La estrella juvenil Sabrina Carpenter está detrás de una nueva versión de Alicia en elPaís de las Maravillas para Universal Pictures, proyecto que la tendrá tanto actuando como produciendo.
Que Alicia en el País de las Maravillas es una obra inmortal es algo que no deja dudas, pues la obra de Lewis Carroll, profundamente satírica e incluso considerada precursora del surrealismo, es una de las novelas que con más adaptaciones cuenta en pantalla, siendo probablemente la más recordada la película animada de Disney de 1951 y la más reciente una japonesa de este año, pero en el medio hay otras que han dejado huella, entre ellas de Tim Burton de 2010 y hasta hay una de 2024 en clave de terror slasher. Y que Sabrina Carpenter es una de las estrellas juveniles más exitosas de hoy en día es algo que tampoco ofrece dudas…
Pues parece que ambas cosas se juntan, ya que la conocida cantante, que acaba de lanzar hace apenas semanas su álbum Man´s Best Friend (con varias nominaciones para los Grammy) está detrás de un proyecto para volver a llevar la historia de Carroll a la pantalla en formato de musical, según se anuncia, en clave moderna, sea lo que sea que ello quiera decir.
La propuesta, que la tendrá como parte de su elenco principal aunque se desconoce aún en qué papel, surge a partir de una idea de ella misma, lo que hace prever que tendrá participación en el proceso creativo desde un principio y su lugar no se limitará únicamente a lo actoral sino que estará vinculada a la producción.
Según se cuenta, Carpenter se presentó hace alrededor de un año a los ejecutivos de Universal Pictures con un proyecto detallado que les dejó impactados, lo cual hace prever que haya un buen desembolso de su parte a los fines de una producción acorde. No se sabe demasiado sobre la trama en sí o cuáles serán las variantes a la historia original, pero sí que Marc Platt (Wicked, La La Land, Cruella) estará a cargo de la producción y Lorene Scafaria (Hustlers) de la dirección.
Sabrina, por cierto, no es nueva en esto de la actuación y ya ha participado en la comedia Canguros en Apuros (2016), el drama The Hate U Give(2018) o el thriller Emergency (2022), además de haber protagonizado para Netflix la comedia romántica Tall Girl (2019)), su secuela Tall Girl 2 (2022) y la comedia musical Work It (2020), que la tuvo incluso como productora ejecutiva.
Habrá que ver qué sale de esto, sobre todo considerando que el material original es maravillosamente rico y siempre atractivo, pero siempre es difícil encontrar un equilibrio entre el respeto y lo que se pretende novedoso. Por otra parte, Sabrina cuenta ya con veinticinco años de edad y eso no la haría apta para el papel de Alicia a menos, claro, que alguna variante o excusa argumental nos la presente más crecida, como ocurría en la película de Burton. ¿La Reina de Corazones tal vez? ¿O quizás la Oruga?
Estaremos atentos a las novedades. Hasta pronto y sean felices…
El año 2025 ha sido testigo de un auge de la literatura de ciencia ficción en España. Cada vez más lectores se vuelcan en estas historias especulativas que nos hacen reflexionar sobre nuestra propia existencia y el futuro de la humanidad. Han surgido numerosas novelas de ciencia ficción españolas en este año, abordando temas de actualidad como la inteligencia artificial, los viajes espaciales o las distopías sociales.
Esta novela, publicada por Editorial Letra Minúscula, se ha posicionado como la novela de ciencia ficción española del año, gracias a su combinación de entretenimiento trepidante y profundo análisis social. A continuación, exploramos por qué esta novela sobresale en el panorama de 2025, cuál es su trama y temáticas, cómo se compara con otras obras destacadas, y qué opinan lectores y expertos al respecto.
LA RESISTENCIA LUDITA: TRAMA Y TEMAS CLAVE
La novela muestra una Europa fracturada entre quienes impulsan la innovación y quienes temen sus efectos. La automatización ha dejado a millones sin trabajo, avivando el conflicto entre el progreso tecnológico y la supervivencia humana.
El protagonista, Enzo Pujol, experto y defensor de la IA, es secuestrado por un grupo terrorista ludita que busca detener el avance de las máquinas. Tras sobrevivir a su cautiverio, regresa transformado y asume un papel clave como asesor del Gobierno, intentando reconciliar el desarrollo tecnológico con la justicia social.
En medio de huelgas, atentados y tensiones políticas, Europa se convierte en un territorio al borde del caos. Enzo se enfrenta a dilemas morales y conspiraciones que lo empujan al límite. La obra fusiona el thriller político con la ciencia ficción especulativa, ofreciendo una reflexión intensa sobre el futuro del ser humano frente a la tecnología.
Roberto Augusto logra entretejer en la novela una serie de temas de gran relevancia contemporánea, abordados con claridad narrativa y profundidad intelectual. Entre los ejes temáticos destacan:
Automatización y empleo: el impacto de la robotización y la IA en el trabajo humano, con millones de desempleados y un sistema incapaz de adaptarse tan rápido al cambio. La novela plantea un futuro donde las máquinas hacen casi todo y el ser humano queda obsoleto en términos productivos.
Conflicto social y brecha tecnológica: la polarización extrema entre tecnófilos y luditas. Visiones opuestas que crean una grieta insalvable en la sociedad. El miedo al avance imparable de la tecnología desencadena violentas reacciones sociales y movimientos radicales.
Inteligencia artificial y ética: preguntas constantes sobre si podemos confiar en la tecnología y qué riesgos conlleva una superinteligencia fuera de control. La obra explora si las máquinas podrían sustituir por completo al ser humano y cuáles serían las consecuencias de delegarles tanto poder.
Filosofía y naturaleza humana: reflexiones profundas sobre qué nos define como personas cuando ya no somos necesarios para trabajar. A lo largo de la trama, la narrativa va volviéndose cada vez más filosófica, obligando al lector a pensar junto a los personajes sobre el significado de ser humano en la era digital. No hay respuestas fáciles, pero sí debates honestos y apasionados.
Crítica política y papel del Estado: un elemento diferenciador de La resistencia ludita es la crítica explícita al manejo político de la crisis tecnológica. La novela analiza el papel del Estado en un proceso de automatización acelerada, mostrando desde la respuesta gubernamental (incluida la represión estatal frente al terrorismo tecnológico) hasta la manipulación política del miedo y la nostalgia. Este thriller político evidencia cómo las decisiones de los líderes pueden agravar o mitigar el choque social provocado por la IA.
Augusto equilibra estos temas con maestría. Su prosa es clara y ágil, combinando ritmo de acción con densidad conceptual. Cada página invita a reflexionar tanto como a avanzar en la trama. De hecho, la novela «no solo imagina el futuro: lo siente, lo analiza y lo interpela» (disenowebakus.net) desde un presente que se parece cada vez más a la ficción. Para los amantes de la ciencia ficción especulativa y el thriller con conciencia social, esta historia ofrece emociones fuertes y debate intelectual a partes iguales.
Cabe destacar que La resistencia ludita es el primer volumen de la saga «El despertar del silicio», una serie que promete seguir explorando estos conflictos en entregas futuras. Con esta novela inicial, Roberto Augusto sienta las bases de un universo narrativo muy potente, combinando narrativa entretenida, reflexión filosófica y crítica social, lo que la convierte en una lectura imprescindible sobre el impacto de la IA, la robótica y la automatización en nuestras vidas.
RESEÑAS DE LECTORES: ENTRETENIMIENTO Y REFLEXIÓN A PARTES IGUALES
La recepción por parte de los lectores ha sido entusiasta. La resistencia ludita cuenta con una puntuación media cercana a 4 estrellas sobre 5 en Amazon (es decir, casi un sobresaliente), reflejo de la satisfacción general del público.
Muchos lectores elogian que la novela combina una trama atrapante con un mensaje que invita a pensar. En palabras de un artículo de PuntoGeek, la obra «invita tanto al análisis como a la empatía» gracias a «una prosa ágil y una sensibilidad poco común en el género». Esta apreciación resume bien el sentir de numerosos aficionados: la historia emociona a la vez que hace reflexionar.
En las reseñas de Amazon abundan los comentarios positivos sobre el ritmo y la claridad del libro. Los usuarios destacan que es fácil de leer, adictivo y muy pertinente por su temática. Varios mencionan haberse sentido identificados con los dilemas que plantea, dado que son problemas que empezamos a vislumbrar en la vida real. Un ejemplo de la reacción de los lectores lo da la bloguera Dama de agua, quien confesó: «La novela me ha entretenido, me ha interesado y me ha hecho reflexionar». Al comienzo esperaba quizá una historia muy violenta por su arranque intenso, pero pronto descubrió que La resistencia ludita va más allá de la acción, profundizando en «los planteamientos de los dos bandos» enfrentados por la IA. Este equilibrio entre diversión y profundidad fue muy apreciado: mantiene al lector enganchado con giros emocionantes, a la vez que lo involucra en debates sobre nuestro mundo actual.
Otra reseña lectora subrayó cómo la novela «sacude» al público: «Nos confronta con un futuro que ya se insinúa», resultando en una lectura «urgente, conmovedora y reveladora» (www.puntogeek.com). En general, las opiniones de los lectores coinciden en que Roberto Augusto ha logrado un raro equilibrio: un libro de ciencia ficción que se devora como un thriller, pero cuyo poso intelectual perdura. Muchos recomiendan la novela no solo a fans del género, sino también a cualquier persona preocupada por el rumbo tecnológico de nuestra sociedad, evidenciando así su atractivo amplio y su relevancia.
En resumen, la crítica valora de La resistencia ludita tanto su forma (bien escrita, entretenida, accesible) como su fondo (profundo, pertinente y provocador). Coinciden en que Roberto Augusto ha logrado una novela redonda, capaz de enganchar al lector medio y al mismo tiempo satisfacer al lector exigente que busca contenido sustancial. Esta confluencia de virtudes es lo que la ha hecho sobresalir como la mejor novela de ciencia ficción del año.
UN REFERENTE DE LA CIENCIA FICCIÓN ACTUAL
En conclusión, La resistencia ludita de Roberto Augusto se erige quizás como la mejor novela de ciencia ficción de 2025 en España. No es un título otorgado a la ligera: lo consigue por su habilidad para capturar el espíritu de nuestro tiempo y convertirlo en una narrativa apasionante.
En un año plagado de buenas historias futuristas, esta obra destaca por cómo entrelaza acción y reflexión de manera ejemplar. Nos ofrece una lectura amena y emocionante, al nivel de cualquier bestseller del género, pero a la vez actúa como un espejo incómodo de la realidad tecnológica que vivimos y un aviso sobre el futuro que estamos construyendo.
La resistencia ludita brilla por su relevancia (aborda inquietudes muy actuales como la automatización laboral y el rol de la IA en nuestras vidas), por su profundidad (invita a un debate ético y filosófico necesario) y por su calidad literaria, ya que está escrita con rigor y entrega, logrando atrapar al lector sin sacrificar la inteligencia del discurso. Esta novela deja una huella duradera: después de leerla, es imposible no replantearse preguntas sobre el coste humano del progreso tecnológico y nuestro grado de preparación para convivir con máquinas cada vez más inteligentes.
Por todo ello, La resistencia ludita no solo ha conquistado a los aficionados a la ciencia ficción, sino que ha trascendido el género para instalarse en la conversación cultural más amplia. En un momento en que la realidad parece alcanzar a la ficción, la novela de Roberto Augusto ofrece una guía, un desafío y un consuelo: guía al anticipar riesgos, desafío al instarnos a pensar críticamente, y consuelo al recordarnos que la literatura puede ayudar a procesar nuestros miedos colectivos.
Sin duda, estamos ante una de las mejores novelas de ciencia ficción de 2025, una obra llamada a ser referente del nuevo panorama de la ciencia ficción española y a perdurar como punto de referencia en los debates sobre tecnología y humanidad en los años venideros.
¿Preparados para el futuro? Leer La resistencia ludita es un excelente punto de partida para afrontarlo sin cerrar los ojos. Una novela indispensable que confirma que la ciencia ficción en español vive un gran momento y que, en 2025, ha encontrado en Roberto Augusto a uno de sus autores más destacados.
IDW Publishing da la bienvenida a nuevos talentos: Jake Thomas, Darran Robinson y Corey Wells se unen para impulsar el futuro de las Tortugas Ninja y más…
El antiguo editor de Marvel, Jake Thomas, ha abandonado su papel como editor ejecutivo de Humanoids, que actualmente atraviesa un proceso de quiebra, para unirse a IDW Publishing como editor principal de la serie de las Tortugas Ninja, así como tambiénde Godzilla y Sonic the Hedgehog. «Estamos muy felices de contar con Jake Thomas en IDW liderando nuestra línea de las Tortugas Ninja. Su creatividad, organización y compromiso al trabajar con artistas y colaboradoreshan sido impresionantes, siempre buscando la mejor solución posible en cada caso», declaró Bobby Curnow, el editor en jefe. «He disfrutado vercómoJakedirigeeltrabajo y estoy seguro de que guiará a las Tortugas hacia una nueva etapa de éxito. ¡Estamos emocionados por todos los increíbles cómics que traerá Jake! «.
Al mismo tiempo, Darran Robinson, exdirector de arte asociado en DC, se unió a IDW como director de arte en marzo, enfocándose principalmente en el diseño, logotipos y otros aspectosvisuales para una variedad de cómics y proyectos de IDW. Por su parte, Corey Wells, quien fue gerente de las tiendas de cómics Fantom Comics en DC y Showcase Comics en Pensilvania, además de haber trabajado como representante de ventas directas en TKOStudios, se integró a IDW en septiembre como coordinador de relación con los fans. «Estamos muycontentos de recibir a Corey y Darran en el equipo de IDW«, afirmó Driver, vicepresidente de marketing. «Corey tiene un amplioconocimiento sobre la comunidad de aficionados y la participación comunitaria, lo cual mejorará nuestra conexión con los lectores a través de todas las plataformas, mientras que la visión creativa y la experiencia en diseño de Darran potenciaránnuestramaneradepresentarlashistorias visualmente. Ambos traeránenergía y nuevas perspectivas alapróximaetapa de IDW, y estoy ansioso por ver elimpacto que tendrán en nuestra marca y en nuestros seguidores». Además, en septiembre, Ryan Balkam fue promovido de Gerente de Ventas Especializadas a Director de Ventas tras el éxito del relanzamiento de TMNT 2024. «La visión y elcompromiso de Ryan con nuestros socios minoristas y de distribución han sido fundamentales», añadió Driver. «Su habilidad para mezclar datos con una verdadera pasión por la industria del cómic lo convierte en un gran activo para IDW. Este ascenso es muy merecido y estamos emocionadosporvercómocontinuará impulsando el crecimiento y la colaboración en todo nuestro ecosistema de ventas«.
Bienvenidos a Las cosas que nos hacen felices. Hoy me hace especial ilusión traeros una reseña y presentación que, sin duda, merece ser celebrada: El Diablo y Coral, la última obra de Josep Homs publicada por Norma Editorial, que se presentará oficialmente el 13 de noviembre en Madrid, en la librería Omega Center de la calle Estrella, a las 19:00 horas.
Porque, como siempre repetimos aquí, después de las cosas importantes de la vida, están aquellas pequeñas pasiones que nos unen: hoy es el turno del cómic europeo, de los que dejan huella y conversación.
Así que preparad vuestras ganas de descubrir una obra singular —sed bienvenidos a recorrer el infierno de la mano de Coral y de, ni más ni menos, el mismísimo Diablo.
El Diablo y Coral
Un viaje a la Europa de entreguerras, entre circo, leyenda y oscuridad
Homs, a quien muchos ya conocerán por Shi y El Ángelus, da en El Diablo y Coral el esperado salto a autor completo, firmando tanto el guion como el dibujo. Y lo hace con una historia ambientada en la Praga de 1938, un escenario teñido por el miedo, la incertidumbre y el auge brutal de los fascismos en Europa. Una ciudad que respira magia y peligro —ideal para presenciar un trato con el Diablo.
Coral, nuestra protagonista, no es la heroína clásica. Es hija de un rabino en coma, marcada por la desdicha y forzada a vivir una existencia nómada junto a una troupe de circo.
Pero su verdadera condena es esa compañía tan tentadora como destructiva: Satanás. Una relación tan tóxica como irresistible, una cuerda floja sobre la que Coral camina, decidida a romper el yugo incluso si el precio es un descenso literal al infierno.
La historia se articula entre mito y realidad, bebiendo directamente de las fuentes del Fausto clásico y actualizando el relato del «descenso al infierno» con un aire profundamente emotivo, moderno y, sobre todo, humano.
Homs demuestra que conoce la tradición, pero también que es capaz de dotarla de una sensibilidad contemporánea, cercana y, por momentos, devastadoramente realista.
Un apartado gráfico… Infernalmente bello
Homs nos tiene acostumbrados a un dibujo espectacular y El Diablo y Coral no es la excepción. El cómic, presentado en formato cartoné (112 páginas a color, tamaño 22 x 29 cm), es una auténtica delicia visual desde la primera lámina hasta la última.
La composición de página juega con el simbolismo, el claroscuro y los pequeños detalles que cuentan tanto como los diálogos. Hay ecos expresionistas, homenajes a los grandes maestros del cómic europeo y una paleta que oscila entre lo onírico y lo «pesadillesco«.
Esas viñetas donde Praga se convierte en escenario de lo imposible, el circo es un refugio y el infierno… siempre queda a un paso.
Y es que la relación entre Coral y el Diablo encuentra eco en las propias líneas del dibujo: curvas, sombras, miradas que lo dicen todo, guiños visuales para el lector atento.
Homs aprovecha cada recurso para reforzar la narrativa y llevarnos, de la mano, allí donde más duele y fascina.
Un guion con alma: leyenda, identidad y redención
No es fácil tomar un tema como la venta del alma —tan explorado, tan mitificado— y hacerlo fresco, inquietante y poético. Pero Homs, testigo y heredero de la mejor tradición del cómic europeo, sabe que la clave no está solo en el qué, sino en el cómo.
El Diablo y Coral utiliza el pacto faústico no como fin, sino como pretexto para hablar de la búsqueda de identidad, la lucha contra los demonios internos y los lazos (familiares, religiosos, afectivos) que nos definen y atan.
Coral no es solo una víctima; es, sobre todo, una luchadora. La ambientación circense es un potente símbolo de marginalidad y resistencia, donde cada personaje secundario suma capas al núcleo dramático central.
Y todo ello con un ritmo narrativo impecable: desde las primeras páginas hasta el desenlace, el cómic no suelta al lector. Hay aventura, sí, y una tensión creciente matizada por momentos de ternura y belleza insospechada.
La edición y el valor añadido
Como ya es sello de Norma Editorial, la edición es sobresaliente: tapa dura, papel de calidad, y una lámina exclusiva para los primeros compradores. Es un cómic pensado para lucirse en la estantería, releerse y, por qué no, regalar. Su P.V.P. es de 25 euros, más que justificado por el formato y el acabado.
Valoración final. ¿Por qué no puedes perderte El Diablo y Coral?
Si te apasionan los relatos que van más allá del simple entretenimiento, si buscas cómics que indaguen en la mitología, la historia y la condición humana; si te dejas fascinar por el dibujo de autor —basta con abrir cualquier página para entenderlo—, este es TU cómic.
Homs no solo firma aquí su debut como autor integral; se consagra como narrador capaz de mezclarse con los mejores nombres del género. El Diablo y Coral es, sencillamente, de esos álbumes que dejan poso. Que incomodan, emocionan y deslumbran a partes iguales.
Y si puedes, no te pierdas la presentación el 13 de noviembre en Omega Center Madrid.
Porque un encuentro especial merece ser celebrado en compañía.
Allí nos vemos, con el infierno a flor de piel… Y la esperanza de que, entre diablos y corales, sigamos encontrando cosas que …
El Especial 40 Aniversario de Las Tortugas Ninja ya está aquí (en realidad llega mañana 13 de noviembre) y gracias a Moztros lo he podido leer un poquito antes (Aquí os dejo el vídeo unboxing). Esta antología de nuestros 4 quelonios favoritos se siente como una declaración de amor a modo de álbum de recortes que elogia la inmortalidad de estos personajes y sus aventuras. Este volumen logra conmover y divertir a partes iguales.
Como buena antología, cuenta con una lista de autores variopintos, cada uno de ellos mostrando su forma de ver a los protagonistas en diferentes momentos de su vida, aunque lo que realmente te atrapa es el inicio. El comienzo del tomo es una declaración de intenciones: la inclusión de una historia del co-creador Kevin Eastman que entrelaza la sombría poesía de Edgar Allan Poe con el mundo de las Tortugas. Una mezcla que rompe los esquemas de cualquier y que veo como una apuesta arriesgada aunque espectacular para arrancar. Un relato que rinde homenaje al ‘El Último Ronin’ con ese tono oscuro y gótico del maestro de terror.
Una pieza inicial que nos recuerda la pérdida que sufrió la tortuga sobreviviente y de la mano de la persona que mejor conoce a estos personajes.
A partir de este poderoso inicio, la antología sigue creciendo a través de a una sombrosa variedad de tonos y estilos. El cómic funciona como una máquina del tiempo que nos va a permitir saltar sin esfuerzo entre las múltiples épocas y encarnaciones de los personajes sin problema alguno. En sus páginas tendremos historias emotivas y adultas hasta otras más ligeras, desenfadas, coloridas y divertidas que nos van a llevar a de nuevo a aquellos días enfrente del televisor.
Viajaremos desde acción desenfrenada y divertidas aventuras a momentos íntimos en los que recuerdos o situaciones dolorosas serán la columna vertebral de la historia. Esta mezcla, acompañada por una caterva de artistas que ofrecen desde el ‘cartoon’ experimental hasta la ilustración detallada, asegura que cada uno de nosotros, sin importar con qué versión de las Tortugas creció, encuentre un rincón de nostalgia y algo refrescante en las páginas de este tomo.
En medio de la acción y la nostalgia, esta de antología de ‘Las Tortugas Ninja’ brilla más aun cuando aborda la figura paterna de Splinter de maneras muy diferentes a la par que efectivas. Quiero destacar dos historias, en particular, que exploran la complejidad de su rol en esta familia, dos tramas que ofrecen contrastes conmovedores y divertidos de lo que es la figura de este Maestro y padre.
Una de esas historias nos presenta a los cuatro hermanos y otros personajes visitando la tumba de Splinter. Escrita por el veterano Tom Waltz, esta pieza es una visión sincera sobre el luto y el legado. Deja a un lado las pizzas y las peleas y cada visitante deposita un objeto que simboliza su relación individual con el maestro, ofreciendo un momento introspectivo en que vemos lo que ha significado Splinter para todos y cada uno de ellos. Es un recordatorio de que las Tortugas son, ante todo, una familia que ha enfrentado la pérdida.
La otra historia es un necesario alivio cómico y una visión diferente de la paternidad, otra historia rinde tributo a la figura de Splinter y nos presenta el momento en que el maestro, harto del constante caos y las responsabilidades, manda a sus hijos de misión con el pretexto de entrenar, simplemente para poder quedarse solo en casa y divertirse sin ser padre por un rato.
En el contraste de estas dos historias (y del resto de las que conforman este tomo) está el secreto del éxito de estos relatos cortos y de estos personajes.
Conclusión
‘Las Tortugas Ninja: Especial 40 Aniversario’ es (como diría Toretto) una carta de amor a la familia, más allá de tramas las ligeras y divertidas, todo gira en torno a personajes profundos que los diferentes autores han sabido sacarle lo mejor para que esta antología resulte emotiva, divertida y muy humana.
Lo esencial de este ‘Especial 40 Aniversario’ no es ver diferentes versiones de las Tortugas Ninja, sino ver como todos y cada uno de los participantes en esta recopilación han sabido conectar (a su manera) con la esencia de estos personajes.
Este tomo es un testimonio de que cuatro tortugas mutantes adolescentes ninjas y amantes de la pizza, pueden funcionar a la perfección en cualquier género o tono narrativo.
HBO está preparando una nueva serie basada en la famosa novela gráfica distópica de Alan Moore, V de Vendetta, con James Gunn y Peter Safran como productores ejecutivos. Parece que después de la película de 2005 tendremos una serie de V de Vendetta.
Aunque el estudio perdió una gran oportunidad al no anunciar esta noticia el 5 de noviembre, Variety (a través de ComicBookMovie) informa de que HBO está desarrollando una adaptación para una serie de una de las obras más famosas de Alan Moore, V de Vendetta. Recordad que una de las premisas del cómic y de la serie era «Remember, remember the 5th of November».
El guionista Pete Jackson, nominado a los premios BAFTA por Somewhere Boy, se encargará de escribir la serie, con los codirectores de DC Studios, James Gunn y Peter Safran, como productores ejecutivos. Warner Bros. Television se encargará de la producción.
La historia de Moore, publicada en los años 80, está ambientada en una Gran Bretaña distópica controlada por el partido fascista Norsefire. Un anarquista llamado V, inspirado en el famoso revolucionario Guy Fawkes, intenta derrocar al gobierno con la ayuda de una joven llamada Evey Hammond.
Esto es lo que Moore dijo sobre el origen de su idea para V durante una entrevista en el 2000.
«Cuando empezamos a trabajar en V, la idea original era crear un aventurero oscuro, romántico y noir, y pensamos en situarlo en el futuro. Poco a poco fueron surgiendo los detalles y, en algún momento, nos dimos cuenta de que estábamos trabajando en el contraste entre la anarquía y el fascismo, que se planteaban muchas cuestiones morales y que, efectivamente, se centraba en gran medida en el mundo de las ideas como algo en cierto modo más importante que el mundo material, lo cual creo que es una noción que probablemente ha dado sus frutos recientemente en otras áreas de mi trabajo, en las que sigo muy involucrado, esa noción de que las ideas son más importantes, en todo caso, que lo material».
La novela gráfica fue adaptada como película en 2005 protagonizada por Hugo Weaving y Natalie Portman. En general, fue bien recibida y resultó ser un éxito moderado de taquilla (tuvo mucho más éxito en DVD), pero para los fans del cómic, una obra mucho más compleja, la adaptación a la gran pantalla fue un poco decepcionante.
No sabemos con certeza si la nueva serie de V de Vendetta será una adaptación directa del cómic, pero la aclamada serie Watchmen de HBO sirvió como secuela de la historia de Moore, y ya se especula con que esta podría seguir el mismo camino.
Hay estudios que viven de su legado, otros que intentan reinventarse, y luego está Bungie, que ha decidido hacer ambas cosas a la vez. Con Marathon, la compañía que nos trajo Halo y Destiny vuelve a sus raíces para ofrecernos un shooter que no solo rinde homenaje a su pasado, sino que también promete redefinir el género.
Un regreso con sabor a nuevo y a clásico
Para los más veteranos, el nombre Marathon evocará recuerdos de aquel título de 1994 que sentó las bases de lo que sería Halo. Pero no te equivoques, este Marathon no es un remake, ni una simple actualización. Es una reinvención total, un juego que toma la esencia del original y la adapta a los estándares actuales, con una ambición que solo Bungie puede permitirse.
Ambientado en el planeta Tau Ceti IV, Marathon nos sumerge en un mundo donde los jugadores asumen el papel de corredores cibernéticos con habilidades únicas. La estética está cuidada hasta el último detalle por el diseñador Joseph Cross, y nos presenta un entorno que combina lo mejor de la ciencia ficción clásica con toques modernos, creando una atmósfera envolvente y única. Por lo tanto comprobamos como Marathon intenta desde el primer minuto ser una maravilla tecnológica respectando el pasado y todo lo bueno de las bases en lo que está sustentando del pasado, claro está. Clásico y moderno. ¿Les saldrá bien la apuesta? ¿O debería decir la jugada?
Y hablando de jugada, tengo que comentar que lejos de ser un shooter más, Marathon apuesta por una jugabilidad táctica que recompensa la estrategia y la cooperación. Con partidas que pueden jugarse en solitario o en equipos de tres, y con hasta 18 jugadores simultáneos, el juego ofrece una experiencia intensa y dinámica. Además, incorpora mecánicas de recolección, supervivencia y pérdida de equipamiento al morir, lo que añade una capa extra de tensión y desafío.
Siguiendo la tendencia actual, Marathon contará con una narrativa por temporadas que se desarrollará a lo largo del tiempo, manteniendo el interés de los jugadores y ofreciendo nuevas historias y desafíos de forma regular. Además, los eventos dinámicos prometen sorprendernos y mantenernos siempre alerta.
Aunque el mercado de los shooters multijugador está más competitivo que nunca, Marathon tiene todos los ingredientes para destacar. Con la experiencia de Bungie, una jugabilidad sólida y una propuesta fresca, el juego apunta a convertirse en un referente del género. Eso sí, tendrá que enfrentarse al reto de no ser free-to-play, una decisión valiente en los tiempos que corren. Se habla de un «producto premium» con paquete completo pero no a precios de 80 o 70 euros, sino algo más económico. Los detalles los sabremos este verano, pero pinta a un precio intermedio más asequible para todos los bolsillos. Quizás sigan la estrategia de los juegos de Sony o de la propia Bungie de 40 euros como Helldivers II o Concord.
Marathon will be a premium title. Marathon will not be a ‘full-priced’ title.
No siempre las buenas críticas conllevan necesariamente el camino hacia el éxito. Esto es lo que ha sucedido con una de las mejores series que ha producido Netflix este año: La Casa Guinness. Ante la multitud de estrenos semanales en las diferentes plataformas, muchas series pasan injustamente desapercibidas a pesar de su indudable calidad.
La línea entre el éxito y la aceptación popular es casi imperceptible, un indescifrable algoritmo que jamás será resuelto porque los gustos de los espectadores serán siempre imprevisibles. Sin embargo, con el paso del tiempo las series repletas de eficacia, aptitud y eficiencia lograrán abrirse camino ante una nueva ola de espectadores que descubrirán y reivindicarán su enorme potencial.
La historia de La Casa Guinness
Nos narra la historia de la poderosa familia Guinness, que se desarrolla en Irlanda durante la última parte del siglo XIX. La muerte del patriarca Benjamin deja un gran vacío en el control de la cervecera familiar, empezando una disputa por su legado entre sus cuatro hijos: Arthur, Edward, Anne y Benjamin. Cada uno de estos personajes tiene sus propias ambiciones y debilidades, motivaciones que generarán una cascada de acontecimientos para tratar de expandir la empresa cervecera más allá de las fronteras de Irlanda. Un país convulso que se vertebra a través de conspiraciones políticas y luchas de clases, donde los hermanos deberán impulsar el éxito de la fábrica entre conflictos internos, secretos y traiciones.
La Casa Guinness es una serie dramática dibujada entre los surcos que deja la historia. Creada por Steven Knight (el mismo autor de la exitosa serie Peaky Blinders) en exclusiva para la plataforma de Netflix.Su estreno se produjo el 25 de septiembre de 2025 y aunque ha tenido el reconocimiento unánime de la crítica ha pasado algo desapercibida en el fondo de armario de la plataforma. Tiene una primera temporada excepcional que cuenta con ocho episodios que se pasan en suspiro.
Una producción de lujo
La serie es magnífica en todos sus apartados constituyendo un espectáculo para todos y cada uno de nuestros sentidos. La ambientación, la escenografía, el vestuario, la banda sonora… todo está construido en perfecta armonía. Un equilibrio que logra trasladarte hasta la Irlandade mediados del 1800 en un viaje sensorial que hace volar la imaginación de los espectadores hasta aterrizar en las pasiones más profundas de los personajes de La Casa Guinness.
Desprende una energía contagiosa que se basa justamente en personajes fuertes y bien definidos. Sus fantasmas, miedos, deseos y ambiciones los acercan a nuestra actualidad y somos capaces de abrazarlos para conectar con ellos porque entendemos sus emociones.
La pasión y el dolor son construidos en escenas de exquisita elegancia, sin necesidad de abusar de la violencia o la sexualidad. Escenas potentes y contenidas que muestran los instantes de tensión de forma tenue, casi etérea, logrando captar nuestros sentidos para llevarnos al éxtasis o a las mismas puertas del infierno. Todo está elaborado con una delicada sutileza porque lo que se quiere remover es la visceralidad del espectador, no su conciencia.
Reparto y créditos de La Casa Guinness
La Casa Guinness está protagonizada por: Anthony Boyle, Louis Partridge, Emily Fairn, Fionn O’Shea, James Norton y Jack Gleeson. Está dirigida por Tom Shankland y Mounia Akl, quienes se reparten los episodios de la primera temporada. El compositor de la banda sonora es Ilan Eshkeri quien también lo fuera de la divertida: 47 Ronin: La leyenda del samurái (interpretada por un Keanu Reeves que ha confirmado John Wick 5). Los productores ejecutivos de la serie son el propio Steven Knight, Tom Shankland y Karen Wilson. Es una producción original de la plataforma Netflix.
Creada y escrita por Steven Knight, quien también fue responsable de otra serie histórica como Taboo (protagonizada por un Tom Hardy que recientemente estrenó Havoc en Netflix), la serie logra una interesante mezcla entre drama histórico y ficción, abarcando temas sociales de alto impacto como tensiones políticas, ambición familiar, influencias del Imperio británico sobre Irlanda y los dilemas morales del negocio cervecero.
Una serie para disfrutar tomando una cerveza Guinness
Repleta de personajes interesantes con diálogos agudos e inteligentes y un guion que logra alcanzar el equilibrio entre drama y ficción, La Casa Guinness mantiene un tono ligero que se desliza con la efervescencia de una cerveza por la garganta, ofreciendo algo genuino y refrescante al espectador. Instantes divertidos, enredos de amantes, secuencias secas que cortan el aliento y unas interpretaciones brillantes que dan luz a una marea de emociones que se convierten en adicción.
A destacar su potente y enérgica banda sonora que mezcla tonadas vibrantes irlandesas con pasajes íntimos ligeros y melodías contemporáneas. Un ritmo que desemboca en un afluente de sensaciones sonoras que acompañan el contoneo festivo de un brindis. Mientras la espuma se derrama con alegría por toda la barra y se alzan con efusión las jarras de cerveza para brindar, con gozosa satisfacción, por estar viendo una estupenda serie.
En conclusión
La Casa Guinness es una gran serie dramática-histórica que se desenvuelve entre la revolución y el poder. No busques exactitudes históricas porque se toma sus licencias creativas tanto en su trama como en los personajes que se representan. Aun así, logra captar todo el esplendor de una época convulsa gracias a una atmósfera cargada de esa niebla densa en que crecen las emociones humanas.
Su gran baza es que tiene un diseño sobresaliente: vestuario, escenografía, localizaciones…, una riqueza visual que logra crear un interesante contraste entre lo ostentoso, la miseria y lo dramático. Se apoya en unos efectos especiales esmerados y una fotografía que retrata con nervio estético la vida en el siglo XIX.
Su trama de intrigas familiares, luchas de poder, resentimientos y secretos ocultos (algo que también puedes encontrar en la célebre Succession), logra desarrollar una tensión constante con la que mantiene el interés de cada capítulo. Inspirada en hechos reales, aunque con sus licencias teatrales, la historia de la familia Guinness aporta un trasfondo sumamente apetitoso para el espectador: un fastuoso imperio cervecero, diferencias sociales, tragedias y grandes dosis de pasiones ocultas a las que a veces se les permite desatarse.
La Casa Guinness es una serie magnífica a la que deberías darle una oportunidad, ya sea por su fotografía distinguida, su rica ambientación, sus diálogos ingeniosos o sus actuaciones notables. Todo un conglomerado de virtudes que se apoyan en una banda sonora espléndida para ofrecernos una de las mejores series del año.
Netflix vuelve a apostar fuerte por los dramas de época que tan bien le están funcionando (como los Bridgerton o The Crown). La Casa Guinness explora los conflictos internos de una poderosa familia cervecera que vive en la beligerante y violenta Irlanda del siglo XIX. Una producción impecable que tiene una narrativa cargada de tensión, donde la ambición, la traición y el legado familiar son el verdadero germen que manufactura una cerveza turbia pero embriagadora.
A continuación, os dejamos con el tráiler de la serie:
Sigourney Weaver se une al universo Star Wars, la reina del xenomorfo se pasa al lado galáctico.
Sí, la mismísima Ellen Ripley, la mujer que se enfrentó a los aliens con más ovarios que toda la galaxia junta, ahora compartirá pantalla con Mando y Grogu en la nueva película The Mandalorian & Grogu.
Y claro, el fandom está enloquecido. Porque si alguien puede mirar a los ojos de un sith sin parpadear, o darle un consejo de maternidad a Grogu mientras desactiva una bomba termal, esa es Sigourney.
Weaver en Star Wars: cuando el espacio ya no es suficiente
La actriz, que lleva más de cuatro décadas marcando el paso en la ciencia ficción, ha hablado recientemente sobre su llegada a la galaxia lejana. Y, como siempre, lo ha hecho con esa mezcla de elegancia y contundencia que solo ella domina.
En una entrevista reciente, Weaver reconoció que nunca pensó en formar parte del universo Star Wars, porque
“ya había pasado suficiente tiempo en el espacio limpiando bichos viscosos”.
Pero luego llegó Jon Favreau con un guion bajo el brazo y, según dice,
“no pudo resistirse”.
“Cuando leí la historia, me di cuenta de que esto no era solo otra aventura espacial. Era una historia sobre el deber, la pérdida y el poder de cuidar incluso cuando todo se desmorona. Y sí, también había armas láser. No podía decir que no.”
¿Ves? Hasta suena poético. Ripley reflexiva, pero con un bláster.
De la Nostromo al Halcón Milenario (o casi)
Todavía no se sabe mucho sobre su papel, pero los rumores apuntan a que Weaver interpretará a una comandante veterana del Imperio convertida en líder de una facción rebelde, o algo por el estilo.
Y es que hay algo maravillosamente lógico en este fichaje. Weaver no solo es una leyenda del género; es también una de las pocas actrices que puede plantarse en un set de Star Wars y hacer que hasta Darth Vader se lo piense dos veces antes de levantar el sable.
Además, tiene esa cualidad que George Lucas nunca supo escribir bien: presencia. No necesita efectos, ni CGI, ni coreografías imposibles. Le basta una mirada para dominar la escena. Y eso, en un universo donde la mitad de los personajes son marionetas o generados por ordenador, es casi un superpoder.
Weaver y su opinión sobre la saga
Lo más divertido es que Weaver nunca ha sido especialmente fanática de Star Wars. No la odiaba, ojo, pero siempre la vio como “otra galaxia”, mientras ella se quedaba en los pasillos industriales de la Nostromo. Sin embargo, ha reconocido que desde hace unos años ha empezado a disfrutar más de la franquicia gracias a la nueva oleada de series.
Weaver ha dicho lo siguiente:
“Creo que The Mandalorian es lo mejor que le ha pasado a Star Wars desde la trilogía original”
“Tiene corazón, humor y ese tipo de humanidad que hace que te importen los personajes, incluso cuando tienen casco.”
“Además, Grogu es más simpático que cualquier alien al que yo me haya enfrentado. Y no muerde, o al menos no tanto.”
Bienvenidos a Las cosas que nos hacen felices. Hoy debemos hacernos eco de una gran noticia. Astiberri Ediciones publicará la serie completa de Marshal Bass, en tres volúmenes integrales.
Astiberri publicará Marshal Bass
La primera entrega llegará en diciembre de 2025 e incluirá los cuatro primeros álbumes de la serie
Astiberri Ediciones ha anunciado la publicación en formato integral de Marshal Bass, la aclamada serie de western escrita por Darko Macan y dibujada por Igor Kordey.
La colección completa se editará en tres volúmenes de gran formato, y el primero de ellos verá la luz en diciembre de 2025.
Con esta edición, Astiberri apuesta por recuperar una de las propuestas más originales del cómic europeo reciente, ambientada en el salvaje oeste pero con un enfoque radicalmente distinto al habitual.
Su protagonista, River Bass, está inspirado en el primer marshal afroamericano de la historia de Estados Unidos, y se mueve entre la ley y la marginalidad en un entorno hostil, racista y brutal.
Un western sin concesiones
Lejos del romanticismo clásico del género, Marshal Bass ofrece una visión cruda y realista del oeste americano.
La serie destaca por su tono sombrío, su violencia sin edulcorar y su retrato de personajes complejos, donde la moralidad es siempre ambigua.
El guion de Macan se apoya en una documentación rigurosa y en un ritmo narrativo implacable, mientras que el dibujo de Kordey —conocido por su trabajo en X-Treme X-Men o We Stand On Guard— aporta una fuerza visual arrolladora, con composiciones densas y expresivas.
Edición integral para una obra de culto
El primer volumen integral incluirá los cuatro primeros álbumes de la serie, publicados originalmente por la editorial francesa Delcourt.
Astiberri ha confirmado que los tres tomos contarán con encuadernación en tapa dura, nuevo diseño de cubierta y materiales extra que contextualizan la obra y su relevancia histórica.
Con esta edición, la editorial bilbaína refuerza su línea de cómic europeo adulto, sumando Marshal Bass a un catálogo que ya incluye autores como Joe Sacco, Jeff Lemire o Patrick Horvath.
Una historia necesaria
En un momento en que la revisión crítica del pasado estadounidense está más presente que nunca en el debate cultural, Marshal Bass se erige como una lectura tan entretenida como incómoda. Una historia de frontera, sí, pero también de identidad, justicia y supervivencia.
El primer volumen estará disponible en librerías a partir de diciembre de 2025.
Bienvenidos a Las cosas que nos hacen felices. Hoy queremos hablaros de una nueva presentación que nos ha hecho la plataforma de entretenimiento Netflix. Stranger Things: Relatos del 85.
El universo de Stranger Things se niega a apagarse. Justo cuando los fans se preparan para despedirse de la serie principal con su quinta temporada, Netflix lanza una nueva chispa: Stranger Things: Relatos del 85, un spin-off animado que promete devolvernos a Hawkins con una estética retro y una historia inédita.
El anuncio oficial, revelado durante el Stranger Things Day el 6 de noviembre de 2025, ha encendido la nostalgia ochentera con un tráiler que mezcla misterio, acción y guiños visuales a los dibujos animados clásicos.
Hawkins, invierno de 1985
La serie se sitúa entre las temporadas 2 y 3, en un momento en que los protagonistas ya han sobrevivido a los horrores del Demogorgon y el ataque del Azotamentes, pero aún no han enfrentado los eventos de Starcourt.
En este paréntesis narrativo, Relatos del 85 nos presenta una nueva amenaza sobrenatural que emerge en pleno invierno, envolviendo a Hawkins en una atmósfera más oscura y surrealista.
El tráiler deja entrever criaturas inéditas, como una planta carnívora gigante, y una narrativa que mezcla lo paranormal con el drama adolescente.
Un homenaje animado a los 80
La animación corre a cargo de Flying Bark Productions, conocidos por su estilo vibrante y dinámico. El showrunner, Eric Robles, ha señalado que el formato animado permitirá explorar dimensiones narrativas imposibles en imagen real, con secuencias más estilizadas y una libertad visual que recuerda a los dibujos de sábado por la mañana.
El diseño de personajes y escenarios evoca series como He-Man, G.I. Joe o The Real Ghostbusters, pero con el toque siniestro y emocional que caracteriza a Stranger Things.
Nuevas voces, misma esencia
Aunque no se ha confirmado la participación del elenco original, sí se ha anunciado un nuevo reparto de voces.
Brooklyn Davey Norstedt interpretará a Eleven, mientras que Jolie Hoang-Rappaport dará vida a otro personaje principal. Esta decisión parece apuntar a una reinterpretación más juvenil y estilizada de los protagonistas, adaptada al tono animado.
¿Qué podemos esperar?
Más que una simple extensión de la franquicia, Relatos del 85 parece ser una carta de amor a los fans que crecieron con la cultura pop ochentera.
El tráiler, cargado de referencias visuales y una banda sonora sintetizada, sugiere que la serie no solo expandirá el «microverso de Hawkins», sino que también jugará con los códigos del género animado retro.
El estreno está previsto para 2026, y aunque aún no hay fecha exacta, el entusiasmo ya se respira en redes y foros.
Pero no nos demoremos más, un poquito más abajo, os dejo el tráiler oficial de Stranger Things: Relatos del 85, que Netflix nos ha presentado hace unas pocas horas.
Reconozco que estoy un poco hastiado de biopics musicales. Pero a este de Michael le tengo muchísimas ganas, no lo voy a negar.
El pàsado jueves Lionsgate lanzó el primer tráiler oficialdel biopic de Michael Jackson, titulada «Michael». Tras sus primeras 24 horas, alcanzó los 116,2 millones de visualizaciones a nivel mundial, convirtiéndose en el tráiler más visto de la historia de las películas biográficas musicales y ostentando el récord del mayor estreno de tráiler del estudio.
Jaafar Jackson, sobrino del grandísimo Michael Jackson, interpreta al Rey del Pop. En las primeras imágenes, se ve a Jaafar recreando los icónicos pasos de baile del músico, como el moonwalk, y también se muestra un fragmento del videoclip de «Thriller».
El reparto se completa con Miles Teller como el abogado John Branca, Colman Domingo como Joe Jackson, Kat Graham como Diana Ross, Nia Long como Katherine Jackson, Laura Harrier como Suzanne de Passe y Kendrick Sampson como Quincy Jones.
Esta es la sinopsis oficial:
“La película narra la vida de Michael Jackson más allá de la música, desde el descubrimiento de su extraordinario talento como líder de los Jackson Five hasta convertirse en el artista visionario cuya ambición creativa impulsó una búsqueda incansable para ser el artista más grande del mundo. Destacando tanto su vida fuera del escenario como algunas de las actuaciones más icónicas de sus inicios como solista, la película ofrece al público una perspectiva única de Michael Jackson. Aquí comienza su historia.”
Antoine Fuqua dirige la película con guion de John Logan. Michael se estrena el 24 de abril de 2026.
Esta película estoy seguro que va a ser uno de los grandes bombazos del 2026.
‘The Hunger and the Dusk’, la obra de fantasía épica de G. Willow Wilson (guion) y Chris Wildgoose (dibujo), llega a España de la mano de Yermo Ediciones en formato cartoné. Teniendo en cuenta que esta misma editorial nos está trayendo Las Tierras de Arran y todas sus series, pues parece querer monopolizar la fantasía en España. Y no me quejo, ojalá veamos más de este género que tanto amo.
La propuesta de Wilson es, a la vez, enormemente familiar y efectiva. La obra no busca reinventar la rueda del género, ya que a estas alturas todo nos puede recordar a Tolkien, AD&D, Moorcock, etc, pero si se siente como un gran homenaje a esa fantasía clásica. ‘The Hunger and the Dusk’ lo sabe y por ello centra su energía en construir personajes interesantes que nos lleven a través de la trama y con los que empaticemos.
Desde sus páginas iniciales, la serie nos sumerge en un mundo ha superado su apogeo y que se siente crepuscular. Humanos y orcos se pelean por una tierra que cada vez es más estéril en una guerra en la que llevan siglos enfrascados. Un toque curioso con respecto a los segundos, es que se abandona el cliché tribal sobre esta raza y se les presenta como una cultura estratificada con profundos rituales y una espiritualidad rica y más atractiva que la humana.
Pronto la trama establece de inmediato la premisa central del «enemigo común» para que ambos bandos deban unir fuerzas y ver como interactúan personajes tan diferentes. Una alianza imposible para enfrentarse a una amenaza más antigua y aterradora, los Vangol, una raza ancestral que emerge del mar para consumir lo que queda del mundo.
La historia avanzará con dos hilos narrativos muy diferenciados: Tara (una sanadora orca) enviada acompañar a ‘los últimos en pie’, un grupo de humanos liderados por Callum y por otro lado a Troth y Faran.
El guion de Wilson parte de premisas que cualquier aficionado al género reconocerá. Tenemos a la comitiva de héroes y heroínas (al más puro estilo de grupo de jugadores de AD&D o La Comunidad de Anillo) emprendiendo una búsqueda, tensión entre personajes opuestos y ese viaje iniciático tan recurrente. No hay aquí giros argumentales que redefinan el género (tampoco lo busca), la amenaza es clara, la misión es clara, y la historia se desarrolla según los patrones establecidos.
Sin embargo, esto no es un defecto, ya que esta fórmula hace que nos encontremos ante una lectura accesible que utiliza los tropos de este género como un cimiento seguro para centrar su verdadero esfuerzo: una historia atractiva con personajes interesantes que hace que funcione, como lo hacen otras obras.
El corazón del cómic reside en las dos parejas que protagonizan los dos hilos narrativos. La tensa relación entre la joven sanadora orca y el impulsivo comandante humano es muy nos servirá para ver a dos polos opuestos obligados a entenderse (nada nuevo en el horizonte, pero que resulta funcional) mientras conocemos sus respectivos pasados difíciles.
Por otro lado, Troth y Faran deberán enfrentarse a la parte más política de esta alianza y eso le da un toque que me ha gustado más. Siendo esa parte la que más que ha llegado a enganchar al alejarse un poco de lo que muchos esperamos de una sociedad orca. Es cierto que la parte de los humanos no se ha explorado y puede ser interesante también.
Es imposible hablar de ‘The Hunger and the Dusk’ sin dedicar algunas palabras al arte de Chris Wildgoose (con el color de Msassyk). El dibujante consigue darle al mundo esa estética de fantasía clásica inconfundible. Sus diseños de personajes son sobresalientes, especialmente con los personajes orcos, cada uno tiene un aspecto muy distintivo, con una rica vestimenta que sugiere esa cultura profunda y compleja que he mencionado.
Conclusión
‘The Hunger and the Dusk’ es una obra que sabe exactamente lo que quiere ser y lo ejecuta con solvencia. Es un sólido cómic de fantasía épica para una audiencia que anhela las grandes aventuras con espadas, magia y males ancestrales.
La trama sigue un camino predecible para el género, aunque el cómic compensa la falta de ‘innovación’ argumental o giros argumentales sorprendentes con personajes atractivos alrededor de esa historia archiconocida. Es una serie recomendable que nos demuestra por qué la fantasía clásica sigue siendo relevante a día de hoy.
Se siente como una partida de Dungeons and Dragons en la que los jugadores han construido muy buenos personajes.
Estamos ante una obra que tendrá dos tomos. El primero ha sido la presentación de los personajes y asentar el nudo y desenlace que está por llegar.
Un interesante comic americano que nos ha traído Yermo Ediciones para quienes sientan miedo por entrar en la larga saga de Arran. A más de este tipo de obras no le diría que no.
El 7 de noviembre de 1975 ABC ponía al aire el episodio piloto de Wonder Woman, la serie con la cual Lynda Carter se convertiría por décadas para el público en la imagen inconfundible y única de la mítica heroína de DC.
Corría el año 1978 y Lori Smith, una joven de diecinueve años en profundo estado de conmoción emocional, amenazaba con lanzarse al vacío desde lo alto de una azotea de Los Angeles a menos que la mismísima Wonder Woman viniese en persona a rescatarla. Y el milagro ocurrió, no porque el emblemático personaje de DC se haya hecho presente, sino porque quien sí lo hizo, apenas enterada, fue Lynda Carter, la actriz que le daba vida en la serie que de tanto éxito gozaba en pantalla en ese momento.
Reconfortada por su presencia, la joven se calmó y pudo ser rescatada y atendida por profesionales, pero ello solo fue posible porque en aquella persona que le habló y la tranquilizó ella no vio a Lynda Carter sino directamente a Wonder Woman o, para decirlo mejor, no había diferencia a sus ojos entre una y otra.
Es un caso extremo, claro, pero habla por sí solo. Para las generaciones previas a Gal Gadot y a las películas de Patty Jenkins, el rostro y cuerpo de la princesa amazona están indisolublemente ligados a Lynda Carter, quien le diera vida en aquella inolvidable y hoy icónica primera serie dedicada al personaje, de cuyo episodio piloto se cumplieron este pasado viernes cincuenta años.
Para mediados de los setenta, los superhéroes de DC contaban en su haber solo dos series televisivas live action: el Superman de los cincuenta y el icónico Batman de los sesenta, interpretados respectivamente por George Reevesy Adam West (habían también existido dos seriales para cine sobre el murciélago). Pero faltaba completar la trinidad y el 7 de noviembre de 1975 la cadena ABC (misma responsable de las dos anteriores) estrenó el episodio piloto que daría inicio a la serie con la cual Carter quedaría por décadas (o quizás para siempre) ligada al personaje.
Si vamos a ser justos, el primer arribo de Wonder Woman a la TV se había producido un año antes, cuando ABC emitiera una película de dos horas concebida como episodio piloto de una serie que nunca llegaría. Protagonizada por Cathy Lee Crosby, no consiguió los resultados de audiencia esperados y fue denostada por alejarse en exceso de los cómics al presentar a una Diana rubia y con características de superagente estilo James Bond en versión femenina, además de un atuendo reminiscente de Evel Knievel y una trama que la ubicaba en la actualidad, o en lo que se entendía como actualidad en 1974.
Pero ello no desalentó a Warner ni a ABC, que fueron a la carga por un segundo piloto dirigido por Leonard Horn (Misión: Imposible, Mannix, Viaje al Fondo del Mar) que, ya desde el paradójico título (La Nueva Wonder Woman Original), borraba de un plumazo lo anterior y no solo presentaba al personaje con aspecto y atuendo más semejantes a los cómics originales, sino también una historia más acorde a la imaginada por su creador William Moulton Marston, ubicándose incluso durante la Segunda Guerra Mundial.
Horn no llegó a ver el piloto estrenado por fallecer unos meses antes, pero fue un éxito absoluto y llevó a una serie regular, cuya primera temporada comenzó a emitirse en abril de 1976.
La Elegida
Lynda Carter, quien contaba veintitrés años al emitirse el piloto, era oriunda de Phoenix, Arizona, con ascendencia paterna irlandesa y materna mexicana. Destacó pronto por su belleza, que la llevó en 1972 al título de Miss Arizona y luego al de Miss Estados Unidos para terminar siendo semifinalista en el concurso de Miss Mundo celebrado en Londres, aunque sin quedarse con el preciado cetro a la mujer más hermosa del planeta, que sin dudas lo era (sí, me hago cargo).
Ello y las clases de actuación que tomó en New York le abrieron las puertas a participar de un par de películas clase B y algún episodio de serie televisiva como Starsky y Hutch, pero sería el de Diana Prince el papel que la consagraría a nivel mundial y al que quedaría para siempre adosada su imagen.
En el cásting se impuso sobre Joanna Cassidy, Lesley Ann Warren, Farrah Fawcett, Jaclyn Smith y Debra Winger, todas actrices que desarrollarían en el futuro exitosas carreras, incluso en algunos casos con premios y nominaciones. Fawcett y Smith serían poco después estrellas deLos Ángeles de Charlie, en tanto que Winger, si bien no quedó para el papel de Diana, terminaría seleccionada para interpretar a su hermana Drusilla (Wonder Girl).
Con su metro ochenta, ojos azules, rostro angelical y cuerpo escultural, Lynda calzó a la perfección en el traje de la princesa amazona y enamoró al público de todas las edades sin importar el género, pudiendo ser tanto objeto de deseo como ídolo referente, especialmente para chicas que no tenían en pantalla un superhéroe femenino que las representase.
El papel del mayor Steve Trevor, su eterno enamorado, recayó en Lyle Waggoner, galán ya cuarentón conocido por su trabajo en la sitcom The Carol Burnett Show, emitida entre 1967 y 1974, como también por haber posado desnudo para la revista Playgirl. Que viniera de la comedia dejaba a las claras que no se buscaba un tono serio y, como dato curioso, se había presentado en los sesenta para el cásting de Batman en el que quedó finalmente seleccionado Adam West: el destino lo terminaría llevando a DC de todos modos…
Princesa Amazona
El episodio piloto sigue casi textualmente el inicio de la historia en los cómics originales. El mayor Steve Trevor se accidenta con su avión en plena Segunda Guerra Mundial y va a parar a Isla Paraíso (posteriormente rebautizada en las viñetas como Themyscira por George Pérez), habitada la misma por amazonas que, sin contacto con los hombres, viven en una dimensión fuera del espacio y del tiempo.
La llegada de Trevor causa entre ellas gran revuelo y hace que la princesa Diana tome conciencia de la existencia de los hombres y la situación que vive el mundo, por lo que solicita a su madre, la reina Hipólita, que la autorice a salir de la isla para llevar al recién llegado a su lugar de origen.
Esta se niega rotundamente, pues sabe que su hija podría quedarse a vivir en el “mundo exterior” una vez que lo conozca. Pero decide realizar un torneo para determinar quién se encargará de llevar a Trevor, participando del mismo Diana enmascarada y con peluca, por lo que, al salir victoriosa, su madre no tiene ya forma de negarle el permiso. Un comienzo, en definitiva, mucho más fiel al cómic que el de la película de Jenkins, en la cual no hay torneo y la segunda guerra es trocada por la primera.
Con el avión invisible (uno de los más hermosamente absurdos detalles del cómic original, dejado de lado en adaptaciones posteriores), lleva a un inconsciente Trevor de regreso a Estados Unidos y sus primeros encuentros con los nazis le hacen ver la necesidad de quedarse a ayudar para que estos no puedan ganar la contienda ni dominar el mundo.
Al principio y a los fines de conseguir dinero, se las apaña sobreviviendo como atracción principal de un productor de espectáculos que vende boletos para ver a la sorprendente mujer que desvía las balas e incluso para probar dispararle, siendo genial e icónico el momento en que una anciana solicita participar con una ametralladora Thompson: la mejor escena del piloto y una de las mejores de toda la serie.
Ya asentada en Washington DC, acaba consiguiendo trabajo como secretaria en el Ministerio de Guerra a las órdenes justamente de Steve Trevor (qué pequeño es el mundo), el cual, padeciendo idéntico síndrome que Lois Lane, está perdidamente enamorado de Wonder Woman sin darse cuenta que la tiene trabajando en sus oficinas, solo que con lentes y cabello en rodete a la usanza de la época.
Lo Cutre no quita lo Grande
Más allá de que tanto el piloto como toda la primera temporada se ambienten en los cuarenta, la estética es setentera por donde se la mire. El traje de Wonder Woman puede verse muy patriotero con tanta estrella, pero también acorde a la década, al igual que el uso de la luz, los colores o el brillo: hasta la mirada de Carter y la sonrisa de Waggoner despiden destellos en los créditos iniciales, que son acompañados por imágenes de estilo cómic que rinden no poco homenaje a la famosa presentación del Batman de los sesenta.
Y ya que lo mencionamos, hay quienes afirman que aquella serie tenía un tono fuertemente irónico y absurdo (lo cual es desde luego cierto y acorde con el pop-art vigente en sus años de emisión), pero extrañamente no encuentran lo mismo en Wonder Woman, que también lo tiene. No igual, por supuesto, pues los tiempos son otros y el tono paródico menos evidente, pero está llena de guiños humorísticos muy de los setenta y los efectos visuales (de lo más precarios y artesanales) son acompañados por sonidos onomatopéyicos que remiten a dibujos animados.
Las coreografías de lucha son de lo más cutre, pero hay que tener en cuenta que por aquellos días había fuerte prurito en las cadenas televisivas para las escenas de violencia, especialmente si estaban involucrados los héroes a los que, dentro de lo posible, no era bueno mostrar propinando golpes. Lo que vemos normalmente es a Diana arrojar a alguien a lo lejos o hacer que sus rivales choquen entre sí y el que hoy veamos como esperpénticas esas peleas no debe hacernos olvidar que tampoco se las podía hacer de otra forma.
El Giro y el Resplandor
Algunos detalles de los cómics están cambiados, como el papel de los brazaletes o el cinturón: los primeros no inhiben aquí los poderes de Diana al unirlos o entrelazarlos sino que solo tienen por función desviar las balas; en cuanto al segundo, es esencial para que ella mantenga dichos poderes fuera de la isla, algo que en los cómics no ocurría.
No son pocas pues las ocasiones en que sus enemigos la despojan del cinturón dejándola lo suficientemente frágil e indefensa para que temamos por ella en lugar de verla como invencible y omnipotente, más allá de que el presentárnosla vencida y reducida, aunque más no sea por un rato, tenga un costado fetichista nada extraño al espíritu original de los cómics de Moulton. Y, de todas formas, a la larga acabará recuperando el cinturón y derrotando a los villanos.
El otro gran cambio con respecto a los cómics es el giro que la hace pasar de Diana Prince a Wonder Woman, incorporación sugerida por la propia Carter. Al principio, la secuencia de transformación era filmada con cámara superlenta y demandaba unos cuarenta minutos que Lynda se cambiase en el medio para no quitar continuidad al efecto. Con el tiempo, eso se volvió engorroso y costoso, por lo que, a partir del tercer capítulo, la conversión se realiza acompañando el giro con un resplandor de luz y el sonido de un trueno, sin necesidad de superponer las imágenes de Linda en los diferentes trajes.
Los Cuarenta vistos desde los Setenta
La primera temporada, como hemos dicho, transcurre durante la Segunda Guerra Mundial y consta de trece capítulos más el piloto de dos horas que, a mi gusto personal, es el mejor de la misma junto con el episodio doble La Mística Femenina, en el cual los nazis localizan e invaden Isla Paraíso.
También es divertido el tercero (Belleza en Desfile) en que, para hacer caer una red nazi de sabotaje, Diana se infiltra como participante en un concurso de belleza, claro guiño a su propia experiencia.
O el sexto (Wonder Woman contra Gargantúa), que la enfrenta con un gorila superfuerte entrenado por los nazis y ya sabemos que la combinación bella-simio es un fetiche que funciona a las mil maravillas desde los tiempos de King Kong.
O el episodio doble El Juicio del Espacio Exterior, claro homenaje al filmeUltimátum a la Tierra (como también a Star Trek) en que el planeta es sometido a un tribunal galáctico para determinar si merece sobrevivir ante la realidad de que la humanidad lo está destruyendo.
Y, desde lo personal y por mi origen nacional, también el episodio 11 (Fórmula 407), pues fue muy fuerte en mi niñez ver a Diana hacer su conversión a Wonder Woman en Argentina, antecedente que quizás haya inspirado al gran Phil Jiménezpara ubicar después en Buenos Aires el cómic La Venganza de Cheetah.
Cierto que las colinas no se condicen con la llanura pampeana (casi cortada con regla), pero también que no ocurre nada distinto cuando la acción tiene supuestamente lugar en cercanías de Washington DC, donde tampoco las hay: los rodajes, claro, se realizaban en California. Lo genial, de todos modos, son esos carteles de formato y tipografía tipo cómic para ubicarnos geográficamente.
Y, más allá del esfuerzo de ambientación y vestuarios para que la cosa luzca como en los cuarenta, no faltan anacronismos. En delicioso homenaje autorreferencial a DC, un puesto callejero ofrece a la venta un cómic de Superman, pero el número corresponde a los setenta. Un mapa indica asimismo la República del Congo cuando todavía no existía por ser aún ese territorio dominio belga. Y en las escenas urbanas se ven algunos carteles de publicidad muy setenteros.
Las Nuevas Aventuras de Wonder Woman
Mi temporada preferida es la primera por el tono retro y el marco de la contienda mundial, pero la realidad fue que, a pesar del éxito, los costos de producción se hicieron elevados para ABC, motivando ello que la cadena se mostrara remisa a renovar. “Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente” dice el famoso refrán y, en efecto, CBS aprovechó el momento de vacilación para robarle la serie a su competencia merced a la oferta de una segunda y tercera temporada que, con veintidós y veinticuatro episodios respectivamente y bajo el título de Las Nuevas Aventuras de Wonder Woman, serían emitidas entre 1977 y 1979.
No es que a CBS no le preocupasen los costos, pero resolvió el asunto dando un salto temporal hacia los setenta y haciendo sobrevivir como único personaje estable a Diana, supuestamente regresada de la Isla Paraíso después de treinta y cinco años, aunque hay también algunas apariciones de Hipólita o Drusilla que, al igual que ella, tenían la inmortalidad a su favor. Lo que no queda claro es qué pasó con Steve Trevor, del cual se nos dice que falleció, pero nada sobre las circunstancias…
Ello no significa que Waggoner esté ausente, pues interpreta a Steve Trevor Jr., obviamente hijo del anterior, pero no hay esta vez tensión sexual con Diana, sino que simplemente es su jefe inmediato en la agencia para la que trabajan: el Comando de Defensa Interinstitucional, que no se sabe qué es pero suena de putamadre. La razón tenía que ver con el temor a generar controversia con un hijo enamorado casi incestuosamente del interés amoroso de su fallecido padre (faltaban algunos años para que Regreso al Futuro o El Cielo se equivocó normalizaran ese tipo de juegos argumentales).
Al estilo de Los Ángeles de Charlie, reciben órdenes de alguien superior que nunca se deja ver y las misiones pueden tener que ver con organizaciones terroristas, científicos locos, individuos mejorados genéticamente, delitos contra el medio ambiente o visitantes alienígenas, cada vez más frecuentes en consonancia con el éxito de Encuentros en la Tercera Fase y el auge del fenómeno OVNI. En la tercera temporada, incluso, se advierte mayor tendencia a sumar personajes adolescentes en claro intento por captar al público juvenil en tiempos de fiebre disco.
La tecnología tiene asimismo una mayor presencia, destacando robots o inteligencias artificiales como el súper ordenador IRAC, capaz de deducir la verdadera identidad de Diana pero lo suficientemente leal para no divulgarla.
Lo más llamativo es el nuevo outfit de Wonder Woman, una especie de traje de buzo azul estrellado que le sienta maravillosamente bien, mientras que el anterior, pero con capa y falda, queda reservado a situaciones especiales o de gala.
El cinturón ya no parece cumplir función de mantener los poderes fuera de la isla o, al menos, no se menciona nada al respecto ni aparecen villanos interesados en sustraérselo. Y la tiara ha sido reconvertida en bumerán…
Por mucho que en lo personal prefiera la primera, las nuevas temporadas no estuvieron mal y presentaron aventuras divertidas en capítulos como El Hombre que podía cambiar el Mundo, El Flautista de Hamelín y El Hombre que creó Volcanes (todos en la segunda), o bien DiabloDisco, El Delfín Mortal y El Chico que conocía su Secreto (en la tercera).
Propios y Extraños
Párrafo aparte merece el elenco de la serie. Ya hemos hablado de Carter y Waggoner, como también mencionado tangencialmete a Winger, en el futuro nominada tres veces al Oscar y cinco al Globo de Oro sin quedarse (injustamente) con ninguna de las estatuillas. Bueno es señalar que en la serie no solo interpretó a Drusilla, sino también a Cheetah, la clásica villana a la que dio vida en el antes mencionado episodio La Mística Femenina, aunque en versión bastante diferente a los cómics.
Pero también hay que destacar a Carolyn Jones, luminaria de Hollywood alguna vez nominada al Oscar, aunque mejor recordada por su papel de Morticia en la serie de los años sesenta La Familia Addams. A lo largo de toda la primera temporada interpreta a la reina Hipólita en reemplazo de Cloris Leachman, que la había encarnado en el episodio piloto y, ya a partir de la segunda, es ella la reemplazada, tomando su lugar Beatrice Straight. También hay, a lo largo de las temporadas, reconocidos nombres en calidad de invitados como Mel Ferrer, Roddy McDowall, John Saxon, Leif Garret o el mítico cowboy Roy Rogers.
No se puede cerrar este repaso sin hablar de la música, especialmente del tema de presentación que, con base y sección de vientos de inspiración funky (muy de la época), estaba compuesto por Charles Fox e interpretado porJohn Bahler con apoyo de un coro femenino que repetía efusivamente “¡Wonder Woman!” en un estribillo que acabaría volviéndose casi tan icónico como el de Batman.
La letra, escrita por Norman Gimbel, contenía referencias a la Segunda Guerra Mundial que fueron eliminadas en la segunda temporada, incluso mutando más tarde el tema hacia una versión instrumental y más “disco” en la que solo sobrevivían el coro y el estribillo.
Valoración y Legado
A pesar de que la tercera temporada tuvo cifras de audiencia parecidas a la primera y superiores a la segunda, la serie se acabó cancelando. El motivo tuvo que ver con una nueva política de CBS para reducir costos y apuntar a programas más baratos.
No hace falta decir que hoy tenemos más información sobre los cómics originales y estamos acostumbrados a producciones de otra factura, pero no tiene sentido evaluar la serie de los setenta a partir de ello ni comparar a Lynda Carter con Gal Gadot. La serie Wonder Woman marcó a generaciones en una época en que la mayoría conocíamos poco sobre los orígenes del personaje. Podíamos sí saber de su existencia y hasta haber leído algo, ¿pero quién había leído un cómic de los cuarenta?
Podrá uno quejarse de los efectos, de la poca dinámica característica de la época o de la falta de integración con el universo DC (cosa que de todas formas no había hecho hasta el momento ninguna serie live action), pero nadie puede negar que Wonder Woman fue una serie pionera y revolucionaria al llevar por primera vez a la pantalla a una superheroína del cómic.
Y el secreto de su éxito, sin dudas, estuvo en el ángel y carisma de Lynda Carter, quien, sin ser Meryl Streep, se entregó al personaje en cuerpo y alma incluso a riesgo de su seguridad. Si hasta se colgó de un helicóptero para hacer una escena en que una doble quedaría demasiado en evidencia (en tu cara, Tom Cruise) y portaba en sus brazaletes pirotecnia que le estallaba encima para imitar el impacto de las balas: me pregunto cuántos actores (sí, hombres) se animarían hoy a tanto.
Carter volvió al universo DC en series comoSmallville (donde interpretó a la madre de Chloe Sullivan) o Supergirl(donde dio vida a una presidenta ficticia de Estados Unidos). También apareció en la escena post-créditos de Wonder Woman 1984 encarnando brevemente a la amazona Asteria en un adelanto de lo que se venía para la siguiente película, pero lamentablemente James Gunn enterró todo eso con su llegada, al punto de quedar no solo Lynda Carter sino también la propia Gal Gadot al margen de cualquier proyecto futuro. Es decir que se las arregló para borrar de un plumazo y sin miramientos a las dos Wonder Woman más emblemáticas de la pantalla…
Pero bueno, quién le quita a Lynda la influencia dejada, esa misma que la ligó de por vida al personaje. Pues si en algo se equivocaba aquella muchacha de la azotea era en que sus problemas, cualesquiera fuesen, se solucionaban saltando al vacío, pero no en que Lynda Carter era Wonder Woman. Y lo sigue siendo, por mucho que amemos a Gal…