El problema que tenemos los fans de los cómics, y en concreto de los superhéroes, es que no existe un Universo Cinematográfico DC asentado tal y como lo tiene Marvel. Y eso hace que Disney no tenga competencia en ese aspecto. Al no tener competencia a la larga sus productos caen en calidad, y la mala noticia es que DC no parece remontar el vuelo.
¿James Gunn como salvador del Universo Cinematográfico DC?
Eso es lo que deseamos todos, pero aún ni ha empezado este proyecto. Pero, para mí, el problema de Warner es que no parten de 0, sino que tienen que destruir lo construido y empezar a hacer una nueva casa con reminiscencias del pasado. ¿El público lo aceptará?
Y es que Warner o DC o como lo queramos llamar, llevaba haciendo grandes películas de superhéroes mucho antes que la maquinaria de Marvel empezara a engullir este mundillo del cine. No hace falta recordar las películas de Superman de Richard Donner en los años 70 y 80 (aunque la segunda parte no la firma él) o las películas de Batman de Tim Burton de 1989 y años 90. Incluso las películas del Caballero Oscuro de Nolan comenzaron antes que se filmara la primera cinta de Iron Man (2008), que fue la que dio origen a todo. Pero tal y como pasa en el mundo del cómic, en el cine Disney aplicó la fórmula Marvel, continuidad y pertenencia a un universo mayor y cohesionado.

Warner y DC crearon las mejores películas de su época de superhéroes, pero eran cintas independientes. Si, podrían tener sus secuelas, pero acababan ahí, en sus continuaciones. No había referencias a un mundo donde otros habitantes podrían tener poderes, no había una sensación de pertenencia a algo mayor. Ya en el siglo XXI la Fox (ahora parte de Disney) y Sony intentaron expandir sus universos de los X-Men y de Spiderman, pero tampoco lo consiguieron con éxito. Y tengo que añadir que sus películas fueron aplaudidas por crítica y público, con grandes recaudaciones y personajes míticos, pero como les pasó a DC, no pasaron de algún spin-off de Lobezno y poco más.

Entonces llegó Disney con el resto de Marvel bajo su brazo, con personajes no tan importantes en aquel momento pero con la intención de crear un universo conectado, con diferentes héroes que vivieran dentro del mismo paraguas, y otra cosa a favor, con una maquinaria de marketing muy potente. Y así nació el Universo Cinematográfico Marvel, como en los cómics, con historias entretenidas y grandilocuentes (la mayoria no eran excelentes, pero si dinámicas) y con sensación de que cada historia estaba dentro de algo mucho mayor. Disney fue creando paso a paso un mundo «real» donde todo podía pasar y fue dando migajas de pan a los espectadores hasta su consecución en la primera película de Vengadores.
Y claro, después del éxito total y rotundo de Disney, los señores de Warner pensarían que habían hecho el tonto. Después de grandes películas y éxitos en taquilla, no tenían un universo conectado. Sus personajes principales eran oro, pero más allá de Batman y Superman les esperaba la muerte, o mejor dicho, tenían miedo de presentar películas de héroes en solitario. No confiaban en su producto tal y como habían hecho los señores de Marvel. Ojo, que Guardianes de la Galaxia eran personajes terciarios, ni siquiera secundarios, e hicieron una primer película que los catapultó a la fama, gracias sobre todo a James Gunn.
Entonces desde Warner pensaron hacer un Universo Cinematográfico DC pero con un primer hándicap, puesto que lo harían después del ya creado y asentado de Marvel. Y es que la Casa de las Ideas ya había dado el primer puñetazo sobre la mesa, y Warner siempre iría por detrás en el marcador.
Su segundo problema era que las películas de Nolan eran muy recientes y ¿tendrían que estar fuera de la continuidad? Tendrían que poner un actor nuevo, cuya responsabilidad cayó en Ben Affleck. Además pensaron en relanzar a Superman, con otro (otro más) hándicap, que era que Bryan Singer había realizado hacía nada otra secuela del hombre de acero con un estrepitoso fracaso comercial. Realmente DC estaba sin un camino despejado para hacer su propio Universo Cinematográfico DC.

Y finalmente pensaron relanzar desde cero, contando sus orígenes, a sus personajes estrella como Superman o Wonder Woman (con Batman no se atrevieron de nuevo). Y luego juntaron rápido y a toda prisa a todos estos héroes junto con Flash, Aquaman y Cyborg en La liga de la Justicia, que para los más novatos son los Vengadores de DC. Y como todo va por modas, para todo esto invitaron a Zack Snyder como el director de estas películas para que fueran más serias que las de Marvel, más oscuras y por tanto, según ellos, más adultas. ¿Y que pasó? Qué el gran público, y parte de la crítica no aceptó de buen grado este tipo de películas, sobre todo ese mejunje de Batman v Superman: el amanecer de la justicia, lo cual repercutió negativamente en la Liga de la Justicia, que encima acabó siendo una película llena de despropósitos. Os comento.
Zack Snyder, debido a que no tuvo las mejores críticas por su película de Superman, ni por la que enfrentaba al kryptoniano con Batman, y que además se estrelló en taquilla, tenía su última oportunidad en la película de La liga de la justicia. Pero desde Warner ya estaban muy nerviosos. Ellos querían construir un Universo Cinematográfico DC a lo Marvel, pero tuvieron que anticipar acontecimientos y estrenar antes la cinta que reunía a todo el grupo para presentar a Aquaman, Flash y Cyborg. Aquí Warner empezó a fastidiarlo todo. Snyder había presentado una enorme película de acción, pero ellos decidieron cambiar las cosas y hacerla más infantil, más para todos los públicos y porque no decirlo, peor película. Para este despropósito llamaron a Joss Whedon, que ya había triunfado con las dos primeras partes de los Vengadores, para sí rodar nuevas escenas y estropearlo todo.
Total, que la Liga de la Justicia fue un tremendo fracaso y dejaron a los héroes sin un padre y sin una madre. Pero por ejemplo las películas en solitario de Wonder Woman (la primera) y Aquaman fueron grandes éxitos en taquilla, y la crítica no les trató nada mal.
Ante la presión de los fans y la llegada de HBO Max se estrenó en la pequeña pantalla la versión oficial de Snyder de la Liga de la Justicia, y resultó ser una gran película de acción, con casi unanimidad entre los espectadores y los críticos en continuas alabanzas. Pero llegaba demasiado tarde. Warner tenía muchas dudas, no sabía si reinventarse o seguir hacia delante. Cada día era una noticia nueva que desmentía la anterior.

Lo penúltimo fue que Henry Cavill, ya asentado como The Witcher dejaba la serie para volver a ser Superman. Parecía que seguirían por el camino empezado por Snyder, parecía que ahora si les convencía un camino alternativo con actores consagrados. Parecía que el estreno de Black Adam con la Roca, perdón Dwayne Johnson sería el empuje definitivo para construir, de nuevo, su Universo Cinematográfico DC. Pero no, Black Adam fue otro fracaso en todas las facetas, unido a los antiguos deslices en las películas del Escuadrón Suicida desde DC han decidido finalmente acabar con todo su universo, de manera tajante y empezar desde cero. El problema es que con esta decisión sobre la marcha han tenido que cancelar Wonder Woman 3 y ser injustos con Gal Gadot, y tirar atrás la contratación de Henry Cavill como Superman.
Creo que si obviamos que Warner haya tomado esta nueva decisión tarde, mal y con malas formas (la cancelación de WW3 y la nueva película de Superman de Cavill sobre la marcha) hace lo que debería haber hecho hace una década. Creo que la contratación de una persona como James Gunn, con gran experiencia en películas de superhéroes puede ser acertada. No digo que sea la mejor, pero es que está claro que ese objetivo que Warner tenía y quería de tener su Universo Cinematográfico DC no le está saliendo. Ni con Snyder, ni con las películas del Escuadrón Suicida, ni con la contratación de Dwayne Johnson. Es que salvo la primera película de Wonder Woman o Aquaman, a Warner no le sale nada bien, al menos en taquilla. Hagan lo que hagan, y todo es porque no se reestructuran.
La contratación de Gunn es su verdadero Flashpoint, su verdadero punto de partida donde se supone que todo lo que está por llegar lo hará con tábula rasa. Todo lo anterior no importará, y todo empezará desde cero. Además el tono de las películas será diferente, más a lo Marvel o hacia Guardianes de la Galaxia, aunque tendrán que dar un enfoque diferenciador. Evidentemente compararemos a los actores nuevos que hagan de Wonder Woman y de Superman con Galdot y Cavill, pero Gunn ha pensado que tienen que quitarse el muerto de encima, aunque eso suponga prescindir de sus mayores activos. Pero realmente esto se contrapone con los rumores que siguen dejando a Ben Affleck como un Batman maduro dentro de este universo rejuvenecido. Por ahora lo desconocemos.
Pero lo que queda claro es que Warner ha intentado muchas cosas, muchas, y la inmensa mayoría les ha salido mal. James Gunn es su ¿última oportunidad? y espero de corazón que les salga bien la apuesta, que es muy arriesgada, pero también tiene visos de salir bien, o de al menos encauzar la herida sangrante que es actualmente el Universo Cinematográfico DC.
Un saludo y sed felices.



