Se han publicado en Internet nuevas imágenes promocionales de Spider-Man: Brand New Day, en las que destaca un impresionante diseño del logotipo de la calavera de The Punisher alucinante.
El Frank Castle de Jon Bernthal está listo para debutar en la gran pantalla en Spider-Man: Brand New Day, y la versión del UCM de este despiadado justiciero acapara toda la atención con este último material promocional.
La última vez que vimos a Castle, estaba asesinando brutalmente a una interminable sucesión de matones en The Punisher: One Last Kill, de Marvel. Al final de la Presentación Especial, el atormentado exmarine decidió seguir siendo el Punisher, pero centrándose más en proteger a los inocentes que en buscar venganza.
La versión de Frank que veremos en Brand New Day será, obviamente, más moderada, aunque Tom Holland reveló en una entrevista reciente que la película mostrará lo siguiente:
«formas divertidas de sortear el hecho de que dice palabrotas todo el tiempo y mata gente».
«Sé que hay preocupaciones sobre coger a un personaje de tipo R y meterlo en una de estas películas»
«pero la forma en que hemos diseñado el mundo a su alrededor se siente muy auténtica para el Frank Castle que conocemos».
Tenemos nuevo God of War. Y no al gusto de todos, eso seguro. El State of Play ha servido para darnos este bombazo un nuevo God of War… sin Kratos. Tras 21 años el Dios espartano o el «fantasma de Esparta» descansará y cederá el trono a su mujer, Faye, en God of War: Laufey.
Nos iremos a Everywhen, el extraño mundo en el que Faye va a parar tras morir. Como la propia Santa Monica describe, este es «el lugar donde nace y muere toda la magia«, un escenario en el que dioses y criaturas de diferentes mitologías conviven, «no siempre en armonía«. El estilo de lucha de Faye es más ágil, combinando sus rápidos ataques en tierra con acrobacias mortales, los poderes mágicos de Faye harán del combate algo más fresco y la lucha con espada se siente como un hack and slash más rápido, con combos aéreos. «Su mayor movilidad añade un montón de herramientas ofensivas y defensivas«, explica su director. «Lo que habéis visto es solo la punta del iceberg«.
Se suponía que la muerte sería el final, pero para Laufey (Faye), guerrera y esposa de Kratos, una nueva aventura apenas comienza. Tras despertar inesperadamente en una tierra extraña después de su funeral, Faye descubre que los planes que había trazado para proteger a Kratos y Atreus ahora están en peligro.
Para salvar a sus seres queridos, Faye debe luchar en el más allá de los dioses —el Tiempo Eterno— donde dioses despiadados de toda la mitología compiten por el poder en una tierra rebosante de magia peligrosa.
No tenemos fecha de lanzamiento pero se habla de que no debería de tardar mucho y que en algún momento de 2027 podría ver la luz. ¿Le tenéis ganas a este nuevo God of War?
Steven Spielberg vuelve a mirar a las estrellas y, sinceramente, pocos directores hacen eso mejor que él. El nuevo tráiler de El día de la revelación nos hace tener el hype por las nubes.
El nuevo adelanto nos deja algunas imágenes espectaculares y, sobre todo, una sensación que recuerda a clásicos como Encuentros en la tercera fase o incluso E.T. (aquí retro-análisis), la de estar ante algo enorme que está a punto de cambiar el mundo. La película, protagonizada por Emily Blunt, gira alrededor de un posible contacto extraterrestre y las consecuencias que tendría para toda la humanidad.
Lo mejor del avance es que apenas revela detalles de la trama. En tiempos donde muchos tráileres te cuentan media película, Spielberg apuesta por el misterio, las emociones y la espectacularidad visual.
Además, el cineasta regresa a uno de los temas que mejor ha tratado a lo largo de su carrera. Desde los extraterrestres amistosos de E.T. hasta los inquietantes visitantes de Encuentros en la tercera fase, el director siempre ha sabido transmitir asombro y fascinación ante lo desconocido.
Todavía es pronto para saber si estaremos ante otra obra maestra de Spielberg, pero una cosa está clara y es que este tráiler final ha conseguido exactamente lo que debía, que tengamos ganas de verla cuanto antes.
En una noticia que sin duda suscitará opiniones encontradas, el director de La Liga de la Justicia, Zack Snyder, se dispone a dirigir una nueva versión del clásico de John Carpenter,1997: Rescate en Nueva York (1981).
THR ha informado que Zack Snyder (La Liga de la Justicia, El Hombre de Acero, Rebel Moon) escribirá y dirigirá la nueva película, que se describe como una «reinterpretación». El controvertido cineasta será también será productor junto a Deborah Snyder y Wesley Coller, sus socios de Stone Quarry, además de participar como productor ejecutivo.
Los detalles aún se mantienen en secreto, pero la publicación dice lo siguiente:
«Snyder pretende hacer una película más cruda y descarnada, utilizando muchos efectos prácticos o localizaciones como hizo cuando reimaginó AMANECER DE LOS MUERTOS en su debut cinematográfico, en lugar de algo más abiertamente pulido, como sus éxitos posteriores de superhéroes, entre ellos Batman v. Superman: El amanecer de la justicia».
En los últimos años ha habido varios intentos de poner en marcha un reboot de «Escape From New York», 1997: Rescate en Nueva York. Se creía que el director de El hombre invisible, Leigh Whannell, estaba desarrollando un remake de la película allá por 2021 y, más recientemente, se dijo que 20th Century Studios estaba en conversaciones con Tyler Gillett, Matt Bettinelli-Olpin y Chad Villella, el trío conocido colectivamente como Radio Silence (V/H/S, Southbound, Scream), para que se pusieran al frente del remake.
Hubo rumores de que la estrella Kurt Russell podría estar en la lista para volver a interpretar el papel de Snake Plissken en la versión de la película en la que participaba Radio Silence, pero se supone que se elegirá a un nuevo actor para la película.
Russell interpretó al tipo duro con parche en el ojo en la original de Carpenter y en su tan denostada secuela, 2013: rescate en L. A., y ha expresado su interés en volver a uno de sus papeles más emblemáticos en el pasado.
1997: Rescate en Nueva York se desarrolla en unos Estados Unidos sumidos en la delincuencia que han convertido la isla de Manhattan en la única prisión de máxima seguridad del país. El Air Force One es secuestrado por insurgentes antigobernamentales, que lo estrellan deliberadamente contra el recinto amurallado. Al exsoldado y actual preso federal Snake Plissken se le dan solo 24 horas para entrar y rescatar al presidente de los Estados Unidos, tras lo cual, si tiene éxito, será indultado.
Ya tenemos el tráiler de El Final De Oak Street, cuyo estreno se espera para agosto de 2026.
La historia sigue a la familia Platt, interpretada por Anne Hathaway y Ewan McGregor.
Una noche ocurre un fenómeno cósmico inexplicable y todo su barrio, Oak Street, desaparece de la Tierra. Cuando despiertan, descubren que la calle termina en un enorme precipicio rodeado por selvas primitivas, cascadas y criaturas prehistóricas. No hay ciudades, no hay gobiernos, no hay ayuda. Solo ellos y algo que no entienden.
Lo interesante es que David Robert Mitchell ha explicado que la película no pretende ser otro clon de Jurassic Park. Sus influencias declaradas son más cercanas a The Twilight Zone, Poltergeist y Señales. Es decir, el misterio importa tanto como los monstruos.
Si pensábamos que el terror sobrenatural y las conspiraciones cuánticas eran terreno exclusivo de adolescentes en bicicleta o de agencias gubernamentales oscuras, Netflix acaba de desencajarnos los esquemas. Bajo el sello de producción de los hermanos Duffer y la creación de Jeffrey Addiss y Will Matthews, ha llegado The Boroughs. Una miniserie de ocho episodios ambientada en una idílica y tranquila comunidad de retiro en mitad del desierto de Nuevo México que, os lo adelanto ya, es una de las sorpresas más adictivas, maduras y extrañamente reconfortantes de los estrenos de Netflix de este año.
La premisa arranca fuerte: imagina un cruce imposible entre Cocoon, Stranger Thingsy un toque sutil de Salem’s Lot. Aquí los monstruos no acechan en los pasillos de un instituto, sino entre los perfectos jardines de un complejo residencial de lujo para la tercera edad. Pero, ¿funciona este cambio generacional o se queda en una mera anécdota? Vamos a analizarlo con criterio propio.
The Boroughs: Un reparto de leyenda para una rebelión gris
Lo mejor, el auténtico corazón que bombea vida a la serie, es su espectacular elenco de veteranos. Alfred Molina clava el papel de Sam Cooper, un ingeniero aeronáutico cascarrabias, roto por el luto reciente de su esposa, que aterriza en la comunidad obligado por el contrato y las circunstancias. Molina no nos vende al típico héroe de acción; su interpretación destila una verdad aplastante sobre el dolor de la pérdida y la apatía de quien siente que ya ha vivido lo mejor de sus días.
A su alrededor se teje La Rebelión Gris, un grupo de inadaptados con una química que salta la pantalla. Geena Davis (Renee) aporta una lucidez y una determinación arrolladoras en el papel de una exmánager musical que no tolera tonterías de nadie, mientras que Alfre Woodard (Judy) brilla con luz propia encarnando a una periodista de investigación retirada que se niega a apagar su olfato para las noticias.
El contrapunto trágico y profundamente humano lo pone Denis O’Hare como Wally, un médico enfermo de cáncer en fase terminal cuya vulnerabilidad te encoge el corazón en cada plano. Ver a este grupo unirse no para esperar la muerte, sino para pelear con uñas, dientes y viejas televisiones de tubo catódico contra una amenaza que los subestima es algo completamente diferente a lo que nos tienen habituados las producciones actuales.
El terror de envejecer (y el monstruo que te roba el tiempo)
Donde The Boroughs demuestra que vuela alto es en su trasfondo conceptual. El misterio no tarda en estallar cuando Sam descubre que la corporación que gestiona el lugar, liderada por un sospechosamente joven CEO, esconde un secreto de lo más turbio en los túneles subterráneos. No estamos ante el típico alienígena genérico que destruye ciudades; el monstruo es una entidad vampírica apodada Madre, que extrae el líquido cefalorraquídeo de los ancianos, provocándoles síntomas similares a la demencia, a cambio de generar el elixir de la juventud eterna para la élite fundadora.
A mi juicio, el gran acierto del guion es cómo utiliza la ciencia ficción como una metáfora perfecta del miedo universal a envejecer, la decrepitud y el valor del tiempo. Los villanos resultan un tanto planos en sus motivaciones de querer ser jóvenes para siempre, cierto, pero el conflicto principal compensa esa falta de matices gracias al peso emocional que cargan los protagonistas. Saben que les queda poco tiempo, y precisamente por eso, cada segundo que les roban se siente como una pérdida irreparable para el espectador.
Una atmósfera desértica que asfixia
Visualmente la serie es impecable, aunque se aleja por completo de la nostalgia ochentera a la que nos tenían acostumbrados los Duffer. Aquí la paleta opta por el contraste brutal del sol cegador de Nuevo México durante el día y una oscuridad claustrofóbica y fría durante la noche. El desierto se convierte en un muro invisible que aísla a los personajes, transformando lo que se suponía que era un oasis de paz en una jaula dorada de la que es imposible escapar.
Mención especial merece su tramo final. Sin entrar en terrenos con spoilers para no destripar la trama, el desenlace ofrece un clímax explosivo de lo más emotivo que, lejos de dejarte con un sabor de boca amargo, regala una de las despedidas más poéticas de la ciencia ficción reciente, dejando además un pequeño cabo suelto en los últimos segundos, una imagen de lo más inquietante que te deja la cabeza dando vueltas, y que me recordó al final de la primera temporada de Stranger Things.
Veredicto final: ¿merece la pena el viaje a Nuevo México?
Un sí rotundo.The Boroughs es una propuesta valiente que demuestra que la aventura, el misterio y la resiliencia no tienen fecha de caducidad en el carné de identidad. Quizá si buscas un terror más visceral eches en falta más sangre y vísceras, o un ritmo más acelerado en sus episodios intermedios, pero si buscas un thriller fantástico con alma, personajes memorables a los que querrías abrazar y una trama que respeta la inteligencia del espectador, tienes que verla ya.
Ahora contadme vosotros: ¿Os convence esta propuesta de cambiar a los niños de Hawkins por los jubilados de Nuevo México? ¿Qué os ha parecido la resolución del misterio de Madre? Tendremos que esperar a la segunda temporada para ver cómo va evolucionando esta aventura tardía.
¿Habrá temporada 2 de Spider-Noir? Nicolas Cage se ha pronunciado sobre las posibilidades de que se haga una segunda temporada de Spider-Noir, pero esto no parece probable debido a los informes sobre el presupuesto de la serie y a los motivos por los que se necesitaron más de un año de regrabaciones.
Spider-Noir ha cosechado críticas positivas tanto de los fans como de la crítica, pero ¿volverá el Ben Reilly de Nicolas Cage en una segunda temporada? No es fácil conseguir datos de audiencia de las plataformas de streaming, lo que significa que no tenemos ni idea de si la primera serie de acción real protagonizada por un Spiderman alternativo ha sido un éxito, o no.
Por ahora, ni siquiera el propio Spider-Noir, Nicolas Cage, está seguro de si volverá a interpretar a Ben. En declaraciones a Variety, el actor admitió:
«No lo sé. Pero diría que, independientemente de si [la temporada 2] se hace o no, todos hemos logrado lo que nos propusimos, y funciona por sí sola. Ya veremos qué pasa».
Spider-Noir es una aventura en gran medida independiente, y puede que siga siéndolo si hay que creer en un informe reciente de 3DVF. Según el sitio web, Amazon gastó 400 millones de dólares en la serie. Esto se produce después de que un informe de 2024 afirmara que los cineastas Phil Lord y Christopher Miller habían tenido un enfrentamiento con Sony por cuestiones presupuestarias.
¿Parece Spider-Noir una serie de 400 millones de dólares? Bueno, puede que sea precisamente el aspecto de la serie lo que haya disparado los costes. En Threads, K.C. Lauf, miembro del equipo de Spider-Noir, explicó que hubo que reelaborarlo todo para que Amazon pudiera ofrecer una versión en color en Prime Video.
«Trabajé en esta serie como cargador de la segunda unidad. Rodamos al más puro estilo noir en el plató para una entrega en blanco y negro»
«Todos los decorados estaban pintados de verde, marrón y rosa para complementar los degradados de gris del blanco y negro. El proceso de coloración no estaba previsto inicialmente y requirió rodajes adicionales durante casi un año».
Otro miembro del equipo, Arsenio J. Álvarez, intervino para decir:
«Como alguien que estuvo en el lado de la posproducción, ¡sí! ¡El color fue una idea de última hora! Recibimos los productos finales, y entonces el estudio (no Sony) decidió que quería color. Así que la forma de verlo es en noir (blanco y negro) para captar la verdadera visión del cineasta».
Así pues, se suponía que Spider-Noir se presentaría solo en blanco y negro antes de lo que parece haber sido una fuerte presión por parte del estudio para que se hiciera una versión en color. A menos que la serie se convierta en uno de los mayores éxitos de la plataforma, es poco probable que haya una segunda temporada, especialmente si su producción ha costado algo cercano a los 400 millones de dólares.
Comienza un nuevo mes y llegan los estrenos de Disney+, que traen como principal atractivo la llegada de Avatar: Fuego y Ceniza, así como también Hoppers, la película animada que cortó la mala racha de Pixar. Pero hay más…
Hola otra vez. Aquí nuevamente para repasar las novedades de Disney+, en este caso dedicadas a junio de 2026, mes que hoy comienza. No hay mucho como ya es regla pero, entre las películas, no cabe dudas de que el arribo más importante de este mes a la plataforma, previo paso por los cines, es Avatar : Fuego y Ceniza, tercera de la saga de ciencia ficción que, iniciada porJames Cameron hace ya diecisiete años, marcó un antes y un después en lo visual.
Otra que llega tras pasar por los cines, en este caso animada, es Hoppers, la nueva de Pixar con dirección de Daniel Chong(Somos Osos). Esta vez la historia tiene que ver con castores, pues una estudiante universitaria amante de los animales consigue transferir su mente justamente a uno de carácter robótico para lograr comunicarse con la especie y ponerles al tanto de que su hábitat está en peligro debido a la acción humana.
El desarrollo del filme demandó seis años, pero por fin dio a Pixar buenos frutos, ya que tuvo no solo buena recepción crítica sino también suceso en taquilla, marcando así diferencia con lo que venía ocurriendo con sus últimos estrenos. +
Disponible desde el 3 de junio.
Entre las series que llegan este mes tenemos No Aptos para el Trabajo, la cual se presenta como una comedia generacional que, con una premisa muy ligada a problemáticas juveniles de hoy en día, sigue a cinco veinteañeros de Manhattan obsesionados con triunfar y ascender en el mundo laboral, incluso a veces a costa de sí mismos o de su propia felicidad.
Otra en tono de comedia, pero en este caso británica, es Alice y Steve, miniserie de seis episodios creada por Sophie Goodhart (Sex Education) y con dirección a cargo de Tom Kingsley(hijo de Ben). Se trata de una historia de amistad, pero también de rivalidad y venganza, ya que se dispara a partir de que Steve comienza a salir en pareja con la hija de su mejor amiga Alice, lo que hace que esta busque utilizar todas las armas a su disposición para acabar con la relación.
Habiéndose alzado con el premio como mejor serie en Canneseries 2026, la propuesta se anuncia como una comedia ácida que nos lleva a los límites de lo que estaríamos verdaderamente dispuestos a tolerar o perdonar para mantener una amistad. Nicola Walker y Jemaine Clement encabezan el elenco dando vida a la pareja de amigos, a la vez que antagonistas.
Cerrando con las series de estreno, una animada y de Francia, como es el caso de Dragon Striker, que se anuncia como cruce de animación europea con japonesa. En consonancia con el mes del Campeonato Mundial de la FIFA, se trata de una fantasía deportiva en un mundo en el cual el fútbol ocupa justamente un lugar central, pero antes de que comiencen a pensar que entonces ese mundo es el nuestro, no se trata de cualquier fútbol, sino de uno muy especial con reglas propias y en el cual se utilizan habilidades especiales ligadas a la magia.
La historia tiene lugar en Kal Asterock, una escuela de élite para estudiantes con habilidades excepcionales, y sigue a Key, joven granjero que tiene un dragón en su interior y que se une a la portera Seyelle para formar un equipo aguerrido y capaz de desafiar a los campeones de la institución. Ok, suena como una mezcla de Naruto, Supercampeones y Dragon Ball con una dosis de Harry Potter, pero habrá qué ver qué sale.
La primera temporada se compone de veintidós episodios, pero llegarán en dos partes, estando los primeros diez disponibles a partir del 10 de junio.
Hasta aquí los estrenos en sí, pero también tenemos series que arriban con nuevas temporadas, como es el caso de la aclamada y premiada The Bear (aquí los análisis a cargo de mi compañero Pedro), que llega con su quinta y última.
También el final de la segunda temporada de Rivales y nuevos episodios de Bob´s Burgery la marveliana propuesta infantil Iron Man y su Superequipo. Ya para amantes del anime, arriban a la plataforma dos series ya para esta altura clásicas como Yu-Gi-Oh! y My Hero Academia, al igual que la película Dragon Ball Super: Super Hero, de la cual pueden leer aquí la crítica de un servidor publicada cuando la misma fuera estrenada en 2022.
Y ya que hablamos de películas que tienen algunos años, pero en este caso de live action y cine catástrofe, llega también Un Pueblo llamado Dante´s Peak (1997), el fallido drama volcánico que dirigiera Roger Donaldsoncon las interpretaciones de Pierce Brosnan y Linda Hamilton.
Al listado pues…
PELÍCULAS
. Un Pueblo llamado Dante´s Peak (1 de junio)
. Hoppers (3 de junio)
. Avatar: Fuego y Ceniza (24 de junio)
. Dragon Ball Super: Super Hero (19 de junio)
SERIES
. No Aptos para el Trabajo (2 de junio)
. Rivales (final temporada 2, 5 de junio)
. Alice y Steve (8 de junio)
. Dragon Striker (temporada 1, parte 1, 10 de junio)
. Iron Man y su Superequipo (nuevos episodios, 12 de junio)
. Bob´s Burger (temporada 16, nuevos episodios, 17 de junio)
. My Hero Academia (temporadas 1 y 2, 19 de junio)
. Yu-Gi-Oh! (22 de junio)
. The Bear (temporada 5, final, 26 de junio)
DOCUMENTALES
. Sabores del Mundo con Antoni Porowski: Lo Mejor (8 de junio)
Y esto es todo por este mes. Espero que hayan encontrado algo de su gusto o interés y nos volvemos a encontrar en julio. Hasta entonces y sean felices…
En mayo de 2001 tenía lugar el estreno de Pearl Harbor, drama bélico y romántico que, dirigido por Michael Bay, se convirtiera en su momento en la película más cara de la historia con un elenco coral encabezado por Ben Affleck, Kate Beckinsale y Josh Hartnett. Hacemos repaso…
Bienvenidos una vez más a un nuevo retro-análisis, hoy para hablar de un filme que está en estos días cumpliendo veinticinco años de su estreno. Después del éxito arrasador de Titanic (1997), los ejecutivos de Disney estaban interesados en emular tal suceso con un filme que, al igual que la película de James Cameron, combinara reconstrucción histórica y melodrama romántico, fórmula que, al parecer, funcionaba. La idea que tenían Michael Bay y Jerry Bruckheimer calzaba a la perfección, pues consistía en rodar una historia de triángulo amoroso en el contexto del bombardeo a Pearl Harbor, próximo en ese momento a cumplir sesenta años.
Haciendo un poco de historia al respecto, el 7 de diciembre de 1941 marcó un claro punto de quiebre para el curso de la Segunda Guerra Mundial, ya que llevó a los Estados Unidos a abandonar la neutralidad tras el ataque “sorpresa” del Imperio del Japón. El tema había sido tocado tangencialmente en filmes como De Aquí a la Eternidad (1953) o La Batalla de Midway(1976), pero sin duda fue Tora! Tora! Tora! (1970) el que lo hizo de manera mucho más central, siendo para muchos la película definitiva sobre Pearl Harbor.
El guion fue encargado a Randall Wallace, responsable previamente de dos producciones de cierta base histórica, como Braveheart (1995, aquí retro-análisis) yEl Hombre de la Máscara de Hierro(1999), valiéndole el primero de ambos incluso una nominación al Oscar y coincidiendo el apellido del personaje principal con el suyo.
Michael Bay, por su parte, venía para entonces de éxitos de taquilla comoLa Roca (1996) o Armageddon (1998), la cual sirvió como puente directo para que Ben Affleck pasara a formar parte del trío protagónico, aun cuando en algún momento se barajó (y descartó) la posibilidad de Matt Damon. Menos conocido era Josh Hartnett, aunque sí un actor juvenil en ascenso gracias a títulos como The Faculty (1998) oLas Vírgenes Suicidas(1999), quien se quedó con el papel por sobre Ashton Kutcher.
El caso de Kate Beckinsale fue el más conflictivo, por ser británica y porque era una total desconocida para Hollywood, mientras que en su país contaba ya casi ocho años de carrera cinematográfica desde su debut para Kenneth Branagh en Mucho Ruido y Pocas Nueces (1993). Bay la veía “demasiado perfecta” para el personaje que quería (quién lo diría con las actrices que a veces ha elegido), pero quedó convencido al verla actuar y, sobre todo, por lo bien que logró el acento americano, quedándose así ella con el papel para el que fueran descartadas, por ejemplo, Charlize Theron y Gwyneth Paltrow.
El rodaje fue problemático. Touchstone Pictures yJerry Bruckheimer Films se hicieron cargo de la producción, pero hubo permanentes choques entre Disney y Bay, que debió aceptar recortes presupuestarios a los más de doscientos millones de dólares que pretendía para el filme. El costo terminó siendo de ciento cuarenta y, aun así, era hasta el momento la película más cara de la historia. De hecho, y para poder llevarla a cabo, varios involucrados aceptaron pagos aplazados (es decir, condicionados a posterior recaudación) y hasta el propio Bay debió bajar sus exigencias.
Y no se terminaba allí. Además, Disney exigía una calificación para trece años en lugar de una R, lo que se contraponía con el carácter gráfico que el director pretendía para las escenas de combate, en las cuales quería un tono más cercano a Salvar al Soldado Ryan (1998, aquí retro-análisis). Un par de veces, incluso, se retiró del rodaje con visos de abandono definitivo, pero finalmente aceptó negociar, en parte, según manifestó, porque quería que los adolescentes vieran la película a fin que pudieran tomar conciencia visual de la verdadera significación de Pearl Harbor.
Buena parte del rodaje se realizó en las propias islas Hawái, donde la historia transcurre, pero también en las playas de Rosarito, Texas, donde se simularon con maquetas las escenas navales (mismo lugar en que se había montado el hundimiento del Titanic unos años antes). En cuanto a las que transcurrían a bordo, se filmaron principalmente en el portaaviones USS Lexington y otros barcos igualmente convertidos en museos, como el USS Constellation o el USS Texas.
Y fue fundamental, desde luego, el aporte de la Marina, que impuso incluso algunas condiciones en el guion (no querían llevarse otro chasco como con Marea Roja), entre ellas la de hacer más agradable y menos rústico al mayor Doolittle, referente histórico de la guerra en el Pacífico que en la película es interpretado por Alec Baldwin. Más aún: el estreno de la película tuvo lugar justamente en la base de Pearl Harbor el 21 de mayo de 2001 y, cuatro días después, llegaba al resto de los cines de Estados Unidos.
La Historia
Comenzamos en 1923 y en los campos de Tennessee, donde dos amigos de infancia comparten sus juegos y su amor por los aviones mientras sueñan con abatir alemanes. Sus nombres son Rafey Danny, teniendo el primero tendencia a proteger siempre al segundo, incluso de las agresiones de un violento padre que ha estado en la Gran Guerra y del cual ya nada volvemos a saber.
Ya de adultos e interpretados respectivamente por Ben Affleck y Josh Hartnett, estamos en 1941 y ambos forman parte de la fuerza aérea estadounidense. Por iniciativa de Rafe, acaban como pilotos voluntarios en Inglaterra, pues al parecer los ingleses no pueden solos contra los alemanes y necesitan a los americanos, todo ello mientras en las altas esferas se discute si Estados Unidos debería seguir neutral o sumarse de una vez por todas a la guerra que se está librando en Europa.
Deben pasar el examen de admisión y a Rafe se le complica por la vista, pero la enfermera Evelyn(Kate Beckinsale), después de pincharle el trasero, accede a hacerlo pasar y él está tan agradecido que termina habiendo romance. Pero pronto se ofrece para una misión en la Francia ocupada mientras Danny es enviado al Pacífico, más específicamente a Pearl Harbor y, por alguna razón, también Evelyn.
La cuestión es que Rafe es dado por muerto en acción, noticia que devasta tanto a su amigo como a su novia, cuya tristeza compartida hace que acaben juntos pero, como no podía ser de otra manera, Rafe no ha fallecido y a la larga se aparece por la base para encontrarse con la decepcionante noticia de que son pareja.
A partir de allí, la historia girará en torno al triángulo amoroso y se alternará con el juego político de la diplomacia y, por supuesto, con la guerra, pues no hay que olvidar que esta es una película que se llama Pearl Harbor y el ataque japonés tardará pero llegará, y cuando lo haga se convertirá en punto de quiebre…
Patriotismo y Clichés
Si algo define la carrera de Michael Bay, especialmente en los noventa y dos mil, es la dualidad entre éxito arrasador en taquilla y maltrato de la crítica. Convengamos que, como realizador, siempre le gustó apostar por lo obvio y es difícil que ello pueda caer bien a quienes busquen en el cine experiencias artísticas más elevadas. Abusa de los sentimentalismos, de los lugares comunes, de la propaganda patriótica (o, peor aun, patriotera) y… por supuesto, de las explosiones. Pero no se le puede negar que lo hace con habilidad.
Es entendible que una película como Pearl Harbor cayera mal no solo a los críticos, sino también a buscadores de rigor histórico o incluso a los veteranos de guerra con los que el filme, paradójicamente, busca congraciarse, pero que lo acusan de subsumir el horror de la contienda bélica en una banal historia de amor telenovelesca teñida a su vez de glamorosa nostalgia por los cuarenta.
Todo eso es válido, desde ya, y la película está por cierto repleta de imprecisiones históricas, como que Rafe caiga al mar en batalla aérea sobre el Canal de la Mancha cuando ya no se libraba allí ninguna para 1941 o que los pilotos japoneses luzcan bandanas con el sol naciente, modalidad adoptada algo más tarde. Ni qué decir del golpe de efecto barato de Roosevelt poniéndose en pie muy alegóricamente cuando la realidad es que para ese entonces, por mucha fuerza de voluntad que tuviese, ya no podía hacerlo.
La diatriba patriótica es permanente y puede llegar a ser irritante para quien no haya nacido bajo la bandera de barras y estrellas que ondea de manera insistente y en cámara lenta mientras ocupa la mayor parte posible del cuadro. Y, desde luego, no hay autocrítica alguna, ni tan siquiera intención de ayudar a entender las acciones del enemigo (lo cual tampoco significaría justificarlas)…
Los americanos son tan nobles que hasta llegan a lo ingenuo porque confían en los japoneses que, por el contrario, son desleales y traicioneros sin que se sepa por qué bombardean Pearl Harbor, salvo una fugaz y perdida referencia al embargo petrolero. Y cuando el bombardeo tiene lugar, se insiste de manera especial en los civiles como víctimas, a quienes no vemos, en cambio, durante el ataque americano contra Tokio (en el que se calcula que murieron unos cincuenta más cientos de heridos) ya que la cámara vuela tan alto como los aviones.
Ojo: no hay que olvidar que Pearl Harbor es de todos modos una película muy correcta, así que tampoco todos los japoneses son malos. Un piloto hace seña desde el aire a los civiles estadounidenses de que se echen al suelo y por allí anda también Yamamoto lamentando haber “despertado a un gigante dormido”, frase de la cual, aun cuando refleje en parte su pensamiento, no hay registro de que haya dicho, sino que fue puesta en boca del célebre almirante japonés por el filme ¡Tora! ¡Tora! ¡Tora! y replicada aquí como si tuviera rigor histórico. Por cierto, Pearl Harbor fue estrenada con cambios de guion para Japón; eso se llama marketing…
La escena de la batalla, con sus casi cuarenta y cinco minutos, es sin duda lo mejor de la película. La combinación de efectos digitales (obra de Industrial Light & Magic, de George Lucas) con otros más artesanales, como el uso de maquetas, funciona a la perfección y Michael Bay está en su salsa al entregar un increíble y vertiginoso espectáculo visual entre explosiones que aquí no necesita justificar (y que ayudan a que no se vean con precisión los detalles sangrientos no queridos por Disney) e impactantes tomas subjetivas montadas sobre bombas o torpedos, como también cámaras en mano que, con su movimiento frenético, aumentan las sensaciones de urgencia, angustia y nerviosismo.
Y como seguramente no era bueno hacer una película épica sobre una derrota, se muestran de manera tan estratégica como clichera algunas “pequeñas victorias”, como Rafe y Danny pilotando intrépidamente a lo Top Gun entre nubes de aviones japoneses y aprovechándose de la estupidez de sus enemigos para hacer que choquen entre sí engañándolos con acrobacias.
El peor y más insufrible lugar común, con todo, es el del cocinero afroamericano (Cuba Gooding Jr.) que, devenido por fuerza de las circunstancias en artillero, derriba una aeronave enemiga y lo festeja como si fuera un doble o un strike. La idea, claro, es que el orgullo de ser norteamericano excede todo color de piel y, de hecho, se da especial énfasis al momento en que el hombre es posteriormente condecorado.
Por cierto, el tema del racismo es abordado muy fugazmente al sernos presentado ese personaje, pero no vuelve a aparecer, como tampoco otro afroamericano. Es como si, atendiendo a las críticas que en su momento recibiera Steven Spielberg por no incluir un solo rostro de ese origen en Salvando al Soldado Ryan, se hubieran aquí prevenido introduciendo al menos uno.
Hablábamos antes de la cámara lenta y ese es un recurso que Bay tiende a usar seguido, aunque, claro, no es Brian De Palma ni Sam Raimi. El uso que hace de la misma es de lo más obvio, apareciendo en los momentos en que alguien llega o se va, como también para mostrarnos a quienes saludan desde tierra a los aviones que salen a defenderles o, por supuesto, con el ya mencionado flamear de la bandera al viento del Pacífico.
Triángulo Explosivo
La trama de amor es de lo más trillada, pues cuántas veces nos han contado la historia del que ha sido erróneamente dado por muerto y su pareja que inicia una nueva relación al creerlo así. Algunos diálogos dan vergüenza ajena de tan burdos, como cuando Evelyn le dice a Rafe “su mano está muy al sur de mi cintura” y él responde “estoy perdiendo algo de altitud”, todo mientras se supone que bailan en plan romántico.
Pero, extrañamente, y por esa magia indefinible que tiene Michael Bay, la historia del triángulo funciona y nos tiene pendientes. Es cierto que solo Beckinsale se destaca actoralmente mientras que Hartnett está correcto y Affleck muestra sus conocidas limitaciones, pero aún así hay una química especial entre los tres que construye una pequeña historia dentro de la gran historia al alternarse con las discusiones y el juego político en los niveles más altos, lo cual se hace de manera bien dosificada y sin que una trama opaque la otra. Eso sí: sabemos todo el tiempo que el triángulo solo podrá resolverse con la muerte de uno de los tres y así será pero, claro, no diré de quién…
De hecho, quizás sea justamente eso último lo que justifique la necesidad de los cuarenta y cinco minutos finales en los que la historia se estira hasta la “incursión de Doolittle”, que significó en abril de 1942 la primera respuesta aérea al ataque de Pearl Harbor, aunque también es una forma, claro, de que la película no acabe en derrota. Es en ese último tramo cuando Bay pierde el equilibrio entre las dos historias e incluso el personaje del mayor Doolittle (ya para entonces teniente coronel), interpretado por Alec Baldwin, cobra un protagonismo que se condice poco con la escasa participación que hasta allí había tenido.
Y ya que hablamos del elenco, el mismo tiene carácter coral y está tan lleno de figuras que, como suele ocurrir, la mayoría no tiene tiempo u oportunidad de lucimiento. Está Jennifer Garner como una de las amigas de Evelyn y un desaprovechado Dan Ayrkoyd como el ficticio capitán Thurman, lo mismo que el bueno de Tom Sizemoreque, eternamente condenado a papeles secundarios mayormente bélicos, da vida a un sargento que aparece muy poco. Más desarrollo tiene John Voight como el presidente Roosevelt, aunque el guion no le permite mucho por lo débilmente construido del personaje.
La música de Hans Zimmer es emocional y épica, aunque por momentos llega a ser cargosa y hay escenas que irían mejor en silencio. Y el tema final (There You´ll be), interpretado por Faith Hill, está compuesto por Diane Warren, eterna nominada y perdedora de los Oscar que repite aquí esa historia una vez más…
Valoración y Legado
Pearl Harbor no fue, como se pretendía, la nueva Titanic, pero sí un éxito al recaudar unos cuatrocientos cincuenta millones de dólares en la taquilla tras su estreno en los cines. Y, como decíamos antes que suele ser regla con los filmes de Michael Bay, la crítica, en general, la destrozó sin piedad. La paradoja queda perfectamente reflejada en que tuvo cuatro nominaciones al Oscar (canción original, efectos visuales, sonido y edición de sonido, que ganó), pero también seis a los infames Razzie, incluyendo peor película.
No es que no hubiera razón en muchos de los cuestionamientos y, si han leído hasta aquí, habrán notado la cantidad de defectos históricos, lugares comunes, actuaciones desparejas y diálogos impresentables a que he hecho referencia, pero aquel encarnizamiento puede considerarse hoy excesivo si se tiene en cuenta que Titanic adolece prácticamente de los mismos problemas. Y ya sé que, después de todo lo que he señalado, puede esto sonar extraño y hasta poco elegante pero, en el balance final, y aun con todo lo que tiene de burdo y esperpéntico, Pearl Harbor me gustó…
El secreto, claro, es tomarla como lo que es. Bay no pretende cambiar el mundo o redefinir el cine ni mucho menos promover una visión autocrítica a lo Oliver Stone sobre un pasado de Estados Unidos al que ve glorioso, luminoso y sin tacha. Nunca hará, seguramente, una película sobre Hiroshima o Nagasaki, pero seamos sinceros: ¿cuántos realizadores americanos supuestamente progresistas o rupturistas la han hecho? Las que existen abordan más el tema de la construcción de las bombas que el de las víctimas civiles en sí, un eterno tabú para Hollywood…
Entonces, si no vamos a buscar en Bay lo que tampoco le exigimos a los demás, hay que decir que logra, aun con todos sus clichés, contar una historia que es atractiva y funciona, lo cual no es poca cosa. El triángulo amoroso es efectivo y la escena de la batalla sencillamente impresionante. Quizás para muchos eso no alcance, pero en mi caso es suficiente para darle al menos un aprobado. Michael Bay es esto: se toma o se deja…
Por si gustan de este tipo de temática, les dejo abajo links a otros artículos de nuestra web que puedan interesarles. Hasta la próxima y sean felices…
Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a “El cómic de la semana”. Hoy destacamos Sherlock Holmes contra Arsène Lupin 1.
Los cruces entre personajes de distintos universos es algo tan antiguo como querido por los lectores de cómics. Desde el mítico Alien vs Predator, pasando por el loco El Castigador conoce a Archie hasta llegar al no menos estrafalario Batman/Tortugas Ninja, todo vale con tal de saciar nuestra insana curiosidad. Ahora le llega el turno a Sherlock Holmes contra Arsène Lupin, serie abierta en la que a través de varios tomos iremos viendo como colaboran estos dos titanes de la literatura de la mano de Denis-Pierre Filippi y Roger Vidal. El primer libro, con el subtítulo Tras la eternidad ya esta disponible en las estanterías de nuestras tiendas de confianza gracias a nuestros amigos de Norma.
El resumen de la editorial es el siguiente:El mejor detective del mundo y el ladrón más audaz de todos los tiempos unen sus fuerzas en la búsqueda de un objeto cuyo interior podría albergar el secreto de la inmortalidad. Juntos se enfrentarán a una adversaria de categoría, la condesa de Cagliostro, cuya edad se cuenta en centurias y cuya astucia los pondrá a ambos contra las cuerdas.
Hay un placer casi infantil en ver enfrentarse y luego colaborar a dos mitos literarios que representan formas opuestas de entender la inteligencia. Holmes es método, obsesión, lógica llevada hasta el extremo; Lupin es estilo, intuición, el arte de improvisar con una sonrisa. Este tomo presenta el inicio de una colaboración que, como mandan los cánones, empieza por un ligero enfrentamiento, para luego pasar a una colaboración mano a mano, mente a mente, en busca de enfrentar el siempre socorrido enemigo común. Cualquier excusa es buena para ver juntos a Sherlock y Lupin, y más si además el guionista los lanza a una aventura con aroma a folletín clásico, misterio victoriano y un punto esotérico que tan bien sienta a unos personajes como los que tenemos entre manos.
El planteamiento narrativo de Denis‑Pierre Filippi es muy inteligente. En lugar de forzar el esperado enfrentamiento del detective persiguiendo al ladrón, lo que hace es presentar en choque de inteligencias entre los dos protagonistas mostrando como se enfrentan con sus respectivas armas al desafío al que tienen que hacer frente. Asistimos a un duelo constante en el que Sherlock y Lupin se observan, se miden, viendo cómo cada uno intenta leer al otro como si fuera un enigma más mientras se embarcan en una tópica búsqueda del Santo Grial en pos de la inmortalidad. Una excusa argumental tan válida como otra cualquiera pero que sirve de motor eficaz para que Sherlock y Arsene se vayan retando hasta que descubran que sus métodos y personalidades son perfectamente complementarios para alegría de un lector entregado que se lo pasa de fabula viendo esa competición por ser el más listo.
En cuanto a los antagonistas, una vez que Moriarty esta muerto, no queda otra que buscar enemigos nuevos. Y con los tiempos que corren, nada mejor que enfrentar a estos dos maestros del ingenio con dos chicas jóvenes (o no tan jóvenes) que quieren tomar el relevo de Moriarty como grandes cerebros criminales. Es aquí donde destaca la condesa de Cagliostro, una antigua conocida de Arsene Lupin que se descubre como una amenaza de futuro de la que seguramente conoceremos más en tomos venideros.
A nivel de ritmo, Tras la eternidad no es un álbum que busque el impacto constante al que pueden estar acostumbradas las nuevas generaciones. Tiene una progresión continua, como esas novelas por entregas que te dejaban con ganas de la siguiente página, herencia pura de su semilla folletinesca. Filippi sabe dosificar la información y dejar pequeños cebos narrativos que apuntan claramente a que estamos ante el arranque de una serie, no ante una historia cerrada. Para algunos lectores eso puede resultar frustrante; para otros, es justo el aliciente que hace que el volumen funcione como primer acto de algo más grande.
Donde el cómic gana muchos enteros es en el apartado gráfico.Roger Vidal apuesta por un dibujo elegante, muy narrativo, que se lee con fluidez y que sabe recrear la atmósfera victoriana de finales del XIX. Sus personajes son expresivos, reconocibles y están llenos de pequeños gestos que refuerzan su carácter como por ejemplo la rigidez contenida que siempre luce Holmes frente a la pose relajada que muestra Lupin. El color, sobrio y bien modulado, acompaña ese tono entre lo aventurero y lo inquietante, y ayuda a que los escenarios —Londres, París, interiores cargados de sombra— respiren época y misterio.
La edición española, publicada por Norma Editorial, está a la altura del material. Se presenta en cartoné, con 96 páginas a color y un formato grande (23 x 30,2 cm) que permite disfrutar del dibujo de Vidal con comodidad. El papel es de buena calidad, la reproducción del color es correcta y el conjunto transmite sensación de cuidado editorial, aunque no hubiera estado de más incluir algunos extras como una breve semblanza de los autores. El precio de venta es de 24 euros.
En resumen, Sherlock Holmes contra Arsène Lupin. 1: Tras la eternidades un cruce muy disfrutón, consciente de su herencia folletinesca y respetuoso con sus personajes. No reinventa ni a Holmes ni a Lupin, porque ni lo necesita ni es lo que busca el lector. Lo que hace es colocarlos en una situación atractiva, los deja brillar y construye una aventura sólida y elegante en la que brilla ese constate enfrentamiento mental que tan bien sienta a los personajes. Estamos ante un cómic europeo de aventuras de la vieja escuela, del que cuesta no cerrar el álbum con una sonrisa… y con la mirada ya puesta en el siguiente volumen.
El cómic de superhéroes más vendido de todos los tiempos es el X-Men 1 de Chris Claremont y Jim Lee, cómic de 1991. Y justo en esa época, sin los medios actuales para hacer películas decentes de super-héroes, la industria optó por crear una serie de televisión animada muy exitosa, X-Men 92. Cinco temporadas contando lo más excelso del cómic que había cambiado el rumbo de los superhéroes para siempre. En 2024 Disney recuperó esa serie, esa joya, pero ya en 1997, porque habían pasado 5 temporadas y 5 años, claro está. Y es ahora cuando estamos a punto de ver cumplido un sueño y ver la temporada 2 de X-Men 97.
A continuación os dejo el enlace al artículo que hizo Pedro Pérez para Las Cosas que nos hacen felices en 2024 y luego, como no el tráiler de la temporada 2 de X-Men 97, cuyo estreno se espera para el 1 de julio de 2026. Además viene con subtítulos en español.
De un tiempo a esta parte existe una tendencia a reivindicar la figura de Nicolas Cage, un actor inmerso desde hace años en varios proyectos de medio pelo entre los que han emergido unas cuantas películas de culto. La última de ellas es Dream Scenario, película de 2023 que tenéis ahora en Filmin. Una joya que va mucho más allá de la figura de su protagonista.
Paul Matthews es una anodino y gris profesor de biología evolutiva en la universidad que convive con su mujer y sus dos hijas. De la noche a la mañana y sin explicación alguna, Matthews se convierte en una de las personas más conocidas del planeta al aparecer en los sueños de todo el mundo.
Dirige, escribe y monta el noruego Kristofer Borgli, autor que, gracias al éxito crítico de Dream Scenario, este año estrenará The drama, proyecto que cuenta con la dupla estelar de Robert Pattinson y Zendaya. Una película que espero con ansia tras la tan brutal como refrescante experiencia que supone dedicar hora y media de tu vida a ver esta lúcida sátira sobre el mundo en el que vivimos.
Porque no, lo más destacado de esta película no es Nicolas Cage, aunque haya sido el principal reclamo para acercarse a esta Dream Scenario. Cage es uno de los actores más peculiares de la historia del cine. Icono del cine independiente en los 80 y principios de los 90 (Birdy, Arizona Baby, Corazón salvaje), ganó el Oscar en 1995 por Leaving Las Vegas y, posteriormente, se convirtió en un héroe de acción con películas como La roca, Cara a cara, Con Air o 60 segundos. Tras un periodo con películas que buscaban (y conseguían) el respeto crítico (Adaptation, El señor de la guerra, Los impostores), su carrera cayó en una espiral de continuos proyectos hechos con dos duros de los que han emergido algunas de las principales películas de culto de los últimos años. Hablo de Pig, esa John Wick con cerdo trufero; de Longlegs, con su icónico y aterrador villano, y de Mandy, donde se convierte en un alucinado caballero andante que busca vengarse de los que mataron a su mujer motosierra en mano.
Personajes muy distintos a los que Cage siempre se entrega al 100%, ya sea con una expresividad extrema o, como en el caso de Dream Scenario, la contención que ofrece una persona sin nada que destacar.
Paul Matthews no es el típico perdedor de película hollywoodiense. Es un profesor de universidad y un experto en biología evolutiva. Está casado, tiene dos hijas y una bonita casa. Pero habla continuamente de un libro del que no ha escrito ni una sola palabra, la relación con su mujer carece de deseo y sus hijas no le hacen ni caso. Está calvo, fofo y no es que sea muy atractivo.
En definitiva, Paul Matthews es un hombre como cualquier otro. Con sus miserias, su gente que le quiere y sus deseos de ser alguien más de lo que es.
Y, en un mundo viral en el que cualquiera puede hacerse famoso por cualquier cosa, nuestro protagonista lo consigue sin pretenderlo, simplemente apareciendo en los sueños de todo el mundo.
Al contrario de lo que se pueda pensar, esta no es una película que aborde el mundo de los sueños al estilo del Origen de Christopher Nolan. Es una metáfora de como la fama le puede sobrevenir a cualquiera, para bien o para mal.
Porque el pobre Matthews se cree que su fama es merecida e incluso intenta aprovecharse para sacar adelante ese libro del que jamás ha escrito una sola palabra. Y asistimos a un curioso fenómeno fan y a una visión bastante rastrera de como las grandes empresas se aprovechan de esta situación.
Todo esto suponiendo que Matthews es famoso sin hacer prácticamente nada, pero ¿Qué ocurriría si hiciera algo malo?
Para responder esta pregunta, tendrías que ver esta inteligente película que incluso se atreve a diseñar una metáfora sobre la cancelación de un hombre blanco y heterosexual en Estados Unidos. Sorprende la frescura de una propuesta en la que es imposible adivinar los giros de guión que el director y guionista nos ofrece.
En definitiva, Dream Scenario es una brillante comedia negra que utiliza una premisa disparatada como metáfora sobre el mundo de hoy. Es entretenida, sorprendente y tan divertida como terrorífica. No os la perdáis.
Según un nuevo rumor, Marvel Studios está volviendo a trabajar en un spin-off de Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos en forma de serie, que girará en torno a un grupo de personajes clave de la película de 2021.
Desde 2021 se ha hablado de un spin-off de Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos, y muchos creían que acabaría convirtiéndose en Wonder Man, una serie coprotagonizada por uno de los personajes más destacados de la película, Trevor Slattery interpretado por Ben Kingsley, pero parece que no ha sido así.
Llevamos tiempo oyendo rumores sobre una serie relacionada con los Diez Anillos que giraría en torno a la organización criminal de El Mandarín. Ahora, Daniel Richtman informa de que Marvel Studios tiene de nuevo un proyecto de los Diez Anillos en desarrollo.
La escena postcréditos de la película preparó el terreno para que Xialing, interpretada por Meng’er Zhang, retomara el relevo de su padre, Wenwu. Es difícil decir si ese grupo realmente necesita una serie completa dedicada a ellos, especialmente cuando podría decirse que serían mejores antagonistas en Shang-Chi 2. En cualquier caso, si esta serie sale adelante, esperamos que el propio Shang-Chi tenga un papel importante en ella.
Al igual que Eternals, Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos se estrenó en un momento en el que, debido a la COVID, los cinéfilos aún se mostraban reticentes a acudir a los cines. A pesar de ello, recaudó la impresionante cifra de 432,2 millones de dólares en 2021.
Casi cinco años después, seguimos esperando volver a ver a Shang-Chi en acción. Afortunadamente, Simu Liu figura entre los confirmados para Vengadores: Doomsday. Aun así, hubo un momento en el que parecía que el personaje sería el protagonista central de la Saga del Multiverso, pero los planes cambiaron, y es probable que actualmente los Diez Anillos de Shang-Chi ya no tengan vínculos con Kang.
Y para enredar todo aún más, no queda claro si este spin-off vendría en forma de serie, como se pretendía en un principio, o como secuela en forma de película, ya que el propio Simu Liu ha dicho esto sobre una futura segunda película:
«Diré esto. Definitivamente va a suceder, probablemente debería empezar por ahí»
«La gente, ya sea en línea o en persona, me pregunta todos los días y me dice todos los días lo mucho que disfrutaron de la primera película y lo especial que fue ese momento. Y creo que hay muchísima buena voluntad, y lo agradezco profundamente».
«Así que, por favor, sabed que si alguna vez me habéis enviado un mensaje, si alguna vez me habéis preguntado por una secuela o simplemente os habéis puesto en contacto conmigo de cualquier forma, me lo tomo muy en serio y os lo agradezco de verdad»
«Creo que hablo en mi nombre y en el de Destin [Daniel Cretton], nuestro director, cuando digo que estamos más que emocionados por volver a ponernos manos a la obra».
Después de una temporada llena de emoción y momentos de mucha tensión que construyeron un conflicto de una escala nunca antes vista en la serie, el final de temporada de Invencible logra ser el cierre perfecto para el conflicto que involucra a los seres más poderosos del universo, dejando a los personajes en una situación entre la espada y la pared que no podrán evadir.
La batalla emocional
Después de los primeros seis capítulos de Invencible, todo estaba llegando a un punto de no retorno donde el conflicto era más que inevitable, dejando todo preparado para una batalla colosal. Y si bien ello ocurre y es uno de los mejores momentos de toda la serie, lo que más destaca del capítulo y lo hace especial es cómo, a pesar de toda la acción, se toma el tiempo de desarrollar a sus personajes.
En el episodio 7, antes de la gran batalla, conocemos más a cada miembro de la Coalición de Planetas junto con los miedos y dificultades que enfrentan. Vemos que no son simples peones en un tablero, sino personas que tienen mucho que perder y cuya responsabilidad sobre sus hombros los supera enormemente.
Esto le da un giro a los momentos de acción. Conocemos las convicciones de todos, pero más que nada sus dudas: las de Mark (Steven Yeun) sobre si sobrevivirá, las de Omni-Man (J.K. Simmons ) sobre si todo ha valido la pena a pesar de haber traicionado a su raza entera, o las de Thadeus sobre si eliminar a todos los viltrumitas o existe aún salvación para ellos. Esto hace que la guerra no tenga solo un peso de poder, sino también uno sentimental. Y que cada golpe, muerte o momento de peligro se sienta mucho más importante. La serie se toma el tiempo de que entendamos y nos encariñemos con los personajes para lograr que, aunque todo sea a una escala gigantesca, puedan sentirse cercanos.
En el episodio final de la temporada esto se nota aún más. Si algo ha caracterizado a Invencible en sus finales de temporada es que todo conduce a una resolución con acción; todo se construye para tener el gran enfrentamiento contra el villano de la temporada. Pasó con Omni-Man, con Levy y con Conquest. Pero en esta ocasión se decidió tomar otro rumbo, uno donde se pone el foco a las consecuencias. Vemos a nuestros protagonistas perder y, a diferencia de la primera temporada, no queda ninguna gran esperanza de que la situación se revierta.
La serie hace un trabajo de guion excepcional. Pasamos del capítulo anterior, donde Mark logró hasta destruir un planeta, pero aun con eso y su demostración de fuerza, lo más interesante sigue siendo su parte humana. Lo vemos tener miedo. Durante todo el capítulo vemos su temor a que Thragg llegue a la Tierra y mate a todos sus seres queridos, y esto crea un final de temporada increíble, puesto que humaniza tanto al protagonista que es imposible no sentir su miedo y preocupación.
Todo esto conlleva a que las acciones de Invencible sean entendibles y cómo, aunque no sea lo normal dentro de las historias de superhéroes, acepta que perdió y que no tiene ninguna oportunidad, dejándolo en un punto donde no había estado antes, terminando de desarrollar su etapa más violenta y aprendiendo que puede controlarse y tomar decisiones inteligentes más allá de matar y resolver todo a los golpes.
El paso de la destrucción
La acción es una de las mejores partes no solo de la temporada, sino de la serie entera. En el capítulo 7 se da la confrontación definitiva entre la Coalición de Planetas y los viltrumitas. Todo se junta con los personajes más poderosos conocidos contra la raza más fuerte del universo.
Un problema constante de los enfrentamientos entre personajes tan poderosos es que se pierde un poco el valor sentimental de la escena, pero en este caso no es así. La batalla tiene el estilo característico de Invencible: visceral, crudo y con bastante gore, pero además construye la tensión desde un primer momento. Se establece cómo los protagonistas están en desventaja y cómo en cualquier momento podrían morir, haciendo la escena bastante tensa, más aún con la presencia de Thragg, el cual está presente pero no participa. Esto hace sentir aún más el peligro de su personaje, ya que aun sin él los protagonistas están perdiendo; con él en combate todo estaría completamente perdido.
A cada personaje se le da su momento de brillar y vemos interacciones muy interesantes, en especial entre Allen y Zoe, quienes han tenido una gran dinámica a lo largo de la temporada y verlos batallar juntos es bastante entretenido.
También vemos hasta qué punto Invencible ha evolucionado, siendo capaz de contener prácticamente a cualquiera de los viltrumitas que están en la batalla. Todos se complementan a la perfección, dando un dinamismo diferente en esta pelea, puesto que más que un enfrentamiento de uno contra uno, como normalmente sucede en Invencible, tenemos una batalla completa con varios combatientes, obligándolos a interactuar entre sí y siendo esto un gran añadido bastante refrescante para la acción de la serie.
En uno de los momentos más impactantes de la serie, la acción llega a un punto masivo de destrucción detonando en la destrucción de Viltrum, siendo un momento que impacta tanto por la escala como por su significado y funcionando como el clímax del desarrollo de los protagonistas hasta el momento, donde rechazan por completo su naturaleza.
Toda la escena lleva un ritmo magnífico y se da el tiempo de mostrar tanto la epicidad como las complicaciones del momento, siendo una de las escenas mejor escritas de toda la serie.
El mejor villano de la serie
Thragg (Lee Pace), a pesar de que a lo largo de toda la temporada no había tenido intervenciones muy marcadas, venía construyéndose poco a poco como una amenaza enorme y alguien cuya manera de mantenerse al margen de la batalla parecía más un tema de ego que de miedo.
En el episodio 7, todas las dudas sobre si podía llegar a ser uno de los mejores villanos de la serie quedaron completamente zanjadas. Se muestra como un villano al que los protagonistas no pueden enfrentar, no por alguna situación de la trama o porque no puedan llegar hasta él, sino simplemente porque no están a su nivel.
Desde la temporada uno hemos visto el poder de los viltrumitas empezando con Omni-Man, el cual causó una destrucción masiva en su pelea contra Invencible. Eso nos dio a entender que, si quisiera destruir la Tierra, lo lograría sin una oposición real.
Conocemos que Thadeus es el líder de la Coalición de Planetas y uno de los viltrumitas más viejos, quien logró matar al antiguo emperador. Durante cuatro temporadas vemos cómo Invencible creció y es capaz de plantarle cara a cualquier viltrumita e incluso eliminar a uno de los más fuertes como Conquest. Aun con todo eso, ninguno logró hacerle siquiera un rasguño a Thragg.
La amenaza de Thragg se siente porque es intocable. Tenemos personajes con la suficiente fuerza para destruir planetas y personajes con armas de energía infinita, y aun con eso ninguno logró sacarle aunque sea una gota de sangre. Y esto, lejos de hacerlo aburrido, lo vuelve aún más interesante, porque podría matarlos a todos fácilmente y destruir a la Coalición, pero cree que todos están por debajo de él y no necesita ensuciarse las manos, lo que lo convierte en un personaje sumamente soberbio y esa misma soberbia es justamente la causa de sus derrotas.
Thragg no es interesante solo por su nivel de poder, sino porque es imperfecto. Aunque logra derrotar a los cuatro viltrumitas de la Coalición, su imperio perdió aún más. Pudo detener fácilmente todo antes de que siquiera empezara, pero no lo hizo por soberbia, lo que deja ver que no es un buen líder y que en realidad no busca lo mejor para su pueblo, sino únicamente más poder y fuerza.
Eso hace que este sea su punto débil y la forma en la que puede ser derrotado, aunque no físicamente, siendo una dinámica muy interesante y que no solo se basa en el poder.
Al igual que en el episodio 8, vemos otra faceta de él, lejos de la batalla, donde tiene una faceta más calculadora y sabe que no puede ganar del todo, obligándose a tener que hacer un trato con Invencible y usando la manipulación y la estrategia para lograr sus objetivos, lo que lo hace un villano mucho más inteligente que el promedio, además de peligroso, ya que no solo causa destrucción aleatoria, sino calculada, convirtiéndole ello en un peligro constante.
Invencible, en su temporada 4, logra llegar a una catarsis tanto narrativa como emocional y sigue la ruta de no ser una historia centrada únicamente en la acción vacía, sino una donde lo principal es el desarrollo de los protagonistas y cómo estos se enfrentan incluso a dilemas existenciales alejados del heroísmo, centrándose más en su valor como personas.
Esa es una característica que eleva a la serie al siguiente nivel y que, a su vez, deja las bases para una continuación mucho más emocional y que no se guardará nada en la deconstrucción de sus personajes.
Sin duda, la temporada 4 de Invencible mantiene el nivel de sus antecesoras, posicionándose como uno de los mejores productos de superhéroes del momento.