Lleva años rondando por mi cabeza (desde que acabó el DCEU) la idea de crear mi propio universo compartido a modo de forma de acabar con el aburrimiento. Es por ello que hoy comienza el DCU de CF Studios (Cosas Felices Studios).
La idea es ir escribiendo artículos con cada película de este universo compartido, con una breve sinopsis de la cinta en cuestión, el casting de los actores y actrices principales y la escena post-créditos que la una con la siguiente.
He decidido comenzar con ‘Superman’ y antes de entrar en la sinopsis quiero presentar al elenco protagonista de esta primera cinta del DCU.
Superman: El Hombre del Mañana (Sinopsis)
Clark Kent lleva pocas semanas intentando adaptarse al ritmo frenético de la redacción del Daily Planet. Entre cafeterías, entregas a contrarreloj y el aprendizaje de la dinámica de trabajo junto a la ambiciosa Lois Lane y sus compañeros, Clark compagina su vida civil operando en secreto como «El Borrón»: un vigilante novato con sudadera y vaqueros que realiza sencillos rescates cotidianos por las calles.
La rutina salta por los aires durante el desplome de una grúa gigante en una zona de obras. Clark interviene, pero la inexperiencia y el estruendo del metal doblado aterrorizan a la multitud. Abrumado por el miedo de los ciudadanos ante su fuerza bruta, Clark huye a un callejón.
Flashback 1 (La Fragilidad del Mundo): De niño en la granja, Clark destroza el porche jugando al béisbol y cree que «rompe todo lo que toca». Jonathan Kent toma sus manos y le enseña: «El mundo es frágil, Clark; tus manos tienen que ser las más amables».
De vuelta al presente, Lois Lane se cuela en el callejón. Clark, para no revelar su rostro, se eleva flotando de espaldas al sol, quedando como una majestuosa silueta en contraluz. Desde el aire, la reprende por ponerse en peligro y le arroja un comunicador encriptado: «Pertenece a LexCorp. Luthor provoca el caos para vender su propia seguridad. Destapa la verdad, Lois», tras lo cual desaparece con un estallido sónico.
Lois publica la acusación sin pruebas sólidas. Lex Luthor la desacredita públicamente en rueda de prensa presentándose como víctima, provocando un boicot publicitario contra el periódico que obliga a Perry White a prohibirle seguir el caso.
Esa misma noche, Lois sufre un violento ataque anónimo (un vehículo sin matrícula intenta embestirla en una calle oscura) para intimidarla y silenciarla. Lejos de amedrentarse, el atentado le confirma que ha tocado una fibra sensible. Decidida a destapar la verdad, arranca una investigación clandestina fuera de su horario laboral.
Clark, sintiéndose profundamente culpable por haberla puesto en la diana de LexCorp y temiendo por su vida, se ofrece a ser su compañero de investigación. Durante largas noches entre archivos, nace una complicidad profunda mientras Clark usa sutilmente su súper-velocidad y súper-oído para ayudarla sin delatarse. Juntos descubren que una filial fantasma de LexCorp financió toda la red criminal de la ciudad.
Flashback 2 (La Herencia): Recordamos cuando Clark descubrió la nave e historia de Krypton a los 18 años. De vuelta al presente, Martha le entrega el traje confeccionado con las telas de la nave: «Es hora de dejar de esconderse».
Para borrar las pruebas, Luthor activa su Titán Mecánico y lo envía a destruir el Archivo Digital de la ciudad, dejando a Lois atrapada en el edificio en llamas. Clark viste el traje por primera vez y desciende como Superman. El combate es brutal; el robot usa armas sónicas y destruye los pilares del edificio. Exhausto y superado, Superman duda de su capacidad.
Flashback 3 (El Adiós): Recuerda las palabras de Martha al irse de Smallville: «Camina con ellos como un hermano. Tu mayor poder es la esperanza que inspiras».
Con fuerzas renovadas, Superman rescata a Lois y a los civiles, sobrecalienta con su visión térmica al Titán y le arranca el núcleo antes de que explote. Metrópolis estalla en vítores ante la sonrisa cálida de su nuevo protector.
Aprovechando el caos de la pelea, un equipo de LexCorp borra todos los servidores físicos. Luthor culpa al «hackeo de una potencia extranjera», dona millones para reconstruir la ciudad y sale totalmente impune ante la ley.
En el Daily Planet, se publica la histórica portada escrita por Lois bautizándolo oficialmente como SUPERMAN. Aunque frustrada por la impunidad de Luthor, Clark le promete a Lois que la verdad saldrá a la luz, asumiendo su doble misión: proteger el mundo en los cielos como Superman y combatir a los corruptos en la Tierra como periodista.
Escena Post-Créditos
Tras los créditos principales, la pantalla se funde a negro. De repente, la cámara nos lleva al interior de una Batcueva sumergida en las sombras. Solo vemos la silueta de Batman, de espaldas, sentado en su enorme silla frente a un muro de monitores de tecnología militar de Wayne Enterprises.
En las pantallas se reproducen en bucle, desde múltiples ángulos, metrajes encontrados de la batalla de Metrópolis: vídeos de móviles de ciudadanos, cámaras de seguridad y satélites. Los sistemas informáticos calculan en tiempo real la trayectoria de vuelo de Superman, la temperatura de su visión térmica y su fuerza de impacto.
Batman pulsa una tecla mecánica con un sonido seco. Todas las pantallas laterales se apagan y la pantalla central se congela en un plano cerrado de la cara de Superman.
Batman se inclina levemente hacia adelante, la luz parpadeante del monitor recorta las orejas de su capuchón en la pared de piedra de la cueva, y la escena se corta bruscamente a negro.
Aquí os dejo el póster de ‘Superman: El Hombre del Mañana’:
Continuamos analizando la tercera temporada de The Walking Dead: Dead City, en este caso con su tercer episodio titulado Emigrantes. Creada por Eli Jorné y emitida por AMC+, la serie spin-off sigue a Maggie y Negan en la New York postapocalíptica.
Hola otra vez, caminantes y sobrevivientes. Aquí estamos para analizar un nuevo capítulo de The Walking Dead: Dead City, serie a la cual allá por sus inicios este redactor definió como la más oscura de la franquicia, pero que cada vez toma un tono más luminoso y esperanzado que, más allá de que esté bien o mal, ocurre quizás demasiado pronto considerando que aún quedan cinco capítulos para acabar la serie y creo no exagerar si digo que el episodio que el que nos ocupa deja en cambio la sensación de que nos quedara solo uno.
Pero pasemos mejor a ver qué ha ocurrido, no sin antes advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA ni dejar de recordar que pueden en esta web leer los análisis previos, tanto de esta como de las demás series de la franquicia.
Comenzamos con Maggie yendo a buscar a Negan al bar de Dillard, encontrando primero a este enfrascado y embelesado con sus gusanos y su cadena alimenticia, lo que despierta en ella una mezcla de ternura y admiración. Dillard habla del ciclo de la vida y de cómo a la larga, terminamos volviendo de un modo u otro, ya sea desde una raíz o desde un gusano. Está totalmente pirado, ya lo sabemos, pero no hay manera de que nos caiga mal…
Ya escaleras arriba, Maggie se encuentra con Negan y le “informa” del “suicidio” de la Dama, de lo cual él sabe bastante aunque se haga el tonto y ella algo sospeche, pues la expresión de su rostro denota dudas que no necesitan ser dichsa. Negan dice a Maggie que la muerte de la Dama terminará siendo para ella un alivio y probablemente tenga razón…
Pero hay otro motivo por el que Maggie ha ido a verle y es ponerle al tanto de que, con los otros miembros del refugio, está trabajando en desbrozar el Central Park para convertirlo en terreno de cultivo, tarea a la que le gustaría sumarlo. Negan lo toma como broma y suelta la carcajada, pero pronto se da cuenta que Maggie habla en serio…
Bandos en Conflicto
Por otra parte, Negan está queriendo que Dillard deje de vivir en su propio mundo y vea de una vez por todas a los caminantes como lo que son y no como mascotas. A tal fin, le ofrece su bate para acabar con uno que tiene fuera del bar y del cual están dando cuenta las ratas: un acto de humanidad, casi. Pero Dillard sigue en su delirio y no puede hacerlo porque en el gruñir del caminante oye “ayúdame”…
Los mayores problemas, no obstante, tienen lugar en Central Park, donde, atraídos por las luces de la Estatua de la Libertad, comienzan a llegar en botes los supervivientes a los que viéramos sobre el final del episodio anterior.
Y resulta que son dos bandos: los primeros en arribar proceden de Belleville y dicen haber sido atacados por los de Newark, que redujeron prácticamente su comunidad a cenizas, pero los de Newark dan la versión exactamente contraria. En cualquier caso, hay por ambos lados montones de heridos y se les brinda asistencia en el refugio más allá de quién tenga la verdad en este conflicto Liliput – Blefuscu.
Entre los asistidos se encuentran los respectivos líderes Claudia y Bauer, cada uno de los cuales exige atención prioritaria para los suyos. Negan no le ve sentido a querer ayudar a todos aun cuando lo de traer más gente, le recuerda Maggie, haya sido idea suya. Y encima tiene que entregar su whisky por falta de alcohol.
Luis corre de acá para allá y Hershel ayuda en todo lo que puede, pero es demasiada gente y comienza a flaquear la energía. Y eso no es lo peor, sino que los que van muriendo empiezan a revivir zombificados y, en cuestión de minutos, el hospital es un caótico pandemonium que convierte al capítulo en una mezcla de drama médico con película asiática de zombies.
Mientras intenta reactivar la energía en la zona de los tanques de metano, Negan se ve atacado por caminantes y es inesperadamente Dillard quien, habiendo aprendido al parecer la lección, le salva la vida dos veces acabando con sus atacantes.
En el sobrepasado hospital, uno de los heridos es mordido y tienen que amputarle la pierna, debiendo Maggie dejarlo previamente nocaut a falta de anestesia. Bajo las instrucciones de Luis, Hershel practica cirugías, pero se siente mal cuando se le muere un paciente por el cual, de cualquier modo, ya no se podía hacer mucho (clásico lugar común de las series médicas).
Vivir en lugar de sobrevivir
Parece estar claro que no se puede atender a todos y alguien debería irse, por lo que, en busca de la verdad sobre quién comenzó todo, Negan somete a los líderes a una prueba de “piñata” que retrotrae a sus más sádicos días y en la cual entrega un bate a Dillard después de vendarle los ojos. La idea es que el temor a recibir un golpe letal les haga confesar, pero no da resultado y Negan concluye que lo mejor sería dejar directamente que los bandos se maten entre sí.
Así se lo plantea a Maggie y Renata que, de manera impensada, está esta vez de su lado. Maggie les recuerda, sin embargo, que ellos tres fueron enemigos en el pasado y eso no les impidió dejar todo atrás. Y si bien sabe cuán importante pueda ser su propia experiencia por haber ya liderado dos comunidades, no discute a Renata su condición de líder y deposita en ella su confianza para tomar la mejor decisión.
Finalmente, logran a duras penas controlar la situación y Luis dice a Maggie que Hershel ha sido toda una estrella. El muchacho, sin embargo, sigue mal por el paciente que perdió y Maggie le recuerda a cuántos salvó. Y, en emotivo gesto que remite a la serie original, le entrega el reloj de bolsillo que perteneciera a su padre y que ahora quiere que él tenga. Y aunque no lo nombre específicamente, se hace imposible que no acuda a nuestra mente el recuerdo de Glenn.
En los campos de cultivo, Maggie arenga a los migrantes con que ha llegado la hora de dejar de sobrevivir para empezar a vivir. Uno a uno (en otra escena cliché) van tomando los instrumentos de labranza y poniéndose a la labor. No es el caso de Claudia y Bauer, que prefieren usarlos para enfrentarse entre sí y acaban ambos muriendo en off. Ciento cuarenta y seis de los ciento cuarenta y ocho, sin embargo, han decidido dejar todo atrás.
El bar de Dillard, a todo esto, vuelve a estar lleno de gente como lo habrá estado en sus mejores días y nuevamente con clientes vivos y reales. Sin embargo, y a pesar de dar impresión de haber dejado de ver a los caminantes como mascotas, él se ha quedado al menos con uno de ellos, con el cual el vínculo pareciera ser diferente. ¿Su novia…?
Balance del Episodio
Les decía al comenzar que hemos visto prácticamente un episodio con pinta de final y, en efecto, es la sensación que deja. Aquella oscuridad tan especial que desde un primer momento diferenció a la serie del resto de la franquicia va quedando cada vez más lejos. Y así como los dos primeros capítulos de la temporada dieron la sensación de buscar excusas forzadas para que Maggie y Negan siguieran en New York, este pareciera encaminarse a que se queden definitivamente allí…
La cuestión, claro, es que aún nos quedan otros cinco capítulos para que la serie llegue a su fin y parece haber cierto aceleramiento en el desarrollo de algunos personajes. Ya hemos hablado de cómo Maggie dejó todo atrás con sorprendente rapidez y lo mismo, incluso más, se aprecia en Hershel, ya ni por asomo el adolescente irritantemente rebelde de las temporadas anteriores. Ni hablar de lo rápido que aprendió la profesión de médico o cirujano, bastándole un par de semanas para asimilar lo que llevaría años de universidad, residencia, prácticas, etc.
Es para celebrar, eso sí, que hayamos abandonado en esta temporada uno de los lugares comunes más repetidos de la serie, como era el que cada nueva comunidad que se presentaba amistosa en un comienzo terminara a la larga siendo peligrosa. Aquí hemos visto más bien el proceso contrario y hasta una interesante dinámica entre Maggie y Renata, sabiendo la primera correrse del rol de líder que le veníamos viendo desde la muerte de Glenn y delegándolo en la segunda sin perjuicio de aportar experiencia.
El problema es que nos vamos quedando sin villanos y eso hace que a la serie le falten antagonismos que nos dejen enganchados a la espera del siguiente capítulo de aquí al final. No sé a ustedes, pero a mí francamente no me genera gran ansiedad lo que pueda ocurrir en el próximo y eso es algo que no debería ocurrir cuando estamos a tan poco.
Ya la temporada se cargó al Croata y a la Dama, lo que nos deja en cada entrega conociendo villanos cada vez más fugaces y descartables. Los dos de este capítulo dieron risa y fueron tan estúpidos que se mataron entre sí (lo que ni siquiera vimos). Una resolución simplista en consonancia con la que en esta temporada se viene dando a cada nueva situación, además de dejar la sensación de que el problema eran únicamemente los líderes: como si dijéramos que la Segunda Guerra Mundial fue provocada solo por Hitler y Mussolini.
Lo que sí me pareció emocionante fue la escena del reloj. Es cierto que lo habíamos perdido un poco de vista y no está del todo claro el recorrido desde que fuera robado de la tumba de Glenn. Pero conecta justamente con el recuerdo de este último y con la serie principal de un modo que no puede menos que golpear en el corazón a quienes hemos seguido fielmente la franquicia y no solo representa un legado sino un cambio: si Maggie se lo dio recién ahora a Hershel, es porque entiende que su hijo ha cambiado y encontrado su lugar…
Y me sigue enterneciendo Dillard como personaje. Él también ha tenido que hacer un cambio, pero no lo logra del todo. Negan lo convenció de renunciar a ver a los zombies como mascotas o amigos, pero está claro que hay uno (una) que le genera algo especial y no podemos dejar de preguntarnos si es la suya una elección casual o ese caminante representó en vida alguien para él. ¿Un antiguo amor tal vez? Habrá que ver si la serie nos da una respuesta, pero si se prefiriera dejar para siempre el asunto en el misterio, tampoco estaría mal…
En definitiva, no creo que hayamos visto un episodio desastroso. De hecho, me pareció mejor que los dos anteriores, pero los lugares comunes, las resoluciones simplistas y el seguir quemando personajes, conflictos y antagonismos dejan la sensación de que quizás la serie no tenga ya por delante mucha narrativa por recorrer. Ojalá me equivoque…
A ver, queridos amigos de la web ¿os pensabais que con ver a Nathan Fillion enfundado en el traje del Linterna Verde (Green Lantern) más macarra de la galaxia ibais a tener suficiente? Pues va a ser que no. La maquinaria del nuevo Universo DC de James Gunn no descansa ni debajo del agua, y la última exclusiva que acaba de estallar en los portales norteamericanos nos ha dejado a más de uno con la ceja levantada, como a Carlo Ancelotti.
Resulta que el bueno de Nathan Fillion va a repetir papel, sí, pero cambiando el set de rodaje real por el estudio de grabación. El actor se va a incorporar oficialmente al reparto de Mister Miracle, la esperadísima serie de animación para adultos que está preparando DC Studios.
El pegamento del nuevo universo DC
Lo divertido de todo esto (y lo que comentan los mentideros yankis) es el papel que parece estar adjudicándole el amigo Gunn a este Guy Gardner. Entre su aparición en la película de Superman, su paso por El Pacificador, la inminente serie de Lanternsy ahora esto en formato animado, el personaje se está convirtiendo por la puerta de atrás en el maldito Nick Fury de este nuevo tinglado comiquero. El tipo va saltando de un proyecto a otro como el que no quiere la cosa, uniendo tramas y demostrando que es el pegamento perfecto para que todo parezca interconectado sin que huela a cartón piedra.
Según ha confirmado el propio showrunner de la serie, Tom King (que de esto sabe un rato largo, habiendo guionizado una de las etapas comiqueras más recordadas del personaje), traer la energía macarra y pasada de rosca de Fillion (como Guy Gardner) a un terreno tan particular como el de los Nuevos Dioses, Scott Free y Big Barda va a ser una auténtica gozada. Lejos de desentonar con el tono más íntimo o bizarro de la obra de King, la presencia del Linterna Verde (Green Lantern) promete aportar ese contrapunto socarrón que tanto nos mola.
¿Qué podemos esperar de Mister Miracle?
La serie, que adapta en formato de animación para adultos el aclamado cómic de Tom King y Mitch Gerads, promete no andarse con chiquitas. Ver a Scott Free intentando mantener la cordura entre escapadas imposibles, los tejemanejes de Darkseid y la amenaza constante del Apocalipsis en pantalla, con esta conexión directa al universo cinematográfico y televisivo, hace que el hype suba como la espuma.
Lo mejor de todo es que se confirma que la animación del DCU mantendrá una línea coherente y que los actores cruzarán la frontera entre imagen real y dibujo cuando haga falta. Vamos, que nos vamos a hartar de ver a Nathan Fillion metiéndose en todos los charcos habidos y por habidos.
¿Vosotros qué opináis? ¿Os mola esta idea de tener a Guy Gardner como el hilo conductor omnipresente de todas las series y películas, o preferís historias más independientes y aisladas? ¿El nuevo Nick Fury?
Lanterns promete ser una de las grandes apuestas de la nueva etapa de DC Studios. La serie nos llevará al lado más cósmico del universo DC con John Stewart como protagonista, mezclando misterio, ciencia ficción y una historia más cercana al thriller policial.
Una de las mejores reinterpretaciones recientes del Hombre de Acero y la demostración de que todavía se pueden contar historias originales sobre Superman sin perder la esencia del personaje. La serie apuesta por un Clark Kent joven, todavía en sus primeros pasos como héroe, mientras construye su amistad con Lois Lane y Jimmy Olsen en el Daily Planet.
Con una animación inspirada en el anime y un ritmo muy dinámico, consigue equilibrar acción, humor y emoción mientras desarrolla el conflicto de Clark por encontrar su lugar entre la humanidad y su herencia kryptoniana. Al mismo tiempo, amplía la mitología de DC con nuevas versiones de personajes como Lex Luthor, Brainiac o los Green Lantern, sin perder nunca de vista la evolución de sus protagonistas.
Repleta de espectaculares escenas de acción, su mayor virtud consiste en mostrar cómo un héroe aprende a asumir el peso de convertirse en el símbolo de esperanza del planeta. Una evolución que conecta perfectamente con el enfoque que DC Studios quiere dar a sus nuevos personajes. (aquí podéis leer la reseña del Superman de Gunn).
N.º de temporadas: 3
N.º de episodios: 30
¿Por qué verla antes de Lanterns?
Porque comparte la misma idea de construir un universo DC moderno que enganche a los aficionados al cine. Además, nos sirve como una excelente puerta de entrada a la escala cósmica que definirá la serie Lanterns.
Batman: Caped Crusader (2024-actualidad)
El gran atractivo de Batman siempre ha sido que es mucho más que un vigilante enmascarado. Es un héroe oscuro que se mueve entre las sombras de la ciudad mientras combate sus propias tinieblas. Un detective brillante que combate el crimen convirtiendo Gotham en un escenario donde cada caso esconde una nueva conspiración.
Esta serie recupera precisamente esa faceta detectivesca que tantas veces queda eclipsada por la acción. Ambientada en una Gotham dominada por la corrupción, el crimen organizado y las conspiraciones, la producción adopta un marcado estilo de cine negro que encaja perfectamente con el origen del personaje.
Bruce Wayne vuelve a resolver casos siguiendo pistas, interrogando sospechosos y enfrentándose a una ciudad donde la línea que separa el bien del mal nunca está del todo definida. Una serie que engancha por su elegante apartado visual, inspirado en los cómics clásicos y deudora del estilismo de la gran serie animada de los noventa.
Aunque su ritmo es más pausado que el de otras producciones recientes, esa decisión permite desarrollar mejor tanto a los personajes como los misterios que rodean Gotham, ofreciendo una historia que prioriza la investigación por encima de las grandes secuencias de acción. Una magnífica serie de animación que recupera la esencia del Caballero Oscuro más clásico y convierte cada episodio en un pequeño thriller detectivesco. (descubre el estupendo análisis de su primera temporada y aquí el de la segunda).
N.º de temporadas: 2
N.º de episodios: 20
¿Por qué verla antes de Lanterns?
Porque Lanterns también tendrá una importante carga detectivesca. James Gunn ya ha adelantado que la serie mezclará ciencia ficción con un thriller policial, y Batman: Caped Crusader demuestra cómo DC sabe construir historias de investigación donde el misterio resulta tan importante como los propios superhéroes.
Watchmen (2019)
La serie creada por Damon Lindelof demostró que el universo DC puede ofrecer historias más maduras y ambiciosas para la televisión. Lejos de limitarse a adaptar el cómic de Alan Moore (quien prepara una serie sobre V de Vendetta), la producción funciona como una secuela que amplía su mitología para construir un relato sobre el poder, la memoria, el racismo y la identidad.
Su narrativa está llena de misterios, saltos temporales y giros que obligan al espectador a prestar atención a cada detalle. Poco a poco, todas las piezas del rompecabezas terminan encajando hasta construir una historia tan compleja como apasionante. Ayuda a ello, un extraordinario apartado visual y algunas de las mejores interpretaciones que ha dado el género de superhéroes.
No es una serie sencilla ni busca convertirse en un entretenimiento ligero, pero precisamente esa ambición narrativa la ha convertido en una de las mejores producciones basadas en personajes de DC.
N.º de temporadas: 1
N.º de episodios: 9
¿Por qué verla antes de Lanterns?
Porque demuestra que DC puede apostar por historias adultas con profundidad narrativa que muestran cómo los personajes pesan mucho más que los efectos especiales. Si Lanterns mantiene el tono de thriller que han prometido sus responsables, Watchmen es una excelente muestra del potencial que tiene ese enfoque.
Young Justice (2010-2022)
Es hora de reivindicar esta serie, que a veces pasa desapercibida injustamente. Es una de las series que mejor ha explorado el universo compartido de DC, aportando una mayor profundidad a sus personajes, contexto y narrativa.
Lo que comienza como la historia de un pequeño grupo de héroes adolescentes acaba evolucionando hacia una enorme saga repleta de conspiraciones, invasiones alienígenas, organizaciones secretas y amenazas capaces de poner en peligro todo el planeta.
Cabe destacar su habilidad para crear un relato intenso y una certera construcción de su rico lore. A medida que avanzan las temporadas aparecen decenas de héroes y villanos procedentes de prácticamente todos los rincones del universo DC, logrando que el espectador tenga la sensación de estar viendo un universo vivo y atractivo en el que todo está conectado.
Puede que precisamente la enorme cantidad de personajes pueda resultar algo abrumadora en algunos momentos, y que algunos personajes estén mejor desarrollados que otros, pero también convierte a la serie en una de las adaptaciones más completas de los cómics. Teniendo en cuenta sus geniales escenas de lucha, combates espectaculares y su trasfondo dramático es sin duda, una de las mejores series que ha realizado la factoría DC. Teniendo una fuerza visual como la del anime de Guardianes de la Noche)
N.º de temporadas: 4
N.º de episodios: 98
¿Por qué verla antes de Lanterns?
Porque es la forma más natural de introducirse en la escala cósmica del universo DC. Además de presentar numerosas amenazas extraterrestres, también aparecen los Green Lantern Corps y otros elementos espaciales que ayudan a comprender la enorme dimensión del universo que explorará Lanterns.
Doom Patrol (2019-2023)
Probablemente sea la serie más inclasificable que ha producido DC en los últimos años. Bajo su humor absurdo, sus situaciones surrealistas y sus extravagantes villanos se esconde una historia profundamente humana sobre personajes rotos que intentan aceptar quiénes son.
Cada miembro del equipo carga con traumas, inseguridades y conflictos personales que terminan siendo mucho más importantes que sus propios poderes. Esa mezcla de drama, comedia y ciencia ficción convierte a Doom Patrol en una experiencia completamente diferente dentro del género superheroico.
Su libertad creativa le permitió explorar ideas que pocas series de superhéroes se atreverían siquiera a plantear, demostrando que DC funciona especialmente bien cuando rompe las reglas de su propio universo ofreciendo nuevos y frescos caminos para los superhéroes.
N.º de temporadas: 4
N.º de episodios: 46
¿Por qué verla antes de Lanterns?
Porque representa la faceta más imaginativa de DC. Si Lanterns consigue trasladar al audiovisual la inmensidad del cosmos y las ideas más extrañas de su historia, necesitará esa misma capacidad para abrazar conceptos de ciencia ficción sin perder el componente humano.
Creature Commandos (2024-actualidad)
El primer proyecto del reinicio audiovisual del nuevo DCU sirve como carta de presentación para lo que James Gunn (aunque el fracaso de Supergirl puede ser una losa) quiere construir durante los próximos años. En lugar de apostar por los héroes más conocidos, la historia reúne a un peculiar grupo de monstruos y soldados para enfrentarse a amenazas que nadie más puede detener.
La serie mezcla acción, humor negro y personajes poco convencionales para mostrar que esta nueva etapa no seguirá siempre el camino tradicional. Su estilo puede resultar extraño al principio, pero precisamente esa personalidad es uno de sus mayores atractivos. Lo mejor de la serie es su ritmo frenético que logra que resulte disfrutable y entretenida. A ello contribuyen una animación sobresaliente y un excelente diseño artístico que potencian tanto las escenas de acción como el humor negro característico de James Gunn.
Como principal punto débil, el uso excesivo de flashbacks resulta repetitivo y termina cortando el ritmo de la serie. La potencia de sus escenas de acción nos ofrece una marea de violencia, muertes y asesinatos que se disfruta bajo sus capas gamberras de humor negro.
Si tuviera que elegir una serie imprescindible de esta lista para entender el futuro del DCU, sería esta. Capítulos dinámicos y divertidos, Creature Commandos funciona como una declaración de intenciones sobre la libertad creativa que tendrá este nuevo universo superheroico.
N.º de temporadas: 1
N.º de episodios: 7
¿Por qué verla antes de Lanterns?
Porque marca el punto de partida para entender el tono, la filosofía y la manera en la que James Gunn está construyendo este nuevo Universo: historias conectadas, personajes con mucho carácter y libertad creativa. Este aperitivo te ayudará a disfrutar mucho más de Lanterns, que busca convertirse en una de las piezas clave de esta nueva etapa.
Estas seis series representan las diferentes caras que hacen del universo DC un lugar tan único: desde el optimismo de Mis aventuras con Superman hasta el misterio de Batman: Caped Crusader, pasando por la complejidad de Watchmen, la escala cósmica de Young Justice, la libertad creativa de Doom Patrol y el nuevo camino que abre Creature Commandos.
Todas ellas demuestran que DC no depende de un único estilo, sino de su capacidad para explorar géneros diferentes y reinventar sus personajes sin perder su identidad. Una preparación perfecta para una nueva etapa que promete ampliar los límites del universo de la editorial. El camino hacia Lanterns empieza aquí.
Ojo cuidado. Hoy vuelve Reacher. Hoy estamos de celebración.
Reacher es de lo mejor en series de Prime Video. Mucha culpa de ello lo tiene Alan Ritchson y el carisma que le imprime al personaje. También es cierto que tras dos grandísimas temporadas repletas de acción y unas historias que acompañaban bien, la tercera temporada fue, al menos para mí, un absoluto desastre, con una historia chapucera que lastró toda la temporada. No obstante tengo absoluta fe en la cuarta.
Pero si en agosto tenemos a Reacher, en septiembre llega su spin-off Neagley y ahora mismo, debido a lo que os comentaba antes, me apetece mucho más. Y es que el personaje de Neagley es chulísimo. Ella está siempre atenta a que a Reacher no le pase nada y es incluso más peligrosa en ocasiones.
Además, reparte estopa y se basta sola, no le hace falta un Reacher al lado. Neagley es un pedazo de personaje femenino y si la serie está a la altura del personaje estaremos ante un gran entretenimiento.
Apunten fechas: Cuarta temporada de Reacher el 12 de agosto y Neagley nos llegará apenas un mes después, el 16 de septiembre.
Continuamos analizando la cuarta temporada de Star Trek: Strange New Worlds, esta vez con su cuarto episodio titulado Mejor Amigo Humano, que viene con tono de comedia y hasta un impensado homenaje a Resacón en Las Vegas. La serie puede ser vista por Skyshowtime para España y por Paramount+ para América Latina.
Hola otra vez trekkies y no tan trekkies. Ya estamos acostumbrados a que Star Trek: Strange New Worlds nos sorprenda seguido y este tercer episodio de la cuarta temporada lo confirma nuevamente, pues después de dos entregas oscuras y una de ellas muy terrorífica, nos encontramos con una ligera, a la vez que lisérgica comedia como para distender el clima.
Pero pasemos a ver qué ha ocurrido, no sin antes advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA ni dejar de recordar que pueden leer en esta web los análisis previos tanto de esta como de otras series y películas de la franquicia.
Tenemos de inicio bitácora doble, creo que por primera vez en la franquicia. Ortegas nos cuenta por un lado que están en camino hacia el sistema rodaxiano atravesando una ruta complicada, pero se jacta de que para ella no lo es. Scotty, por su parte, dice desconfiar precisamente de la piloto y por ello ha instalado alertas para los momentos en que hace maniobras demasiado temerarias. Hay tensión: él la llama arrogante y sabelotodo; ella grosero y controlador.
El motivo del viaje es que Pike mediará en conversaciones de paz entre dos bandos en guerra civil y resurge la cuestión de que el turno alfa necesita urgente un descanso. Muy apropiadamente, un alienígena llamado Dendru (Dave Foley) les tienta en un spot publicitario con Cesnar, planeta de recreación y placer sin tecnología compleja y cuya atmósfera tiene propiedades embriagantes que hacen vivir a cada visitante su propio viaje personal.
Restando aún dos semanas para el encuentro con los rodaxianos y teniendo, por lo tanto, tiempo de sobra para el merecido descanso, hacia allí se dirigen y, apenas abrir la compuerta de la lanzadera, se ven embriagados por las lisérgicas virtudes de la atmósfera y todo se les empieza a curvar…
Un Amigo Imaginario
Ortegas despierta en una revuelta habitación de hotel sin idea de cómo llegó ni por qué tiene una mano enyesada. Más extraño todavía es que ande por allí un tribble y se lleva tamaño susto al hallarse cara a cara ante un mugato que termina siendo Scotty disfrazado, de lo cual se entera después de haberle propinado varios golpes.
Alguien llama a la puerta y es Dendru con una carta en papel para Pike. Ortegas aprovecha para quejarse de los efectos colaterales de la atmósfera como la resaca y Dendru replica que a veces las emociones negativas no permiten disfrutar, además de aclararle que no hay ya reembolso posible. Un ferengi, casi…
No saben dónde se halla Pike, por lo que van a ver si está con Spock, pero encuentran a este solo y preocupado por estar experimentando alucinaciones en las que habla con James Kirk e incluso juega al ajedrez con él. Además, los ve a ellos como si fueran plantas…
Dice que lo último que supo de Pike es que iba a la fiesta de Uhura y, apenas ellos se marchan, se le presenta Kirk y el vulcano se pregunta por qué lo está viendo, llegando a la conclusión de que ha de ser por la necesidad de tener un “mejor amigo humano” al que exponer sus dudas, miedos y conflictos…
Es Verde…
Ortegas y Scotty encuentran a Uhura de pura parranda, pero ni noticias del capitán. Desalentados, se dirigen al bar y se encuentran, para su sorpresa, con un espectáculo de karaoke en el que Una interpreta muy decorosamente Total Eclipse of the Heart, de Bonnie Tyler, solo que… en klingon.
Siguen las sorpresas: el barman que prepara bebidas (o algo así) es M’Benga, vestido muy alegre y con colores festivos. Sirve a Scotty una bebida y cuando este pregunta qué es, le responde simplemente “es verde”: todo un guiño sobre el cual ya regresaremos.
Se enteran que Pike ha ido a un salón de tatuajes y allí lo encuentran riendo sin control mientras en el brazo le tatúan (obviamente) un caballo. Al leer la carta, se entera que el encuentro con los rodaxianos será en dos horas y no en dos semanas como estaba previsto, pues estos han decidido adelantarlo y van camino a la Enterprise. Ordena pues a Scotty y Ortegas que vayan por la lanzadera…
Pero cuando estos lo hacen, la misma ya no se halla donde la habían dejado. Scotty dice que nadie puede haberla movido sin el chip duotrónico, pero… tampoco es que él lo tenga. Ortegas le recrimina haber estado tan embriagado que ni recuerda lo que hizo y razón no le falta, pero ya sabremos que él no es el único…
Mis Pensamientos a tus Raíces…
Les queda ubicar la lanzadera por medio del tricorder, pero Scotty dejó precisamente el suyo precisamente a bordo de ella. Van nuevamente por Uhura para pedirle el suyo y se los presta a condición de que se pidan disculpas por sus constantes discusiones. A regañadientes lo hacen y ninguno suena sincero, pero ya tienen el tricorder. Poco les dura: a Scotty se le cae desde una planta alta y acaba hecho pedazos…
Les queda como última posibilidad hackear el ordenador del sistema de seguridad para ubicar la lanzadera, pero Scotty no se siente capaz y van nuevamente por Spock, que los sigue viendo como plantas. Sin embargo, en donde debiera estar el ordenador no hay ninguno y sí, precisamente…, una planta. Ante la azorada mirada de sus compañeros, el vulcano la identifica como tecnología fotosintética y establece conexión telepática, consiguiendo averiguar que la lanzadera se halla oculta tras un letrero en la azotea de un edificio.
No es tan fácil como parece. La zona es controlada por una pandilla violenta y ello les hace requerir los servicios de La’an, a quien encuentran enseñando un arte marcial llamada anbo-jutsu. Esta les acompaña y logra no solo vencer con suma facilidad al jefe de la pandilla sino que los demás la reconozcan como líder por haberlo hecho.
Al entrar a la lanzadera, Spock encuentra un chip de grabación y quienes allí aparecen son los propios Ortegas y Scotty, él con su traje de mugato. Alegres y borrachines, explican que han encontrado una anomalía en la lanzadera y decidieron esconderla antes de que fuera utilizada para malos fines. Y el chip duotrónico, revela en la grabación la propia Ortegas, fue escondido por ella misma en su falso yeso…
Ya en la lanzadera, comprueban que algo no anda bien, pero son golpeados por desconocidos y aparecen después con las cabezas cubiertas y atados a sendas sillas. Mientras forcejean por liberarse, se sinceran sobre sus respectivos pasados. Scotty dice que sus seis hermanos le echaban la culpa de todo a él y reconoce que… tenían razón. De modo análogo, Ortegas cuenta que ella culpaba a su hermano Beto de todo lo que ella hacía mal.
Pero de pronto se aparece otra vez Dendru y les pone al tanto de que, si bien la carta para Pike era real, fue suya la idea de hacérsela llegar por intermedio de ellos para que pudieran así tener su propio viaje personal. Y, con tono de consejo, dice a Ortegas que puede seguir enfadándose con todo o buscar entender por qué siente la necesidad de hacerlo.
Fuegos de Artificio
A pesar de la anomalía en la lanzadera, Scotty logra al menos ponerla en condiciones para llegar a la Enterprise, lo que permite a un tatuado Spike llegar a las conversaciones de paz. Pero entre los efectos de la atmósfera de Cesnar, que tardan una hora en irse, y el modo naif en que les habla de construir unidad a partir de las diferencias, su gestión es un fiasco y los rodaxianos se sienten agraviados de que no entienda su idiosincrasia.
Mientras tanto, Scotty y Ortegas trabajan con la lanzadera y siguen sincerándose. Ella dice que quiso ser ingeniero y no pudo, mientras él reconoce haber querido ser piloto y fracasado. Cada uno de ambos, pues, reacciona ante su propia frustración por no haber sido lo que quería y de allí que se traten mal…
Encuentran un artefacto que, una vez en manos de Scotty, reconoce este como una bomba reactiva que estallará apenas la suelte. Ortegas parte presurosa en busca de Pike, pero lo encuentra ocupado en sus infructuosas gestiones de paz.
Va pues por Spock y este comprueba que el explosivo responde a una combinación química terriblemente destructiva. Scotty se ofrece a sacrificarse saliendo en la lanzadera para hacerlo estallar lejos, pero Ortegas no está dispuesta a dejar que lo haga solo y quiere acompañarlo.
Spock plantea como solución que ambos salgan de la nave y los transportará a la Enterprise una fracción de segundo antes de la explosión. Así lo hacen y Kirk se le aparece nuevamente a Spock para ayudarle en la operación mientras este se pregunta por qué lo sigue viendo cuando los efectos de la atmósfera de Cesnar debieran haber ya pasado.
La lanzadera estalla a lo lejos mientras Scotty y Ortegas logran felizmente ser transportados a la Enterprise a tiempo, pero el efecto inesperado es que, al ver los rodaxianos la explosión y la involuntaria función de fuegos artificiales que le sigue, felicitan impensadamente a Pike por haber reproducido el ritual de paz de su cultura, lo que les hace olvidar diferencias y acordar los términos para alcanzar la misma.
Un Amigo Real
La bomba reactiva, se sabe luego, fue colocada por un fanático rodaxiano que quería evitar el fin de la guerra, pero lo importante en la Enterprise es que Scotty y Ortegas lograron zanjar definitivamente diferencias y entender que podían trabajar eficientemente juntos.
No solo eso: además, una bofetada de Kirk y el hecho de que los demás también lo vean pone a Spock al tanto de que no se trataba de una alucinación, sino que siempre estuvo realmente allí e incluso en Cesnar, donde se hallaba igualmente vacacionando. Preocupa al vulcano haberle contado todos sus secretos, pero Kirk prefiere rescatar el vínculo que han logrado y hay abrazo…
Los créditos finales muestran partes de la grabación de Scotty y Ortegas que no habíamos visto y volvemos a escuchar en klingon la canción que alguna vez, en el lejano siglo XX, hiciera famosa Bonnie Tyler…
Balance del Episodio
Como hemos dicho al principio, ha sido un episodio ligero y lisérgico, pero fundamentalmente divertido y termina por ser más sólido y funcionar mejor que los dos anteriores, aun cuando los mismos puedan haber tenido momentos visuales superiores.
El homenaje a Resacón en Las Vegas (película de 2009 conocida en Latinoamérica como ¿Qué pasó ayer?) fue de lo más impensado y buena muestra de cómo la serie no solo guiña el ojo a su propia franquicia, sino a toda la iconografía audiovisual instalada en la cultura popular desde que la misma naciera sesenta años atrás. El planeta Cesnar, con sus placeres y luminarias, es una especie de Las Vegas gigante y el que Ortegas y Scotty se vean obligados a reconstruir qué pasó por no recordar nada nos transporta sin duda a la película de Todd Phillips.
Pero no deja de ser Star Trek y el tributo, por lo tanto, no excluye la autorreferencia, siéndonos imposible no sonreír con ese tribble que, de manera inexplicable, da vueltas por la revuelta habitación de hotel como aquella gallina del filme, de la que tampoco sabíamos qué diablos hacía allí.
Ni hablar del impagablemente épico momento musical de Una, interpretando en klingon una canción tan icónica y que probablemente haya marcado la juventud de muchos, como Total Eclipse of the Heart. Imposible no reírse a la vez que emocionarse, aunque lo que seguramente los responsables de la serie nunca pensaron es que la escena fuera a terminar siendo un homenaje no calculado a Bonnie Tyler que, tristemente, nos dejó hace poco más de un mes, con la temporada ya claramente filmada, pero aún no estrenada. Si se hubiese querido hacerlo, no salía tan bien…
Dos pegas se le pueden señalar al capítulo y las dos tienen que ver con Scotty. Una es que, siendo la serie una precuela, no hay suspenso en verlo llevarse la bomba a riesgo de estallar con ella cuando sabemos que es uno de los personajes más importantes de la serie original y, por lo tanto, es imposible que muera. La otra es que la tensión entre él y Ortegas, que ha tenido aquí un lugar central, no nos había sido presentada como conflicto tan marcado en episodios anteriores; apenas algún comentario despectivo de ella hacia los ingenieros y de Scotty hacia los pilotos, pero no mucho más.
Sin embargo, hay que decir que el contrapunto estuvo muy bien manejado, llevándolo Melissa Naviay Martin Quinn con gran química y pudiendo este último mostrar las habilidades de comediante que le han caracterizado en producciones mayormente británicas como Los Amantes o Derry Girls. Y el arco sirvió para que los personajes fueran capaces de dejar atrás sus diferencias y valorar el trabajo en equipo, lo cual es inseparable del espíritu trekkie.
Además, Scotty fue también protagonista de un fabuloso guiño que, muy cada tanto, hace presencia en la franquicia. Cuando le pregunta a M´Benga qué es esa bebida alcohólica que le sirvió y este, con un encogimiento de hombros, solo atina a decir “es verde”, se está homenajeando al episodio Reliquias de Star Trek: La Próxima Generación (06×04), en el cual era Data quien daba esa respuesta a Scotty al servirle una bebida similar. Lo que a su vez era homenaje al episodio de la serie original titulado Por cualquier otro Nombre (02×22), en donde era Scotty quien respondía eso al preguntarle un alienígena qué bebía.
Pero volviendo sobre la cuestión de las duplas y amistades, no cabe duda de que el momento más fuerte del capítulo por lo que a futuro implica ha sido el nuevo encuentro entre Kirk y Spock, siendo muy emocionante que el vulcano, creyendo a Jim una ilusión, le revelara no solo sus más profundos secretos sino también su necesidad de tener un “mejor amigo humano”. Por algo es ese el título del episodio.
La amistad entre ambos, que había tenido su gran primer acercamiento de fusión mental en la temporada anterior, sigue dando sus pasos y es lógico que así sea, pues estamos viendo una precuela y la idea es que, cuando todo finalice con la quinta temporada, las cosas lleven naturalmente hacia los sucesos de la serie original.
Y aunque nos duele el sabido destino de Pike y el tener que despedirnos en algún momento de unos cuantos miembros de esta tripulación que hemos aprendido a querer, no puede haber nada mejor que el que las cosas terminen exactamente donde todo empezó…
Hasta la próxima y sean felices. Larga vida y prosperidad…
Bienvenidos a Las cosas que nos hacen felices. George R. R. Martin, aclamado autor de Canción de hielo y fuego reaparece en su blog tras varios meses de silencio y reconoce que ha tenido que enfrentarse a la tristeza, la pérdida de amigos y el deterioro asociado a la edad.
George R. R. Martin habla por primera vez de su depresión:
“Han pasado tantas cosas que ha sido abrumador”
George R. R. Martin sufre depresión
George R. R. Martin ha decidido romper su silencio. El escritor estadounidense, creador del universo literario que dio origen a Juego de tronos, ha reconocido públicamente que padece depresión después de varios meses sin publicar en su blog personal.
En una entrada titulada «Más vale tarde que nunca«, el escritor explica que su última publicación se remontaba al 19 de febrero. Desde entonces, asegura, ha vivido un año especialmente complicado: “Han pasado tantas cosas que ha sido abrumador”.
El autor señala que ha experimentado momentos de felicidad y emoción, pero también etapas marcadas por la tristeza, la pérdida de personas cercanas y la depresión.
“Puede que lo peor esté por venir”, escribe el autor, que cumplirá 78 años el próximo 20 de septiembre. “Hacerse viejo no es divertido”, añade con una franqueza poco habitual en una figura pública acostumbrada a hablar de mundos imaginarios, batallas dinásticas y criaturas fantásticas, pero mucho menos de sus propias vulnerabilidades.
Entre la tristeza y la esperanza
La confesión del escritor conecta con algunos de los temas centrales de su obra. En las historias de George R.R. Martin, los sueños suelen cumplirse de manera imperfecta y casi siempre llevan aparejada una pérdida. Sin embargo, sus personajes también encuentran motivos para resistir en los escenarios más oscuros.
“También ha habido momentos maravillosos. Supongo que así es la vida”, apunta el autor en su blog. La reflexión resume una de las constantes de Canción de hielo y fuego: La convivencia entre la tragedia y la esperanza, entre la violencia de la historia y la necesidad de encontrar un sentido en medio del caos.
Martin ya había escrito meses atrás sobre la muerte de amigos íntimos y de figuras relevantes del mundo artístico y literario. En una entrada publicada en febrero lamentaba que hubiera habido “mucha muerte” a su alrededor y hablaba de la dificultad de afrontar la pérdida de personas queridas.
Un año de celebraciones
La situación personal del escritor contrasta con el buen momento que atraviesan sus creaciones en televisión. El caballero de los Siete Reinos, adaptación de sus relatos sobre Dunk y Egg, ha recibido nueve nominaciones a los Emmy, incluida la de mejor serie dramática.
George R.R. Martin, que participa como productor, ha expresado públicamente su orgullo por la adaptación y espera asistir a la ceremonia del próximo 14 de septiembre, aunque reconoce que su presencia dependerá de diversas circunstancias.
Además, este verano se ha estrenado la tercera temporada de La casa del dragón, serie basada en Fuego y sangre, mientras que en Londres se representa Juego de tronos: El rey loco, una obra teatral desarrollada con el asesoramiento del propio escritor.
Este contexto vuelve a situar a George R.R. Martin en el centro de la actualidad cultural, aunque sus lectores siguen pendientes de su gran asignatura literaria: Vientos de invierno, sexta entrega (en principio penúltima) de Canción de hielo y fuego. La novela lleva más de quince años de espera, desde la publicación de Danza de dragones en 2011.
¡Ojalá podamos leerlo pronto!
La presión de los lectores
En los últimos meses, el escritor también ha hablado de la presión que soporta por parte de algunos seguidores. En una entrevista concedida a The Hollywood Reporter, relató su malestar después de que le preguntaran si permitiría que otro escritor continuara su saga cuando él muriera. Más tarde, aseguró haber leído comentarios en internet que se burlaban de su edad y de su posible fallecimiento.
“Nadie necesita esa mierda”
La nueva publicación de George R.R. Martin no ofrece novedades concretas sobre Vientos de invierno, pero sí algo quizá más importante: El retrato de un autor que, pese a la expectación permanente que rodea su obra, atraviesa las mismas dificultades emocionales que cualquier otra persona.
Esperamos que este grandioso escritor se recupere y nos traiga al fin, las dos novelas que cerrarán una de las mejores sagas de fantasía de todos los tiempos.
X-Orcists ya está aquí. A ver, almas de cántaro y devoradores de grapas, ¿os pensabais que la Patrulla-X solo sabía repartir estopa a base de puñetazos y garras de adamantium? Pues va a ser que no. Acaba de saltar la liebre en los despachos de Marvel hace literalmente unas horas (noticia fresquísima de este mes de agosto de 2026) y la cosa viene con olor a azufre y magia negra de la buena.
La Casa de las Ideas acaba de anunciar oficialmente X-Orcists, una nueva miniserie de cinco números que llegará a las tiendas norteamericanas este próximo mes de noviembre de 2026. Y ojito, porque no es un invento cualquiera de relleno, sino el siguiente paso dentro de las historias de tinte místico que tanto nos están poniendo los pelos de punta últimamente.
¿Quiénes están detrás del aquelarre?
Para empezar, repite el equipo creativo que ya nos dejó fritos con sus anteriores incursiones en el lado oscuro, la guionista Ashley Allen y el dibujante Germán Peralta vuelven a unir fuerzas para encargarse de este desmadre. Si te moló lo que hicieron con las historias de Magik, prepárate, porque aquí la apuesta sube varios enteros.
La trama arranca cuando un demonio bastante chungo consigue escapar de las dimensiones del Limbo y empieza a sembrar el pánico tanto entre humanos como entre mutantes. Ante semejante percal, ¿quién acude al rescate? Pues la mismísima Magik (Illyana Rasputin), que de demonios y dimensiones infernales sabe un rato largo.
Un equipo de «exorcistas» muy poco ortodoxo
Lo divertido del percal, y lo que promete dar momentazos antológicos en los cómics, es la compañía que se busca Illyana para montar su particular agencia de control de plagas infernales:
Juggernaut, que se apunta a un bombardeo con tal de repartir mamporros a algo tangible.
Madelyne Pryor, la Reina del Limbo, que de aliada traicionera y magia peliaguda entiende un rato.
Y un ramillete de personajes vinculados al lado místico de Marvel que prometen completar un escuadrón de «exorcistas» mutantes de lo más pintoresco.
Además, los mentideros editoriales ya han soltado el cebo, ya que dicen que esta invasión demoníaca no es casualidad, sino la antesala del regreso de un importante supervillano clásico de los X-Men cuya vuelta podría poner en jaque la mismísima magia mutante. Casi nada.
¿Por qué deberíamos creer en esta miniserie?
Porque entre tanta pelea contra los Centinelas y tramas políticas de despachos o de Krakoa, de vez en cuando apetece que los mutantes se metan de lleno en el género de terror sobrenatural. Una miniserie de cinco números cerrada, escrita por gente que entiende al personaje y con un toque macabro, es justo el caramelo que necesitamos para noviembre.
¿Qué os parece la idea? ¿Tenéis ganas de ver a Magik, a Madelyne Pryor y Juggernaut haciendo de exorcistas improvisados o preferís las batallitas de toda la vida contra los Centinelas?
A ver, queridos frikis de trinchera. ¿Os pensabais que el cine de superhéroes iba a quedarse rascándose la tripa tras unos años de vacas flacas? Pues va a ser que no. Los foros norteamericanos echan humo estos días con los datos de taquilla y las mil y una especulaciones sobre hacia dónde coño nos quieren llevar los estudios con tanta marea de capas, multiversos y reinicios. Taquillas de infarto no sólo en Norteamérica, sino a nivel mundial.
Si nos fijamos en lo último que ha saltado a la palestra en la prensa al otro lado del charco, el debate está servido con el rendimiento de los últimos mastodontes de la gran pantalla. Parece que las grandes productoras han decidido pisar el acelerador a fondo este verano, y claro, los números que se manejan dan vértigo. Sin ir más lejos, las discusiones en foros yankis sobre cómo la última gran apuesta arácnida ha arrasado sin piedad en tiempo récord demuestran que, por mucho que los agoreros digan que el género está muerto y enterrado, la realidad dice todo lo contrario. Se estima que Spider-man Brand New Day va a pasar de los 2000 millones de recaudación en taquilla. Una barbaridad, entrando en el Top 10 (quien sabe si en el top 5) de las películas más taquilleras de todos los tiempos.
Entre el agotamiento y el reinicio de nuevas franquicias
Lo gracioso de todo esto es leer los sesudos análisis de los críticos yanquis, que si la fatiga de superhéroes por aquí, que si la fatiga de universos compartidos por allá… ¡Venga ya! Lo único que hay fatiga es de ver películas mediocres, películas malas como el demonio. Cuando te sueltan un producto con un mínimo de calidad, ritmo y gracia, la gente desfila a las salas como si no hubiera un mañana.
Eso sí, entre tanto estreno veraniego, uno ya no sabe si está viendo una película independiente o un capítulo previo de una serie de quince temporadas que se estrenará dentro de tres años en streaming. Te metes al cine a ver una aventura espacial o fantástica y sales con un máster en física cuántica multiversal.
En fin, que la maquinaria no para ni en agosto, y los despachos de Hollywood siguen exprimiendo la gallina de los huevos de oro hasta dejarla seca. Menos mal que siempre nos quedarán las viñetas de toda la vida para refugiarnos cuando el cine se pone muy tonto.
¿Os fiáis de estas cifras de taquilla que nos llegan desde Norteamérica, o ya os da igual ocho que ochenta con tal de que os den una buena ración de mamporros en la gran pantalla? Yo creo que si un universo está bien construido y si la película es interesante, seguirá atrayendo al cine a todo hijo de vecino. Pero claro, tienes que dar a conocer el producto y que el héroe tenga gancho. No es lo mismo llevar al cine a Spider-man o Lobezno o los Vengadores y contar una buena historia, que a otro superhéroe menos conocido y encima meter con calzador cualquier tipo de ideología que al espectador le aleje de llenar las salas.
A ver, queridos murciélagos de estantería y sufridores del cine de superhéroes, ¿cuántas veces nos hemos tragado ya la historia de «la película se retrasa pero va a ser una obra maestra»? Pierdo la cuenta. Entre los calendarios de Hollywood que parecen hechos por un borracho, y los mil y un rumores que circulan por los mentideros norteamericanos, seguirle la pista al Caballero Oscuro se ha convertido en un deporte de riesgo. ¿Qué sabemos de The Batman Parte II?
El último culebrón que nos llega desde los portales yankis tiene que ver con The Batman: Part II de Matt Reeves. Porque claro, cuando el río suena, agua lleva, y la última parrafada que ha soltado el mismísimo James Gunn en redes sociales ha desmentido los típicos bulos de pasillo. Que si iban a rodar la segunda y la tercera parte del tirón, que si se solapaban calendarios, y mil historias más creados por buleros profesionales. Pues va a ser que no. Gunn ha salido al paso para zanjar el asunto con un tajante «puedo desmentirlo».
Lo divertido del asunto es ver cómo Reeves maneja el cotarro a su ritmo, muy ajeno a las prisas del estudio. Entre las últimas pruebas de cámara que se han filtrado, el batmovil luciendo neumáticos de nieve y ese ambiente gélido que huele a invierno chungo en Gotham, lo único seguro es que la fecha de estreno se nos ha ido ya sin piedad hasta principios de 2028. Sí, amigos, paciencia de santo.
Los mentideros norteamericanos no paran de especular sobre si este toque invernal nos traerá a algún villano clásico congelado o si todo se quedará en un drama criminal de trinchera, pero lo cierto es que la maquinaria de producción ya está a pleno rendimiento en los estudios de Leavesden.
Personalmente, que se tomen su tiempo me parece bien si el resultado es la mitad de bueno que la primera entrega. Lo que da pereza es que nos anuncien fechas como churros para luego ir apartando el caramelo año tras año. Menos mal que el bueno de Robert Pattinson sigue enfundándose el traje con soltura mientras trabaja en otros encargos, como La Odisea.
¿Vosotros qué tal? Yo ya me doy por rendido. Ya no me creo expectativas, simplemente os voy informando de lo que se acontece en los foros americanos o en los canales oficiales.
A ver, almas de cántaro, que los rumores no cesan, y aquí estoy yo, para contaros chismes desde Estados Unidos. ¿Os pensabais que con fichar a Robert Downey Jr. para hacer de malo malísimo (Doctor Doom) Marvel ya había quemado todas sus naves de sorpresas multiversales? Pues no. La maquinaria del spoiler y los rumores funciona a un ritmo que da miedo. Luke Cage en Vengadores Doomsday es el último de todos.
El último grito que corre por los mentideros de Internet apunta directito al barrio de Harlem. Ya os lo he dicho en el título y no hay emoció, pero sí, es Luke Cage.
Entre filtraciones, nombres en clave y deseos del fandom
¿De dónde sale este rumor esta vez? Pues como casi siempre en el maravilloso mundo del UCM, la cosa viene de filtraciones de rodaje, listados de producción más raros que el demonio y pistas que los influencers norteamericanos van cazando al vuelo. En los artículos recientes que rondan por la red (de esos firmados por JoshWilding) se vuelve a agitar el avispero sobre la recuperación de los personajes de la etapa Netflix (los famosos «Defenders o Defensores«).
Ya sabemos cómo se las gastan los hermanos Russo y Kevin Feig, les encanta meter nombres en clave en las hojas de llamado de los rodajes para despistar a los paparazzi y a los insiders. Pero claro, cuando empieza a sonar con fuerza la posibilidad de que Luke Cage se deje caer por Vengadores Doomsday, a parte del fandom le da un GC (Grave Colapso) mental de campeonato. Jajajajaja. Es que somos muy frikis y somos muy felices.
¿Tiene sentido meter a todo Dios en Doomsday?
Es que entre los 4 Fantásticos, los mutantes de la era Fox que van a volver, los Vengadores supervivientes y ahora los herederos de Netflix, la película va a parecer el camarote de los Hermanos Marx. ¿Cabemos todos? Esa es la gran duda existencial.
Personalmente, a mí la idea de ver al bueno de Cage saliendo de las series de streaming para repartir estopa a lo grande contra las fuerzas del Doctor Doom me pone los dientes largos, no os voy a engañar. Pero también me da un poco de miedo. Verle cruzarse con pesos pesados de la gran pantalla tiene su gracia, aunque solo sea para que le rompa una mesa de caoba en la espalda a algún esbirro interdimensional. Eso sí, esperemos que no se queden en un simple cameo de dos segundos para salir en el tráiler y que luego te dejen con un palmo de narices en la butaca del cine.
De momento, prudencia. Todos estos rumores pueden ser cosas de Marvel jugando al despiste con nosotros como el gato con el ratón. Pero oye, les funciona. Ahora lo último es Luke Cage en Vengadores Doomsday, y mira, aqui lo estamos comentando.
¿Vosotros qué opináis? ¿Tenéis ganas de ver a los antiguos defensores urbanos liándose a puñetazos en medio de una invasión multiversal, o pensáis que se les va a ir el santo al cielo con tanto personaje?
A ver, amigos de las capas y los calzoncillos por fuera (bueno, o sin ellos, que ya sabemos cómo se gastan las modas modernas en el cine), tenemos noticias. ¿Os pensabais que con el estreno de la película de Superman de James Gunn nos íbamos a quedar tranquilos un par de años? ¡Qué ilusos! En cuanto un estudio suelta una chispa en Hollywood, la maquinaria de los rumores se pone a funcionar a velocidades que dejan en ridículo a la de la luz, y los mentideros de Internet ya están ardiendo con lo que podría ser la secuela o el siguiente gran paso del Hombre de Acero. Y ese gran paso es Man of Tomorrow y ese rumor es Brainiac.
Mirando lo que se cuece por ahí (y echándole un vistazo a las últimas cositas que ha movido gente como Josh Wilding en ComicBookMovie), parece que la maquinaria comiquera no descansa ni en verano. Entre fotos filtradas de rodaje, los modelitos de Lex Luthor y las típicas idas de olla del fandom, hay un nombre que ha vuelto a sonar con fuerza en las quinielas como el megavillano de la película: Brainiac.
¿De dónde vienen los rumores?
Suele pasar siempre. Nos despistan con un par de imágenes oficiales, vemos al amigo Nicholas Hoult enfundado en su armadura top de Lex, y el aficionado medio empieza a hilar fino. ¿Y si Lex es solo el telonero? ¿Y si detrás de todo este tinglado de la nueva era de DC se está preparando la llegada del coleccionista de mundos por excelencia?
Los tiros van por pistas y filtraciones de set que apuntan a que el lore que está montando Gunn va a ser más amplio que la lista de la compra de una familia numerosa. Aunque todavía es pronto para tirar cohetes y poner la mano en el fuego (ya sabemos cómo se las gastan las productoras vendiendo humo en los tráilers), la sombra de Brainiac es alargada. Y la verdad, ya iba siendo hora de que Hollywood le diera al calvito inteligente de la botella de Kandor el protagonismo cinematográfico que se merece de una vez por todas, en vez de reciclar siempre al bueno de Luthor (aunque con Hoult molar, molará).
Si los tiros van realmente por ahí, preparaos para ver destrucción masiva a troche y moche. Si algo caracteriza a Brainiac no es precisamente su sutileza, sino su afición por encoger ciudades enteras y guardarlas en formol digital o en una jarra de cristal.
De momento, prudencia. Esto entra dentro de la categoría de «especulación de Internet», de esas que nos gusta comentar con una cerveza en la mano mientras criticamos los efectos especiales. Pero oye, soñar es gratis y elucubrar con un Superman partiéndose la cara contra tecnología alienígena avanzada siempre pone los dientes largos.
¿Vosotros qué opináis? ¿Tenéis ganas de ver a Brainiac dando por saco en la gran pantalla o preferís que exploren a otros villanos menos trillados del universo DC?
Bienvenidos a Las cosas que nos hacen felices. Hoy tenemos el enorme placer de estar en el Hotel Pax Atocha de Madrid con Norma Editorial y un invitado muy especial: El historietista y dibujante Jaime Martín, autor de obras tan importantes del cómic español contemporáneo como Jamás tendré 20 años, Las guerras silenciosas o Siempre tendremos 20 años. Sus obras han marcado a varias generaciones de lectores, de eso no cabe duda.
Esta entrevista se enmarca en la presentación de la nueva edición integral de Sangre de Barrio, recientemente publicada por Norma Editorial. Es una obra que relata con crudeza la rabia, la desheredación y la vida en los barrios periféricos de Barcelona.
Con vosotros, DAve Solís. Y quién sabe, quizás esta charla sea también el punto de partida para recuperar nuestro canal de YouTube con nuevas entrevistas y contenidos sobre cómic y cultura. Jaime, muchísimas gracias por estar con nosotros.
Jaime Martín: A vosotros por invitarme.
DAve Solís: En todas nuestras entrevistas siempre damos comienzo con la misma pregunta clásica: ¿Cuál es el primer cómic que leíste, que recuerdas haber leído o simplemente el que te marcó en tu vida como lector?
Jaime Martín: Dudaba entre dos, pero me ha venido claramente cuál fue el primero: Las aventuras del Príncipe Valiente. También rondaba por casa un álbum de Tintín, El cetro de Ottokar, pero fue El Príncipe Valiente, publicado en unos tomos en grapa retapados de Buru Lan Ediciones.
Recuerdo que fue el primero porque hay viñetas repasadas con bolígrafo rojo. Yo todavía no sabía leer, pero ya me gustaba dibujar y mis padres me contaban que me dedicaba a repasar apretando el boli sobre los dibujos que más me impresionaban, hasta que me dijeron que mejor dibujara en un papel en blanco para no estropear el libro. Aún lo conservo. No lo leía, lo hojeaba, pero en cuanto aprendí a leer volví a él y lo estuve releyendo durante mucho tiempo.
DS: No está nada mal: El cetro de Ottokar y El Príncipe Valiente, dos referentes del noveno arte. Para situar a quien conozca menos tu trayectoria, empezaste a publicar en los años 80 y tu nombre siempre ha aparecido vinculado a la revista El Víbora y al cómic adulto de aquella época ¿Cómo recuerdas esos primeros años en los que empezaste como profesional en España? ¿Qué ambiente había?
Jaime Martín: Había cómic por todas partes y muchas revistas que se encontraban en los quioscos, además de algunas librerías especializadas. Los álbumes eran algo más minoritario que ahora, aunque también los había.
Ocurría algo curioso que se ha perdido al no haber revistas mensuales: Los días de cobro nos encontrábamos en la editorial todos los dibujantes que colaborábamos en la revista. Íbamos a cobrar las páginas dibujadas y se producía un ambiente muy interesante de intercambio de conocimientos y solución de problemas.
Recuerdo a Martí en la redacción de El Víbora explicando cómo solucionar un problema de guion que le había planteado otro compañero. Era una dinámica similar a la que se da hoy en día a través de las redes sociales o canales donde coincidimos autores de toda España.
Antes esa reunión se producía en persona en las redacciones: Cobrábamos el cheque, charlábamos, bajábamos al bar a tomar una cerveza y luego cada uno volvía a su casa.
Jaime Martín. Hotel Pax Atocha de Madrid
DS: En tu obra se percibe una mirada muy pegada a la realidad: Barrios obreros, zonas periféricas, precariedad, violencia cotidiana y humor negro. ¿Qué querías contar de tu generación y de tu entorno cuando empezaste a dibujar estas historias?
Jaime Martín: Más que cosas concretas, estaba interesado en recrear un cierto ambiente y el sentimiento que tenían los personajes. En Sangre de Barrio, la idea era mostrar la sensación de abandono de los protagonistas, personas conscientes de vivir en un lugar hostil que no les ofrecía un futuro próspero, donde la realidad diaria era la aspereza del barrio y saber que en cualquier momento te podían atracar a punta de navaja. Quería transmitir ese sentimiento de un grupo de personas con las que yo me relacionaba.
DS: Te interrumpo un momento porque me he sentido muy identificado. Yo me vine a vivir a Madrid con 10 años a un barrio periférico residencial donde apenas circulaban coches. A la semana de comprarles mis padres las bicicletas a mis hermanos, a uno de ellos lo atracó un delincuente para quitarle la bici. Me he sentido muy reflejado en el ambiente que retratas en tu primera obra.
Jaime Martín: Es que la problemática de la heroína en los años 80 fue brutal. Recuerdo volver un fin de semana en metro al barrio desde el Barrio Chino de Barcelona y ver a gente pinchándose dentro del propio vagón en marcha. No era algo cotidiano para todo el mundo, pero tampoco resultaba extraño ver situaciones así.
Tengo una anécdota de puro humor negro que nunca he incluido en un cómic por temor a que resultara demasiado descabellada: Iba con mi pareja por una callejuela del Barrio Chino a las cuatro de la tarde y delante de nosotros caminaba un hombre ebrio cantando una ranchera. De repente escuchamos un grito y un golpe enorme justo delante de él. A un jonqui que estaba en una azotea se le fue el pie y cayó desplomado a escasos centímetros del borracho.
En esa época muchos subían a los terrados para que nadie les molestara, y aquel acabó cayendo a la calle en mitad de la canción.
DS: ¡Qué barbaridad! Tienes que incluirlo en la siguiente historia. Sangre de Barrio nació como una serie de historietas en El Víbora a finales de los 80 y principios de los 90. ¿Cómo surgió la idea de recopilarlas en un volumen integral?
Jaime Martín:La Cúpula llegó a recopilar la primera y la segunda parte en un álbum, pero no fue hasta llegar a Norma Editorial cuando se reunieron las tres partes en la Colección Nómadas.
Esta nueva edición las recopila por primera vez a un tamaño muy cercano al original. Para mí es la mejor edición que se ha hecho hasta la fecha, con una portada que rememora la primera edición en grapa y el edificio Vanguard, una antigua fábrica de electrodomésticos de mi barrio que actualmente se encuentra en remodelación.
DS:Sangre de Barrio te valió el Premio al Autor Revelación en el Salón del Cómic de Barcelona ¿Cómo viviste ese reconocimiento y qué impacto tuvo en tu carrera?
Jaime Martín: Fue un espaldarazo. Yo tenía unos 23 años, quería ser dibujante y había hecho todo lo posible por publicar. Que tu primer álbum tenga buena acogida y reciba un premio fue como si me abrieran la puerta de la profesión diciendo: «Lo has hecho bien, ahora demuestra qué más sabes hacer«. Fue un empujón de moral para confirmar que podía tener un futuro en esto.
DS:¿Has retocado alguna página para esta nueva edición?
Jaime Martín: No. El primer impulso al reeditar siempre es arreglar viñetas o pulir diálogos, pero mi editor en Norma Editorial, Álvaro Nofuentes, me aconsejó no hacerlo.
Tenía razón: Retocar cuatro detalles no cambia la totalidad del libro; habría que redibujarlo entero o dejarlo tal cual. Lo único que ha cambiado es la tipografía de las primeras partes, que originalmente estaba rotulada a mano y ahora cuenta con mi tipografía digital para dar coherencia al tomo. Hay que dejar las obras con la perspectiva de la época en que se crearon.
DS: Leyendo el libro hoy en día, muchos lectores se preguntan si lo que cuentas es el retrato de una época pasada o si sigue teniendo actualidad ¿Crees que existen barrios y situaciones parecidas en la actualidad?
Jaime Martín: Hay demasiados paralelismos. No estamos igual de mal que en los 80, las cosas han mejorado, pero la sociedad funciona de forma cíclica. Volvemos a vivir una atmósfera global de tensión similar a la Guerra Fría de aquellos años. Además, la falta de perspectivas entre los jóvenes en los barrios periféricos se sigue percibiendo.
Sigo viviendo en el mismo barrio de L’Hospitalet, Santa Eulalia, y veo los mismos grupos de jóvenes deambulando de madrugada, el incremento del uso de armas blancas en las periferias europeas o la conflictividad ligada al tráfico de drogas. Esa sensación de incertidumbre ante el futuro sigue presente.
DS:Si tuvieras que señalar una página o escena concreta que sea especial para ti, ¿cuál sería?
Jaime Martín: Hay una escena en la primera parte de Sangre de Barrio en la que los protagonistas van caminando a cometer un atraco y se ve un plano a ras de suelo de sus pies junto a las ruedas del coche de la policía secreta que los va siguiendo. Toda esa secuencia me gusta bastante.
Jaime Martín: Estoy dibujando un álbum vinculado a mis raíces y a mi barrio, Santa Eulalia, pero ambientado en los años 50, cuando mis padres eran niños. Era un barrio muy humilde repleto de barracas. Quiero reflejar cómo jugaban los niños y cómo percibían a unos adultos marcados por las secuelas de la Guerra Civil, la pobreza, la represión y la delación. Más que una trama convencional, busca ser un fresco histórico de cómo era la vida en aquel entorno.
DS:Jaime, muchísimas gracias por compartir este tiempo con nosotros y por acercarnos tu obra. Ha sido un placer tenerte en Las cosas que nos hacen felices. Recordamos a los lectores que la edición integral de Sangre de Barrio ya está disponible en librerías. Y como decimos siempre: ¡Sed felices!
El Halcón y la Flecha. Estamos ante una de las películas que supuso la esencia del cine de aventuras que marcó una época. Es por producciones como esta que los que crecimos en la década de los 70 y 80 del siglo pasado sabemos valorar el cine clásico como es debido. Sí, quizás para alguien de generaciones más actuales pueda parecer que ha envejecido mal, pero este tipo de cine no sabe de modas y se quedó anclado hace años en la historia del séptimo arte hace años para quienes crecimos viendo estas películas un sábado de tarde después del telediario.
Qué nos cuenta El Halcón y la Flecha
La historia sigue a Dardo Bartoli (Burt Lancaster), un arquero experto que vive en las montañas con su hijo Rudi. Su leit motiv es que «uno tiene que preocuparse de sí mismo y luego de los demás». Cuando el cruel conde Ulrich (Frank Allenby) secuestra a su hijo, su forma de pensar cambiará y ayudará a los lugareños del lugar a encabezar una rebelión que acabe con su tiranía.
Quién fue Jacques Tourneur
Jacques Tourneur fue un director francés nacionalizado estadounidense, considerado uno de los directores más elegantes de la etapa clásica de Hollywood. Era conocido (como muchos en esa época) por dominar diferentes géneros cinematográficos, pero si algo lo caracterizaba por encima de todo era la creación de atmósferas de misterio y tensión con pocos recursos. Uno de sus puntos fuertes era el uso expresivo de la luz y las sombras, ligado a una puesta en escena sobria y la capacidad de sugerir más que mostrar. Prefería dejar que el espectador imaginara lo que pasaba fuera de plano.
Ejemplos de películas que podemos destacar de Tourneur aparte de El Halcón y la Flecha, que es la que nos ocupa, tenemos varios, comenzando por La Mujer Pantera (Cat People, 1942), Yo anduve con un Zombie (I Walked with a Zombie, 1943) o Retorno al pasado (Out of the Past, 1947) una de las grandes obras maestras del cine negro. Como dijimos más arriba, dominaba varios géneros y, para muestra, La Noche del demonio (Night of the Demon, 1957) fue una de las películas de terror más influyentes en su época.
Con El Halcón y la Flecha, Tourneur se alejó del suspense para meterse en el género de aventuras. Aún así, mantuvo su estilo usando de ritmo muy cuidado, planificación exhaustiva de las escenas de acción (donde Lancaster brillaba gracias a su pasado circense) y un aprovechamiento de los espacios donde transcurre la historia, sean los bosques o el castillo del Conde. Y la acción iba unidas a momentos de humor, dando como resultado una de las películas de aventuras más entretenidas de la historia del género.
Aspectos que la hacen especial
Burt Lancaster. Sin lugar a dudas una de los motivos que hicieron triunfar a la película fue la aportación de su protagonista. Su carisma ante la cámara es evidente y su fisicidad ayuda enormemente a la credibilidad del personaje que interpreta. Su relación (que ya existía antes por su pasado en el circo) con Nick Cravat es otro elemento a destacar. Y el que Cravat tuviera un acento muy de Brooklyn, por otra parte, fue el detalle que hizo decidir a Tourneur que su personaje Piccolo fuera mudo, lo cual venía a ser lo mismo que ningún acento.
Las escenas de acción, en su mayoría interpretadas por el dúo Lancaster/Cravat, aportan la base de este tipo de cine de aventuras que gustaba tanto en la década de los 50.
El uso del color también es par mencionar, pues el trabajo de Ernest Haller es vital para el disfrute visual con una amalgama de colores vivos en cuanto a vestuario, del mismo modo que el verde de los bosques es tratado de tal forma que destaca de manera especial en muchas de las escenas. Y los tonos más apagados, como los grises en el castillo de Ulrich, generan sensación de contraste con el colorido de los rebeldes y su villa. En la escena donde el personaje de Dardo se enfrenta al Marqués Alessandro de Granazia (Robert Douglas), el uso de la luz y las sombras es sencillamente magnífico.
La música de Max Steiner es de esas que se te quedan en la mente para siempre. Cada vez que escucho el tema que aparece por primera vez cuando entra en escena el personaje de Dardo llegando a caballo al pueblo con su hijo, me produce una sensación difícil de olvidar. No tiene, por cierto, ningún título en específico y es usado por Steiner según su interés o según el momento en que aparezca el personaje. La partitura para la película combina leitmotivs más alegres con otros más dramáticos dependiendo de la escena para la cual estén pensados.
Steiner fue uno de los grandes compositores de música para películas en la historia del cine, y suyas son partituras de filmes como Lo que el viento se llevó (Gone with de Wind, 1939), Casablanca (1942) o Arsénico por Compasión (Arsenic and Old Lace, 1944) entre muchas otras.
El guion de Waldo Salt, lejos de quedarse solo en un mero ejemplo más de película de capa y espada, mezcla influencias de leyendas de Guillermo Tell o Robin Hood para contar una historia simple pero eficaz. Gracias a ese guion ágil, el ritmo nunca decae y las escenas que tienen a la acción como núcleo están muy bien planificadas, demostrando que se pueden mezclar sin problemas un gran espectáculo de entretenimiento con una realización técnica de alto nivel.
A quién le podemos recomendar El Halcón y la Flecha
Definitivamente a los amantes del cine clásico de aventuras (el binomio Lancaster/Cravat repetiría dos años más tarde en El Temible Burlón), así como a los seguidores de Burt Lancaster o Virginia Mayo (aquí en un papel un tanto secundario) y a quienes, aun cuando no hayan vivido aquella época, gusten de descubrir joyas del séptimo arte que dejaron su huella en el coranzoncito de los niños/as de antaño.
Os dejamos con la crítica de la segunda colaboración entre Burt Lancaster y Nick Cravat. El Temible Burlón. AQUÍ.