Análisis de Black Mirror, Temporada 5: Un desconocido descafeinado

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Bienvenidos, amantes y temerosos de la informática, a la nueva temporada de Black Mirror. Como hay mucha tela que cortar, voy a empezar a degüello. Aviso que os van a salir los spoilers por las orejas. Antes un repaso a análisis anteriores de Black Mirror. Vamos allá:

Rachel, Jack y Ashley Too

En este capítulo, la serie nos presenta a tres (si a acaso, cuatro) personajes. Rachel y Jack son dos hermanas, huerfanas de madre, y cuyo padre… su padre es personaje tan innecesario y mal construido que molesta cada vez que sale. Como decía, Rachel y Jack son hermanas y opuestas. Jack es la típica rebelde atormentada por la muerte de su madre, y Rachel es dulce y no encaja. Por otro lado tenemos a Ashley O, una super estrella adolescente a la que su tía explota para conseguir más. El capítulo empieza con Ashley lanzando su nuevo producto, una muñeca IA basada en su propia personalidad. A partir de ahí, todo deja de tener sentido y se convierte en una película para adolescentes, con chascarrillo final incluido.

Black Mirror se ha caracterizado por ser incómodo. Mostrarnos cuestiones de ciencia ficción, que nos parecen desagradablemente cercanas, y como pueden llevar a un mal uso. En este caso, no hay ningún personaje con el que puedas empatizar. Y no es que Cyrus no lo haga bien, es solo que no tiene sentido nada de lo que ocurre. Sencillamente hay dos bandos  con unos malos muy malos, pero muy tontos; y tres chiquilas muy buenas que no aportan nada.

Básicamente, la historia nos dice que la tía/representante de Ashley quiere tenerla en coma para extraer canciones de su cabeza a través de la tecnología, y crear una versión holográfica. Una pensaría que una mujer que es capaz de pensar un plan tan entramado, tendría un plan B. Pero no. Con ayuda de la muñeca, las dos hermanas despiertan a Ashley, y luego montan un grupo. Tal que así. Os lo juro.

Striking Vipers

Karl y Danny son amigos desde siempre. En sus años de juventud, Danny (Anthony Mackie) y Karl (Yahya Abdul-Mateen II) se pasaban sus noches de machos alfa ligando en discotecas y jugando a videojuegos de pelea. Once años después, Danny y Karl son adultos responsables con vidas horriblemente convencionales y aburridas, que se ven una vez al año. Danny se casó con su novia de toda la vida, y ahora es esposo y padre, cosa que parece odiar. Karl es un ligón de Tinder, cosa que parece odiar. Cuando, después del cumpleaños 38 de Danny, Karl le regala una versión de su viejo viedojuego en Realidad Virtual, sus personajes se enrollan.

Karl y Danny empiezan a verse a través de sus personajes, y mantener una aventura en la realidad virtual. Una aventura ridícula, que crea una necesidad entre los dos personajes, y problemas en el evidentemente aburrido y ya problemático matrimonio de Danny. Finalmente, tras comprobar que su atracción no existe fuera de la realidad virtual, deciden calzarse a leches. Tras esto, se acaba el capítulo como tal. Luego, en una escena  intercalada con los créditos, se comprueba que el día de su aniversario, Danny y su mujer se dan permiso para ponerse los cuernos. Ella en la vida real y él en el videojuego con su amigo.

Es un capítulo absolutamente desfasado, a pesar de su intención de introducirnos (de forma fallida) en la discusión entre el yo real y el yo virtual. Nada de lo que ocurre en el capítulo genera empatía en el espectador, que es incapaz de entender una diferencia tan abismal entre los personajes, los motivos que los mueven.

Añicos

Por último, se nos presenta a un conductor de Uber. El protagonista, Chris (Andrew Scott, como siempre sublime), pasa sus días conduciendo un VTC, y sus noches en un grupo de apoyo para gente que ha perdido seres queridos. Finalmente, Chris secuestra a un trabajador de Smithereens, una empresa estilo Facebook. Por desgracia, no se trata de un alto ejecutivo, sino de un simple becario. Tras un buen rato de tensión, Chris consigue su objetivo, contarle su vida al dueño de Smithereens, Billy Bauer (un Topher Grace que podría ser cualquier otra persona).

El giro del capítulo radica en que, el accidente de coche en el que murió la prometida de Chris, y que todos atribuyen a un conductor borracho, fue culpa del propio Chris, que miró en el móvil una notificación de Smithereens.

Lo cierto es que el planteamiento, sin conocer el capítulo, era el que más interesante me resultaba. Finalmente, me ha dejado bastante fría. Es un capítulo que, a mi modo de ver, no admite mucho más análisis, y ese es el gran problema de la serie para mí. Eso si, maravilloso Andrew Scott, como de normal.

La Opinión de Sofía

No me ha gustado la quinta temporada de Black Mirror. Ha perdido el alma. La chispa. Para mí, Black Mirror generaba muchas reacciones, generaba rechazo, empatía, generaba atracción y sorpresa. Y, el gran problema de esta temporada, es que no genera nada. Me he sentido tan distanciada de los capítulos, de los protagonistas, que toda mi experiencia con esta serie ha radicado en la indiferencia total. Me daba igual todo lo que ocurriera en pantalla. Durante las cuatro temporadas anteriores, Black Mirror me ha enfrentado a una verdad incómoda. A un mundo en que las redes y las tecnologías atacan a nuestra propia individualidad, destruyéndonos como sociedad. Esta quinta temporada no me enfrenta a nada más que al aburrimiento.

Curiosamente, el capítulo peor valorado en general, protagonizado por Miley Cyrus, ha sido el que menos me ha disgustado de la serie, siendo el único que me ha generado alguna emoción. Al menos, he entendido ligeramente al personaje de Cyrus, y por qué hace algunas cosas.

Como siempre, esto es solo una opinión, y como la tecnología aún no nos controla a estos niveles, os voy a permitir y a pedir que dejéis vuestros comentarios. Yo volveré con más. Hasta entonces… sed felices.

 



el autor

En mis ratos libres soy la Chica Ardilla

2 comentarios

  1. Totalmente de acuerdo, Sofía. Tres episodios totalmente insulsos y aburridos. Para una serie que ha sido tan buena y nos ha ofrecido algunos episodios magistrales es una auténtica lástima. Ya Bandersnatch me había dejado bastante frío, quitando la novedad del modo elige tu propia aventura…

    En cuanto a Andrew Scott, es que el tipo es muy grande. Su Moriarty pasará a la historia de la televisión. Por cierto, no se sabe nada de una posible continuación de Sherlock, verdad?

    Salu2

    • Sofia Ricarte el

      Hola Jose:

      Muchas gracias por tu comentario. Lo cierto es que parece generalizado que esta última temporada apenas parece black mirror. Han necesitado tirar de caras conocidas, lo que en el caso de Scott es un grandisimo acierto, en el caso de Cyrus es irrelevante (no lo hace mal, pero tampoco salva el capítulo) y en el caso de Halcón A.K.A Anthony Mackie… en fin.
      En cuanto a Sherlock, no tenemos noticias sobre una posible quinta temporada. Yo también lo lamento.

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