Continuamos analizando la segunda temporada de Fundación e ingresamos ya a la segunda mitad de la misma con una entrega titulada Por qué los Dioses crearon el Vino. Es el sexto episodio y arroja interesantes revelaciones sobre el pasado de Hari Seldon que le dan un origen más oscuro que en los libros. La serie, creada por David S. Goyer e inspirada en la célebre saga de Isaac Asimov, es emitida por Apple TV+.
Bienvenidos una vez más, psicohistoriadores, a analizar una nueva entrega de Fundación. Nos toca hoy analizar el sexto episodio de la segunda temporada que, de manera brillante, nos aleja de Asimov pero nos acerca al mismo tiempo y, de modo especial, da a Hari Seldon un origen mucho más oscuro que nos ayuda a entender su personalidad.
Hober Mallow no tiene idea de dónde se halla, en tanto que Poly y Constant ya están en Trántor y la reina Sareth, eventualmente emperatriz, amenaza convertirse en un dolor de cabeza para Day y su plan de acabar con la dinastía genética.
Hay, por lo tanto, mucho para contar, así que mejor comenzar a hacerlo de una vez, no sin antes dejar de advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA ni de recordar que pueden leer aquí los análisis previos.
Conversaciones Silenciosas
Comenzamos con Hari Seldon, que se sigue reencontrando con los placeres corporales y se encuentra mirando el amanecer en el mar en Ignis cuando le sale al encuentro Salvor, que se ha levantado más temprano que de costumbre porque dice que el planeta le impide dormir bien, posiblemente por invadirle los sueños del resto.
Poco más adelante, ella se topa en la playa con un niño que, leyéndole la mente, descubre que hay mucha agua en su pasado. Al preguntarle cómo logra hacerlo, responde que los mentálicos «desfonan» ideas y hasta se valen de la música para entender el tono de las mismas. Mucho no entendí, pero sigamos…
El niño le muestra una herida en su garganta y le invita a tocarla para ver su pasado. Salvor queda conmocionada: toda su familia terminó con el cuello rebanado e incluso él, pero, como todos allí, fue rescatado por Tellem antes de morir.
Llama a Salvor la atención el silencio reinante entre los miembros de la comunidad y el niño explica que en realidad tienen “conversaciones desfonadas”. Al colocar ellos sus manos sobre el cuerpo de Salvor cual si se tratase de un mesías, la mente de esta es invadida por recuerdos ajenos cruzados y puede percibir el sufrimiento que han padecido.
Se lo comenta luego a Tellem, quien dice que a nadie gusta que le lean los pensamientos y menos aún al poder, ya que ello permite saber si un gobernante miente. Hari quiere sumarla al plan, pero por mucho que le diga que de ello depende el futuro de la comunidad, Tellem no muestra interés y dice preferir un mañana sobre el cual pueden decidir.
Él le habla del Mulo y la visión de Gaal, a lo que ella reacciona con incredulidad por entender que nadie, ni siquiera ellos, es capaz de la precognición. Para demostrarle que es verdad, Gaal se somete a su escrutinio y así Tellem ve en su mente la oscuridad, la destrucción, el Mulo y… Salvor muerta.
Llevando a Gaal aparte, le pregunta si está realmente dispuesta a aceptar ese futuro como inevitable pues, después de todo, la visión puede estar afectada por las percepciones del propio Seldon. En otras palabras, la invita a sumarse a la posiblidad de un futuro en el que su hija no muera: lo que muchos siglos atrás hubieran llamado chantaje emocional…
Misión Diplomática
Poly y Constant están llegando a Trántor a bordo de una nave manejada por “espaciales”, seres genéticamente desarrollados para conducirlas que fueron creados como esclavos por el Imperio más de seiscientos años atrás. No tengo idea de cómo narices terminaron allí después de que Mallow se llevara su nave y tampoco hay explicación. Despertada de su sueño criogénico por una espacial, Constant se sorprende de lo humana que luce y ella replica que lo es…

Antes de bajar a Trántor, deben hacer una especie de check-in en el anillo. El astropuerto está plagado de imágenes holográficas de Day dando la bienvenida y Constant relaciona con una visión que tuvo de niña y nunca pensó volver a ver: supongo que ya regresaremos sobre ello…
Consultados por el objeto de su visita, Poly declara venir en misión diplomática desde el Confín Exterior, lo que a la empleada suena exótico por haberse hace rato desentendido el Imperio de los mundos “bárbaros” de esa región. Aun así, se les concede un visado provisorio…
Constant pregunta a Poly si Trántor es realmente el centro de la galaxia y él responde que no lo es en sentido físico ya que en el mismo hay un agujero negro supermasivo, pero sí en sentido figurado, aunque tampoco cree que sea del todo así. Puede parecer un diálogo meramente pedagógico, pero es más que eso, ya que actualiza la historia de Asimov con información que no se tenía al momento de escribirse los libros: la presencia del agujero negro Sagitario A* en el centro de la vía láctea recién fue descubierta en 1974 y confirmada en 2022.
Ya en el hotel, quedan extasiados por la vista de la capital desde la ventana mientras Poly se entrega a la bebida y, momentos después, una guardia imperial está allí para arrestarlos…
El Enjambre
A bordo de la Spirit y sin control de la misma, Hober Mallow no tiene más remedio que seguir el curso trazado por Seldon y la nave, por alguna razón, se detiene cerca de un planeta extraño mientras Beki se altera en su jaula. Una enorme nave con aspecto de colmena aparece y al rato la Spirit está acoplada a la misma…

Adentro, Mallow encuentra docenas de “espaciales” flotando en ingravidez y uno de ellos le anoticia de que se halla en su “Enjambre-Hogar”: confieso que me vinieron imágenes del colectivo borg en la franquicia Star Trek; solo espero que sea más inofensivo…
La Decisión de Gaal
En Ignis y hablando en privado con Gaal, Tellem la pone al corriente de que no está bien y no le queda mucho: le preocupa quién vaya a guiar a los mentálicos cuando ya no esté y la ve a ella como la persona ideal para hacerlo, ya que es especial: por algo, el Mulo no logró asfixiarla en su visión. Además, dice necesitar naves de salto, pues aun cuando hagan lo que pueden con las suyas, no alcanzan a salvar a todos los visuales (como ella prefiere llamar a los mentálicos), cuyas voces y pedidos de auxilio llegan desde distintos puntos de la galaxia.
Hari, en tanto, sigue disfrutando de placeres olvidados como pescar o poner los pies en el agua y ello hace que Salvor se pregunte una vez más por la razón de que ahora tenga cuerpo. Él conjetura que tal vez la muerte y resurrección sean necesarias como parte de una “cultura mesiánica”, pero ella objeta que él ya “resucitó” en la Bóveda. Piensa, más bien, que quizás alguien le haya querido dotar de carne y hueso para que no olvide que los cálculos de la psicohistoria no involucran cifras, sino personas…
Hari la pone al tanto de que su versión de la Bóveda ni siquiera está al tanto del plan completo o de su existencia y, consultado por ella sobre el Radiante, dice que el que tiene no es copia, sino que la naturaleza cuántica del mismo hace que pueda estar en dos lugares al mismo tiempo.
Cuando Salvor le pregunta dónde lo escondió, la conversación es interrumpida por un pez que muerde el anzuelo, además de llegar Tellem y, apenas después, Gaal, quien viene a anoticiarle de que se quedará en Ignis para guiar a los mentálicos y formar la Segunda Fundación…
Seldon estalla en furia e increpa a Tellem por estarle manejando la mente mientras ella, en devolución y confirmando sus palabras, le trae un recuerdo de niñez de su planeta natal que claramente lo turba…
Emperatriz
En Trántor, Day ha reunido a una multitud en la arena y lo justifica por haber sido ese, siglos atrás, el sitio preferido de Winoset, madre de Cleon I y última emperatriz galáctica. Tras dejar al descubierto una majestuosa estatua en homenaje a ella, presenta en sociedad a Sareth diciendo que ahora hay una nueva emperatriz y, en consonancia a ello, anuncia el fin de la dinastía genética ante el gesto adusto de Dawn y Dusk.

Sin embargo, la expresión de Day se ensombrece cuando ella toma la palabra y dice a la multitud que no se casa con un hombre sino con todos ellos y que está allí para escuchar sus quejas y necesidades. Una leve sonrisa de Dusk evidencia que a Day le salió el tiro por la culata…
Perros Pastores
Hari sabe que Tellem y los suyos están tras el Radiante, pero ni siquiera él conoce dónde se halla porque quien lo escondió fue Gaal, igual de mentálica que ellos. Sin embargo, ella y Salvor se sorprenden al ver despegar el Beggar´s Lament con Seldon pilotándolo, al menos en apariencia.
Pero es otro engaño de los mentálicos. Quien se ha llevado la nave es el tal Loron (Michael Akinsulire), que para esta altura es el comodín de Tellem, ya que antes había simulado ser Hugo Crast. Hari, por el contrario, ha sido capturado y maniatado en el agua a la espera de morir ahogado.
Mientras la marea sube, le invaden recuerdos de infancia y específicamente de una meseta de su mundo natal en la que el flashback lo muestra , ante la mirada angustiada de sus padres, caminando temerariamente en plena estampida de una manada de lunalcaudones que, sin embargo, no lo pisan por haber él calculado previamente su patrón de comportamiento…
El siguiente recuerdo nos lleva a una versión suya más juvenil (bastante bien lograda considerando la edad real de Jared Harris) y a los días de universidad en que sus primeras formulaciones sobre la psicohistoria alertaban a las autoridades a la vez que le servían para conocer a Yanna (Nimrat Kaur), colega que le respaldaría en sus estudios y se convertiría en su pareja…

Vemos también cómo desarrolló su primer prototipo de Radiante en el mismo día en que Yanna le anotició de su embarazo obsequiándole un colgante a cuya forma romboidal remite claramente la Bóveda y en el cual centellean luces que representan los latidos de ella y de la niña en camino…
Pero el Imperio estaba tras el Radiante y a través de la doctora Tadj (Fiona O’Shaughnessy), rectora de la universidad de Helicon, ofreció a Seldon una cátedra en la Universidad de Steerling, es decir en Trántor.
El objetivo era tenerle cerca para controlarlo, aunque Yanna lo veía como una buena oportunidad de erosionar al Imperio desde adentro e incluso le citó una frase de Gorik Tarka, escritor de su mundo natal Calda según el cual “los dioses dieron el vino a aquellos que no tenían la posibilidad de consumar una venganza”.
Pero Hari persistió en su postura y no aceptó el cargo ni entregó el Radiante. Para presionarlo, secuestraron entonces a Yanna y, aunque Tadj le dijera lo contrario, Seldon supo dolorosamente que Yanna estaba muerta, pues en el colgante no latían su corazón ni el de la niña en camino…
La escena se traslada a la meseta de sus recuerdos de infancia y mientras Tadj intenta en vano convencerle de que Yanna sigue viva y que entregue el Radiante, él lanza unos drones a los que llama perros pastores y, poco después, el suelo comienza a temblar con la manada de lunalcaudones. Hari arroja a una aterrada Tadj al paso de los mismos para que muera aplastada mientras él permanece incólume e indemne por saber el patrón de comportamiento de los animales…
El flashback se cierra con él ya en la Universidad de Streeling, lo cual significa que ha terminado aceptando el cargo y haciendo caso a Yanna en cuanto a trabajar desde adentro y en donde puede hacer más daño: incluso ha pedido un ejemplar de un volumen de Gorik Tarka que, dice, le recomendó un amiga…
La última escena nos lo muestra ya vuelto a la actualidad, cubierto por el agua y… ¿muriendo?…
Balance del Episodio
Increíble capítulo el que hemos visto. Con lo mucho que me gustó el segundo de esta temporada, creo que este está entre los mejores de la misma e incluso de la serie. Confieso que por momentos era tanta mi ansiedad que quería empezar a escribir aun antes de que acabase, pero bueno, a ver: vayamos por partes…
Fundación, primero de los libros de la saga antes de que aparecieran las precuelas, fue publicado en 1950 y allí Hari Seldon, como muchos personajes de Asimov de esa época, era un frío savant sin demasiada humanidad, pero el propio Asimov comenzó a cambiar eso apenas unos años después, una vez que la trilogía inicial estuvo concluida…
El primer gran ejemplo es Elijah Baley, detective y personaje principal de novelas como Las Bóvedas de Acero (1953) y El Sol Desnudo (1956), retomado luego en Los Robots del Amanecer (1983), todas muy recomendables para quienes gusten de la ciencia ficción policíaca. Acercándose más a los detectives de novelas negras, tiene una personalidad más conflictiva y exacerbada por una fuerte agorafobia como producto de haberse criado en las ciudades subterráneas de una Tierra devastada. Y no lo menciono de forma casual porque si la serie, como espero, continúa, veremos que de manera indirecta también tiene que ver con la saga, pero volvamos al punto…
Cuando en 1988 Asimov publicó Preludio a la Fundación, primera de las precuelas, redefinió a Seldon al contar sus orígenes y dotarle de rasgos mucho más humanos. También, como aquí, se desempeñaba en la Universidad de Helicon y fue reasignado a Steerling, pero de modo menos traumático y, de hecho, Yanna no existe en las novelas: la esposa de Seldon es un robot llamado Dors Venabili…
Ignoro si ese personaje vaya a aparecer en algún momento en la serie, pero aquí se nos ha contado una historia mucho más oscura e intensa que termina resignificando el carácter de Seldon y, sobre todo, su negación a desviarse del plan por seguir sentimientos. Es una persona herida que ha recorrido un camino que no quiere volver a transitar y si busca alejar del mismo a otros, no es solo para no interferir con el gran rumbo de la la psicohistoria sino también para evitarles pasar por un sufrimiento como el que ha padecido…
El de Seldon ha sido precisamente el arco dominante en este episodio y ha ayudado al lucimiento de Jared Harris, que ha entregado sus mejores momentos en lo que va de la serie. Al margen, pero relacionado: me encantó el ambiente de la Universidad, con ropas que remiten claramente a los años cincuenta en que la trilogía original de la saga fue escrita: algo así como una “metadistopía”…
Hemos tenido además varios momentos visualmente impactantes. Lo de la manada fue un golazo, al igual que el enjambre y los anillos de Trántor. La producción es realmente deslumbrante y afortunadamente no se han apreciado en esta temporada recortes de presupuesto sino más bien todo lo contrario.
Al igual que ocurriera en el episodio anterior, no hemos tenido noticias de Bel Riose ni de Términus, en tanto que las tramas de Mallow y la dinastía genética han avanzado muy poco. Un poco más, quizás, la de Poly y Constant, pero lo cierto es que casi en todas ellas hemos tenido diálogos muy interesantes, aun cuando se destaquen especialmente los que tuvieron lugar en Ignis, sin olvidar la fantástica actualización científica sobre el centro de la galaxia.
El cliffhanger es terriblemente dramático y nos deja pensando si Seldon habrá muerto. En caso de que así sea, no sabemos qué tan definitivo pueda llegar a ser, pues su conciencia cuántica (aunque, según él dijo, con menos información) se halla en la Bóveda y no veo por qué no se le podría dar también un cuerpo. Y por otra parte, tampoco sé hasta qué punto las cosas que ocurren en Ignis son reales o visiones instaladas por los mentálicos.
Insisto: hemos visto una gran entrega y estamos viendo una gran serie que sigue confirmando su lugar entre las mejores de ciencia ficción en lo que va del siglo. A ver qué nos trae el próximo episodio. Hasta entonces y sean felices…