidemias, conspiraciones, asesinatos y religiones en la Sevilla de las Indias
Luces y sombras. Ese es el resultado de esta ambiciosa producción española que ha contado con 10 millones de presupuesto. Si aludíamos anteriormente a la búsqueda de Alberto Rodríguez por parte de Movistar+ para producir su primera superproducción, La peste es el resultado. Una miniserie de 6 horas que al igual que La zona tiene sus blancos y sus grises. En esta primera experiencia en televisión Alberto Rodriguez y Rafael Cobos han optado por una historia original ambientada en la Sevilla como ciudad metrópoli que era puerto del comercio con América. En este contexto nos introducen la peste (que se dio cincuenta años antes pero ellos se han tomado esta licencia histórica para dotar a la historia de mayor dramatismo). ¿Y qué tramas hay en esta sucia, deprimente y epidémica Sevilla? Sobre todo un asunto de honor que hará a nuestro protagonista Mateo, un exmilitar regresar a la ciudad, en honor a su palabra, para encontrar y sacar de la ciudad al hijo bastardo de un amigo fallecido. Hecho prisionero por la Inquisición, Mateo se verá obligado resolver una serie de crímenes a cambio de su vida. A lo largo de los episodios conoceremos a multitud de personajes, demasiados; que harán que la trama sea enrevesada no solo para el investigador sino también para el espectador. De toda la amalgama de personajes tenemos al hijo bastardo, Valerio Huertas, el más rico en detalles y evolución (Suyo es el primer capítulo, con los luceros, con la audacia de entrar en las casas de los apestosos, etc. ). Es un truhán, ha aprendido a vivir en esa sucia, oscura y peligrosa Sevilla. Teresa Pinelo es la viuda de Germán, quien encomendó la orden a Mateo. Ella y mateo estuvieron enamorados secretamente pero la lealtad a Germán imperó. Es fuerte y tenaz al vivir en un mundo de hombres. Luis de Zúñiga es un antiguo amigo de Mateo, leal. Un hombre misterioso hecho a si mismo. Su ambición de generar fortuna con el comercio de las Américas le hará ocultar la peste, con el peligro que conlleva para la ciudad. Celso de Guevara, es el gran Inquisidor, el que encarga a Mateo la tarea de investigar los crímenes.

¿Y cómo funciona toda esta amalgama de personajes y situaciones? Pues para un servidor, de forma muy irregular, A Cobos y Rodríguez el cambio de formato les ha pasado factura, hablamos de 350 minutos que consta la miniserie frente a los 90 a 120 minutos de los largometrajes. De las 90 a 100 páginas de una película a las 500 de una serie de estas características. Desde luego el presupuesto se ve bien invertido, gran factura técnica y artística, buen plantel de actores, aunque en algunas ocasiones he tenido ciertos problemas con la dicción y el sonido. El mayor problema radica en la historia y en la cantidad de información que se nos quiere mostrar a cada momento. Una historia cuyo eje principal es la investigación de unos crímenes diabólicos con la Inquisición de por medio se torna demasiado simple para lo confuso de la trama en ocasiones. El resultado final es un producto muy recomendable pero mejorable. Con la segunda temporada en proceso de escritura de la historia solo podemos esperarla con ansías porque pese a sus sombras que las tiene hay muchas luces en este camino que Movistar+ ha emprendido.
Ya no podíamos aguantar más sin contarlo. ¡Estamos desarrollando segunda temporada de #LaPeste! 👏👏👏👏 #65SSIFF pic.twitter.com/wn1n6HaBjw
— Movistar+ (@MovistarPlus) September 29, 2017
Virtudes de la producción
Es impresionante la iluminación o lo escasa de la misma en la serie. Aquí tiene mucho que ver el director de fotografía, Pau Esteve Birba, con una fotografía basada en la pintura sevillana del barroco. Paco León se refería en una entrevista a esto:
«No había luz eléctrica, se vivía con las velas, quien las tuviese. La luz, la oscuridad y su contraste sirven para hacer creíble el viaje en el tiempo».
Por otro lado tenemos la recreación de la ciudad tanto en interiores, sean en Palacios, o las casas de los más desfavorecidos, a los exteriores. Las localizaciones son variadas, además de Sevilla y Carmona la serie se fue a Huelva y Extremadura para recrear la Casa de Pilatos, donde encontramos a Zúñiga. Tambíen encontramos las célebres Atarazanas utilizadas ya por Juego de Tronos, los jardines del Real Alcázar de Sevilla, etc. El uso del croma ha sido muy limitado para la recreación de la ciudad, sobre todo para la vista de la ciudad en general.

Aciago fin de semana de estreno
No ha sido todo felicidad en el fin de semana de estreno. Al parecer la serie ha sido muy visionada y los medios han sido más generosos en las críticas que nosotros. Pero a la miniserie le han salido manchas en axilas y cuellos. Por un lado el domingo por la mañana amaneció con la sombra del plagio. Twitter ese arma de antaño 140 caracteres ha sido el que encendió la chispa. Los tuiteros se alarmaban de ciertos parecidos razonables con una novela, La leyenda del ladrón.
https://twitter.com/JuanGomezJurado/status/952189443489845249
Dudo que haya habido mala fe por parte de los creadores de la serie. Y por otra parte ha habido otros problemas en cuanto a la emisión de la serie. Alertaban de la excesiva compresión que había sufrido la serie.
https://twitter.com/guillermodorado/status/952330103551352834
https://twitter.com/lopezdeayala_/status/952887197975433218
Esperemos que para los que aun no hayan visto la serie se solucione el tema de la compresión, es una lástima que con el trabajo que hay detrás quede deslucido por el VOD.
En definitiva una serie de estas características no está exenta tanto de virtudes como de problemas. Movistar+ está apostando fuerte por las series de producción propia. ¿El resultado? Bueno, ¿pero para qué conformarse con bueno si tienes los medios para hacerlo sobresaliente?
Un saludo y sed felices.

































