Reseña de La Cruzada del Infinito (Colección Jim Starlin 11 y 12)

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Introducción

Con los tomos 11 y 12 de la Colección Jim Starlin Panini Cómics finaliza la reedición del material de Starlin para la Marvel de los noventa. En particular, estos dos tomos contienen la tercera y última parte de la popularmente conocida como La Trilogía del Infinito. Se trata de La Cruzada del Infinito, serie limitada de 6 cómics, tres de ellos publicados en el tomo 11, La Cruzada del Infinito: Primera Parte y los otros tres en el tomo 12, La Cruzada del Infinito: Segunda Parte.

La estructura de La Cruzada del Infinito

A diferencia de las otras dos partes de este Trilogía Cósmica, El Guantelete del Infinito y La Guerra del Infinito, La Cruzada del Infinito se ha recopilado en dos tomos. La razón es el material complementario, que añade matices e información para comprender mejor a cada uno de los cómics que componen el evento central. Te hablo de Warlock Chronicles #1-#3 (93) y Warlock And The Infinity Watch #18-#19 (93) USA, contenidos en el tomo 11, y Warlock Chronicles #4-#5 (93) y Warlock And The Infinity Watch #20-#22 (93) USA colocados en el 12. Un evento de esta magnitud tocó a multitud de cabeceras del Universo Marvel pero, al ser Jim Starlin el guionista de las mencionadas, son las que mejor están encajadas dentro de La Cruzada del Infinito y las verdaderamente importantes, como ya ocurriera con La Guerra del Infinito.

Si bien uno no deja de tener la impresión que aquí empiezan a verse los síntomas que conducirán a la debacle de Marvel, en el 96. A saber, la tendencia a inundar el mercado de títulos de dudosa calidad y alrededor de sus eventos, para ahogar a la competencia y sacarles los cuartos a sus lectores. El ejemplo es Warlock Chronicles. Si ya Starlin tenía Warlock And The Infinity Watch para tratar a sus personajes favoritos, en paralelo a sus sagas cósmicas, ¿qué necesidad había de un segundo título, en el que manejar sólo a Warlock y Thanos? Eso le obligaba a distribuir sus plantamientos entre una y otra colección, alargándolos innecesariamente. Si bien Starlin es mucho Starlin y aguanta el tirón, la diversificación de cabeceras lo debilita. Por no decir que los dibujantes de Warlock Chronicles, Tom Raney y Kris Renkewitz, son de una calidad cuestionable. En mi opinión, no son de los peores dibujantes de los 90, pero tampoco sus trabajos son maravillas. Simplemente aguantan el tipo al intentar plasmar al papel las ideas de Starlin, en un título que no pasará de los 8 números. Como he dicho al principo, Warlock Chronicles es el reflejo de una Marvel que empieza a estar más interesada en vender como churros que en ofrecer productos de calidad.

¿De que va La Cruzada del Infinito?

Si en La Guerra del Infinito el adversario era el Magus, la parte malvada de Adam Warlock, en La Cruzada del Infinito la parte bondadosa del mismo, la autoproclamada Diosa, es el enemigo a combatir. La Diosa encarna el bien llevado a tal fanatismo que no tendrá reparo en tratar de exterminar toda vida en la galaxia para alcanzar una enfermiza armonía cósmica.

Para lograrlo, La Diosa se servirá de Los Cubos Cósmicos, arrebatados al Magus en La Guerra del Infinto, para manipular las mentes de muchos de los superhéroes Marvel, haciéndoles creer que es una especie de nuevo Mesías, que busca traer la paz al Universo. Por ello se acercará a los personajes que poseen una mayor firmeza en sus convicciones, también a los que han tenido experiencias con entidades místicas o rigen sus vidas por un credo.

Esto provoca una especie de guerra religiosa entre la comunidad superheróica. Por un lado los conversos de La Diosa y, por otro, los no conversos, entre los que se encuentran Warlock y Thanos. Estos son los únicos que llegan a comprender las intenciones de La Diosa, por lo que serán los responsables de detenerla.

Valoración personal de La Cruzada del Infinito

Se podría decir que La Diosa es una villana a la medida de Starlin, dada su predilección a la crítica de los fundamentalismos religiosos, a raíz de las experiencias en su niñez. Además de mostar que los extremos se tocan y son igual de peligrosos. Si el Magus era la parte oscura de Warlock, que pretendía sumir el cosmos en una visión retorcida de si mismo, La Diosa pretende hacer lo mismo pero a la inversa. Considera que la vida está tan corrompida que la única forma de purificarla es acabar con todo para volver a empezar con sus conversos. Por lo que es tan peligrosa como el Magus o más. Porque, en su maldad, el Magus podía ser más previsible, mientras que La Diosa, al disfrazar sus intenciones, el genocidio universal, a través de lo que muestra a sus fieles, el deseo de una paz cósmica, puede engañar con mayor facilidad. Al final no es mejor que el Magus.

A favor de Starlin hay que decir que no trata de polarizar las dos posiciones, creyente y no creyente. Así nos encontramos personajes como La Bestia o La Antorcha Humana que se describen como creyentes pero no han sido escogidos por La Diosa y otros, como Silver Surfer o Thor, que consiguen escapar de su influencia. Probablemente el problema de Starlin es la cantidad de personajes que tiene que manejar en esta saga, lo que hace que se resienta su crítica al fanatismo religioso. Aparte, dicha crítica queda algo desdibujada porque los personajes que aceptan seguir a La Diosa lo hacen por control mental, no voluntariamente. Pero es que los que no lo hacen, no acaban mejor porque son objeto de los tejemanejes de Warlock y Thanos para detener a La Diosa.

Así que, los superhéroes en general son incapaces de lidiar con el problema. Son utilizados en un bando y en otro a favor de los personajes marginados de Starlin. Personajes de moral más ambigua, que viven a su aire, lo que los coloca en una posición privilegiada a la hora de juzgar todo tipo de religiones y de política. Marca de la casa de Starlin, que sigue manteniendo en la actualidad, frente a la tendencia a la militarización y a la excesiva politización de los superhéroes en general. Como dirá Thanos al final de esta historia, las respuestas siempre están en cada uno, no en partidos políticos o en instituciones religiosas. De ahí la constante búsqueda de conocimientos de este personaje, para no errar en sus decisiones. Aparte de que Thanos, al igual que Warlock, es un ser que se rige por la razón. Si bien ambos tienen una faceta emocional, han aprendido a saber dejarla al margen cuando es necesario. No son seres amorales pero no dejan que la moral les condicione. Probablemente en eso reside el atractivo de estos dos personajes. Producen atracción y repulsión a partes iguales, al recordarnos que, dada la tendencia del ser humano a los extremos, se han de intentar tomar  decisiones con la cabeza fría, aún sabiendo que no siempre se nos apreciará por ello. Algo claramente ejemplificado en Warlock. Salva a La Tierra a consta de manipular a sus compañeros superhéroes, lo que genera su antipatía.

En lo que se refiere al dibujo, aparte de lo comentado sobre Warlock Chronicles, en The Infinity Crusade tenemos a un cumplidor Ron Lim y en Warlock And The Infinity Watch Angel Medina se alterna con Tom Grindberg. El primero sigue siendo muy bueno, del segundo mejor olvidarse. Así que si no eres muy exigente en el apartado artístico y te gustó La Guerra del Infinito, La Cruzada del Infinito te agradará. ¡Acercate a la saga que supuso la despedida de Starlin de los grandes eventos de Marvel!

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el autor

Friki del Cómic en particular y de la Cultura Pop en General, Administrador y Bloguero de Las Cosas que nos hacen felices. Licenciado en Filosofía, Máster en Gestión Cultural. Diplomatura en desarrollo WordPress, Social Media Manager, Community Manager, Content Manager y Bloguero de una Institución Cultural Universitaria y miembro fundador del blog de Cultura Pop DYNAMIC CULTURE (www.dynamicculture.es). Cursos de S.E.O., Analítica Web, Community Manager y Marketing de Contenidos. Siempre aprendiendo y tratando de encontrar mi lugar en la vida, intentando disfrutar con lo que hago para que merezca la pena.

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