Para mi, como fan de la trilogía original (nada que ver con las nuevas entregas) siempre es un placer poder reseñas todos los tomos recopilatorios de Star Wars que está publicando Planeta Cómics en tapa dura. También se puede seguir esta colección mes a mes en grapa, pero desde Las cosas que nos hacen felices decidimos hacer las reseñas en este formato. Si vais más avanzados de este punto, es mejor que paséis página ya que este tomo: el último vuelo del Heraldo incluye los números 20 al 25 de la edición regular.
Reseña de Star Wars (tomo recopilatorio) 4, el último vuelo del Heraldo – Estas leyendo este tomo
Jason Aaron sigue teniendo su magia
No puedo decir que son los mejores cómics de Star Wars que he leído nunca, pero bien es cierto que siguen con su dinámica al alza superando al tomo anterior en líneas generales. Al menos yo lo he disfrutado algo más. Y es que aunque a veces JasonAaron está con el piloto automático sigue siendo un gran escritor e incluso los trabajos alimenticios, como me consta que es esta colección, tienen un guión de alta calidad.
Hacer Star Wars es un orgullo. Hablamos de una colección cuyo primer número batió el millón de ejemplares vendidos y que suele estar mes a mes entre los cómics más vendidos del mercado americano. Por tanto escribir o dibujar una de las series estrella de Marvel es siempre un escaparate.
Este tomo contiene una primera historia del pasado, el número 20 que tiene un paralelismo gigantesco con el 7, editado en el tomo recopilatorio 2 de Star Wars. En ambos cuentan leyendas del pasado de Obi-Wan. En el número 7 se narraba bajos los lápices de Bianchi y aquí con los de Mike Mayhew cuyos dibujos parecen fotografías y me ha gustado bastante. Y para sacar más paralelismos tengo que decir que siempre aparece Luke Skywalker con alguna intervención de campanillas. ¿Pero si Luke no conoce a Kenobi hasta el Episodio IV, como es posible? Por una razón tan sencilla como que se cruzan sus caminos pero realmente Luke nunca llega a ver a su protector. Luke no es consciente de Obi-Wan pero este de Luke si. Este detalle de contar una historia ya encorsetada por la película de 1977 resta algo de dinamismo a la historia. Parece el cuento de nunca acabar donde sabes que el protagonista nunca conocerá en los cómics a su futuro mentor.
La siguiente saga, la que da título al tomo es el último vuelo del Heraldo, donde nuestros héroes en el presente de deben ocupar del destructor estelar Heraldo. Y como siempre, parece que no hay otros en la rebelión tomando partido por las tareas difíciles. Pero bueno, la historia tiene emoción y está bien contada y dibujada por Jorge Molina que demuestra ser un excelente autor aunque si veo sus personajes infantilizados que no concuerdan con el tono más adulto de Mike Mayhew. Pero aún así, es lo de menos. Una gran historia de space opera.
Como ya sabéis estos acontecimientos ocurren entre el episodio IV y V, donde realmente pasaron varios años argumentales. Entre el V y el VI sólo pasaron días. Esta colección lo que tiene es una parte de nostalgia y otra parte de completismo. La parte de nostalgia es poder ver de una manera fiable y no sacada de contexto a nuestros personajes de siempre en su apogeo y no como en el episodio VII y VIII donde parece que chochean. Y para lograrlo incorporan estas historias dentro de la continuidad del Universo Expandido de Star Wars. ¿Y como pueden hacer esto sin que chirríe? Muy fácil, lo colocamos entre el episodio IV y V y así nos damos cuenta de las decenas y decenas de aventuras que nuestros héroes vivieron durante esa época que no se conocían. Como veréis es una jugada maestra por parte de Marvel aunque me imagino que esto tendrá fecha de caducidad. La serie de Darth Vader ya tuvo su digno final para luego retomar sus aventuras en otra serie mensual pero ahora de joven, justo a continuación del episodio III, cuando se transforma en el Sith que todos hemos odiado y amado.
Bienvenidos todos al análisis del tercer capítulo de la temporada 9 de The Walking Dead. Recordar que el artículo está repleto de spoiler así que ya sabéis, mejor leerlo después de haber visto el episodio.
El principio de este episodio se centra en Michonne, personaje que no había tenido demasiado protagonismo hasta ahora. A través de varias escenas bien montadas vemos como el personaje se debate entre los dos papales que tiene actualmente, uno obligado y autoimpuesto como madre y jefa de Alexandria. Otro, el que venía teniendo antes, como guerrera e implacable máquina de destruir zombies. El primero lo tiene por el día, a la vista de todos, y el segundo por la noche, a escondidas y dejando salir toda su rabia.
Michonne sale por la noche para descargar sus frustraciones cazando zombies
Vemos también como Carol quiere dejar de ser la líder de los Salvadores y volver al Reino con los suyos. Comenta a Rick que ellos deben decidir por si mismos que camino tomar, unirse a los demás en el nuevo mundo o volver a ser lo que eran con Negan. Mientras, el puente que tanto ha costado construir corre peligro de venirse abajo por las lluvias.
Por otro lado Maggie parte hacia Alexandria para acabar con Negan, como ya se veía en el capítulo anterior. Rick se entera (Jesús da la voz de alarma con un mensaje, una “traición” que puede traer consecuencias en el futuro) y parte en su búsqueda acompañado por Daryl. Teniendo en cuenta que este quiere ayudar a Maggie tal vez no sea el mejor acompañante.
Jesús sabe las intenciones de Maggie y no puedo tener la boca cerrada
A Michonne, no le queda más remedio que ir a hablar con Negan, que parece estar en huelga de hambre. El prisionero quiere conectar con alguien de cualquier manera y piensa que Michonne es cómo él, una guerrera que se alimenta de la muerte y a la que la desaparición de sus seres queridos (el hijo de la líder de Alexandria y la mujer de exjefe de los Salvadores) ha liberado y les ha hecho más fuertes. Pero nada más lejos de la realidad ya que la pareja de Rick dice que ella no disfruta con lo que hace, sólo quiere buscar un camino para hacer un mundo mejor y si para eso tiene que luchar, lo hará, y si tiene que ser líder y hacer unas nuevas leyes, también lo hará. Esto parece desmontar a Negan que pide por favor que le dejen ver a lo que más quiere… su bate, su Lucille. Parece que se está volviendo loco y el que la escena acabe con el personaje dándose cabezazos contra la pared así lo corrobora.
También volvemos a saber que ha pasado con Gabriel y Jadis. El sacerdote está a punto de ser sacrificado ante un zombie como precio a pagar por su pareja para poder ir donde quiere. Jadis no ha podido dejar atrás su pasado y volverse “buena” pese a intentarlo. Pero a pesar de todo él la perdona y esto le salva la vida, despertando en un contenedor con una nota de despedida. Pocos minutos en pantalla para esta pareja, pero suficientes para que ella vuelva a volar en solitario y se postule como uno de los personajes más importantes del futuro de la temporada, cuando la comunidad a la que quiere volver haga acto de presencia.
Jadis tiene una fijación enfermiza por usar zombies para matar a la gente
Volviendo a la trama principal del capítulo, Daryl muestra sus cartas y aleja a Rick del camino de Maggie. Los dos compañeros pelean para acabar metidos en un profundo hoyo del que no pueden salir (ya es casualidad que estuviera allí ese gran agujero…). Es en este momento cuando tienen una conversación que había sido largamente pospuesta. Ambos dejan claras sus posturas. La ya conocida de Rick y su fe en el futuro común y la de Daryl, que echa en cara a su amigo que no esté teniendo en cuenta las necesidades de sus compañeros, necesidades que pueden pasar por una justicia más dura hacia los que tanto daño hicieron en el pasado.
Esta conversación es uno de los momentos más emotivos de los últimos capítulos, vemos cómo los dos mejores personajes de la serie vuelven a limar asperezas ya que Rick perdona que su amigo le ocultara los sucedido con las chicas de Oceanside y le llama “hermano”, mientras que Daryl le recuerda que siempre ha estado dispuesto a morir por él, y que incluso hubiera estado dispuesto a morir por Carl. ¿Emoción en vena justo antes del destino final de Rick?
Daryl y Rick juntos pero no revueltos
Parece que no puede ir peor, pero los Salvadores asaltan al grupo de Carol cuando se disponían a volver al Reino. Buscan quedarse con sus armas ante la amenaza de Oceanside (que ya vimos cómo se las gastan en el episodio anterior). El enfrentamiento se recrudece al atacar Carol al que parece ser el nuevo jefe y justo en ese momento…
La cámara vuelve a Rick y Daryl mientras se oyen disparos que acaban atrayendo hacia la zona a los zombies, que empiezan a caer en el hoyo donde estaban. No les queda más opción que colaborar y al salir del agujero descubren que son muchísimos zombies los que se acercan. Así pues un siempre heroico Rick se ofrece a desviarlos, llevándolos lejos de la zona del puente que tanto les ha costado construir y que tanto peligro corre.
Y es aquí amigos, donde está la chicha del episodio. Todos sabemos que Rick dejará la serie y parece que no queda mucho para eso, ya que al final del capítulo el caballo en el que monta se asusta al cruzarse con un segundo rebaño de zombies y le tira, quedando nuestro protagonista ensartado en un hierro que había en unos escombros (volvemos a las casualidades, ¿justo en ese lugar tenía que haber un oportuno hierro?).
El gran enemigo de Rick es… ¡¡un maldito hierro de construcción!!
El capítulo se despide con una gran escena aérea donde vemos a Rick ensartado y desmayado en un cruce de caminos mientras que por cada lado se acerca un rebaño de zombies. Parece un final un poco cogido por los pelos para un personaje que ha sobrevivido a tantas cosas, pero ya veremos…
RECUENTO DE MUERTES: En este capítulo ninguna, aunque viendo el final parece que se las guardan todas para el siguiente.
Bienvenidos, una vez más, y no será la última, a este rinconcito del mundo friki. Venid, sentaos con nosotros entre paquetes de cigarrillos mentolados de pega y latas de coca cola zero, y debatid con nosotros sobre Netfliz, HBO, y lo que estas plataformas, y otras del ramo, están suponiendo en el panorama actual del cine y la televisión.
Os avisamos de que, al ser el tema tan extenso, dará para una segunda parte. Os recomiendo que preparéis los ganchitos y las mediasnoches.
A mi me gusta ir al cine. No es que me guste gastar el dinero si me lo puedo ver gratis, pero prefiero ir al cine. Para mi es como el que va con ilusión de picnic. Pues para mi ir de picnic es ir al cine. Así de raro soy. Supongo que con las televisiones en las que ya se ven los poros a los actores, en las que se oye por toda la sala como si fuera la disco, el cine irá poco a poco desapareciendo… o no. Pero no es sólo por tener un cine en casa, es que plataformas como Netflix, HBO o Prime Video, por poner algunas de las más importantes a día de hoy, nos están inundando poco a poco con más y más programas de entretenimiento. Y me gustaría rectificar dos cosas. No es poco a poco y esos programas de entretenimiento son sobretodo series y películas.
¿Necesitáis más opciones?
Sólo Netflix (por poner un ejemplo) produce series y películas propias (sin contar las que entran en su parrilla todos los meses) de manera descomunal. ¿No tiene fin? Personalmente se me están empezando a acumular las series que tengo ganas de ver, y eso que no cuento las que no me importaría ver, sino tendría para años. Pero es que como siguen produciendo series y películas cada vez se acumulan mis deseos de ver algunas que nunca podrá hacer. Esto me recuerda al tío que pide un crédito y al no pagar los intereses van creciendo sin remisión. Pues haceros una idea. Y ante tal despliegue de poder, de medios de las grandes plataformas en Internet ¿te apetece ir al cine a ver una película? Lo más seguro es que con el tiempo las películas de estas cadenas sean tan buenas o mejores que las que estrenan en las grandes salas. La pregunta sería ¿tendría sentido en un futuro no muy lejano ir al cine? ¿Las grandes productoras apostarán por cine para las plataformas streaming? ¿Eso sería el fin del cine convencional? Y os voy a dejar otra pregunta. ¿Podrá evolucionar el cine a otra idea o concepto? ¿A otro formato distinto? Quizás en eso esté la solución.
Si os fijáis los cines actuales están adaptando las salas a dos ideas nuevas. Una seria que pagando un poco más tienes una especie de servicio de catering donde te sirven lo que quieras como en el palco VIP del Bernabéu. ¿Tú irías al cine en plan elitista? Es una opción muy loable. La otra es ver en cine en 4DX 3D. Básicamente es ver la cinta en 3D pero además en una butaca que se mueve por la acción de la película, expulsa lluvia o niebla, olores, viento, aire facial, rayos, burbujas, nieve. Realmente no se si acabas mareado, pero es una experiencia nueva.
Por tanto parece que el cine sabe que tiene que hacer cambios, pero lo mismo no los tiene o los dos que ahora mismo están empezando a desarrollarse no son motivo de dicha para los espectadores actuales.
Realmente no tengo todas conmigo a que las plataformas streaming puedan acabar con el cine tradicional. Quizás le hagan daño, pero no le conseguirán herir de muerte. ¿Vosotros que opináis? Supongo que habrá que esperar y aguardar futuros acontecimientos.
Toni Garrido
Yo siempre he sido -y seré- cinéfilo de videoclub. Aún recuerdo cuando cada sábado me llevaba mi padre al videoclub con edad insuficiente para llegar a la mayoría de las películas que llamaban mi atención desde las estanterias ¿Mi primera película de alquiler? La dama y el vagabundo. El videoclub era mi templo de cultura peliculera, sobre todo en esos años en los que mi pueblo carecía de cine, pasaba horas mirando cual podía ser mi elección de la semana, algo bastante importante para mí, o esperando horas hasta que el cliente decidiera devolver el gran blockbuster que se estrenaba esa semana.
Con los años, he visto como esos templos tan especiales para mí desaparecían, siendo sustituidos por internet y el cine-hoy en día mi pueblo tiene cine, no sufráis por mí- de manera aplastante. Años después, y aún los cines intentando aguantar el chaparron de la piratería, aparecen las plataformas de streaming como último mazazo para esas salas de cine que se niegan a llenar salvo días contados de la semana. En españa primero llegó Wuaki TV, dos años antes que Netflix y el resto de su pandilla, y he visto grandes series como The Wire en esa plataforma hoy día forzada a segundo plano, siempre te tendré cariño Wuaki. Pero el bombazo llegó con Netflix, y poco después HBO, cambiando nuestro modo de ver cine y sobre todo series. Haciendo cambiar el formato de series para que se disfruten mejor en maraton, reduciendo el número de capítulos e incluso la estructura de muchas series.
¿Es este el futuro del cine?
Pero para mí lo más importante que ha hecho Netflix, Movistar, HBO, Movistar y demás plataformas de streaming es llevar el mundo seriefilo a todos los hogares. Yo creo que mi padre no veía una serie de televisión desde Medico de Familia, y ahora lo tengo ahí enganchado a Narcos. Se han adaptado al consumidor como no lo han hecho las salas de cine y el videoclub, y en este mercado, cualquier cosa que signifique más comodida, mayor accesibilidad y variedad, sale adelante.
Pero es que las plataformas se niegan a acomodarse y no solo se conforman con llevar series de televisión a los hogares, sino que ahora quieren estrenar películas antes que las salas e incluso sin llegar a estas. Y hay muchos que por ahí no pasan. Algunos festivales, como Cannes, se niegan a presentar películas con estas condiciones, otros festivales que miran más por el espectador, como el de San Sebastian, no parece importales. A mí este debate me parece cavernícola y me niego a creer que no tienen un trasfondo económico, por mucho que me apene que se deje de lado las salas de cine. ¿Pero que ocurrirá para esos festivales cuando muchas de las películas mejores de cada año no se estren en cine?
Por otro lado, hay quienes ya vaticinan un pinchazo de burbuja seriefila con tantas plataformas de streaming, -y las que quedan- nuestra lista de TV Time está colapsada con tantas series pendientes y ya no sabemos qué hacer con las recomendaciones que nos llegan por falta de tiempo. Creo que ahora mismo es el consumidor el que parece que se está adaptando al mercado y no al revés. Aún así, no creo en esas llamadas de apocalípsis seriéfila y pienso que lo peor que nos pasará será perdernos grandes series por ver otras y que cierren plataformas de streaming, llegando el día en el que quede una que englobe a todas.
… Pues aquí tenéis AUN MAS catálogo
Al final sobreviviran las que mejor se adapten, hasta que llegue el siguiente paso en el mercado, y esta generación recordará dentro de muchos años esos grandes momentos que pasamos en las salas de cine, como antes hicimos con los videoclubs. Al final esto no es algo nuevo, llevamos toda la vida cambiando nuestro modo de ver cine y series.
Sofía Ricarte
Netflix ha venido para quedarse. Y quien dice Netflix dice HBO, PrimeVideo… Y una cada vez más larga lista de plataformas que ya no se limitan a traernos contenido, si no que lo producen, los distribuyen y te los sirven en bandeja de forma que solo tengas que darle un par de toques a tu móvil para ver lo que quieras.
Pero ¿Que supone eso para el cine convencional? ¿Vamos a dejar de ir al cine? ¿Estamos abocando al fracaso a una industria por pura comodidad? Pues si y no. La verdad es que la forma de ir al cine, o de ver series, nunca ha dejado de cambiar. La verdad es que recuerdo ir al cine con mi madre de pequeña, con los tuppers de palomitas caseras, recuerdo las primeras películas con efectos especiales (¡Uau!) y recuerdo, hace muy poco, mi primera sala 4DX. Las formas de ver películas se han adaptado a las necesidades del espectador, como toda buena industria. Y se adaptaran a las nuevas ofertas. El cine se adaptará. Siempre lo hace.
La televisión del futuro según Sofía
Yo opino que el cine sobrevivirá al apocalipsis de Netflix, pero ¿y la televisión? No. No en mi opinión. No como hasta ahora. Al cine vas a ver lo que quieres y cuando quieres, dentro de un límite. Pero las series obligan mucho. Un horario, un canal, una temporalidad. Yo este fin de semana he visto toda la nueva serie de Netflix de Sabrina en el viaje en bus que he hecho. ¿Por qué voy a esperar a que Neox emita aleatoriamente los nuevos capítulos de Big Bang Theory, si puedo verlos en HBO?
La televisión se adaptará. Lo intentará. Pero un medio tan limitado no puede competir con catálogos extensos (casi infinitos) y disponibilidad absoluta. Puedes ver una serie o una película en cualquier momento y lugar con estas plataformas. Y eso va a revolucionar todo el sistema. Para bien, eso seguro.
Fernando Vílchez
La historia está repleta de ciclos, y la del cine no es una excepción. El sistema de estudios que se estableció en los años 30, en el que actores y directores trabajaban bajo contrato, siempre fieles a una misma compañía cinematográfica. Todo cambió en los años 70, con la ruptura del sistema y la eclosión del cine independiente. El cine ya no era de Paramount o de Universal. Era de Coppola, Spielberg, Lucas, De Palma o Scorsese. A día de hoy, estamos en una época de cambio.
La irrupción de Netflix, y con ella de todas las plataformas, supone un acontecimiento que Dios sabe dónde acabará. Primero, porque constata un hecho más que demostrable: el aumento de la calidad de la ficción televisiva en detrimento de la cinematográfica. Segundo, porque la suscripción masiva a la plataforma abrió la posibilidad de películas de producción propia que se estrenaban en streaming para todos sus suscriptores. Aunque la calidad de dichas producciones da para otra mesa de redacción, preocupa mucho la actitud que el mundo del cine ha tomado con las plataformas. Entiendo que directores como Nolan, Thomas Anderson o Spielberg no lo compartan, pero de ahí a censurar películas de producción propia de plataformas en festivales de cine como Cannes…
Actualmente, el precio de una entrada de cine asciende a los seis-siete euros. Eso contando con los añadidos tan propios del cine, como palomitas, refrescos… El precio de una plataforma mensual es algo más caro. Eso con novedades casi diarias, y solo pagando una vez al mes. Contra eso no se puede luchar.
De hecho, no hay que pelear, si no a convivir. El cine debe de adaptarse, como todo arte, para seguir sobreviviendo. No creo que la pantalla de cine desaparezca. Al fin y al cabo, aún siguen estrenándose grandes películas que bien merecen verla en la oscuridad de una sala de cine. Como cinéfilo que soy, seguiré llenado una sala de cine y también seré protagonista de tardes de sofá y manta con todo un mundo de series y películas al alcance. Igual que los melómanos que escuchan discos o vinilos mientras contratan Spotify Premium.
No soy adivino, y desconozco si tal o cual plataforma tiene un pronóstico pésimo desde el punto de vistas financiero, pero si hay algo que puedo afirmar con rotundidad es que el futuro del cine es la convivencia entre la pantalla grande y las plataformas de streaming.
PGA
Durante los últimos años el panorama del vídeo bajo demanda ha experimentado una expansión inmensa con infinidad de consecuencias tanto para las empresas pioneras del streaming como para las distribuidoras más conservadoras, ahora forzadas a integrarse o responder de forma adecuada al nuevo paradigma. La explosión de Netflix en Estados Unidos y su incursión en numerosos países del resto del mundo (en España le costó lo suyo luchar contra los impedimentos legales que reforzaban el casi monopolio de Movistar/Canal +) no es novedad: lo que las plataformas de VOD suponen para el cine es muy similar a lo que en su día iTunes y los subsiguientes servicios de streaming de canciones supusieron para el mundo de la música. En ambos casos se comenzó con una idea que respondía a una necesidad creciente de los usuarios, y en ambos casos los primeros años tuvieron como oposición tanto a la piratería en internet como las discográficas/productoras reticentes a cambiar de modelo por miedo a ver una merma de ingresos. Al final, adaptación. El futuro del cine pasa por el streaming que permite hoy día consumir una cantidad de audiovisual incesante, hasta el punto de que la oferta es tan abrumadora que el acto de escoger la película que se va a ver pierde por completo la relevancia que tenía cuando había una necesidad de escoger la película en un videoclub. El cine llega a muchas más manos, en mayor variedad y de forma más asequible.
Y otra plataforma más de streaming
Los retos del futuro para la industria del cine teniendo en cuenta este nuevo panorama no son pocos. En primer lugar, se enfrentan cada vez más plataformas distintas que compiten por captar y fidelizar a sus usuarios a sabiendas de que un desliz o un catálogo, servicio u oferta inadecuados pueden marcar la diferencia. Netflix, HBO, Rakuten, Movistar+, Filmin, Hulu, NowTV, Sky, Amazon Prime Video. La apuesta actual pasa por ofrecer catálogos atractivos, diversos, capaces de renovarse constantemente y enlazar vía recomendaciones para que no desaparezca el interés. Netflix juega la carta de ser el gigante mundial con catálogo amplísimo de cine y series en constante aumento, apostando primero por las series de producción propia y ahora también por cine de calidad (su demostración de fuerza en el último Festival de Cine de Venecia fue notable, y marca el camino a seguir) mientras que HBO apuesta por la exclusividad de series de reconocida calidad. El usuario ha pasado de no disponer de servicios de streaming a tener que elegir entre un número abrumador de opciones, compatibles por contenido pero incompatibles económicamente. Al final, la pugna se dará por conseguir establecerse como servicios rentables capaces de sobrevivir a una competencia salvaje mientras mantienen usuarios a lo largo del tiempo. Mientras tanto, el mundo del cine tendrá que adaptarse a los cambios necesarios para sobrevivir en la era de la distribución digital, y prepararse para afrontar la idea de que si el cine tradicional –la proyección que lo ha acompañado desde su nacimiento– no se adapta a las nuevas demandas del público, su supervivencia tiene los días contados.
Estas son nuestras opiniones. Y ahora ¿Cuales son las vuestras?
El 19 de octubre, Netflix estrenó la esperada tercera temporada de Daredevil. Serie que considero la mejor adaptación que se ha hecho hasta ahora de un cómic de superhéroes en la pequeña pantalla. Como en las temporadas anteriores, esta consta de trece episodios y continúa los acontecimientos no sólo de las dos temporadas del cuernecitos sino también de lo acontecido en la serie Los Defensores. La tercera temporada de es Daredevil es una continuación directa de esta última. Si bien no es preciso ver Los Defensores para disfrutar de las tres temporadas de Daredevil de forma consecutiva. El primer capítulo de la tercera temporada del justiciero ciego ya te pone en situación de cual es el estado del personaje.
De todos modos, si por casualidad estás leyendo este análisis de la tercera temporada de Daredevil sin haber leído los anteriores, te dejo el enlace a los mismos y te recomiendo su lectura porque así disfrutarás más de este. Así como también escribo los enlaces a mis análisis de Los Defensores, por si quieres tener más detalles acerca de las circunstancias que han llevado a Daredevil a la situación en la que se encuentra al comienzo de su tercera temporada. Estos son los posts:
El dejar los enlaces responde también a que, para evitar alargar en exceso este post, no voy a volver a presentar a los personajes ya conocidos de temporadas anteriores, sino que comentaré la evolución de los mismos. Si introduciré a los nuevos, al menos a los más relevantes, y señalaré, como siempre hago, los principales cómics que han servido de inspiración a esta serie en su tercera temporada. Además de la presentación de la trama y mi valoración de la misma. Todo lo comentado lo distribuiré en dos posts. ¡Vamos entonces!
Presentación de la tercera temporada de Daredevil
Mientras Matt Murdock se recupera de lo sucedido en la serie de Los Defensores, Wilson Fisk hace planes desde la cárcel. Sus maquinaciones consiguen poner al F.B.I. de su parte, a través de la extorsión y corrupción de algunos de sus principales agentes. Además Fisk consigue eludir su condena por los servicios prestados al F.B.I. Servicios que consisten en delatar a sus compañeros de profesión. Si bien solo denuncia a los que le interesa para generar así un vacío de poder que obligue al resto de las bandas a aceptar su protección.
Pero la cosa no acaba aquí. Al descubrir que Matt Murdock es Daredevil Wilson inciará una campaña de desprestigio contra Matt, en su faceta laboral y superhéroica. Sólo un Daredevil, plenamente recuperado, podrá volver a poner las cosas en su sitio. Para ello antes tendrá que afrontar revelaciones cruciales de su pasado y superar sus demonios interiores. ¡No es un chiste!
Con ayuda de mis amigos Karen Page y Foggy Nelson
Si Daredevil consigue vencer a Fisk es gracias a la ayuda de sus amigos. Hablo de la reportera Karen Page y del antiguo socio de Matt, el abogado Foggy Nelson. Como en las temporadas anteriores, el apoyo y la ayuda de ambos resulta crucial a Daredevil para vencer a Fisk. Si bien, al principio, quiero protegerlos del mafioso, al final, se da cuenta de que esa sobreprotección hace que no los valore como ellos se merecen. Al final los tres limarán asperezas y se plantearán volver a trabajar juntos.
En esta temporada se contará el polémico pasado de Page. Se descubre así porque era tan reacia a hablar del mismo, cuando aprendió a manejar un arma y el triste destino de su hermano. Circunstancia, esta última, que le hizo abandonar su casa y marcharse a Nueva York. En los cómics volvería a su hogar, a Vermont, donde su padre se revelaría como el villano Death’s Head, al que combatiría Daredevil.
Lo que si es común a ambas versiones es la adicción de Karen a la heroína. Aunque en la serie es algo pasajero, propio de una juventud algo alocada, en los tebeos fue más grave. Estuvo una larga temporada enganchada a la misma, después de que degenerara su carrera como actriz en Los Ángeles.
En esta tercera temporada hay dos momentos en los que Karen demuestra un gran valor. Uno es cuando le dice en toda la cara a Fisk que ella fue la responsable del asesinato de Wesley. Con algo tan arriesgado perseguía sacar de quicio al rey del crimen, para que cometiera un error.
https://www.youtube.com/watch?v=_ZRSqNUcrN8
Otro es ayudando a unos feligreses a salir de la iglesia donde Matt está luchando contra el falso Daredevil, enviado por Fisk para matar a Page. Karen Page brilla en toda la serie, pero es en esos momentos extremos en los que demuestra una valentía y arrojo sin igual. Un personaje femenino muy bien construído, a imagen de su versión en viñetas. Ambas versiones hace mucho que superaron el rol de damisela en apuros.
En lo que respecta a Foggy Nelson, al igual que Karen, sigue siendo el amigo leal a Matt que siempre mantendrá la esperanza en el sistema judicial y en sus amigos, para que, juntos, logren encauzar las cosas. En el proceso aspirará a ser Fiscal del Distrito. Su candidatura es entendida como una especie de medida de presión a la fiscalía para que esta no se deje manipular por Fisk. Cargo al que también trató de presentarse en los cómics. La diferencia es que en estos si logró convertirse en un gran Fiscal del Distrito de Nueva York, con posibilidad de haber sido Gobernador. Pero las manipulaciones y chantajes, por parte del villano Mister Kline, hicieron a Nelson desistir de su carrera política y volver a la abogacía con Matt.
Todo sobre los padres de Matt Murdock
Como ya escribí en mi primer post de Los Defensores, Matt terminaba postrado en una cama, siendo curado por unas monjas. Al principio de esta temporada de Daredevil se explica que un maltrecho Murdock pide ser llevado al orfanato donde se crió tras la muerte de su padre. Allí es objeto de especial atención por parte de una de las monjas del mismo, la hermana Maggie (Joanne Whalley) quien se convertirá en el apoyo moral de nuestro héroe, en unos momentos en que parece sufrir una crisis existencial, que le lleva a cuestionar sus creencias. Crisis que se acentuará al descubrir que Maggie es su madre y que, tanto ella como el Padre Lantom, se lo habían ocultado.
Al final, el noble sacrificio del Padre Lantom, en defensa de Karen Page contribuirá a que Matt comprenda y perdone a ambos. Como Lantom, Maggie es presentada como una persona de fuerte convicciones religiosas pero consciente de la compleja realidad en que vive, por lo que no cae en buenismos ni en los tópicos o posturas estereotipadas con las que muchas veces se presentan a los religiosos en la ficción.
A través de los recuerdos de Maggie se cuenta que, siendo una novicia conoció a Jack Murdock, el padre de Matt, en uno de sus combates de boxeo. Se enamorarían y se casarían. Pero Maggie acabaría abandonándolo a Jack y tomando los hábitos, al considerar que había ofendido a Dios al quedarse embarazada.
Un origen bastante fiel al mostrado en los cómics de Daredevil. Como lo es la forma de ser de Maggie en los mismos. Otro gran personaje femenino de esta serie. Tanto Maggie como Lantom, al igual que sus contrapartidas comiqueras, son personas de gran espiritualidad y valor, que predican con el ejemplo, estando siempre del lado de los más necesitados. El único gran error de ambos fue el no encontrar el momento para contarle a Matt la verdad.
Cierre
En el siguiente post te hablaré de los villanos de esta temporada, de los adversarios que se vuelven héroes, de los guiños a la saga de Daredevil Born Again, principal fuente de inspiración de esta temporada, y daré mi valoración personal de la misma.
Espero que te haya gustado este post y, si es así, ¡comenta y comparte!¡Muchas Gracias!
Historias de fantasmas es una película inglesa que se estrenó en el año 2017, a España llega este año en la época de Halloween para intentar maximizar los ingresos en taquilla. Puede que Historias de fantasmas no vaya a ser un éxito comercial, pero este filme goza de una historia intrigante y terrorífica. Es posible que muchos desconozcan el estreno de la película, es una pena porque ya les gustaría a otros filmes del género tener una pizca de la calidad de Historias de fantasmas.
Historias de fantasmas es la adaptación cinematográfica de la obra de teatro de Jeremy Dyson y Andy Nyman. En esta adaptación se cuentan cuatro historias diferentes conectadas por los elementos paranormales que las inundan y las semejanzas de los estados emocionales de los protagonistas de cada una. En primer lugar, se introduce al protagonista de la historia, Phillip Goodman, interpretado por el propio director Andy Nyman. Desde que de pequeño quedó fascinado con el trabajo de Charles Cameron, Goodman trabaja desenmascarando los fraudes paranormales en un programa de televisión. Goodman no tiene en cuenta lo delicado que puede llegar a ser para ciertas personas dejar de creer en lo sobrenatural, al fin y al cabo, esta es la manera en que algunos pueden sobrellevar el dolor derivado de la pérdida de un ser querido. El protagonista empieza a sufrir episodios paranormales después de que Cameron contacte con él para que resuelva tres casos que el más veterano no ha podido solucionar. Comienza la investigación y con ella las historias de los demás.
Todas las siguientes narrativas siguen el mismo procedimiento: Goodman entrevista a los tres sujetos. Lo más destacado es que todos son completamente diferentes, los episodios paranormales no entienden de edad, clase social o situación económica. Todos tienen algún tipo de trauma del pasado, los fantasmas no solo hacen referencia a las apariciones que se ven en pantalla, también se aplican a un nivel metafórico. El investigador cree que son estas condiciones mentales los responsables de la alteración en la forma de percibir la realidad, resulta irónico que él lo diga considerando lo que muestra el filme posteriormente.
En todas los casos, se nos traslada al momento del incidente, aquí es donde se crea la mayor tensión. El primer caso destaca por el uso de la cinematografía a la hora de limitar nuestro campo de visión, solo se ven los espacios iluminados por la luz de la linterna. En el segundo, destaca la gran interpretación de Alex Lawther dando vida a un chico con serios problemas mentales. También es llamativa la decisión de no centrarse demasiado en la criatura, simplemente podemos mirar durante un breve instante al ser paranormal, pero es lo suficiente como para que el cerebro reconozca que lo ha visto antes. En la última, destaca el impacto emocional de la historia y la doble faceta de la interpretación de Martin Freeman, dice mucho que un actor con tanto trabajo saque tiempo para realizar este tipo de filmes.
Si algo hace bien Historias de fantasmas es no abusar del uso del jumpscare, en ningún momento la narrativa sufre por este recurso. El guion está perfectamente equilibrado, todas las historias mantienen la atención del espectador y están perfectamente conectadas temáticamente. A veces, incluso se ríe de los clichés del género, en una ocasión el personaje de Alex Lawther sale huye en un momento que referencia claramente el comportamiento más que cuestionable de algunos personajes de otras películas de terror. El ritmo del filme es magnífico, al incluir varias historias antológicas dentro de una película se consigue mantener siempre el interés, cada nuevo caso es una sorpresa. Lo que no convence demasiado es el final que dividirá a la audiencia. Es demasiado rebuscado y le quita importancia a lo visto anteriormente. A la vez hay que valorar cómo este final conecta toda la historia y permite que ver por segunda vez el filme se convierta en una búsqueda de pistas que llevan a la conclusión.
En resumen, Historias de fantasmas es una muy buena película de terror de unos creadores que se adentran por primera vez en este género. Con una fuerza temática que eleva el resultado final, especialmente en un género que, a veces, resulta vacío. Es posible que los fantasmas no existan, pero los sentimientos y traumas de los protagonistas son muy reales, en algunas ocasiones, es difícil desprenderse de los fantasmas del pasado.
Bienvenidos una vez más, fieles adeptos de Oda, a un nuevo análisis de One Piece. En esta ocasión, del capítulo 922 del manga. Estoy seguro de que todos estáis ansiosos por leer el 923, por saber cuál será el siguiente movimiento, por ver cómo reacciona Kaido al ataque del novato rebelde que ha osado irrumpir en su país. Esperemos que Oda no cambie repentinamente al Reverie. Comencemos.
Al comienzo del capítulo, Trafalgar Law nos pone en situación, nada que no sepamos pero que está bien recordar: Kaido tenía una asociación con Caesar y Doflamingo (el primero ahora está «de nuestro lado» y el segundo, fuera de combate) para producir las Akuma no mi artificiales, las famosas Smiles. Y fue la alianza Law-Mugiwaras la que destruyó las producciones en Punk Hazard y Dressrosa, visto lo cual, no creo que Kaido tenga intención de hacer amigos…
Law y Luffy corren hacia Kaido con la intención de ¿pararlo?, ¿distraerlo? con la diferencia de que Law lo hace de una forma racional y Luffy, impulsiva, como siempre.
El pasado de Shutenmaru
En el capítulo anterior ya nos dimos cuenta de que Shutenomaru no era un cualquiera. Su poder es mayor de lo que podía parecer en un primer momento y mayor de lo que aún podamos imaginar, hasta el punto en que Kaido tiene cierto temor hacia él y prefiera aliarse antes que enfrentarse. Algo ocurrió en el pasado, demasiado importante y que será seguro desvelado algo más adelante. Me gustaría escuchar vuestras teorías, no dudéis en comentar.
¿Qué ocurrió en el pasado y quién es la misteriosa figura de la izquierda?
Kaido borracho
Tan simple. Cando leí la viñeta en que Jack acusaba a Kaido de su ebriedad y lo maldecía argumentando que iba a destruir toda la ciudad (con su magnitud titánica dando tumbos, raro es que no destroce algo) me di cuenta de que, posiblemente, esa fuera la razón por la que no conseguiría atrapar a Luffy. Ya sabía que Mugiwara iba a atacarlo (spoilers en las RRSS, maldición), entonces quizás por eso leí el capítulo desde otra perspectiva. Así, el hecho de su ebriedad puede ser una de las causas de que no esté en condiciones para enfrentarse plenamente a Luffy, o para atraparlo, más bien. Pero no adelantemos acontecimientos.
El descomunal dragón comienza a serpentear por toda la ciudad, Hawkins desvela el castillo como escondite de los Mugiwara y Kaido avanza volando a una velocidad impresionante en esa dirección. Y entonces, HEAT BREATH!, un gran soplo de fuego que destruye, enteramente y desde una notable lejanía, el castillo Oden. Creo que no soy el único que quiere ver ya en el anime al dragón agitándose colosalmente por el aire y destruyendo todo como si fuese un Dios jugando en un mundo inferior. Mis aplausos a Oda, porque cualquier viñeta de Kaido en este capítulo es de cuadro.
Nosotros suponemos que todos los que estaban en el castillo se han protegido, o a medias, y siguen vivos, porque esa es la lógica de One Piece. La supervivencia de los protagonistas arco tras arco es una regla incontestable e intrínseca de su estructura, pero eso solo nosotros lo sabemos. Luffy, como parte de la historia cree que los acontecimientos fluyen como si estuvieran regidos por una dialéctica de un destino, pero existe un dios llamado Oda que lo controla todo a su antojo. Oda no asesinaría a sus nakamas, pero eso Luffy no lo sabe, lo que sí sabe es que ese destino puede matarlos. Por eso tiene mucho miedo, por eso su ira es superior al temor que pueden infundar en él los cuatro emperadores, por eso ataca a Kaido con un impulso animal irracional y cegado por la cólera.
Solo queda pensar en el futuro, en la semana que viene, en lo que pasará con Luffy después de haber osado hacer algo que no se nos hubiera ocurrido dilucidar en tal pronto momento. Y se me ocurre poco, el interrogante es el mayor de todo el arco, solo sé que pueden pasar dos cosas: que Luffy escape o que Kaido lo deje escapar. Y puede haber una tercera, que la descartaría inmediatamente si no fuera porque ya dudo de las intenciones de Oda: que se enfrenten ya, cuando el arco aún está en proceso de asentamiento. En este último caso, quizás Wano se ponga demasiado interesante antes de lo pensado, quizás aparezca Shanks, o Barbanegra, o Big Mom, o a saber quién. Pero dejémonos de fantasías ilusorias, volvamos a nuestro intento de ser racional. Es posible que Luffy se de cuenta del error y de marcha atrás, recule con fuerza aprovechando la ¿conmoción o cosquillas? y la ebriedad de Kaido, es posible que con ayuda de Law. A la opción de benevolencia momentánea de Kaido no le veo posibilidad alguna.
Y hasta aquí el análisis de esta semana, nos vemos en el 923, en el ínterin, sed felices.
Así lo ha anunciado la cuenta oficial de Twitter de Kadokawa Sneaker Bunko. Junto con la noticia de la salida del tomo 15 de la ya reconocida saga de novelas ligeras, se ha confirmado que ya se está trabajando en una película que verá la luz el año que viene y en la que volverá todo el equipo que se encargó de las dos anteriores temporadas de la misma.
Psycho-Pass revela la fecha de estreno de sus tres nuevas películas.
El director de las adaptaciones a anime de Psycho-Pass,Naoyoshi Shiotani, ha anunciado la fecha de estreno de cada una de las películas que compondrán esta nueva trilogía titulada Sinners of the System Case. Cada una de ellas abordará un caso. La primera de las películas se estrenará el 25 de enero de 2019, la segunda el 15 de febrero y la tercera el 8 de marzo.
Contarán con guiones a cargo de Ryou Yoshigami, escritor de dos novelas spin-off de la saga, y de Makoto Fukami, quien ya escribió el de la primera temporada de la serie y de la película que se estrenó en 2015. Production I.G, uno de los estudios de animación más prolíficos y solicitados del panorama actual, será el que dará vida a éstos tres nuevos casos.
Date A Live estrenará su tercera temporada en Enero de 2019.
Así fué anunciado durante la convención «Fantasia Bunko Dai Kanshasai 2018»: el anime basado en la serie de novelas ligeras escritas por Koushi Tachibana verá la luz a principios del año que viene. Dicho proyecto seguirá a cargo del staff de las dos anteriores temporadas. Keitaro Motonaga vuelve a ocupar el puesto de director junto con el estudio de animación J.C. Staff a la vez que Hideki Shirane vuelve a encargarse de la banda sonora y Koji Watanabe del diseño de personajes.
Esta tercera temporada continuará la historia donde la dejaron al final de la segunda; es decir que comenzarán a adaptar a partir del tomo 8 de la serie de novelas ligeras. Actualmente éstas novelas siguen publicándose, siendo el tomo 19 el último en haber salido el 18 de agosto de éste mismo año.
Mob Psycho 100 II tendrá su premiere durante la convención Anime NYC.
El equipo encargado de organizar el evento confirmaba ésta semana que el primer episodio de la segunda temporada de Mob Psycho 100 se emitirá el día 17 de noviembre. Esto se llevará a cabo durante una presentación a la que acudirá Setsuo Ito, actor que da voz al protagonista Shigeo «Mob» Kageyama. Recordemos que la segunda parte de éste anime basado en un manga del mismo creador que One Punch Man, se estrenará en enero de 2019.
Volverá todo el equipo de la primera temporada, es decir, con el estudio de animación BONES encabezando el desarrollo. Dicho estudio es el que se encarga también de animar My Hero Academia, la cual contará con una cuarta temporada el año que viene.
My Hero Academia y su versión live-action.
La productora americana Legendary Entertainment ha anunciado ésta semana que están trabajando en una película live-action basada en el famoso manga creado por Kohei Horikoshi. El proyecto será liderado por Alex García y Jay Ashenfelter desde dicha productora y por Ryousuke Yoritomi desde Shueisha (editor y editorial respectivos del manga en Japón).
No es la primera vez que una empresa americana se lanza a un proyecto de éstas características. Lo más sonado recientemente fueron las adaptaciones a live-action de Death Note y Bleach por parte de Netflix, ambas con resultados catastróficos en cuanto a crítica. Es por eso que éste tipo de proyectos no suelen despertar mucho entusiasmo de aquellos que disfrutamos del anime. Nunca suele salir nada bueno de ellos.
Y hasta aquí éste repaso a lo más destacado de la semana en el mundo del anime. Puede que haya sido una semana algo flojilla para inaugurar esta sección. Pero por algo se empieza. Un saludo, sed felices y nos vemos la semana que viene.
¿El resultado?, una locura desbordante a la que hay que acudir con la mente muy abierta, liberada de prejuicios y dispuesta a no tomarse en serio nada de lo que está viendo. Aún así, no gustará a todo el mundo.
VIAJES EN EL TIEMPO
Batman Ninja no es un elsewords al uso en el que comencemos la historia en pleno Japón feudal. En lugar de eso, el guionista Kazuki Nakashima, autor de la demencial Terra Formars de Takashii Miike, decide hacer viajar al mismísimo Hombre Murciélago y a gran parte de los personajes de su universo al Japón feudal.
¿La excusa? El villano Gorila Grood (sí, un gorila superdotado y con poderes de control mental, como lo véis) ha diseñado una máquina del tiempo que traslada a dicho país al Joker, Harley Quinn, Dos Caras, Hiedra Venenosa, El pingüino y Deathstroke, así como a Catwoman, Alfred, Nightwind, Red Robin, Red Hood y Robin. Batman aparece dos años más tarde y deberá recabar aliados para poder derrotar a los villanos que pretenden unir Japón de forma diferente a la historia que conocemos (algo muy Ministerio del tiempo) y, posteriormente, poder volver a su época.
El argumento consigue al propósito de situar a Batman en un entorno inhóspito. Al fin y al cabo, el personaje siempre se ha situado entre su espíritu justiciero deudor de un trauma infantil y su condición de millonario, que le ha servido para acompañarse de sus famosos artefactos. Aquellos de los que se ve despojado al viajar al Japón feudal. Pero Bruce Wayne es mucho Batman, y su espíritu, su cuerpo y, sobre todo, su mente son superiores a los del ser humano corriente.
¡QUÉ VIVA EL EXCESO!
Aún así, el mensaje está totalmente al servicio de la radicalidad de la propuesta japonesa. DC ha dado rienda suelta a Takashi Okazaki, diseñador de personajes de Afro Samurai, para aportar la impresionante dirección artística de la cinta. Un diseño que no deja indiferente a nadie, y que no gustará por ser un pozo sin fondo del exceso japonés. Incluso se atreve con un cambio de estilo en un pequeño tramo en el segundo acto que rompe el ritmo, pero no deja de ser una decisión arriesgada y, como tal, meritoria.
El exceso no solo caracteriza al diseño artístico, si no al argumento en sí, repleto de giros absurdos, castillos japoneses que se convierten en mechas, combates que no tienen nada que ver con lo que podríamos esperar del hombre murciélago e incluso personajes que adaptan su comportamiento a los cánones del anime japonés.
Todo esto en un metraje de una hora y veinticinco minutos, lo que nos lleva a uno de los peros de la película. En todo ese tiempo hay que desarrollar un argumento y, aparte, centrar la atención del espectador en esa adaptación oriental del personaje. Poco queda para desarrollar a personajes secundarios o, incluso al argumento, lo que conlleva en agujeros argumentales como que Batman se acostumbre tan rápidamente a un viaje en el tiempo y que apenas haya momentos para la reflexión salvo algún que otro monólogo.
Por lo tanto, esto acentúa más la sensación de que Batman Ninja es una película que no pretende ser una obra maestra. Ni siquiera un largometraje de referencia. Es una película excesiva en todo, con momentos que son una verdadera locura y que hará las delicias de los fans del anime y el manga. Para los demás, entre los que me incluyo, nos queda una cinta entretenida, que sorprende por la virtuosidad de su diseño pero que, tan pronto como llegan los títulos de crédito, se olvida por no dejar ningún poso en el espectador. Y eso que, cuando he apagado la televisión al finalizar la película, todavía me estaba preguntando qué demonios he visto.
Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a El cómic de la semana. Hoy reseñamos Marvel Integral. La Increíble Patrulla-X 2 editado en España por Panini Cómics. Al final del artículo tendréis la portada y el enlace.
Si os fijáis este tomo contiene los números 13 al 24 y el Giant-size 1 de Astonishing X-Men y aunque en el reverso del tomo indica del 19 al 24, es una errata. Digo o matizo estos datos porque el tomo 1 contenía hasta el número 12. Esto parece algo evidente ¿no? Pues ahora viene lo curioso, el número 12 se publicó en su país de origen en agosto de 2015 mientras que el 13 salió en abril de 2006. Parece claro que los autores crearon una primera etapa (publicada en el primer tomo) de escándalo y una segunda etapa del 13 al 24 muchos meses después. Desde Marvel se decidió seguir con la numeración de esta nueva colección mutantes hasta tal punto que la continuó incluso después de la marcha de estos autores. Si no recuerdo mal la serie alcanzó las 68 entregas, lo cual me parece un éxito porque La increíble Patrulla-X era de estos dos autores. Evidentemente nunca se llegaron a alcanzar los picos de esta colección después de este tomo que hoy recomiendo en El cómic de la semana.
Joss Whedon al que muchos conoceréis por ser el director de Vengadores y Vengadores la era de Ultrón, o el creador de Buffy Cazavampiros, se unió en 2004 al excelso dibujante John Cassadaymegaconocido por ser el plasmador de la historia en Planetary, catalogada por Las cosas que nos hacen felicescomo el 9º mejor cómic americano de la historia.
Mucha gente creía o creíamos que estaríamos ante los nuevos Claremont y Byrne, que marcaron un hito en el principio de la historia del cómic moderno… y casi lo consiguieron. ¿Sabéis que les faltó? Seguir con la serie más tiempo y de una manera más regular, para marcar camino, para marcar una tendencia. Pero supongo que no siempre es igual aunque se repitan las mismas circunstancias. Y en este caso os puedo asegurar que esta historia es muy recomendable quedándose a sólo medio camino de la gloria. Quizás penséis alguno que desvarío o exagero, pero no. Este cómic está cerca de estar en el Olimpo de los cómics de superhéroes quedándose al menos como referencia de la primera década del Siglo XXI.
Las historias destacan sobre el resto de las premisas pero debería hacer hincapié en el concepto y desarrollo de los personajes. Whedon venía con la lección muy aprendida y lo que hace es seguir el parámetro de Claremont en los años 80. A falta de un desarrollo brutal en el tiempo (por carencia del mismo) y de carta blanca total en personajes (Claremont si lo tuvo por ser otra época) lo que hace el guionista/director es ponernos en la tesitura de los caracteres. Es decir, intenta y consigue que nos sintamos en la piel de nuestros héroes, con sus miedos y sus dudas, con sus carencias mientras sacan a relucir su valentía. Porque aún con todo, los mutantes siguen siendo los mejores, los marginados de toda la vida pero con un espíritu enorme de superación sobrehumana pero con poderes. Whedon, junto al talento de Cassaday consiguen hacer un cómic redondo, un cómic donde todo sobresale tanto guión como el dibujo, que es sencillamente una obra de arte. Para muestra os he dejado dentro de este artículo varias imágenes reales del interior del cómic y creo que el resultado es esclarecedor.
Por cierto, y otra cosa antes de cerrar este artículo. Me gustaría constatar que otra idea que hace que esto funcione como es debido es que los personajes ni son buenos ni son malos. Simplemente son héroes pero con pasados y vidas turbulentas y con una mente a veces que puede ser dañina incluso para ellos mismos. Siempre nos viene a la cabeza el nombre de Emma Frost, por cuestiones evidentes, pero el resto de personajes no difieren mucho de ella aunque sus intenciones sean las correctas.
Yo solo os digo una cosa: leed el cómic, malditos.
Doctor who avanza en un nuevo capítulo que al que yo tenía muchas ganas de ver. Hace meses, cuando supimos que el título del capítulo sería Rosa, todos pensamos que sería por Rose Tyler, la acompañante que tuvimos en las primeras temporadas de la era moderna, un personaje muy querido por todos y que esperamos poder volver a ver algún día en la serie. Una vez supimos la sinopsis, supimos que el capítulo sería sobre Rosa Parks,una de las mujeres más icónicas e importantes del movimiento de los derechos civiles en Estados Unidos. Este ha sido por ahora el capítulo que más me ha gustado de esta temporada y un capítulo que puede ser vistos no solo por seguidores de la serie, sino un capítulo que gustará a muchos, sin necesidad de haber visto nada sobre el universo Who.
El siguiente artículo está poblado de SPOILERS, dando por hecho que habéis visto el capítulo o que no os importan que os destripen la historia.
Rosa Parks
No me detendré a explicar demasiado sobre quien es esta mujer tan importante, porque si viste el capítulo deberías saber sobre su figura o si no, a click de google te podrán informar mucho mejor que yo. Rosa fue una mujer negra que en 1955 acabó en la cárcel tras no ceder su asiento a una persona blanca. Esta acción encendió la chispa de un movimiento que ocasionó disturbios y un año después, los autobuses en Montgomery dejaron de estar separados por blancos y negros, siendo un punto de inflexión en contra de la segregación racial en Estados Unidos.
Bueno, centrándonos en el capítulo, ha sido dirigido por Mark Tondera, escrito por Chris Chibnall junto a Malorie Blackman, una de las escritoras más importantes de Gran Bretaña, famosa por su trilogía Noughts & Crosses. Malorie ha sido la primera persona negra que ha escrito para Doctor Who, por lo que después de 54 años ya iba siendo hora. En cuanto a los actores invitados tenemos a Vinette Robinson interpretando a Rosa Parks, quien coincidió con Steven Moffat en la serie Sherlock. Otro de los actores nuevos y que suponemos que veremos más veces en las temporadas es el personaje Krasko, interpretado por Josh Bowman (Revenge).
La Tardis lleva a nuestros compañeros a la ciudad de Mongotmery (Alabama)en la época de la década de 1950, dónde existía un fuerte racismo y discriminación ante las personas de color. Pronto se darán cuenta de esto, después de que Ryantenga un altercado con un hombre, golpeándole en la cara fuertemente después de que este le recogió el pañuelo de su esposa. Para apaciguar el conflicto llegará Rosa Parks e intermediará en la disputa. La Doctor y todos muestran su fascinación al conocer a este personaje tan icónico, aunque se dan cuenta que ella aún no ha tenido el altercado de su autobus, por lo ya tenemos una pista de porqué la TARDIS ha elegido ese momento para traerlos, después de que la Doctor encuentre datos de artron en los alrededores. Al seguir la pista, se encuentran con Krasko quien es el que ha estado dejando el rastro de Artron, y al que podemos ver que lleva un manipulador de vórtices en la muñeco, como el que llevaba el capitán Jack Harness. Después de dedicarse amenazas y unas palabras, la Doctor y el resto se alejan de él. A continuación volverán a tener problemas debido al color de piel de Yass y Ryan por culpa de un agente de policía que va a visitarles, aunque no acabará en nada debido a que Ryan y Yass logran esconderse. Divertida escena con la Doctor dialogando con doble sentido y haciendo bromas sobre Banksy, además de buenos diálogos de Graham con el policía. Por ahora el capítulo funciona muy bien, se nota sensible en el buen sentido y aunque vemos la terrible época en la que han tenido que viajar, Ryan lanza una crítica a su época actual, nuestro presente. «Rosa Parks no eliminó el racismo del mundo para siempre», dice Ryan y continúa con la pregunta ¿Por qué la policía le detiene más a él que a sus compañeros blancos? A su vez, Yass se queja de que los comentarios racistas o cuando la llaman terrorista cuando se dirige a la mezquita. En este capítulo hemos sabido que Yass es de descendencia paquistaní.
Rosa cambió el mundo, y el universo.
A continuación trazan un plan para evitar que Krasko evite el incidente del autobus de Rosa Parks, y así no cambiar la historia. Ryan sigue a Rosa para recopilar información, quien le invita a servir café en una reunión con otras personas, el gran Martin Luther King entre ellos. Por otro lado, Graham conoce al conductor del autobus que ocasionó el accidente, intentando lograr que conduzca el autobus como debería estar escrito, pero parece que Krasko ha hecho de las suyas, cambiando la historia para hacer que Rosa Parks no tenga que ceder el asiento. Yass y la Doctor se reunen con Rosa Parks para estar seguros de que ella coge el autobus correcto. Después de solucionar los problemas que ocasiona Krasko -y siendo este derrotado de manera ridícula por Ryan- logran que el plan funcione y finalmente esGraham la persona por la que Rosa tiene que ceder el asiento. El capítulo termina con la terrible escena de la policía llevándose a Rosa en unas escenas geniales con la música de Andra Day y la canción Rise Up. Por últimos la Doctor enseña a sus acompañantes el futuro que le aguarda a Rosa y como logra convertirse en un icono histórico, recibiendo en 1999 la medalla de oro del congreso de manos del presidente Clinton. Esta vez todo ha salido como estaba marcado por la historia y finalmente Rosa cambia el mundo, y como nos muestra la Doctor el universo, al enseñarnos el asteroide que lleva su nombre.
Algo más que un capítulo
Una preciosidad de capítulo, sensible, bien escrito, logrando poner los vellos de punta en multitud de ocasiones. Bajo mi punto de vista, el mejor capítulo de esta temporada de la onceava Doctor. Me ha encantado el tratamiento de los acompañantes, con un gran trabajo en equipo y conociendo detalles sobre sus vidas. Cada capítulo que pasa echo de menos a Grace, espero que malgasten ese personaje, aunque lo veo complicado. La Doctor no ha sido la única que ha brillado en este capítulo, muy buen trabajo el de Vinette Robinson. Un capítulo que desgraciadamente suena muy actual, que tocará la fibra a muchas personas e incomodará a otras. Quizás a esas personas que en todo su derecho se sientan menos atraídos por temas sociales o por los problemas raciales o simplemente busquen aventuras espaciales en la serie, les haya gustado menos. Pero esto es Doctor Who, por capítulos tan atrevidos como este Doctor Who es más que una serie de ciencia ficción o aventuras espaciales. No hay que olvidar que Doctor Who en su primera temporada de la era clásica, nace con la idea de ser una serie educativa.
Aunque ha sido un capítulo que me ha encantado, como todo tiene sus puntos negativos. Sin duda lo peor que ha tenido el capítulo ha sido Kasko. Como vengo diciendo en cada capítulo, no logran acertar con los villanos. Pero esta vez, creo que ha sido totalmente desacertado, no solo no explican las motivaciones del villano, sino que es un personaje carente de carisma, al que sumado a su final tan patético creo que ha sido sin duda lo peor del capítulo. Puedo entender que pongan a un humano racista del futuro en el sentido de interpretarlo como que es un problema que aún no se ha solucionado, pero realmente no hay por dónde coger a Kasko. Lo único que se salva es su manipulador de vórtices, que encenderá la bombilla a los buscadores de teorías. Supongo que veremos más de él en los siguientes capítulos y espero que el personaje termine acertando.
Chibnall ha cambiado la serie, con una estructura más sencilla en sus capítulos, comparados con otros autores de temporadas pasadas como Moffat. El capítulo llega en un momento en el que a muchos dudaban o dudábamos de su buen hacer en esta temporada. Y aunque aún es pronto para hacer una valoración, creo que con este capítulo ha logrado algo muy difícil. Era complicado acertar en este capítulo, siendo el racismo un tema sensible de tratar y temía que el capítulo -con las mejores intenciones- tuviera un exceso de protagonismo por parte de la doctor, y escribieran a ella como detonante del acontecimiento de Rosa Parks. No solo no lo han hecho, sino que han mostrado un gran respeto y cariño por el personaje. Y como he dicho anteriormente, creo que ha sido un capítulo genial para desarrollar a los acompañantes, sigo pensando que esta Doctor está menos idealizada. Hemos visto algunos Doctores anteriormente que siempre iban un paso por delante de todos -o casi todos- incluso de sus acompañantes, dejándolos muchas veces en segundo plano sin confiar en ellos o sobreprotegiéndolos, teniendo esa relación paternofilia tan típica. Esta Doctor trabaja en equipo con sus acompañantes, incluso vemos como corren peligro y cuenta con ellos para solucionar los problemas.
No olvidéis dejar vuestro comentario con vuestra opinión sobre el capítulo y sobre el artículo.
La siguiente crítica la voy hacer libre de spoilers porque quiero que lleguéis a ella como me pasó a mí, sin saber prácticamente nada de los entresijos de la trama y es que como ya iréis viendo a lo largo del artículo, Bodyguard más allá de un título que nos retrotrae al célebre filme de Whitney Houston y Kevin Costner, es un excelente thriller británico que se postula desde ya como una de las mejores serie del año.
Recientemente ha llegado a España la serie revelación del Reino Unido. Una vez vista, sabemos el por qué. Estamos ante una de las sorpresas del año de la mano de BBC y distribuida para el resto del mundo por Netflix. Detrás de la serie encontramos a Jed Mercurio, un valor seguro allí tras maravillar con el serial policiaco Line of Duty, como no también de la BBC. Posteriormente se atrevió Mercurio a pasarse al folletín de época, no con mucha suerte, con el fallido telefilme El amante de Lady Chatterley donde trabaja con el protagonista de su siguiente serie, Richard Madden. Bodyguard ha sido una auténtica locura en cuanto a cifras de audiencias en el Reino Unido teniendo a un país entero pendiente de la misma. Antes de empezar a hablar bien de ella vamos con unos datos para que veáis como le ha ido a la serie en su país de origen. El primer episodio que se emitió el 26 de agosto tuvo una audiencia de 6,7 millones de británicos. Suele pasar que muchos espectadores se bajan tras el primer capítulo, pero aquí asistimos a un caso diferente y es que la audiencia fue a más por episodio llegando a superar los 10 millones en su capítulo finaly a día de hoy más de 17 millones de espectadores británicos han visto ya el final de temporada, todo un hito en la televisión inglesa.
El equipo de la Secretaria de Interior
Bodyguard: Cóctel explosivo que agita un poco de Jack Ryan, Homeland y 24.
Es una serie de 10. Le das al play y te atrapa a partir del minuto uno, allá ustedes si queréis probarlo, es adictivo. Tiene los 25 mejores minutos de inicio de una serie en mucho tiempo. Consigue atrapar al espectador con una inusitada tensión que hace que te metas de lleno ya en la historia. Para colmo dicha escena es superada por quizás el mejor capítulo del año en lo que a series de televisión se refiere, el último de Bodyguard, una obra maestra en cuanto a captación de la atención del espectador, rodaje y manejo de la tensión.
Nuestro protagonista lo pasará canutas
Bodyguard es un thriller político en Londres lleno de conspiraciones, terrorismo, espionaje, con mucha acción y cierta tensión sexual. Los protagonistas son Richard Madden y Keeley Hawes. Madden (Robb Stark, el de la Boda Roja) es David Budd, un sargento de policía, a quien se le asigna que sea escolta de la Secretaria del Interior Julia Montague, una poderosa e influyente política, tras proceder de forma heroica en una situación terrorista. Lo interesante de esta historia es lo opuesto de ambos personajes y como se van atrayendo. Ella apoyó la intervención militar en Afganistán, donde Madden resultó herido, siendo un veterano de guerra con secuelas físicas y psicológicas. A este respecto hay que destacar la construcción del personaje por parte de Richard Madden, un agente traumatizado, en lo que supone la mejor interpretación de su carrera. A su lado, su partenaire no se queda atrás creando Keeley Hawes una ambiciosa política de armas tomar. Una ambición que desembocará en amenazas y atentados.
Valoración Final.
Como decíamos coges una coctelera, metes un poco de Jack Ryan, otro de 24 y de Homeland y te sale el cóctel definitivo. Adrenalina pura, una serie hecha para el nuevo espectador que la disfruta en forma de maratón y eso que los episodios duran una hora y el capítulo final se va a la hora y cuarto. Pero Bodyguard tiene tantos claroscuros que engancha. Un protagonista que no dice toda la verdad, con un pasado marcado (nunca mejor dicho por las secuelas físicas) por la guerra, una Secretaria del Interior despiadada en los debates e intransigente con su séquito pero finalmente sobrepasada y mostrando su lado humano.
No hemos hablado de lo bien que luce la serie en lo que a aspecto técnico se refiere. Me llamó la atención lo bien que se ve la serie, igualmente en lo que a sonido se refiere. Aspectos muy cuidados, marca de la casa. En definitiva Bodyguard se erige con mérito propio como uno de los estrenos del año. Sucesora en la BBC de otro drama que también tuvo en vilo a los británicos, Doctora Foster, serie que al parecer raya a un nivel igual o mayor que la que hoy os traemos. Y encima también está en Netflix.
Buenas queridos lectores, hoy os traigo el capítulo 7 de American Horror Story Apocalypse, el cual ha sabido refrescarme la memoria, resolverme algunas dudas e implantar unas cuantas más. Siento que esta temporada está siendo lo más AHS posible y a la vez increíblemente engañabobos, y todo esto lo hablaremos ahora.
Esta temporada prometía ser una ida de olla total, un apocalipsis, el hermano raro de The walking Dead, y al final no ha sido nada más lejos de la realidad. Que las grandes potencias se comiencen a bombardear unos a otros con nada más y nada menos que con armas nucleares es creíble y es una excusa perfecta para empezar una historia post-apocalíptica del palo de otras que ya han existido, pero que en AHS lo sea el anticristo, hijo de Satán, también entra dentro de lo razonable. Lo llamativo es cuando decides juntar esos dos elementos, porque me resulta extraño que se la jueguen al pentágono y similares por muchas hogueras que sepas encender en tu mente si eso es todo con lo que cuentas, y más cuando un grupo de gente en el que todos sus integrantes saben encender más mecheros con la mente están en tu contra.
Lo que quiero decir con ésto es que, como hemos visto en el capítulo 7, parece que la pelea pasa de un guetto de brujas a un problema de máximas magnitudes en el que se produce la muerte masiva de millones de personas, ecosistemas y vida por… ¿armas nucleares? No sé yo… Además de que, si se me permite, Langdon no me parece para tanto teniendo en cuenta que debería poder aplastar a todo el mundo con el dedo meñique.
Aunque precisamente, por otro lado, esa locura y argumento tan inverosímil le va como anillo al dedo a la serie, que se caracteriza por ser un batiburrillo extraño de cosas al que nos enganchamos, como ha pasado en el resto de historias. Pero ésta tiene algo especial: que mientras que en las demás se liaban a hacer mil y una cosas que no tenían absolutamente nada que ver con la trama, seguían cumpliendo con el título que le daba nombre a la temporada, pero en esta yo de apocalipsis y temas post-apocalípticos veo poco.
En cualquier caso, la trama parece que definitivamente se ha encauzado hacia una dirección de la que dudo mucho se vayan a separar, y en la que el objetivo es claro: las brujas son la única posibilidad de que Langdon no se salga con la suya y cumpla con su enigmático e incomprensible motivo que supongo que será que es el hijo de Satán y por lo tanto sólo quiere hacer el mal. Sigo apostando por que decidirán tirar de su lado humano para salvarlo. Por otro lado, ¡al fin las brujas afroamericanas han hecho su aparición! Y resulta que estaba ahí desde hacía bastante ¿su papel? pues la verdad que aún no me queda muy claro, aunque sé que Cornelia no accederá al trato de Papa Legba, aunque parece ser el único al que pueden recurrir. Pero yo sigo insistiendo en lo mismo, ¿porqué sólo hay presencias malvadas en este mundo? ¿no pueden pedirle o hacer un trato con una deidad benigna? Ya que siempre hablan del mal y de las malas energías y sitios malditos, debería haber bien y lo que provenga de él, ¿no?
Pero hay un asunto en todo ésto que me intriga profundamente, y es que ya que todo parece estar conectado y que no hay detalles que se vayan a quedar fuera del tintero, ¿Qué significa que haya elegidos que merezcan sobrevivir al apocalipsis? Me refiero a la pareja de adolescentes del principio, claro. Podrían ser la llave para algo, tanto buena como mala, de Langdon o Cornelia, pero sin embargo la última no los resucita… y mientras que creo que para ésto habrá una explicación, en el caso del peluquero creo que podría haberla, después de todo por lo visto lo ha sodomizado el mismísimo Satán. Las brujas, además de que no me interesan tanto, creo que ya han dejado claro su papel en esta historia, ¿pero los personajes del principio?, así como Coco y Mallory tuvieron una razón de ser, ¿el resto la tendrá?
Dejadme vuestras teorías en comentarios y sed felices.
Bienvenidos, auténticos creyentes, a La Tapa del Obseso, la sección de Raúl Sánchez.
Una de las cosas que más me han llamado la atención desde el estallido de la última crisis económica ha sidocómo se ha reflejado en películas, música, cómics o videojuegos. Hay muchas posibilidades de que la música pop haya estado más o menos ausente y que lo que quiera que haya hecho el rock, totalmente superado por el tiempo desde hace mucho, apenas se haya escuchado mucho (salvo excepciones estupendas y necesarias como Lehendakaris Muertos). Es significativo, creo, que el género de éxito entre los más jóvenes sea el trap. El cine se ha metido más con cosas como Inside Job, pero podemos decir que ni asomo el volumen de películas sobre lo que ha pasado estos años se parece a lo que podemos ver sobre las consecuencias en el mundo real de determinadas políticas económicas o cambios sociales en, por ejemplo, los años 80. En España se llegó hacer incluso un «cine quinqui» desde finales de los 70 a los 80, reflejo de la muy real escalada de violencia, drogas y multitud de jóvenes muertos en mitad de todo aquello.
En videojuegos en el mejor de los casos se ha visto algo en videojuegos no precisamente grandes, como Not tonight, un videojuego ambientado en el Brexit, pero ha sido un tema pasado de puntillas en general. Es muy posible que un videojuego japonés de gran presupuesto como Persona 5 (del que hablamos con gran amor aquí) sea lo más parecido a una crítica global contra lo que viene pasando desde 2008. Es muy posible que sea de lo poco del videojuego con mucho dinero detrás que se ha atrevido a algo así.
Es extraño en un tiempo en el que la politización e interés de la población por la política es mayor que en las últimas décadas. Es decir, en España en los 90 era impensable que un canal de televisión fuera rentable basándose en tertulias políticas y directos sobre novedades políticas. A cualquiera que se lo contaras le sonaría tan impensable como montar un negocio de mantas calentitas para Extremadura en agosto. Pienso que hay cosas que se me escapan, como muy posiblemente corrientes de trap o nuevas formas de expresarse que yo ni conozca, pero los medios artísticos más asentados y mayoritarios tienen una ausencia significativa de contenidos sobre la crisis de 2008 en adelante.
En cómic creo que sí hemos podido ver algunas cosas, aunque sea algo en claro declive en cuanto a atención (que no hay que confundir con sus productos derivados: las películas). Quizás cosas como Ms Marvel de Willow Wilson, quizás cosas como el Capitán América de Nick Spencer se han metido con temas no directamente de las causas de la crisis sino más en algunas de sus consecuencias. En España hemos tenido cómics como Simiocracia de Aleix Saló que han intentado dar una explicación comprensible, amena y más o menos documentada sobre las causas de la crisis, pero hemos tenido menos de las consecuencias en el día a día.
Y de esas consecuencias va «Esclavos del trabajo«, cómic autoconclusivo de la autora polaca Daria Bogdanska que nos ha traído la editorial Astiberri a España recientemente. Yo conocí el cómic por ésta entrevista a la autora en El Diario.es. La sinopsis del cómic sería la siguiente:
Daria ha decidido irse de Polonia para huir de un padre violento y hacer borrón y cuenta nueva. Tras una temporada en España, se traslada a la localidad sueca de Malmö, donde se apunta a una escuela de cómic, ansiosa por emprender una nueva vida. Pero allí le espera una pesadilla kafkiana de trámites administrativos, y para subsistir no le queda más remedio que aceptar un empleo de camarera con un sueldo de miseria y sin contrato. Mientras acumula horas de trabajo, cansancio y desamores, le va creciendo por dentro un imparable sentimiento de rebeldía ante la injusticia, y decide dar un puñetazo en la mesa y luchar por sus derechos y los de sus compañeros (…). Esclavos del trabajo es el relato autobiográfico de una lucha social y sindical, que retrata una generación de jóvenes que viven en situación de riesgo social, con un futuro incierto y precario. También es el diario íntimo de una veinteañera recién llegada a una ciudad nueva en condición de emigrante, con sus anhelos, su desarraigo, sus dudas sentimentales y sus ganas de integrarse y de construir algo nuevo. Esclavos del trabajo formó parte de la selección oficial del Festival de Cómic de Angoulême 2018 y fue finalista del premio Artemisia 2018.
El cómic empieza con la llegada de la protagonista al país que está en los sueños políticos de tanta gente: Suecia. El paraíso sueco, ya sabemos todos, es el que aparece sistemáticamente en casi lo más alto de todos los estudios y estadísticas económicas y sociales de lo que debería ser un país. Suecia es el paraíso soñado y Olof Palme el profeta, vaya. Atraída por circunstancias personales y de estudio (quiere ir a una escuela de cómics), la protagonista desembarca en el teórico paraíso para encontrarse con la realidad.
En este caso no veremos el relato de inmigración africana o sudamericana: es inmigración europea dentro de Europa. Nada de viajes jugándose la vida, nada de guerras civiles espantosas: simplemente alguien joven dentro de la Unión Europea cambiando de país para estudiar y vivir mejor. Pero las dificultades burocráticas son similares, así como lo absurdo de demasiados trámites o respuestas desde las administraciones públicas. Barreras que, al final, llevarán a la protagonista, como otros tantos, a trabajar sin contrato en bares o donde puede, con bonitas jornadas interminables por auténticas miserias.
El cómic trata en todo momento de sobresaturar a nadie, con abundancia de viñetas en las que está nada más el texto necesario. No hay ninguna virguería técnica en composiciones de página (tres filas por página, salvo excepciones) ni en narrativa ni en perspectivas: en ese sentido toda la parte visual mantiene una tónica general constante y clara sin grandes defectos pero sin grandes alegrías. Es muy posible que tenga influencias de Marjane Satrapi y su Persépolis, teniendo mucho mayor detalle aunque siendo menos arriesgada artísticamente.
Aunque sí es arriesgada en las dos vertientes de la crisis que empezó en 2008. No sólo han sido unos años en los que hubiera menos dinero o puestos de trabajo: hubo un cambio sustancial. La gente más joven se ha encontrado un mundo laboral inmensamente más duro en cuanto a condiciones laborales (mucha más temporalidad, bajada de salarios, menor posibilidad de ascender dentro de la empresa, perspectivas de progreso o superación de su situación tirando a escasas) que no parece haber ido a menos cuando teóricamente se ha salido de la crisis. Da toda la sensación que ese nuevo mundo es eso: un nuevo modo de hacer las cosas que ha venido para quedarse, especialmente con la gente más joven. Un mundo muy diferente al que ha visto que han vivido sus padres. Todo ello aparece en el cómic con toda su crudeza, con esos trabajos mal pagados con horarios que imposibilitan casi hacer otra cosa que trabajar y dormir, ese bello mundo laboral del «sálvese quien pueda», esa descarada discriminación salarial en función de la procedencia étnica o el miedo y el desconocimiento de sus sufridores.
Pero además de la eterna incertidumbre laboral está el otro plano, el emocional. La escasa y casi obligatoria estabilidad económica lleva, como bien le pasa y cuenta abiertamente la protagonista, a una inestabilidad emocional. La protagonista lo expresa de nuevo abiertamente: la incertidumbre laboral lleva a una incertidumbre emocional. Sin saber qué puedo estar haciendo dentro de 3 meses es complicado planificar una vida o tener algo de sensación de control sobre ella, acabando por llegar a un estado de ánimo pseudo-depresivo en el que uno se conforma con ir sobreviviendo día a día y termina pensando que el mejor momento de sus días es cuando se va a acostar por la noche. Es lo que termina pasando cuando tienes que acostumbrarte a no estar nunca mucho tiempo en ningún sitio, a estar constantemente con gente distinta, a no profundizar casi nunca en ninguna relación, a que la gente de tu alrededor venga y vaya como el agua cuando abres el grifo. Es, otra vez, el eterno tema de Michael Houellebecq:
Definitivamente, me decía, no hay duda de que en nuestra sociedad el sexo representa un segundo sistema de diferenciación, con completa independencia del dinero; y se comporta como un sistema de diferenciación tan implacable, al menos, como éste. Por otra parte, los efectos de ambos sistemas son estrictamente equivalentes. Igual que el liberalismo económico desenfrenado, y por motivos análogos, el liberalismo sexual produce fenómenos de empobrecimiento absoluto. Algunos hacen el amor todos los días; otros cinco o seis veces en su vida, o nunca. Algunos hacen el amor con docenas de mujeres; otros con ninguna. Es lo que se llama la «ley del mercado». En un sistema económico que prohíbe el despido libre, cada cual consigue, más o menos, encontrar su hueco. En un sistema sexual que prohíbe el adulterio, cada cual se las arregla, más o menos, para encontrar su compañero de cama. En un sistema económico perfectamente liberal, algunos acumulan considerables fortunas; otros se hunden en el paro y la miseria. En un sistema sexual perfectamente liberal, algunos tienen una vida erótica variada y excitante; otros se ven reducidos a la masturbación y a la soledad. El liberalismo económico es la ampliación del campo de batalla, su extensión a todas las edades de la vida y a todas las clases de la sociedad. A nivel económico, Raphaël Tisserand está en el campo de los vencedores; a nivel sexual, en el de los vencidos. Algunos ganan en ambos tableros; otros pierden en los dos. Las empresas se pelean por algunos jóvenes diplomados; las mujeres se pelean por algunos jóvenes; los hombres se pelean por algunas jóvenes; hay mucha confusión, mucha agitación.
Al final la idea de que es lo que hay y que hay que ir tirando son las que predominan entre las personas que lo sufren. No es cobardía, es supervivencia. Pero la idea de que las cosas que te pasan se deben sólo a tus decisiones individuales es combatida por el paso del tiempo por la protagonista, que quiere simplemente que su trabajo no sea injusto. Es decir, ella no acepta el «es lo que hay y si no te gusta te vas» que presupone que el problema lo tienes tú y que lo que hay no puede ser de otro modo. Entiende que el problema no es ella, lo que está mal es lo que hacen en su puesto de trabajo, que puede ser mucho mejor. Y como no es una cosa de ella como individuo, trata de informarse desde cero (no tiene ni idea de qué hacer) para actuar en grupo. Se tropieza mucho, encontrándose a veces con gente que debería ayudar y no lo hace, con pequeños desengaños con compañeros: lo esperable. Hay mucha gente ahí teóricamente peleando contra las injusticias laborales desde antes que tú y no todos son de gran ayuda. En ese sentido no es un cuento de hadas, la autora es honesta con las dificultades de pelear desde la nada.
Todo, claro, siendo europea y tratando de trabajar en otro país de la Unión Europea. El cómic deja a las claras que los propios países europeos no han facilitado precisamente el ideal de que cualquier europeo pudiera ir a trabajar a otro país de la UE. Hablamos, otra vez, del teórico ejemplo idílico de país puntero en casi todo.
El cómic, al final, habla de una pequeña lucha de una polaca en Suecia para que el dueño de unos garitos a los que va mucha gente progresista le pague lo que le debe. Pero en esa pequeña lucha, desde el desconocimiento y la total incertidumbre, el cómic nos habla del cambio mental que va de tragar con todo (esto es así y si no te gusta vete) a no aceptar eternamente que tenga que ser así y moverse para cambiarlo. Cosa que sólo será posible con la ayuda de más personas, ya que no es una pelea individual contra nada: es un lucha con más gente en común. Es una pequeña gran lucha que merece ser leída.
Justo el año pasado se estrenó otro filme acerca de la figura de Winnie the Pooh, titulado Adiós Christopher Robin. Este filme narraba cómo la fama del libro había impactado a toda una familia, lo duro que fue para Christopher Robin crecer con toda esa atención pública puesta sobre su persona. El tema se trataba con mucha madurez y, a veces, oscuridad. Christopher Robin, dirigida por Marc Forster (Guerra Mundial Z, Descubriendo Nunca Jamás), es una película muy diferente, si la anterior se dirigía a un público adulto, esta intenta dirigirse también al infantil, por lo menos es lo que se deduce viendo las primeras escenas. Ante todo, Christopher Robin es una película familiar que intenta complacer tanto a adultos como a niños pero que, al final, se queda a medio camino.
La película comienza con un Christopher Robin de niño en el bosque de los Cien Acres junto al resto de la pandilla de animales de peluche. A través de unas escenas rápidas se resume la vida del chico hasta la actualidad, ya con una familia y un trabajo de oficina. Christopher Robin (Ewan McGregor) ha perdido su lado aventurero, ahora Winnie The Pooh y compañía deben ayudarle a recuperar el niño que lleva dentro.
El filme es simplemente correcto, a veces roza el aburrimiento. Posee la típica historia que ya ha sido contada millones de veces y temas a los que se recurre en muchísimas películas de Disney. Christopher Robin ha cambiado muchísimo desde que era pequeño debido a sus vivencias personales, pasa todo el tiempo trabajando en algo que no le llena del todo, simplemente para tener un mejor futuro, no vive en el ahora. Por lo tanto, el arco del personaje principal es bastante obvio desde un principio: debe darse cuenta de que lo que realmente importa es la familia. Aquí es donde entra Winnie the Pooh, el oso representa ese caos que tanto necesita la vida de Robin, muestra de ello es la divertidísima escena en la que Pooh destroza la casa de Christopher.
Christopher Robin es, de hecho, el único personaje que recibe cierto desarrollo. Haley Atwell quien interpreta a su esposa no tiene mucho que hacer; ella, al igual que su hija (Bronte Carmichael), son factores que permiten el cambio del protagonista. Por otro lado, los peluches tampoco aparecen demasiado en pantalla, pero de ellos surge la parte cómica del filme, una comicidad que no llega del todo bien a los adultos, pero tampoco funciona demasiado con los niños. Winnie the Pooh tiene un humor muy seco, es posible que los más jóvenes no capten sus chistes. La parte positiva es que los animales tienen caracteres tan marcados que no lleva mucho tiempo identificar sus rasgos de personalidad, cada niño saldrá con un favorito del filme, que seguramente será Tigger.
En Christopher Robin se distinguen muchos rasgos de películas familiares: Hay un malo malísimo, caricaturesco, si pusiéramos el televisor a cero, no tendríamos ninguna dificultad en reconocer en él al villano del filme. La película también alberga una moraleja, una lección clara impartida por los animales: No pierdas tu niño interior. La comicidad como se ha dicho antes, también está presente. A pesar de estos elementos el filme falla en su intento de entretener a los niños en su primera parte.
Los más pequeños se aburrirán al ver la vida de un adulto que trabaja en una oficina, querrán ver a Winnie the Pooh, pero este no reaparece hasta muy tarde. Por lo tanto, aunque el filme posea muchas características propias del género, esta primera parte puede afectar al disfrute total del mismo.
Lo positivo es que técnicamente es bastante buena. Destaca el vestuario que nos traslada a la época; la cinematografía que diferencia Londres del bosque de los Cien Acres y oscurece el ambiente cuando hay “peligro” a la vista. También hay buenos efectos para dar vida a los animales, que se integran en el filme sin desentonar nunca.
En resumen, Christopher Robin es una película correcta que no arriesga demasiado y es, ante todo, olvidable. Es lo suficientemente entretenida como para no arrepentirte de verla, pero no atrapa como para emocionarte. Es cierto que personalmente nunca me ha encantado el mundo que creó el autor A. A. Milne, así que es posible que para los fanáticos de este universo el visionado sí sea mucho más emocionante.