Muy buenas. Cón Marvels: Código de Honor una vez más vuelvo al universo Marvels que Kurt Busiek y Alex Ross dieron forma hace ahora 25 años. Posteriormente a ese bombazo que supuso ver a nuestros héroes desde otro prisma, el ojo de la cámara de Phil Sheldon para ser más precisos. ¿Que no sabes de lo que hablo? Pues te dejo aquí reseñas de todo lo que ha sacado Panini relacionado con dicho universo y nos ponemos al lío.
- Reseña de Marvels, la obra maestra de Kurt Busiek y Alex Ross.
- Reseña de Marvels: El ojo de la cámara de Panini. El regreso de Phil Sheldon.
- El cómic de la semana: El Proyecto Marvels, de Panini.
- Reseña de Marvels: Ruinas, de Panini.
- Reseña de Marvels Epílogo, de Panini.
- Reseña de Instantánea Marvels: El Hombre Submarino.
Como podéis observar me ha interesado todo lo que se ha ido sacando de Marvels, un evento del que desconocía que hubiese tanto, si bien el de Epílogo o la miniserie de Instantánea Marvels son de nuevo cuño.
Ahora que hemos llegado al final con Marvels: Código de Honor, si me preguntáseis si merece la pena hacerse con esta Colección Marvels, yo no dudaría, diría que si rotundamente. Pese a algún altibajo como El ojo de la cámara (para mi gusto el más flojo de esta colección) lo relacionado con Marvels ha satisfecho mis impresiones. Tenía dudas si con tanto experimentar con lo mismo se notaría un hartazgo pero después de disfrutar de este último Código de Honor puedo decir que la colección se cierra con un más que aceptable sabor de boca, eso si excluímos la miniserie de Instantánea Marvels, la cual no me está entusiasmando ya tanto. Cuando acabe es muy posible que os traiga una valoración general para cerrar estos artículos dedicado a Marvels y sus 25 años.

Código de Honor.
Este cómic lejos de ser una secuela de Marvels como si lo es El ojo de la cámara, sigue expandiendo la idea de seres humanos corrientes que asisten a las proezas de los seres que conoceremos como prodigios. Pero además, a nuestros protagonistas en mayor o menor medida la aparición de estos seres les provocan una repercusión crucial en sus vidas. Fue el caso de Phil Sheldon y lo es ahora con Jeffrey Piper, un policía de uniforme de la ciudad de Nueva York. Piper en su día a día vivirá momentos importantes de la Marvel del siglo pasado, sucesos como la llegada de Fénix Oscura, las Secret Wars o la caída de los Mutantes. Y la llegada de un justiciero. El Castigador. Julián Clemente en el extraordinario epílogo refleja pues tras analizar los eventos a los que asiste nuestro protagonista, que la historia que acontece en Código de Honor transcurre a lo largo de dieciocho años, a saber de 1974 a 1992.
Lo que más me ha llamado la atención en esta ocasión es la historia de nuestro protagonista. Un policía muy humano que en una situación extraordinaria empieza a verse superado. Momentos que determinarán su vida los encontramos cuando conoce a Kingpin y este le lanza un billete. O igualmente importante es la aparición del mafioso Jake Vicuna. Estos encuentros, junto a la de los prodigios llevarán a nuestro protagonista a tocar fondo. Me parece muy bien llevada la bajada a los infiernos del agente Piper.

La parte creativa.
En esta ocasión el guion correría a cargo de Chuck Dixon. La verdad es que se nota su impronta. Ligado a la colección del Castigador, esta historia con tintes urbanos nos suena por todos lados a la pluma del escritor. En la parte artística tenemos a Tristan Shane y Brad Parker. He de decir que me ha sorprendido gratamente. Código de Honor sigue la estela de Marvels y busca autores que se asemejen a Alex Ross, un dibujo que se caracteriza por el fotorrealismo como ya os hemos referido en alguna ocasión.

Conspiración.
No quería terminar esta reseña sin avisar de que el cómic viene con sorpresa y es que el tomo contiene los cuatro números de Código de Honor y los dos números de otra miniserie que tiene por título Conspiración, escrito por Dan Abnett y dibujado por Igor Kordey. Es una historia muy curiosa en cuanto está escrita a finales de los 90 cuando abundaban las teorías de las conspiraciones en la televisión con Expediente X por bandera.
Nuestro protagonista en esta ocasión es Mark Ewing, un periodista del Daily Bugle que descubre durante una batalla de Spiderman en las oficinas del periódico, unos archivos con fotos e investigación de un antiguo reportero del Bugle que desaparecío años atrás.
Ewing topará con Control, una organización secreta en la que encontramos figuras militares, y conocidos del universo Marvel como Howard Stark o Bolivar Trask. La conspiración con la que Ewing se topa afecta a la génesis de superhéroes que nacen de accidentes como Spiderman, Hulk, Daredevil o los mismos 4 Fantásticos.
Sin duda alguna es una historia atractiva que no desmerece para nada respecto a la protagonista Código de Honor.
Valoración final.
Temía que pudiese haber cierto hartazgo por mi parte ahondar este cómic en el universo de los prodigios desde el prisma de la gente común. De hecho el prólogo de Julián Clemente no es de los más entusiastas:
«En el camino quedó claro que, aunque mantuviera parte del espíritu de Marvels, aquello ya no era Marvels. Ni Jeffrey Piper tenía mucho que ver con Phi Sheldon, ni los dinosaurios en Manhattan de Marvel Team-Up podían compararse con «La Trilogía de Galactus». Y desde luego que el equipo creativo armado por Converse se parecía bien poco a Busiek y Ross, más allá de las buenas intenciones.»
Pero he disfrutado mucho con la historia. El personaje principal Jeffrey Piper se nos muestra muy interesante, la evolución del personaje me ha conmovido y llamado la atención. Además el dibujo me ha parecido una delicia, espectacular, luciendo algunos superhéores realmente bien.
No puedo más que recomendar esta Colección Marvels. Con algún altibajo como puede ser El ojo de la cámara y alguna historia de Ruinas, la colección va sobrada de calidad con el original Marvels y esa otra joya que es El Proyecto Marvels, de Ed Brubaker y Steve Epting.

Un saludo y sed felices.



