Porqué no estás viendo The Good Place y porqué deberías verla

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Papá, tenemos que ver The Good Place, en Netflix.

¿Y eso de qué va?

Pues de una chica que se muere y llega al cielo pero resulta que ha sido mala y no quiere que se den cuenta y empieza a portarse bien para quedarse allí.

Pero es que yo quiero ver The Witcher.

Venga, vaaaaa, porfa.

Bueno, venga, total ya me he tragado entera Good Witch y no creo que sea peor.

Con este diálogo es como he llegado a The Good Place, una serie de la que ya hablamos hace años en este post (gracias, Antiguo colaborador de la web, seas quien seas) y a la que no hice / hicimos ni puto caso. Me temo que como la mayoría de vosotros. Gran error. Grandísimo error. En mi casa no dejan de decirme: ¿lo ves? ¿lo ves? ¿quién tenía razón? ¿a que la serie es buena? Pues si. Que no salga de aquí pero la serie es maravillosa. Y como Antiguo colaborador de la web ya hizo una reseña explicando de qué iba, yo voy a intentar convenceros para que la veáis porque él se quedó corto, muy corto (perdona, Antiguo colaborador de la web). Vamos al lío.

Porque no estáis viendo The Good Place

Hay varias razones que se me ocurren a la hora de intentar explicar por qué esta serie no está en boca de todo el mundo.

1. Está en Netflix. Se que suena raro porque la plataforma está en casi todos los hogares pero es que su catálogo es tan grande que acaba por sepultar cualquier cosa que no se mueva por las redes sociales. ¿Dónde esta El irlandés? ¿Dónde está Roma? ¿Dónde está la última película de los hermanos Coen de cuyo nombre no consigo acordarme? Pues por ahí, perdidas en medio de la morralla. Y es que Netflix de morralla tiene mucha y acabas por desesperarte.

2. Es una sitcom. Este género, por lo general, no goza de muy buena fama y menos en las plataformas de pago. La mayoría quedan relegadas a las emisiones en abierto, donde predominan con mayor o menor fortuna. Además, hay mucha gente que huye espantada de las comedias de situación porque no les gusta mucho reírse y despotrican cuando en Marvel o en Star Wars hacen un chiste. Curiosamente, son los que más necesitan hacerlo. Reírse, quiero decir. Bueno, que cono, y lo otro también.

Este hombre también tenía un problema con las sitcom.

3. No hay risas enlatadas. Eso, que a priori es una ventaja y un sinónimo de confianza en uno mismo, también echa a muchos para atrás. Los hay que aman las comedías pero necesitan que les digan cuando reírse y eso, en The Good Place, no pasa. Y aun así es inevitable reírse. Y reírse mucho.

4. Los episodios no son auto-conclusivos. La mayoría de episodios de una sitcom al uso no terminan con un cliffhanger, como sucede en esta serie, sino que suelen tratar un tema cada uno y pasan rápidamente al siguiente, aunque sigan un mínimo hilo argumental a lo largo de la temporada e incluso de muchos (¿alguien recuerda a Ted Mosby?). Eso facilita que se acerquen a ellas los espectadores casuales, que se animan a ver un par de episodios para desconectar. En cambio en The Good Place tienes que seguir todos los episodios o difícilmente te vas a enterar de nada.

No, estos no salen en The Good Place y no tienen nada que ver con ella.

5. No te habías encontrado con un artículo como este. Tranquilos que este punto pronto quedará solventado. De nada.

Porque tienes que ver The Good Place

1. Porque está en Netflix. ¿Qué no tienes Netflix? ¿Entonces qué cono haces aquí? De verdad, que hay que estar desconectado. En fin, todo puede ser. Si es así, no sabes lo que te pierdes. No es que yo sea un gran fan de la compañía pero solo con The Good Place considero que he amortizado el año.

2. Porque es más que una sitcom. Mirad, yo también prefiero pasar pena y angustias viendo Juego de Tronos pero en estos días el humor es más necesario que nunca. Muchos deberían probarlo, que ya verán que no pasa nada. Sin embargo The Good Place, aunque empieza como una sitcom, al final de su primera temporada evoluciona hacía otra cosa. Sigue con las parámetros de la comedia pero se nota algo diferente, una cierta dramatización en las relaciones entre los personajes que marca la diferencia con todo lo que habíamos visto en esa primera temporada.

3. Porque no hay risas enlatadas. De verdad, odio las risas enlatadas. No puedo con ellas. Es como si te tomasen por tonto y te dicen qué es lo que te tiene que hacer gracia y lo que no. No es el caso. Aquí te ríes cuando quieres y si no te ríes tampoco pasa nada pero ya os digo que es inevitable no reírse. Cuesta mucho que me hagan reír y mis risas viendo The Good Place las oye toda la escalera.

4. Porque los episodios se continúan. Nada como un buen cliffhanger para enganchar al personal, pensó Michael Schur, creador del sarao, y lo cumplió a pies juntillas de tal forma que siempre dices: venga, uno más a ver que pasa. Y no te das cuenta y el maldito te tiene enganchado hasta las dos de la madrugada. En eso ayuda que los episodios son cortos, de unos veinte minutos, con un total de 13 por temporada (4 en total).

5. Por sus desquiciados, locos y entrañables personajes. Es imposible no coger cariño al cuarteto protagonista, empezando por Eleanor (Kristen Bell está como un queso, y lo sabes), malhablada y egoísta, quien hará lo imposible para seguir en ese cielo que no aguanta de puro cursi con tal de no acabar en el infierno. También tenemos a Chidi ( William Jackson Harper) profesor de ética y moral que explica por si mismo porque todo el mundo le tiene tirria a la ética y a la filosofía; o Tahani (Jaamela Jamil) filantropa, estirada, pija, con unas pierdas quilométricas, totalmente pagada de si misma y a su manera tan egoísta como Eleanor, de la que acaba por ser su mejor amiga. Y finalmente tenemos a Jason Mendoza (Manny Jacinto). ¿Qué decir de Jason? Pues que es el personaje más lerdo, más bobo, más idiota y más descerebrado que jamás se ha asomado a una sitcom y que tiene momentos desternillantes.

6. Porque sale Ted Danson. El elenco se completa con el genial, el inmenso, el gran Ted Danson, un actor capaz de todo, desde encarnar al añorado barman de Cheers, al villano de Damages o al jefe del C.S.I. que mejor sustituyó a Grissom. Aquí vuelve a la comedia por la puerta grande porque su personaje, Michael, el arquitecto que construyó el buen lugar al que se refiere el título, es impagable y Danson lo borda. Además, nadie como él para lucir esas pajaritas.

7. Porque es una serie maravillosa. En esto se resume todo: The Good Place es la HOSTIA. Es una comedia donde te ríes a carcajadas, una comedia donde nunca sabes por dónde van a salirte, totalmente loca, a ratos surrealista, a ratos desquiciada, con un argumento original y con unos giros que no los ves venir. Repito: es la HOSTIA.

Espero que me hagáis algo de caso, que os enganchéis a la serie y que os guste tanto como a mi. Por lo menos aguantad hasta el episodio 13, el final de la primera temporada, que seguro que cosas peores os habéis tragado. Si se os ocurren más razones para verla, podéis dejarlos en los comentarios. Y si no os gusta, también pero, choder, seguro que en ese caso termináis en el lado malo. Un saludo, sed felices y mucho ánimo.



el autor

Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción, a la comida, la cerveza y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices.

4 comentarios

  1. The Good Place es el bien. Puede que la tercera temporada baje un poquito, pero todo se compensa con el gran viaje de los personajes y el final, que, además de bueno, es lógico, algo no tan común en este tipo de series.
    Lo de que las sitcoms no tienen buena fama. A mí me encantan; quizás son el tipo de series que más se estira (será porque algo de audiencia tienen, ¿no?) y eso le resta. Pero, ésta es que son solo 4 temporadas; hasta en eso gana.
    Y, Kristen Bell… *babas* Y, eso que en esta serie no está nada sexualizada, ni en actitud ni en ropa, con camisas y vaqueros, como una persona normal.
    The Good Place es el bien.

    • Pedro Perez S. el

      Saludos Manuel. Creo que, al final, The Good Place abandona su carácter de sitcom y evoluciona hacia algo muy diferente. En todo caso y como dices, The Good Place es el bien. Gracias por leernos.

  2. Gabriel A. Escobar S. el

    Pues me la anoto, en cuanto termine con Comunity, voy por ella tengo pensado hacer un articulo parecido pero con Brooklyn Nine-Nine esa muy buena y la dejamos pasar. Las sitcom están infravaloradas, supongo porque la competencia es grande, pero cuando estas corto de tiempo ver capítulos de 22 minutos de un solo tirón sin los cortes televisivos le va muy bien a estas historias y ni hablar de que puedes pasar del ultimo episodio de una temporada al primero de la siguiente sin todo ese hype ni la angustia de tener que esperar 6 meses a la siguiente temporada.! Que cansino gracias a netflix por ello.

    muy buen articulo, compañero.

    • Pedro Perez S. el

      Gracias por el comentario, Gabriel. Yo de sitcoms no soy mucho, la verdad. O por lo menos no soy de verlas asiduamente. La única que aguanto, aparte de esta, es Modern Family. También era fan en su momento de New Girl pero la veía de forma seguida. Un capítulo aquí, otro allá… Un abrazo.

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