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Crítica de Los instigadores. Un intento de modernizar las buddy movies que acaba perdiéndose en su propia intrascendencia

Apple TV+ sigue en su empeño de ofrecer a sus suscriptores largometrajes de calidad que puedan ser el complemento perfecto de las grandes series que ofrece la plataforma. Pero es un afán en el que no está teniendo demasiada suerte. A pesar de contratar a grandes nombres como Martin Scorsese o Ridley Scott para hacer Los asesinos de la luna y Napoleón, los resultados de dichas cintas no han sido todo lo buenos que se esperaban. Tampoco ha habido suerte intentándolo con películas más “palomiteras” como Argylle o Ghosted. Es más, la única película de Apple TV+ que se puede considerar que sobresale de la media es la entretenida Tetris.

Pero Apple no se rinde y vuelve a la carga, esta vez con Los instigadores, película protagonizada por dos nombres importantes como son Matt Damon y Casey Affleck y con dirección de Doug Liman. El guion corre a cargo del propio Casey Affleck y de Chuck MacLean y nos presenta una historia que busca ofrecer una revisión acorde a los tiempos modernos de las típica buddy movies de los ochenta y noventa (Límite 48 horas, Tango y Cash, Arma letal o Dos policías rebeldes).

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Rory y Coby, dos pobres desgraciados que van a morder más de lo que pueden tragar

El resumen que ofrece la plataforma de la película es el siguiente: Rory (Damon), un padre desesperado, y Coby (Affleck), un ex presidiario, se ven obligados a aliarse para cometer un atraco. Cuando todo se tuerce, hacen equipo con un cómplice inesperado, la psicóloga de Rory, para escapar de la policía, unos funcionarios corruptos y un capo vengativo.

Los instigadores pretende ser una comedia de acción con algunos elementos de crítica social (sobre la corrupción política o la decadencia de la clase obrera estadounidense), pero se queda en poco más que un intrascendente entretenimiento de verano para paladares poco exigentes. Es cierto que tiene algunas escenas de acción espectaculares, como la persecución del coche de los protagonistas por las calles de Boston con todos los cuerpos policiales de la ciudad detrás de ellos, pero el resto de elementos de la película, o no están bien construidos, o no logran acertar con el tono.

El guion es muy plano, sabiéndose en todo momento lo que va a ocurrir, sin que haya prácticamente ninguna sorpresa. Sabemos desde el primer momento quienes son los malos y quienes son los pringaos que acaban siendo los buenos. La aportación de un tercer personaje, la psicóloga, aunque pueda ser graciosa, acaba siendo un tanto cargante, amen de que tampoco es que sus motivaciones para unirse a la pareja protagonista estén más definidas de “porque mola”.

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Los ladrones cogen de rehén a la psicóloga de Rory

Sin un guion con fuerza, todo queda supeditado al trabajo y la química de los protagonistas. El alma de las buddy movies es tener a dos personajes en principio antagónicos que acaban amigándose para resolver una situación imposible gracias a que terminan uniendo fuerzas y siendo los mejores amigos. Por eso parece buena idea que esta película esté protagonizada por Matt Damon y Casey Affleck, dos buenos actores que además son amigos en la vida real. Recordemos que la película está producida por el estudio Artists Equity, sello creado por Matt Damon y Ben Affleck (hermano de Casey), así que todo queda en familia. Pero a pesar de estos precedentes, los dos actores ofrecen un trabajo plano y aburrido, sin casi química entre ellos. Damon se pasa toda la cinta con la misma cara de estreñido, mientras que Affleck, de tanto pretender ser gracioso acaba siendo cargante.

Al menos el panel de actores secundarios de la película está muy bien, con nombres como Alfred Molina, Ron Perlman, Toby Jones o Ving Rhames. Siempre que estos actores aparecen en pantalla sube el interés. Lo malo es que sus papeles están muy desaprovechados en pos de dar mayor peso a los grandes protagonistas.

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Ron Perlman da vida a un alcalde de Boston corrupto y sinvergüenza

La elección de Doug Liman como director parecía a priori una gran elección. Liman ha trabajo en cintas como El caso Bourne, Sr. y Sra. Smith, Al filo del mañana o el reciente remake de Road House. De profesión: duro. Todas son películas que brillan por su manera de poner en escena grandes escenas de acción sin descuidar la historia y con un encomiable sentido del ritmo. Pero todo eso brilla por su ausencia en Los instigadores. Desde el principio parece que nos hemos subido a un tren de mercancías sin frenos en el que las escenas se van sucediendo sin ton ni son mientras vemos a unos protagonistas que quieren parecer graciosos a base de ser incompetentes.

En resumen, Los instigadores pretende ser una gran comedia de acción que se queda a medias en todo lo que intenta, así como en mero divertimento veraniego. Sí, tiene alguna escena de acción espectacular y momentos divertidos, pero la química entre sus protagonistas no acaba de funcionar (algo fundamental en una buddy movie), la historia es demasiado predecible y los momentos de crítica social aparecen demasiado remarcados. Es una película perfecta para ver en una calurosa noche de verano, sin pensar demasiado ya que tan rápido como la veamos, nuestro cerebro la olvidará sin más.

Juanjo Avilés
Juanjo Avilés
Licenciado en periodismo, apasionado de los comics, las (buenas) series de televisión, el cine, los videojuegos y los juegos de mesa... vamos, soy un frikazo total, siempre a vuestro servicio.
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