Inicio Blog Página 2

5 libros imprescindibles para este verano que te harán leer sin parar

El verano tiene algo especial: los días tienden a dilatarse, el ritmo de la vida se vuelve pausado y afloran esos instantes perfectos para perderse entre las páginas de una buena lectura. Si buscas inspiración para tu próxima lectura, aquí tienes cinco libros imprescindibles de diferentes géneros que combinan entretenimiento, calidad literaria y capacidad para atrapar desde la primera página.

La Gracia de los Reyes. Ken Liu

Esta saga, denominada La Dinastía del Diente de León, es una apabullante fantasía épica que narra el viaje de dos amigos que se rebelan contra la tiranía de un imperio. Una trama madura, adulta y moderna sobre los principios del poder: quién lo ostenta, quién es digno de tenerlo y, lo más importante, cómo el ser humano se aferra al deseo de poseerlo.

El libro destaca por un sistema de mundo original, el silkpunk, basado en la seda, el bambú, la ingeniería y los globos aerostáticos en lugar de la magia tradicional. A través de él, el autor explora un profundo estudio de la política y el poder, y cómo estos pueden construir o corromper imperios. Aunque su narrativa distante, casi histórica, dificulta a veces la lectura y puede reducir la conexión emocional con los personajes, Ken Liu consigue crear una obra rica en detalles, ambiciosa y original, que se inspira en leyendas históricas chinas y las combina con la tradición épica occidental (no te pierdas la lectura de los cómics de las Tierras de Arran).

51O4oE4jssL. AC UF10001000 QL80

La Primera y Última nieve. Max Gladstone

Un autor a tener en cuenta, con una prosa rica que apuesta por la originalidad y la creatividad. Gladstone compone una espléndida novela de fantasía urbana (algo que recuerda al tono de Hellblazer) que destaca por su profunda crítica social y política. Es un libro al que hay que prestar una atención constante, porque siempre están ocurriendo cosas entre las líneas de sus párrafos.

Uno de sus puntos débiles es que, en ocasiones, su narrativa densa tiene un ritmo irregular, lo que puede hacer la lectura algo lenta, sobre todo en su primera parte, que está descompensada en la construcción del mundo: introduce lugares y personajes desconocidos y está repleta de conceptos nuevos.

Sin embargo, merece la pena seguir explorando la lectura, ya que la historia logra derribar las barreras de la realidad para convertirse en una oda a la imaginación. Se desarrolla en una ciudad postindustrial, cuarenta años después de una guerra civil contra los dioses. Su trama aborda temas como la desigualdad, el colonialismo económico y la pérdida de la fe. Una fe diluida entre el olvido de dioses desterrados y unos clérigos que deben adaptarse a un mundo donde la magia y las creencias están rotas. Es un libro que exige paciencia, pero que es capaz de crear un mundo de fantasía complejo, rico y original.

61wMN8v3WL

Klara y el sol. Kazuo Ishiguro

El Premio Nobel de Literatura ofrece una reflexión sensible e inteligente sobre la inteligencia artificial. Narrada desde la perspectiva de una amiga artificial diseñada para acompañar a los niños, la novela plantea preguntas sobre el amor, la conciencia y el significado de ser humano (y de la cual hay película de ciencia ficción confirmada para este año).

La acertada elección de la voz narrativa de Klara permite observar el comportamiento humano desde un prisma ingenuo, imparcial, pero profundamente empático. A medida que avanza, la historia plantea cuestiones sobre los límites del sacrificio y sobre si el alma humana puede ser replicada o sustituida, logrando una exploración melancólica y profunda de un tema tan actual como la inteligencia artificial.

No es un libro para amantes de la ciencia ficción repleta de acción, ya que tiene un ritmo contemplativo, adecuado para la reflexión. Su primera parte es especialmente pausada y carente de acción. Una de sus virtudes es que no se detiene a explicar en detalle cómo funciona el mundo futurista, sino que deja que el lector reconstruya el contexto a partir de las pistas que ofrece el autor.

Esto puede ser un inconveniente para quienes prefieren una construcción de mundo más explícita, pero Ishiguro logra crear una obra delicada, coherente y cargada de ideas bien planteadas. En definitiva, una lectura pausada, inteligente y emotiva.

23ac28890eb8247913b91997fd04fd24ee5220e9

La Última Casa de Needless Street. Catriona Ward

Nos adentramos en un libro de misterio que bordea el terror psicológico (aquí puedes encontrar un listado de cómics si te gusta el género), con una novela que se ha convertido en una de las lecturas más sorprendentes y perturbadoras de los últimos años. Destaca su narrativa original, ya que utiliza múltiples perspectivas (incluida la de una gata) para contar la historia. Gracias a sus capítulos cortos, es el lector quien debe reconstruir los hechos. Con elementos como la desaparición de una niña, un vecino solitario y personajes poco fiables, la autora construye un thriller perturbador y brillante donde nada es lo que parece.

La atmósfera es asfixiante y logra mantener al lector atrapado entre sus páginas, generando una sensación constante de incomodidad. Aunque tiene giros interesantes, algunas resoluciones pueden resultar algo forzadas. Es una lectura ideal para un verano misterioso, con capacidad para sorprender y con un final que recontextualiza todo lo leído.

51TgAb2onKL

Una Cabeza LLena de Fantasmas. Paul Tremblay

Novela ganadora del prestigioso Premio Bram Stoker. Un libro que logra ser aterrador y fascinante a la vez, mezclando con inteligencia el miedo, el misterio, el drama familiar y la crítica a la sociedad del espectáculo.

La historia sigue a una chica de catorce años que comienza a mostrar síntomas de una posible esquizofrenia. Incapaces de encontrar una solución médica, sus padres recurren a la Iglesia en busca de un exorcismo. Sin embargo, la historia da un giro inesperado cuando, debido a problemas económicos, la familia acepta la propuesta de una productora: grabar todo el proceso para convertirlo en un reality show televisivo.

Uno de los mayores aciertos del libro es su ambigüedad, una línea difusa que deja la duda entre una enfermedad mental grave o una posesión demoníaca real. Esta dualidad permite al autor realizar una crítica mordaz de una sociedad que confunde lo patológico con lo sobrenatural, o que no sabe discernir la realidad cuando se enfrenta a lo desconocido.

Más allá de la trama, Paul Tremblay construye una reflexión incómoda sobre la sociedad contemporánea. Por un lado, el libro funciona como una crítica directa a los medios de comunicación y a la cultura del espectáculo, que transforma el dolor en producto para la audiencia. La tensión entre fe, salud mental y desesperación se mezcla con una mirada crítica a los roles familiares, especialmente cuando la figura paterna ve cuestionada su autoridad. En definitiva, una obra intensa, espeluznante, inquietante y adictiva, capaz de deconstruir el terror a través de las historias que consumimos y de mostrar hasta qué punto el miedo puede convertirse en un producto cultural.

libro para leer en verano

El verano es una invitación a leer sin prisas, a dejarse llevar por historias que nos transportan lejos del calor y de la rutina. Estos cinco libros no solo ofrecen géneros muy distintos, sino también formas de entender el mundo desde perspectivas únicas: la fantasía, el misterio, la ciencia ficción o el terror psicológico. Al final, un buen verano también se mide por las historias que nos acompañan.

¿El último gran acierto de Nicole Kidman o un cliché estirado? El veredicto sobre Scarpetta

Nicole Kidman no necesita presentación. La actriz ha sabido hacerse hueco en los thrillers televisivos donde consigue brillar incluso cuando la serie carezca de alma y de garra. Tras meterse en la piel de personajes complejos en entornos elitistas, decidió dar el salto a un terreno mucho más pantanoso y puramente criminal: el universo forense creado por la escritora Patricia Cornwell. Sin duda, algo más ‘delicado’, ya que esta vez el espectador tiene un referente con el que compararla y ya sabemos que las comparaciones siempre son odiosas.

La llegada a la pequeña pantalla de Scarpetta prometía revolucionar el género detectivesco y, tras unos meses asentada en el catálogo, las aguas se han dividido por completo entre los devoradores de intrigas criminales (me incluyo en ellos). ¿Estamos ante una adaptación fidedigna que hace justicia a las páginas impresas o ante otro vehículo de lucimiento que diluye la esencia del material original?

Por si la lectura no está entre tus hobbies, te cuento que la serie sigue los pasos de Kay Scarpetta, una eminente patóloga forense que regresa a Virginia para asumir el cargo de jefa de medicina legal. Su labor no se limita a realizar autopsias; su mente inquieta la empuja a involucrarse activamente en investigaciones turbias donde los secretos institucionales y los traumas del pasado se cruzan constantemente en su camino.

Si te estás debatiendo entre rescatarla de tu lista de pendientes o dejarla pasar, te muestro las claves de la serie, para que decidas si te pones a verla, o la vuelves a dejar a barbecho.

La madurez interpretativa de una actriz de diez, frente al peso de las expectativas

Seamos sinceros: has pensado en ver Scarpetta porque salen dos actrices como la copa de un pino, en ella. Y exactamente ese ha sido el gran reclamo del proyecto: ver competir en pantalla a dos pesos pesados de la veteranía cinematográfica como son Nicole Kidman y Jamie Lee Curtis, quien interpreta a su caótica hermana Dorothy. La química tensa e imperfecta que se establece entre ambas actrices se convierte, de manera inmediata, en el pilar dramático más sólido de la propuesta.

Scarpetta

Kidman aborda a la doctora con una contención glacial que contrasta fuertemente con la calidez impulsiva de Curtis, ofreciendo un duelo interpretativo que rescata la serie en los momentos donde el guion parece perder el rumbo (¿o quizá sea al revés?). Y ese duelo es real. La dinámica de las hermanas es discutir constantemente y de una forma que roza la vergüenza ajena. Y ahí es donde más claramente podemos ver ese contraste de caracteres: de la pragmática y calmada Kay, a la temperamental y efusiva Dorothy.

Sin embargo, los lectores más acérrimos de Cornwell no han tardado en manifestar cierta incomodidad en los foros de discusión. Existe una corriente de opinión bastante extendida que señala que la perfección visual, junto con el magnetismo característico de una estrella como Nicole Kidman, restan parte de la crudeza y el pragmatismo rudo que caracterizaba a la Scarpetta literaria de los años noventa. Es cierto que la actriz intenta no parecer una estrella, pero su rostro (imperturbable por el botox) se lo pone difícil.

Un tapiz de secundarios que sostiene el entramado criminal

Más allá del huracán mediático de sus dos estrellas principales, el acierto de la producción reside en la construcción de su ecosistema humano. El traslado de personajes tan icónicos como el curtido detective Pete Marino, uno de los personajes con más carisma de toda la serie y que es interpretado a la perfección por Bobby Cannavale. La pareja crea un vínculo interpretativo que suple con creces esa petición no dicha de todo espectador al que le guste este tipo de género.

Otro acierto en la elección del elenco es Simon Baker, que interpreta a Benton Wesley, el millonario y callado esposo de Kay. Un personaje de semblante serio, capaz de dejarte sin palabras con solo una mirada. Por lo que hemos visto en esta primera temporada, Benton tiene mucho que ofrecer a esta serie; veremos cómo se desenvuelve la trama.

Tengo que hablar de un personaje que no conseguí entender. Se trata de Lucy Farinelli-Watson (Ariana DeBose), la sobrina de Kay e hija de Dorothy. Me pareció un personaje infantil y caprichoso que, a pesar de tener un gran potencial, parece empeñarse una y otra vez en cubrirse de tierra sin llegar a sacar todo lo bueno que tiene dentro.

Y dejo para el final la que para mi ha sido la mejor de toda la serie: Rosy McEwen interpretando a una jovencísima Kay, que se desenvuelve con uñas y dientes por un departamento forense que no la quiere. Tengo que decir que me resultó más interesante su historia pasada que la nueva que nos ofrece Scarpetta con la Kidman en cabeza. Ver a Kay joven es más gratificante que ver a Kay del presente.

Scarpetta

Como puedes ver, el reparto secundario cumple con creces la papeleta, aportando un arraigo terrenal que evita que la trama se convierta en un monólogo exclusivo de sus protagonistas. De hecho, cada uno de ellos tiene su sitio en la serie y no han dudado de destinarles su tiempo para desarrollarlos dentro de ella.

Scarpetta ha sabido moverse sin caer en lo fácil por temas delicados como las relaciones laborales tóxicas y el machismo, propio de hace 40 años, al que se enfrenta la patóloga en las altas esferas gubernamentales. Estos conflictos periféricos enriquecen el metraje, transformando una simple búsqueda del asesino en un reflejo bastante fiel de las luchas de poder internas que ralentizan la justicia real.

Conclusión: Un visionado obligatorio para los entusiastas de la intriga médica

Transcurridos los meses desde su lanzamiento, la conclusión general que se extrae es que Scarpetta se consolida como un producto aceptable, aunque queda lejos de ser sobresaliente. No revoluciona los cimientos del thriller ni pretende romper los moldes de un género que ya cuenta con demasiados referentes históricos en la pequeña pantalla. Su gran valor reside en la seriedad con la que trata la materia forense y en el incuestionable carisma de su elenco principal.

Si consigues desvincularte de las comparaciones nostálgicas con los libros, y aceptas su ritmo pausado y analítico, te vas a encontrar con una propuesta madura, elegante y sumamente disfrutable para consumir sin prisas durante las noches de diario. Una inversión de tiempo más que justificada para los que añoran los misterios densos con aroma a cine clásico.

Un saludo, y sed felices.

Este thriller coreano destruirá tu cabeza. ¡Tienes que ver Mouse!

El mundo de los thrillers psicológicos lleva años sufriendo una alarmante falta de originalidad. En un mercado saturado de producciones occidentales que repiten una y otra vez la misma estructura del asesino en serie y el policía atormentado, encontrar una obra que sea capaz de romper las reglas del juego por completo es casi un milagro.

Por eso, cuando un fenómeno televisivo como la serie coreana Mouse cruza fronteras, no queda otra opción que rendirse ante la evidencia: estamos ante una de las obras de suspense más complejas, salvajes e imprevisibles de la última década.

Si eres de los que disfrutan con las historias que te obligan a cambiar de teoría en cada episodio y que tratan al espectador con un respeto absoluto por su inteligencia, este laberinto de dilemas éticos y violencia psicológica tiene que ser tu próxima parada obligatoria.

Alejada de los clichés edulcorados que a veces se asocian a las producciones de Corea del Sur, la serie se sumerge de lleno en las cloacas de la mente humana a través de una pregunta tan perturbadora como fascinante: ¿y si pudiéramos detectar a un psicópata desde el vientre materno mediante un simple test de ADN?

A continuación, desgranamos las razones definitivas por las que debes dejar lo que estés haciendo, y adentrarte en este hipnótico rompecabezas.


Nuevo avance de la segunda temporada de Sakamoto Days

Los 5 mejores escritores españoles del momento


1. Mouse: un dilema moral que roza la ciencia ficción más cruda

El punto de partida de Mouse es un dilema ético colosal. En un futuro muy cercano, la ciencia ha logrado identificar el gen de la psicopatía con una fiabilidad del 99%. El problema ético surge cuando el gobierno se plantea legalizar el aborto obligatorio de esos fetos para erradicar el crimen del mundo, sabiendo que ese 1% restante podría dar lugar a un genio absoluto.

A partir de esta premisa de tintes casi distópicos, Mouse teje una trama criminal donde las heridas del pasado y del presente se entrelazan. Ver cómo la sociedad, las leyes y los propios personajes se quiebran ante la posibilidad de juzgar a alguien antes de que cometa un delito es una delicia narrativa.

La trama no te lo da todo masticado; te obliga constantemente a preguntarte qué harías tú en esa situación, convirtiendo el visionado en una experiencia incómoda, profunda y sumamente estimulante.

2. Los giros de guion más salvajes de la televisión reciente

Si algo define a esta producción es su absoluta falta de piedad con las expectativas del espectador. Olvídate de los sospechosos típicos y de las resoluciones predecibles en el último cuarto de hora. El guion de esta serie es una montaña rusa implacable que no teme dinamitar su propia estructura a mitad de temporada para reconstruir el misterio desde una perspectiva totalmente nueva.

Mouse

Cada capítulo de Mouse funciona como un mecanismo de relojería suiza. Los detalles que parecen insignificantes en el primer episodio cobran un sentido aterrador diez horas después. Es una de esas series que exige atención: vas a necesitar pausar, rebobinar y repasar mentalmente las pistas porque el juego de espejos y dobles identidades es constante.

Cuando crees que por fin has atrapado al ratón, el mapa cambia por completo y te das cuenta de que tú también estabas cayendo en la trampa. Y, justamente entonces, vienen a tu cabeza todas esas piezas que Mouse ha ido poniendo delante de tu nariz como migas de pan, y que tú habías pasado por alto. Justo ahora todo cuadra de una forma sorprendente y no puedes más que maravillarte ante semejante arquitectura creativa.

3. Un duelo interpretativo al límite de la cordura

Ningún guion, por brillante que sea, se sostiene sin un reparto capaz de aguantar la intensidad del drama humano. Aquí es donde Mouse brilla con luz propia gracias a la descomunal química entre sus dos protagonistas principales. Por un lado, tenemos a Lee Seung-gi interpretando a Jung Ba-reum, un joven policía local cuya bondad y empatía rozan la ingenuidad más absoluta.

Por el otro, Lee Hee-joon da vida a Go Moo-chi, un detective de homicidios obsesionado con la venganza, destruido por los traumas de su infancia y dispuesto a cruzar cualquier línea roja con tal de cazar a los monstruos que destrozaron a su familia.

La evolución de ambos personajes a lo largo de los episodios es un recital interpretativo de primer nivel. El choque entre la luz y la oscuridad, la inocencia y la corrupción moral, se cocina a fuego lento en cada interrogatorio y en cada coche patrulla. Los matices psicológicos que ambos actores inyectan en sus papeles hacen que la tensión traspase la pantalla de una forma tan física que el desgaste emocional se siente real.

Mouse

4. Una atmósfera de ‘nordic noir’ en territorio asiático

A nivel visual y técnico, Mouse se desmarca de los estándares habituales de la televisión coreana para abrazar una estética sucia, fría y asfixiante que recuerda a los mejores thrillers escandinavos o al cine criminal de David Fincher. Copenhague o el Boston industrial se mudan aquí a las calles lluviosas y los callejones oscuros de Corea, creando un marco perfecto para una historia donde nunca sale el sol por completo.

La violencia en la serie es cruda y visceral, pero jamás gratuita. Se utiliza como un motor dramático para recordarle al espectador que el peligro es real y que nadie está a salvo. El diseño de producción, sumado a una banda sonora minimalista que sabe cuándo utilizar los silencios para aumentar la incomodidad, redondea una factura técnica impecable que te sumerge de lleno en una pesadilla de la que es imposible querer salir.

Conclusión: Un visionado exigente que no olvidarás

En resumidas cuentas, Mouse es un mastodonte televisivo de veinte episodios que redefine lo que debería ser un thriller psicológico moderno. No busca el aplauso fácil ni la complacencia; busca sacudirte, incomodarte y dejarte dándole vueltas a la cabeza mucho después de que aparezcan los créditos finales.

Si estás cansado de las historias que te toman por tonto y buscas una obra ambiciosa, madura, repleta de giros magistrales y con una carga emocional devastadora, dale una oportunidad. Eso sí, prepárate para desconfiar de todo el mundo y que tus teorías se desmoronen una detrás de otra. Estás avisado.

Novedades de Yermo Ediciones de julio de 2026. Mucha calidad y por fin … Las Nuevas Aventuras de Barbarroja.

Bienvenidos a Las cosas que nos hacen felices. Hoy tenemos el placer de presentaros las novedades de Yermo Ediciones, previstas para este mes de julio. Este mes, Carles Muñoz Miralles ha tirado la casa por la ventana al traernos muchos productos de grandísima calidad.

Novedades Yermo Ediciones julio 2026

Como ya sabéis, vamos a seleccionar las obras que más nos llaman la atención, de entre todas las novedades de Yermo Ediciones, previstas para este mes. Vamos con ello …

1.- Las nuevas aventuras de Barbarroja. Tomo 1.

Yermo

Las nuevas aventuras de Barbarroja recupera al célebre corsario creado por Charlier y Hubinon en una historia de acción clásica, piratería y aventuras en alta mar.

En esta entrega, Barbarroja vuelve a navegar como brazo de la corona para enfrentarse a un pirata llamado Espectro, que extorsiona a los colonos de Carolina y ataca los barcos de la bahía.

La nueva etapa, firmada por Jean-Charles Kraehn y Stefano Carloni, apuesta por un dibujo que combina modernidad y clasicismo, y ofrece una lectura muy disfrutona para quienes buscan aventura marítima de corte clásico y sabor nostálgico.

Lo tendremos disponible en nuestra librería favorita, a partir del 23 de julio. Pinchad AQUÍ para obtener más información desde la web de Yermo Ediciones.

2.- Después de la ola.

Yermo

Después de la ola es una propuesta de tono duro y emocional, situada en un mundo arrasado por la subida del nivel del agua, donde una familia con nueve hijos lucha por sobrevivir en una pequeña barca. La tensión nace de una decisión imposible: no hay espacio para todos, y cada elección puede condenar a uno de los niños a una muerte segura.

Basado en la novela postapocalíptica de Sandrine Collette, el cómic de Dominique Monféry se presenta como un relato estremecedor, de esos que combinan desastre, dilemas morales y una atmósfera de desolación constante.

Es un título recomendable para lectores que busquen una historia intensa, dramática y con trasfondo humano, más centrada en la supervivencia y el conflicto ético que en la aventura pura.

Lo tendremos disponible el próximo 30 de julio. Pinchad AQUÍ para obtener más información desde la web de Yermo Ediciones.

Y hasta aquí las recomendaciones de Yermo Ediciones, previstas para este mes. No obstante, recordad que estas recomendaciones son siempre parciales e injustas, basada únicamente en mis gustos personales.

Por este motivo, justo un poco más abajo, os dejamos el pdf completo con todo el catálogo de novedades de Yermo Ediciones, previstas para este mes.

Echadlo un ojo, disfrutadlo, no olvidéis de refrescaros mucho y por supuesto …

¡Sed Felices!

Novedades Yermo Ediciones julio 2026 by David Solis

Análisis de La casa del dragón. Temporada 3. Capítulo 4.

Dos años después de su titubeante final, volvemos a Poniente y al universo ideado por la mente maestra de George R. R. Martin. En un mundo dominado por Netflix, el fenómeno televisivo (junto a Perdidos) del siglo XXI fue la fantasía épica con dejes de telenovela familiar Juego de Tronos. Ahora es el turno de La Casa del Dragón, precuela centrada en los Targaryen.

Análisis de los capítulos de La casa del dragón.

Análisis de los capítulos de Juego de Tronos.

Análisis de los capítulos de El caballero de los siete reinos

Llegamos a mitad de temporada de La casa del dragón con un convencional cuarto episodio, que recuerda a la tónica habitual de lo que supuso la fallida segunda temporada de la serie. En una trama en la que es tan importante que se sucedan los acontecimientos (todo lo contrario de las mejores temporadas de Juego de Tronos, cocidas a fuego lento), el cuarto episodio redunda en leitmotivs del capítulo previo, profundiza en una subtrama irritante y nos permite conocer al personaje estrella de lo que va de temporada.

Cuando digo que Ladera (así se titula el episodio) repite motivos ya vistos me centro en Rhaenyra, que sigue siendo protagonista absoluta de lo que va de temporada y se sigue equivocando como mandataria. Poco a poco va montando su consejo privado. La discusión con Corlys Velaryon, su Mano del rey, termina con la marcha de este a luchar contra lo que queda de la Triarquía, dejando a su bastardo Alyn como su sustituto.

También nombra a Torrhen Manderly como Consejero de la Moneda y continúa escuchando tanto a Lady Mysaria, algo que no le gusta nada a Daemon, como a Alicent Hightower, a la que acude a visitar de vez en cuando.

Al final se decide por asediar Ladera, ocupada por Ormund Hightower, con infantería para sacar a cada soldado de las casas ocupadas del puerto que ha sido fiel a Rhaenyra pese a situarse cerca de Desembarco del rey.

1 3

Por otro lado, Daemon miente a Rhaenyra tras su visita al Valle, donde ha negociado con Jeyne Arryn (uno de los mejores personajes de La casa del dragón). Tras salir con un montón de oro, Caraxes le lleva hasta su hija Rhaena y Robaovejas. Daemon, incapaz de entregarla, miente a Rhaenyra ante la sospecha de Mysaria. Recordemos, rival política del marido de la reina.

Mientras tanto, los Verdes están peor de lo que aparentan. No hay rastro de Aemond, lo que rompe los planes que tenían Gwayne Hightower, en Harrenhal con Criston Cole, y las tropas en Ladera. Alyn Ríos afirma que se ha marchado hacia Desembarco del rey y no parece estar en el castillo. ¿Acaso la bruja le ha retenido en busca de un beneficio propio? Difícil lo tiene tratándose alguien tan impredecible como Aemond.

Por otro lado, tenemos Aegon y Larys llegando a Refugio del Grajo y siendo tratados como mendigos a la espera a poder coger un barco hacia las Ciudades Libres. Mira que es una de las subtramas deudoras de Juego de Tronos, el de juntar a dos personajes y hacerlos crecer en sus diferencias, pero me irritan tanto uno como otro.

Y, finalmente, vamos a lo interesante. Ladera. O, lo que es o mismo, Ormund Hightower. El primo de Alicent parece haber gobernado Antigua con mano de hierro. No olvidemos que esa ciudad es el origen de la civilización de Poniente antes de la llegada de los Targaryen. Los Hightower, de escasa importancia en Juego de Tronos, desprecian a los Targaryen por haber invadido su tierra.

Ormund aspira a coronar a Daeron, el único hijo de Alicent y Viserys criado en Antigua. El muchacho cuenta con un dragón pequeño, pero Ormund no parece dispuesto a querer usarlo. Lo desprecia. Pero sí que tiene un plan aunque ya no pueda contar con la seguridad del apoyo de Aemond Targaryen.

2 1

Sigo pensando que ese plan pasará por la corrupción de los jinetes de dragón bastardos de Rhaenyra, pero a ver en qué queda.

Tras dos capítulos trepidantes e impropios del inicio de una temporada, La casa del dragón parece haber echado el freno e incurrir en los mismos defectos que en su segunda temporada. Esperemos que la cosa mejore en el próximo capítulo.

¡Un saludo y sed felices!

¡Nos leemos en Las cosas que nos hacen felices!

El guionista de DC, Scott Snyder, revela que Marvel Comics le rechazó antes de lanzar Absolute Batman

El guionista de DC Comics, Scott Snyder, ha revelado que se puso en contacto con Marvel Comics antes de lanzar el «Absolute Universe» encabezado en ventas por «Absolute Batman», pero que fue rechazado a pesar de ofrecerse a liderar una nueva iniciativa editorial.

Marvel Comics no está pasando por su mejor momento, sobre todo ahora que DC Comics, por primera vez en años, les está superando con creces en ventas y reconocimiento (en los próximos Premios Eisner, Marvel ha recibido tres nominaciones frente a las 14 de DC).

El «Absolute Universe» ha eclipsado por completo el relanzamiento del «Ultimate Universe», y gran parte del mérito recae, con toda justicia, en el guionista de «Absolute Batman», Scott Snyder.

En una entrevista reciente con AIPT, el guionista reveló que, tras decidir que quería volver a los cómics de superhéroes convencionales, se puso en contacto con Marvel Comics para dirigir una iniciativa editorial no revelada. Sin embargo, rechazaron a Snyder.

«Me puse en contacto con Marvel después de haberme dirigido primero a DC»«[DC] se mostró muy entusiasmada [con el Universo Absolute], pero tardaron un tiempo en dar el visto bueno».

«Le dije a [la redactora jefe de DC Comics] Marie Javins: “También voy a ponerme en contacto con Marvel”. Y ella me respondió: “No hay problema”. En cierto modo estaban entusiasmados, pero en aquel momento no tenían realmente un hueco para mí. Mencionaron una serie, pero yo quería hacer algo más que eso».

«Les propuse una iniciativa que tenía en mente» «No era Absolute. Era algo muy diferente. Se mostraron muy amables al respecto. Simplemente no tenían sitio en ese momento».

scott snyder absolute batman

Eso supuso un gran error por parte de Marvel y una oportunidad perdida para incorporar a sus filas a uno de los guionistas estrella de DC. El Universo Ultimate ha llegado a su fin, y la editorial intentará ahora rivalizar con la línea Absolute de la Distinguida Competencia mediante el «Universo Midnight», de temática de terror.

Cuando se le preguntó por qué volvió a los superhéroes tras alejarse para centrarse en obras de su propiedad, Snyder dijo que la idea de que el género había alcanzado su punto álgido y que estaba en declive le enfurecía «de verdad».

«Se hablaba de que los superhéroes estaban acabados»

«Tenía una misión muy clara cuando volví a los cómics de superhéroes. DC me dio la oportunidad y lo conseguí».

«Absolute Batman» no solo ha sido un éxito de ventas, sino que ha redefinido al Cruzado Enmascarado e incluso contará con una adaptación animada que, según Snyder, tomará su cómic y el de Nick Dragotta para ofrecer «una versión casi más grande, mejor y más sólida del cómic en la pantalla».

¿Crees que Marvel Comics cometió un error al rechazar la oferta de Snyder?

Un saludo y sed felices.

Matt Dinniman baja a la mazmorra: Celsius 232 y el salto al cómic de Carl el Mazmorrero, con Norma Editorial.

Bienvenidos a Las cosas que nos hacen felices. Matt Dinniman llega este año a Celsius 232 como algo más que el “nuevo fenómeno del LitRPG”: Su visita a Avilés coincide con el desembarco definitivo de Carl el Mazmorrero también en viñetas, de la mano de Norma Editorial, sellando el salto de saga de culto digital a icono transmedia.

Para los lectores españoles, la cita en el festival asturiano y el encuentro previo con la prensa en Madrid dibujan el retrato de un autor que ha pasado de autopublicarse tras la pandemia a liderar listas de ventas y a disputar el imaginario de la fantasía contemporánea desde un bar de gaming y desde las páginas de un cómic.

Encuentro de prensa con Matt Dinniman

Carl

Un fenómeno que viene del rol

En apenas unos años, Matt Dinniman ha irrumpido en el panorama internacional como uno de los autores más influyentes de la ciencia ficción de corte lúdico, hasta el punto de haber puesto de moda el LitRPG en 27 países.

El género, que convierte la lógica del juego de rol en estructura narrativa, ha encontrado en Carl el Mazmorrero su gran embajador: Una saga que combina niveles, reglas, “loot” y mecánicas de videojuego con una mirada muy consciente a la cultura del entretenimiento.

Nacido en Gig Harbor (Washington), Dinniman compagina la escritura con su faceta de artista y músico (él mismo suele restarle hierro bromeando con que “solo toca el bajo”), una condición multidisciplinar que se nota en el tono híbrido y referencial de sus novelas.

Su ascenso no ha sido lento: Tras empezar a publicar en digital con notable acogida, hoy su serie suma más de 8,5 millones de ejemplares en todo el mundo y se publica en 27 mercados internacionales, con una aceleración en ventas poco habitual para una saga de género.

Carl

De la autopublicación al New York Times

La historia editorial de Carl el Mazmorrero tiene algo de “nivel secreto desbloqueado”. Dinniman comenzó autopublicándose en plataformas digitales, hasta que el «boca-oreja» lector convirtió a Carl y a la Princesa Dónut en protagonistas de uno de los fenómenos recientes de la literatura fantástica.

Hoy, el octavo volumen de la serie ha debutado directamente en el número 1 de la lista de ficción del New York Times, tras una preventa de 400.000 ejemplares, mientras que el audiolibro ocupa el primer puesto en Audible y el ebook figura entre los títulos más vendidos de Kindle Store.

En España, Nova ha publicado ya cuatro de los ocho volúmenes actuales (Carl el Mazmorrero, El juicio final de Carl, El libro de cocina del anarquista de la mazmorra y El portal de los dioses ferales), superando los 50.000 ejemplares vendidos en menos de un año.

__________

No olvidéis que tenemos un análisis del primer libro de la saga de Carl El Mazmorrero, de mi compi Toni CE, pinchando AQUÍ.

__________

La hoja de ruta está perfectamente pautada: La quinta entrega, La mascarada del carnicero, llegó a librerías el 5 de julio; el sexto volumen se publicará en octubre, el séptimo en enero y el octavo en abril, con la previsión de una saga total de diez libros.

Carl
Página del cómic Carl El Mazmorrero. Norma Editorial.

Madrid: un bar gamer como puerta de entrada

Antes de desembarcar en Avilés, Matt Dinniman tendrá su primer gran contacto con la prensa española en un escenario que parece escrito para su obra: El Rock Gaming Bar Meltdown Madrid.

El encuentro con medios está previsto para el 16 de julio, a las 11:30 horas, en el local de la calle Raimundo Lulio, convertido para la ocasión en mazmorra urbana donde hablar de puntos de experiencia, invasiones alienígenas y cultura de masas.

Debo decir que Norma Editorial nos ha invitado a cubrir el evento y nosotros estamos encantados.

La elección del espacio no es casual: El LitRPG dialoga de forma natural con la cultura del videojuego, los e-sports y el imaginario de los bares gamer, y sitúa al autor justo en el ecosistema que ha nutrido buena parte de su audiencia.

Allí, entre consolas y pantallas, la conversación con Dinniman tendrá también otro eje de interés: El salto de Carl desde la prosa a la historieta, con el primer volumen del cómic a punto de llegar a las librerías españolas, de la mano de Norma Editorial.

Carl
Página del cómic Carl El Mazmorrero. Norma Editorial.

Carl, Dónut y una Tierra convertida en mazmorra

En Carl el Mazmorrero, una invasión alienígena reduce la civilización humana a escombros y transforma la Tierra en una gigantesca mazmorra repleta de trampas, monstruos y desafíos imposibles. Carl, exmiembro de la Guardia Costera, y la Princesa Dónut, la sofisticada gata de su exnovia, se ven obligados a competir en un brutal reality cósmico, retransmitido para espectadores de toda la galaxia.

Cada nivel de la mazmorra funciona como una prueba que mezcla fantasía, ciencia ficción, sátira y referencias constantes a la cultura del videojuego, componiendo una aventura tan imprevisible como adictiva.

No extraña que el mismo Brandon Sanderson haya calificado la novela como “una auténtica pasada” y que The Wall Street Journal la describa como una saga de aventuras cómicas (y cósmicas) capaz de provocar carcajadas a quemarropa.

Carl

__________

Pinchad AQUÍ para acceder a todos los títulos de la saga de Carl El Mazmorrero, desde la web de Penguin.

__________

Del libro a la viñeta: Norma Editorial y el salto transmedia

En paralelo al avance de la saga de novelas, Carl el Mazmorrero da este verano un paso clave: su adaptación al cómic, publicada por Norma Editorial, que llegará a las librerías el viernes 17 de julio.

El volumen, ya en preventa, se presenta como la puerta de entrada perfecta para quienes descubran a Dinniman en Celsius 232 o a través de las ediciones de Nova, y quieran ver a Carl y a la Princesa Dónut moverse, pelear y soltar pullas a golpe de viñeta.

La elección de la historieta como nuevo “campo de batalla” encaja con la lógica del LitRPG: Un universo construido por capas, niveles y combates se presta a la narrativa gráfica, donde el diseño de monstruos, trampas y mazmorras puede desplegar todo su potencial visual.

Con este lanzamiento, Norma Editorial se suma a un fenómeno ya sondeado por Universal Studios y Peacock para una futura adaptación televisiva, completando así una expansión que va del papel a la pantalla, pasando ahora por el cómic.

__________

De esta adaptación televisiva, nos informó El Escritor Nómada. Podéis leer su artículo pinchando AQUÍ.

__________

__________

Pinchad AQUÍ, para obtener más información sobre Carl El Mazmorrero, desde la web de Norma Editorial.

__________

Carl
Página del cómic Carl El Mazmorrero. Norma Editorial.

Celsius 232, epicentro de la fantasía

El viaje de Matt Dinniman culminará en Avilés, donde Celsius 232 celebra una nueva edición del 14 al 18 de julio, consolidado como uno de los grandes festivales europeos dedicados a la ciencia ficción, la fantasía y el terror.

__________

Pinchad AQUÍ, para obtener más información sobre Celsius 232.

__________

Desde 2012, el certamen asturiano ha convertido las plazas y la Casa de Cultura de la ciudad en punto de encuentro imprescindible para lectores, autores y editoriales de género, y la presencia de Matt Dinniman como invitado principal refuerza esa vocación internacional.

En ese contexto, la visita del autor estadounidense, el encuentro con medios en Meltdown Madrid y la publicación del cómic de Norma Editorial, dibujan una misma jugada: Carl el Mazmorrero ya no es solo una saga de nicho, sino uno de los grandes relatos fantásticos del momento, listo para conquistar también las estanterías de cómic.

Para quienes se acerquen este año a Avilés, la mazmorra se abre en todas sus puertas: Novela, festival y, desde ahora, viñeta.

Adentraos en el universo de Carl El Mazmorrero y …

¡Sed Felices!

El arte de espiar al vecino. El chico de la última fila, de Netflix (2026)

Las series de suspense actual viven obsesionadas con los fuegos artificiales, los crímenes macabros y los giros de guion de última hora que buscan más el impacto momentáneo y la sorpresa que la profundidad psicológica. Sin embargo, las historias más perturbadoras no suelen ocurrir en callejones oscuros, sino dentro de las mentes más brillantes y obsesivas.

Con el reciente estreno en la plataforma de El chico de la última fila, nos encontramos ante un fascinante experimento: la traslación al formato de serie coreana de una de las obras teatrales más laureadas y complejas del dramaturgo español Juan Mayorga. El resultado es un soberbio juego de espejos sobre el voyeurismo, la creación literaria y los límites de la moralidad.

La premisa (que respeta con rigor lo que viene siendo la base y esqueleto de la obra original, pero abrazando los códigos visuales y el ritmo implacable del thriller asiático) nos introduce en la rutina de un hastiado y huraño profesor de literatura de instituto (protagonizado por el veterano actor coreano Choi Min-sik). Aburrido de corregir redacciones mediocres y carentes de alma, su vida cambia por completo cuando descubre el texto de un alumno silencioso que se sienta, precisamente, en la última fila de la clase.

El joven Lee Kang (Choi Hyun-wook) narra con un talento inusitado, cínico y sumamente maduro cómo ha conseguido infiltrarse en la casa y en la aparente normalidad de la familia de uno de sus compañeros. Lo que comienza como un ejercicio de redacción escolar se transforma rápidamente en un adictivo folletín por entregas donde el profesor, fascinado por el talento del chico, se convierte en cómplice involuntario de una intrusión psicológica de consecuencias imprevisibles.


Crítica de La maldición de Widow’s Bay

Te encontraré (Netflix). El truco de magia de Harlan Coben que ya no sorprende a nadie


El peligro de la literatura: El creador y el cómplice

El gran triunfo de esta adaptación radica en cómo traslada la tensión dramática del escenario teatral a la narrativa cinematográfica en seis episodios. El chico de la última fila no busca atrapar al espectador mediante la violencia física, sino a través de una tensión intelectual asfixiante. El suspense se construye en la fina línea que separa la realidad de la ficción.

A medida que el joven protagonista avanza en sus entregas semanales, el espectador, al igual que el profesor, queda atrapado en la necesidad patológica de saber qué pasará en el siguiente capítulo, convirtiéndose en un voyeur más de la función. Esas líneas que escribe se convierten en la ventana secreta por la que podemos mirar sin que nadie se dé cuenta de que estamos ahí.

El guion clava el dilema ético central: ¿hasta dónde es lícito llegar por el arte? ¿Dónde queda la moralidad cuando el éxito de tu novela se basa en destripar la vida privada de unas personas anónimas? La relación que se establece entre el alumno y el maestro es un retorcido pulso de manipulación mutua. El chico utiliza sus textos para provocar, desafiar y desnudarse ante un profesor que, bajo la excusa de guiar un talento bruto, canaliza sus propias ilusiones frustradas como escritor.

El chico de la última fila

Esta dinámica de poder, cocinada a fuego lento, dota a El chico de la última fila de una madurez psicológica de la que carecen la inmensa mayoría de las intrigas criminales de consumo rápido que abarrotan los catálogos de streaming. No te dejes engañar por sus primeros minutos; te aseguro que lo que te vas a encontrar es algo muy diferente a lo que nos tienen acostumbrados y acabarás igual de pillado por esta historia que el profesor.

La estética de la intimidad: El sello del suspense asiático

Visualmente, trasladar el tono de la obra original al rígido y competitivo ecosistema social de Corea del Sur ha sido un movimiento maestro. La serie utiliza  de manera magistral la arquitectura como un reflejo del aislamiento y el deseo de pertenencia. La casa de la familia ‘normal’ que el chico espía y disecciona está rodada con composiciones geométricas perfectas, simétricas, pero profundamente frías. Es el retrato de la falsa perfección coreana, un escaparate de felicidad que el protagonista se encarga de resquebrajar simplemente observando desde los márgenes.

La paleta de colores de El último chico de la fila juega un papel crucial en este análisis. Los tonos naturales y azulados de las aulas de instituto y los despachos contrastan fuertemente con la calidez dorada, casi irreal, con la que se filman los recuerdos o las ensoñaciones del texto del alumno. Esta dualidad estética confunde constantemente al espectador, obligándolo a dudar si lo que está viendo en pantalla está sucediendo realmente o es tan solo la interpretación subjetiva y manipulada que el chico de la última fila ha decidido volcar sobre el papel.

Un juego que resulta a la perfección, ya que la duda existe hasta el último momento: ¿es todo una licencia literaria o en realidad morbo puro y real? El último chico de la fila juega con el espectador, manipulando su percepción de los momentos y haciéndole dudar hasta de su existencia.

Un duelo interpretativo generacional

Una propuesta de corte tan íntimo y minimalista, donde la palabra y la mirada sostienen absolutamente todo el entramado dramático, exigía un reparto muy específico. El resultado es un auténtico espectáculo que se aleja por completo de lo habituales clichés del género. El duelo actoral entre el veterano maestro y el enigmático (e inocente en algunos momentos) estudiante se convierte, desde su primer vis a vis, en el motor absoluto de la producción, obligando al espectador a contener la respiración todas las veces en las que ambos aparecen.

El chico de la última fila

Por un lado, el actor encargado de dar vida al profesor de literatura firma una interpretación de lo más compleja. Transmite, con una brillantez abrumadora, el patetismo de un hombre que se sabe frustrado, un intelectual atrapado en la mediocridad de un aula gris que, de repente, encuentra en los textos de su alumno un chute de adrenalina pura.

Su rostro es un mapa de contradicciones: en sus ojos se lee el terror de saber que está cruzando una línea ética peligrosa al alentar los impulsos más oscuros del chico, pero al mismo tiempo es incapaz de ocultar una fascinación casi morbosa, seducido por el talento de una mente que él jamás poseerá.

Por otro lado, el joven intérprete que carga con la responsabilidad de encarnar al esquivo alumno de la última fila ofrece una actuación sobrecogedora, comportándose con una inocencia perturbadora y logrando alejarse de los tópicos de un psicópata de manual. Su interpretación se construye desde el minimalismo: una mirada limpia pero gélida, una postura corporal sumisa que esconde una confianza ciega en su propio intelecto y una sonrisa ambigua que desarma al más pintado.

No hay maldad explícita en sus actos, sino la curiosidad científica de un cirujano social que detecta las microfisuras de la clase media y se dedica a presionarlas con la punta de su bolígrafo para ver cómo sangran. La química incómoda, magnética y cargada de silencios pesados que se respira en esas tutorías a puerta cerrada eleva la serie, transformando un despacho de instituto en un auténtico campo de minas psicológico.

Conclusión sobre El chico de la última fila: Un laberinto psicológico imprescindible

En definitiva, El chico de la última fila es una propuesta valiente, sobria y sofisticada que demuestra que el mejor thriller psicológico es aquel que confía plenamente en la fuerza de las ideas, el lenguaje y la psicología humana. Sabe recoger el alma perturbadora de la obra de Juan Mayorga y darle una nueva dimensión gracias a la impecable factura técnica y el pulso atmosférico característico de las mejores ficciones de Corea del Sur.

Si estás buscando una serie que te desafíe, que incomode tus principios morales y que te mantenga teorizando sobre la delgada frontera entre el arte y la perversión, El chico de la última fila es una parada obligatoria. Una auténtica joya oculta de la temporada que demuestra que, a veces, el peligro más absoluto no lleva armas, sino un cuaderno escolar y el talento necesario para reescribir tu vida.

Merece la pena mencionar su final. Sin bombo ni platillo, una escena sencilla, casi simplona, pero que dice tanto… No pude evitar que una sonrisa aflorara a mi rostro después de verla. Es tanto lo que se dice en tan poco que la escena queda resonando en tu cabeza durante bastante tiempo. Una mueca traviesa de alguien que conoce muy bien el alma humana. Sin duda, El chico de la última fila es una serie que recomiendo.

Saludos, y sed felices.

‘Obsesión (2025): Un deseo tóxico muy incómodo de ver

No podemos negar que ‘Obsesión’ es la película más rentable de 2026: con un presupuesto de 750.000 dólares lleva recaudados (a día de hoy) más de 400 millones. Podríamos decir que el terror está de moda, pero lo cierto es que esta cinta funciona (como otras de años anteriores) por la calidad que está habiendo en ese género.

El terror psicológico contemporáneo tiene la suerte de contar con voces audaces que se atreven a perturbar desde lo cotidiano. Tras su debut con Milk & Serial en 2024, el realizador Curry Barker regresa por la puerta grande con Obsesión (2025). Respaldado por una producción sólida y un presupuesto a la altura de sus ambiciones artísticas (pero irrisorio para la industria de Hollywood) nos entrega una obra incómoda, asfixiante y rotundamente magistral que muestra las dinámicas de la toxicidad afectiva moderna.

Obsesión

El gran triunfo de Obsesión reside, ante todo, en su soberbio guion. Lejos de conformarse con un thriller sobrenatural convencional guiado por sustos previsibles o ‘jumpscares’, Barker utiliza un recurso fantástico clásico (el misterioso amuleto que concede deseos que resultan ser una pesadilla) para tejer una fábula cáustica sobre la codependencia, la obsesión romántica y la peligrosa incapacidad de aceptar el rechazo. El protagonista, un magnífico y vulnerable Michael Johnston como Bear, comete el trágico error de forzar el destino pidiendo que su mejor amiga de la infancia, Nikki, se enamore perdidamente de él.

Lo que sigue es un descenso al abismo donde el deseo concedido se transforma en una posesión absoluta. La trama nos lleva de la mano al reverso oscuro de la idealización amorosa; cada línea de diálogo, cada sutil manipulación y cada evolución en el comportamiento de los personajes se siente trágicamente orgánica. Barker construye una historia dramática y terrorífica en la que el amor posesivo se devela como el peor y más verosímil de los demonios domésticos. Es un guion que atrapa porque resulta incómodamente cercano: despojado de lo sobrenatural, sigue funcionando como un retrato desgarrador de una relación de maltrato psicológico.

obsession e1784049636218

Todo esto es creíble, aterrador y perturbador gracias a la interpretación verdaderamente espeluznante de Inde Navarrette. Su encarnación de Nikki es una de las actuaciones más escalofriantemente magnéticas que hemos visto desde hace bastante tiempo. Navarrette realiza una transición actoral que es puro oro cinematográfico: comienza desplegando una calidez luminosa, encarnando a esa entrañable amiga de la infancia de la que resulta natural enamorarse para ir despojándose paulatinamente de su humanidad y transformarse en una fuerza asfixiante, obsesiva y desquiciada.

La actriz domina el lenguaje corporal perfectamente; sus miradas fijas y sin pestañear, su sonrisa forzada que oscila entre la devoción romántica y la locura, sumada al control milimétrico de un tono de voz falsamente calmado, generan una tensión que resulta casi insoportable y muy, muy incómoda. Navarrette no caricaturiza a un monstruo de película; interpreta a un ser humano de carne y hueso devorado por un afecto patológico al que no se puede resistir y que ha convertido su cuerpo en su propia cárcel. Es esa verosimilitud en su locura lo que la vuelve infinitamente más aterradora que cualquier entidad demoníaca convencional.

A este ambiente de constante asfixia contribuye decisivamente una dirección de fotografía impecable. Barker y su equipo técnico emplean el juego de luces y sombras no como un mero elemento estético, sino como una herramienta narrativa que moldea de forma activa el terror psicológico. El uso del claroscuro es brutal: el rostro desquiciado de Nikki frecuentemente sumergido en la penumbra para generar más terror. Las composiciones visuales, marcadas por planos cerrados y encuadres opresivos, logran que el propio entorno parezca estrecharse sobre el espectador.

Cada rincón de la casa de Bear se convierte en una trampa visual donde la sombra de Nikki parece acechar incluso cuando no está físicamente en pantalla, ya que se juega también mucho con lo que ocurre fuera de cámara a través de sonidos.

obsesion2 scaled e1784049606639

Es indiscutible que Obsesión es una película deliberadamente incómoda de ver. Hay secuencias de confrontación psicológica, manipulación emocional y violencia pasivo-agresiva que traspasan el drama y el terror convencional, transmitiendo una angustia visceral difícil de sacudirse de encima. En este sentido, la propuesta de Barker me ha llevado de inmediato a la atmósfera opresiva y el dolor sin anestesia que tanto me impactó en la fantástica Devuélvemela (Bring Her Back, 2025), la celebrada obra de los hermanos Philippou.

Y si la tensión sostenida durante el metraje resulta extenuante, los minutos finales de la película son, sencillamente, soberbios. Sin desvelar absolutamente nada de la trama ni estropear la experiencia del espectador, quiero destacar que el clímax final se despliega como una montaña rusa que encadena varios giros de guion ejecutados con una inteligencia y una precisión milimétricas. Con la boca abierta os va a dejar.

Justo en el momento en que el espectador cree haber descifrado el desenlace y se prepara para el alivio, Barker altera el tablero de juego por completo, destrozando todas las expectativas del espectador de forma orgánica, demoledora y dolorosa. Es un desenlace espectacular que no solo cierra el círculo narrativo con una coherencia descarnada, sino que deja un eco moral perturbador flotando en la mente mucho después de que aparezcan los créditos finales.

770x critica obsession1 e1784049578833

Conclusión

Obsesión es una auténtica maravilla terrorífica y se alza sin discusión como una de las mejores y más viscerales películas de terror de la temporada. Con una dirección madura y precisa, un guion impecable que funciona como un espejo incómodo de nuestras peores dinámicas relacionales, una interpretación antológica de Inde Navarrette (para una nominación a los Oscars) y una atmósfera visual asfixiante, Curry Barker consolida su posición en el Olimpo del horror contemporáneo. Es una obra tan incómoda como brillante. No podemos más que recomendar fervientemente este descenso a los infiernos del deseo: una experiencia que sacude, perturba y cautiva a partes iguales.

Aquí os dejo el tráiler de ‘Obsesión’:

Cuidado con lo que deseas, pues puede que se cumpla.

 

Casi cuatro millones de dólares por la primera aparición de Iron Man

Hay días en los que piensas que el mercado del cómic ya no puede sorprenderte. Y entonces llega Heritage Auctions y alguien paga 3.875.000 dólares por una página original, por arte, por la primera aparición de Iron Man en los cómics.

Por tanto no estamos hablando de cualquier página. Es la splash page inicial de Tales of Suspense 39, publicada por Marvel en 1963, la primera historia de Iron Man. Es el momento en el que Tony Stark entra oficialmente en la historia del cómic. El Big Bang de uno de los personajes más importantes que ha creado Marvel.

Y claro, cuando una pieza así aparece en el mercado, las reglas normales dejan de existir.

Lo curioso es que durante años el dibujante de este cómic, Don Heck vivió a la sombra de otros gigantes en los primeros cómics de Marvel. Cuando se hablaba de la editorial siempre salían Jack Kirby, Steve Ditko o incluso John Romita Sr. aunque quizás fuera algo más contemporáneo, mientras Heck parecía quedarse en un discreto segundo plano.

Pues bien, esta subasta acaba de recordar al mundo que sin Don Heck Iron Man no tendría rostro.

Porque conviene recordar una cosa. Cuando Stan Lee (guionista), Larry Lieber (guionista), Jack Kirby (hizo la portada) y Don Heck (dibujante) dieron vida a Tony Stark en 1963 nadie imaginaba que aquel industrial metido en una armadura acabaría convirtiéndose en el corazón del Universo Cinematográfico de Marvel.

Lo más fascinante de esta venta no es solo el precio. Es lo que representa. Es una pieza de museo.

El mercado del arte original de cómic ha dejado de ser un rincón para coleccionistas especializados. Hoy compite con cuadros, esculturas y piezas históricas. Los grandes coleccionistas ya no buscan únicamente la primera aparición de un personaje en un cómic, buscan la página donde nació la leyenda. Y esa página, literalmente, es esta.

Después de verla alcanzar los 3.875.000 dólares, queda claro que Iron Man no solo vale su peso en oro, vale mucho más.

Casi cuatro millones de dólares por la primera aparición de Iron Man iron man born arte

Un saludo y sed felices.

Disclosure Day, Steven Spielberg, Donald Trump y 5 cómics clásicos de ciencia ficción.

Bienvenidos a Las cosas que nos hacen felices. Vivimos tiempos convulsos. Días extraños. Una situación geopolítica mundial muy delicada y el gobierno norteamericano de Donald Trump, está desclasificando archivos OVNI de alto secreto, desde el pasado 8 de mayo. Ese es el motivo de este artículo: Disclosure Day, Steven Spielberg, Donald Trump y 5 cómics clásicos de ciencia ficción.

Disclosure Day, Steven Spielberg, Donald Trump y 5 cómics clásicos de ciencia ficción

Como ya sabréis, el presidente de los EEUU, Donald Trump, ordenó a su Ministro de la Guerra, la desclasificación de todos los archivos relacionados con ovnis. La primera desclasificación tuvo lugar el pasado 8 de mayo y para ello, el gobierno estadounidense habilitó una página web para el acceso público a todos los archivos:

www.war.gov/ufo

Hace algunas semanas, mi compañera Dolores Hardcore escribió un artículo sobre «Los 7 mejores cómics de ciencia ficción«.

Y con lo que respecta a mi persona … ¡Me ha entrado envidia! ¡Mucha envidia!

Además de lo que os he explicado, mi querido compi Fernando Vílchez, ha escrito una crítica sobre el film de Steven Spielberg, El día de la revelación. Pinchad AQUÍ para leer la crítica.

Y por todo esto … Me han entrado ganas de hacer una pequeña lista de recomendaciones. A mi estilo. Serán diez títulos clásicos de ciencia ficción. Deben ser títulos clásicos, que se encuentren recopilados en un solo tomo. Esas son las reglas autoimpuestas y … ¡Vamos con ello!

5 cómics clásicos de ciencia ficción

1.- John Carter of Mars. Señor de la Guerra de Marte. Diabolo Ediciones.

cómics

Diábolo Ediciones publica por primera vez en castellano, y en un único volumen integral de 650 páginas en blanco y negro, la mítica serie Marvel dedicada a John Carter, el héroe creado por Edgar Rice Burroughs que abrió camino a la ciencia ficción de aventuras tal y como la conocemos hoy.

Bajo el título John Carter de Marte, se recopilan los 28 números y los tres anuales originales de John Carter, Warlord of Mars (1977‑1979), con páginas firmadas por nombres legendarios como Chris Claremont, Marv Wolfman, Gil Kane, Ernie Colón o un jovencísimo Frank Miller en su primera historieta para la editorial.

cómics

El volumen recupera la adaptación en cómic de las novelas marcianas de Burroughs, en las que un veterano de la Guerra de Secesión es transportado a Marte (Barsoom) para verse inmerso en guerras planetarias, duelos de espada y romance exótico, un cóctel que influiría a autores como Heinlein, Bradbury o Arthur C. Clarke y que anticipa a iconos posteriores como Flash Gordon o incluso la imaginería de Star Wars.

Diábolo presenta la obra en una edición cuidada, en cartoné, pensada para saborear el trazo de los artistas clásicos, acompañada además por una introducción del Premio Pulitzer Michael Chabon, que reivindica la vigencia del mito de John Carter en la cultura popular contemporánea.

2.- Flash Gordon de Al Williamson. Dolmen Editorial.

cómics

Dolmen recupera en un solo volumen de lujo la que quizá sea la versión más elegante y deslumbrante de Flash Gordon, la que dibujó Al Williamson, uno de los grandes estilistas del cómic norteamericano. Es un tomo que, por formato y ambición, encaja perfectamente en tu artículo sobre clásicos de ciencia ficción y aventuras espaciales.

En estas historias, Flash Gordon, Dale Arden y el doctor Hans Zarkov regresan al planeta Mongo tal y como lo concibió Alex Raymond: Un mundo de reinos exóticos, tiranos carismáticos, criaturas fantásticas y ciudades imposibles, siempre bajo la sombra omnipresente de Ming el Cruel.

El propio Al Williamson, fan confeso de la serie clásica, cierra aquí el círculo de su devoción hacia el personaje de Raymond, y convierte cada página en un homenaje a la edad de oro de la space opera ilustrada.

cómics

Publicado en tapa dura, tamaño grande (21×29), con 232 páginas en blanco y negro y extras a color, Flash Gordon de Al Williamson reúne las distintas etapas del dibujante con el personaje, desde los comic-books de los años sesenta hasta la adaptación al cómic de la película de 1980 y materiales posteriores de los noventa.

La edición apuesta por el blanco y negro como forma de reivindicar el trazo fino y minucioso de Williamson, cuyo detallismo y sentido de la anatomía y el movimiento a menudo quedaban ocultos bajo la cuatricromía original.

3.- Cuentos de un futuro imperfecto. Cartem Cómics.

cómics

Cartem Cómics recupera Cuentos de un futuro imperfecto, una de las obras más incisivas de Alfonso Font, con una nueva edición restaurada que devuelve toda la potencia visual a su trazo y a su atmósfera.

Lejos de mirar al porvenir como una promesa, estos relatos lo convierten en un espejo deformado del presente: Historias breves, afiladas y con una fuerte carga crítica, que durante años circularon como piezas de culto dentro de la ciencia ficción española.

cómics

El resultado es una distopía esencial del cómic europeo, de esas obras que permanecen en la memoria más por la inquietud que dejan que por la simple anécdota de sus argumentos.

4.- La Trilogía Nikopol. Edición Integral. Norma Editorial.

cómics

Norma Editorial recuperó La trilogía Nikopol en edición integral, uno de los grandes hitos del cómic europeo y una de las obras más influyentes de Enki Bilal. Se trata de un volumen que reúne tres historias desarrolladas a lo largo de doce años, en las que el autor llevó al máximo su potencia visual y su mirada crítica sobre el futuro de la especie humana.

cómics

La edición, en cartoné y gran formato, refuerza la ambición de una obra que no solo pertenece a la ciencia ficción, sino también a la historia mayor del noveno arte. Norma Editorial subraya además que Frío Ecuador, la última parte de la trilogía, fue elegida mejor libro del año 1993 por la revista Lire, un dato que confirma la relevancia internacional de este ciclo narrativo.

5.- Ciudad. Astiberri Ediciones.

cómics

Astiberri recupera Ciudaden un tomo integral que vuelve a poner en primer plano una de las grandes obras de ciencia ficción del cómic europeo, firmada por Juan Giménez sobre un guion de Ricardo Barreiro.

La historia arranca con Jean, un hombre que regresa a casa tras discutir con su novia y acaba atrapado en una ciudad extraña, desierta y arrasada, una metrópolis sin reglas ni lógica donde conviven náufragos, personajes imposibles y monstruos de leyenda.

cómics

Más que una simple aventura, Ciudad funciona como una reflexión sobre la alienación urbana y sobre la capacidad del individuo para sobrevivir en un entorno hostil y absurdo. El relato está atravesado por homenajes al cine, la literatura y el propio cómic, lo que refuerza su condición de obra híbrida y ambiciosa dentro de la tradición de la ciencia ficción europea.

Y estos cinco títulos han sido mis recomendaciones clásicas, en un tomo único, que tenga en casa y que me haya leído; dentro de uno de mis géneros favoritos, como es la ciencia ficción.

Podría haber una segunda parte y una tercera, una cuarta … De este tipo de títulos.

Echadlos un ojo, disfrutadlos y sobre todo …

¡Sed Felices!

Las 8 películas de fútbol que capturan la verdadera pasión por este deporte

Cada cuatro años, el mundial de fútbol se convierte en el epicentro de los eventos deportivos. Durante unas semanas, las diferencias de idioma, cultura o geografía quedan en segundo plano frente a una pasión compartida que es capaz de paralizar ciudades enteras y llenar estadios de sueños. El cine también ha sabido apropiarse de él para contar historias de ambición, identidad, amistad, fracaso y redención. (Elementos que hacen grande una película deportiva como la mítica Hoosiers).

A diferencia de otros deportes, el fútbol suele funcionar mejor en la gran pantalla cuando deja de centrarse exclusivamente en el marcador. Las mejores películas del género no son las que se centran únicamente en las victorias o las derrotas, sino aquellas que utilizan el deporte para hablar de las personas que lo rodean y lo viven. Este es un recorrido por ocho películas que demuestran que el fútbol también puede ser una forma de entender el mundo.

The Damned United (2009)

Más que una película de fútbol, es un estudio psicológico sobre la ambición y el ego. Basada en la breve y turbulenta etapa de Brian Clough al frente del Leeds United en 1974, la historia se aleja de cualquier relato deportivo convencional para centrarse en lo que ocurre fuera del campo: la obsesión por el reconocimiento, la rivalidad y la obsesión por demostrar que tenemos la razón.

Su mayor virtud se encuentra en su ritmo vertiginoso, un torbellino de adrenalina que se mueve entre tiempo real y flash-back que logra que pase el metraje volando, gracias a unos encuadres y planos vibrantes donde transpiran todas las emociones del fútbol. Los campos ingleses son retratados por la cámara como un aficionado que disfruta del partido y con la que consigue que nos olvidemos de las aficiones para centrarnos en las reacciones y sentimientos del cuerpo técnico. Se beneficia de un montaje sutil que nos presenta la Inglaterra típica fría y gris, para dar paso a una claridad tonal cuando van emergiendo los éxitos, como si la neblina inglesa se disipara entre la pasión de los aficionados.

Michael Sheen (el fantástico actor de la serie Good Omens) construye un retrato extraordinario de un entrenador brillante tan magnético como contradictorio, atrapado entre su talento y sus inseguridades. Se demuestra en unos diálogos efervescentes que mantienen la tensión sobre todo los que giran en torno a los enfrentamientos verbales entre Clough y sus jugadores en un vestuario que se asemeja a un campo de batalla.

La película se convierte en un estudio del carácter de un hombre incapaz de separar la ambición de la necesidad de reconocimiento, que termina enfrentándose a las consecuencias de su propio orgullo. Un film que entiende algo que pocas películas deportivas han conseguido transmitir: que las mayores batallas del fútbol suelen librarse fuera del campo.

Quiero ser como Beckham (2002)

Una entretenida película que sabe mezclar comedia, romance y crítica étnica con el deporte, todo envuelto en capas sutiles de drama sin perder ligereza ni naturalidad. Comenzó como una comedia deportiva y terminó convirtiéndose en una de las películas más influyentes sobre fútbol de las últimas décadas. La historia de Jess, una joven británica de origen indio que sueña con jugar al fútbol profesional, se convierte en un relato sobre el choque entre tradición y deseo personal.

Todo esto hace que Quiero Ser como Beckham se convierta en una agradable y divertida película familiar. Gracias a una dirección ágil que potencia la comedia y combina con efectiva sobriedad temas como la familia, las creencias y el deporte. A ello ayuda tres actuaciones notables de los actores Parminder Nagra, Keira Knightley (cuyo último trabajo es la olvidable Palomas Negras) y Jonhatan Rhys-Meyers.

Pero, sobre todo, un admirable guion que nunca convierte sus conflictos sociales en discursos. Todo surge de forma natural a través de situaciones cotidianas, como las tensiones familiares provocadas por los entrenamientos o la dificultad de explicar una vocación que nadie a su alrededor parece comprender.

A tener en cuenta también que muchas de las secuencias futbolísticas conservan una energía contagiosa que sigue funcionando más de veinte años después. No buscan el realismo absoluto, sino transmitir la sensación de libertad que el deporte representa para la protagonista. Su final sigue teniendo ese regustillo amable en el que el deporte puede servir para unir a las personas. Demostrando que perseguir un sueño puede ser tan apasionante como marcar un gol decisivo.

Buscando a Eric (2009)

Ken Loach consigue captar la dimensión emocional del fútbol con su habitual sensibilidad, para acabar convirtiéndose en un relato duro y áspero extraído de los suburbios del Reino Unido. La película comienza con una sólida presentación de los personajes en la que se mezcla drama social y elementos casi fantásticos sin perder nunca su mirada realista. Eric Bishop, cartero de profesión y aficionado del Manchester United, recibe consejos de Eric Cantona (quien protagoniza la interesante serie, Recursos Inhumanos) para recomponer su desastrosa vida.

Loach se mueve con soltura entre problemas familiares, inseguridades y la sensación constante de fracaso. Rodando con una energía seca que evita cualquier sentimentalismo fácil. La presencia del guía Cantona no se convierte en la figura del héroe perfecto, sino la de un viejo amigo de taberna que ayuda al protagonista a encontrar respuestas en su interior. Su mayor acierto se encuentra en la sencillez y la profundidad de sus diálogos que surgen de la veracidad y el entendimiento de una agradable charla entre viejos amigos. Unos diálogos que se convierten en un retrato de la fragilidad cotidiana y la necesidad de encontrar apoyo en medio del caos personal.

La recreación del célebre pase de Cantona contra el Sunderland es uno de los momentos más emotivos de la película porque resume una idea central: a veces los recuerdos deportivos permanecen con nosotros mucho más tiempo que los resultados. Y es que el fútbol también puede ayudar a reconstruir vidas. Para finalizar Loach nos sorprende con uno de los finales más originales de las películas deportivas, uno de esos que te hacen acabar con una voluminosa sonrisa al terminar de verla.

Evasión o Victoria (1981)

Hay películas deportivas y luego está Evasión o victoria, un film que desafía las clasificaciones simples. Ambientada durante la Segunda Guerra Mundial, combina drama bélico, cine de aventuras y fútbol en una mezcla tan inverosímil como memorable. La trama gira en torno a un partido organizado entre soldados alemanes y prisioneros aliados. Lo que comienza como un acontecimiento propagandístico acaba transformándose en una cuestión de honor, resistencia y supervivencia.

El film destaca por su capacidad para convertir el partido en una metáfora de libertad y dignidad. El fútbol aquí no es entretenimiento, sino una herramienta de afirmación frente a la opresión. Cada jugada adquiere un peso que va más allá del resultado.

La película es recordada especialmente por la presencia de figuras legendarias como Pelé, Bobby Moore y Osvaldo Ardiles. El espectacular remate acrobático de Pelé se ha convertido en una de las imágenes más icónicas de la historia del cine futbolístico y sigue siendo el momento que la mayoría de aficionados recuerda décadas después. (aquí puedes encontrar un análisis mas detallado de la película).

El deporte sigue demostrando que, incluso en los contextos más oscuros, puede convertirse en un símbolo de esperanza. Por que ganar un partido de fútbol puede convertirse en una manera de experimentar la alegría, el éxtasis y la libertad.

evasión o victoria fútbol

Fuera de Juego (1997)

Una película que nos cuenta de una manera amena y divertida las vicisitudes de la relación que divide a un profesor de instituto con dos amores: el Arsenal y su novia. Esta adaptación de la novela de Nick Hornby retrató con enorme precisión la relación casi irracional que muchos aficionados mantienen con su club.

A medio camino entre la comedia romántica y el retrato psicológico, la historia explora cómo el fútbol puede condicionar la vida emocional de una persona. El protagonista organiza buena parte de su vida en función del calendario del Arsenal. Sus relaciones sentimentales, sus estados de ánimo e incluso sus decisiones personales quedan condicionadas por el rendimiento del equipo.

Puede parecer una comedia romántica algo previsible, pero acaba por resultar encantadora. La crónica de una relación entre diferentes personalidades que se vuelve una montaña rusa emocional al convivir con la temporada de fútbol. Lo que en apariencia es una comedia ligera se convierte en un análisis bastante agudo de la identidad del aficionado.

Logra mostrarnos la verdadera piel de los hinchas: el de tribuna, cerveza y bocadillo que es arrastrado por la energía de un partido de fútbol a sufrir, a gritar, insultar o llorar. La secuencia en la que una derrota altera por completo el ánimo del protagonista resulta tan cómica como dolorosamente reconocible para cualquiera que haya vivido una temporada con intensidad.

Lo que hace especial a la película es su capacidad para reconocer lo absurdo de ciertas conductas sin ridiculizar nunca al aficionado. Cualquier seguidor de un equipo identificará rápidamente rituales, supersticiones y decepciones que forman parte de la experiencia futbolística. Y sobre cómo un equipo puede convertirse, para bien o para mal, en una parte de la identidad personal.

MV5BNDk1ZWQyMzEtYTNkMC00ZTIxLWFlMmYtZGYxOGViY2FkN2NhXkEyXkFqcGc@. V1

Días de Fútbol (2003)

Comedia española que rescata con acierto los tópicos futboleros, los personajes excéntricos y las situaciones cotidianas de quienes viven el deporte rey como una auténtica forma de vida. Bajo su apariencia desenfadada se esconde un drama disfrazado de comedia que retrata a un grupo de perdedores cuya mayor ilusión consiste en esperar la llegada del partido del fin de semana.

La película adopta un tono gamberro para narrar la vida de unos personajes tan entrañables como patéticos, reflejando con humor una realidad social que va mucho más allá del fútbol. Sus protagonistas representan las frustraciones, los sueños incumplidos y las pequeñas alegrías de una generación que encuentra en el deporte un refugio frente a la rutina.

Una cinta pícara y sinvergüenza que tiene en el humor uno de sus principales motores, pero no se limita a la caricatura. Funciona porque parte de situaciones reconocibles: amistades desgastadas, relaciones sentimentales inestables y personajes que encuentran en el fútbol un refugio emocional, donde el partido del fin de semana funciona casi como un ritual vital. Un reparto que logra hacer suyos los personajes despertando la sonrisa del espectador, repleta de acertadas bromas y unos diálogos divertidos repletos de frases que logran marcar más de un gol a la comedia desenfadada.

El resultado es un continuo sinsentido perfectamente articulado a partir de los estereotipos que definen su universo. Con un ritmo ágil, cercano a la comedia slapstick, la película busca en todo momento la complicidad del espectador. Su guion funciona como un partido improvisado en la plaza del barrio: caótico, espontáneo e imprevisible, pero capaz de dejar jugadas brillantes que permanecen en la memoria mucho después del pitido final.

El Partido (1999)

Menos conocida que otros títulos de esta lista, esta encantadora producción británica demuestra que el fútbol encuentra algunas de sus mejores historias lejos de los focos mediáticos. Ambientada en una pequeña comunidad escocesa, la película utiliza un partido local como punto de partida para explorar la vida en un pueblo marcado por la tradición y la rivalidad histórica.

Lo que, en apariencia, parece un simple partido acaba convirtiéndose en el reflejo de viejas rencillas, tradiciones compartidas y de ese peculiar sentido del humor que caracteriza a la vida en los pueblos. Con un tono cálido, cercano y salpicado de un humor muy británico, la película rinde homenaje al fútbol amateur, a esos campos de hierba irregular donde todavía importa más el honor que el marcador y donde cada partido forma parte de la historia del lugar. La preparación del partido, las discusiones entre vecinos y el orgullo de cada comunidad terminan teniendo más peso que los noventa minutos de juego.

Y nos recuerda que la magia del fútbol no depende del tamaño del estadio ni de la cantidad de cámaras presentes. A veces basta un pequeño pueblo, dos porterías y una rivalidad heredada durante generaciones para demostrar que la pasión por este deporte puede ser igual de intensa lejos de los focos.

match 600

Hooligan (2005)

Mientras muchas películas celebran el lado inspirador del fútbol, Hooligan se adentra en su faceta más conflictiva, consiguiendo una de las miradas más oscuras del cine sobre el fútbol. La historia sigue a un joven estadounidense que acaba inmerso en la cultura de los grupos violentos asociados a determinados clubes ingleses.

La película resulta interesante por la manera en que retrata el atractivo que pueden ejercer los grupos cerrados sobre personas que buscan pertenencia y reconocimiento. Al sumergirnos en esa cultura, descubrimos un universo regido por la lealtad, la violencia y unas reglas no escritas que sustituyen cualquier estructura social convencional.

El director logra captar con la cámara todo el abanico de sensaciones que despierta en las personas el rey de los entretenimientos deportivos. Las secuencias de enfrentamientos están filmadas con una energía casi claustrofóbica que transmite tanto la adrenalina como el peligro de ese entorno.

Más allá de la violencia, la película plantea una reflexión sobre la identidad y la necesidad de formar parte de un grupo. El fútbol aparece aquí como un punto de unión que, llevado al extremo, puede derivar en fanatismo. Consigue enseñarnos que el fútbol también tiene sombras y que entenderlas forma parte de comprender el fenómeno en toda su dimensión. Una cinta que transmite una pregunta incómoda: ¿Dónde termina la pasión deportiva y dónde comienza el fanatismo?

Conclusión

Estas ocho películas ofrecen una visión extraordinariamente completa de lo que representa el fútbol para millones de personas en todo el mundo. No hablan únicamente de victorias, derrotas o títulos, sino de algo mucho más profundo: éxito, fracaso identidad, pertenencia y amistad.

Algunas se desarrollan en estadios abarrotados; otras encuentran el alma del deporte en barrios, pueblos o recuerdos personales. Pero todas comparten una misma idea: el fútbol es mucho más que un juego. En su mejor versión, el cine deportivo no necesita centrarse en el resultado, sino en lo que ocurre alrededor de él. En los vínculos que se crean, en las obsesiones que genera y en las historias personales que se construyen alrededor de un balón.

Quizá por eso estas películas siguen funcionando con el paso del tiempo. Porque no dependen del contexto deportivo, sino de emociones universales que siguen siendo reconocibles para cualquier espectador. El cine y el fútbol comparten algo esencial: ambos viven de la emoción. Y cuando se combinan, pueden contar historias que van mucho más allá del deporte.

Análisis de La casa del dragón. Temporada 3. Episodio 3.

Dos años después de su titubeante final, volvemos a Poniente y al universo ideado por la mente maestra de George R. R. Martin. En un mundo dominado por Netflix, el fenómeno televisivo (junto a Perdidos) del siglo XXI fue la fantasía épica con dejes de telenovela familiar Juego de Tronos. Ahora es el turno de La Casa del Dragón, precuela centrada en los Targaryen.

Análisis de los capítulos de La casa del dragón.

Análisis de los capítulos de Juego de Tronos.

Análisis de los capítulos de El caballero de los siete reinos

Tras dos episodios marcados por la rápida sucesión de acontecimientos, tocaba echar el freno y regresar a la narrativa que, no olvidemos, hizo grande a Juego de Tronos. Que la batalla del Aguasnegras o la de los Bastardos son espectaculares, pero lo que convirtió a la serie en fenómeno fue la intriga palaciega pura y dura.

El tercer capítulo de La casa del dragón se titula Rhaenyra triunfante, pura ironía que retrata que para mandar no solo hace falta voluntad, sangre y dragones, sino algo más. Algo de lo que Rhaenyra, de momento, carece.

El inicio no puede ser más desconcertante. Ormund Hightower, interpretado por el imponente James Norton, se rinde abiertamente ante Daemon y le entrega al pequeño de los hijos de Alicent, Daeron, que también tiene un dragón. Ya no hay Verdes a los que derrotar. Solo queda gobernar sobre las cenizas.

Rhaenyra se encuentra un Desembarco del rey empobrecido por la falta de dinero en las Arcas, saqueadas por los Hightower. Apenas se puede mantener a la corte, que ha requisado todos los alimentos y han dejado a la plebe sin nada que echarse a la boca.

Ante esta escasez, Rhaenyra se pasa todo el episodio intentando encontrar su sitio entre la incertidumbre de unos habitantes que han vivido bajo el gobierno de los Verde y la certeza de sus aliados de que debe recompensarles por lo que han sacrificado al seguir su causa.

Y, por lo que vemos, se equivoca en ambos frentes.

1 2

Por un lado, sus prisas por coronarse le llevan a enemistarse con la Fe de los Siete, la principal religión de Poniente pese a que las creencias de los Targaryen sean distintas. Los dragones pudieron arrasar con muchas cosas, pero no con las creencias de los conquistados.

Por otro lado, se enfrenta a la baja nobleza requisando sus posesiones al restregarles que acapararon con todos los alimentos dejando a la plebe sin alimentos. Lógicamente, esto le hace convertirse en una heroína para el pueblo llano, pero la cantidad de enemigos que se ha ganado en la Corte es para mirárselo.

En lo que respecta a sus aliados, de mal en peor. Por la muerte de Jace decide apartar a su consejo de Rocadragón. Daemon le exige que utilice el poder de los dragones para someter a todos. Gobernar por miedo, no por respeto. Rhaenyra desoye invocando la figura de su padre. Daemon (no olvidemos que es su tío y, por tanto, hermano del difunto rey) señala la innegable verdad de la debilidad de un hombre que no fue capaz ni de montar a un dragón ni de atar en corto a su propia familia.

Además, a Daemon no le gusta nada la relación que se está gestando entre una Rhaenyra a la que considera (consideramos) manipulable con Mysaria.

Pero aquí no queda la cosa. Tras quedar Marcaderiva reducida a cenizas y haber perdido a la mitad de su familia, Corlys Velaryon, Mano del rey, le pide a Rhaenyra que legitime a sus hijos Alyn y Addam. Ella se niega, desencadenando la explosiva ira de su aliado más importante. Veremos las consecuencias.

No obstante, y aunque pase más desapercibido, es preocupante lo mucho que Rhaenyra subestima a sus tres jinetes bastardos. A ninguno le da lo que realmente pide, y un cambio de bando de estos hombres podría decantar la guerra hacia otro lado. Ulf no ha recibido las tierras que esperaba. Hugh no puede ver cumplido su deseo de reunirse con su familia y Addam no es reconocido como un legítimo Velaryon.

2 1

Antes he dicho que un cambio de bando de estos jinetes podría decantar la guerra. Sí, los Negros han conseguido Desembarco del rey, pero no se sabe nada de Aemond, el más peligroso miembro de los Verdes, y Ormund Hightower ha engañado a Rhaenyra por partida doble, entregando a un falso Daeron y conquistando Ladera, el puerto más importante cerca de Desembarco del rey y leal a los Negros.

Atacar Ladera implicaría arrasar a la población que le ha sido leal.

Ante esta tesitura, queda por ver cómo reaccionará Rhaenyra. Mi sensación es que nada de lo que haga en relación a esta villa saldrá bien y los Verdes resurgirán. No hay que olvidar que la familia de Hugh Martillo está, precisamente, en dicha ciudad. Huele a cambio de bando.

¡Un saludo y sed felices!

¡Nos leemos en Las cosas que nos hacen felices!

Retro-Análisis: La Última Casa a la Izquierda (1972), el terror más cercano y tangible

Hacemos hoy repaso de La Última Casa a la Izquierda (The Last House on the Left), ópera prima del maestro Wes Craven que en su momento levantó airadas polémicas, pero que redefinió al genéro de terror de manera decisiva como volvería su director a hacerlo varias veces más a partir de entonces.

Bienvenidos a un nuevo retro-análisis, hoy para hablar de La Última Casa a la Izquierda, película de 1972 que, altamente controversial y polémica para su época, sentó las bases de mucho del cine de terror y suspenso que vendría después y marcó el debut en la dirección par Wes Craven antes de convertirse en uno de los referentes obligados del género.

Craven había tenido su primer trabajo cinematográfico como editor asistente de Sean S. Cunningham en Together (1971), filme que, autodefinido como falso documental sobre el sexo, constituyó todo un éxito de taquilla a pesar de su bajo presupuesto y alentó a la productora Hallmark a poner en manos de ambos unos noventa mil dólares para hacer la película que quisieran.

Cunningham se limitó esta vez a ser productor y relegó la dirección en Wes Craven que, de este modo, debutaba en ese rol. La idea era hacer un filme de terror que rompiera con los tradicionales moldes sobrenaturales y contara más bien una historia de tono tangible en su real crudeza. Lo que llevaba a Craven a elegir ese camino eran las brutales imágenes documentales que por ese entonces llegaban de la guerra de Vietnam, a cuyo lado las escenas más violentas del cine parecían “light”.

Pero además, Craven era gran admirador Ingmar Bergman y se inspiró en El Manantial de la Doncella (1960), despojando desde luego a la historia original de su costado artístico y simbólico, así como de su tono de fábula (a su vez, la historia que contaba el filme del realizador sueco se basaba parcialmente en la letra de una tradicional y anónima balada medieval de su país de origen).

El dinero, por supuesto, no era mucho, por lo que Craven y Cunningham recurrieron a un elenco de actores mayormente novatos, algunos sin experiencia alguna ante las cámaras y otros, como Eleanor Shaw (que aparece acreditada como Cynthia Carr) o Sandra Peabody, con algún trabajo previo en tiras televisivas o papeles cinematográficos sin demasiada relevancia. También los había que venían del cine triple X para adultos.

Particular era el caso de Jeramie Rain, que venía de interpretar a la asesina serial Susan Atkins en una obra de teatro independiente sobre los crímenes del clan Manson. Y más todavía el de David Hess, quien carecía de toda experiencia actoral y era básicamente un compositor de canciones, algunas de las cuales habían sido incluso grabadas por Elvis Presley o Pat Boone; de hecho, y a la par de su flamante rol de actor, terminó siendo uno de los autores de la banda sonora.

Las escenas urbanas fueron rodadas en New York y Long Island, mientras que las más rurales se hicieron en las afueras de Westport, Connecticut, donde Cunningham tenía su casa que, por fuerza de las circunstancias, se convirtió en cuartel general del equipo de filmación durante los días que implicó la misma. La metodología del rodaje fue bastante clandestina y el propio productor la definió como “de guerrilla”, pues no tenían autorización para filmar en la mayoría de las localizaciones escogidas y debían hacerlo lo más rápido posible antes de que los descubriesen y echasen.

La película sufrió por el camino varios cambios de título (ya hablaremos de ello) hasta quedar el definitivo, enigmático como pocos. Y Craven debió hacerle asimismo unos cuantos recortes hasta llegar a obtener de parte de la MPAA la calificación R que buscaba. En algunos países, como Reino Unido, ni siquiera obtuvo la certificación para llegar a las salas cinematográficas y, más allá de alguna breve circulación en video doméstico, permaneció prohibida hasta 2002 e inédita hasta 2008.

El estreno en Estados Unidos tuvo lugar el 30 de agosto de 1972.

La Ultima Casa a la Izquierda 05

La Historia

En una apartada casa de un tranquilo paraje semirrural viven el doctor Collingwood (Gaylor St. James) y su esposa Estelle (Cynthia Carr), cuya hija adolescente Mari (Sandra Peabody) está cumpliendo diecisiete años y desea festejarlo en la ciudad viendo en concierto a una banda de la cual es fan. A ellos no les gusta mucho la idea, especialmente porque planea hacerlo en compañía de su amiga Phyllis (Lucy Grantham), a la cual no consideran buena influencia por lo promiscua y libertina, pero terminan aceptando.

Por el camino, las dos muchachas oyen distraídamente en la radio del auto que se está buscando a un grupo de prófugos escapados de prisión y está más que claro que se terminarán cruzando. Por lo pronto, los convictos se han parapetado en un departamento de la periferia de la ciudad, estando el grupo integrado por el violador y asesino Krug Stillo (David Hess), su hijo Junior (Mark Scheffler) y el pederasta Fred “Weasel” Polowski (Fred Lincoln), a los cuales se ha agregado Sadie (Jeramie Rain), novia de Krug.

Cuando las jóvenes se desvían de su destino para conseguir marihuana antes del concierto, el contacto al que ubican en los suburbios es precisamente Junior y ello deviene en que, guiadas por este al departamento, caerán presa de los delincuentes secuestrados entre maltrato, abuso y violación para ser al día siguiente maniatadas y echadas al maletero del automóvil con el que los mismos planean escapar del estado.

Es difícil contar más sin contar prácticamente todo, pero digamos que, una vez en las afueras, las dos muchachas serán sometidas a un calvario de violencia y a las peores humillaciones y vejaciones hasta que el vehículo se descompone y (vaya casualidad) lo hace muy cerca de la casa de Mari, donde los padres de esta se hallan preocupados de que no haya aún regresado ni dado indicios de vida.

Conviene detenerse aquí para no hacer más spoiler y solo decir que se trata de una historia brutal y descarnada en la cual hay violencia física, violaciones y asesinatos, pero también, en su parte final, venganza…

La Ultima Casa a la Izquierda 01 e1783836392155

El Terror puede estar en cualquier Casa

Comencemos por el título, pues cuando uno termina de ver la película, no entiende por qué lo de “la última casa de la izquierda” cuando no hay a lo largo del filme referencia espacial o geográfica alguna que le dé fundamento. Cuando los delincuentes buscan refugio y van a parar, sin saberlo, a casa de Mari, puede quizás llegar a inferirse que la vivienda sea la última sobre la izquierda del camino que transitan, pero no está claro ni hay plano alguno que refuerce esa suposición .

Habían sido pensados en un principio títulos más obvios como Sex Crime of the Century (El Crimen Sexual del Siglo) o Krug & Company (Krug y Compañía), e incluso los rollos de cinta previos a los recortes estaban identificados de ese último modo. Pero ninguno convencía demasiado a Cunningham ni a Craven.

Fue un especialista en marketing, amigo del primero, quien sugirió The Last House on the Left (La Última Casa a la Izquierda), título al que inicialmente el director halló “terrible”, pero que después encontró atrayente por ser a la vez enigmático y sugerente, sin dar al público pista alguna de con qué se podría encontrar cuando se apagasen las luces de la sala. De hecho, en el mercado hispanoparlante, algunas distribuidoras prefirieron la obviedad de títulos como Ultraje al Amanecer, Pánico a Medianoche o Venganza en la Casa del Lago: de sutileza, nada…

Pero ese título era también, de paso, una forma de decir que la historia podía tener lugar en cualquier casa, lo que realzaba el componente terrorífico de la misma para llevarlo a un plano más tangible y reconocible que un castillo gótico, por ejemplo.

Lejos de esconder esa sensación de cercanía e inmediatez, se buscó por el contrario promocionarla ya desde el propio eslogan publicitario con la frase “To avoid fainting, keep repeating: it´s only a movie”(para evitar desmayarse, repita: es solo una película). Difícil que el público se resista a advertencias de ese tipo, las cuales suelen funcionar para el mismo igual que un imán. Y esa cercanía se reforzaba al presentarse la película como supuestamente basada en hechos reales, una fórmula tan habitualmente repetida como incomprobable.

Porque lo importante no era que el espectador creyera que lo que se le mostraba hubiera verdaderamente ocurrido, sino que podía ocurrir en cualquier momento. La Última Casa a la Izquierda es en efecto una película sucia y “degradante”, rodada de modo caótico y por momentos “desprolijo” (mucha cámara al hombro), siendo ello tanto parte de la intención real como consecuencia de la forma clandestina en que se filmó.

Es de hecho una película del subgénero conocido como rape and revenge (violación y venganza), que tenía ya desde los años treinta sus orígenes fundamentalmente en el cine europeo y dos títulos altamente referenciales en los sesenta: la mencionada El Manantial de la Doncella (1960) y la alemana El Fantasma de Soho (1964). Y si hablamos de influencias más cercanas, hay mucho de exploitation americano, de home invasion y hasta cierta influencia de Perros de Paja (1971), filme de Sam Peckinpah que había sido ya fuertemente controversial un año antes.

La violencia gráfica alcanza, por cierto, límites repulsivos para su época y decir eso quizás se quede corto porque confieso que hay escenas que me cuesta visionarlas incluso hoy, cuando deberíamos estar ya curados de espanto para siempre; al volver a verla, de hecho, me sorprendí a mí mismo desviando un par de veces la vista de la pantalla, algo que no hacía desde mucho tiempo atrás.

La Ultima Casa a la Izquierda 04 e1783836543693

Y cabe, por supuesto, preguntarse por qué causó después de todo tanto revuelo cuando un año antes se había estrenado La Naranja Mecánica (aquí retro-análisis de un servidor), que levantó su propia marea de polémica al incluir también violación e incluso venganza, aunque de forma muy particular. Pero la gran diferencia es que la película de Craven no busca intelectualizar la violencia ni convertirla en parte de su marco estético como sí hace la de Kubrick. Es una violencia casi documental, sucia y ajena a cualquier visión glamorosa.

Deja inevitablemente en el espectador la sensación de estar viendo algo que no debería ser mostrado y el realismo de algunas escenas (con efectos bien caseros, pero eficaces) es tremendamente incómodo y perturbador, contribuyendo a ello el sorprendente trabajo de un David Hess sin experiencia actoral, pero al que no quieres ni por asomo cruzarte en la calle después de ver el filme. Se comprometió a tal punto con el personaje que andaba paseándose por el set jugueteando con un cuchillo real aun cuando no se filmaba.

 

La propia Sandra Cassel llegó a declarar que sintió miedo durante el rodaje y tener la sensación de que esos tipos la odiaban en serio, al punto que cuando en una entrevista se le preguntó cómo se había sentido en la escena de la violación, su respuesta fue tan simple como lacónica: “Sin comentarios”. Y la humillante escena en que Phyllis es obligada a orinarse en sus pantalones, parece haber sido ciento por ciento real: Lucy Grantham se hizo verdaderamente encima. Intentemos pensar por un momento la lluvia de denuncias que caería hoy si una actriz fuese forzada a algo así. Totalmente impensable…

Hay que decir, desde ya, que La Última Casa a la Izquierda está lejos de tener un guion perfecto. A la imprecisa ubicación espacial de que antes hemos hablado se suman casualidades increíbles como que los delincuentes vayan a parar justamente a la casa de Mari (de hecho, ellos mismos se muestran sorprendidos), o la innecesaria presencia de dos torpes policías que, interpretados por Marshall Anker y Martin Kove (el que después sería John Kreese en la franquicia Karate Kid) protagonizan en cada aparición tontos gags que parecen de otra película. La idea, explicó luego Craven, era distender cada tanto la intensidad de la trama pero, antes que ello, son escenas que terminan cortando todo clima y suspenso.

La banda sonora, como antes hemos dicho, fue compuesta por el propio David Hess en colaboración con Stephen Chapin y se caracteriza de manera especial por un alto contraste entre lo que se oye y el tono de la película o lo que muestran las imágenes, pues incluye mucho folk y bluegrass de aire más bien alegre y despreocupado: una contradicción que busca deliberadamente el absurdo y dejaría después influencia en mucha de la música para películas que iba a venir: Tarantino y los hermanos Coen, sin ir más lejos y por citar solo un par de ejemplos, aprendieron sin duda mucho de allí.

Valoración y Legado

Cuando uno echa un vistazo a la filmografía posterior de Wes Craven, cuesta creer que estemos ante el mismo director, pues no hay que olvidar que estamos hablando de uno de los realizadores que reinventó y redefinió el género del terror no una, sino muchas veces desde entonces.

Ya en Las Colinas tienen Ojos (1974), se le advierte mucho más controlado. Con Pesadilla en la Calle Elm (1984, aquí retro-análisis), da una dimensión nueva y original al slasher presentando a Freddy Krueger como personaje completo al no estar su rostro tras una máscara. Con La Serpiente y el Arco Iris (1988) rompe con el zombie cinematográfico y rescata la leyenda haitiana de origen. Con El Sótano del Miedo (1991, también conocida como La Gente detrás de las Paredes) hace funcionar el terror como sátira social. Con La Nueva Pesadilla de Wes Craven (1994), introduce en el género el concepto de metaficción retomado luego por otros. Y con Scream (1996) reinventa el slasher desde la ironía y permitiéndose jugar con sus reglas.

Estamos pues hablando de alguien que redefinió el género nada menos que siete veces. Sí, siete, porque también estoy contando la película que nos ocupa. Vista hoy, La Última Casa a la Izquierda puede parecer a primera vista llena de defectos y no es que no los tenga, pero es claramente rupturista e influyente para mucho del cine de terror posterior y el hecho de que haya sido revalorizada y convertida con el tiempo en filme de culto tiene entonces bastante sentido.

La Ultima Casa a la Izquierda 02 e1783836659556

Redefine por completo el género al alejarse de lo sobrenatural y si bien es cierto que ya Charles Laughton con La Noche del Cazador (1955, aquí retro-análisis) y Alfred Hitchcock con Psicosis (1960, aquí retro-análisis) lo habían hecho ya y de manera magistral, la ópera crima de Craven lo lleva a un grado de proximidad con el espectador muy diferente. Y el modo caótico en que está filmada contribuye a ello haciéndonos sentir parte misma de la historia.

Con sus modestos noventa mil dólares de costo, recaudó más de dos millones, dando así aire a la ascendente carrera de su director de allí en más. La crítica fue en muchos casos implacable contra lo que se consideraba una cinta denigrante y degenerada (el clásico “¿qué clase de enfermo puede disfrutar con esto?”), pero hubo sin embargo algunos pocos que supieron ver y rescatar aquellos aspectos en los cuales el filme era innovador y, de alguna forma, revolucionario.

Muchas versiones circularon de allí en más para formatos domésticos incluyendo varias de las escenas en su momento descartadas, pero es difícil decir si alguna de ellas es realmente la cinta original completa previa los recortes; lo más probable es que no.

Y tuvo en 2009 un remake dirigido por Dennis Iliadis y producido por el propio Craven que corrige muchas de las incongruencias o casualidades de la trama original dándole a la historia más sentido. No está mal, pero tampoco es la gran cosa y la acusación principal que se le hizo fue de ser una versión bastante más lavada y pulida. Funcionó bien en taquilla de todas formas.

La Última Casa a la Izquierda es, en definitiva, una de esas películas que son recordadas más por su legado e impacto que por su grandeza cinematográfica. Y si tienes la intención de entrarle, debes hacerlo teniendo en cuenta que no es un filme fácil de ver y que mucho de lo que veas podrá parecerte vulgar o repetido, pero eso es porque pasaron cincuenta y cuatro años y en el medio, justamente, ha habido muchas películas influidas por esta. Si vas a verla, pues, debes necesariamente ponerla en contexto de época. Advertido/a estás…

Hasta la próxima y sean felices…