Ya está disponible en Prime Video la segunda temporada de Batman: Caped Crusader (Batman: El Cruzado Enmascarado), la serie animada de Bruce Timm que, redoblando la apuesta oscura y noir de la primera, la supera en excelencia y confirma a su autor como uno de los referentes indiscutidos en lo que al murciélago se refiere.
Casi dos años han pasado desde que la serie animada Batman: Caped Crusader fuera estrenada en Prime Video y nos deslumbrara con su formidable propuesta tanto visual como narrativa al llevar al legendario héroe de DC a una redefinida Gotham de los años cuarenta con las características estéticas del cine noir y el sello personal e inconfundible del gran Bruce Timm. Y ya está con nosotros la segunda temporada, que vuelve a tener a este como principal responsable y repite de igual modo a Matt Reeves y J.J. Abrams como productores ejecutivos estrella.
Lejos de abandonar el tono de la primera temporada (aquí análisis de un servidor), esta segunda lo profundiza de manera audaz y toma un camino aun más oscuro y pesimista, además de ampliar la galería de villanos y presentarnos a un Batman cada vez más Batman y menos Bruce Wayne. De hecho, es muy poco el tiempo en que lo vemos como tal y cuando más lo hace, en el tercer episodio, está de incógnito fingiendo un personaje para obtener información de alguien que se encuentra en prisión.
La serie mantiene el tono autoconclusivo de la primera temporada e incluso lo acentúa, sin por ello dejar de lado la continuidad que, paradójica y particularmente, se hace presente en entregas que no son necesariamente continuadas, sino que la trama planteada en un episodio puede retomarse dos o tres capítulos más tarde. Excepción: los dos últimos, que juntos conforman uno doble y rompen con la estructura habitual.
Decir que la galería de villanos se amplía no significa que cada vez entren más a la historia ni que vayan formando una legión como la que comúnmente conocemos del mundo Batman. La serie tiene su propia impronta y no busca apelar a la mera nostalgia por la de los noventa ni, mucho menos, a ser calco de la misma. En consonancia, no estamos ante una “galería” en el estricto sentido, sino que cada villano tiene su momento sin que convivan juntos en la trama general.
Entre los grandes ausentes de la primera temporada (donde tuvo especial protagonismo Harvey Dent y, en menor medida, Selina Kyle) estaban, desde luego, el Acertijo y el Joker (del cual solo habíamos tenido algún guiño que anunciaba su irrupción). Ambos hacen finalmente presencia en la segunda y, mientras que al primero lo vemos prácticamente de entrada, el segundo se hace desear y recién los dos episodios finales lo tienen en su centro.
Pero, de modo fiel al estilo de la propuesta (más realista), ni el Acertijo lanza adivinanzas todo el tiempo (apenas una o dos) ni el Joker es un payaso histriónico de risa desquiciada: es más bien calmo, frío y circunspecto sin por ello perder lo sádico, además de remitir su aspecto a la primera versión del personaje en los cómics de Bob Kane y Bill Finger.

La temporada consigue un perfecto equilibrio entre aquellas historietas de la Edad de Oro y las más oscuras que redefinieron al personaje en los ochenta, pues no faltan los homenajes a Frank Miller y Alan Moore o, más específicamente, a El Regreso del Caballero Oscuro y La Broma Asesina. Parecen mundos imposibles de conciliar, pero Timm todo lo puede y, de modo probablemente impensado a priori, el contexto de época facilita la amalgama.
También tenemos al Espantapájaros, que no luce como uno, pero tiene un similar modus operandi, o referencias indirectas al Espectro y a Mr. Freeze, que no aparece como tal, pero le remite bastante el personaje llamado Mr. Zero.
Fuera de los villanos, siguen teniendo importante papel el comisionado Gordon y su hija Barbara (que sigue sin revelarse como Batgirl y probablemente tampoco lo haga), al igual que la detective Montoya y el inefable y señorial Alfred Pennyworth, cuya dinámica con Batman es en esta temporada particularmente notable.
Y el sexto episodio nos trae de vuelta a Carrie Kelley, la niña huérfana que viéramos brevemente en la temporada anterior y de la cual tanto su nombre como su condición de ayudante no solicitado remiten inevitablemente a aquel primer Robin femenino que fuera introducido por Miller en El Regreso del Caballero Oscuro.

Cuando decimos que la segunda temporada es más pesimista que la primera, ello se trasluce en el funcionamiento de las instituciones y lo imbricado del mundo criminal en las mismas, como lo demuestran el funcionamiento de la política, la justicia y la propia policía. El mal está tan extendido y desparramado que se hace difícil pensar que en algún momento sea realmente vencido pero, sin embargo y a pesar de los dilemas éticos que ello plantea, subyace la idea de que vale la pena defender los principios aun cuando todo alrededor esté podrido.
También hay una fuerte reflexión sobre el papel de la ciencia y su mala utilización en manos incorrectas, lo que lleva a preguntarse a Batman si habrá manos que sean verdaderamente correctas, lo cual estremece particularmente al exponerlo a la luz del mundo de hoy y no únicamente del de los cuarenta en que la serie se ubica. Y allí radica otro de los grandes méritos de la misma: el contexto de época no elimina la atemporalidad.
Repaso a continuación los diez episodios que componen la temporada con una breve síntesis de lo que cada uno trata…

. Episodio 1 – Fuerza Bruta
Presentación del Acertijo, pues nos muestra al mafioso Rupert Thorne y a su ayudante Eddie haciéndose cargo de los negocios de este en ausencia: ni el nombre ni el estilo histriónico del segundo dejan demasiadas dudas de quién es. Y el capítulo trata de que Batman busca proteger a un contador al cual cree que intentarán asesinar por ser testigo clave en la causa contra Thorne.
. Episodio 2 – El Resplandor Rojo del Cohete
Roxy Sutton es una ingeniera que, gracias a un revolucionario combustible llamado ultrium, ha desarrollado una especial tecnología de cohetes con vistas a la exploración espacial (maravilloso el diseño retro de los mismos), pero intereses ligados a armamentos y potencias extranjeras buscan hacerse de la misma para sus propios y funestos fines, lo que conduce a la misteriosa muerte de Sutton. O eso parece…
. Episodio 3 – Infiltración Profunda
Haciéndose pasar por recluso, Bruce Wayne se introduce en la prisión de Blackgate para acercarse a un detenido y obtener información sobre la banda de Thorne, a la par que vemos cómo el Acertijo va escalando en el mundo criminal y, poco a poco, tomando el lugar de este. Por primera vez, le oímos decir un par de adivinanzas que serán las únicas que pronuncie en toda la serie: una y media, bah…
. Episodio 4 – La Cuenta Pendiente del Diablo
Una serie de misteriosos asesinatos ocurren en el mundo marginal y la marca de un murciélago en sangre hace que todas las miradas apunten a Batman, excepto la de Gordon. Los mismos, sin embargo, son perpetrados por un culto que adora a un supuesto y malvado dios quiróptero que vive bajo Gotham y ciertas referencias hacen inevitable pensar en La Secta (aquí nuestro análisis), emblemática novela gráfica de Jim Starlin y Bernie Wrightson.
. Episodio 5 – La Mano Espectral
Un científico llamado James Peterson desarrolla y lanza el Proyecto Osiris para resucitar a personas recientemente fallecidas, poniéndolo a prueba con Jim Corrigan, un exdetective de policía caído en prisión que se ofrece como voluntario a cambio de una eventual reducción de su pena. El experimento parece fallar, pero en realidad no es así y el resucitado Corrigan (en obvia referencia al Espectro) sale a buscar venganza y resolver asuntos pendientes en un siniestro episodio navideño con algún guiño a Dickens.
. Episodio 6 – Miedo Repentino
Una serie de muertes de estudiantes universitarios, aparentemente suicidados en medio de intensos ataques de terror, conducen en principio al profesor Charles Burton por tratarse en todos los casos de alumnos de sus clases correspondientes a la materia que él llama química esotérica. El tipo de crimen es fácil de relacionar con el Espantapájaros y, por sus características, apropiado para la reaparición de Harley Quinn, que se convierte en aliada impensada de Batman.
. Episodio 7 – Su Oscuro Reflejo
Tercera aparición del Acertijo que, por primera vez, se identifica con un signo de interrogación en el lugar de sus fechorías. El asesinato de un expolicía devenido en vendedor de flores, a cuyo comercio Eddie cobraba impuestos en nombre de Thorne, lleva a la tímida y recatada hija del mismo a buscar venganza convertida en una irresistible femme fatale. “Bastó un mal día” dirá luego Batman para explicar su actitud, frase que remite inequívocamente a La Broma Asesina.
. Episodio 8 – Hora Cero
Súbitamente están desapareciendo maleantes de las calles y, entre ellos, Thorne. Detrás del asunto se hallan una fábrica de hielo y su particular propietario Mr. Zero, al cual es imposible dejar de relacionar con Mr. Freeze, aunque sus métodos y objetivos sean diferentes. Al estilo La Casa de Cera, está montando su museo privado de criminales congelados, pero no es exactamente un justiciero y Batman deduce correctamente que trabaja para alguien.
Paralelamente, y en homenaje a Frank Miller, vemos a Carrie Kelley brindando a Batman ayuda que no pidió, pero que será decisiva…
. Episodio 9 – Muerto antes del Amanecer
Primera aparición protagónica del Joker después de un par de guiños que lo venían anunciando y clarísimo homenaje a la presentación del personaje en los cómics de Batman allá por 1940.
Al igual que en los mismos, amenaza con asesinar a alguien a medianoche, en aquel caso el magnate Henry Claridge y en este el alcalde Jessop. Ello genera un operativo de seguridad destinado a proteger a este último, pero Batman teme que el Joker se las componga de todas formas para cumplir su amenaza.
. Episodio 10 – La Risa Mortal
Ya con el Joker como nuevo rey del mundo criminal, Batman consigue establecer que el modus operandi de este consiste en inyectar en las víctimas una toxina que, introducida en los cuerpos, se transforma luego en un gas que liberan los mismos al morir y que genera por toda la ciudad una epidemia de risa mortal comenzando con el propio Departamento de Policía.
El enfrentamiento entre Batman y el Joker es clave en la definición del capítulo y de la temporada, remitiendo nuevamente algunos diálogos a La Broma Asesina y dejando en claro el Joker que no persigue más objetivo que acabar con el orden y hacer arder todo, además de insistir en que Batman y él son lo mismo: dos monstruos para la sociedad. Y el final deja un interrogante de cara a la tercera temporada…

En conclusión, y aun con lo buena que la primera temporada de Batman: Caped Crusader había sido, esta segunda eleva el nivel y da un paso más de audacia en su tono oscuro y sombrío, acompañado ello con una mayor acción y una gran animación, además de introducir al villano que tal vez más queríamos ver en formato noir.
Más allá de la consabida y clásica destrucción de claraboyas y ventanas, Bruce Timm no se repite ni cae en la nostalgia por la serie que en los noventa él mismo creara, sino que, por el contrario, vuelve a demostrar su capacidad para reinventar una y mil veces al personaje en una verdadera lección de la que ojalá aprendiera mucho del errático cine superheroico de hoy en día. Porque al igual que al otro Bruce, a este tampoco pareciera entrarle una sola bala…
Que haya tercera temporada. Y cuarta. Hasta la próxima y sean felices.






































