Sorprende como HBO max, siendo una sombra de lo que fue, con sus The wire, Los Soprano, Hermanos de sangre o Roma, y en plena desintegración de los productos de la plataforma, aún siga exprimiendo la gallina de los huevos de oro. Porque puede que haya cosechado un gran éxito con The pitt, la galardonada serie de médicos de urgencias, pero lo que genera una fortuna a HBO Max es el universo de Juego de tronos. Ahora, tras años de retraso, se estrena El caballero de los siete reinos, adaptación de las novelas Los cuentos de Dunk y Egg.
Damos por terminada la primera temporada de El caballero de los siete reinos, una serie de seis capítulos que empezó de forma titubeante pero que ha acabado siendo adorada por los seguidores, con un cuarto y quinto episodio encumbrado a nivel de crítica y público. La segunda temporada está cantada y el fenómeno Juego de tronos parece no tener fin.
Tras el Juicio de los Siete, es el turno de abordar las consecuencias de un estúpido combate cuyo origen ya todos han olvidado pero que se ha llevado la vida del heredero al trono de los Siete Reinos.
Pese a lo épico de su victoria, la muerte de Baelor ha supuesto una jarra de agua fría para todo Vado Ceniza. Todos piensan que su muerte ha resultado absurda, por muy motivada por el honor que fuera. Y todos contemplan a ser Duncan como el culpable. Como también a Maekar, el nuevo heredero al trono tras haber destrozado la cabeza de su hermano con una maza.
Mientras Duncan se fustiga por lo ocurrido, los hay que han ganado algo más que fama con el combate. Raymun Fossoway contrae matrimonio con una de las prostitutas del campeonato (se sospecha que por algo más que amor).
Maekar le propone a Duncan que acepte a su hijo pequeño como escudero en Refugio Estival, pero nuestro protagonista no quiere saber nada más de príncipes. Es cuando se encuentra con su hermano mayor que se convence de que la única posibilidad de que Egg no se convierta en alguien como su hermano Aerion es su influencia como caballero errante.
El futuro rey rechaza esa opción. Un rey descendiente de la sangre del dragón solo puede dormir en cómodas alcobas y comer la mejor carne del reino.
Sin embargo, Egg es de otra opinión. Desobedeciendo a su padre y sin decírselo a Dunk, se ofrece a ser su escudero. Juntos parten a Dorne a buscar a la titiritera de la que el protagonista está enamorado.
El caballero de los siete reinos ha demostrado que el mundo creado por George R.R. Martin todavía genera expectación entre sus fans. Pese a que la serie se vendía como la hermana pequeña de Juego de Tronos y La casa del dragón, sus tres últimos episodios han desbordado las expectativas de los fans, entusiasmados ante el nuevo fenómeno producido por HBO Max.
Y he de decir que no les falta razón. Los tres últimos episodios de El caballero de los siete reinos elevan el listón…porque los tres primeros dejan mucho que desear. Al final, con su pequeña historia situada en el torneo de Vado Ceniza, da la sensación de que la historia de Dunk y Egg daba para una película apañada en lugar de una miniserie de seis capítulos.
Esto se nota en que el tono general de la primera mitad de la historia; anclada en el humor zafio y en la estupidez de la nobleza, es puro relleno, una mera repetición de temas que nos ayudan a conocer a unos personajes que no terminan de definirse en la serie más allá del caernos bien.
Eso sí, cuando llega la seriedad con las graves consecuencias de esa mencionada idiotez de la nobleza, la serie se eleva. Es decir que mejora cuando más recuerda a Juego de Tronos.
El mayor acierto de la serie es la presencia de dos personajes que asombran por su defensa del honor en una tierra tan poco dada a la nobleza (la de verdad, no la de título). Hablamos de Baelor Targaryen, con su tan admirable como estúpido sacrificio, y de nuestro protagonista, ser Duncan el alto, un enorme bonachón con el que es imposible no encariñarse y que supone el reflejo de todos nosotros como asombrados espectadores de la gran cantidad de injusticias con las que la nobleza pisotea, porque sí, a la plebe.
Por primera vez, quitando aquellas tramas de Arya Stark vagando por los caminos en su huida de Desembarco del Rey, vemos a la nobleza como lo que es: una panda de hijos de puta a los que no les importa nada más que hacer valer su sangre por encima de los demás.
En definitiva, El caballero de los siete reinos es una serie entretenida que no pasará a la historia en su ampliación del mundo creado por George R.R. Martin, pero que hará las delicias con una entrega más de violencia medieval, esta vez maquillada con un humor grueso con el que han pretendido desligarse de la serie madre… sin darse cuenta que su mayor virtud radicaba en cuanto más se acercaba a ella.
Bienvenidos a Las cosas que nos hacen felices. Hoy tenemos el placer de presentaros las novedades de Dolmen Editorial, previstas para este mes de marzo. Este mes, tenemos una gran dosis de 2000 AD y a nuestro queridísimo Enrique Vegas.
Una vez más, Dolmen Editorial nos trae los cómics que más nos gustan. Son muchos títulos y por eso haré una selección totalmente subjetiva y parcial, de los títulos que más me llaman la atención …
1.- ABC Warriors 1.
ABC Warriors vol. 1, es la llegada en condiciones, por fin en tomo de lujo, de uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción bélica de 2000 AD, con robots de combate carismáticos, mala leche y espíritu muy heavy.
Aquí Pat Mills recupera y ordena cronológicamente las primeras andanzas del escuadrón de élite robótico liderado por Hammerstein, con tipos como el francotirador Joe Pineapples, el traicionero Blackblood o el descomunal Mongrol repartiendo estopa a lo largo y ancho de la galaxia.
A la fiesta se suman algunos de los nombres más potentes del cómic británico:
Kevin O’Neill, Mick McMahon, Dave Gibbons, Carlos Ezquerra, Brendan McCarthy y Simon Bisley.
Tendremos disponible este título el próximo 12 de marzo. Pinchad AQUÍ para obtener más información desde la web de Dolmen.
2.- Rogue Trooper: Muerte de un soldado.
Rogue Trooper: Muerte de un soldado, es el regreso a Tierra Nu por la puerta grande, con GarthEnnis desenterrando los horrores que se esconden entre los cadáveres… y en los despachos del Mando Militar.
Aquí los fantasmas del campo de batalla son muy literales: viejos compañeros reducidos a biochips de combate, secretos que huelen a conspiración y unas Muñecas (la versión femenina de la Infantería Genética) dispuestas a ir hasta el final para sacar la verdad a la luz.
Lo tendremos disponible el 26 de marzo. Pinchad AQUÍ para obtener más información sobre este título.
3.- El Bárbaro.
El Bárbaro es Enrique V.Vegas jugando en casa: Un homenaje descaradamente cariñoso a Conan y a toda la imaginería de espada y brujería de Robert E. Howard, pasado por su filtro de parodia cabezona.
El cómic repasa la mítica introducción de la Era Hiboria, los reinos de Nemedia, Ophir o Aquilonia y la llegada del cimmerio de pelo negro y mala leche dispuesto a pisotear tronos, pero lo hace con el humor, el cariño y el guiño constante al lector que son marca de la casa.
Lo tendremos disponible a lo largo del mes de marzo. Pinchad AQUÍ para obtener más información acerca de este nuevo título de Enrique Vegas.
Y hasta aquí las recomendaciones de Dolmen Editorial, previstas para este mes. Un poco más abajo, os dejamos el pdf completo con todas las novedades de la editorial mallorquina.
Me es inevitable comparar la saga Predator con Alien. No solo porque ambas criaturas protagonizaron aquel crossover Alien vs Predator, sino porque su premisa, la de una fuerza extraterrestre que acecha a un grupo de personas y se los va cargando uno a uno, es idéntica. Pero mientras que Alien ha tenido un recorrido más continuo, con películas cada cierto tiempo, Predator no tuvo un reinicio consistente hasta 2022 (teniendo en cuenta que Depredador 2 es de 1990) con la Presa, aquella sorprendente odisea no estrenada en cines. Ahora, Predator vuelve a la pantalla grande con la tercera película dirigida por Dan Trachtenberg, el gran abanderado del resurgir de la saga. Vamos a hablar de Predator: Badlands.
La película narra el viaje de Dek, un joven Predator exiliado por su padre que busca cazar una mítica criatura en un planeta desconocido con la compañía de una androide de Weyland, la empresa obsesionada con la caza los aliens.
Reconozco que tenía ganas de ver esta película, aunque haya tenido que esperar a su estreno en Disney plus. Considero que Predator: la presa es una notable película de aventuras y me encantó la aparición de distintos Predators a lo largo de la historia de la humanidad en la película animada Asesino de asesinos.
Por eso es una pena esta Predator: Badlans, una aventura espacial totalmente alejada del espíritu de la saga, que ha sufrido un lavado de imagen, una suavización del despiadado villano de la magistral película homónima de 1987.
Lo que más llama la atención es que esta vez el protagonismo es el del Predator. En este caso, un joven cazador con rasgos suaves que ayuden a conectar con el espectador. Aquí el protagonista recorre el previsible camino del héroe, de aprendizaje y superación de obstáculo.
Además, también sigue el aún más previsible modelo de las buddy movies, con el protagonista siendo acompañado por un personaje en principio opuesto a él pero que acaban aprendiendo juntos. En este caso, su compañera es la actriz Elle Fanning, lo mejor de la película, interpretando a una androide simbionte de las que solemos ver en las películas de la saga Alien.
Más allá de que Badlands sea una película narrativamente calcada a tantas otras aventuras espaciales, lo más tedioso de la película es que perfectamente podría haber sido una película original que no perteneciera a la saga Predator.
Hay criaturas de distintas formas, muchas funkeables, paisajes digitalmente espectaculares y elementos originales como esa hierba que corta. En este sentido, Badlands recuerda poderosamente al más reciente Star Wars y, por encima de todo, a The Mandalorian.
Como tal no es algo malo…si no fuera porque a esta criatura ya la conocemos de otra forma. Es como si la próxima película de Alien estuviera protagonizada por una joven criatura que acaba convirtiéndose en un héroe. Humaniza a la criatura invulnerable a la que es casi imposible matar.
Badlands es entretenida, pero carece de la violencia propia de una saga dirigida a adultos. La película se ha adaptado a la calificación +13 para aumentar la taquilla…a costa de perder su esencia.
En definitiva, Predator: Badlands es una inocente y previsible aventura espacial que parece más una versión B de Guardianes de la galaxia o The mandalorian que la siguiente entrega de una de las sagas de terror y supervivencia más famosa de la historia del cine. Una pena que se haya suavizado la imagen del Predator y que no continúa la senda iniciada por Prey y Asesino de asesinos.
El reboot de X-Men de Marvel Studios podría comenzar a rodarse antes de lo esperado, y la película también ha encontrado un diseñador de producción salido de la cinta de Los Cuatro Fantásticos: Primeros pasos.
Filmbase.ukha compartido noticias sobre varias películas y series de televisión que se estrenarán próximamente, todas ellas con rodaje previsto en el Reino Unido. Entre ellas se encuentra el reboot de X-Men, que, según se informa, podría comenzar a rodarse este mismo año.
Eso situaría la película en el buen camino para su estreno en 2028, aunque se espera que la próxima saga deL UCM comience ese mismo año con Black Panther 3, de Ryan Coogler.
También se ha informado de que Kasra Farahani será el diseñador de producción de X-Men. Anteriormente trabajó en Loki y Los Cuatro Fantásticos: Primeros pasos y promete ser una incorporación estelar a esta nueva versión del equipo de mutantes.
Después de todo, Farahani ha imaginado hasta ahora el mundo único de la Autoridad de Variación Temporal (AVT o TVA en inglés) y ha creado la realidad alternativa retrofuturista que la Primera Familia de Marvel llama hogar. Solo podemos imaginar cómo será su visión de la Mansión X o Krakoa en X-Men.
El director de Thunderbolts*, Jake Schreier, ha sido elegido para dirigir X-Men.
Ha habido muchos rumores sobre lo que vendrá en la película, incluyendo supuestos planes para centrarse en Mister Siniestro y Apocalipsis. Según se informa, Cíclope y Jean Grey serán los colíderes del equipo, junto con Angel, Bestia, Gambito, Pícara, Kitty Pryde y Rondador Nocturno, entre otros que formarán parte del equipo de X-Men tras Vengadores: Secret Wars.
En agosto, Schreier confirmó que había comenzado oficialmente a trabajar en el reinicio.
«No puedo decir nada al respecto, pero hemos empezado a trabajar en X-Men, y eso es obviamente muy, muy emocionante»
«Hay tantas cosas que no sabía antes de empezar [Thunderbolts*]»
«Lo que más me costó aprender fue la proporción entre las escenas de acción y las más emotivas, centradas en los personajes, y cómo, a pesar de que son más días de rodaje de los que he tenido nunca, se consumen bastante rápido con las escenas de acción. Cuando llegamos al final, sentí que ahora entendíamos un poco mejor cómo hacerlo».
Esto vino después de que dijera que la «idea central» de X-Men es la «complejidad», y describiera la película como «una oportunidad increíble con personajes súper interesantes y muchos conflictos internos. Estos personajes luchan con su identidad y su lugar en el mundo, lo cual es un material intrínsecamente interesante y complejo».
Se entregaron anoche los Premios Bafta que distinguen lo mejor del cine británico y también internacional. Una Batalla tras otra fue la película más premiada, seguida por Los Pecadores y Frankenstein. En esta nota, todos los ganadores…
En el icónico Royal Festival Hall de la ciudad de Londres y con el actor Alan Cumming como maestro de ceremonia, tuvo lugar ayer la 79° entrega de los Premios Bafta, con los que la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión reconoce cada año a las mejores producciones cinematográficas en lo que constituye de algún modo la versión británica de los Premios Oscar, que serán entregados el próximo mes.
Habida cuenta de ello, y al igual que los Globos de Oro, los BAFTA suelen muchas veces ser considerados como antesala de los Oscar y no solo por entregarse a menos de un mes de lo mismos, sino también porque ofician como probable anticipo de lo que podría ocurrir el 15 de marzo.
Una Batalla tras otra (aquí nuestra crítica) fue la gran ganadora de la noche al quedarse la película de Paul Thomas Anderson con seis estatuillas, incluidas las de mejor película y mejor director.
Con tres cada una, le siguieron Los Pecadores yFrankenstein, en tanto que fueron dos para Hamnet, de la cual se destacó el hecho de ser la película dirigida por una mujer (Chloé Zhao) con más nominaciones en la historia de los BAFTA. La gran perdedora, en cambio, fue Marty Supreme, que no se alzó con ninguna de las once categorías en que estaba nominada. De cada una de las películas mencionadas pueden leer nuestras críticas pinchando en sus correspondientes links.
En los rubros actorales resultaron premiados Sean Penn, Jessie Buckley, Wunmi Mosako yRobert Aramayo, con la doble particularidad de haberse este último convertido en la gran sorpresa y además alzarse con dos premios, al ser para él también el de mejor estrella emergente, que es votado por el público (recordemos que interpretó a Eddard Stark en Juego de Tronosy da actualmente vida a Elrond en Los Anillos de Poder, dos series cubiertas también en esta web).
La velada contó con la presencia de William, príncipe de Gales y próximo en la línea de sucesión al trono, a quien tocó entregar de manera honoraria el BAFTA Fellowship Award, que fue para Donna Langley que, además de productora cinematográfica, es presidenta de Universal Pictures y directora de contenidos de Universal Film Entertainment Group.
Causó también impacto la presentación del grupo Huntr/X interpretando el tema Goldende la película Las Guerreras K-Pop que, sin embargo, no competía en los premios porque los BAFTA no tienen (como los Oscar) una categoría individual y aparte para canciones de bandas sonoras.
No faltó, por supuesto, el recuerdo para las figuras fallecidas este último año, desfilando así los nombres de Diane Keaton, Gene Hackman, Robert Duvall, Brigitte Bardot, Robert Redford, Michael Madsen, Rob Reiner, Terence Stamp y Catherine O´Hara entre otros. De los que aparecen con link en azul, pueden leer en nuestra web los artículos publicados al momento de sus respectivos fallecimientos.
Vamos pues a la lista completa de los ganadores, que en cada terna pueden leer en negrita y destacados…
Mejor Película
‘Hamnet‘
‘Marty Supreme‘
‘Una Batalla tras otra‘
‘Valor Sentimental‘
‘Los Pecadores‘
Mejor Director
Ryan Coogler – ‘Los Pecadores’
Yorgos Lanthimos – ‘Bugonia’
Josh Safdie – ‘Marty Supreme‘
Paul Thomas Anderson – ‘Una Batalla tras otra‘
Joachim Trier – ‘Valor Sentimental’
Chloé Zhao – ‘Hamnet‘
Mejor Actor
Robert Aramayo – ‘I Swear‘
Timothée Chalamet – ‘Marty Supreme‘
Leonardo DiCaprio – ‘Una Batalla tras otra‘
Ethan Hawke – ‘Blue Moon‘
Michael B. Jordan – ‘Los Pecadores‘
Jesse Plemons – ‘Bugonia‘
Mejor Actriz
Jessie Buckley – ‘Hamnet’
Rose Byrne – ‘If I Had Legs I’d Kick You ‘
Kate Hudson – ‘Song Sung Blue‘
Chase Infiniti – ‘Una Batalla tras otra‘
Renate Reinsve – ‘Valor Sentimental‘
Emma Stone – ‘Bugonia‘
Mejor Actor de Reparto
Paul Mescal – ‘Hamnet‘
Peter Mullan – ‘I Swear‘
Sean Penn– ‘Una batalla tras otra’
Stellan Skarsgård – ‘Valor Sentimental‘
Benicio Del Toro – ‘Una batalla tras otra‘
Jacob Elordi – ‘Frankenstein‘
Mejor Actriz de Reparto
Odessa A’zion – ‘Marty Supreme‘
Inga Ibsdotter Lilleaas – ‘Valor Sentimental‘
Wunmi Mosaku – ‘Los Pecadores’
Carey Mulligan – ‘La Balada de Wallis Island‘
Teyana Taylor – ‘Una Batalla tras otra‘
Emily Watson – ‘Hamnet‘
Mejores Estrella Emergente
Robert Aramayo
Miles Caton
Chase Infiniti
Archie Madekwe
Posy Sterling
Mejor Película Británica
‘28 Años Después‘
‘La Balada de Wallis Island‘
‘Bridget Jones: Mad About the Boy‘
‘Die My Love‘
‘H is for Hawk‘
‘Hamnet‘
‘I Swear‘
‘Mr. Burton‘
‘Pillion‘
‘Steve‘
Mejor Película de Habla no Inglesa
‘Un Simple Accidente‘ (Francia)
‘El Agente Secreto‘ (Brasil)
‘Valor Sentimental‘ (Noruega)
‘Sirāt‘ (España)
‘The Voice of Hind Rajab‘ (Túnez)
Mejor Ópera Prima de un Escritor, Director o Productor Británico
‘Pillion‘
‘The Ceremony‘
‘Wasteman‘
‘A Want in Her‘
‘My Father’s Shadow‘
Mejor Fotografía
‘Frankenstein‘
‘Marty Supreme‘
‘Una Batalla tras otra‘
‘Los Pecadores‘
‘Sueños de Trenes‘
Mejor Edición
‘Una Casa llena de Dinamita‘
‘F1‘
‘Marty Supreme‘
‘Una Batalla tras otra‘
‘Los Pecadores‘
Mejor Guion Adaptado
‘La Balada de Wallis Island‘
‘Bugonia‘
‘Hamnet‘
‘Una Batalla tras otra‘
‘Pillion‘
Mejor Guion Original
‘I Swear‘
‘Marty Supreme‘
‘El Agente Secreto‘
‘Valor Sentimental‘
‘Los Pecadores’
Mejor Largometraje de Animación
‘Elio‘
‘Little Amélie‘
‘Zootopia 2‘
Mejor Cortometraje Británico de Animación
‘Cardboard‘
‘Solstice‘
‘Two Black Boys in Paradise‘
Mejor Cortometraje Británico
‘Welcome Home Freckles‘
‘Magid / Zafar‘
‘Nostalgie‘
‘Terence‘
‘This is Endometriosis‘
Mejor Película Infantil y Familiar
‘Arco‘
‘Boong‘
‘Lilo & Stitch‘
‘Zootopia 2‘
Mejor Documental
‘2000 Meters To Andriivka‘
‘Apocalypse In The Tropics‘
‘Cover-Up‘
‘Mr. Nobody Against Putin‘
‘The Perfect Neighbor‘
Mejor Casting
‘I Swear‘
‘Marty Supreme‘
‘Una Batalla tras otra‘
‘Valor Sentimental‘
‘Los Pecadores‘
Mejor Diseño de Producción
‘Frankenstein‘
‘Hamnet‘
‘Marty Supreme‘
‘Una Batalla tras otra‘
‘Los Pecadores‘
Mejor Diseño de Vestuario
‘Frankenstein‘
‘Hamnet‘
‘Marty Supreme‘
‘Los Pecadores‘
‘Wicked: For Good‘
Mejor Maquillaje y Peluquería
‘Frankenstein‘
‘Hamnet‘
‘Marty Supreme‘
‘Los Pecadores‘
‘Wicked: For Good‘
Mejor Banda Sonora
‘Hamnet‘
‘Una Batalla tras otra‘
‘Los Pecadores‘
‘Bugonia‘
‘Frankenstein‘
Mejor Sonido
‘F1‘
‘Frankenstein‘
‘Una Batalla tras otra‘
‘Warfare‘
Mejores Efectos Visuales
‘Avatar: Fuego y Cenizas‘
‘F1‘
‘Frankenstein‘
‘Cómo entrenar a tu Dragon‘
‘The Lost Bus‘
En fin, y ahora a esperar los Oscar, aunque a nivel local tenemos antes los Goya, así que nos reencontramos probablemente en alguna de ambas entregas. Hasta entonces y sean felices…
En la época dorada del séptimo arte (años 40-50-60 del siglo pasado) fueron muy comunes las comedias Screwball en el cine norteamericano. Bola de Fuego, la película de Howard Hawks que nos ocupa, sería uno de los ejemplos más destacados de este sub género englobado en el de comedias. Cuando la vemos, realmente nos damos cuenta de que, con Bola de Fuego, Hawks nos entrega una master piece del mismo.
De qué trata Bola de Fuego
Ocho profesores entre los cuales destacan los personajes de Gary Cooper (Profesor Bertram Potts) y Henry Travers (Profesor Jerome) entre otros, viven totalmente aislados de la sociedad que les rodea. Ellos llevan una vida tranquila dedicados a la realización de una enciclopedia gracias a un benefactor, el señor Totten, y bajo la supervisión de la hija de este, Miss Totten (Mary Field).
A sus tranquilas vidas llegará Sugarpuss O’Shea (la gran Barbara Stanwyck), una corista que huye de la policía para evitar que la interroguen sobre su relación con un mafioso de nombre Joe Lilac (Dana Andrews). La tranquila existencia de los ocho dará un vuelco para no regresar a lo de antaño.
Qué aspectos definen una comedia Screwball
Las películas que están dentro de este sub género de la comedia que se hacía en esa época en la meca del cine, Hollywood, vienen definidas por varios aspectos cruciales para que se puedan considerar como tales. Podemos destacar las batallas verbales entre varios de los personajes de las películas (los protagonistas especialmente) y las relaciones románticas basadas en tensiones intelectuales (diferentes clases sociales chocando), cosa que también desemboca en una crítica social implícita sobre la lucha de clases.
Aspectos positivos que nos hacen recomendarla
Comenzamos por el guion del binomio integrado por Billy Wilder y Charles Brackett. Ese uso del tratamiento del lenguaje como motor narrativo es brillante y no solo un recurso humorístico (que también lo es), sino el núcleo temático de la historia. Ese contraste entre el lenguaje académico y la jerga popular (entre los ocho profesores y Sugar) resulta un enfrentamiento entre una cultura encerrada en si misma y otra que podemos llamar «viva», una que se va transformando al ritmo de la calle.
Aquí es donde la figura de Sugarpuss gana mucha importancia, dado que encarna la modernidad urbana. No cae en resultar un personaje humorístico sino que representa muy bien, gracias al maravilloso trabajo de Barbara Stanwyck, un rol de mujer pragmática, que sabe el poder que tiene y ejerce sobre los demás. Esa mezcla de magnetismo, sentido del humor, y sensualidad, marcan su performance de manera destacada. No es al arquetipo de mujer que necesita ser salvada por el profesor Potts, sino más bien al revés y su aparición será lo que cambie la existencia del académico. Y no solo de él, sino también del resto de los profesores.
Seguramente Stanwyck agradeció a Wilder que su personaje no fuera como la mayoría de los destinados a las actrices en esos años en la meca del cine. Wilder tenía como norma crear personajes femeninos fuertes e independientes.
Gary Cooper, por contra, no estaba muy seguro de protagonizar comedias de esa índole porque creía estar destinado a papeles más dramáticos, pero el resultado de su personaje desconectado del mundo real, de la calle, es lo que genera gran parte de los momentos de humor del filme sin llegar a quedar ridículo a los ojos del espectador. De hecho, el cambio que se produce en Potts llega al incorporar todo lo que experimenta en ese mundo real ajeno a su persona y al conocimiento teórico que es la base de su personaje.
Los siete enanitos de Blancanieves en formato profesores académicos. Podríamos encontrar paralelismos entre los personajes de Disney y estos sabios distraídos. Desde la primera escena en que caminan por el parque (parecido a los siete enanos yendo a la mina) hasta la dinámica del grupo nos retrotraen al cuento. Funcionan todos como un solo personaje colectivo que aporta ritmo y variedad a la narración. Hawks maneja extraordinariamente sus reacciones cuando Sugarpuss, la Blancanieves de la película, llega a su choza (su casa académica), las cuales varían entre la fascinación, la incomodidad y la curiosidad.
Evidentemente, el cambio sobre el cuento tradicional viene por el papel activo de Sugar en el devenir de los acontecimientos, saliendo del rol pasivo y dependiente de la versión animada. Sus escenas de humor no se sienten para nada forzadas ni caen en aspectos que la pudieran definir como una comedia boba, sino que es más bien una crítica muy actual sobre el choque de generaciones y qué lenguaje es válido en la actualidad para ser tenido en cuenta y estudiado. La tensión académica contra la cultura de la calle…
A quién podemos recomendar visionar Bola de fuego
En general a todos aquellos/as aficionados/as al séptimo arte que quieran saber qué tipo de cine se realizaba en esos años convulsos a nivel internacional (inmersos en la Segunda Guerra Mundial) y qué aspectos sociales definían ese cine, entre otros el código Hays (vigente desde 1930 hasta 1968). Y recomendable también para todo aquel/la amante del cine clásico y del género de comedia. Howard Hawks y Billy Wilder; creo que solo con esos dos nombres es suficiente para que os interese ver Bola de fuego. Dos estrellas que han quedado con letras de oro en la historia del séptimo arte.
Os dejamos enlace a artículo en esta web sobre 5 películas Screwball. AQUÍ.
Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a “El cómic de la semana”. Hoy destacamos Kagurabachi. Al final del artículo tendréis la portada y el enlace.
A ver, vamos a poner esto claro desde el principio, Kagurabachi es el nuevo shonen del que todo el mundo en Japón está hablando (para bien y para mal) y que por fin llegó a España de la mano de Planeta Cómic el paso mes de diciembre de 2025.
¿De qué va esto exactamente?
Olvida por un momento el colegial con superpoderes de turno. Kagurabachi es un shonen que podría ser el mayor fracaso de la historia de Japón, pero que sin embargo se ha transformado de patito feo a cisne. El protagonista se llama Chihiro Rokuhira, un chaval que antes vivía feliz en la herrería de su padre, aprendiendo a forjar espadas y riéndose con chistes domésticos. Esa vida normal se va al cuerno cuando unos malnacidos invaden su hogar y destruyen todo lo que ama.
A partir de ese momento, el manga te planta delante de una premisa que podría funcionar como mantra de gimnasio, el dolor, la pérdida y la furia pueden convertirse en fuerza. Chihiro no solo quiere vengar a su padre, quiere recuperar y dominar la espada mágica que su progenitor forjó,y que tiene un nombre más poderoso que cualquier título largo de novela, para enfrentarse a los villanos que hicieron pedazos su mundo.
La magia del primer tomo
Kagurabachi no es un cómic que se ande con tonterías. Desde la primera página ya ves que el dibujo de Takeru Hokazono tiene hambre de katanas mágicas que crepitan. Además los escenarios transmiten peso, y las escenas de combate no son pequeños bocetos decorativos, sino choques de acero y magia que parecen gritos visuales.
El ritmo es el clásico de shonen que va distribuyendo las emociones desde el minuto uno, de la nostalgia infantil por la herrería familiar, a la rabia pura y dura cuando todo se rompe. Si eres de los que leen para sentir algo, no para pasar minutos sin más, aquí hay material que te atrapa.
¿Y qué hace especial a Kagurabachi entre tantos shonen?
Más allá del guion que tira de venganza, el manga ha tenido un impacto brutal en Japón desde su primera publicación en Weekly Shōnen Jump en septiembre de 2023. Ha superado en popularidad a títulos enormes como Dragon Ball Super o Spy × Family en rankings online, algo que no es moco de pavo.
Además, Kagurabachi ganó el 10º Next Manga Award en la categoría de manga impreso en 2024, lo que indica que hay consenso en que este título no es sólo ruido de internet, sino calidad reconocida en serio.
Y si todavía te están entrando ganas de leerlo pero aún tienes dudas, piensa también en esto, la serie ha sido recomendada por autores de alto calibre dentro del mundo del manga, lo que no es poca cosa cuando viene de gente que sabe cómo funciona este negocio.
¿Vale la pena?
Si eres fan del shonen y te gusta cuando un manga no solo te muestra puñetazos, sino también tragedia, ambición, secretos familiares y espadas que parecen tener alma propia, esta serie te va a dejar con ganas de más.
Conclusión: Bienvenido al incendio
Creo que Kagurabachi es un puñetazo en la mesa del shonen moderno. Acción potente, dibujo con garra y un protagonista con una misión tan brutal como personal.
Si quieres manga de espadas, emociones fuertes y un viaje que solo empieza, Kagurabachi es tu nuevo shonen de referencia.
¡Por fin llega la nueva sensación shonen del Japón!
Chihiro, un joven aprendiz de herrero, vivía feliz trabajando junto a su padre, un hombre alegre y bromista. Aunque Chihiro era más reservado, ambos disfrutaban de días llenos de risas, convencidos de que siempre sería así. Pero todo cambia cuando una tragedia irrumpe en sus vidas, tiñéndolas de sangre, dolor y odio. Impulsado por la venganza, Chihiro decide forjar un nuevo camino.
Sorprende como HBO max, siendo una sombra de lo que fue, con sus The wire, Los soprano, Hermanos de sangre o Roma, y en plena desintegración de los productos de la plataforma, aún siga exprimiendo la gallina de los huevos de oro. Porque puede que haya cosechado un gran éxito con The pitt, la galardonada serie de médicos de urgencias, pero lo que genera una fortuna a HBO Max es el universo de Juego de tronos. Ahora, tras años de retraso, se estrena El caballero de los siete reinos, adaptación de las novelas Los cuentos de Dunk y Egg.
Tras el épico final del cuarto episodio, con la entrada de Baelor y la conocida fanfarria de Ramin Djwadi, este quinto episodio parece haber cumplido con las expectativas de los fans. Ha sido valorado con todo un 9.8 en IMDB, superando a varios episodios de Juego de Tronos y a todos los capítulos de La casa del dragón. ¿Cumple entonces las expectativas?
El juicio de los siete plantea dos aspectos interesantes. Por un lado, el punto de vista prácticamente subjetivo de Dunk, reduciendo el caos de un combate siete contra siete a los golpes que da y, sobre todo, recibe el protagonista de la serie.
El último duelo, la principal referencia de este capítulo
Por otro lado, el realismo y la suciedad de la batalla. Aquí no hay habilidades sino barbarie y capacidad de lanzarse contra el otro sin temor a recibir golpes. En este aspecto, el quinto capítulo de El caballero de los siete reinos recuerda y mucho a El último duelo, la gran película medieval de Ridley Scott que recrea el último combate a muerte oficial en la historia de Francia.
El episodio comienza con Baelor aconsejando a los miembros de su equipo cómo enfrentarse al bando de Aerion. Él se encargará de los tres miembros de la Guardia Real porque, por juramento, no puede hacer daño a un príncipe Targaryen.
Dunk no tiene la destreza guerrera de sus compañeros de equipo, pero su físico le permite aguantar duros envites, como una lanza que se incrusta en su abdomen nada más empezar.
Tras sufrir una conmoción, la mente de Dunk viaja hacia el pasado, al momento en el que conoció a ser Arlan. Sobrevivía como un ladronzuelo junto a una muchacha durante la Rebelión Fuegoscuro (un alzamiento promovido por bastardos Targaryen) hasta que fueron atacados por unos nobles a los que habían robado. Asesinaron a la muchacha y fue salvado por un ser Arlan borracho pero más capaz con la espada que los nobles a los que termina matando.
Por un momento, parece que la serie va a caer en la madre de todos los rellenos, narrar el pasado del protagonista justo al final de la serie y antes del momento cumbre. Algo que la serie de dibujos Oliver y Benji convirtió en obra maestra pero que a mí me saca de la serie, por mucho que sea un acierto mitad cómico mitad épico ver a un ser Arlan serio rebanando cabezas.
Menos mal que pronto volvemos al combate, en el que, tras un intenso, sucio y violento rifirrafe, Dunk acaba derrotando a Aerion, que se rinde.
La escena es brutal, con los dos guerreros envueltos en barro y sangre y combatiendo con todo menos con lo que deberían combatir. Lo dicho, un buen recuerdo de El último duelo, con Matt Damon y Adam Driver dándose palos de la misma forma que ser Duncan el alto y Aerion Targaryen.
El estúpido combate (un capricho de un noble que se aprovechó de su linaje) se gana algunas muertes y, por encima de todo, la muy probable muerte de Baelor, el noble príncipe Targaryen que se ha convertido en el personaje favorito de los fans por ser, sencillamente, el más noble de todos lo que pueblan la serie.
Queda claro que Dunk se ha librado de la muerte y, es más, probablemente obtenga una merecida recompensa a pesar de que no tiene las habilidades marciales de otros soldados al servicio del reino.
En este sentido, estamos ante el mejor episodio de la serie, pero eso no significa que estemos ante una obra maestra. El combate es interesante y, sencillamente, muchos esperábamos en El caballero de los siete reinos lo que habíamos visto en Juego de Tronos o, en menor media, en La casa del dragón: hierro y sangre. Sin embargo, queda la sensación de que la serie se podría haber quedado en una película apañada y las expectativas de ver en televisión un gran combate siete contra siete quedan empañadas al solo mostrar la perspectiva de su protagonista. Notable, pero no sobresaliente.
¡Un saludo y sed felices!
¡Nos leemos en Las cosas que nos hacen felices!
Famoso por interpretar por años al capitán Kirk en la franquicia Star Trek, el actor canadiense continúa a pesar de su edad superando límites y anuncia ahora un álbum de heavy metal reversionando a emblemáticas bandas del género.
No es meme ni fake. Es real porque así lo anunció ayer en su propia cuenta. Y si algo caracterizó siempre a William Shatner fue el convertir casi en filosofía de vida aquella declaración de “llegar audazmente adonde nadie haya llegado jamás” que se oía en el parlamento inicial de la serie original de Star Trek y que fuera replicado luego en tantas otras de la franquicia.
Y no se trata solo de palabras, sino de hechos, pues hace unos años y contando con noventa, Shatner se convirtió en el ser humano más anciano en viajar al espacio, sin duda el mejor homenaje posible a su propio personaje, el querido e inolvidable capitán Kirk (aquí nuestra nota publicada al respecto en 2021). Pero si con eso no le bastara, ahora nos anuncia un álbum reversionando a bandas icónicas del hard rock y del heavy metal como Black Sabbath, Judas Priest o Iron Maiden.
En segundo lugar, hay que aclarar que lo que hace Shatner no es “cantar” en el sentido tradicional, sino más bien lo que se conoce como spoken word, un tono declamatorio con el cual se puede decir que recita las canciones como si estuviera actuando y es de creer que es lo que hará una vez más. La novedad, en todo caso, es que esta vez la cosa viene en formato de rock con potentes bases y poderosos riffs de guitarras, lo cual constituye todo un desafío para que la voz no se pierda en la mezcla.
«Damas, caballeros, fans de SWs… He explorado el espacio. He explorado el tiempo. Ahora… exploro la distorsión… Sí. Leyeron bien. Lanzaré un álbum de HEAVY METAL. Treinta y cinco virtuosos del metal. Guitarras atronadoras. Caos con propósito. Versiones de leyendas como Black Sabbath, Iron Maiden y Judas Priest, y algunas canciones originales forjadas en el mismo fuego cósmico…
Este proyecto es, literalmente, una unión de fuerzas. Imaginación a todo volumen. Intensidad honesta. Exploración sin complejos. A los 94 años, uno no baja el ritmo. Uno sube el volumen. Así que prepárense. Estamos a punto de mover la cabeza con valentía donde nadie lo ha hecho antes. Estén atentos. El viaje metalero comienza este año…«
Tal lo que reza, justamente, el comunicado dado ayer a conocer por el actor a través de sus redes sociales. Se desconoce aún título o probable fecha de lanzamiento, como también qué otras bandas o artistas serán objeto de tributo. Lo que sí se sabe es que contará con la colaboración del impresionante guitarristaZakk Wylde (en la foto junto a Shatner) de ganado prestigio junto a Ozzy Osbourne o a su propia banda Black Label Society, como también de Henry Rollins, ex vocalista deBlack Flag y líder de Rollins Band, pero se descuenta del anuncio que habrá muchos invitados más…
La cuestión es que el próximo mes William Shatner cumplirá noventa y cinco, pero sencillamente el capitán Kirk no para. Y si ya es para altura el hombre más anciano en viajar al espacio, ¿será ahora también el más anciano en grabar un álbum de heavy metal? A investigar, les dejo tarea…
Larga vida y prosperidad al rock. Sean felices y hasta la próxima…
Armando Boix no es un escritor que describa el terror directo ni con efectos rápidos, algo que podemos observar en Las Búsquedas de Iván Mur y otras historias de escritores, bibliófilos y coleccionistas. Su narrativa pertenece a la tradición del fantástico español contemporáneo que privilegia la insinuación lenta, la melancolía erudita y el placer casi culpable de la digresión culta. En este primer volumen recopila y ordena su narrativa breve, reúne dieciocho relatos que giran obsesivamente en torno al mismo núcleo temático. Las búsquedas de Iván Mur trata al libro como objeto de deseo, de peligro y de transformación.
El eje principal del libro, y también el que le da título al mismo, lo constituyen las cinco historias protagonizadas por Iván Mur. El protagonista no es un detective convencional ni un aventurero de acción. Es un rastreador profesional de rarezas bibliográficas, un hombre de métodos ambiguos, contactos dudosos y moral flexible que trabaja para una clientela muy singular. Coleccionistas excéntricos, eruditos obsesionados, herederos de linajes malditos o millonarios con manías peligrosas son el tipo de clientes que se acerca a Mur. Su oficio consiste en localizar volúmenes imposibles. Grimorios que no deberían existir, ediciones anotadas por dementes, manuscritos que cambian de dueño porque su anterior propietario ha desaparecido (o ha dejado de ser humano).
Lo más cautivador de estos relatos publicados por la editorial Sevilla (La Isla de Nabumbu) no reside tanto en la resolución de cada caso, sino en la atmósfera que Boix teje alrededor de la búsqueda misma. El verdadero placer está en el proceso. El rastreo por catálogos polvorientos, las visitas a casas decrépitas, las conversaciones veladas en ferias de viejo, el regateo con libreros que saben más de lo que dicen. Iván Mur es un antihéroe resignado, cínico, pero no cruel, que comprende que ciertos librosno se compran, más bien se conquistan, se roban o se pagan con algo más valioso que dinero.
Los trece relatos restantes amplían este universo temático sin perder cohesión en la obra. Encontramos historias de bibliófilos que traspasan la frontera entre afición y posesión enfermiza, escritores malditos cuya obra cobra vida propia, colecciones que actúan como trampas sobrenaturales, sociedades secretas que custodian determinados textos, e incluso algún guiño a la bibliofilia más bizarra. No faltan homenajes velados a clásicos del terror literario.
El estilo del escritor catalán es uno de los mayores atractivos del libro. Su prosa es precisa, culta sin caer en la pedantería, con un ritmo pausado que obliga al lector a reducir velocidad. Box describe con delectación el tacto de una encuadernación en piel de serpiente, el olor a moho de una biblioteca abandonada, el crujido de una página que no debería leerse. Esa lentitud deliberada genera una tensión muy particular. Mientras esperas el horror, comprendes que el verdadero horror ya está presente, en la obsesión misma, en la incapacidad de soltar el libro.
La edición de La Isla de Nabumbu está a la altura de la calidad del contenido. Tapa blanda con solapas de buen gramaje, tipografía legible, un prólogo entusiasta de Javier Jiménez Barco que contextualiza perfectamente la trayectoria del autor, y sobre todo una cubierta espectacular de Santiago Pérez Domínguez. Oscura, sugerente, con ese toque pulp elegante que encaja a la perfección con el tono general.
Las búsquedas de Iván Mur es un libro para quienes aman los libros hasta el punto de temerlos un poco. Es un homenaje al poder transformador de la lectura y, sobre todo, un canto a la bibliofilia llevada al extremo. Es posiblemente una de las mejores colecciones de relatos fantásticos publicadas en España en los últimos años. Si disfrutas de los relatos de terror cortos, pero a la vez intensos, este es tu libro, además Armando Boix le añade un sabor muy ibérico y melancólico. No dudes, porque este compendium de relatos te atrapará. Y es muy probable que te deje con ganas de más Iván Mur y de seguir rebuscando en estanterías oscuras.
Eran manos de gente que trabajaba en la industria farmacéutica. Manos de reguladores comprados. De médicos a sueldo. De comerciales forrándose. De señores que dan charlas subiendo a púlpitos de moralidad y bondad que, bueno, también se forraron. El documental inicia la historia de manera muy acelerada, resumiendo rápido la historia de los opiáceos para pasar luego a los orígenes de la empresa de la que apareció el fármaco.
Se detiene a analizar el porqué en términos económicos: un fármaco como el OxyContin para aliviar el dolor de pacientes terminales tiene poco recorrido. Claro. No son tantísimos en cantidad y resulta que los pacientes terminales resulta se mueren relativamente pronto. De ahí la genialidad: vamos a vendérselos a todo el mundo, hasta a los nenes a los que les duela la rodilla.
A través de entrevistas, documentos y transcripciones no hay ninguna duda: quienes decidieron empezar a vender un fármaco muchísimo más potente que la heroína sabían perfectamente que causaría adicción. Desde el principio les llegaron los casos de adictos, que resolvieron de manera espectacular: diciendo que eran adictos de mentira, «pseudoadictos». Y que la solución era enchufarles aún más pastillas del fármaco.
El resultado terminó ocasionando una epidemia de adictos a opioides muy por encima de la disponibilidad de la producción mundial de opio… y la aparición del terrorífico fentanilo. Desde hace una década palma más gente por opioides que por las famosas muertes por armas en Estados Unidos.
El documental rodea esto de los antecedentes de los propietarios de la empresa en cuestión, Purdue Pharma, con historias del abuelo fundador, que se inventaba directamente nombres de médicos que recomendaban sus medicamentos. No solo se ponen nombres y apellidos a quienes tomaron las decisiones que llevan a vender una superheroína a gente normal que no lo necesitaba: se nos da un contexto.
Es decir, que toda esta forma de funcionar mentalmente ni era nueva ni era rara. Sobornos a médicos, mentiras sobre los prospectos, sobornos a legisladores… el director hace un trabajo espectacular remarcando una y otra vez que no hubo nada de excepción, ni de chapuza ni de casualidad. Era la normalidad en funcionamiento. Y lo era por la enorme cantidad de gente de muchos ámbitos que colaboró para que esto se vendiera en masa. Era parte integral del sistema. Hasta el punto de que la empresa llegó a tener a sueldo a un alcalde de Nueva York, el mismísimo Rudolph Giuliani.
El documental se esfuerza en dejar espacio a todo el mundo para que expliquen con calma sus puntos de vista. Es espectacular el desarrollo de la lógica de los vendedores del producto, del comercial del medicamento que se da cuenta de que la gente lo está usando no precisamente para el dolor sino para colocarse, o cómo un muy inteligente (y vendido) conferenciante promotor del mismo en congresos defiende lo que hizo en su momento.
El director tiene en todos sus documentales la misma línea argumental: los que han provocado adicciones en este caso, bancarrotas de gente normal en otros y demás, no son idiotas, no son ignorantes; no es que no sepan lo que sucede o puede suceder. Es, simplemente que lo que pase o pueda suceder no es prioritario. Es simplemente que un comercial de un pueblecito vendiendo OxyContin podía, a finales de los años 90 del pasado siglo, embolsarse 300 000 dólares. Insistimos: un comercial de un pueblecito. Para hacernos una idea de la cantidad de dinero que estaba moviéndose.
Es particularmente reveladora la pelea de un médico de pueblo contra el fármaco. Cómo reunió a la gente en el pabellón del instituto al estilo Los Simpson. Y cómo fue incluso a hablar con políticos sobre el abuso y el horror que estaba viendo en su día a día. Se chocó con otro político a sueldo de los que hacían el medicamento, el cual, por supuesto, recibió su recompensa por entorpecer cualquier iniciativa en contra de su difusión.
Si Alex Gibney ha tenido tantísimo éxito de crítica y público al hacer estos documentales —que contrastan con los auténticos excrementos que se hacen en España sobre nuestro pasado reciente— es por el esfuerzo de abarcar todo el contexto posible de lo que habla. No se deja nada. Deja explayarse incluso a los que claramente están del lado de los que ocultan, mienten y perjudican a todos los demás. No tiene problemas, no hay trampas al respecto. Y como hay honestidad visual y narrativa, al final su tesis termina siendo potente.
En este caso, la tesis es que la terrorífica crisis del fentanilo tiene nombres y apellidos: Purdue Pharma. Que usaron todo tipo de tretas intelectuales, desde decir que había «pseudoadicciones» al recurso habitual de todos los vendedores de veneno conscientes de lo que iba a suceder: la llamada «responsabilidad individual». Que lo sabían perfectamente. No había suficientes desconocidos sufriendo y palmando que pudieran tapar cómo se estaban forrando. Como no podía ser de otra forma, la empresa está ahogada en demandas, problemas económicos enormes, despidos y finalmente la desaparición de la misma. Nadie llora por ellos, no.
Hay un grupo de personas, no precisamente mayoritarias socialmente pero tampoco irrelevantes en cantidad, que tienen sueños oscuros, sanguinolentos, espantosos. En la mayor parte de las casos todo eso queda en nada porque son «pringados», hormigas como la mayoría de nosotros que no tienen poder para llevar a cabo barbaridades sin nombre.
Y, algunas veces, esas salvajadas que implican siempre triturar personas suceden porque alguno de estos llega a posiciones de poder. Porque a esta gente —llamémosles psicópatas, llamémosles malos, llamémosles satanistas, lo que cada uno guste— solo deja de hacer cosas porque sabe que tendrá consecuencias negativas en sus vidas, no porque crean que son malas. Y cuando ascienden en la pirámide del dinero, del poder o de la política, los límites son cada vez menos y la gente dispuesta a mentir por ti y cubrirte las mierdas es cada vez más.
Esta gente solo puede ser derrotada por otra gente que se organiza, que hace frente común, que no se rinde y que es consciente de lo importante de los límites para todos. Los límites no solo existen: deben existir para todo el mundo, seas quien seas, hagas lo que hagas y te llegue el CI adonde te llegue. Es la base de todo sitio donde valga la pena vivir. Y si sigue valiendo la pena es por haber aún suficiente gente que cree que los límites son para todos.
Continuamos analizando Star Trek: Starfleet Academy, hoy con su cuarto capítulo titulado Vox in Excelso (Voz en Alto). Creada por Gaia Violo, la serie que expande el universo de la franquicia Star Trek puede ser vista por Skyshowtime para España y Paramount+ para América Latina.
Hola otra vez, trekkies y no tan trekkies. Nuevamente aquí para analizar un nuevo episodio de Star Trek: Starfleet Academy, en este caso el cuarto que, por lo menos a mí y supongo que a muchos, me ha hecho recuperar las esperanzas en la serie después de que el tercero nos las hubiera casi matado.
Y si el episodio fue tan bueno, en ello tiene que ver seguramente el papel central de Jay-Den Kraak, ese particular klingon pacifista que, lo veníamos diciendo, se perfilaba como uno de los personajes más interesantes y acaba por confirmarlo en un capítulo que recoge la mejor esencia de la franquicia y reconecta de modo especial con los klingon, de quienes prácticamente no habíamos sabido nada después de la Quema.
Pero pasemos mejor a analizar lo que nos ha dejado este cuarto episodio, no sin antes advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA ni dejar de recordar que pueden leer en nuestra web los análisis previos, tanto de esta como de otras series y películas de la franquicia.
El relato en off inicial no está en este capítulo a cargo de ningún cadete sino de la propia Nahla Ake, lo cual lo acerca más al concepto de bitácora y máxime cuando, según cuenta, llevan tres días en viaje a bordo del USS Athena. Observando una nebulosa y pensando en el camino que a alguna estrella le habrá llevado llegar a convertirse en la misma, reflexiona sobe los cadetes y la historia personal que a cada uno de ellos precede.
El Doctor está dando clases de debate que consisten básicamente en competencias dialécticas entre los alumnos y Caleb se luce superando rival tras rival citando atinadamente cada artículo de los reglamentos y códigos de la Federación. Pero cuando llega el enfrentamiento final con Jay, el klingon se muestra renuente por su pánico a hablar en público y tampoco le interesa la confrontación.
Anoticiado después por Nahla de que una nave con refugiados de su raza se ha estrellado y su familia viajaba a bordo, Jay queda visiblemente turbado, pero se esfuerza por mostrarse firme en la postura de que dejó atrás su pasado y su raza o, al menos, es lo que quiere creer y hacer creer.
Un flashback nos lleva entonces dieciséis años atrás a Krios Prime y vemos los problemas que el joven Jay tenía con su familia, especialmente con sus padres, para quienes no cabía para él otro destino que el de guerrero, el cual, a diferencia suya, su hermano Thar (Tremaine Nelson)supo abrazar gustoso.
Paradójicamente, este último era el único en la familia que entendía a Jay y sabía que ese no era su destino. Por eso mismo le obsequió una baliza de la Federación que consiguió gracias a turbias operaciones de tráfico de tecnología, pero esas actividades le hicieron meterse con quien no debía y acabó muriendo por una daga envenedada, no sin antes aconsejar a Jay que siguiera su camino y mirara hacia las estrellas.
La pérdida significó un gran dolor para la familia y llevó aún más al padre de Jay a exigir a su hijo que se convirtiera en el guerrero que su fallecido hermano ya no podría ser. Le llevó a tal fin un rito de paso consistente en dispararle a un ave de presa (una de verdad, no una nave klingon), pero su hijo se negó y acabó por hacerlo él mismo que, desencajado y furioso, erró su diana instalando en Jay la idea de ser el culpable por la ira que le había provocado. Desde ese día, el joven klingon siguió su propio camino…
El Desafío de Hoy
Vueltos al presente, la situación que viven los klingons es crítica, al punto que quedan unas pocas casas y al borde de la extinción. Existe un planeta llamado Faan Alpha que tiene buenas condiciones condiciones para albergarlos y podría convertirse en su nuevo hogar, pero el orgullo klingon hace impensable que acepten un favor de la Federación.
Vance habla pues con Nahla para pedirle que contacte al general Obel Wochak (David Keeley), con quien tiene del pasado una buena relación y podría hacer de nexo. Se reúne en efecto con él y se ponen borrachos y nostálgicos de recordar el pasado compartido, pero al momento de hablar de Faan Alpha, Obel entiende la postura de Nahla y la buena voluntad de la Federación, pero sabe que las casas klingon jamás aceptarán y será en vano tratar de convencerlas.
Mientras tanto, la diáspora klingon se convierte en tema de debate dentro la Academia a pesar de la resistencia inicial de Jay. Caleb expone su postura de que es misión de la Federación ayudar a los klingon incluso contra su voluntad pues así lo imponen las normas. Jay, por supuesto, no está de acuerdo. Lo suyo parece una marea de sentimientos encontrados que confluyen en una misma posición, pues no se sabe hasta qué punto es que no quiere ayudar a la raza que lo rechazó o que es también un klingon y asume los códigos de honor de su cultura por mucho que haya renegado de ellos.
Una esclarecedora charla con Lura Thok, cuya parte klingon hace que le entienda mejor que nadie, le lleva a comprender que su padre no falló el disparo aquel día o, mejor dicho, si lo hizo fue de manera deliberada para dejarle ir y que siguiera su camino en lugar de quedar para siempre sometido a la discriminación y ridiculización por parte de los suyos.
Lo mejor que puede hacer Jay, por lo tanto, es defender los valores de su raza, pero no desde el klingon que su familia quería que fuese, sino desde el que es hoy. Y, en efecto, cuando llega el momento de exponer su posición en el debate, es lo que hace…
Dice que en la Federación no entienden lo que define a los klingon como tales y pretenden que sean como ellos quieren (algo parecido a lo que hacían sus padres con él). En los valores de su raza no caben la misericordia ni la caridad sino la conquista y a ello, justamente, se ajusta su plan: simular un enfrentamiento por el planeta Faan Alpha impeliendo la Flota a los klingon a largarse por hallarse en su jurisdicción. Varias naves terminan incluso llegando en supuesto apoyo para el eventual combate.
Tras un simulacro de batalla, las mismas se acaban retirando y dejando el planeta en posesión de los klingon, quienes de ese modo lo han terminado tomando por “conquista”. Obel no es tonto, desde luego, y sabe de qué va la cosa pero, sea como sea, ya tienen hogar y no han tenido que renunciar a sus valores ni su cultura.
Mientras recibe, para su alivio, noticias de que su familia se encuentra bien, Jay aprende a llevar mejor su pasado. En charla con Caleb, le confiesa que si no lo dejó antes entrar a su corazón como amigo o quizás incluso como hermano, fue porque sintió que al hacerlo estaba desplazando de ese lugar al suyo propio. Ahora entiende que no se trata de dejar atrás el pasado sino de dejar entrar el presente…
Balance del Episodio
Vaya bipolaridad la de esta serie. Tras dos primeros episodios correctos pero algo erráticos y un tercero para el olvido, Vox in Excelso ha sido hasta el momento y sin duda el mejor de la temporada y no solo eso, sino que por primera desde que la misma se inició tuve por fin la sensación de estar realmente viendo Star Trek.
Sin humor tonto ni chistes innecesarios, le sentó bien al capítulo que los de la Academia se hallasen ahora en viaje, pues eso nos libró de San Francisco y especialmente de la insufrible Escuela de Guerra y sus competencias intertribales. Por el contrario, el episodio nos reinstaló en la mejor esencia de la franquicia al poner en el centro del debate (y nunca más literal) los conflictos entre ética, solidaridad y autodeterminación.
Y si Jay ya pintaba como personaje interesante, el flashback sirvió para entender mejor su carga familiar a cuestas y lo mucho que su vida afectaron tanto la sombra de su padre como la triste pérdida de su hermano, en definitiva quien mejor lo entendía: un trauma mucho más rico, interesante y trekkie que el de Darem, a quien sus padres simplemente habían dado la espalda por equivocar una nota en un concierto.
Además, el capítulo sirvió para ilustrarnos acerca de los klingon post-Quema, realidad de la cual prácticamente nada supimos en Star Trek: Discovery y, en ese sentido, el aporte de Lura Thok fue fundamental para hacer entender al joven Jay la importancia del compromiso con su cultura sin desmedro de su camino elegido en la Academia.
El diálogo entre ambos ha sido uno de los grandes momentos del episodio y permitido el lucimiento tanto de Gina Yashere como deKarim Diané, además de hacer gran honor a la franquicia que las palabras más cálidamente humanas salieran de boca de seres que no lo son: baste con recordar los aportes emocionales que Spock (humano solo en parte), Data, Worf o el Doctor han hecho en otros momentos de la misma.
Hablando del Doctor, qué bueno tenerlo de vuelta después de su ausencia en el episodio anterior y no solo eso sino también ver la evolución que ha atravesado a lo largo de los siglos, pues sabíamos por Star Trek: Voyager de su capacidad para hacerlo y, definitivamente, ha incorporado todos esos conocimientos y habilidades que en su momento tanta curiosidad le despertaran al punto de ser ahora un maestro en técnicas de debate. Es que, así como no era lógico que todos los klingon fueran iguales y sin margen para la individualidad, tampoco lo hubiera sido que el Doctor estuviese exactamente igual después de tanto tiempo.
Bienvenido sea además que el personaje de Holly Hunter no haya estado tan sobreactuado como en el episodio anterior, aunque creo que eso se debió al tono mucho menos humorístico y más introspectivo del capítulo: ojalá no sea efímero. Lo que me despierta intriga es su relación con Obel Chowak, pues sea lo que sea que entre ambos haya pasado, está claro que no hubo solo amistad. ¿Reaparecerá esa historia?
Hemos tenido, además, un par de guiños maravillosos de esos que tanto nos gustan y emocionan a quienes amamos la franquicia, como que una de las naves que llegan de apoyo se llame USS Riker o que, al momento de aprontarse los klingon para la batalla sonase de fondo el clásico e inolvidable Tema Klingon que Jerry Goldsmithcompusiera casi cinco décadas atrás para Star Trek: La Película (1979).
En fin, solo nos queda esperar que este episodio no haya sido un espejismo, pues está visto que la serie es bastante errática no solo en cuanto a calidad, sino también a enfoque que, por cierto, ha sido en este capítulo diametralmente opuesto del anterior. A ver si el próximo confirma el buen camino o nos deja otra vez a la deriva en el espacio…
Hasta entonces y sean felices. Larga vida y prosperidad…
Si, si. Mira el tráiler y verás al Mandaloriano que aparece sin casco varias veces en el tráiler. No es solo la escena de rigor, es un momento donde lo vemos frente a frente con una amenaza real, enfrentando el peligro a cara descubierta. Eso cambia la vibra de “esto es un cazarrecompensas misterioso” a “esto es un tipo con sentimientos y problemas reales”. Tráiler Oficial en Castellano de The Mandalorian and Grogu.
Eso ya nos dice algo, esta película no va a ser solo tiros y látigos láser, también va de humanidad, miedo, responsabilidad y aceptación (y sí, el pobre Din reflexiona sobre su propia mortalidad mientras Grogu puede vivir siglos más que él).
Grogu no es un extra adorable, es protagonista
Grogu sigue siendo adorable, pero en este tráiler deja claro que no es solo el bebé que todos queremos abrazar. Está más involucrado en la historia y aparece activamente en escenas de acción y tensión al lado de Din Djarin.
Ya no es solo “El Niño que hay que proteger”. Aquí parece que tiene un papel en el equilibrio de fuerzas de la galaxia en plena reconstrucción tras la caída del Imperio.
Nuevos aliados, nuevos enemigos… e incluso sorpresas de voz
Lo interesante del avance es que no solo vemos a los protagonistas clásicos, sino que aparecen personajes nuevos (o pasados por primera vez a live action).
Sigourney Weaver como la coronel Ward, una oficial de la Nueva República que no está para medias tintas. Jeremy Allen White pone voz a Rotta el Hutt, hijo de Jabba, con presencia física e intimidante en una escena tipo arena de gladiadores. Incluso Martin Scorsese presta su voz a un personaje menor en el tráiler, un bicharraco ardeniano que le da info a Din. El problema de es que estas voces se pierden en la traducción al castellano.
Brandon Sanderson, del cual hemos hablado en varias ocasiones en Las Cosas que nos hacen felices, sobre todo por ser el creador del Cosmere, ha confirmado que Elantris, su opera prima, se expandirá con dos nuevas entregas previstas para los veranos de 2029 y 2030 respectivamente. Estas secuelas de Elantris, largamente esperadas por los seguidores, prometen profundizar en el mundo de Sel y explorar nuevas dimensiones de su compleja magia y política, y ampliar más el maravilloso universo del Cosmere.
La segunda parte de Elantris se situará una década después de los eventos del libro original. La trama se centrará en la capital de Fjorden y tendrá como protagonistas a los hijos de Kiin, así como a un seon (seres que adoptan la forma de orbes flotantes de luz) que ofrecerá una perspectiva única de los acontecimientos. La historia girará en torno al anuncio del Wyrn (gobernador de la nación de Fjorden que he comentado antes) sobre el inminente regreso de Jaddeth, el dios derethi, lo que desencadenará una serie de conflictos religiosos y políticos que pondrán a prueba la estabilidad de la región.
Sanderson ha indicado que la tercera entrega continuará desarrollando las consecuencias de estos eventos, aunque los detalles específicos aún no han sido revelados. Y ojo porque la escritura de las secuelas de Elantris las hará entre los libros de la Tercera Trilogía de Nacidos de la bruma, titulada Sangre Espectral.
Esperemos que Sanderson pueda seguir entrelazando sus ideas globales del Cosmere sin alterar la narración local de las novelas. Lo que queremos todos los fans es poder leer las secuelas de Elantris de manera enriquecedora, y no perdernos en referencias interminables que además puedan dañar la lectura de las novelas en si.