Volvemos a la Francia medieval para ver qué pasa con los templarios y el Grial. ¿Dónde está? Pues tras un episodio donde no se le mencionó lo más mínimi, y que agradezco, volvemos a tener en este sexto a la copa de Jesús como arco principal. Y no, no es interesante.
Aquí os dejo el análisis al resto de episodios de la temporada
El fisgón
Después de que en el episodio anterior la dulce Isabel, princesa de Francia, demostrase que tiene las suficientes narices como para matar a su prometido aun sabiendas de que se aproxima una guerra y dejándonos con la boca abierta ante lo mal que evolucionan los personajes en esta serie, se arrepiente. Ver colgar por traición a los soldados del emisario inglés que no es por nada, pero el mismo rey de Inglaterra debería discernir sobre su futuro, Isabel decide contárselo a su madre.
Quizá por el miedo a las reprimendas, pero la joven Isabel no suelta prenda delante de su madre. Sigue confianzo en De Nogaret y así lo demuestra con esas palabras de afecto, abrazos y promesas. Mientras tanto, el fisgón de De Nogaret sigue con su, que ahora no se sabe muy bien cuál es, y teniendo a Isabel bajo su mano todo irá bien.
Sin embargo, regla número 1 del fisgón: cubre tus huellas. Isabel se cerciora de una puerta secreta en el despacho de De Nogaret que lleva a diferentes lugares del palacio con agujeros estratégicamente colocados para observar lo que pasa. Y como sabemos, uno de esos agujeros da a parar a su habitación.
Con eso, Isabel hila las pruebas y acusa a De Nogaret de traición y asesinato, poniéndose ella también en el punto de mira, pero ya sabéis lo que pasa con los altos nombres, De Nogaret a la horca y ella de rositas.
Los sarracenos y el Grial
Y aquí tenemos el grueso del episodio, un arco argumental que salpicará los demás excepto el de De Nogaret y que es sumamente aburrido.
Landry es secuestrado por Rashid y los suyos. La Hermandad de la Luz retiene a Landry y lo tortura repetidas veces. Recordáis la escena en Call of Duty Black Ops donde se repetía una y otra vez «los números Mason, ¿cuáles son los números?», pues aquí igual pero con el nombre de la madre de Landry.
Los de la Hermandad no se cortan a la hora de torturar al pobre hombre, pero de la nada uno de ellos le ayuda a escapar. ¿Es uno de la Hermandad que querrá ganarse la confianza de Landry para que así suelte prenda y se descubra que esa traición a Rashid era mentira? Gente de Canal Historia, que hemos visto Juego de Tronos. Lo mismo que ocurre con Ramsay Bolton y Theon Greyjoy pasa aquí, excepto porque Theon lo hace por el puro afán de jugar.
Los sarracenos no consiguen sonsacar a Landry el nombre de su madre ni el lugar donde nació, datos clave para encontrar el Grial porque según ellos, está escondido allí. O eso dicen porque la localización al final cambia de lugar. Estos dan a Landry una oportunidad, entregar al asesino del joven sarraceno y ellos le dirán dónde se encuentra la copa.
El traídor al credo
Tancrede es un asesino. Él mató al sarraceno porque tras años y años protegiendo el Grial y jurando lealtad a Dios, llega un chaval que te cuenta una historia apocalíptica y cede ante él.
Landry es liberado esa misma madrugada y comienzan las dudas sobre si entregar a su hermano. Para no hacerlo, decide expulsarlo del temple sin sus armas ni su ropa, nada distintivo de la orden. Con eso, Landry evita que Tancrede, hermano torturado por su propia orden, sea torturado por otros. Aquí los personajes son de cartón piedra.
Sin embargo, su valeroso acto ante su hermano no le salva de recibir el castigo de los sarracenos. Castigo impedido por Tancrede, quien se olía algo de todo esto y aparece en el momento oportuno para salvar a Landry y condenarse a sí mismo. ¿El plan? Pues… En principio Tancrede no quería que se descubriera el Grial y ahora sí, con la condición de que no se lo entregue a nadie.
De Nogaret y su plan de planes
De Nogaret está preso y sentenciado a muerte. Su plan de reunir un ejército junto a su tío por temor a las centenares de bases templarias en Europa se ha visto frustrada. Su tío, del cual no sabemos nada y nos lo presentan como si fuéramos a reconocerlo, desaparece cuando su sobrino es apresado.

De Nogaret intenta apelar a la compasión de Isabel con bonitas palabras, pero Isabel no es una niña ya, es una mujer hecha y derecha y con la cabeza por amueblar. De hecho, es cierto que da repelús la reprimenda que ella da a su queridísimo De Nogaret sobre si se daba placer mirándola cuando era una niña. Asqueroso.
Nada puede salvar a De Nogaret, ¿o sí? Cuando es preparado para la horca, su tío se encuentra al lado «ahorcado» (en realidad estaba colgado del pecho, que es hasta más triste) con un guante con uñas de acero muy similar al del asesino que atacó a Landry y Godofredo muchos años atrás. Sin la mayor difícultad se suelta y consigue matar no a uno ni dos, sino a 3 personas entre ellos dos guardias y el verdugo ante la mirada impasible de nada más y nada menos que la corte y toda la guardia real. Pero no vaya a ser que se tuerzan un tobillo, así que deciden todos quedarse quietos mientras De Nogaret escapa junto a su tío y a unos cuantos mercenarios.

Perdonad que os diga, pero el nivel de esta serie está cayendo con cada episodio. Tras el primero las esperanzas se habían truncado levemente, pero esto ya detona la serie y si no fuera porque Canal Historia la ha renovado, supondría su muerte. Pero no, va a haber templarios para rato.




























































