Llegamos al ecuador de la serie, al menos de la temporada primera. ¿Qué os está pareciendo Jessica Jones? A mi me parece fantástica y Kilgrave un villano cojonudo. Quizás es él quien da una imágen diferente a la serie, porque nuestra heroína a veces se me hace un poco pesada. ¿Pero sabéis que? Me gusta que la protagonista sea «LA» protagonista, en femenino y además con poderes como la superfuerza, más acorde al género masculino. Ya está bien de tíos mega musculados o supercultos. Por fin una mujer que es un desastre con su vida es la protagonista de una serie. Y además, aunque la ponga pegas, nos cae bien.
- Análisis de Jessica Jones. Temporada 1. Capítulo 1
- Análisis de Jessica Jones. Temporada 1. Capítulo 2
- Análisis de Jessica Jones. Temporada 1. Capítulo 3
- Análisis de Jessica Jones. Temporada 1. Capítulo 4
- Análisis de Jessica Jones. Temporada 1. Capítulo 5
- Análisis de Jessica Jones. Temporada 1. Capítulo 6
El capítulo empieza con Kilgrave conociendo a Ruben el vecino de Jessica que está enamorado de ella. Y claro, como Kilgrave es un cabrón y con pintas le obliga a hablar y ¿sabéis que? la cosa no acaba bien como veremos más adelante. Vuelvo a repetir que creo que estamos ante uno de los villanos más complejos de los últimos años. Seguro que muchos diréis que no está a la altura de las circunstancias, pero para mí es magnífico. Es que a estas alturas (así hago juego de palabras) nos damos cuenta que realmente no es «malo» por hacer el mal o dañar al prójimo, Kilgrave es como un niño grande malcriado que lo quiere todo al momento y ojo del que se cruce por su camino. Y además, como es una persona amoral, nada empática le da exactamente igual de a quien tiene que pisar para conseguir lo que el quiere. Y cuando me refiero a pisar me refiero a matar, mutilar, arruinar vidas…

¡Cuantos matices y registros aporta el actor David Tennant al personaje de Kilgrave! Sin él la base de esta temporada no se sostendría.
El problema para Tennant es que su rol está «enamorado» o «enchochado» o encaprichado de nuestra protagonista y cualquiera que se interponga en su camino acabará pasto de los peces. Y eso es lo que le pasa al pobre Ruben, el vecino pusilánime de Jessica.

Como siempre en el resto del capítulo se suceden mil y una historias y subargumentos que conforman una historia global a la trama. Por ejemplo tenemos la relación de odio entre Jeri Hogarth caracterizada por Carrie-Anne Moss y su exmujer, o la relación entre Patricia «Trish» Walker y el agente Simpson del que hablamos en el pasado y veremos en el futuro. Pero lo importante del capítulo no está hoy en estos personajes, está en Kilgrave y su relación con Jessica.
Eso sí, todos siempre ayudan e intentan ayudarla, por algo será. Nos damos cuenta que es una persona muy querida por su forma de actuar no por ser simpática o divertida. Quizás es la verdadera heroína que reniega ser.
Jessica quiere ir a la comisaria para que la encierren en una prisión de máxima seguridad. Ha tenido una idea loca de esas que a veces tiene. El asesinato de Ruben es un buen motivo. Pero no, las cosas no van por ese lado ya que Malcolm, el vecino exdrogadicto, tira el cadáver de Ruben al río después de dejar la casa como los chorros del oro. Ya no hay pruebas, ya no hay fiambre. Ya no se puede encausar si no hay delito.
Pero la diversión empieza en la comisaria. Cuando Jones intenta salir se da de bruces contra la realidad y es que Kilgrave además de ser un perturbado de los gordos, es muy poderoso. Todos los policías se apuntan con sus armas a punto de disparar. ¿Qué está ocurriendo aquí? Lo que ocurre es Kilgrave y sus maquinaciones, Kilgrave y sus locuras, Kilgrave y sus caprichos. Realmente lo que quiere es declarar su amor a Jessica Jones. No es una broma, es que la quiere porque no la posee y no sabe como controlarla. Como no acepta un no como respuesta, porque no está acostumbrado a que nadie le lleve la contraria, se inventa el numerito de la comisaria.

Y para colmo de males el capítulo 7 acaba de manera triunfante para el villano. Jessica Jones va la casa donde se crió. Vuelve a la casa donde vivió con sus padres y su hermano antes de perderles. La casa que compró Kilgrave legalmente en el capítulo anterior. Finalmente van a vivir juntos: el villano y la heroína ¿pero bajo que condiciones? Para eso habrá que esperar al siguiente episodio de esta serie que ya tiene confirmada una segunda temporada. El éxito en Netflix ha sido tan grande que la cadena ya ha confirmado una continuación. ¿Te la vas a perder?

Un saludo y sed felices.



Después de la desafortunada desaparición de Bruce Wayne, en su enfrentamiento contra Darkseid, el primer Robin, Dick Grayson (Nightwing) decide portar el manto de Batman hasta que todo se solucione, para que la ciudad de Gotham sienta que su vigilante nocturno sigue velando por ellos. ¿Su compañero? Nada más y nada menos que Damian Wayne, que en este punto se convertirá en Robin (y tengo que decirlo, uno de los mejores y nos brindará grandes momentos). La tensión es palpable entre ambos compañeros y los comienzos del nuevo equipo serán complicados, en especial para Dick, al que le será complicado controlar al inexperto Robin.
dibujar. Para mi era, probablemente, uno de los mejores artistas en el momento en el que elaboró esta obra (quizá hoy en día también lo siga siendo).























Primero, me considero un fan de Batman. Alguien que está enamorado el icono y todo su universo. He leído sus tebeos, visto sus películas, jugado a sus videojuegos y comprado su merchandising. Eso sí, nunca he seguido su colección regular de forma constante. Prometo ponerme al día con la excelente etapa que está viviendo el murciélago con Scott Snyder y Greg Capullo pero conste que conozco al mito y su entorno, no toda su bibliografía.
Y tercero, en breve seré padre de una niña. Diréis que esto no tiene nada que ver con un tebeo, pero no puedo estar más en desacuerdo con vosotros. Como padre lector y friki mi misión en la vida es conducir a esa pequeña padawan al lado luminoso de la Fuerza, al mundo en el que su madre y yo nos nutrimos día a día y disfrutamos. Para ello, me propuse encontrar esos referentes equivalentes que puede tener yo en mi infancia. Suerte la mía que ella contará con Rey cuando yo tuve a Luke y Anakin o personajes como Spider-Gwen pueden funcionar como me funcionó a mí Spider-Man. Gracias a este tebeo sé que Batgirl es y será lo que fue Batman para mí, tanto en mi infancia como, sobre todo, en mi adolescencia.
Una de las cosas que hace destacar al tebeo es que va a la par con las últimas tendencias y temas de actualizad. La cultura, el arte, los clubs, la fiesta, etc. hacen acto de presencia y realmente estás leyendo las experiencias de una joven en los días de hoy. Arma de doble filo si se quiere de dotar al tebeo de un aire atemporal, pero que aquí es su mejor baza. También puede dividir a los lectores el factor “postureo”, pues el tebeo, como reflejo de la realidad, trata el tema de esta nueva moda de fotografiarse con todo/s, selfies aparte. Son detalles que los cada uno debe valorar como puntos positivos o negativos por su manera de pensar y actuar.
Contamos con un personaje femenino protagonista fuerte e interesante, que se adapta a las nuevas corrientes y que es buena en lo que hace, pero no pasa nada si tropieza. Se levanta de nuevo y, con uso de su ingenio más la ayuda de sus puños, resuelve el conflicto. También está rodeada de personajes secundarios que reflejan la diversidad y equilibran la balanza de sexos. Sí, es un comic con una chica de protagonista, pero que juzgue cada uno si eso lo convierte en un tebeo para chicas (otra cosa es que ellas lo encuentren más atractivo).
Por cierto, si a estas alturas alguno se está preguntando si pienso seguir esta nueva etapa de Batgirl puede darlo por hecho. No sólo quiero seguir estas nuevas aventuras que
Battle Royale es una distopía situada en una línea alternativa del tiempo, en la que el gobierno de La República del gran Oriente Asiático ha expedido un decreto que obliga a un grupo de adolescentes elegido aleatoriamente a matarse los unos a los otros hasta que solo uno de ellos quede con vida ¿Les suena familiar? Esta historia fue primero, y no tenemos como protagonista a Katniss Everdeen del distrito 12, sino a Shuya Nanahara de la prefectura Kagawa, pero de eso hablaremos luego.
Al empezar a leer me enganché muchísimo a la historia, la trama es muy interesante y la acción es constante. Algo que me gusto mucho del libro es que no se queda con el punto de vista del protagonista, sino que vemos a personajes muy variados que tienen una forma de actuar y motivaciones muy diferentes entre ellos. Conocemos desde el personaje que ha crecido en un orfanato hasta el hijo de un empresario muy exitoso, desde la chica más aplicada hasta aquella que ha tenido alguna experiencia con la prostitución, y entendemos como su historia de vida impacta en su comportamiento frente a esta situación extrema. Siempre es agradable leer personajes con profundidad, que vayan más allá de ser el bueno o el malo, y esta historia te da eso en la primera mitad del libro. La cosa cambia en la segunda mitad, el personaje principal que me agradaba bastante al inicio, me empezó a fastidiar. Y no era por él, sino por lo que sus compañeras decían de él. Está bien que sea un buen tipo y que Noriko, la protagonista femenina esté colada por él. Pero cuando todas las chicas de la clase empezaron a hablar de lo atractivo, agradable, buen deportista y rockstar que era Shuya, terminé hartándome, ya no quería que me hablaran de lo maravilloso que era, quería que se callarán o se murieran. No me cabe en la cabeza que en una situación tan extrema estos jóvenes estén pensando en el chico o la chica que les gusta. Mínimo deberían pensar unos instantes en su familia, pero no, aquí lo que empieza siendo interesante termina siendo molesto.
Después de leer el libro vi la película, no sé si es porque tenía las expectativas muy altas o si simplemente es que es una mala película, pero no me gusto ni un poco. En el libro nos presentaban a un estado represivo y en la película pareciera que Battle Royale es una forma de desquitarse de adolescentes rebeldes. El instructor que en el libro parecía un tipo loco medio aterrador terminó convertido en un profesor de deportes con una vida frustrada. Este tipo de películas definitivamente no son las mías: las actuaciones están horriblemente sobreactuadas, no es posible que le disparen repetidamente a alguien y se pare a contestar el teléfono como si nada, quizá ese era el estilo que el director quería ponerle a la película, y le ha funcionado porque seguidores no le han faltado, pero a mi me pareció casi insoportable. Lo único que rescato es que vemos por unos instantes a la actriz Chiaki Kuriyama que interpreto años más tarde a Gogo Yubari, la colegiala loca de Kill Bill: volumen 1.
A mí, personalmente, me gusta la música épica. La que te da escalofríos porque te hace sentir que hay algo más en el mundo que la aburrida cotidianeidad urbana. La que inflama el alma y crea emociones y atmósferas desconocidas. La que consigue transportarte a otros mundos.
1. John Williams

