Bienvenidos a Las cosas que nos hacen felices. Hoy nos hemos encontrado con una noticia que podría redefinir el panorama del entretenimiento global. Paramount Skydance (nacido de la fusión entre Paramount Global y Skydance Media) está considerando adquirir la totalidad de Warner Bros Discovery.
Paramount Skydance quiere comprar Warner Bros Discovery
Una fusión que sacudió Hollywood
El pasado 7 de agosto, Paramount y Skydance cerraron su fusión por 8.400 millones de dólares, consolidando una alianza estratégica que busca competir en un mercado cada vez más dominado por el «streaming» y la presión de los gigantes tecnológicos como Apple y Amazon.
Esta unión ya marcó un hito, pero el siguiente paso podría ser aún más ambicioso.
¿Qué se sabe de la posible compra?
Según fuentes citadas por The Wall Street Journal, Paramount Skydance estaría preparando una oferta para adquirir Warner Bros Discovery.
Aunque la propuesta aún no ha sido formalizada y podría no concretarse, estaría respaldada por la fortuna de Larry Ellison, cofundador de Oracle y padre de David Ellison, CEO de Skydance Media.
Imagen de película de animación de Skydance Media
Warner Bros Discovery, valorada en unos 33.000 millones de dólares, anunció recientemente una reestructuración para dividirse en dos unidades: televisión por cable y estudios de cine/streaming.
Esta división podría facilitar la operación, aunque requeriría una financiación privada significativa y la aprobación de accionistas y reguladores.
Reacción del mercado
La noticia provocó un fuerte impacto en Wall Street. Las acciones de Warner Bros Discovery se dispararon un 30% en las últimas horas de cotización, cerrando con un alza del 28,7%.
Por su parte, los títulos de Paramount Skydance subieron un 15,5%, reflejando el entusiasmo del mercado ante una posible consolidación de dos titanes del entretenimiento.
¿Qué implicaría esta operación?
La posible adquisición subraya la feroz competencia en el sector de medios, donde las audiencias televisivas tradicionales disminuyen y el «streaming», se convierte en el nuevo campo de batalla.
Una fusión de esta magnitud podría dar lugar a un nuevo líder en contenido global, con capacidad para rivalizar con Netflix, Disney y Amazon Prime.
¿Qué implicaría esta operación para los aficionados a DC Cómics y al Universo Cinematográfico de DC?
1. Reestructuración creativa
DC Studios forma parte de la división “Streaming y Estudios” de Warner Bros Discovery, junto con HBO, HBO Max y Warner Bros Motion Picture Group.
Si Paramount Skydance adquiere la compañía, podría decidir reorganizar las prioridades creativas, lo que afectaría el rumbo del Universo Cinematográfico de DC (DCU).
Esto podría significar más recursos para el DCU … O una reorientación hacia franquicias más rentables como Harry Potter o Barbie.
2. Cambio de liderazgo
Actualmente, James Gunn y Peter Safran lideran DC Studios. Una nueva administración podría mantenerlos o reemplazarlos, lo que alteraría los planes ya anunciados para el DCU, como Superman: Legacy o The Brave and the Bold.
James Gunn. El arquitecto del DCU
Paramount podría querer integrar talentos propios o fusionar estilos narrativos con los de Skydance, conocida por franquicias como Top Gun y Mission: Impossible.
Paramount+ y HBO Max podrían fusionarse o compartir contenido, lo que facilitaría el acceso a películas y series de DC en una sola plataforma.
Esto beneficiaría a los fans que actualmente deben suscribirse a múltiples servicios para seguir el contenido de DC.
4. Mayor inversión en animación
Skydance Animation podría aportar músculo creativo y técnico a las producciones animadas de DC, como Young Justice o Creature Commandos.
Esto abriría la puerta a nuevas series animadas con mayor calidad y alcance internacional.
5. Riesgos de concentración
Aunque la fusión podría mejorar la eficiencia y el alcance global, también existe el riesgo de que se reduzca la diversidad de propuestas o se cancelen proyectos menos comerciales.
Los fans más fieles podrían ver afectada la continuidad de personajes secundarios o historias más arriesgadas.
En conclusión …
En resumen, esta operación podría ser una oportunidad para revitalizar el Universo DC, pero también plantea incertidumbres sobre su dirección creativa.
Estaremos atentos a todos los acontecimientos que se sucedan sobre todo lo que os he comentado.
Hasta entonces os deseo que estéis pasando una buena semana, un buen regreso del verano y sobre todo …
Se estrenó la tercera temporada de The Walking Dead: Dead City y analizamos los dos primeros episodios cuyos títulos son Costa da Morte (sí, en gallego) y La Ofrenda. Creada por David Zabel, la serie spin-off que sigue en la Europa postapocalíptica a Daryl Dixon y Carol Peletier tiene ahora como escenario a España y puede ser vista en AMC+.
Hola otra vez, caminantes y sobrevivientes. Quizás antes de lo que pensábamos (o será que las plataformas nos han acostumbrado este último tiempo a prolongadas pausas entre temporadas) nos encontramos otra vez analizando un episodio de The Walking Dead: Daryl Dixon o, mejor dicho, dos.
Pido al respecto disculpas por no hacerlo por separado, pero créanme que se hace muy difícil encontrar tiempo cuando se están cubriendo tantas series (echen un vistazo a la web si cren que miento) y lamentableemente no pude la semana pasada llegar con el análisis del primero, así que aquí van dos y lo importante es que estamos de vuelta con la más europea de las series de la franquicia, de la cual habíamos adelantado en nuestro último análisis que tendría un corto paso por Inglaterra para llegar finalmente a España.
Advierto que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA e invito, si lo desean, a echar ojo a nuestros análisis previos, ya sea de esta o de las demás series de la franquicia.
Habíamos dejado a Daryl y Carol por última vez cruzando el Eurotúnel desde Francia hacia Inglaterra y, en efecto, les vemos ahora caminar por tierra inglesa mientras se sorprenden de la ausencia tanto de sobrevivientes como de caminantes. Ya están entrando en Londres (lo cual significa que han caminado bastante) y la ciudad luce igual de desolada que todo lo demás, con las hiedras enseñoreándose del Big Ben o del Puente de Londres mientras en las calles no se ve un alma y un cartel advierte cuidarse del calamar.
Pero no todo es lo que parece y en el momento más inesperado, caminantes empiezan a surgir de entre la vegetación, como también de las clásicas cabinas telefónicas o los característicos autobuses. Pronto Daryl y Carol se hallan rodeados sin posibilidad de escapar hacia adelante o hacia atrás. Se desembarazan de los que pueden, pero son demasiados y el panorama se ve complicado hasta que logran refugiarse en un antiguo edificio.
En uno de los apartamentos, alguien que ha decidido ahorcarse pende zombificado de la soga y, por alguna razón y después de quizás años allí, se cae en el preciso momento en que ellos llegan. Tampoco es que sea el único zombie en el lugar, por lo que Carol y Kane deben dar cuenta de toda una familia antes de apoderarse por default del apartamento.
Dos días después de su llegada, oyen ruidos en el balcón y se encuentran con el único sobreviviente que ven desde que pisaran suelo inglés. De hecho, él se define a sí mismo como “el último británico en la isla”, lo cual no nos consta, pero así lo afirma y es un personaje bastante particular como no podía ser de otra forma con el tiempo que debe llevar en soledad.
Su nombre es Julian Chamberlain (Stephen Merchant) y bromea con que nada tiene que ver con aquel primer ministro británico cuya torpeza facilitó la expansión de la Alemania nazi y el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Les cuenta que “el calamar” es la forma local (es decir para esa altura solo suya) de referirse a los caminantes y que se desprende de una conocida rima cockney. No entendí mucho, pero la cosa es que traban amistad con él y así les pone al tanto de que tiene un barco, lo cual genera de parte de Daryl un interés poco sutil.
Buscando animarle con que en América hay más sobrevivientes, logran convencerle de que les lleve a través del Atlántico después de mentir cierta experiencia en navegación que no tienen. El hombre queda en encontrarlos al otro día a las diez de la mañana y cuando Daryl pregunta cómo demonios sabrán la hora, les dice que simplemente la sabrán. Con puntualidad británica, toca a esa hora las campanas que desvían a la marea zombie y de esa forma pueden salir del edificio y llegar hasta el Támesis, donde se halla amarrada su embarcación.
Julian es afecto a decir cosas obvias, como que el Támesis es un río o que la popa es la parte trasera del barco, y no parece además muy ducho en navegación transoceánica, aunque después de un corto momento de angustia por no saber dónde están, consigue determinar que llevan buen rumbo y van en viaje hacia Norteamérica, cuyas costas podrían tocar en un plazo que podría mediar entre once y diecisiete días, lo cual provoca la felicidad de la pareja.
Náufragos
Pero una tormenta viene a complicarlo todo. La vela se atora al tratar Daryl de plegarla y Julian se golpea la cabeza contra un mástil al intentar ayudarlo. No estando él pues en condiciones, la pareja tiene que hacerse cargo del timón, pero las condiciones del mar no ayudan y acaban naufragando en una playa que no conocen, pero que definitivamente no es Maine, Toto…
Carol se ha golpeado también la cabeza y está algo afiebrada, por lo que le cuesta fijar la visión. Cuando cree haber encontrado a Julian mirando el mar, resulta que este ya está convertido en caminante y no tienen más remedio que acabar con él y verle tristemente flotar en las aguas al despedirlo.
Recorriendo el lugar a los fines de hallar alguna referencia sobre dónde se hallan, un cartel en las cercanías que hace referencia a la Costa de la Muerte les pone al tanto de que están en España y más concretamente en Galicia, lo cual viene a significar que se han desviado bastante del rumbo que llevaban.
En la noche, Daryl descubre que el origen de la fiebre de Carol es una fea herida que se le ha infectado en la espalda, la cual busca cauterizar con whisky antes de extraerle los fragmentos de metal que la atormentan. Y si la herida de Carol no fuera ya suficiente problema, misteriosos jinetes munidos de antorchas y luciendo astadas osamentas a modo de máscaras se hacen presentes en el lugar para saquear y destruir el barco mientras Daryl mira la escena oculto y cubriendo la boca a Carol para que no les delate en su delirio febril.
En procura de alimento, sale al otro día a cazar un conejo y se cruza con un vehículo en el cual viajan hombres armados, de los cuales se oculta. Al regresar junto a Carol, se preocupa al no encontrarla y, cuando finalmente lo hace, esta se halla junto al río espiando con mirada de ensoñación a una joven pareja que se besa. Daryl, en cambio, fija su atención en las cosas que llevan consigo
La romántica escena, de todos modos, se interrumpe cuando, desde la ubicación privilegiada en que ambos se hallan, ven cómo un grupo de hombres, a los que Daryl reconoce de inmediato como los que viera instantes antes, se abalanzan contra la pareja con malas intenciones. Echando pues mano de su ballesta, da cuenta de todos menos de uno, que alcanza a escapar.
Al acercarse a los jóvenes, se enteran que sus nombres son Roberto (Hugo Arbués) y Justina (Candela Saitta), además de que, muy convenientemente) vienen huyendo de algo que aparentemente temen. Daryl les dice que necesitan medicamentos para la herida de Carol, pero eso les implica volver atrás y definitivamente Roberto no quiere aunque, un poco por la fuerza y otro poco por una mejor predisposición de parte de Justina (en definitiva les acaban de salvar la vida), terminan aceptando.
La Ofrenda
Llegan entonces a una comunidad ficticia llamada Solaz del Mar, a cuya entrada les recibe una muchacha llamada Paz (Alexandra Masangkay), la cual, desde su caballo, les pregunta con desconfianza quiénes son pero, al ver a Roberto y Justina con aparente sorpresa de que hayan regresado, termina pidiéndole a un tal Gustavo (Pedro Bachura) que les franquee la puerta.
Se trata de un pueblo bien tradicional (la localización es en Sepúlveda, aunque la ficción lo ubique en Galicia), del cual pronto se les presenta su alcalde, un tal Federico de Rivera (Óscar Jaenada), que les da la bienvenida pero por otra parte, siendo tío de Justina, regaña a la joven pareja por haberles tenido preocupados toda la noche y desaparecer justo un día antes de “la Ofrenda”.
En el lugar tienen medicamentos y Daryl obtiene de parte de Federico permiso para pasar la noche y partir al otro día. El padre de Roberto les presta su casa y los afiches en las paredes lo sindican claramente como fanático del western spaghetti: “un filme terrible, pero encantador” dice a propósito de AdiósGringo, título bastante del que Carol nunca habrá oído hablar, pero que no puede seguramente evitar relacionar con la presencia allí de ella y Daryl.
Con el día siguiente, ven arribar un convoy al que todos allí identifican como procedente del Alcázar. Según les ponen al tanto, ese sitio representa el último vestigio de la Corona española y al frente de la comitiva hay un tal Guillermo Torres (Gonzalo Bouza), al cual se refieren como próximo rey y que ha venido además acompañado de una joven muchacha llamada Elena (Greta Fernández) que, según dicen, será su reina.
La razón de su presencia allí es proveerles de armas, alimentos y medicamentos pero también, en compensación o tributo, venir a llevarse a una de las muchachas del pueblo, con lo que entendemos la razón por la que huían Roberto y Justina. El ritual, que se celebra cada año, tiene reminiscencias bastante feudales y parece alguna variante del derecho de pernada, aunque más definitivo ya que, por lo que se sabe, de las muchachas elegidas por el tal Guillermo nada vuelve a saberse.
El modo de seleccionar la chica es, por otra parte, de lo más insólito, pues consiste en una carrera de cerdos en la cual cada uno de los mismos lleva atado el nombre de una de las candidatas. Realizada la misma y leído el nombre que lleva el cerdo ganador, la muchacha termina en este caso siendo una tal Alba (Hada Nieto), lo cual significa un gran alivio para Roberto y Justina, pero no tanto para Alba y su madre. Daryl ironiza tristemente con que “parece que esta vez hemos esquivado la bala”.
Por la noche hay celebración con características semejantes a las Fallas valencianas, aunque el propio Federico dice que allí no hay solo gallegos sino refugiados y sobrevivientes de todas las regiones de España, un crisol cultural del cual se jacta y que, según él, resume a una España “impulsiva, violenta y caótica, pero culta y orgullosa” que alguna vez, recuerda, dominó el mundo.
En un lugar apartado, Paz y Elena, quienes se habían intercambiado miradas sugerentes durante el día, se encuentran en intimidad y resulta que tenían una relación desde antes, al parecer trunca desde el día en que la segunda se convirtiera en “la ofrenda”. Daryl, que siempre tiene platea preferencial para todo, las observa desde la distancia y, desde luego, es el único…
Durante la cena de agasajo a Torres, Carol (a quien sabemos que toda separación de madre e hija afecta muy personalmente) tiene la mala idea de cuestionar la costumbre de la ofrenda diciendo que no siempre las tradiciones son necesariamente buenas, lo cual genera un momento de tensión que alcanza su punto álgido cuando la madre de Federico se le acerca para increparle que gracias a esa costumbre que tanto critica es que han logrado mantener viva su comunidad y si conoce una forma mejor, pues que simplemente se la diga.
Carol se llama entonces a silencio, pero la tensión no acaba porque por allí anda el sobreviviente del grupo armado que el día anterior se les cruzara en el río y que, entre un grupo de matones, señala a Daryl reconociéndole. Este se oculta pues entre las callejas mientras ellos le buscan y, haciéndose de un machete, sale de la oscuridad cual Jason Voorhees para dar cuenta de cada uno de ellos hasta que solo queda el que le delató pidiendo clemencia mientras cuelga de la muralla. ¿Tendrá piedad Daryl? No, qué va… es Daryl. Simplemente le corta los muñones haciéndole caer sobre los caminantes que pululan abajo. Y se queda mirando un rato, encima…
Balance de los dos Primeros Episodios
No se puede negar que la tercera temporada ha comenzado entretenida, aunque también algo inconexa con respecto a la anterior y, paradójicamente, repitiendo algunos de sus errores. La sensación es casi como que Daryl y Carol jamás hubiesen pasado por Francia, sino que estuviéramos asistiendo a un tour europeo con tramas autoconclusivas para cada país a visitar.
Inglaterra, por ejemplo, fue un fiasco. Habíamos adelantado que el paso por allí sería corto, pero nunca imaginamos que tanto. Y por más impacientes que estuviéramos de ver la acción trasladada a España y felices de que finalmente así sea, también es cierto que Londres quedó tan desaprovechado como Julian, un personaje que pintaba interesante, pero que en consonancia con el estilo de la serie, se encargaron una vez más de despachar apenas presentarlo.
Y nos quedan, desde luego, montones de preguntas de ese paso por tierras británicas. ¿Por qué murieron allí todos y por qué se concentraban todos los zombies en un único barrio londinense? ¿Por Julian quizás? Y de ser así, ¿cómo se mantuvo vivo? ¿Era realmente el último británico? Todo eso quedará sin respuesta…
Lo de España se perfila para durar bastante más y muy probablemente toda la temporada, algo que ya sabíamos considerando que se ha estado en el último tiempo rodando por varias localizaciones del país. Creo que nunca la franquicia se vio tan luminosa y con tonos tan claros, en abierta contraposición con la lobreguez de los escenarios franceses o la New York de The Walking Dead: Dead City.
La apertura, que esta vez viene con guitarra y palmas, nos pone en clima de inicio y las referencias al western spaghetti (cuyas películas se filmaban mayormente en España) no solo son deliciosamente nostálgicas sino que además parecen anunciar el tono general de una temporada que pinta para tributo al género.
Desde ya que pueden hacer chirriar ciertos estereotipos de la hispanidad, pero no fue diferente en Francia ni tampoco en Inglaterra, al menos durante nuestro fugaz paso por allí. Pero por suerte, eso sí, la mezcla de diferentes tradiciones (gallegas y valencianas, por ejemplo) cobra sentido de acuerdo a la explicación dada por Federico y podríamos incluso seguir viendo otras…
¿No suena tentador un un encierro de caminantes en modo San Fermín? ¿O una tomatina buñolera en que el rojo no permita diferenciar sobrevivientes de caminantes o si dicho color procede de los tomates o de la sangre? Madre mía, ahora que lo pienso, da para mucho y ojalá lo sepan aprovechar: sería divertido…
La trama, por lo menos hasta aquí, se ve demasiado unívoca y lineal. Cuando no está en pantalla Daryl, está Carol o bien los dos. Ello ayuda a potenciar la extraordinaria química que consiguen Norman Reedus y Melissa McBride, aunque no estaría mal que la cosa se fuera complejizando un poco. No es necesario, por ejemplo, que Daryl esté siempre en el lugar justo para ver todo: alguna vez podría sorprenderse. De cualquier manera, celebramos la vuelta de ese Daryl puro hielo y capaz de cortarle los muñones a su enemigo de turno para dejarlo caer sobre una turba zombie…
Y si hablamos de actores, qué bueno ver en la franquicia a Óscar Jaenada, cuyo personaje aún no terminamos de definir si es villano o no. La impresión es que lo será más bien el tal Guillermo Torres y no estoy tan convencido de que, como dijo Daryl, se haya esquivado la bala. Se me ocurre que de algún modo acabará echando el ojo sobre Justina. Y si hablamos de villanos, ojo que aún hay que ver de qué la van los misteriosos jinetes de osamenta si, como presumo, vuelven a aparecer.
Y saludable es que hayan echado mano de un elenco español en su casi totalidad, creo que con la única excepción de Candela Saitta, que es argentina. Ello ayuda a dar credibilidad, aunque sigue siendo sorprendente cómo Daryl y Carol tienen siempre la suerte de encontrar gente que hable inglés vayan donde vayan.
En definitiva, no ha sido un mal comienzo si hacemos un balance, aunque el segundo episodio fue claramente superior al primero. España da un tono especial a la serie y a la franquicia, lo cual no está dicho desde un patriotismo exasperante y rayano en el chauvinismo (quien escribe, de hecho, no es español) sino por todo lo que la rica cultura y los paisajes hispánicos ofrecen como marco en cuanto a las posibilidades que abre a la franquicia (hasta donde sé, se ha filmado también en Sevilla, Zaragoza y Madrid).
Lo que esperamos es que no quede todo esto completamente olvidado con la próxima temporada en aras de una nueva trama autoconclusiva en la próxima parada del tour europeo. El “fantasma” de Isabelle fue prácticamente el responsable de que Daryl no muriera dentro del túnel y ahora ella ya está casi olvidada. Laurent y Nash partieron en vuelo con destino a América: ¿lograron llegar?
Ojalá en algún momento tengamos esa respuesta. Mientras tanto, les espero para analizar el tercer episodio. Hasta entonces y sean felices…
Bienvenidos a Las cosas que nos hacen felices. Hoy es un día triste. El mundo del cine se viste de luto tras la muerte de Robert Redford, quien falleció ayer 16 de septiembre de 2025 a los 89 años.
El fallecimiento tuvo lugar en su residencia de Utah, rodeado de sus seres queridos y mientras dormía.
Robert Redford: El adiós de una leyenda.
Actor, director, productor y activista, Redford deja un legado imborrable que marcó más de medio siglo de historia cinematográfica.
Por supuesto, los medios de comunicación del mundo entero se han hecho eco de la triste noticia. La BBC, periódicos, canales internacionales de televisión …
Una carrera brillante
Desde sus primeros pasos en Broadway hasta convertirse en uno de los rostros más reconocibles del cine, Redford protagonizó clásicos como:
Descalzos por el parque (1967)
Dos hombres y un destino (1969)
El golpe (1973)
El gran Gatsby (1974)
Los Tres Días del Cóndor (1975)
Todos los hombres del presidente (1976)
El Mejor (1984)
Memorias de África (1985)
Una Propuesta Indecente (1993)
Sus últimas apariciones en pantalla grande las tuvo impensadamente para Marvel, pues interpretó al agente de Hydra encubierto Alexander Goodwin Pierce en la película Capitán América y el Soldado del Invierno (2014), para retomar incluso el papel en un breve cameo de Avengers: Endgame (2019).
Pero además de su carrera actoral, desarrolló también una no menos brillante como director, siendo responsable de sentidos y profundos filmes como El secreto de Milagro (1988), Un río la atraviesa (1992), Quiz Show: El Dilema (1994) o El hombre que susurraba a los caballos (1998), además de haber sido galardonado con el Oscar a Mejor Dirección por Gente corriente en 1980 y recibir un Oscar Honorífico por su trayectoria en 2002.
Más allá de la pantalla
Fundador del Festival de Sundance, Redford fue un defensor incansable del cine independiente. Y de hecho, financiaba el festival de su propio bolsillo.
Su compromiso con el medio ambiente y las artes lo convirtió en un referente cultural y social.
Practicaba pintura, senderismo y pesca con mosca, y vivía en estrecho contacto con la naturaleza. De hecho y según él mismo, soñaba con ser pintor.
Una vida marcada por la pérdida
La vida personal de Redford estuvo marcada por momentos muy difíciles y trágicos.
Perdió a dos de sus hijos: Scott, que falleció a los dos meses de vida, y David, quien murió en 2020.
Su última pareja fue Sibylle Szaggars, con quien compartía su pasión por el arte y la sostenibilidad.
Reacciones y homenajes
Hollywood ha reaccionado con profunda tristeza.
Meryl Streep lo describió como “uno de los últimos leones” del cine, mientras que Marlee Matlin recordó cómo Sundance cambió su carrera.
Incluso el Presidente Donald Trump expresó que “durante varios años, no había nadie mejor”.
Hay libros que te cambian la vida. Y luego están los de fantasía, que directamente te secuestran, te sacan del sofá y te meten de cabeza en mundos donde los mapas tienen más sentido que el metro de Madrid, donde un niño huérfano puede ser un mago, un ladrón, un rey o todo a la vez, y donde una espada puede valer más que una tesis doctoral. Pero entre todos esos libros —que son muchos y gloriosos— hay unos pocos elegidos. Los que, además de hacernos soñar, han arrasado en premios como si fueran Frodo lanzando anillos a la lava. Vamos con ellos. Los libros de fantasía más premiados de la historia.
Vale, empezar con Tolkien es trampa, pero es que no se puede hablar de premios sin mencionar la madre de todos los libros de fantasía. “El Señor de los Anillos” no solo es literatura con mayúsculas, es la piedra angular de todo un género. Votado mil veces como el mejor libro del siglo, del milenio y de la existencia misma. Si no lo has leído, no digas que te gusta la fantasía. En serio.
Harry Potter. J.K. Rowling
Y de una madre pasamos a la saga que crió a media humanidad. Harry Potter no solo levantó castillos; también arrasó con todos los premios juveniles posibles: Nestlé, British Book Awards, Hugo, y más. Puede que lo hayas leído con 10 años o con 30, pero seguro que recuerdas la sensación de recibir la carta de Hogwarts… aunque no llegara nunca.
Canción de hielo y fuego. George R.R. Martin
Antes de que HBO convirtiera todo en vísceras y dragones CGI, George R.R. Martin ya estaba matando personajes con estilo en papel. Su saga no ha dejado de cosechar premios literarios: Locus, Hugo, Ignotus, y todo lo que suene a prestigio. Pero lo que realmente le dio fue una legión de fans traumatizados.
Un mago de Terramar. Ursula K. Le Guin
Poesía hecha fantasía. Ursula K. Le Guin no solo ganó premios, los dignificó. Su manera de hablar de la magia como algo íntimo, casi filosófico, convirtió su mundo en uno de los más especiales jamás escritos. Y sí, fue premiada con todos los honores que existen… pero lo mejor es leerla. Y entender.
El nombre del viento. Patrick Rothfuss
Ya, todavía esperamos el tercer libro, pero ¿quién puede negar que El nombre del viento es una maravilla? Rothfuss escribió como si tuviera el alma hecha de música. Y eso le valió el Quill Award, una lluvia de críticas entusiastas y el cariño de millones. Y sí, seguimos esperando.
La rueda del tiempo. Robert Jordan
Catorce libros. Miles de personajes. Millones de palabras. ¿Premios? Muchos. ¿Fans? Legiones. Jordan no escribía libros, construía civilizaciones enteras. Su saga fue nominada para premios Hugo, Locus, y cuando murió, Brandon Sanderson tuvo que acabar la epopeya. Solo eso ya dice mucho.
Las Crónicas de Narnia. C.S. Lewis
Un armario. Un león. Una niña con abrigo de piel. No hay infancia sin Narnia. C.S. Lewis ganó el Carnegie Medal y decenas de reconocimientos internacionales. Pero el premio real fue que generaciones enteras crecieran soñando con entrar en otro mundo por la puerta del ropero.
El archivo de las tormentas. Brandon Sanderson
El niño mimado de la fantasía moderna. Brandon no escribe libros, hace malabares con sistemas de magia, filosofía y épica. Su serie ha ganado más premios de los que puedo enumerar sin aburrirte, pero te aseguro una cosa: si entras, ya no sales. Adiós vida social.
El Hobbit. J.R.R. Tolkien
Sí, Tolkien otra vez. Pero es que El Hobbit es la entrada mágica al universo tolkieniano. Fue premiado en su día, pero lo importante no fue eso, sino que cambió la vida de todo aquel que lo leyó a los 12 años. O a los 40. O cuando tocó.
La historia interminable. Michael Ende
Una fantasía que habla de la propia fantasía. Ende escribió una oda al poder de imaginar, y con ello ganó el corazón de lectores y premios por toda Europa. Si no lloraste con Atreyu, no tienes alma. Así de claro.
Conclusión:
Los libros de fantasía más premiados no lo son solo por votos o medallas. Lo son porque tocan algo en nosotros, nos sacan de lo gris y nos lanzan al color. Son libros que no se leen, se viven. Y cuando un libro hace eso ¿qué más da cuántos premios tenga?
Continuamos analizando la tercera temporada de Star Trek: Strange New Worlds y analizamos hoy su octavo episodio, cuyo título, rindiendo tributo a una exitosa serie cómica, es Cuatro Vulcanos y Medio. Creada por Akiva Goldsman, Alex Kurtzman y Jenny Lumet, la serie puede ser vista por Skyshowtime para España y Paramount+ para América Latina.
Hola otra vez, trekkies y no tan trekkies. Nuevamente aquí para analizar otro episodio de Star Trek: Strange New Worlds, serie que tanto nos gusta y siempre nos sorprende, aun cuando los resultados de ello no estén esta vez a la altura de otras ocasiones. Se trata de un capítulo ligero y en clave cómica (lo que no es ajeno ni a la serie ni a la franquicia y siempre es bienvenido) que juega con un tópico clásico de Star Trek como lo es el cambio de roles.
Pasemos pues a ver qué nos ha dejado no sin antes advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA ni dejar de recordar que pueden leer aquí nuestros análisis previos.
Llamada desde Vulcano
La bitácora inicial está a cargo de Una, quien nos cuenta que la Enterprise se dirige hacia el planeta Purmantee III en que la tripulación espera gozar de unos días de merecidas vacaciones, aunque ella manifiesta que permanecerá a bordo entregada al trabajo.
Por el camino, reciben desde Vulcano un pedido para auxiliar a Tezaar, mundo por fuera de los límites de la Federación cuyos habitantes se hallan en estado pre-warp y, debido a un fallo nuclear, están a punto de sufrir un colapso de su sistema de energía.
Ello significa que hay que cuidar de no violar la Primera Directiva, pero resulta que los tezaarianos ya tuvieron siglos atrás contacto con los vulcanos, que fueron quienes en aquel momento les dejaron la tecnología que utilizan. Consultado Spock acerca de si no fue eso violar la directiva, responde que ni la misma ni la Federación existían en ese entonces.
Ello hace que los vulcanos sean la única especie a la cual conocen, por lo que la única forma de no violar la directiva es presentarse ante ellos como tales y Vulcano está demasiado lejos para que una misión pudiese llegar desde allí a tiempo. La forma es que los humanos recurran al suero kerkhoviano, aquel mismo que, de manera inversa, convirtiera temporalmente a Spock en humano (temporada 2, episodio 5).
Pike, Uhura, Chapel y La’an se someten pues al mismo y también Pelia, aunque por alguna razón no funciona en ella y recuerda que le pasó lo mismo con el LSD en la década de 1960. Los otros cuatro, en cambio, lucen ahora orejas puntiagudas y se comportan de modo casi maquinal, carente de sentimientos y ajustado a una lógica imperturbable.
Cinco vulcanos se preparan pues para desembarcar en Tezaar o, al decir de Pike, cuatro y medio, considerando que Spock, ironicamente y debido a su mitad humana, ha pasado a ser de entre ellos el menos vulcano y, de hecho, se lo remarcan. Es gracioso escuchar a Pike decir “cuatro vulcanos y medio para transporte”, aunque también difícil imaginar cómo una orden tan ambigua pueda ser entendida por el transportador.
Al modo Vulcano
La misión es un trámite: apenas unos minutos y están de vuelta en plan de recuperar su esencia humana, pero el suero esta vez falla y, al parecer, han quedado como vulcanos de forma permanente. Sin embargo, y a medida que pasan los minutos, se sienten cada vez más cómodos en su nuevo formato y no muestran interés en regresar, lo que se condice con las palabras de Spock acerca de que es ilógico para un vulcano querer ser humano.
Dándole la razón, Pike está más sistemático y meticuloso, particularmente con la limpieza y la cocina. Y durante la entrevista que Batel tiene con el vicealmirante Pasalk para solicitar su ascenso al Departamento Judicial, directamente le juega en contra al dictaminar que no se encuentra aún en condiciones, motivando así el fuerte y justificado disgusto de Batel que, en su arrebato, hasta le grita a Pasalk, matando en principio cualquier posibilidad de traslado o ascenso.
El resto están igual de vulcanos. Uhura se vale de la fusión mental para comunicarse con Beto y manipular sus sentimientos. Chapel rompe con Korby alegando que no es lógico dedicar a una relación el tiempo que se podría dedicar al trabajo. Y La’an es el caso más particular porque está más violenta y solo tiene interés en aumentar el número de armas a bordo de la Enterprise.
En medio de todo ello, James T. Kirk cae de visita a la nave buscando a su hermano Samuel, pero este ha partido a hacer senderismo en el planeta que orbitan, así que termina tomando un trago con Scotty en escena que, para todo trekkie, está cargada de emoción de cara al futuro. Pero también suman a La’an y la cosa se pone áspera cuando ella expone su plan de crear una guerra interplanetaria haciendo entrar a los klingon en conflicto con los oriones.
Spock supone que en algún lugar de su interior cada uno de ellos debe aún tener guardada su esencia humana, pero para hacerla salir habría que entrar en contacto con lo que los vulcanos llaman katras. Una conoce a un especialista en la materia que no está lejos de allí y así convocan a bordo a Doug (Patton Oswalt), un vulcano que, contrariamente a lo antes afirmado por Spock, tiene admiración por la cultura humana y un ímpetu por sonar y verse lo más humano posible. Y tuvo una relación con Una en el pasado…
Este logra finalmente llegar a los katras de cada uno y hacerlos volver, pero la cosa no funciona con La’an, cuya transformación parece revestir características distintas, lo que Spock adjudica probablemente a su parte mejorada (no olvidemos que es descendiente de Khan Noonien Singh). Piensa que la única forma es establecer contacto con ella en el palacio mental y así lo hace. Ella no está dispuesta a soltar su parte vulcana (o diríamos más bien romulana) y se trenzan en combate que Spock, hábilmente, va convirtiendo en danza que evoca los pasos de tango que les viéramos bailar algunos episodios atrás. El impacto es suficiente para que La´an vuelva a ser quien era…
Todo parece volver a la normalidad. Una se tomará finalmente su descanso y ha quedado en encontrarse con Doug. Chapel invita a Kory a cenar, pero también a Spock (¿por qué hace esas cosas?), quien de algún modo se venga de su vulcana frialdad de días previos haciéndole notar que su comida no sabe bien. Y Batel recibe un llamado de Pasalk, pero no para pedirle la renuncia como supone, sino para confirmarle el traslado por ella solicitado, ya que lo ha impresionado con su frontal sinceridad…
Balance del Episodio
Cada tanto SNW nos entrega algún capítulo ligero para bajar la intensidad y este ha sido una vez más el caso, aunque por razones que ya explicaré no me pareció que funcionara tan bien como en otras ocasiones…
Y no estoy diciendo que haya sido un mal episodio: siempre es divertido ver a nuestros personajes recrearse en personalidades diferentes e incluso opuestas de las suyas y, de algún modo, esta entrega puede ser vista como continuación y a la vez contracara de Charadas, aquel episodio de la segunda temporada en que la cosa estaba planteada al revés y era Spock quien quedaba atrapado en envase humano.
Ese recurso siempre lleva a situaciones hilarantes que la serie sabe explotar bien y el episodio tuvo, en ese sentido, mucho de nostalgia por la serie original e incluso me trajo a la memoria alguna entrega deDS9. El tono, por supuesto, es de comedia, lo cual queda evidenciado desde el título mismo, claro homenaje a aquella exitosa sitcom que fuera Dos Hombres y Medio, solo que nos suena infinitamente más gracioso al ser pasado a términos trekkies.
Es genial, por ejemplo, oír a Pike recitar el parlamento de presentación en tono frío y despojado de toda emoción, como buen vulcano. Y la presentación del cómico y monologuista Patton Oswalt ha sumado puntos (quizás le recuerden como el agente Koenig en Agents of S.H.I.E.L.D.), siendo muy divertidos sus intentos por querer parecer humano, evidenciados en una larga escena post-créditos (sí, no corten al llegar los mismos) en la cual no logra, por ejemplo, entender por qué los humanos ven una película con la finalidad de asustarse. Y el intento de Spock por explicárselo es igual de gracioso…
Lo que no me termina de cerrar es que, de acuerdo al planteo del capítulo, pareciera que la esencia vulcana estuviera en su biología y no en su cultura, cuando el propio Spock nos explicó muchas veces que los vulcanos eran muy emocionales antes de adoptar el kolinahr y ceñir sus vidas a una lógica estricta y ajena a los sentimientos. La idea pareciera ser que lo que hizo el suero fue potenciar características de cada uno poniéndolos en clave vulcana, pero una clave que, repito y hasta donde nos han dicho, es plenamente cultural y, como tal, ajena en principio a cualquier suero.
¿Y por qué fue distinto el caso de La’an? Algo de ello se desprende de la explicación que sobre el final da Spock acerca de su parte mejorada, pero el carácter violento de su personalidad mientras fue vulcana no solo se sintió como herencia familiar, sino que además nos remitió a los romulanos que, recordemos, están estrechamente emparentados con los vulcanos y son en cierta forma su espejo. Y tiene sentido que los demás no lo supieran porque ella es una de las dos personas a bordo que ya están al tanto de esa vinculación y la otra (Pike) estaba demasiado vulcanizada para aportar algo.
¿Es posible que el gen romulano haya despertado el suyo familiar por compartir una esencia violenta? Puede ser, pero solo lo estamos imaginando, ya que la causa de su particular comportamiento en comparación con el resto estuvo en este capítulo más sugerida que explicada.
Por último, tampoco me convenció demasiado la historia de amor entre Una y Doug, más allá de la genial adición que al capítulo significó este como personaje. La atracción mutua entre la mujer esbelta y el hombre bajito, rechoncho y poco atractivo es algo que está en la base de muchas comedias y siempre es efectiva, pero el problema es que estuvo tan débilmente presentada que nunca supimos qué había pasado exactamente entre ellos o qué es lo que ella encuentra en él.
¿Fue un mal capítulo? No, fue divertido, con deliciosos toques nostálgicos, momentos actorales increíbles al poner a nuestros personajes en rol vulcano y un encuentro entre Kirk y Scotty que fue un guiño cómplice para todo trekkie.
Pero no se puede decir que haya sido tan redondo y perfecto como otros que, también en tono de comedia, hemos visto a lo largo de la serie y quizás sea, hasta aquí, el episodio más flojo de la temporada, lo cual no es lo mismo que decir que haya sido malo…
Les espero para analizar el próximo, ya noveno y penúltimo de la misma. Hasta entonces y sean felices. Larga vida y prosperidad…
A ver, hermanas y hermanos de las poliedros. Aquí no venimos a hablar de juegos, sino de leyendas. De manuales que se convirtieron en grimorios, de dados que sentenciaron destinos, y de mesas donde se vivieron historias más épicas que las pelis de Peter Jackson.
En el mundo del rol hay títulos que no solo ganaron premios: se tatuaron en la memoria colectiva como si fueran hechizos de nivel 9.
Prepárate. Porque vamos a desenterrar los juegos de rol más premiados de la historia. Y, sí, alguno de ellos te hizo llorar, sudar o gritar “¡me lanzo por la ventana del castillo!”. Lo sabes. Yo lo sé. Vamos allá.
Empecemos con el padre, la madre y el espíritu santo del rol.
Porque D&D 5ª no solo ganó premios: devolvió el rol a los salones, a Twitch, a los colegios, a Netflix y al alma del friki medio.
Origins Awards, ENnies por docenas, y más menciones que un hechicero de nivel 15.
Es accesible, épico, y encima tiene ese aroma a nostalgia con las reglas bien pulidas. Es como reencontrarte con tu primer amor y que, encima, ahora tenga competencia de diseño gráfico.
Call of Cthulhu (7ª edición)
Ph’nglui mglw’nafh R’lyeh!
Sí, colega. Porque el horror cósmico no se va de moda.
La séptima edición de La Llamada de Cthulhu es un maldito festín de locura, narrativa y reglas tan suaves como el jazz en una taberna de Arkham.
Ha ganado más ENnies que cordura pierden los investigadores, y ha demostrado que no necesitas dragones para pasarlo mal… solo una carta de Mitos y una tirada fallida de Psicología.
Vampire: The Masquerade (5ª edición)
Seductores, oscuros, peligrosamente humanos.
Vampiro ha sido siempre la cumbre del rol narrativo, pero la 5ª edición modernizó sus colmillos sin perder ni una gota de sangre.
Premios ENnies, nominaciones a lo mejor del rol indie, y una comunidad tan apasionada que parece sacada de una novela gótica de Anne Rice.
Si alguna vez lloraste porque tu personaje rompió su juramento por amor… bienvenido, criatura de la noche.
Blades in the Dark
Aquí llegó el indie que rompió esquemas, ganó premios como si fueran dulces y reinventó el rol de bandas criminales en mundos steampunk.
Una mezcla brutal entre sistema elegante, narrativa fluida y una atmósfera tan intensa que te da ganas de encender lámparas de gas solo para ambientarte.
Ganador de ENnies a Mejor Juego, Producto del Año y más.
Es cine negro con dados. Es “Peaky Blinders” con mecánicas inteligentes. Y es perfecto.
Apocalypse World / Powered by the Apocalypse
No es solo un juego, es un maldito motor narrativo que ha generado decenas de hijos bastardos, todos ellos premiados y mimados.
Desde Monsterhearts hasta Dungeon World, el sistema PbtA ha sido una revolución narrativa, que pone el foco en la historia por encima de las tablas.
El original ganó el Indie RPG Award y desde ahí ha sido como un virus bueno: se ha colado en mesas, editoriales y corazones.
Mención épica: Pathfinder
Porque el juego que surgió de las cenizas de D&D 3.5 se convirtió en un monstruo tan complejo y adictivo como una hoja de Excel endemoniada.
Pathfinder ha tenido su momento de gloria, con premios ENnie, millones de fans y partidas que duran más que un máster universitario.
Si amas los modificadores y las clases raras, este fue (y sigue siendo) tu paraíso.
Epílogo en clave de dado
Los premios son importantes, claro. Pero en el fondo, el verdadero premio es la partida inolvidable, esa donde tu personaje murió salvando a otro que ni te caía bien, o cuando improvisaste un discurso de paladín que hizo llorar a tu máster.
Estos juegos están en el Olimpo por una razón: nos han dado historias. De las buenas. De las que duelen, marcan y te hacen mirar una hoja de personaje como si fuera un poema.
¡Qué año llevamos en videojuegos, madre mía! Y aún queda cuerda para rato. Pero si hay un título que ha despertado la curiosidad, los miedos, y las ganas de reencontrarnos con viejos traumas de Thedas, ese es Dragon Age The Veilguard. Sí, señoras y señores, BioWare ha vuelto. Y no con cualquier cosa, sino con el heredero directo de Inquisition, con Solas tirando la casa por la ventana (y de paso el Velo entero).
Pero antes de que empecemos a sudar nostalgia, vamos con lo que importa: ¿Merece la pena? ¿Está a la altura del legado? ¿Solas sigue con esa cara de “me lo sé todo y tú no”?
El regreso del “BioWare bueno” (¿o no?)
Tras años de silencio, promesas rotas y vídeos teaser que sabían a poco, The Veilguard llegó el 31 de octubre de 2024. Tarde para Halloween, pero perfecto para taparse con la manta y perder amigos tomando decisiones cuestionables. Y sí, hay decisiones. Muchas. Y no del tipo “elige si matas o salvas”, sino más del estilo “elige cómo vas a fastidiar el equilibrio del mundo mágico sin darte cuenta”.
BioWare ha optado por una historia más íntima, más centrada en personajes (¡por fin!) y con un protagonista nuevo, Rook, que puedes personalizar hasta el color del esmalte de uñas si quieres. A su lado, un grupo de aliados tan variopinto como un menú de tapas en un bar de carretera: desde guerreros tevinters hasta espíritus en huelga emocional.
¿Y la jugabilidad qué tal, eh?
Se acabaron los mapas gigantes sin alma. Ahora tenemos zonas más contenidas, pero con peso narrativo. Vamos, que cada paso importa. El combate es más ágil, más directo, casi tirando a acción-RPG sin volverse un hack and slash. No estás simplemente pulsando botones: estás sobreviviendo a base de combos, bloqueos y saber con qué loco del grupo te llevas mejor.
Además, los compañeros tienen más profundidad que nunca. Sus misiones personales importan, y mucho. Te ríes, sufres, y hasta te replanteas tus elecciones. Vamos, que es un Dragon Age con todas las letras.
¿Éxito o tropiezo?
Pues depende a quién le preguntes. Las críticas han sido mixtas: algunos lo adoran por su narrativa madura, otros lo acusan de ser menos ambicioso que Inquisition. En ventas, en Europa no ha roto récords, pero ha aguantado el tipo. Eso sí, cuando entró en PlayStation Plus en marzo de 2025, fue cuando realmente empezó a ganar público. Ya sabes cómo va esto: si es gratis (o casi), lo juega hasta tu primo el que odia los RPG.
Y ojo, porque hay rumores de contenido adicional. BioWare no ha cerrado la puerta a más historias, y con lo abierto que queda el final… igual en 2026 estamos otra vez maldiciendo a Solas por su peinado y sus decisiones.
¿Vale la pena?
Mira, si vienes buscando el alma de los Dragon Age clásicos, la vas a encontrar. No toda, pero sí una buena parte. Si vienes con ganas de acción y decisiones duras, también. Y si no sabes nada de la saga, puedes empezar por aquí. Aunque aviso: acabarás queriendo jugar los anteriores.
Así que sí: Dragon Age The Veilguard es como reencontrarte con un viejo amigo que ahora hace yoga y habla raro, pero sigue siendo tu colega.
Llegamos al cierre de la tercera temporada de Fundación con un episodio que, titulado La Oscuridad, introduce varios giros de frente a la cuarta. Creada por David S. Goyer y basada en la célebre saga de ciencia ficción escrita por Isaac Asimov, la serie está disponible en Apple TV+.
Hola otra vez, psicohistoriadores. Con un décimo episodio lleno de giros que sorprenden a propios y extraños (es decir a quienes han leído los libros y a quienes no) llegó el final de la tercera temporada de Fundación. Lo de “final” es para discutirlo y ya hablaremos de ello, del mismo modo que buscaremos responder a la pregunta que se cae de obvia y es si terminaron siguiendo los acontecimientos el rumbo que preveíamos los lectores de la saga. Sí y no…
Pero para aclararlo, pasemos mejor a ver qué ha ocurrido en el capítulo antes de hacer el correspondiente análisis. Cumplo en advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA y en recordar que pueden leer aquí nuestros análisis previos.
A vuestros Cuerpos Dispersos
Comenzamos con Dusk en lo que es literalmente su último día de vida y preparándose, por lo tanto, para su ceremonia de ascensión, lo cual le convierte ya en el hermano Dark (Oscuridad). Tras reflexionar en los tanques de los clones acerca de sus sucesores y despedirse de sus sirvientes luego de que le arropan para la especial ocasión, comienza su marcha hacia lo que será el final de su vida no sin antes pedirle a su guardaespaldas Zagreus que le permita hacerlo solo. Ello solo puede indicar que no piensa ir hacia su destino y, en efecto, se desvía y regresa a la sala de los tanques.
De manera paralela y sin que nadie, misteriosamente, lo haya detenido, Day ha regresado a palacio y va en busca de Demerzel para enseñarle la Cabeza de Latón, cuya sola visión afecta a esta profundamente por haber siempre pensado que era el único robot que quedaba sin haber sido destruido.
Él le cuenta que en Mycogen hay quienes esperan que los guíe y la insta a establecer conexión al ser la única posibilidad de frenar la oscuridad que se avecina. Sin embargo, Demerzel entra en conflicto con su propia programación por ser ello contrario al mandato de proteger siempre a la dinastía…
Day decide entonces hacerlo por su cuenta y bajo la supervisión de Demerzel, pero ella parece repentinamente turbada y se retira porque, según dice, algo está ocurriendo con los tanques de los clones. Por el camino se cruza a Quent, a quien le dice que recoja de su habitación un libro triangular y lo lleve a la Biblioteca.
Lo que ocurre en la sala de los clones es que, mientras ríe alocadamente fuera de sí, un desencajado Dark está destruyendo uno a uno los tanques de la dinastía para asegurarse que no quede ninguno. Y cuando ha acabado con los que tiene a la vista, sigue con las copias de seguridad de los niveles superiores. La sangre le cae en el rostro y se regocija en ello como con una lluvia purificadora antes de que, en la peor pesadilla gore, comiencen a caer desde lo alto cuerpos desmembrados y seccionados, terrible escena con la que se encuentran Demerzel y Day al llegar.
Tomando con inquietante ternura al único bebé que queda, Darkness le lleva hasta donde él iba a ser minutos antes vaporizado y le deposita en el piso. Al llegar Demerzel, se arroja presurosa a proteger con su cuerpo al niño, lo que hace que el rayo comience a desintegrarla, situación que desespera a Day.
El esfuerzo termina siendo en vano: tanto ella como el bebé acaban vaporizados y solo queda el PrimerRadiante, del cual Darkness se apodera. Day no sale de su incredulidad y le recrimina que podía haber una salida de la oscuridad que les haría libres, pero ya es tarde… Sabiendo Darkness que él ya no tiene los nanobots, le dispara y, viéndole luego en soledad yacer sin vida sobre el piso, da orden a Zagreus de deshacerse del cuerpo y desmontar los dos tronos que sobran…
El Mulo no es el Mulo
En la Bóveda, Gaal se prepara para la batalla final contra el Mulo y reflexiona sobre el camino que la ha llevado hasta allí, cruzándosele imágenes de su mundo natal y de las personas que a lo largo de siglos le han guiado, entre ellas, obviamente, Salvor y Seldon.
Tras ser puesta la Bóveda en modo nave espacial y encabezando Gaal un grupo en el que la acompañan Pritcher, Toran, Mis, Magnífico y los voluntarios venidos de Ignis, van en busca de la alcaldía. Todos llevan armas con excepción de Magnífico o, más bien, la suya es su instrumento.
Seldon se presenta a la entrada y los guardias abren fuego contra él, pero no hace falta decir que es solo un holograma y la distracción ayuda a que el resto pueda ingresar al edificio e ir en busca de las oficinas de Indbur. El Mulo corta la energía para que no puedan acceder, pero Pritcher sabe de un baño privado anexo a través del cual logran ingresar de todas formas…
En su lugar de reclusión, Bayta percibe que algo está ocurriendo y la falta de energía hace que la puerta esté libre para escapar. Intenta convencer a Dawn de seguirle, pero las piernas no permiten a este ponerse en pie y solo le arrancan quejidos de dolor, en virtud de lo cual la conmina a ella a dejarle y correr, lo que termina haciendo a su pesar y con clara aprensión al despedirse.
Los de Gaal se encuentran frente a frente con el Mulo y disparan a mansalva pero, al igual que antes lo hiciera Seldon, este les ha engañado y es solo una ilusión, así que sorprende a Gaal y comienza a asfixiarla en escena que, desde luego, retrotrae a aquella visión que ella tuviera. Mientras lo hace, él pugna en vano por entrar en su mente y sacarle la ubicación secreta de la Segunda Fundación, pero Gaal no solo logra resistir el embate mental sino que además le activa un recuerdo que lo lleva a Rossem y al momento en que sus padres eligieron sacrificarlo a él en lugar del bebé…
El impacto es suficiente para que, invirtiendo la situación, Gaal logre librarse de él y ponerse a sus espaldas para rebanarle el cuello de una cuchillada. Desangrándose, el Mulo agoniza sus últimos estertores en un final que parece demasiado simple para el personaje. Demasiado. Porque la sensación es que todo terminó, pero Gaal sigue aún percibiendo una presencia en su mente y cae en la conclusión de que quien yace allí no es el Mulo ni nunca lo fue…
En ese momento entra Bayta anunciándose como el Mulo. El resto responden súbitamente a ella y comienzan a recitar la cantinela de que nadie les ha amado tanto. Bayta comienza pues a meterse en la mente de Gaal ayudada por la música de Magnífico pero, de pronto, todo se invierte y es Gaal quien gana la batalla mental por haber previamente dominado al bufón y usarlo en su favor.
Aprovecha pues para escapar y se lanza al vacío desde lo alto de la torre mientras surfea con el deslizador de su traje y se comunica con su piloto, que sigue en la nave y se mantiene leal. En plan Tom Cruise, intercepta pues a la misma y, una vez a bordo, escapan de allí. Se encuentra con Seldon que, tras pedirle disculpas por no haberle dicho que ella era el Mulo (la referencia pareciera ser a Bayta) le pide que lo lleve con el verdadero Seldon. Dolida, Gaal se ve obligada a decirle que ha fallecido y él le recrimina haberle mentido…
Conexión Establecida
Quent llega hasta la Biblioteca de Trántor llevando el libro que Demerzel le ha encargado y que no es otro que la Novena Prueba del Doblez de Kalle. Al verlo, la bibliotecaria la invita a pasar y le presenta a los miembros de la Segunda Fundación, que se hallan allí liderados por Preem Palver…
En el Palacio de Trántor, entretando, la cabeza que Day había estado intentado activar, se enciende finalmente y una voz anuncia que la conexión ha sido establecida. Muy lejos de allí y al otro lado de la comunicación, dos robots se sorprenden por el contacto, pero mayor es nuestra sorpresa al comprobar que uno de ellos es Kalle o, al menos, es igual. Cuando vemos el exterior de las instalaciones en que se hallan, el paisaje y la fácilmente reconocible imagen de la Tierra por sobre el horizonte nos revelan que… estamos en la Luna.
Balance de Temporada
Y se nos fue la tercera temporada de Fundación. A pesar de lo espaciadas que se han emitido, me parece todavía ayer cuando, para mi alegría se anunciaba oficialmente que Apple TV+ daba luz verde a la demorada adaptación de una de las más grandes sagas de ciencia ficción todos los tiempos y que, en mi caso, me marcó en mi adolescencia de una forma tan poderosa como El Señor de los Anillos. Y ahora resulta que ya llevamos vistas tres temporadas…
¿Sensaciones? Vamos por partes. Digamos que este último episodio tuvo un ritmo frenético de principio a fin y mucha, pero mucha adrenalina. Demasiada quizás. ¿Cómo? Me explico: si algo hizo grande a Juego de Tronos, por ejemplo, fue saber gastar toda la pirotecnia en el penúltimo capítulo de cada temporada para que el último fuera como barajar y dar de nuevo, bajar un poco el ritmo y la tensión para que supiéramos donde quedábamos parados tras tanta vorágine y recogiéramos las pistas necesarias para entrever hacia dónde seguiría la cosa.
Supongo que ya entienden adónde voy: esta tercera temporada de Fundación hizo estallar toda la pirotecnia en el último episodio, no dejándonos margen para hacer un balance emocional y reubicarnos en la historia, lo cual hace que no terminemos de sentir el final como tal, sino prácticamente como el cliffhanger de un episodio bien adrenalínico por cuya continuación, sin embargo, debamos probablemente esperar dos años. No hubieran estado mal once episodios en lugar de diez o, al menos, hacer más largo este: quizás hora veinte u hora y media…
Y en virtud de lo dicho, ¿fue el giro final el que esperábamos, especialmente los lectores de la saga? Para responder a esa pregunta me remito a lo que dije antes: aquí nada dio impresión de “final”. Amén de ello, nuestras presunciones se cumplieron en un cincuenta por ciento: tal como veníamos adelantando sin decirlo, el Mulo no era el Mulo. ¿Podía acaso serlo alguien que se mostró tan débil cuando Seldon le puso a levitar en la Bóveda o se esfumó con el rabo entre las piernas y cara de pollo mojado cuando Dusk puso en funcionamiento la Novácula?
Estaba claro que muchas cosas no cerraban y cuando Seldon dijo que su historia no tenía sentido, esa era también nuestra sensación. Ese “Mulo” no daba ni por asomo visos de ser la piedra en el zapato que venía a alterar los cálculos de la psicohistoria y, efectivamente, este capítulo se encargó de confirmárnoslo.
Lo que sorprende, tanto a quienes han leído la saga como a quienes no, es que el Mulo termine siendo Bayta. Ojo, tiene bastante sentido y estaba delante de nuestras narices pero, una vez más y como me pasó con el falso Mulo, no me ha dejado convencido el fácil modo en que Gaal se la sacó de encima recurriendo únicamente a poner a su favor a Magnífico Giganticus. “Su historia no tiene sentido”, dijo Seldon en su momento. Es posible que la de Bayta tenga más, pero ese detalle puntual no…
De cualquier modo, no quiero adelantarme, pues la serie ha demostrado capacidad de sorprendernos o, mejor dicho, engañarnos. Todo el tiempo nos ha creado la sensación de que era una cosa cuando finalmente era otra y eso se ha visto muy especialmente en esta tercera temporada. A lo que voy con ello es a que dudo que hayan dejado de engañarnos.
De los dos arcos que compusieron el episodio final, el de Trántor fue el más débil. No cabe duda de que fue muy intenso y por momentos una película de terror, pero aquí hay todavía más detalles que no cierran y no sé hasta qué punto son detalles, como la vigilancia del palacio, sin ir más lejos.
Veamos: Day, hasta donde recuerdo, se fue de allí como prófugo, ¿verdad? Incluso con el asesinato de un claviger encima. ¿Y puede entrar sin que nadie lo vea al palacio imperial de la ciudad que es capital de toda la galaxia? La sensación al verlo llegar trayendo envuelta la Cabeza de Latón es la misma que la de un marido volviendo del trabajo y a punto de decir algo así como “querida, mira lo que te traje”.
Dusk, o Darkness, acaba de cometer triple genocidio el día anterior, lo cual le convierte quizás en el individuo más odiado de la galaxia. ¿Y no hay seguridad en torno suyo? Por momentos daba la sensación de que todo fuera resuelto allí entre dos o tres personas sin que tampoco se sepa cómo puede un miembro de la dinastía disponer de un control remoto para destruir uno por uno los tanques en los cuales duermen su sueño amniótico los futuros miembros de la misma.
Y la muerte de Day no deja de ser impactante, pero pierde mucha de la fuerza que podría haber tenido al plantearla de modo tan simplista y con un mero disparo. En fin, demasiadas incongruencias en ese arco más allá de los impresionantes desempeños de Lee Pace y, muy especialmente en este capítulo, de Terrence Mann, encarnando a la perfección a ese hombre que se ha quedado solo por decisión propia o, al menos, eso cree, pues ignora que Dawn sigue vivo.
Pero, además, el episodio ha venido con un par de giros que se adelantan, y mucho, a la cronología de la saga literaria. A ver, repasemos: ya tenemos resuelta (o eso parece) la cuestión del Mulo, lo cual coincidiría con el final de Fundación e Imperio; también sabemos que la Segunda Fundación se halla oculta en la Biblioteca de Trántor, lo cual es supuestamente el giro sorpresivo del final, justamente, de Segunda Fundación. Y cerramos con robots en la luna, lo que nos lleva todavía dos libros más adelante hasta el final de Fundación y Tierra, con la que debía ser, supuestamente, la sorpresa final de toda la saga.
Se han hecho pues coincidir los giros finales de tres novelas en un mismo capítulo, lo cual a primera vista parece mucho aunque, confiando en que nos hayan vuelto a engañar (suena paradójico), está la posibilidad de que, uniendo todo, haya algo que aún no vemos.
Y el temor, claro, es que tanto final coincidente y superpuesto sea indicativo de que quizás piensen terminar todo en la cuarta temporada, lo cual quizás sea decepcionante para los fans pero, por otra parte y conociendo lo fácil que las plataformas mandan sus series al cadalso, deberíamos, más que decepcionarnos, esperar que, por favor, haya al menos una cuarta que venga a cerrar todo esto.
¿Fue un gran cierre de temporada? Pues insisto en que ni siquiera fue un final y, por lo tanto, no veo cierre. Lo que sí se puede decir es que hemos visto un correcto episodio concluyendo una excelente temporada que hubiera merecido quizás un cierre algo más conclusivo en lugar de uno tan abierto en el que ni siquiera podemos imaginar qué o cómo sigue. Porque, a decir verdad, hasta quienes hemos leído los libros estamos algo perdidos, más de los que estábamos hasta la semana pasada…
Y no estoy diciendo que eso sea bueno ni malo, sino que es simplemente adónde nos han dejado, ya que está descontado que los lectores de la saga seguiremos atentos a la próxima (ojalá que próximas) temporada para ver hacia dónde llevan las cosas o de qué modo introducen los giros de Asimov en todo esto.
Pero mi preocupación es que tanto bombardeo de información sin respuestas parciales termine por ahuyentar de la serie al televidente promedio que no ha leído la saga y al que puede provocar algo de desaliento el tener que volver a ver la tercera temporada completa dentro de dos años para poder entrar en la cuarta. Por las dudas, guarden estas reseñas…
Nos encontramos para analizar la cuarta temporada, cuando sea que llegue. Hasta entonces y sean felices…
Volvemos con otra obra que para mí es imprescindible en cualquier biblioteca comiquera y que es una de esas que habitualmente recomiendo a todo el mundo.
‘Gannibal’ de Masaaki Ninomiya es un manga que consta de 13 tomos que se publicó en España entre 2022 y 2024 por Arechi Manga. No estamos simplemente ante de manga de terror, es un ejercicio de tensión psicológica que nos va a llevar al lado más oscuro de la naturaleza humana y de un pueblo de las montañas anclado en horrendas tradiciones.
El título de la obra ya nos dice mucho de lo que va a tratar la historia y eso nos podría hacer pensar que nos va fastidiar la sorpresa de descubrirlo por nuestra cuenta. En Kuge (el pueblo) hay caníbales y el manga no lo oculta en ningún momento (ni necesita hacerlo), ya que la trama no es descubrir si los hay o no, sino todo lo que Agawa Daigo (el nuevo policía) va a ir averiguando poco a poco alrededor de las gentes que habitan esta aldea.
‘Gannibal’ es un viaje tan absorbente y opresivo como perturbador, una historia que te agarra desde la primera página y no te va a soltar el final, dejándote muy marcado. ¿Y por qué es tan increíble esta manga? Porque tiene muchos aciertos y ningún error: desde personajes fascinantes y profundos, hasta un estilo artístico que amplifica cada aspecto de la historia, pasando por una ambientación aterradora.
Este manga tiene unas localizaciones que nos va a recordar a esos lugares espeluznantes y anclados en tiempos pasados que tan malos momentos nos hicieron pasar en los videojuegos de ‘Project Zero’ (Fatal Frame), pero sin fantasmas.
El autor logra construir un sentido de aislamiento y de constante tensión tan palpable que vamos a sufrir cada revés del protagonista y sentiremos esas miradas furtivas que lo espían a cada paso. Como he mencionado, la trama se desarrolla en un pequeño y remoto pueblo, casi idílico y tranquilo donde todos los vecinos se conocen y todos son una gran familia. Es en esa tranquilidad aparente donde se va cociendo a fuego lento un terror que es solo el preludio de todo lo que está por ocurrir.
El silencio y la belleza de las montañas, junto con la amabilidad forzada de sus habitantes se convierten en una amenaza más aterradora que cualquier monstruo sobrenatural. Ninomiya nos muestra que el verdadero horror reside en lo que la gente es capaz de hacer, en los secretos que protegen con un fervor fanático y en la delgada línea que separa la tradición de la barbarie.
El protagonista, el oficial de policía Daigo Agawa, es el ancla emocional de esta odisea, aunque nos encontramos ante una obra muy coral. Su traslado a este pueblo, aparentemente idílico, es el punto de partida de un descenso a la locura y a conocer lo ocurrido con el anterior policía, Kano. Daigo no es un héroe perfecto (ahí reside parte de su encanto), es un hombre con sus propias cargas y secreto, cuya determinación por descubrir la verdad lo pone en un camino peligroso.
El manga explora y juega de manera brillante con su percepción de la realidad y como se va retorciendo, cómo la paranoia se convierte en la herramienta que lo mantiene con vida y cómo su humanidad y cordura se ponen a prueba constantemente.
‘Gannibal’ consigue que los lectores se identifiquen con su lucha, su frustración y el inmenso peso que recae sobre sus hombros y como cada avance tiene alguna trampa y confrontación con la familia Goto.
Pero Daigo no está solo en el escenario, como he mencionado, esto es una obra coral, y el resto de personajes secundarios son igualmente fascinantes, especialmente la enigmática y poderosa familia Goto. Su presencia domina el pueblo y es una fuente constante de tensión con nuestro protagonista. Son, al mismo tiempo, los guardianes de las tradiciones de Kuge y los principales sospechosos de las atrocidades que se rumorean.
La forma en que Ninomiya desarrolla a estos personajes, sus diálogos crípticos, sus motivaciones ocultas y, sus amenazas veladas crean una potente intriga en la que me he perdido con muchísimo gusto. No son meros villanos arquetípicos, sino figuras complejas que irán creciendo a cada tomo y que son la encarnación de las tradiciones más oscuras y los miedos más profundos de la sociedad.
El apartado artístico de ‘Gannibal’ merece un elogio aparte. El estilo de Masaaki Ninomiya es detallado, crudo y visceral, pero sin caer en el gore gratuito ni en el ensañamiento. Utiliza el dibujo para enfatizar la brutalidad de los actos y la angustia de los personajes que habitan en Kuge. Cada viñeta está meticulosamente dibujada para maximizar la tensión de la trama y para crear un ambiente asfixiante y tenso. Las expresiones faciales de sus personajes transmiten el horror y el miedo de una manera tan efectiva que es casi tangible. La belleza del paisaje de montaña contrasta de forma escalofriante con la fealdad de los actos humanos y eso hace que la obra sea más perturbadora.
Conclusión
‘Gannibal’ es una reflexión sobre la maldad inherente al ser humano, sobre cómo las comunidades pueden cerrarse sobre sí mismas para proteger sus secretos abominables. Es una historia sobre el alto precio que tiene en ocasiones conocer la verdad. Es una lectura imprescindible para cualquiera que disfrute de una historia bien construida, con personajes complejos y una atmósfera tan opresiva que te hará querer huir de Kuge.
Su ritmo es impecable, con un suspense que se va acumulando de forma implacable hasta llegar a momentos de pura adrenalina en la recta final que nos van a dejar queriendo más y más de este manga. Ninomiya no solo crea una historia memorable, sino una experiencia sensorial que te obliga a mirar a la oscuridad. Es un manga que desafía al lector y lo recompensa con una trama fascinante y un arte maravilloso.
Si buscas una experiencia de lectura que te mantenga pegado a cada página, que te ofrezca una historia inolvidable sin recurrir a clichés, ‘Gannibal’ es, sin duda, la elección perfecta. Es un manga que sobresaliente y con una calidad incuestionable que deja mella después de haber cerrado el último tomo. Es, en definitiva, una joya moderna del terror que merece ser descubierta y devorada.
Ninomiya no solo crea una historia, sino una experiencia sensorial que te obliga a mirar a la oscuridad, sin ofrecer una salida fácil. Es un manga que desafía al lector y lo recompensa con una trama fascinante y un arte extraordinario.
Cuando hablo de Braveheart, lo reconozco, no soy muy imparcial. La vi en cines un par de veces allá por 1995 a mis jóvenes 23 años. Reconozco que quedé impresionado con la película de Mel Gibson por muchas razones: su fotografía, la dirección del propio Gibson, las interpretaciones y, entre otros aspectos, la maravillosa banda sonora de James Horner. Por eso es que (y supongo que no solo yo) considero a Braveheart entre el mejor cine épico del siglo XX. En inicio, una voz en off nos dice que la historia la cuentan los vencedores, pero yo creo en verdad la cuentan los héroes.
¿Qué nos cuenta Braveheart?
William Wallace fue un personaje real escocés que luchó por la libertad de su país enfrentando a Inglaterra allá por el siglo XIII. Esta película se basa en su vida para narrar los hechos acontecidos en esos años de lucha por ideales nacionales. Inglaterra estaba en ese periodo de tiempo regida con mano de hierro por Eduardo I («Longshanks», traducido como «El Zanquilargo») quien será el antagonista de la historia que nos van a contar.
¿Qué aspectos la hacen tan especial?
Desde que vemos el primer plano aéreo de unas montañas y se oye la música de James Horner, sabemos que va a ser una película especial. La voz en off nos narra la situación en la que nos quieren involucrar y desde el principio nos dejan claro que quien escribe la historia es quien queda vencedor de los conflictos.
Uno de los aspectos que la hacen especial es sin duda la brillante dirección del también protagonista Mel Gibson, llena de momentos épicos, algunos de los cuales quedan en la mente del espectador. Seguramente si tuviera que elegir una de las películas que Gibson ha dirigido como mi preferida sería esta por su magnitud y su epicidad, entre otras cosas.
También la fotografía de John Toll (ganador de dos Oscars en su categoría) es una aspecto a remarcar. Su uso de la luz, con tonos azulados y grises para momentos de guerra o conflicto y colores cálidos para momentos íntimos es definitorio de su estilo. Y los paisajes de Escocia e Irlanda en que se rodaron las escenas, cómo no, juega un papel importante en su trabajo.
Las actuaciones son otro punto a destacar, no solo las de los protagonistas (Mel Gibson como William Wallace, Patrick McGoohan como Eduardo I y Sophie Marceau como la princesa Isabelle), sino también las de los secundarios (como Brian Cox interpretando a Argyle Wallace), combinadas, eso sí, con el gran trabajo de Gibson como director a la hora de marcarles el camino.
La música de James Horner, como tantas otras veces, nos mete de lleno en las emociones de la película. Su combinación de lo épico (momentos de batalla con melodías que exaltan la brutalidad) con lo melancólico (escenas íntimas que involucran a personajes femeninos) es tan magnífica que me hizo en su momento comprar la BSO en formato CD.
El uso de gaitas escocesas, flautas (su uso hace particularmente emocionante la escena del entierro del padre y hermano de Wallace) tambores y coros resultan en un conjunto emotivo que marca al espectador. Y si a ese uso de instrumentos de tradición celta sumamos, dando dramatismo, la orquestación sinfónica (la pieza «Betrayal» es claro ejemplo de eso), nos queda una banda sonora mágica, eterna, y seguramente, junto con Titanic (1997, aquí retro-análisis), una de las dos mejores en la carrera del compositor.
De hecho, Titanic le supondría la obtención de dos premios Oscar (uno por mejor canción y otro por la BSO en global), resarciéndole así del disgusto de que, por temas de compensación política (algo muy común en Hollywood), no se lo dieran por Braveheart.
Licencias cinematográficas e influencia
Evidentemente que tiene sus licencias cinematográficas (muchas según los historiadores), o sus partes ficcionadas de lo que fue realmente la historia de William Wallace, pero como sabéis nos movemos en el terreno de la adaptación. Sabemos que hemos de ser generosos a la hora de valorar un producto, salvo que nuestro trabajo sea el de historiador…
Seguramente la historia real no daría para las casi tres horas de metraje, o quizás sí pero no tendrían la atención del espectador. Todas las tramas de la película, incluida la de la princesa francesa interpretada por Sophie Marceau y su idilio con Wallace (ficción) tienen su importancia en el filme. Todas nos involucran y nos transmiten sentimientos.
Marcó un antes y un después en el cine épico en los 90, mostrando que este tipo de superproducciones podían dar beneficios. Luego vendrían otros ejemplos de ello como Gladiator (2000, aquí retro-análisis) de Ridley Scott, El Patriota (2000, también interpretada por el propio Gibson, El reino de los cielos (2005) dirigida otra vez por Scott, o Rob Roy (1995), sin que sepamos en este último caso quién influyó a quién por haberse estrenado unos meses antes que Braveheart. Popularizó el estilo de batalla con muchos extras, cámara en mano y elementos de violencia explícita en el centro de las escenas de acción.
Otro aspecto en el que influyó esta producción fue en el interés que despertó no solo en Escocia sobre su historia como país, sino en del resto del mundo. Confirmó al personaje histórico de William Wallace como un estandarte de los anhelos de libertad e identidad nacional escocesa. También impulsó el turismo en Escocia, especialmente en los lugares donde tuvieron lugar las batallas de la película.
Como muchos productos que gozan de reconocimiento, ha sido además parodiada en programas como Los Simpson y, en general, recibido el cariño y admiración de quienes la ha podido disfrutar en una sala de cine o en la privacidad de su propia casa.
A quién le podemos recomendar Braveheart
Sobre todo a quien la haya visto anteriormente, porque estoy seguro que la querréis ver otra vez. También a los que aún no la hayan descubierto y quieran emocionarse con su historia de lucha por la libertad o a quienes disfruten de un producto bien rodado, bien fotografiado, bien interpretado y con una música que te entra en el alma y se queda ahí para siempre. Fans del cine épico y de películas como El reino de los cielos o Gladiator, dadle una oportunidad, porque os aseguro que la valoraréis como toca, como un clásico del cine épico del siglo XX.
Os dejamos un par de links en la página que nos hablan de las mejores películas medievales. AQUÍ
Y en este artículo os nombramos las 12 espadas que hacen memorable la historia del cine. AQUI
Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a “El cómic de la semana”. Hoy destacamos Sir Edward Grey Cazador de brujas Integral volumen 1. Al final del artículo tendréis la portada y el enlace.
Sir Edward Grey Cazador de brujas Integral 2, el cierre perfecto
Hay cómics que se leen con calma, con su cafetito o con su cerveza fría. Y luego están los de Sir Edward Grey Cazador de Brujas, que no se leen, se sobreviven. jajajaja. A veces creo que se me va la cabeza, pero bueno, creo que me entendéis. Norma Editorial nos trae el Integral 2, y, amigos, esto es como abrir un baúl de reliquias victorianas. Todo son joyas. Pero justo, en lugar de encontrar polvo y joyas, encontramos cadáveres poseídos, demonios con mala leche y conspiraciones que huelen a azufre. Me encantan estas series.
Las historias importantes de este tomo son ni más ni menos que La ciudad de los muertos, Las puertas del cielo, El reinado de la oscuridad y La gran ventisca. Sí, parece el itinerario turístico de un viaje al infierno con guía incluido, y en cierto modo lo es.
Sir Edward Grey, el gentleman que le parte la cara al diablo
Para los que andan despistados tengo que decir que Sir Edward Grey es el investigador paranormal por excelencia del universo Hellboy. Mientras otros personajes del Mignolaverso se dedican a reventar monstruos a puñetazos (hola, Hellboy), Grey mantiene la compostura. Es un caballero inglés del XIX con sombrero, bastón y una agenda más apretada que la de Constantine en un apocalipsis.
Pero ojo, que lleve levita no significa que sea delicado. Este tipo se enfrenta a demonios, fantasmas y sociedades secretas con la calma de quien pide un te con pastas. La tranquilidad es absoluta. Y sí, normalmente gana, para eso es el héroe y el prota, aunque acabe chamuscado en más de una ocasión.
Este tomo lo puedes leer de forma independiente y sin problemas. Pero si te quieres meter en el Universo Hellboy he creado en Whakoom, un orden de lectura exclusivo para aquellos que disfrutáis de los integrales en España, que además iré ampliando según se vayan publicando nuevos tomos.
Este integral es una orgía gótica que lo mismo te lleva a catacumbas infestadas de cadáveres que a tormentas heladas que parecen arrancadas de un mal viaje de Lovecraft.
La ciudad de los muertos nos mete en pleno Londres, con más cadáveres levantándose de la tumba que clientes en la hora feliz de un pub.
Las puertas del cielo juega con lo celestial, pero como siempre en Mignola, lo divino viene con garras y ganas de devorar almas.
El reinado de la oscuridad tiene conspiraciones, cultos y la sensación de que el mundo siempre está a un paso de caerse a pedazos.
Y La gran ventisca, donde Grey se enfrenta a un frío que no es solo climático, sino espiritual. Spoiler: aquí no hay manta que te salve.
El arte oscuro, elegante y con más sombras que en plena noche de invierno en Alaska
Visualmente, estos cómics son puro Mignolaverso. Oscuridad, composición medida, criaturas imposibles y esa atmósfera que te atrapa y te dice: “cierra la puerta, que aquí dentro hace frío y alguien te está mirando”. Cada página parece diseñada para colgarla en un museo de lo macabro.
Los artistas que acompañan a Mignola entienden perfectamente que Grey no es solo acción, es también tensión, misterio y esa sensación incómoda de que la realidad tiene grietas por donde se cuela el infierno.
Veredicto Losada
Sir Edward Grey Cazador de Brujas Integral 2 es un viaje oscuro, elegante y macabro que confirma que el universo de Hellboy sigue siendo una de las joyas más consistentes del cómic moderno. No hay relleno, no hay postureo: solo historias que combinan lo gótico, lo sobrenatural y lo humano con un estilo inconfundible.
Si eres fan del Mignolaverso, esto es compra obligatoria. Y si no lo eres, cuidado: abrir este tomo puede ser el primer paso para acabar invocando demonios a medianoche, con una copa de vino en la mano y la sensación de que algo se mueve detrás de ti.
EL SEGUNDO Y ÚLTIMO INTEGRAL DE ESTA GRAN SERIE SALIDA DEL UNIVERSO DE HELLBOY
Salido de las páginas de Hellboy y A.I.D.P., Sir Edward Grey es el investigador de lo paranormal de la Reina Victoria de Inglaterra. Un instruido héroe capaz de enfrentarse a monstruos, apariciones y la mismísima Hermandad Heliópica de Ra. Por fin recopiladas en formato integral, las aventuras del místico que será clave en el futuro de Hellboy.
Solo restan dos episodios para acabar la primera temporada de Alien: Planeta Tierra y analizamos el sexto, cuyo título, en un guiño fácilmente reconocible para cualquier fan de la ciencia ficción, es La Mosca. Creada por Noah Hawley, la serie de FX es precuela de las primeras películas de la saga Alien y puede ser vista en Disney+.
Hola otra vez, mis queridos xenomorfos. Bienvenidos nuevamente a analizar un nuevo episodio de Alien: Planeta Tierra, en este caso el sexto de una primera temporada que ha ido de menor a mayor muestra a la serie cada vez más sólida a medida que se van uniendo las subtramas. El mismo nos arroja de vuelta a las instalaciones de Prodigy tras la espeluznante excursión por el espacio que tuviéramos en el anterior con aquel extenso flashback que lo ocupara casi en su totalidad.
Y si hablamos de espeluznante, este no le va en saga y hasta diría que lo es más, sumado ello a dos muertes que verdaderamente nos duelen y vienen a demostrar que los buenos no necesariamente terminan bien. Pasemos pues a analizar el episodio, no sin antes advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA ni dejar de recordar que pueden leer aquí nuestros análisis previos.
Lazos Familiares
Comenzamos con relato en off de Peter Pan a cargo, como siempre, del “niño prodigio”. Valiéndose de la analogía con el momento en que la señora Sterling dice a Wendy que la quisiera ver niña por siempre, este reflexiona acerca de cómo, ya desde los dos años, caemos en la triste cuenta de que irremediablemente vamos a crecer.
Y justamente como una niña con amigo nuevo, vemos a la otra Wendy (o Marcy) juguetear alegremente con la cría de alien a través del cristal. Mientras Kirsh y Joe la miran, este vuelve a la carga con la cuestión del futuro de su hermana, en concreto si se irá de allí en un par de años, como espera ilusamente que ocurra para así poder vivir juntos como una familia.
Kirsh le replica que ella es capaz de crear tecnología para viajar más rápido que la luz o de ser parte de misiones espaciales de muy extensa duración, por lo que sería mejor que olvide toda inútil esperanza de que algún día salga de allí y se quite de la cabeza eso de la familia.
Joe acusa duro recibo, pero sigue sin resignarse y se acerca a hablar con Marcy. Atento a la candidez con que mira a la cría, le recuerda que son criaturas que existen para comer y reproducirse. Ella repone que no es diferente en los humanos, pero él objeta que estos tienen la razón para poner límite a su naturaleza. Deslizándole la pregunta acerca de si se iría de allí llegado el caso, Marcy, sonriendo, le dice que no quiere hacerlo. Mal día para él…
Regateo, Dictamen y Plan B
En terreno neutral, se lleva finalmente a cabo la audiencia entre las corporaciones. Mientras Kirsh y Morrow miran en silencio y con gesto adusto, hay una tensa negociación entre Kavalier y Yutani con un representante de Las Cinco como mediador. Ella invoca que la nave y su carga son propiedad de su compañía, a lo cual el niño prodigio objeta que destruyó tres edificios suyos y hasta sugiere que podría haber sido un ataque y no un accidente.
Luego de un corto pero intenso regateo, acuerdan un fuerte resarcimiento económico y la entrega de las criaturas, pero Kavalier solo acepta hacerlo una vez cumplida la cuarentena, que implica seis semanas. Yutani no quiere saber nada y aumenta el precio a cambio de una entrega inmediata, pero Kavalier no está dispuesto y el mediador de Las Cinco le da la razón legal.
Al marcharse todos, Yutani habla con Morrow para reflotar nuevamente aquella oferta que él le hiciera al final del episodio anterior. Este dice tener a alguien en la isla de Prodigy que podría oficiar como saboteador para sembrar el caos y lograr en la confusión sacar a los alienígenas…
En el ascensor, se produce un tenso cruce entre Kirsh y Morrow, donde este último descalifica al primero por ser un modelo ya obsoleto al punto de llamarlo “juguete viejo” sugiriendo así, de algún modo, que acabará siendo finalmente descartado…
Intento Fallido
Prácticamente como corolario a las palabras de Morrow, vemos a Aarush (Slightly) estableciendo comunicación con este en medio de la vegetación y angustiado de no poder cumplir con lo que le pide. Smee le sorprende allí y le pregunta con quién habla, para girar luego la conversación acerca de si siguen siendo amigos porque le ve extraño últimamente. Visiblemente conmovido, pero también dolido, Aarush le promete que ya volverán a jugar cuando resuelva primero algunas otras cuestiones…
Su apuesta, por supuesto, sigue siendo Joe, a quien va a ver y, sin saber cómo manejar bien la situación ni ser lo suficientemente persuasivo, se ofrece a mostrarle algo que le sorprenderá. Aunque duda, Joe está a punto de acceder, pero le salva la campana cuando vienen a buscarle para una patrulla. Cada vez con los caminos más cerrados, Aarush vuelve a comunicarse con Morrow para decirle que no encuentra la forma y este le pregunta si quiere despedirse de su madre antes de que la mate. Lloroso, le ruega una oportunidad más…
Joe, mientras tanto, sale a recorrer la selva como parte de la patrulla a la que ha sido convocado: al parecer, se ha redoblado la seguridad en la isla ante el temor de ataque o sabotaje. Se lo pasa preguntando qué tan lejos está la costa o cuánto hay hasta la próxima tierra firme, lo cual, obviamente, llama la atención de su superior, que le insta a dejar de pensar en la loca idea de escapar. Él le recuerda que la isla está llena de monstruos y ella asegura que la situación está bajo control. Sabemos que no…
Despedido
Luego de lo ocurrido con Nibs y sus fantasías de embarazo, Atom Eins pregunta a Arthur y Sylvia acerca del estado de la “niña grande” que yace sin sentido en una camilla. Ella explica que padece de un trauma, posiblemente por su encuentro con el pulpojo, y que necesitan terapia y tiempo para solucionarlo. De más está decir que Eins descarta la idea de plano y quiere soluciones inmediatas: en concreto, que le borren los recuerdos y la vuelvan a foja cero como al llegar.
A Arthur le parece una idea horrible y dice que no lo hará, pero Sylvia, siempre más sumisa, acepta, suficiente para que Eins le encargue a ella el trabajo y anuncie a él su despido. Por más que Arthur, devastado, objete que le necesitan, Ellis replica que ya no, pues la tienen a Sylvia. Y agrega que haría bien en dejar la isla lo antes posible o será, después de la medianoche, considerado como invasor en propiedad privada. Simpático el Atom…
Moscas
Kirsh, quien se halla fuera de la isla como parte de la misión diplomática, se pone en contacto con Isaac (Tootles) para anoticiarle de que no llegará hasta el anochecer y debería, por lo tanto, encargarse de alimentar a las criaturas y elegir una para el próximo experimento. Isaac recibe el encargo con alegría, ya que ello le hace sentir adulto, así que se dirige presto a cumplir con lo encomendado…
Al intentar acercarle alimento al “pulpojoveja” (la serie me obliga todo el tiempo a inventar términos sobre los que debería reclamar derechos), nota que en la cámara intermedia se ha formado sobre el techo un gran nido del cual emerge un horrendo coleóptero del tamaño de un gato…
Para su espanto, el mismo se le echa encima y, como si de una mosca se tratase, arroja a su cara una bocanada de ácido que le hace caer al piso enceguecido y entre estertores de terror mientras su piel se consume y la criatura comienza a devorar espantosamente su rostro siendo en ello secundada por uno de sus semejantes, en tanto que el pulpojoveja mira. Pobre Isaac: me caía bien…
Por la Familia…
Vuelto de la patrulla, Joe encuentra a Arthur empacando sus cosas y este le pone al tanto de que ya no trabaja para la empresa. Sorprendido ante la noticia, Joe le pregunta qué pasará con su hermana o en qué estado está porque la nota extraña. Sabiendo de las cámaras y micrófonos, Arthur se mueve con cautela y le llama para que vea en pantalla las lecturas acerca de su evolución y estado de salud pero, en realidad y sin decir palabra, lo que le enseña es el código de un barco para salir de allí y una recomendación de sacarla cuanto antes.
No solo eso: le pregunta además, y siempre en pantalla, si quiere que anule los rastreadores de Marcy (lo mismo que preguntar si se va a fugar con ella), a lo cual Joe asiente con la cabeza y, dándole las gracias, se marcha con intenciones claras. Apenas se va, Arthur ve irrumpir en pantalla un mensaje diciendo que no hay señales vitales de Tootles y su última lectura tuvo lugar en los laboratorios…
Preocupado, allí se dirige y en el camino tiene la mala fortuna de cruzarse con Aarush, que anda a la búsqueda de su víctima tras haberle fallado lo de Joe. Mal día para Arthur…
Al ingresar a los laboratorios, este ve con horror a Tootles en el piso y con el rostro consumido y desfigurado. En cuanto cruza al otro lado del cristal para comprobar su estado, Aarush le deja encerrado y abre en cambio la celda del huevo, que comienza a latir en anuncio de lo que se viene.
Desesperado, Arthur le pide que abra la puerta pero, en lo que constituye una dolida disculpa, Aarush le dice que tiene que hacerlo “por su familia”. De nada sirve que Arthur objete e implore que también él tiene la suya: el abrazacaras ya está allí y se arroja hacia su rostro mientras Aarush ve la escena con espanto y, con los ojos en lágrimas, acaba por girarse para no seguir haciéndolo mientras se pregunta quizás qué ha hecho…
Sea como sea, es tarde para arrepentimientos y necesita sacar de allí el cuerpo con abrazacaras incluido para así cumplir con el encargo de Morrow y salvar a su madre. A duras penas, alcanza a llegar al elevador y cerrar la puerta mientras una “mosca” que acaba de salir del nido y a la cual él no ve, se le lanza en vuelo sin llegar a destino…
Por último, vemos que Kirsh, a bordo de la aeronave que lleva a Kavalier, está al tanto de lo ocurrido ya que tiene acceso personal a las cámaras de los laboratorios. Sin embargo, no dice palabra alguna al respecto y nos preguntamos qué tiene en mente…
Balance del Episodio
Creo que hemos visto la mejor entrega de la serie hasta hoy y me atrevería a agregar también la más terrorífica. Respeto que algunos puedan preferir el tono nostálgico de la anterior, absorbido casi por el extenso flashback en la Maginot. Coincido en que fue muy buena y ni hablar de las actuaciones, pero el principal aporte fue justamente ayudar a solidificar la trama principal para que la entendamos mejor a la luz de lo ocurrido allá afuera, lo cual ahora sabemos.
Aquella pregunta de Morrow acerca de cuándo una máquina deja de ser máquina cobra más sentido que nunca. Un planteo que abarca tanto a los niños híbridos como a cyborgs y sintéticos, especialmente con ese breve pero rutilante intercambio que tienen Morrow y Kirsh en el ascensor.
Y la identificación de Marcy con el alien es fácil de entender si nos atenemos a que también ella, al igual que el resto de los niños, son sujetos de experimentación. Habida cuenta de ello, no sé qué tanto éxito pueda tener su hermano en lograr sacarla de la isla ahora que Arthur le ha dado el código para hacerlo…
Por cierto, el episodio se ha cargado dos muertes que duelen: la de Tootles, de quien enternecían sobremanera sus constantes intentos por ser y parecer un adulto, y la de Arthur, que si bien todavía no cuenta con certificado de defunción, bien sabemos que debemos darlo por descontado teniendo un abrazacaras prendido al rostro. De eso no se vuelve…
Lo peor de todo es que es el altruismo de Arthur lo que le termina llevando a su inminente muerte. Si hubiera decidido no ayudar a Joe con lo de su hermana, nunca hubiera visto el mensaje acerca de Tootles. Y si, aún viéndolo después, hubiese simplemente seguido su camino y dicho “ya no trabajo aquí”, no tendría ahora un abrazacaras en su rostro. Siempre da pena cuando los de gran corazón terminan mal…
Y ello nos lleva de inmediato a pensar en Sylvia, quien hasta ahora y a pesar de sus dudas, se ha mostrado siempre dócil cuando llega el momento de las decisiones. ¿Seguirá siendo así en caso de enterarse lo ocurrido con su esposo?
Y ya que hablamos de posibles deslealtades, ¿qué diablos trama Kirsh y por qué no dice palabra a Kavalier sobre lo que está pasando en las instalaciones? Ya le hemos visto no muy conforme con el rol servil que se le asigna y claramente no le ha gustado que Morrow le llamase “juguete viejo”. Habrá que ver adónde lleva todo eso y qué se trae entre manos…
Leo por las redes sociales a usuarios manifestando su disconformidad con la escena de la negocación entre las corporaciones y específicamente con que Morrow no haya mostrado durante la audiencia las grabaciones de Petrovich que podrían haber definido el asunto legal en favor de Yutani.
Con el debido respeto, querida gente, no están prestando suficiente atención al guion y me remito al final del episodio anterior, cuando Morrow manifestó a Yutani que prefería hacer las cosas a su manera antes que a través de abogados. Siempre supo que ella terminaría aceptando su plan B y lo que quiere, como él mismo ha dicho, es asesinar a Kavalier. Si simplemente entregaba la grabación, ello no hubiese ocurrido: quiere vengarse por lo que sucedió en la nave y no va a parar hasta conseguirlo.
En fin, la serie sigue mejorando a cada capítulo a medida que nos acercamos al final y la cosa se pone cada vez más intrigante y terrorífica, sin por ello dejar de lado los planteos existenciales ni los grandes momentos actorales. Por cierto, magnífico una vez más el trabajo deAdarsh Gourav y, también una vez más, maravilloso y encantador Jonathan Ayajien su recreación del niño despechado por no darle su amigo la misma cabida que antes: absolutamente creíble en cada gesto y actitud…
Por último, es un gran guiño para el fan de la ciencia ficción que el capítulo se llame La Mosca (muy mal traducido The Fly como El Vuelo por alguien sin cultura cinematográfica), haciendo así doble homenaje a aquella mítica película de 1958 y al gran remake de 1986 a cargo de David Cronenberg. Y la “mosca”, no sé si lo advirtieron, no solo come material orgánico sino también sintético, lo cual, a diferencia del xenomorfo, la hace peligrosa para prácticamente todos.
Les espero para analizar el próximo episodio, ya penúltimo de la temporada. Hasta entonces y sean felices…
La esperada serie de Red Hood escrita por Gretchen Felker-Martin, con arte de Tony Akins, ha sido cancelada por DC Comics tras una oleada de reacciones negativas en las redes sociales a una serie de mensajes de la guionista. La decisión se ha tomado poco después del lanzamiento del primer número. Esta cancelación, ha generado un debate sobre los límites de la libertad de expresión para los creadores de cómics y la responsabilidad de las editoriales.
El centro de la controversia viene de los comentarios que Gretchen Felker-Martin, conocida por su novela de terror Manhunt, publicó en sus redes sociales personales tras conocer la noticia de la muerte de Charlie Kirk, una figura política prominente en la escena conservadora estadounidense asesinado en uno de sus ‘Prove me wrong’ en Utah. Felker-Martin hizo una serie de publicaciones que parecían celebrar la muerte de Kirk. Dichos mensajes se volvieron virales a través de capturas de pantalla, incluían frases como «Thoughts and prayers you Nazi bitch»(Pensamientos y oraciones, perra nazi) y «Hope the bullet’s okay after touching Charlie Kirk»(Espero que la bala esté bien después de tocar a Charlie Kirk).
La reacción a estos comentarios fue inmediata y se extendió como fuego sobre gasolina más allá de las redes sociales. Numerosos usuarios, incluyendo figuras del sector del cómic, expresaron su indignación y pidieron a DC Comics que tomara medidas. La polémica llegó a medios de comunicación y esto puso a la editorial en una situación complicada.
La respuesta de DC Comics no se hizo esperar y mediante un comunicado oficial explicaba su decisión de cancelar la serie de Felker-Martin. La editorial afirmó que, aunque apoya la libre expresión de sus creadores, existe una línea que no se puede cruzar. El comunicado citaba que «los comentarios o publicaciones públicas que puedan interpretarse como una incitación a la hostilidad o la violencia son incompatibles con las normas de conducta de DC». A raíz de esto, DC Comics anunció la cancelación de la serie de Red Hood y ofreció un reembolso completo a los minoristas por las copias del primer número que ya habían comprado.
Esta cancelación de la serie ha reabierto un debate sobre la ética y las responsabilidades de las editoriales de cómics para sus ‘trabajadores’. Por un lado, están quienes defienden la libertad de expresión de los artistas y argumentan que las opiniones personales de un creador no deberían afectar a su trabajo. Por otro lado, hay quienes sostienen que los comentarios públicos de un artista pueden dañar la imagen de la marca y que las editoriales tienen la responsabilidad de proteger su reputación.
Quiero recordar que esta obra no era solo de Felker-Martin, ya que el apartado visual corría de la mano de Tony Akins que ha visto como su trabajo se va a traste por algo en lo que no tiene nada que ver. DC Comics ha cancelado los pedidos existentes para Red Hood#2 y Red Hood#3, y cualquier pedido para futuros números de la serie. Más allá de lo que haya cobrado hasta el momento (o no) por esos números, sus páginas y su Red Hood no verán la luz nunca y para un artista eso es frustrante.
Lo que está claro es que los fans de los cómics y de Red Hood (entre los que me incluyo) hemos salido perdiendo. Esto demuestra que las controversias fuera del ámbito de la obra pueden influir de forma decisiva en el destino de un proyecto creativo en la industria del cómic y que somos dueños de nuestro silencio y esclavos de nuestras palabras.
Con una nueva tanda de cuatro episodios y confirmando el rumbo más oscuro que mostrara ya la tanda anterior, se cerró la segunda temporada de Miércoles (Wednesday en inglés original y Merlina para América Latina), serie que, creada por Alfred Gough y Miles Millar con producción de Tim Burton y papel protagónico de Jenna Ortega, se halla disponible en Netflix y tiene ya confirmada su tercera temporada.
Bienvenidos una vez más a un nuevo encuentro con Miércoles, esta vez para analizar la segunda mitad de la segunda temporada, cuyos episodios (dirigidos los dos últimos por Tim Burton), con una duración promedio de una hora, mantienen alta la vara dejada por los cuatro anteriores, además y confirman el rumbo más oscuro que, en general, la temporada ha mostrado con respecto a la primera.
Pasemos a ver pues qué nos han dejado no sin antes advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA ni dejar de recordar que pueden leer aquí nuestro análisis de la primera temporada y aquí el de la primera parte de la segunda con los episodios 1 a 4.
Día de Muertos
Uno de los puntos centrales de esta segunda mitad de temporada es que Miércoles ha regresado del coma sin su habilidad, la cual ha perdido tras su enfrentamiento con Tyler. Todos los internos escapados de Willow Hill han sido recapturados con excepción de tres: Tyler, Slurp y el Tío Fétido.
Pero el coma no ha salido gratis y Miércoles ha estado tan cerca de la muerte que se ha traído del más allá una guía espiritual que no pidió ni desea, pero que conocemos bien: Larissa Weems (Gwendoline Christie). Objeta la falta de parentesco, pero Larissa replica que son primas decimoterceras y se convierte a su lado en una permanente presencia a quien nadie más oye ni ve.
A Larissa no le gustan nada los cambios en Nunca Jamás ni el estilo histriónico de Dort, pero aún más la falta de reconocimiento a su paso por la institución, en la cual se ha querido directamente borrar todo lo relacionado con ella.
Se acerca el Día de Muertos que, según la premonición, es el día en que el escapado Tyler asesinará a Enid, razón por la cual hay que encontrarlo. La polícia, por distintas razones, también lo busca y uno de los efectivos termina mal al cruzárselo en los túneles del alcantarillado, donde Tyler deja caer accidentalmente una foto que lleva consigo y corresponde a una mujer identificada como paciente 1038.
El director Dort, mientras tanto, decide seguir adelante con la celebración porque considera dadas las condiciones de seguridad. Pugsley está preocupado por su “mascota” y le anda tras el rastro junto a su padre Gómez. Van a parar a Mundo Peregrino, parque temático de horror en el cual un zombie pasaría desapercibido.
Una desbandada de visitantes aterrados les pone sobre aviso de que algo ocurre y Pugsley se encuentra, efectivamente, con Slurp en una de las tiendas,comprobando que no solo su cuerpo y rostro lucen cada vez más reconstituidos, sino que ahora también habla. Temiendo que lo vuelvan a recluir, le deja escapar sin decir palabra a su padre.
Isaac
Tras los sucesos de Mundo Peregrino, Dort decide dictar toque de queda en Nunca Jamás. La profesora Capri hace una visita a Enid para decirle que la vio convertirse en lobo aun sin luna llena, lo cual podría indicar que es una alfa. La noticia, más que alegrar a Enid, la deja preocupada porque corre riesgo de quedar enlobada para siempre en la próxima luna llena.
Miércoles sigue teniendo problemas con su madre, de quien descubre que, bajo seudónimo, escribe edulcoradas novelas de amores oscuros que le generan náuseas. Parece una nimiedad, pero siempre hay cosas que desconoce de Morticia que, por su parte, le insiste en que debería dejar de obsesionarse con su perdida habilidad psíquica.
Weems, para esta altura un Pepe Grillo de ultratumba, aconseja a Miércoles reconstituir el vínculo con su madre pues los Addams son vulnerables por separado y la fuerza de la familia siempre ha estado, por el contrario, en la unidad.
Haciendo oídos sordos, esta sigue con sus investigaciones y la foto dejada caer por el zombie la lleva a descubrir que esa mujer estuvo recluida en Willow Hill en una época en que se hacían horrendos experimentos de los cuales probablemente haya sido víctima. Fue en algún momento dada por muerta con un falso obituario, pero todo indica que está viva.
Orloff, la cabeza parlante, pone a Miércoles al tanto de que la mujer se llama Francoise y es hermana de Isaac Night, brillante científico que años atrás le construyera el soporte vital que usa en este momento. Con su genio e inventiva, también desarrolló por aquellos días una máquina capaz de lograr que su hermana dejase de ser un Hyde para escapar a una muerte prematura, pero la misma acabó estallando junto con el laboratorio e Isaac enterrado secretamente bajo el Árbol de las Calaveras, lo que hace concluir a Miércoles que es el zombie revivido por Pugsley…
Intercambio
Los hijos suelen recurrir a los abuelos cuando tienen problemas con sus padres y así es como Miércoles, en busca de respuestas, termina yendo a ver a Hester, quien la anoticia de que, siendo ella cuervo, puede conseguir temporalmente el poder de la premonición si visita la tumba del cuervo vidente Rosaline Rotwood (Lady Gaga) y recita la inscripción de la misma.
Violando pues el toque de queda y en contra de las advertencias de Enid acerca de que terminará generando un castigo para todos, Miércoles se dirige al cementerio y se encuentra con el fantasma de Rotwood, quien inicia el ritual de transferencia tras advertirle que no debe ser interrumpida…
Pero en ese momento llega Enid buscando sacar de allí a Miércoles, con lo que el ritual se interrumpe y terminan ambas desmayadas y pagando un alto precio, pues al volver en sí descubren que se halla cada una habitando el cuerpo de la otra, lo cual adquiere connotaciones escabrosas al anoticiar Weems a Miércoles de que ambas podrían morir si no vuelven a intercambiarse en veinticuatro horas.
La interacción con los cuerpos cambiados da lugar a escenas hilarantes como también momentos de tensión. Miércoles, en el cuerpo de Enid, espanta brutalmente a Bruno mientras que Enid, en el suyo, rechaza groseramente a Agnes, la obsesiva e invisible fan de Miércoles cuya cargosa presencia le genera celos.
Pero hay más: Enid descubre que la alergia de Miércoles a los colores es literal y la piel se le puebla de manchas. Además, husmeando su novela y después de ponerse fugazmente feliz de que haya un personaje inspirado en ella, comprueba que la describe como de pésimo gusto y débil personalidad. Furiosa y vengativa, decide arruinarle a Míercoles su imagen oscura al maquillarse y vestirse a lo K-Pop para salir a bailar alegremente Boombayah (Blackpink) a la vista de todo el mundo.
Rescatando a Agnes
Con cada víctima, Isaac continúa reconstituyéndose y así visita y asesina a Judi Stonehearst, cuya participación en esta segunda temporada ha sido por demás breve. Mientras tanto, Tyler llega hasta la que fuera la casa de su padre, que luce abandonada y vandalizada. Encontrándose allí con su madre Francoise (Frances O´Connor), esta le refugia en el sótano y le ata a la cama para que no cause desmadres al convertirse. Él se enfurece pues, a diferencia de ella, no reniega de su esencia Hyde ni quiere desprenderse de ella sino todo lo contrario.
Allí les encuentra Isaac, sorprendiendo a su hermana y sobrino al verle vivo y en regeneración. Está convencido de que puede reconstruir la máquina para volver normal a su hermana, pero necesita energía. Se dirige pues a Nunca Jamás y le arrebata el soporte vital a Orloff además de comerle el cerebro…
La escena es vista por una estupefacta Agnes que, aprovechando su invisibilidad, se esconde en el maletero del auto junto al cuerpo de Stonehearst. Desde allí consigue llamar a Enid, quien va en busca de Miércoles, a quien debe sacar de las jaulas lupinas en que Capri le ha encerrado para protegerla de la próxima luna llena.
Gracias al móvil de Agnes, pueden rastrear la ubicación pero, desafortunadamente, Tyler la encuentra antes y la convierte en víctima de cara al experimento para salvarle la vida a su madre. Enid y Miércoles interrumpen el mismo, convirtiéndose esta última en loba al habitar el cuerpo de su amiga. Tyler quiere enfrentarla como Hyde, pero Francoise se lo impide…
Tras salvar y rescatar a Agnes, Miércoles y Enid se dirigen a la tumba de Rotwood y, después de sincerarse ambas en cuanto a sus propios temores y a lo que cada una ha descubierto en la otra, todo vuelve a su lugar y habitan nuevamente sus cuerpos originales. Weems, no obstante, se aparece con una mala noticia: la premonición ha cambiado y un Addams morirá…
Danza Muerta
A pesar de la muerte de Orloff, Dort sigue adelante con la gala, lo cual la policía acepta con la condición de que se les permita tener a cargo la seguridad. Hester sorprende a Miércoles anunciando que asistirá, pero no para hacer la donación que Dort pretende sino para humillarle rechazándolo en pleno rostro. Sin embargo, cuando le visita en su despacho y llega el momento, Dort hace venir a Bianca y, aprovechándose de su habilidad por tener a su madre como rehén, le hace usar el canto de sirena para convencer a Hester de lo contrario.
El asunto es todavía más espeso, pues ni siquiera pretende Dort destinar ese dinero a remodelar y transformar Nunca Jamás, sino que el plan es simplemente quedarse con el dinero y huir, secundado en ello por Gideon Sterling (Casper Van Dien), con el cual un flashback nos ilustra que formaron en el pasado una secta cuya verdadera finalidad era lavar dinero. Evidentemente no han cambiado…
Entre los Addams, hay sorpresa por la decisión de Hester y sospechan que algo anda mal. Miércoles consigue hacer confesar a Bianca, pero esta le hace olvidar todo lo hablado y la cosa vuelve a cero, salvo que Agnes, desde su invisibilidad, lo ha presenciado todo…
En cuanto a Enid, cualquier posibilidad de recomponer las cosas con Bruno se va al traste con la llegada desde Filipinas de su nueva novia Sophia. En su tristeza, se cruza con Agnes, que también está dolida por haber sufrido el rechazo de Miércoles a pesar de haber adoptado un look idéntico al suyo, con peluca negra e incluso ojos oscuros.
El dolor mutuo hace que Enid deje a un lado sus celos y aliente a Agnes a no ser el espejo de nadie, sino ella misma, decidiendo ambas darse mutuamente ánimos compartiendo en la gala una coreografía con la canción The Dead Dance, compuesta especialmente para la serie por Lady Gaga que, de ese modo, hace también presencia musical.
Dort, a todo esto, ha encerrado a la madre de Bianca y se ha sacado de encima a su socio Gideon dándole fuego y asegurándose así de no tener que repartir con nadie. Pero mientras mira extasiado bailar a Enid y Agnes, esta última se hace invisible y se desliza hasta él para quitarle la reliquia que lo protege del poder de sirena de Bianca, quien de esa forma lo obliga a explicar ante todo el mundo y al mínimo detalle su plan de estafa.
No dándose por vencido, Dort toma a Bianca como rehén para escapar, pero Ajax, quien viene de liberar de su encierro a la madre de esta, recurre a su poder de gorgona para convertirle en piedra y luego destrozarle haciendo caer sobre él una araña de luces. Adiós a Dort…
Luna Llena
Miércoles descubre que sus padres le han ocultado que conocían a Isaac, de hecho compañero de cuarto de Gómez cuando ambos estudiaban en Nunca Jamás. Pero siempre estuvo un poco loco y cuando quiso usar a este último para un experimento al que no sobreviviría, Morticia intervino arruinando el mismo y acabando el hecho con la voladura del laboratorio y Gómez perdiendo sus poderes, lo cual explica por qué dejó de ser un “excluido” y se convirtió en el único Addams sin habilidad particular.
Más aún: resulta que fueron justamente Morticia y Gómez quienes en aquella oportunidad enterraron a Isaac bajo el Árbol de las Calaveras para que un día terminara siendo revivido por Pugsley. Por cierto, este acaba de ser secuestrado y ello hace presumir que es el Addams de la premonición, lo cual su hermana había adelantado un poco en broma y un poco en serio al decir que habría que sacrificarle.
La razón por la cual Isaac le ha elegido es que necesita su habilidad eléctrica para la máquina que ha dispuesto en la Torre Yago y con la cual piensa curar definitivamente a su hermana. Mientras tanto, y a través de una bola de cristal, Tyler cita a Miércoles a encontrarse con él en el Árbol de las Calaveras.
Ella ve la oportunidad de atraparle tanto a él como a su tío, pero la cosa es al revés y cuando Dedos, parapetado entre el follaje con una ballesta, está a punto de jalar el gatillo, deja súbitamente su lugar y va hacia Isaac como reconociendo a su amo: nos enteramos así que es justamente la mano que a él le falta y fuera cortada por Morticia aquella noche en que pelearon. Y al recomponerse en la mente de Miércoles el apellido de Isaac en forma de anagrama, vemos la palabra Thing (nombre de Dedos en inglés original), reordenarse para formar Night… ¡Wow, vaya giro! Eso sí que no lo vimos venir…
Miércoles termina pues atrapada y enterrada viva bajo el árbol. Pero por suerte Agnes ha visto todo (¿cuántas veces ha sido la salvadora en esta mitad de temporada?), así que va en busca de Enid que, urgida por la situación y sabiendo en peligro a su amiga, sale de su encierro en las jaulas aun con los peligros que la luna llena le implica. Una vez en el lugar, intentan excavar con sus manos pero es lento y difícil, por lo cual Enid mira a la luna para enlobarse y así tener más fuerza a los fines de llegar a Miércoles y salvarla, lo que efectivamente hace…
Justicia por Mano Propia
Con Pugsley atado a una cama de hierro en lo alto de la torre, Isaac, Tyler y Francoise preparan la máquina que salvará a esta última, pero en otro giro que no veíamos venir, esta dice que ya no hay tiempo para ella y, en cambio, ata a su hijo para librarle de su destino de Hyde mientras él protesta con desesperación.
El experimento se inicia y en ese momento llegan los Addams. Cuando Miércoles, que porta un hacha, parece estar a punto de hacer caer la misma sobre Tyler, corta en cambio sus ligaduras y dice que falló, pero la realidad es que le sirve de impensado y circunstancial aliado.
Se desencadena entonces una pelea entre monstruos que acaba con Tyler y su madre combatiendo como sendos Hydes entre los tejados, hasta que finalmente ella queda pendiendo hacia el vacío y, pareciendo recordar que es su madre, él intenta atraparla pero es tarde y acaba cayendo…
Como en los viejos tiempos, el laboratorio de Isaac ha estallado nuevamente y, mientras la policía llega al lugar, este intenta matar a Miércoles, pero al momento de hacerlo, su mano, es decir Dedos, le traiciona y se vuelve en su contra, zamarreándolo por los cabellos y golpeándolo hasta acabar con él. Probablemente Dedos, concluye después Gómez, fuera la parte buena de Isaac y recuperó esa memoria al pedírsele que asesinara a Miércoles, lo que nunca haría…
Hacia la Frontera
Las cosas, poco a poco, vuelven a su cauce normal, aunque no hay noticias de Enid, quien, probablemente enlobada de forma permanente, ha huido de su destino y, según se dice, ha sido vista cerca de la frontera con Canadá.
Llegan las vacaciones y Eugene invita a Pugsley a visitarle, lo cual produce en este la alegría de saber que quizás tiene ahora un amigo real y no uno zombie, uno vivo y no uno muerto. Como símbolo de reconciliación, Morticia entrega el libro de la tía Ophelia a Miércoles, lo cual constituye una invitación a entrar de una vez por todas en los secretos de la familia y explorar sus habilidades especiales. La jovencita da a Dedos la libertad de marcharse si lo desea, pero no: cualquiera haya sido su pasado como mano unida a un cuerpo, su presente y lugar están junto a los Addams.
Miércoles no quiere regresar a casa, sino ir en busca de Enid y para ello no solo cuenta con Dedos, sino también con el Tío Fétido, a quien por fin vemos aparecer en esta mitad de temporada a bordo de su motocicleta. Apeándose pues ella al sidecar, parten junto a Dedos a la búsqueda de Enid.
En el cementerio, Capri se acerca a Tyler y le pone al tanto de que no es solo loba sino también medio Hyde y se ofrece a darle “un lugar en la manada”. Y en la escena final, Hester desciende a un sótano secreto y, haciendo garabatos contra la pared, se encuentra la tía Ophelia, cuyos dibujos parecen anunciar algo malo, lo cual se condice con la imagen que se le cruzara momentos antes a Miércoles al hojear su libro y verla sangrar lágrimas negras…
Balance de Temporada
Se ha ido la segunda temporada de Miércoles y mientras nos preguntamos si deberemos otra vez esperar casi tres años por la tercera (esperemos que no), esta segunda mitad termina de confirmar lo que dijéramos semanas atrás: que esta temporada supera claramente a la primera en ritmo, oscuridad, humor negro y sorpresa, todos elementos que en su momento este redactor reclamara, además de volvernos a mostrar a un Tim Burton en su mejor versión y esencia: se extrañaba...
Habrá desde ya quien pueda objetar que la división de la temporada en dos conspira contra una visión integral y debilita la cohesión de la misma, opinión respetable a la que además en algún punto adhiero, pero no entiendo por qué no nos quejamos entonces de las series episódicas semanales que, en teoría, cortan el clima mucho más y, después de todo, fueron la única forma de ver series antes de que llegara el streaming con lo de las temporadas completas de un tirón que ahora tenemos tan naturalizado.
Además, ambas mitades han tenido su propia autonomía más allá de las continuidades, tanto que esta segunda puede ser vista como una gran película de cuatro horas, a lo que contribuye una trama vertiginosa y atrapante que me hizo personalmente devorar estos cuatro episodios de una sola vez y supongo que no he sido el único.
Como señaláramos en el análisis anterior, la participación de los Addams (algo que de mi parte reclamaba al analizar la primera temporada) ha estado mucho más marcada y no se trata simplemente de que estén por estar o como mero marco de referencia, sino que además han sido claves en la trama a la luz de los secretos familiares ocultos y ni qué decir del genial giro de Dedos con lo de Thing-Night: brillante e inesperado.
Jenna Ortega sigue siendo desde ya el alma de la serie con su carisma y talento, pero no ha estado en esta oportunidad sola, sino que la temporada ha visto consolidarse un trío de poderosa química muy poderosa gracias al mayor peso que en la historia ha tenido Enid y a la gran incorporación que ha significado Agnes.
Ambos personajes se han sustentado sobre los grandes trabajos de Emma Myers y, muy especialmente, de Evie Templeton que, con la psicótica y a la vez encantadora cuota de locura que le sabe imprimir a Agnes, es igualmente capaz de generarnos ternura, risa, inquietud o miedo. Que no se pierda, por favor, ese trío en la tercera temporada, aunque el sacrificio hecho por Enid y su consecuente partida parecieran presagiar una separación: lástima…
Y en el caso de Miércoles y Enid, el episodio que las encontró con sus cuerpos intercambiados ha sido probablemente el mejor de la temporada y quizás de la serie, siendo notable lo bien que cada una ha hecho de la otra.
Un lujo, además, haber contado durante casi toda la temporada con el gran Steve Buscemi y una alegría ver volver de entre los muertos a una siempre genial Gwendoline Christie, sin olvidar a Joanna Lumley que, aunque esporádica en sus apariciones, brilla cada vez que tiene una.
Y cuando a la interacción se suma Catherine Zeta-Jones, tenemos, como con las niñas, otro trío perfecto. En cuanto a Lady Gaga, lo suyo fueron pocos pero efectivos minutos (literalmente un fantasma en la serie) y fue buena idea que sus aportes actorales y musicales fueran por separado.
Los homenajes cinematográficos aportan lo suyo. La máquina de Isaac con el recurso a la electricidad remite mucho aFrankenstein(1931) y Miércoles suelta que desde Psicosis (1960, aquí retro-análisis) no veía una relación tan intensa entre madre e hijo como la de Francoise y Tyler. Incluso, Burton se homenajea a sí mismo: la escena de la torre rinde tributo al final de Batman (1989, aquí retro-análisis) y el “ahora estoy completo” que dice Isaac al recuperar su mano es clara referencia aSweeney Todd(2007).
Si tengo que poner alguna pega es el poco ruedo dado a Judi Stonehearst, que cobró un protagonismo demasiado repentino sobre el final de la primera mitad de temporada y desapareció con igual rapidez en la segunda: una pena desaprovechar así a una enorme actriz como Heather Matarazzo.
También se puede decir en contra que, al ser tantos los personajes, algunos no han alcanzado suficiente desarrollo, como la profesora Capri (Billie Piper), aunque su escena final junto a Tyler en el cementerio hace prever mayor vuelo en la próxima temporada.
No hemos visto casi en esta segunda mitad al tío Fétido, aunque tambien en su caso hace el final prever mayor presencia que, esperemos, no opaque ni haga desaparecer al resto de la familia Addams, que ha sido una de las grandes ganancias de esta temporada. Y se dice incluso que protagonizará su propio spin-off, obviamente interpretado por Fred Armisen.
Por último, mencionar la excelente banda sonora de Chris Bacon, en la cual se conjugan deliciosamente gótico, romanticismo y barroquismo en perfecta armonía y si bien no soy en lo personal gran amante de que la música suene todo el tiempo, cumple su función y contribuye a realzar ese efecto cinematográfico de “gran película” que producen estos cuatro episodios. Y son geniales los arreglos clásicos sobre piezas no clásicas lo, al menos no clásicas de ese modo, como cuando Miércoles (en el cuerpo de Enid) interpreta al chelo The Reaper, de Blue Öyster Cult, o bien la demoledora versión orquestal de Sweet Dreams, de Eurythmics.
En fin, a esperar ahora la tercera. Mientras tanto, hemos visto una gran segunda temporada más allá de algún que otro detalle mínimo que se subsanará en la medida en que se reduzca el abanico de personajes y se dé mayor desarrollo a los que aún no lo han tenido.