Paramount Pictures y Spyglass Media Group dieron a conocer nuevo tráiler de Scream 7, entrega de la franquicia que llega a los cines en breve con Kevin Williamson en la dirección y el regreso de Neve Campbell al papel de Sidney Prescott que la convirtiera en una de las scream queens más recordadas de la pantalla.
A diferencia de algunas franquicias legendarias que vienen últimamente languideciendo en taquilla (Alien, Terminator), las películas de Scream son siempre un éxito y no tendría por qué ocurrir nada distinto con Scream 7, de la cual tenemos nuevo tráiler y cuenta con el regreso de Neve Campbell al papel de Sidney Prescott, sin duda una de las más famosas final-girls en la historia del terror slasher.
Recordemos que Campbell no estuvo en la entrega anterior por diferencias contractuales (le pagaban poco, bah) y, tras la buena recepción que tuvo la misma en términos de recaudación, todo parecía dado para que, una vez más, Melissa Barrera y Jenna Ortega coprotagonizaran también la séptima.
Pero la polémica suscitada por ciertas publicaciones de la actriz mexicana en torno a la guerra entre Israel y Hamas llevó a que Spyglass decidiera su despido, en tanto que Jenna, que en la ficción encarnaba a su hermana menor, renunció al día siguiente argumentando problemas de agenda.
Ello hizo que en la productora decidieran barajar y dar de nuevo yendo a buscar a Neve (seguramente también aflojando la billetera), pues no son tontos y bien saben que ello tiene un impacto especial en los fans desde el momento en que, tanto como la máscara de Ghostface, el rostro de la actriz es identificatorio de una franquicia que en diciembre de este 2026 cumplirá treinta años desde su inicio por el mítico y fallecido Wes Craven.
Por cierto, no es el suyo el único regreso para esta séptima entrega sino que además Kevin Williamson, quien fuera guionista de la primera, segunda y cuarta, se hace cargo aquí no solo del guion sino también de la dirección. Y el elenco, asimismo, viene con unos cuantos que en distintos momentos han pasado por la franquicia, como Courteney Cox, David Arquette (no sé cómo se las apañarán para que aparezca nuevamente), Matthew Lillard, Skeet Ulrich, Mason Gooding, Jasmin Savoy Brown y Scott Foley, quien dará una vez más vida al medio hermano de Sidney. Lo que se dice un staff bien fanservice…
Salvo por lo que se ve en este adelanto y lo visto en el anterior, no hay aún demasiado detalle de la trama y todo lo que sabemos es que Sidney está intentando iniciar una nueva vida y dejar atrás el pasado, pero deberá volver a enfrentarlo cuando su hija Tatum(Isabel May) se convierta en el próximo objetivo de un nuevo Ghostaface.
Habrá que ver si esta nueva entrega cumple con las expectativas que tanto nombre conocido despierta en los fans o, por el contrario, solo se ahoga en la nostalgia. Por lo pronto, se planea ir por más, ya que la idea es estrenar una octava entrega en 2027.
El estreno de Scream 7, mientras tanto, es el 27 de febrero. Hasta la próxima y sean felices…
Hay que reconocerlo, Marvel está nerviosa. No en plan “me he dejado el gas puesto”, sino en modo “voy a sacar CUATRO tráileres porque como no te convenza alguno, ya me pego yo el batacazo solo”. Y así estamos, ya con los cuatro tráileres de Vengadores: Doomsday en español, cuatro avances, cuatro formas distintas de decir lo mismo: tranquilo, esto vuelve a ser importante.
Sin más dilación os dejo con uno de los estrenos más importantes del año y del 18 de diciembre de 2026. Y si, porque ese mismo día (si no lo cambian) será el estreno de la tercera parte de Dune, y aunque Vengadores: Doomsday hará mejor taquilla, más de un fan preferirá la saga de Denis Villeneuve. Y no hablo de calidad, hablo de taquilla, que son dos cosas muy diferentes.
La historia transcurre en El Cairo en 1922, una ciudad vibrante y dinámica, pero también inmersa en un contexto político complejo. En estos años, Egipto lucha por su independencia del Reino Unido, mientras su población afronta la modernización y los profundos cambios sociales que acompañan esta incierta situación política.
ADVERTENCIA: CONTIENE INFINIDAD DE SPOILERS SOBRE LA TRAMA
Sinopsis
El célebre arqueólogo Howard Carter, famoso por descubrir la tumba de Tutankamón en 1922, tiene aquí un trasfondo que se mezcla con los mitos de Lovecraft. En nuestra historia, Carter se alía con oscuros hechiceros egipcios, quienes le ayudan a localizar la tumba del faraón y profanar su sepulcro. Entre los objetos sustraídos destaca un sarcófago de forma cónica y proporciones antinaturales: en realidad, se trata de una cápsula de estasis que alberga a Sakhatakh, un renegado de la Gran Raza de Yith que ha escapado de su propio tiempo.
Carter oculta estos objetos en los sótanos del hotel Shepheard’s, con la intención de estudiarlos antes de que llegue Lord Carnarvon, su mecenas. Sin embargo, Garth Weder, director del Museo de El Cairo y miembro de una secta, planea apoderarse de los artefactos para usarlos en rituales oscuros. Su ambición lo lleva incluso a vender el Disco Solar, una poderosa reliquia, al traficante de arte Dieter Lounpeen.
La noche del 21 de abril de 1922 se celebra un gran baile de máscaras por el cumpleaños de Charles Behier, el director del hotel, al que asiste lo más selecto de la sociedad británica en El Cairo. El escenario se llena de traiciones, robos, magia oscura y conspiraciones en un juego de poder que involucra a figuras del arte, la aristocracia, el ocultismo y las criaturas más temibles del pasado, todo en torno a los misteriosos artefactos encontrados en la tumba de Tutankamón.
Personajes de la partida:
Charles Behler: El director del Hotel Shepheard’s, una de las pocas buenas personas que encontrarán los jugadores. Comenzó como metre en el restaurante y ascendió hasta el puesto de director gracias a su esfuerzo y carisma.
Lord Carnarvon: El conde Carnarvon es el clásico hombre de negocios obsesionado con su dinero. Financia los descubrimientos arqueológicos de Carter y participa en la expedición junto a su hija Evelyn, aunque lo hace más por obligaciones que por devoción.
Evelyn Carnarvon: Hija del conde, siempre se ha visto relegada en los asuntos de su padre. Ha pagado por sí misma el viaje a El Cairo y está decidida a ser la primera en entrar en la tumba de Tutankamón.
Howard Carter: Famoso arqueólogo británico obsesionado con ascender socialmente. Lleva catorce años trabajando junto a Carnarvon, pero no obtiene hallazgos relevantes hasta que se une a la Hermandad del Faraón Negro y vende su alma a cambio de poder profanar tumbas intocadas.
Príncipe Fuad: Ambiciona convertirse en faraón de un Egipto renovado y cuenta con Omar Shakti, su hechicero personal, para desatar antiguos poderes y devolver la gloria al imperio.
Dieter Lounpeen: Acaudalado coleccionista de antigüedades, heredó su fortuna de su esposa. Rivaliza con museos de renombre mientras viaja con su caprichosa hija, Olga.
Garth Weder: Miembro de una familia adinerada de Austria, marcado por la trágica muerte de sus padres en un incendio. Se adentra en el ocultismo buscando comunicarse con sus antepasados y usa un cristal de Mortlan para ubicar la tumba de Tutankamón, exigiendo a Carter compartir sus descubrimientos.
Los acontecimientos de este módulo se desarrollan los días 21 y 22 de noviembre de 1922, en el icónico Hotel Shepheard’s de El Cairo. Los investigadores han sido invitados por la dirección del hotel para esclarecer “algo que no puede explicarse por teléfono”. Charles Behler, el carismático director, envió un misterioso telegrama advirtiendo de fenómenos inexplicables en sus instalaciones. La motivación de los personajes para aceptar esta cita puede ir desde el interés económico hasta la simple curiosidad.
Cronología de la aventura:
Día 1. 21 de noviembre de 1922.
Por la mañana.
Los jugadores deberán llegar al Hotel Shepheard’s el 21 de noviembre, a primera hora de la mañana. Te recomiendo iniciar la sesión con un ritmo lento, permitiendo que exploren el vestíbulo y se empapen del ambiente colonial antes de instalarse en sus habitaciones (por ejemplo, concediendo una hora para dejar maletas y acomodarse). Al poco tiempo, descubrirán que esa misma noche tendrá lugar una gran mascarada en el hotel: aunque en principio no están invitados, pueden ganarse unas entradas si logran convencer a Charles Behler, el director, de su valía. Los jugadores que tengan altas cantidades de crédito puede servirles de ayuda.
Mientras esperan en recepción, aparecerán Dieter Lounpeen —el alemán malhumorado— y su hija Olga. Al registrarse al mismo tiempo que los investigadores, este encuentro servirá para plantar las primeras semillas de intriga en la partida.
Sven, Hans y Lars, los tres portamaletas suizos, se encargarán de llevar el equipaje de los investigadores a sus habitaciones. Este es un buen momento para sacarles información: puedes ofrecerles datos importantes o pistas deliberadamente falsas (por ejemplo, Hans luce una enorme mancha marrón en la mitad del rostro, que los jugadores podrían interpretar como algo significativo).
A las 11:00 h., los investigadores tienen una cita con el director del hotel en la terraza, uno de los puntos importantes del hotel y donde “se cuece” toda la vida social del Shepheard’s. Este espacio, siempre lleno de personajes —desde aristócratas hasta curiosos oportunistas—, ofrece la oportunidad perfecta para introducir personajes propios o incluso figuras sugeridas por el módulo, como Agatha Christie o Winston Churchill. La terraza del hotel tiene que ser un lugar de conversaciones, intrigas y negocios.
La charla con Behler es clave para enganchar a los jugadores a la historia. Les explica que desde hace varios días suceden fenómenos inquietantes en el hotel: pesadillas terroríficas, cuberterías que se oxidan al contacto, susurros que emergen de las paredes… Siéntete libre de añadir tus propias ideas paranormales. Insisto que el módulo añade encuentros paranormales y conversaciones muy interesantes.
Behler les pide absoluta discreción para proteger la reputación del Shepheard’s y les ofrece alojamiento durante dos noches y un pago de 100 libras egipcias a cada uno. Es el momento ideal para que negocien entradas para la mascarada de esa misma noche. Behler debe de ser unos de los personajes amables, mientras que los jugadores no la líen mucho en el hotel.
Mientras tanto, en una mesa contigua, conversan Howard Carter y Garth Weder. Si los investigadores tienen conocimientos arqueológicos, reconocerán a Carter, aunque aún no era mundialmente conocido. Si deciden no prestarles atención, una tirada de Descubrir revelará un enjambre de cucarachas junto a Weder, pista que no deberían de pasar por alto. Quienes se atrevan a escuchar podrán captar fragmentos de su charla; ofrécelos con moderación para mantener el suspense y la curiosidad.
En lo que queda de la mañana, lo habitual es que los investigadores exploren libremente el hotel en busca de pistas. Pueden optar por seguir a Garth Weder hasta los sótanos, donde deambulan los Guls y los hombres rata (si tus jugadores tienden al heroísmo suicida, recuerda poner obstáculos que les hagan reflexionar antes de adentrarse). También podrán rastrear a Howard Carter por los pasillos, quizá descubriendo indicios de sus verdaderas intenciones.
Hacia las 12:00 h, es posible que se topen con Gasparini retozando con Olga en el jardín del Salón Isis. Este encuentro suele servir para desvelar detalles sobre la traición de Gasparini con el comerciante Faraz Najir.
A las 13:30 h, justo antes del almuerzo, el Príncipe Fuad hace su entrada triunfal en el hall acompañado de su séquito. El bullicio que genera sirve de excusa perfecta para presentarlo: deja que el murmullo de la multitud insinúe su importancia.
Tras ese espectáculo real, el apetito podría llevar a los investigadores al salón de almuerzo, donde podrán reencontrarse con Dieter Lounpeen y volver a cruzarse con Carter. Si en algún momento los jugadores parecen confusos y no saben hacia dónde dirigirse, anima tiradas de Ideas o incluye eventos aleatorios: una camarera que susurra un rumor, un grupo de inquilinos hablando en voz baja, algún objeto fuera de lugar…, algún hecho paranormal. Estos pequeños toques harán que descubran por sí mismos la creciente atmósfera de misterio. Yo personalmente me divertí mucho estrellando una gaviota contra la ventana.
Día 1. 21 de noviembre de 1922.
Por la tarde.
16:00. Howard Carter abandona su habitación y se dirige al templo de Ibn Tulun, siguiendo los pasos de Garth Weder horas antes. Si los investigadores deciden seguirlos, descubrirán sótanos repletos de trampas peligrosas, pasillos resbaladizos y criaturas terroríficas. Insiste en que adentrarse sin preparación puede ser peligroso y recomienda avanzar con mucho cuidado.
Ve encaminando esta parte de la sesión hacia la fiesta de disfraces. Te recomiendo que dejes libertad a los jugadores, para que puedan conocer a los personajes que no han interactuado o que no han coincido. Añade pequeñas pistas e interacciones con personajes secundarios.
Espero que os haya gustado. Cualquier duda o sugerencia estaré encantado de leeros y nos vemos en el próximo capítulo.
Hojas Rojas, publicado por la editorial Lebiathan Labs y creado por el talentoso autor italiano Massimo Rosi, ilustrado por Ivan Fiorelli y coloreado por Lorenzo Palombo, se erige como una obra que inunda al lector con una experiencia emocional y estética evocadora. Este trabajo nos invita a sumergirnos en un universo vampíricoy situado en la helada Siberia soviética.
La obra hace hincapié en la fuerza de la imagen, enfatizando que el arte secuencial puede contar historias tan ricas y complejas como cualquier novela. Fiorelli, con su trazo distintivo y acompañado de la paleta de colores de Palombo, crea un escenario que se siente tan terrenal como onírico. Nos recrea el marco histórico de la Campaña de Invierno (1939–1940), cuando la Unión Soviética y Finlandia se enfrentaron bajo un cielo de hierro y un frío que desdibuja la frontera entre lo vivo y lo muerto.
Rosi traza una narrativa que se despliega como un poema oscuro: sin prisas, sin concesiones. La historia sigue a una madre y su hija que esperan el regreso del padre (soldado en Finlandia) en una cabaña solitaria, a varios kilómetros de cualquier rastro de civilización. La paranoia se filtra como la escarcha en las grietas y la presencia que acecha alrededor, aunque difícil de definir con palabras, se hace sentir como un aliento helado en la nuca.
El horror emerge de lo cotidiano. El terror crece en la mirada vacía del bosque, en el crujido de la madera bajo el peso de la nieve, en los silencios que se alargan hasta convertirse en gritos. Ese sentimiento de amenaza constante está tejido con hilos invisibles de folclore ruso: no solo guerras y balas, sino leyendas antiguas de muertos que caminan entre los vivos, impulsados por unos seres deseosos de regresar adonde pertenecieron alguna vez.
Desde un punto de vista literario, la obra posee una cadencia casi poética. Rosi no teme usar silencios como puntuaciones, ni espacios en blanco como metáforas de lo inexpresable. La narrativa visual no se apoya únicamente en diálogos, sino en ritmos de hielo y sombra, en la forma en que una sola viñeta puede comunicar desesperanza más que cientos de palabras. Son varias las referencias del mundo vampírico que podemos encontrar dentro de esta obra, algo, que a los amantes del género encantará ver y descubrir.
El diálogo es escaso pero poderoso; cada palabra está cuidadosamenteelegida para resonar con el lector. Ese minimalismo verbal refuerza la idea de que a veces las emociones más profundas son aquellas que no se dicen. El silencio entre los personajes habla tan fuerte como sus conversaciones, creando una atmósfera cargada de tensión y expectativa.
Fiorelli y Palombo realizan un trabajo que se fusiona perfectamente con el tono narrativo. El arte oscila entre el realismo y el expresionismo, con figuras que parecen surgir de la nieve misma mientras los tonos dominantes —negro, blanco y gris— son interrumpidos por pinceladas de rojo escarlata
Los personajes secundarios, aunque breves en su presencia, son igualmente memorables. Cada uno actúa como un catalizador para el desarrollo de los protagonistas, aportando diferentes perspectivas.
Quien espere una historia de terror tradicional con sustos repentinos y monstruos visibles, podría sentirse decepcionado. Aquí el miedo no se presenta como figuras grotescas o monstruosas, sino como una presencia ambigua. El relato explora los territorios limítrofes entre lo real y lo imaginado. Esa ambigüedad es precisamente lo que eleva a Hojas Rojas más allá del género, transformándolo en una meditación sobre la memoria, el duelo y la vulnerabilidad humana. La obra nos lleva a pensar en qué haríamos si estuviéramos en la misma situación que las protagonistas. Qué decisiones tomaríamos, qué imperaría: ¿cabeza o corazón?
El frío implacable, la soledad abrumadora y la ansiedad constante tejen una red en la que los personajes parecen perder gradualmente su humanidad. La madre, encerrada en una espiral de miedo y alcohol, y la hija, cuya inocencia se deshilacha ante la amenaza invisible, representan dos caras de una misma moneda: la resistencia y la destrucción, ambas impulsadas por el mismo anhelo —volver a casa, volver a lo conocido, volver a lo vivo
Hojas Rojas deja una impresión duradera. Al concluir el viaje de la protagonista, el lector se queda reflexionando sobre los fragmentos de su propia vida, analizando las hojas rojas que ha dejado caer a lo largo del camino. Este es un cómic que no se limita a entretener, sino que invita a una contemplación profunda, ofreciendo una experiencia que sobrepasa las páginas y se adentra en la psique del lector. Rosi plantea preguntas sobre la pérdida y la resiliencia.
El final de Hojas Rojas es un juego hábil de ambigüedades, que se aleja de las resoluciones típicas. En lugar de proporcionar respuestas claras, deja al lector en un limboreflexivo, en el que la interpretación queda abierta a la experiencia personal de cada uno. Este desenlace, lejos de ser frustrante, se siente auténtico, como la vida misma: impredecible y llena de matices. La obra es un viaje al corazón de la soledad y al mismo tiempo una fábula sobre la resistencia humana frente a lo inexplicable.
Ficha técnica
Autores: MASSIMO ROSI – IVAN FIORELLI – LORENZO PALOMBO
Netflix ha estrenado una miniserie de la que todo el mundo está hablando por su sorprendente final. Te hablo de El y Ella, basada en novela ‘His and Hers‘ de la escritora norteamericana Alice Feeney, autora y periodista superventas del New York Times.
En la mayoría de los pueblos pequeños, todos se conocen. Ese es sin duda el caso de Dahlonega, el tranquilo pueblo del norte de Georgia donde se desarrolla el nuevo thriller psicológico de Netflix. Y ahora tú también puedes descubrir que hay detrás de El y Ella.
La primera secuencia que te vas a encontrar en la miniserie de Netflix El y Ella, es bastante clara y representativa: La cámara nos muestra un bosque de noche, mientras la lluvia cae incesantemente. A medida que se acerca a su objetivo, haciendo un zoom lento y preciso, veremos a una mujer debatiéndose entre la vida y la muerte, encima del capó de un coche. Este brutal asesinato es el principio de la miniserie, es el hecho precursor para todo lo que nos vamos a encontrar a lo largo de sus seis episodios.
La miniserie de Netflix es de esas donde todo se cuece a fuego lento. Aunque no dejan de suceder cosas, todas ellas se muestran de forma calmada para que el espectador pueda empaparse bien del drama que existe detrás de este asesinato. Por que detrás de un brutal suceso siempre hay un motivo que ha hecho que una persona dé este terrible paso sin retorno, y El y Ella quieren que el espectador entienda este punto a la perfección, sin blanquearlo ni justificarlo.
Netflix ha catalogado la miniserie como un thriller psicológico. El y Ella se decanta más por explorar la mentalidad de sus protagonistas que por la investigación criminal que lleve a detener al asesino. La historia que cada personaje lleva a cuestas nos dice más sobre ellos que todos los diálogos que puedan tener. La forma en que se enfrentan a sus fantasmas nos ayuda a entenderlos mejor, y puede que no compartamos su forma de actuar, pero acabaremos entendiendo los motivos que les llevan a hacer lo que hacen.
Protagonistas de El y Ella
Conoceremos a Anna (Tessa Thompson), una mujer que regresa de forma inesperada justo la misma noche del asesinato, ¿casualidad…? Anna desapareció hace un año por motivos personales causados por un terrible suceso. Ahora regresa a Dahlonega, el tranquilo pueblo del norte de Georgia donde se desarrolla este thriller psicológico, con la intención de recuperar su antiguo trabajo como presentadora de las noticias de la cadena de televisión WSK.
Por otra parte tenemos a Jack (Jon Bernthal) el inspector de policía de Dahlonega que se puede decir que no está pasando por sus mejores momentos. Vive de prestado en casa de su hermana Zoe y su sobrina pequeña Meg, esperando que sus problemas personales se solucionen en algún momento, y pueda retomar su vida justo donde la dejó hace un año. El será el encargado de resolver el brutal crimen que ha sacudido a la pequeña ciudad, y no lo va a tener fácil. Las pistas que va encontrando le llevan a un camino que no quiere recorrer, y mucho menos quiere que nadie más lo recorra.
Junto a Jack está la Priya (Sunita Mani). Eficiente, dispuesta a complacer y fascinada por los asesinatos, Priya es la nueva detective de la Oficina del Sheriff de Dahlonega. Tras dejar la gran ciudad para trabajar en un pueblo pequeño, Priya aporta una peculiaridad aguda al trabajo que su compañero Jack, más experimentado, encuentra entre molesto y encantador. Es esa forma de ver las cosas que solo la ilusión por hacer bien el trabajo nos da.
Otro personaje clave es Alice (Crystal Fox), una mujer luchadora que vive casi aislada en una casa que se le ha quedado demasiado grande. Desde que Anna desapareció, la mujer ha vivido en la oscuridad de tal modo que esta ha acabado consumiéndola y llevándose parte de su salud. Su cabeza empieza a no funcionar correctamente, y acaba cocinando los huevos con cáscara, y acaba haciendo café sin café. Una tragedia que Anna deberá afrontar más pronto que tarde.
Lexy (Rebecca Rittenhouse) y Richard (Pablo Schreiber) forman un peculiar matrimonio. Ella es la nueva cara de las noticias de la cadena de televisión WSK, papel que desempeña desde la desaparición de Anna. Así que no ve con buenos ojos el regreso de esta a escena. Y más cuando la mujer pide regresar como reportera a pie de calle, para informar sobre el reciente asesinato ocurrido en la ciudad, y reclama como cámara a Richard, marido de Lexy. ¿Otra casualidad más?
Por último tenemos que hablar de Rachel (Jamie Tisdale), Helen (Poppy Liu), Zoe (Marin Irland) y Cat (Astrid Rotenberry), amigas de Anna en su época adolescente, y con las que ahora no tiene ninguna relación, pero que son personajes importantes cuyas aportaciones serán claves para la resolución del caso.
En resumen: El y Ella es un thriller psicológico con algo de investigación criminal que nos cuenta de forma pausada la resolución de un terrible asesinato, centrándose más en la parte dramática de sus personajes, y no tanto en la investigación criminal del caso. Es una miniserie donde, aunque las pistas no sean claras están ahí, y solo somos capaces de verlas al llegar a su final. El y Ella es esa serie de la que todo el mundo está hablando en enero 2026.
Descubrir la historia a través de las páginas de un cómic es una experiencia transformadora, especialmente cuando esa novela gráfica se centra en una figura tan icónica como Jane Austen. La vida novelesca de Jane Austen: una biografía gráfica, obra de la guionista Janine Barchas y la dibujante Isabel Greenberg, es una invitación no solo a conocer la biografía de esta escritora fundamental en la literatura inglesa, sino también a adentrarnos en un viaje visual y emocional que abarca su vida, sus pasiones y su inigualable legado literario.
Desde el primer momento en que uno sostiene este cómic, es evidente que no se trata de un simple relato biográfico. Greenberg logra construir un universo donde la paleta de colores suaves se entrelaza armoniosamente con los trazos delicados, evocando la atmósfera de las novelas de Austen. Cada página es un festín para los sentidos, donde los detalles son considerados con tal esmero que parece que, al mirar más de cerca, podríamos ver los ecos de la Inglaterra del siglo XVIII resonando en cada viñeta.
A través de la narrativa gráfica, somos testigos de cómo sus experiencias tempranas y su entorno familiar influyeron profundamente en su desarrollo como escritora. Barchas acierta al destacar la importancia de la educación recibida por Jane y sus hermanos, así como la influencia de su entorno familiar, donde el amor por la literatura brotaba como un río caudaloso entre los juegos infantiles y las charlas familiares.
Uno de los aspectos más significativos de la biografía editada por la editorial Impedimenta es cómo Greenberg nos presenta a Jane no solo como la autora célebre que conocemos, sino como una mujer con sueños, aspiraciones y frustraciones. En la obra, se retratan episodios de su vida con un toque de humor y ternura, como su incursión en la escritura a una edad temprana, cuando sus obras eran nada más que novelitas escritas en hojas de papel en blanco. Es un recordatorio de que incluso las mentes más brillantes empiezan desde lo más simple, y de que la grandeza a menudo nace de la perseverancia y la pasión.
El ingenio de Austen se despliega gradualmente en las viñetas, donde vemos cómo su agudeza mental y su capacidad para observar la vida cotidiana se convierten en el núcleo de sus novelas. La autora se asegura de incluir referencias sutiles a las obras más queridas de Austen, a menudo utilizando sus personajes como espejos que reflejan la vida de la propia autora. Las situaciones de sus novelas (los enredos amorosos, las tensiones sociales, las luchas por la independencia femenina) se entrelazan con los acontecimientos de su propia existencia, mostrando cómo su imaginación fue alimentada por sus experiencias reales.
Janine Barchas captura la complejidad de las relaciones familiares, reflejando tanto el apoyo como las tensiones que existieron entre Jane y sus seres queridos. La relación con su hermana Cassandra, en particular, es una de las más conmovedoras; juntas compartían un vínculo que va más allá de lo fraternal, convirtiéndose en confidentes y aliadas en un mundo donde las mujeres a menudo eran relegadas a un segundo plano.
La obra también aborda las limitaciones impuestas a las mujeres de su tiempo, ofreciendo una mirada crítica sobre el papel que la sociedad asignaba a las mujeres en el ámbito literario y, más ampliamente, en la vida pública. Aquí la guionista se adentra en cuestiones feministas que resuenan hasta hoy. A través de Jane, la autora nos muestra la lucha de las mujeres por ser escuchadas y valoradas, desafiando las expectativas a pesar de las puertas cerradas. Este enfoque contemporáneo es un guiño valioso que conecta la historia con el presente, recordándonos que la batalla por la equidad aún continúa.
Barchas y Greenberg tejen una historia que evoca tanto la tristeza como la celebración de la vida de una mujer que dejó una huellaimborrable en la literatura. El diseño gráfico acompaña cada giro emocional, a menudo contrastando la liviandad de las ilustraciones con la profundidad de los sentimientos que Austen experimentó.
Greenberg ilustra con sensibilidad los altibajos de la vida literaria de Austen, desde la frustración hasta el eventual éxito crítico, reflejando cómo su voz comenzó a resonar en un mercado editorial que, en muchos aspectos, aún estaba dominadoporhombres. La ironía de su situación se refleja en las viñetas a través de un ingenioso contraste entre sus famosas heroínas, quienes a menudo anhelan independencia y amor verdadero, y la propia Jane, navegando las complicaciones de su vida personal y profesional.
Las escenasfinales de la novela gráfica nos llevan a reflexionar sobre cómo sus historias continúan inspirando a nuevasgeneraciones, no solo en formato literario, sino también en adaptacionescinematográficas y teatrales que siguen proliferando. El cómic nos transmite una sensación de esperanza, resaltando la idea de que las voces auténticas siempre encontrarán una manera de ser escuchadas o, al menos, así debería ser.
La vida novelesca de Jane Austen nos muestra un auténtico deleite visual. Los lápices de Isabel Greenberg evocan a la estética de la época de Austen, pero también infunde un toque contemporáneo que hace que la obra sea accesible para los lectores actuales del panorama underground.
La elección de colores suaves y pasteles contribuye a la atmósfera nostálgica, mientras que la tipografía elegida complementa el tono ligero. Greenberg también juega con el ritmo de la obra, alternando entre momentos de introspecciónprofunda y situaciones más ligeras y cómicas, lo que mantiene al lector cautivado de principio a fin.
La vida novelesca de Jane Austen: una biografía gráfica es una obra que no solo narra la vida de una de las autoras más queridas de la literatura, sino que también aplaude el espíritu indomable de la creatividad femenina. Janine Barchas e Isabel Greenberg han logrado un equilibrio entre biografía y análisis literario, ofreciendo un retrato entrañable y revelador de la novelista Jane Austen.
Con su encantadora (y especial) narrativa visual y su profunda empatía hacia su protagonista, esta obra se posiciona como una lectura obligada tanto para los admiradores incondicionales de Austen como para aquellos que buscan descubrir su genialidad por primera vez. Al cerrar el cómic, uno no puede evitar sentir una conexión más profunda con Austen, una mujer que, a pesar de las limitaciones de su tiempo, logró dejar un legado que sigue vibrando en el presente.
‘Webtoon’ es una página archiconocida por quienes amamos los cómics, ya que escritores nobeles o poco conocidos pueden contar sus obras para que de forma gratuita (o no) los lectores de todo el mundo tengan acceso a ellas. Cada vez más vemos como algunos de estos comics acaban siendo publicados por alguna editorial y llegando al público general. Es por ello que he querido hacer este artículo mencionando los 5 cómics de terror (género que me apasiona) que más ‘Me gusta’ tienen en esta web.
Empezaremos de menos a más para dejar lo mejor para el final, obviamente hay muchos más títulos de grandísima calidad, tanto en ese género como en el resto, pero no podían entrar todos, así que elegido el baremo de los ‘Likes’ de los lectores.
5.- #Killstagram
‘#Killstagram’ es un thriller creado por Ryoung, es una obra que utiliza la estética de las redes sociales para construir una historia de terror sangriento y tenso. La historia sigue a Remi Do, una joven influencer que vive para los «likes», los seguidores y la validación digital. Algo a la orden del día en esta época. Su vida parece perfecta: es guapa, tiene marcas que la patrocinan y miles de fans que la adoran. Sin embargo, Remi comete el mismo error que muchos como ella: lo comparte absolutamente todo en sus redes sociales, lo que come, donde se encuentra y dónde vive.
La pesadilla comienza cuando un acosador anónimo empieza a seguir cada uno de sus pasos. Lo que al principio parecen mensajes extraños va escalando de una forma brutal. Remi descubre que su fama se ha convertido en su peor enemigo, ya que el asesino utiliza su propia cuenta de Instagram para cazarla y aterrorizarla.
‘#Killstagram’ es una crítica feroz a la falta de privacidad en la era digital y a la obsesión por la fama. Muestra cómo la exposición pública puede atraer a personas con intenciones perversas y cómo la sociedad consume la tragedia ajena como si fuera un simple contenido más.
Este comic consta de 43 episodios y ya ha finalizado.
4.- Trastorno
‘Trastorno’ es un manhwa creado por Ms. Freaky y nos narra la historia de Rayne, una chica que despierta en la azotea de un edificio sin recordar absolutamente nada: ni quién es, ni cómo llegó allí, ni por qué tiene un cuchillo en la mano. Pronto descubre que el mundo que conocía ya no existe.
En medio de este caos conoce a Samael, un chico con apariencia de delincuente que parece saber mucho más de lo que dice. Él le revela que un apocalipsis ha ocurrido y el mundo está infestado de unos monstruos caníbales y grotescos que cazan a cualquier humano que encuentren. Rayne y Samael deberán formar una alianza inestable para sobrevivir, mientras ella intenta recuperar sus recuerdos y descubrir si tiene algún papel en el fin del mundo.
El punto fuerte de este cómic es la química entre los protagonistas y como se nos va desvelando con cuentagotas lo que ocurre con el mundo.
‘Trastorno’ lleva actualmente 136 episodios divididos en tres temporadas, así que es una lectura que nos puede tener entretenidos durante bastante tiempo.
3.- Todo está bien
Es el cómic más ‘cuqui’ de la lista y eso lo hace más perturbador aún. ‘Todo está bien’, creado por Mike Birchall, es un webtoon que, aunque a primera vista su estilo artístico pueda parecer infantil, es puro terror psicológico.
Sam y Maggie son una pareja normal que vive en un vecindario suburbano perfecto. Tienen una casa bonita, un perro encantador y vecinos amigables. Solo hay un pequeño detalle en este cómic que lo hace ‘extraño’: Todos los habitantes llevan puestas unas cabezas de gato gigantes.
A pesar de que el entorno es idílico, pronto nos vamos dando cuenta de que algo va muy mal. Hay cámaras por todas partes. Todo es tan perfecto que parece falso e inquietante y todo se va a ir tornando mucho más opresivo gracias (o por culpa) de un dibujo que nos transmite lo contrario de lo que nos narra la historia. Solo el final del primer número ya te deja claro que esto va a ser muy perturbador.
Un consejo: No dejes que los primeros capítulos te engañen. Al principio parece algo extraño y surrealista, pero a medida que avanza, se convierte en un thriller potente a la par que asfixiante.
Ahora mismo ‘Todo está bien’ lleva 106 episodios y aún no ha acabado.
2.- Clínica de terror
‘Clínica de terror’ es una obra fascinante que combina el ‘body horror’ con una estética colorida para entregarnos una trama con un toque de sátira social. Está escrita por el famosísimo y prolífico autor Merryweather (conocido por ‘Internet Explorer’ o ‘Meme Girls’) e ilustrada por ‘Pokurimio’.
La clínica Albright se encuentra en una metrópolis distópica y futurista, la humanidad sufre de ‘enfermedades’ que nada tienen que ver con las comunes. La gente desarrolla mutaciones espantosas y Bianca Abercombie es una enfermera que trabaja en una clínica clandestina especializada en tratar estos ‘problemas’. Junto al doctor Albright se encarga de realizar cirugías extremas y tratamientos poco ortodoxos para «curar» a los pacientes.
Este cómic tiene la formula de ‘paciente por episodio’ como ‘House’ y al igual que la serie protagonizada por Hugh Laurie, poco a poco vamos a ir conociendo el pasado de Albright, los secretos de Bianca y el origen de la corrupción que asola la ciudad.
El toque de humor negro que hay en la obra la hace mucho más entretenida aun, y junto con el contraste entre el dibujo y la historia la hacen muy notable.
Actualmente hay 104 episodios de ‘Clínica de Terror’ y está en pausa aunque no ha acabado.
‘Sweet Home’ es, posiblemente, el manhwa de terror más importante y exitoso de los últimos tiempos. Creado por el dúo Carnby Kim (guion) y Youngchan Hwang (dibujo), autores también de Bastard’. Además la obra que nos ocupa ha sido adaptada por Netflix y la podéis disfrutar en dicha plataforma actualmente.
La historia sigue a Cha Hyun-su, un estudiante de secundaria socialmente recluido y con tendencias suicidas que acaba de perder a toda su familia en un trágico accidente. Se muda solo a un complejo de apartamentos en ruinas llamado Green Home, con la intención de quitarse la vida en una fecha específica.
Sin embargo, esos planes se ven interrumpidos cuando el mundo entero cae en el caos. Los humanos empiezan a transformarse en monstruos, pero no por un virus o una infección zombi, sino debido a sus propios deseos internos. Hyun-su, junto con un grupo de vecinos muy diversos, deberá luchar por sobrevivir dentro del edificio. Lo más aterrador es que el propio Hyun-su empieza a mostrar síntomas de transformación, iniciando una batalla interna para no perder su humanidad.
Una de las partes más atractivas es que los monstruos exterioricen los deseos de cada persona que fueron antes de la transformación, eso nos evita caer en los zombis genéricos de siempre.
La tensión en este cómic no solo viene de los monstruos externos, sino de la paranoia entre los supervivientes. Cualquiera puede empezar a sangrar por la nariz (el primer síntoma) en cualquier momento.
Es una lectura obligatoria para cualquier fan del terror. Logra que te preocupes por los personajes mientras te mantiene en un estado de ansiedad constante por lo que hay detrás de la siguiente puerta.
‘Sweet Home’ está finalizada y consta de 105 episodios, así que os podéis dar un buen atraco de monstruos y leer este manhwa.
Estos son los 5 cómics que más gustan a los lectores de Webtoon, dejad en comentarios si habéis leído alguno o si pensáis que otros con menos ‘Me gusta’ son mejores que estos.
Un 12 de enero de 1966 la cadena ABC ponía en el aire el episodio piloto de Batman, dando inicio así a una serie que, a lo largo de tres temporadas y con el entrañable Adam West en el papel principal, acabaría convirtiéndose en emblema de la cultura pop, además de quedar marcada a fuego en la infancia de muchos y dejar una innegable influencia que no siempre es reconocida.
Existió una época en la cual el arte era absurdo y el absurdo arte. Años en los cuales ser serio, justamente, era no tomarse las cosas en serio. A ese tiempo dorado y añorado pertenece la serie Batman que, comenzada a emitirse en Estados Unidos el 12 de enero de 1966 (en Europa y Latinoamérica unos meses después), se lleva el título de haber sido la primera adaptación al medio televisivo del murciélago después de dos seriales para cine.
Para muchos de los que ya peinamos canas o directamente no peinamos nada, fue la serie con la cual crecimos y que nos introdujo por primera vez en el universo de Batman y quizás, por qué no, en los cómics mismos. Y por mucho que hoy pese a quienes, levantando con vehemencia la bandera del noveno arte, acusan a la serie de haber ridiculizado al personaje, lo cierto es que tuvo sobre las viñetas una influencia mayor de la que suele pensarse e incluso sobre la cultura en general y a veces, sin saberlo, esos mismos puristas del cómic reivindican elementos introducidos en realidad por la serie.
La segunda mitad de los sesenta fue contracultura, hippismo, guerra de Vietnam y pop-art. Los Beatles revolucionaban la escena musical y daba sus primeros pasos la psicodelia mientras el cine se volvía más experimental o “kitsch” y las series televisivas, todo un fenómeno de consumo, adoptaban un tono altamente paródico con productos como Los Munster, La Familia Addams, Superagente 86o las británicas Los Vengadores y Doctor Who, pudiendo ser objeto de burla la moral vigente, los modelos familiares o la Guerra Fría por ese entonces en curso.
En ese contexto arribó Batman a la pantalla chica. El personaje, como es ya bien sabido y harto repetido, había nacido de la imaginación de Bob Kane y Bill Finger casi tres décadas antes, pero hasta entonces nadie lo había llevado al medio televisivo. Fue Hugh Hefner quien, en 1964 y durante un evento en la Mansión Playboy, tuvo la idea de proyectar en sesión maratónica los quince episodios del serial para cines de 1943. El suceso fue enorme y se habló tanto de ello que movió a la cadena ABC a lograr un acuerdo con DC Comics para encargar a 20th. Century Fox la producción de una nueva serie basada en el personaje, esta vez para televisión.
William Dozier, productor a cargo, fue el principal responsable de dar a la misma un estilo pop-art lindante con la exageración y el absurdo, en contraposición con la aventura juvenil y algo más “seria” que querían los ejecutivos de las compañías involucradas. No hace falta decir que fue su postura la que se terminó imponiendo.
Tras ser evaluados muchos, dos duplas principales compitieron en las audiciones finales por los papeles de Bruce Wayne/Batman y Dick Grayson/Robin. Una de ellas estaba formada por Lyle Waggoner yPeter Deyell, en tanto que la otra, que finalmente quedó, lo estaba porAdam West y Burt Ward. Curiosidad: Waggoner sería seleccionado nueve años más tarde para interpretar al mayor Steve Trevor en otra serie que también estaba basada en un personaje de DC: Wonder Woman, de la cual les invito, si así lo desean, a leer el artículo de mi autoría que, dos meses atrás, publicamos en esta web con motivo del 50° aniversario.
Se dice que la razón principal por la que se acabó eligiendo a West para el papel de Batman es que fue, de todos los que audicionaron, el único capaz de decir las líneas de diálogo manteniendo el rostro serio y sin siquiera esbozar una sonrisa: claramente era el indicado y, si sirve de algo, el maestro Alan Moore, genio revolucionario del cómic si los hay, ha afirmado que West fue el mejor Batman de la pantalla por haber entendido y asumido mejor que otros la parte ridícula y cómica del personaje.
El formato originalmente pensado era de episodios semanales de una hora, pero resultó que ABC solo tenía disponibles dos franjas de media hora, respectivamente el miércoles y jueves. Se optó entonces por capítulos de esa duración, completando cada dos de ellos una historia y habiendo siempre como puente un cliffhanger en que Batman, Robin o quizás ambos quedaban expuestos a algún peligro mortal del cual todos sabíamos que acabarían saliendo, pero no se nos ocurría cómo y la solución, cuando llegaba, podía ser desternillante.
Por cierto, el propio productor Dozier era, en el audio original, la voz en off encargada de invitarnos para el otro día a la misma hora y por el mismo bat-canal (baticanal para América Latina).
¡Kapow!
Como dijimos, eran años de pop-art y, cual si hubiera sido concebida por el propio Roy Lichtenstein, la serie no podía sino estar repleta de recursos de cómic. No solo en la famosa e icónica secuencia de imágenes que hacía de presentación, sino también y fundamentalmente en esas maravillosas escenas de lucha que rebosaban de onomatopeyas como slam, zock, kapow y otras de lo más insólitas. Todos esperábamos esa parte.
Y si hablamos de la presentación, imposible omitir el tema de apertura compuesto por Nelson Riddle, prestigioso arreglador paraFrank Sinatra o Nat King Coley responsable de otro icónico tema principal como había sido el de la serie Ruta 66(1962). Su apellido, aunque parezca mentira, era real y no un juego de palabras con The Riddler, el célebre villano al que en español conocemos como Acertijo o Enigma. Si habrá sido un homenaje que ese fuera justamente el primer villano en decir presente en el episodio piloto es algo que ignoro.
A puro sonido garage y con algún toque de psicodelia y de surf, el tema presenta una poderosa y machacante base rítmica (de la cual en el futuro harían estilo bandas como The B-52’s) mientras un coro repite “Batmaaaaan” como única letra y pegadizo estribillo, tanto que el single de la canción fue número uno en ventas ese año en Estados Unidos y también éxito al otro lado del Atlántico. Hasta se especuló con que el estribillo de la canción Taxman, de los Beatles y escrita por George Harrison, tomaba de allí inspiración pero, si quieren saber más, lean mejor mi artículoEl Día que Batman conoció a los Beatles.
El tema volvía a sonar al final de cada capítulo y, al igual que las onomatopeyas, caía también de forma invariable en las esperadas escenas de lucha. Posiblemente sea, junto al de Misión: Imposible compuesto por Lalo Schifrin (otra gema de la década), uno de los temas de apertura de serie más fácilmente reconocibles para el público masivo y que mejor representa la estética propia de la época en que nacieron ambas propuestas.
¡Santa Jerga, Batman!
La serie creó una fiebre por los “bat” o “bati” que, desde ya, existían en los cómics, pero los llevaba al más ridículo paroxismo y era justamente la idea. Así se incorporaron el batfono (teléfono que Batman tenía en línea directa con la oficina del comisionado Gordon) o los bat-tubos, a través de los cuales Bruce y Dick se arrojaban cual bomberos hacia la batcueva cada vez que una urgencia los requería sin que supiéramos en qué momento se cambiaban.
La batseñal, preexistente en los cómics, se convirtió en una práctica mucho más generalizada y el batmóvil adoptó un carácter más estilizado incorporándole a un Lincoln Futura 1955alas de murciélago, turbina (recuerdo haber tenido en mi niñez uno de juguete y encender un fósforo en su parte trasera para simularla) y un particular rugido al arrancar que se volvió igualmente característico e indisociable. Y la batcueva ya no era solo la base de operaciones de Batman, sino también su reducto tecnológico, rasgo que ya no perdería.
Pero no solo a los bat y bati se limitaba la jerga inventada por la serie; también popularizó el cómico prefijo “archi” que, aplicado generalmente a enemigos y villanos, pasó a instalarse en la cultura popular e incluso en medios periodísticos. Y cada episodio teníamos ansiedad por ver a quién se anunciaba en la presentación como archivillano invitado.
Ni hablar de las muletillas de Robin, interjecciones de asombro que, comenzadas siempre con “holy”, solían traducirse para España como “¡Santo Cielo, Batman!” o “¡Santo Cristo, Batman!”, cuando en inglés original (y en la traducción latinoamericana) tenían más variedad y podían ser de lo más disparatadas como “¡Santo pajarraco!” (por el Pingüino), “¡Santa Sardina!” (por un tiburón) o “¡Santa travesura felina!” (al descubrirse la mano de Catwoman tras alguna fechoría), por no mencionar algunas más delirantes como “Santa esquizofrenia” o “Santo giro inesperado”.
Imposible no soltar la risa y todo un acierto que en el cameo de Burt Ward en el Arrowverso hace algunos años (para el evento Crisis en Tierras Infinitas) apareciera este diciendo “¡Santos cielos carmesíes de muerte!”…
El Murciélago y sus Amigos
La serie no profundiza en el pasado de Bruce Wayne ni en su trauma infantil (de hacerlo, quizás la cosa dejaba de ser divertida); solo se sabe que, como en los cómics, sus padres fueron asesinados siendo niño pero nunca se muestra esa escena en flashback ni se dan detalles del hecho. Tampoco se ahonda en el de Dick Grayson, de quien aquí no se sabe por qué está instalado como entenado en la Mansión Wayne. Desde ya que corrían especulaciones acerca de la sexualidad de ambos pero eso, justamente, era parte del juego en una época en que la ambigüedad era norma en la contracultura.
En realidad, tampoco se sabe mucho de la vida privada de los personajes en sus identidades públicas, lo cual se aplica tanto a héroes como a villanos, de quienes lo importante es siempre lo que hacen con sus trajes puestos. No se apunta, por ejemplo y como en los cómics, a la doble personalidad, ya que hacerlo implicaría ahondar justamente en sus aspectos más oscuros y ello llevaba necesariamente la serie a un tono serio que se quería evitar (quizás la única excepción sea el rey Tut, pero ya hablaremos de él).
Más que a la doble personalidad se recurre, como hemos dicho, a la ambigüedad, tal como queda claro con la difusa sexualidad de Batman, que por momentos pareciera atrapado en un triángulo impreciso con Robin y Catwoman, convertido luego en cuarteto con la aparición de Batgirl.
Entre los socios, familiares y amigos del “dúo dinámico” (tal el apodo que, de modo irónico, se daba a la dupla de justicieros) estaban, por supuesto, el mayordomo Alfred (Alan Napier), único que conocía sus identidades y la tía Harriet (Madge Blake), que en los comics había hecho aparición apenas dos años antes.
Por el lado de la policía de Gotham, estaban el comisionado Gordon (Neil Hamilton) y el jefe O´Hara (Stafford Repp), personaje este último inventado para la serie. Barbara Gordon/Batgirl (Yvonne Craig), la sexy bibliotecaria devenida en heroína, recién llegaría en la tercera temporada para incorporar a la serie un toque de sensualidad glamorosa y convertir al dúo en trío (y al trío en cuarteto, como hemos dicho), además de lucir la moto más sexy vista en pantalla. Era casi la versión superheroica de Penelope Glamour, personaje que debutara un año antes en la serie animada Los Autos Locos, de Hanna-Barbera.
Los Archienemigos
¿Y cómo obviar a los villanos que, al igual que en las viñetas, son tan importantes como el héroe principal, tanto que este se define por ellos y viceversa? Todos ellos fueron en la serie interpretados por actores de reconocido prestigio y durante la primera temporada no se cruzan entre sí en ningún capítulo. La reunión cumbre se reservó para la película que, como spin-off y titulada Batman The Movie (únicamente Batman para el medio hispanoparlante) sería estrenada en cines en julio de 1966. Y ya en la segunda temporada de la serie tuvieron también lugar algunos cruces de villanos.
El Acertijo, como antes hemos dicho, fue el primero en aparecer. Frank Gorshin, con una magnífica interpretación, dio al personaje el perfil excéntrico y la alocada risa que de allí en más le serían característicos. Sus adivinanzas eran siempre un dolor de cabeza para Batman que, no obstante, las terminaba siempre resolviendo con deducciones y asociaciones de lo más hilarantes y disparatadas (lo que se dio en llamar “lógica de murciélago”, abierta parodia del género detectivesco).
En la segunda temporada el personaje pasó a estar a cargo de John Astin, famoso y muy querido para el público por ser quien interpretaba a Gomez en La Familia Addams. Nada mal, pero nos costaba verle como villano y para todos el Acertijo era Gorshin que, por algo, regresaría en la tercera…
Siguió en orden de aparición el Pingüino (el villano favorito de mi infancia). Otra gran interpretación, en este caso a cargo de Burgess Meredith, prestigioso actor de ya larga carrera a cuestas que sería incluso en el futuro nominado dos veces para el Oscar, una de ellas por interpretar a su otro personaje más recordado: el entrenador Mickey Goldmillen Rocky (1976, aquí retro-análisis). Luciendo una prótesis en la nariz, exageró al límite los rasgos y modismos de ave que tenía el villano original y le incorporó ese particular graznido con el cual buscaba ahogar la tos y el carraspeo que le producía fumar en boquilla.
César Romero, por su parte,dio vida a un inolvidable Joker, tercer villano en aparecer. Y el hecho de que grandes actores hayan encarnado después al personaje (dos de ellos ganadores del Oscar por sus respectivas interpretaciones) no debe hacer injustamente olvidar el enorme aporte que hizo al mismo, exaltando en el payaso su carácter lúdico y juguetón, además de darle (como Gorshin al Acertijo) una risa propia que, descontrolada y más demente que malvada, pasó a ser para todos “la risa del Joker”.
Y su negativa a afeitarse el clásico bigote que le identificaba como actor hizo que el mismo quedara siempre bajo el blanco maquillaje que le cubría el rostro, dándole ello también al Joker de Romero un toque personal y distintivo.
Julie Newmar, en su papel de Catwoman, aportó sensualidad y fetichismo sin perjuicio de lo malvado. No hay que olvidar que fue ella quien impuso el negro y ajustado catsuit como vestuario (en los cómics aparecía de verde oscuro antes de que el personaje fuera prohibido por el nefasto Comics Code Authority entre 1954 y 1966), además de agregarle los clásicos colgante y cinturón dorados.
Exageró e hizo propia la fusión entre lo felino y lo femenino, haciéndose ello patente no solo en sus movimientos sino también en dos invenciones suyas, como el ronroneo y el característico purrrr (de hecho, el capítulo que la presenta se llama Purrfect Crime, broma que se pierde al ser traducido al español como Crimen Perfecto).
El problema con Julie era que tenía una agenda de trabajo tan apretada que, cada tanto, se hallaba participando del rodaje de algún filme, pudiendo ello provocar largas ausencias en la serie o incluso su reemplazo, como en el filme spin-off, donde fue sustituida por Lee Meriwether. O en la tercera temporada, en que su lugar fue tomado por Eartha Kitt, abierto desafío a los prejuicios de la industria al ser afroamericana.
Pero de todas las actrices que la interpretaron, ya sea en TV o en cine (aquí mi artículo con el listado), Julie es para mí sin dudar la verdadera Catwoman (perdón Michelle, que lo tuyo fue también grandioso).
Mr. Freeze, en tanto, fue un villano al que la serie rebautizó para siempre, pues en los cómics originales era conocido como Mr. Zero desde que apareciera en 1959. La otra gran diferencia era que faltaba todo el contexto trágico tras el personaje que, en este caso, robaba y congelaba más bien por diversión. Tres fueron los actores que lo interpretaron a lo largo de la serie: George Sanders, Otto Preminger y Eli Wallach.
Y el rey Tut (apócope de Tutankamón) fue de los villanos principales el más original al no existir en los cómics pero ser, paradójicamente, quien más exhibía una doble personalidad. Interpretado por el granVictor Buono, era un profesor de egiptología que enloquecía cuando recibía un golpe en la cabeza y creía ser un faraón del antiguo Egipto. Lo bueno era que bastaba el mismo recurso para hacerle recuperar su cordura, al punto que incluso llegó a averiguar la identidad de Batman pero no fue problema porque olvidó todo con el siguiente golpe…
Del resto, destacar al Sombrerero Loco que, con base en los cómics e inspirado en la obra de Lewis Carroll, era encarnado por David Wayne (otro con apellido acorde). U otros que, como Tut, eran específicos de la serie, tal el caso de Egghead que, traducido como Cascarón o Cabeza de Huevo, era interpretado nada menos que por el legendario Vincent Price. O los gemelos Chandell y Harry, a quienes daba vida el famoso pianista Liberace. O el Gusano de los Libros, maníaco intelectual a cargo de Roddy McDowall, un par de años antes de tener este su icónico papel de Cornelio en El Planeta de los Simios (1968, aquí retro-análisis).
Entre las villanas mujeres y por fuera de Catwoman, cuatro consagradas actrices dieron respectiva vida a la Doctora Cassandra, a Minerva, a Olga, la Reina de los Cosacos y a Marsha, la Reina de Diamantes, siendo en ese orden Ida Lupino, Sza Sza Gabor, Anne Baxter y Carolyn Jones, quien no solo era el segundo miembro de la familia Addams en pasar por la serie (había antes interpretado a Morticia), sino que además se reencontraría con el universo DC en la década siguiente al encarnar a la reina Hippolyta, madre de Diana, en Wonder Woman, donde coincidiría en elenco con Lyle Waggoner, el Batman rechazado.
De los villanos que aparecían en los cómics, los grandes ausentes fueron sin duda el Espantapájaros (una pena porque calzaba perfecto) y, ni qué decirlo, Dos Caras, a todas luces uno de los mejores del mundo Batman y que no debe ser confundido con Falsa Faz, personaje inventado para la serie e interpretado por Malachi Throne. Se dice que la idea era introducirlo en una cuarta temporada y que sería encarnado nada menos que por Clint Eastwood, pero la cancelación no lo hizo posible…
Valoración y Legado
Cuando yo veía de pequeño esta serie, no captaba, obviamente, su sentido irónico, de lo cual sí me percaté al crecer. Y creo que allí tenía su mayor virtud: podía ser vista por niños y adultos, tomándola cada uno de manera diferente según la mirada propia de la edad.
Es una serie familiar, sí, pero repleta de guiños, sarcasmos y un humor inteligente que no tiene miedo al ridículo ni necesita risas de fondo, contrariamente a lo que ocurría con la mayoría de las series cómicas americanas de esos años. En ese sentido, hasta se puede decir que presenta un humor más británico, donde hay que descubrir la broma sin que nadie nos ponga al tanto de que hay una.
A ello contribuían la estética kitsch con sus colores chillones y primarios, al igual que los inolvidables gags, algunos de ellos recurrentes, como las famosas escaladas de edificio en que Batman y Robin caminaban literalmente por el muro tomados de una cuerda y se encontraban puntualmente en cada capítulo con algún actor o personaje conocido que hacía un cameo desde una ventana y con el cual sostenían una pequeña conversación.
Así, desfilaron por esas ventanas luminarias como Sammy Davis Jr., Jerry Lewis o Edward G. Robinson y algunos otros, incluso, en la propia piel de los personajes que los hicieron famosos, tales los casos de Ted Cassidy (caracterizado como Lurch de La Familia Addams) o Maurice Evans(como el doctor Zaius de El Planeta de los Simios). ¡Hasta el mismísimo Santa Claus se asomó a una ventana!
Y la serie fue además innovadora en materia de crossovers, pues no hay olvidar los cruces con ElAvispón Verde, otra de las series estrella de ABC. Tanto Green Hornet (Van Williams) como su ayudante Kato (el inolvidable Bruce Lee) aparecieron también en una de las clásicas ventanas, pero no solo eso sino que, por contrapartida, Batman y Robin hicieron presencia en su serie, donde comenzaban peleando pero terminaban amigos. Como anécdota de color, el guion decía que Kato debía ser vencido por Robin, pero Bruce Lee (aún sin la fama de Operación Dragón) se negó a ello y la cosa se resolvió en empate…
Resulta imposible elegir hoy el gag más desopilante, pero Batman bailando a go-gó en el episodio piloto es sin duda uno de los más recordados. O compartiendo licuado de un mismo vaso con Catwoman en imagen que remite a la icónica viñeta de Archie. O a punto de casarse en la iglesia con Marsha (¡vestido de Batman!) para, instantes después, ser puesto al tanto por Alfred de que todo es una trampa y huir ambos en un batmóvil adornado con hileras de latas y luciendo la leyenda “recién casados”. O surfeando con el Joker mientras luce short de baño por sobre el traje de murciélago: de antología…
Y para quienes, como yo, veían la serie en Latinoamérica, los nombres latinizados de algunos personajes eran también sublimes. Casos como Bruno Díaz(Bruce Wayne). Ricardo Tapia (Dick Grayson), Barbara Fierro (Barbara Gordon) o Gatúbela (Catwoman) eran prácticamente un chiste en sí mismo, solo que involuntario…
La serie se mantuvo en pantalla durante tres temporadas entre 1966 y 1969 con un total de ciento veinte episodios (para la última ya duraban una hora). Las dos primeras fueron un éxito arrasador, pero la caída en las cifras de audiencia de la tercera llevó a su cancelación, lo cual no impidió, desde luego, que se terminara convirtiendo en serie de culto y referencia ineludible de la cultura pop.
El Batman de los sesenta, sin duda, nos ha marcado muy profundo a muchos, especialmente a los de más edad. A quienes no la hayan vuelto a visitar la serie desde entonces, recomiendo hacerlo y les aseguro que, además de la nostalgia por el niño que aún llevan dentro, encontrarán cantidad de lecturas que hoy, con mirada adulta, pueden hacerle.
Y aquellos de menos edad que la hayan visto apenas al pasar o por fragmentos perdidos, también están invitados a descubrir una serie que, contrariamente a lo que a veces se ha dicho, no ridiculiza al personaje sino que le da una dimensión distinta y especial (quizás hasta lo eleva). Tengan por seguro que se van a divertir…
Hasta nuestro próximo batencuentro por la misma batweb. Y sean felices…
Hacemos hoy repaso de La Caza del Octubre Rojo (The Hunt for Red October, 1990)), película náutica y submarina del director John McTiernan que, en lo que constituye casi una despedida de los años de Guerra Fría, adapta una de las más famosas novelas de Tom Clancy teniendo en su centro (aunque la mayor parte del tiempo separados) a una dupla actoral de lujo como Alec Baldwin y Sean Connery.
Bienvenidos a un nuevo retro-análisis, el cual nos reencuentra una vez más con un thriller submarino como ocurriera meses atrás con el de Marea Roja (1995) que, a cargo de este mismo redactor, pueden leer aquí. Nos vamos ahora algunos años atrás para hablar de La Caza del Octubre Rojo, película de 1990 con la hábil dirección de John McTiernan, ya para ese entonces responsable de Depredador (1987) y Jungla de Cristal (1988, aquí retro-análisis). Y como plus, un elenco actoral de lujo encabezado por Sean Connery, Alec Baldwin y Sam Neill.
Cuando Tom Clancypublicó en 1984 la novela La Caza del Octubre Rojo, aún existía la Guerra Fría y el enfrentamiento siempre latente entre los Estados Unidos y la Unión Soviética seguía nutriendo mucha de la literatura y la filmografía. De hecho, tal como se lee sobre el inicio del filme, la historia se basa en un incidente supuestamente cierto que, no confirmado jamás por ninguno de los gobiernos involucrados, pareciera pertenecer más a la leyenda que a la historia.
Pero para cuando la película llegó a los cines en 1990, ya el Muro de Berlín había caído y la Unión Soviética entrado en un proceso de cambio que, alentado por la glasnost y la perestroika bajo los auspicios del entonces líder Mijaíl Gorbachov, constituía el preámbulo para la desintegración que se terminaría de plasmar al siguiente año.
La novela, de hecho, significó todo un éxito editorial al momento de su publicación y ello llevó que el productor Mace Neufeld adquiriera sus derechos en 1985, no obstante lo cual la tuvo difícil para conseguir un estudio cinematográfico que quisiera llevarla a la pantalla por considerarla “demasiado compleja”. No hay que olvidar que Clancy es uno de los principales exponentes del tecnothriller y, como tal, tiene tendencia a atiborrar sus historias con detalles técnicos que pueden resultar tediosos para el lector no familiarizado, además de complicar a priori cualquier intento de adaptación.
Pero la insistencia de Neufeld tuvo éxito y logró finalmente que mostraran interés en Paramount. Se buscó de inmediato la aprobación de la Marina para poder filmar a bordo de sus submarinos y portaaviones, en tanto que el guion fue encargado a Larry Ferguson y Donald Stewart, que acreditaban respectivamente en su haber la escritura de los de Los Inmortales (1986, aquí retro-análisis) y Desaparecido(1982). La música corrió por cuenta del gran Basil Poledouris, quien venía de componer la de Robocop (1987) y ambas películas de Conan (1982 y 1984); de las tres películas pueden leer nuestros retro-análisis en los respectivos links.
En cuanto al personaje deJack Ryan, icónico en las novelas de Clancy, se pensó como primera opción en Kevin Costner, pero este declinó el ofrecimiento para dirigir y protagonizar Bailando con Lobos (1991): mal no le fue… Se pensó entonces en Harrison Ford, pero también rechazó el papel y lo irónico es que terminaría interpretándolo luego en Juegos de Patriotas (1992) que, basada también en una novela de Clancy, volvía a retomar al mismo personaje. La decisión, finalmente, recayó enAlec Baldwin, que había tenido papeles secundarios en Beetlejuice, Armas de Mujer o Hablando con la Muerte (las tres de 1988), pero sería este el que le consagraría definitivamente.
Tampoco Sean Connery fue la primera opción para el capitán soviético Marko Ramius. El primer elegido fue el austríaco Klaus Maria Brandauer, de actuación consagratoria en la oscarizadaMefisto(1982), pero abandonó el rodaje a las dos semanas y fueron entonces por Connery, de quien, otra vez irónicamente, Brandauer había sido antagonista en Nunca Digas Nunca Jamás(1983), la película más outsider de James Bond (no considerada oficialmente parte de la franquicia) en la que el actor escocés diera vida al 007 por última vez. Más aún: en el mismo año de La Caza del Octubre Rojo, ambos estarían juntos en La Casa Rusia (1990).
Al principio, el guion no convenció a Connery por verse ya algo trasnochado con relación a la Guerra Fría, pero los cambios posteriores, con una leyenda inicial que ubicaba los hechos en 1984 y antes de la llegada al poder de Gorbachov, terminaron por convencerlo y, de paso, aportó al papel su propia experiencia en la Marina Real Británica. La película tuvo su estreno el 2 de marzo de 1990, en momentos en que ya la Unión Soviética se hallaba en pleno proceso de cambio y poco antes del colapso final.
La Historia
La trama, como el título de la película indica, gira en torno al Octubre Rojo, submarino soviético de avanzada que, habiendo zarpado de su destino y bajo observación de su símil estadounidense USS Dallas, desaparece súbitamente de los radares. Anoticiado en Londres, Jack Ryan (Alec Baldwin), escritor y analista de la CIA, parte presuroso a Washington para poner al tanto a su superior, el vicealmirante Greer (James Earl Jones) de sus sospechas de que el submarino desaparecido se dirige hacia la costa este norteamericana y que la presencia de dos compuertas misteriosas en las fotografías del mismo indicarían un sistema de propulsión especial que, justamente, le hace invisible a los sistemas de detección.
Las alarmas se encienden aún más cuando comprueban que toda la flota soviética ha salido tras él, lo cual plantea dos posibles alternativas. O se está gestando un ataque masivo contra Estados Unidos o bien los soviéticos buscan detener al Octubre Rojo porque planea por su cuenta uno en solitario. En cualquiera de ambos casos, el panorama pinta mal y se avizora ataque con misiles.
Pero Ryan supone algo más y es la posibilidad de que el capitán Marko Ramius (Sean Connery), a quien conoció hace años en un evento diplomático y del cual sabe que perdió a su esposa y carece ya de todo vínculo familiar o emocional con la Unión Soviética (de hecho es lituano), esté quizás pensando en desertar, ya sea solo o con su tripulación.
Las escenas a bordo del Octubre Rojo nos muestran que Ramius se ha deshecho de un molesto oficial de la KGB que le estaba tras los pasos, así como informado a su tripulación que realizarán un operativo con misiles contra la costa estadounidense para dirigirse luego a puerto seguro en La Habana. Pero las sospechas también circulan dentro del propio submarino, sobre todo por la muerte accidental del agente del gobierno y no todos creen en la intenciones de Ramius, salvo su segundo a bordo, el oficial Vasily Borodin (Sam Neill), que parece incluso compartir sus mismos objetivos, cualesquiera estos sean.
Para colmo y en una jugada estratégica, el propio Ramius anoticia a la tripulación de que informó al Kremlin que planea desertar, lo cual pone a toda la flota tras ellos y a sus hombres compulsivamente a favor, pues la alternativa a seguirle es ser aniquilados por sus propios compatriotas. Y allí no termina la cosa, ya que a bordo del submarino hay un saboteador que logra inutilizar momentáneamente el sistema de propulsión que les hace invisibles, dejándoles ello a la vista de los radares y expuestos a sus perseguidores.
Haciendo honor al título del filme, comienza en ese momento una intensa cacería que podría bien ser definida como juego de gato y ratón, pero con varios gatos y un solo ratón, todo ello entre sospechas cruzadas y permanentes giros, pues desde la Unión Soviética alertan a los Estados Unidos sobre el Octubre Rojo, haciéndolo pasar primero por un submarino perdido en cuyo rescate solicitan ayuda y luego, ya de modo más drástico y en supuesto acto de sinceramiento, informándoles que al mando del mismo se halla un capitán renegado y demente que planea un ataque con misiles contra su país.
Contra viento y marea (nunca tan literal), guiado en parte por la lógica y en parte por sus instintos, Jack Ryan intenta desesperadamente detener la destrucción del Octubre Rojo por lo cual, previo paso por el portaavionesEnterprise, se llega en helicóptero hasta el USS Dallas a los fines de convencer a su capitán Bart Mancuso (Scott Glenn) de que detenga cualquier ataque.
Y no contaré más. Solo que la trama no da respiro y los giros se suceden hasta el final, siendo la última media hora trepidante y cambiando a nuestros ojos la situación todo el tiempo en medio de una intensa guerra psicológica a bordo de ambos submarinos, todo sostenido sobre las brillantes actuaciones de prácticamente todo el elenco.
Un Intenso Thriller Náutico
Confieso que nunca he leído el libro. Hay quienes me dicen que es inferior a la película por frío y muy técnico, algo de lo que no puedo dar fe pero cuadra al estilo habitual de Clancy. De lo que sí estoy seguro es de que La Caza del Octubre Rojo es en su adaptación fílmica una historia muy bien contada y con el sello de McTiernan, todo un especialista en mantener la tensión hasta el último instante sin importar si estamos en una jungla sudamericana, en un edificio o bajo el mar.
Como suele ocurrir con las películas de submarinos, una angustiante sensación de claustrofobia nos invade todo el tiempo. No llega, claro, a los límites de Marea Roja que, junto con la alemana Das Boot(1981), es para mí una de los dos mejores filmes en ese particular subgénero náutico (y nunca mejor aplicado el prefijo “sub”).
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Pero a diferencia de la película de Tony Scott en la cual, salvo el principio y el final, toda la trama transcurre a bordo de un mismo submarino, aquí lo hace en más de uno, como también a bordo de un portaaviones, de un helicóptero o bien en oficinas de Londres, Washington o Moscú, ya que el tejido político-militar que acompaña a la historia principal no está contado en off ni permanece en sombras, sino que la complementa.
Y la comparación con Marea Roja no es en vano, pues a pesar de abordar ambas un género semejante, el problema en esta se genera por la falta de comunicación con el exterior mientras que en La Caza del Octubre Rojo, contrariamente, es por sobrecarga de información que no se sabe hasta qué punto es cierta. No es en lo que no ha sido dicho, oído o leído donde radica la cuestión, sino justamente en lo que sí, con lo cual las conjeturas e interpretaciones juegan un papel fundamental hasta el final de la película ya que, al igual que ocurre con los protagonistas, tampoco nosotros estamos seguros de la verdad.
Pero más allá de los diversos escenarios, es a bordo del Octubre Rojo y del USS Dallas donde acontece lo más importante y se viven los verdaderos momentos de tensión, como cuando el primero debe escapar a la persecución de un torpedo en las profundidades de una cañada submarina en la que no hay posibilidades de virar. O cuando, a bordo del segundo, se genera un clima de incertidumbre en la medida en que hacer caso a Ryan podría devenir en una guerra nuclear si estuviera equivocado.
O cuando entra en escena un segundo submarino soviético, el Alpha, y Ramius debe sacar de la galera un par de trucos a puro ingenio que, cambiando espacio exterior por profundidades abisales, parecen dignos de los mejores Kirk o Picard en la franquicia Star Trek.
Elenco de Lujo
Todo ello, desde ya, no podría sostenerse sin grandes actores. Connery entrega una actuación de las que siempre nos tuvo acostumbrados y Baldwin posiblemente la mejor de su carrera, lo cual nos lleva a lamentar que no haya sido nunca más convocado para repetir un personaje que le calza a la perfección y mejor que a quienes le sucedieron.
Pero el gran logro de McTiernan es edificar entre ambos una increíble química in absentia, concepto que puede sonar contradictorio en sí mismo, pero que es gran especialidad del director ya que, como McClane y el sargento de policía Powell en La Jungla de Cristal, los casuales e impensados socios se encuentran cara a cara recién hacia el final de la película.
Y no todo se agota en ellos, pues están magníficamente secundados por un siempre efectivo Sam Neill en el papel de Vasily, un impecable James Earl Jones en el del vicealmirante Greer y un soberbio Scott Glenn como el capitán Mancuso, dando vida a un personaje que, no sabiendo si hacer o no caso a Ryan, no necesita palabras y dice prácticamente todo con miradas y gestos. Uno de esos grandes actores no suficientemente reconocidos a pesar de haber pasado por títulos icónicos como Apocalypse Now (1979, aquí retro-análisis) o El Silencio de los Corderos(1991).
La colaboración de la armada estadounidense en la realización es evidente y, según se dice, vieron en el filme la posibilidad de tener, como la Fuerza Aérea, su propio Top Gun. Ello hace más creíbles los interiores de los submarinos (si bien los que saben dicen que se ven demasiado limpios y poco “aceitosos”), aunque, claro, no había forma de saber cómo eran por dentro los de los soviéticos. Las maquetas de exteriores, en tanto, no se ven tan convincentes, pero era la norma en los tiempos previos al CGI.
La música, por último, juega dentro del conjunto un rol importantísimo. El siempre superlativo Poledouris se encuentra como pez en el agua (perdón por tanta alegoría), pues su estilo se acopla a la perfección a las escenas de épica náutica y al tenso clima que se respira en el interior de los submarinos. Y los coros, tan afines a sus bandas sonoras, caen aquí de manera inmejorable al tratarse de una historia tan ligada a lo soviético, intensificándose de hecho en los momentos que involucran al Octubre Rojo y su tripulación.
Valoración y Legado
Con un presupuesto de treinta millones de dólares, la película se alzó con unos doscientos en taquilla, lo que se dice un éxito con mayúsculas. Tanto más sorprende pues que no se haya vuelto a recurrir a Baldwin para dar vida a Jack Ryan o a Connery para Ramius, personaje que vuelve a aparecer en alguna otra novela de Clancy que no fue adaptada.
No es que la película no tenga pegas porque las tiene. Hace chirriar un poco, por ejemplo, que después de una primera escena en que los soviéticos hablan en ruso con subtitulado, sigan luego con toda naturalidad en inglés durante el resto de la película y si le perdonamos el acento escocés a Connery es solo porque es Connery. De hecho, no hay prácticamente actores que luzcan eslavos, sino que son todos bastante anglosajones. Hoy el filme sería seguramente denostado por la elección del elenco.
Puede asimismo molestar, viéndola hoy, alguna americanada innecesaria y propagandística, lo que era muy habitual en el cine de Hollywood de aquellos años y esperable siendo el ya fallecido Tom Clancy bastante conservador y firme adherente al Partido Republicano (aunque se opuso a la guerra de Iraq). Frases como “me hubiera gustado conocer Montana” pueden llegar a revolver el estómago, como también mover a risa que los submarinistas soviéticos, con la obvia excepción de Ramius, sean casi tan torpes como los pilotos soviéticos de Top Gun (1986) o los japoneses de Pearl Harbor(2001).
También puede decirse que la sucesión de giros en la última media hora (quizás demasiados) puede generar algo de confusión o dificultad para seguirlos. O que las intenciones de Ramius se entienden, pero no tanto sus motivos. Pero en el balance general nada de ello empaña una película impecablemente narrada y mejor actuada que mantiene al espectador pegado a la butaca de principio a fin y sirve como epitafio a la Guerra Fría aun cuando el conflicto oriente-occidente se siga presentando hoy de otras formas y con menos racionalidad (sin ir más lejos, hemos tenido en estos días incidentes náuticos entre Estados Unidos y Rusia).
Y el que se cierre con una frase de Cristóbal Colón funciona como perfecto corolario a la historia contada pues, al igual que el célebre navegante genovés, Ramius surcó el Atlántico en pos del Nuevo Mundo y Ryan se batió a duelo con todos para defender una idea que creía acertada.
Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a “El cómic de la semana”. Hoy destacamos Blacksad Amarillo. Edición 25 aniversario. Al final del artículo tendréis la portada y el enlace.
Cuando el sol aprieta, el alma suda y el racismo huele peor que una mofeta sin bañarse. Así es Blacksad Amarillo.
Hay cómics que envejecen mal. Y luego está Blacksad, que cumple 25 años y sigue mirándote por encima del hombro diciendo: “¿Qué pasa, chaval? ¿Te creías que esto era solo un cómic de animales con gabardina?”. Pues no. Nunca lo fue. Y “Amarillo”, el quinto álbum de la serie, es probablemente el más seco, el más áspero y el que menos concesiones hace al lector comodón.
Norma Editorial reedita esta maravilla en su edición 25 aniversario, y lo único que puedo decir es que este cómic no se ha suavizado con el tiempo. Al contrario: deja más resaca moral que cuando salió.
Blacksad amarillo en carretera
Si en otros álbumes de la serie, el noir se movía por ciudades húmedas y calles nocturnas, Amarillo cambia el escenario y nos lanza a la América profunda, a carreteras infinitas, moteles cochambrosos, bares donde nadie sonríe gratis y pueblos donde el racismo no se disimula.
John Blacksad se convierte aquí en un detective errante, casi un cowboy con gabardina, atrapado en una investigación que empieza como algo pequeño y acaba enseñándole la parte más fea del sueño americano. No hay glamour. No hay romanticismo. Hay polvo, sudor y miradas que juzgan antes de abrir la boca.
Y sí, el título no es casual. «Amarillo» no es solo un color: es calor, es traición, es bilis, es miedo. Es ese tono que lo impregna todo cuando sabes que estás en un lugar donde no eres bienvenido.
Este quinto tomo es, probablemente, el Blacksad menos «amable». Aquí no hay personajes que caigan bien fácilmente. No hay secundarios entrañables diseñados para que el lector se relaje. Todo el mundo tiene algo que esconder, algo que callar o algo que odiar.
Guarnido y Díaz Canales se atreven a hablar de racismo, violencia estructural, hipocresía social y cobardía colectiva sin levantar el dedo ni dar lecciones. Lo hacen como debe hacerse en el noir, sacándolo a la luz y dejando que tú decidas si quieres enfrentarte o mirar a otro lado.
Y ahí es donde Amarillo se vuelve incómodo. Porque no te deja escapar. No te permite leerlo solo como “una buena historia”. Te obliga a sentirte parte del problema, aunque sea por omisión.
El arte de Guarnido: cuando dibujar también es narrar
Decir que Juanjo Guarnido dibuja bien a estas alturas es como decir que el fuego quema. Es algo obvio. En Amarillo, su arte alcanza un nivel casi insultante.
Los paisajes abiertos, los cielos aplastantes, las sombras duras del mediodía. Todo está pensado para transmitir incomodidad. No hay refugio visual. Incluso los silencios pesan. Cada viñeta parece una obra de arte.
Guarnido no dibuja animales. Dibuja personas disfrazadas de animales, con toda la carga simbólica que eso implica. Las miradas juzgan, los gestos delatan, los cuerpos hablan incluso cuando el guion no tiene líneas de texto.
Es un cómic que podrías recorrer solo con los ojos y aun así entenderías perfectamente de qué va. Y eso es narración gráfica de la buena, de la que no necesita fuegos artificiales.
Una edición aniversario que sí merece el nombre
La edición 25 aniversario de Norma no es un simple «volver a ponerlo en estanterías y ya». Es un recordatorio de por qué Blacksad sigue siendo una de las grandes obras del cómic europeo contemporáneo.
El formato luce, el papel respeta el color y el conjunto te invita a releerlo con calma, como se releen las historias que sabes que no te van a tratar bie, pero te van a decir la verdad.
No es un cómic para leer con prisas. Es para leerlo despacio, incluso con cierta incomodidad, dejando que cada escena repose como un mal recuerdo.
Conclusión: un aniversario sin globos, pero con colmillos
Blacksad Amarillo no celebra nada. No hay fuegos artificiales, ni nostalgia facilona, ni guiños al lector complaciente. Es un cómic duro, seco y honesto, que entiende el noir como lo que siempre fue, una forma de hablar de la sociedad sin maquillarla.
En tiempos donde muchos cómics quieren gustar a todo el mundo, Amarillo sigue haciendo lo mismo que hace 25 años, mirarte a los ojos y preguntarte de qué lado estás.
Y eso, amigos, envejece de puta madre.
CONTINUAMOS LA EDICIÓN ESPECIAL DE BLACKSAD CON EL ÁLBUM MÁS LUMINOSO DE LA SERIE
Hace 25 años Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido revolucionaron el mundo del cómic con la primera aventura de Blacksad. Conmemoramos este acontecimiento con una edición especial y limitada en gran formato de toda la serie. Cada álbum va acompañado de una extensa entrevista a los autores, arte inédito y unas espectaculares cubiertas a cargo de Juanjo Guarnido, realizadas expresamente para la ocasión. Una edición coleccionista que ningún fan de la saga debería dejar escapar. Continuamos esta colección con el álbum que le valió a sus autores el Premio Nacional de Cómic.
Bienvenido un mes más a vuestra sección preferida. Como todos los meses, os dejamos dos cómics recomendados por crítico que salen a la venta este mes en España. Espero que os puedan sacar alguna duda y podamos guiarlos con alguna joya. También os recuerdo que es nuestra opinión personal y puede no coincidir con la vuestra. Allá vamos con La lista de la compra del mes de enero de 2026.
Juanjo Avilés
1. The Night Eaters (Devoradores de noches) libro 3: Venga a nosotros su reino. Norma Editorial. 36 euros. Último libro de la trilogía de terror fantástico en la que Marjorie Liu y Sana Takeda nos presentan una gran historia. A pesar de ser principalmente una obra de terror no falta el humor mas divertido ni la critica social o los vistazos a la vida cotidiana de los protagonistas, lo que hace que estos libros atrapen a todos los niveles posibles. Y después de como quedo la trama en el final del volumen anterior, con el apocalipsis mágico desatándose en la tierra, no puedo tener más ganas de saber cómo las autoras cerrarán por todo lo alto su historia.
2. Descender, Edición integral, Volumen 1. Astiberri. 35 euros. Astiberri va a reeditar Descender en dos volúmenes integrales de lujo de los cuales el primero se publica este mes de enero. Estamos ante la oportunidad perfecta para descubrir esta apasionante odisea cósmica en la que unos enormes Jeff Lemire y Dustin Nguyen nos presentan un enfrentamiento de dimensiones épicas entre humanos y robots en el que nada es lo que parece. Sin olvidar la marca de a casa de Jeff Lemire, un guionista que siempre consigue construir historias que mezclan de manera perfecta la aventura y el sentido del asombro con las emociones y las relaciones entre los personajes.
Mario Losada
Dc Elseworlds. Caballeros Oscuros de Acero. Panini cómics. 48 euros. Tom Taylor uno de los mejores guionistas de la industria de la última hornada, vuelve a meterse en el Elseworlds para darnos una nueva versión de los héroes en un mundo medieval donde la magia campa a sus anchas. Y esta vez cuenta con los lápices de Yasmine Putri.
2. Blacksad. Edición 25 aniversario 6. Todo cae. Norma editorial. 46 euros. La parte final (por el momento) de Blacksad, que esta vez cuenta con dos álbumes, la dilogía de Todo Cae. Esta vez los autores españoles multipremiados nos cuentan una nueva aventura con tintes de cine negro de nuestro felino preferido. Díaz Canales y Guarnido son unos genios. Ganadores de varios Eisner e innumerables premios internacionales rinden homenaje a sus creaciones en este álbum doble.
Carlos María Porras
Batman de James Tynion IV y Jorge Jiménez. Omnibus 1. Panini cómics. 90 euros. Reconozco que esta etapa no la he leído y la salida de este Omnibus me tienta demasiado. Toca pues pasar por caja: 90 eurazos. Pero estamos ante una de las mejores etapas recientes del Caballero Oscuro y es un tomo de 1000 páginas.
James Tynion IV, autor de The Nice House on the Lake, se une al aclamado Jorge Jiménez en una etapa definitoria del Hombre Murciélago. Tras la trágica muerte de Alfred y con Gotham rota en pedazos, Batman se consagra en cuerpo y alma a crear el futuro que su ciudad necesita para sobrevivir. Mientras tanto, una nueva generación de héroes y villanos reclama la urbe como propia. Poco imaginan que lo que han puesto en marcha caerá en manos de otro. El Joker está esperando.
Las historias están presentadas en orden de lectura, con una portada nueva y una introducción del dibujante de la serie Batman Jorge Jiménez, más una amplia galería de portadas, y más! Por James Tynion IV y Jorge Jiménez con Guillem March, Tony S. Daniel, Carlo Pagulayan, Rafael Albuquerque, Javi Fernández, Sumit Kumar, James Stokoe, Ricardo López Ortiz, Sam Johns y Mirka Andolfo, entre otros.
2. El castigador. Panini cómics. 2 euros. Vuelve El Castigador. Y las críticas hablan de un buen regreso. Y yo me congratulo. Sale en la línea Red Band, algo así como para adultos. Así que Frank dará fuerte y flojo.
¡Esto es lo que necesitábamos! Frank Castle ha vuelto. Sin recuerdos, con el cargador lleno y sed de venganza, su búsqueda violenta de respuestas solo podría narrarse al modo Red Band ¡Las balas volarán, la sangre correrá y tanto los ciudadanos como los criminales de Nueva York temerán el nombre de El Castigador! El equipo creativo superestrella compuesto por Benjamin Percy y Julius Ohta te traen esta trepidante y explosiva serie, no apta para estómagos delicados.
DAve Solis
El último héroe. Laramie Ediciones. 21,95 euros. Wéstern crepuscular en blanco y negro donde Jordi Bernet retrata el final del Lejano Oeste a través de la figura histórica del Sheriff William Tilghman, atrapado entre dos siglos y dos formas de entender la ley. La obra sigue a este viejo hombre de la frontera en el momento en que la civilización, las nuevas ciudades y la ley escrita sustituyen definitivamente a la ley del revólver, dejando obsoletos a quienes mantuvieron el orden a caballo y a tiro limpio. Con una narración sobria y clásica, Bernet construye un relato de ocaso, melancolía y códigos de honor que ya no encajan en el nuevo mundo, más centrado en el paso del tiempo y los gestos de sus personajes que en la épica pura del género. Lo tendremos disponible el 22 de enero.
2. Blazing Combat. Norma Editorial. 29,50 euros. Blazing Combat es una antología bélica de tono abiertamente antibelicista que recopila los cuatro números de la mítica revista de 1965 escritos por Archie Goodwin y dibujados por algunos de los mejores autores del momento, como Wally Wood, John Severin, Alex Toth o Frank Frazetta. A través de historias ambientadas en distintos conflictos, el volumen no celebra el heroísmo ni la gloria militar, sino que se centra en el horror, el sufrimiento y la inutilidad de la guerra, hasta el punto de ser boicoteado por el ejército estadounidense y los distribuidores “patriotas” de la época, lo que la convirtió en una obra maldita hoy reivindicada como clásico imprescindible del cómic bélico.
Carlos Trujillo
Spiderman y Lobezno 1.Panini. 12 euros. La unión de dos de los superhéroes mas famosos de Marvel solo puede causar… un gran alboroto. Y esto es lo que promete esta nueva aventura del trepamuros jovial y del mutante con malas pulgas, una aventura a la que no faltarán grandes peleas, espíritu gamberro y mucha… muchísima diversión. El guionista es Marc Guggenheim, que regresa a Marvel, y está dibujado por Kaare Andrews quien destaca por la espectacularidad de sus escenas de acción. Un cómic que pretende recuperar el tono efervescente de los años 90 con formidables villanos, batallas intensas, peligros descomunales y acción a raudales.
2. Cadáveres Exquisitos 1.Norma. 22 euros. James Tynion IV vuelve a sacarse de la chistera una interesante historia que dará mucho de qué hablar. Una batalla de asesinos repleta de energía, emoción y tensión que no ahorra en balas para disfrutar de una espectacular cacería envuelta en un ligero manto de terror. En esta ocasión se acompaña por Michael Walsh, un artista que maneja las escenas con un gran pulso narrativo y un inteligente dinamismo.
Sinopsis de Cadáveres Exquisitos:
Cada cinco años, en Halloween, las familias más ricas de EE. UU. compiten en un juego. Las doce personas más letales del mundo son enviadas a un pequeño pueblo con el siguiente objetivo para ganar: ser el único superviviente. Para los habitantes de Oak Valley (Maine), el desafortunado terreno de juego de este año, el objetivo es aún más sencillo: sobrevivir la noche de Halloween.
Esto es todo por nuestra parte. Para que puedas seguir llenando tu estantería, consulta la lista de la compra de meses anteriores y las novedades de cómics y mangas.
Feliz año 2026. Este año me he pedido el hacer la lista de películas más esperadas de 2026 y es que tras algunas decepciones del año pasado cinematográficamente hablando, espero que este año nos congratulemos de ver buen cine. He seleccionado 15 títulos finalmente sobre una primera lista de 27 y creo que ha quedado una lista bastante diversa. Vamos al lío.
15- 28 años después: El templo de los huesos (Nia DaCosta, 2026)
Recientemente he visto 28 años después para ver si la incluía en mi apartado de mejores películas del año pasado y aunque me ha gustado no ha dado para meterla. Desde luego que veré con ganas esta secuela, aunque me sorprende ver que Danny Boyle y Alex Garland ceden la silla de dirección a Nia Dacosta.
En esta secuela el Dr. Kelson (Ralph Fiennes) se ve envuelto en una nueva y sorprendente relación, cuyas consecuencias podrían cambiar el mundo tal y como lo conocen, más el encuentro de Spike (Alfie Williams) con Jimmy Crystal (Jack O’Connell), líder de una secta que me recuerda a La Naranja Mecánica, por su estética y por su fanatismo.
14- Hamnet (Chloé Zhao, 2025)
Narra la historia de Agnes, la esposa de William Shakespeare, en su lucha por superar la pérdida de su único hijo, Hamnet. Una historia humana y desgarradora como telón de fondo para la creación de la obra de Shakespeare, Hamlet.
Basada en la célebre novela de Maggie O´Farrell que lleva el mismo título, está dirigida por la ganadora del Oscar Chloé Zhao, quien busca resarcirse del varapalo de Eternals.
13- The Mandalorian and Grogu (Jon Favreau, 2026)
Con el canal de streaming a la deriva en lo que se refiere a series de Marvel y Star Wars, Disney+ se lanza al cine para contarnos el supuesto final de las aventuras del Mandaloriano y Grogu. Habrá que estar atentos que Jon Favreau está tocado por una varita magica.
12- Toy Story 5 (Andrew Stanton, 2026)
Reconozco que no he visto todavía la cuarta parte pero me encantan estos muñecos. Vi la primera en el cine y será siempre mi preferida de Pixar. Hay un amigo en mí.
En este primer tráiler se presenta al nuevo personaje Lilypad, una Tablet inteligente con forma de rana y con la voz de Greta Lee en la versión original, que hace que el trabajo de Buzz, Woody, Jessie y el resto del grupo sea exponencialmente más difícil cuando deben enfrentarse a esta nueva amenaza para la hora de jugar. La premisa es muy interesante desde luego.
11- Supergirl (Craig Gillespie, 2026)
¿Es Supergirl la película de género del año? No creo, pero no le hace falta. Tras las buenas críticas recibidas de Superman, Supergirl deberá de seguir la estela de su primo y llevar a DC al olimpo del género en cines mientras no nos llega la anhelada secuela de The Batman.
10- La odisea (Christopher Nolan, 2026)
Si tuviera que emplear la dichosa etiqueta de «la película del año» claramente se la colocaría a La odisea, de Christopher Nolan y mira que tenemos a Steven Spielberg este año. Pero me parece que Nolan nos va a entregar algo inolvidable. Lo único que lamento es que no tengamos a Hans Zimmer para la banda sonora.
9- Spider-man: Brand new day (Destin Cretton, 2026)
Este año viene fuerte el género de superhéroes. Si antes ya mencionaba a Supergirl, tanto Spiderman como Avengers Doomsday vienen a insuflar vida a un UCM tocado y hundido. Spiderman sigue apostando por meter a artistas invitados, así que tendremos a Punisher entre otros. Para más información os dejo enlace pinchando aquí.
8- Avengers doomsday (Anthony y Joe Russo, 2026)
Película evento. Sea como sea dudo de que marque la época que marcaron las anteriores de Thanos. Esta película evento se ve demasiado forzada por recuperar el tiempo perdido tras los últimos descalabros del UCM. Espero equivocarme y que estemos ante uno de los grandes espectáculos cinematográficos del año.
7- Dune: Messiah (Denis Villeneuve, 2026)
Vaya año de cine nos espera. Tenemos a Denis Villeneuve, Steven Spielberg y Christopher Nolan. Villeneuve cierra la saga Dune a finales de año. Reconozco que la segunda me gustó un poco menos pero le tengo muchísimas ganas a esta película. Y si Warner no se rasga las vestiduras promete echar un pulso antológico con Vengadores Doomsday, en lo que ya se ha dado a conocer como Dunesday.
6- La novia (Maggie Gyllenhaal, 2025)
Esta película ya figuró en la lista de 2025 y no llegó a estrenarse. Espero y deseo que Maggie Gyllenhaal nos dé una gran película superando a Guillermo del Toro. Tenemos uno de los repartos del año con Christian Bale, Jessie Buckley, Jake Gyllenhaal o Peter Sarsgaard.
Ryan Gosling le ha cogido gustillo al espacio y este 2026 se nos vuelve a ir, pero en esta ocasión para salvarnos de la extinción. Dirigida por Phil Lord y Christopher Miller y con guion adaptado de Drew Goddard (el mismo que guionizó Marte).
El profesor de ciencias Ryland Grace (Ryan Gosling) se despierta en una nave espacial a años luz de casa sin recordar quién es ni cómo ha llegado hasta allí. A medida que recupera la memoria, empieza a descubrir su misión: resolver el enigma de la misteriosa sustancia que provoca la muerte del sol. Deberá recurrir a sus conocimientos científicos y a sus ideas poco ortodoxas para salvar todo lo que hay en la Tierra de la extinción… pero una amistad inesperada significa que quizá no tenga que hacerlo solo.
4- Masters of the Universe (Travis Knight, 2026)
Me he pensado mucho en meterla pero es que hablamos de cultura popular, de unas figuras que marcaron mi infancia al igual que la película de Dolph Lundgren. Inevitable meterla. ¿Expectativas? Relativamente bajas pero por el poder de Grayskull que espero y deseo que tengamos una divertida película.
Narra la historia de un niño de diez años, el príncipe Adam, que se estrelló en la Tierra en una nave espacial y fue separado de su espada mágica, el único vínculo con su hogar en Eternia. Tras localizarla casi dos décadas después, es transportado de vuelta al espacio para defender su planeta natal de las malvadas fuerzas de Skeletor. Pero para derrotar a un villano tan poderoso, el Príncipe Adam tendrá primero que descubrir los misterios de su pasado y convertirse en He-Man: el hombre más poderoso del Universo.
3- Michael (Antoine Fuqua, 2026)
Creo que estamos ante una película que va a dar mucho que hablar. El biopic de Michael Jackson está llamado a ser el espectáculo musical de 2026. El Rey del Pop vuelve este año destinado a romper la taquilla. Prometo aprender el moonwalk.
Muestra el viaje de Michael Jackson más allá de la música, desde el descubrimiento de su extraordinario talento como líder de los Jackson Five hasta convertirse en una visionaria estrella cuya ambición creativa despertó un incansable afán por consagrarse como el mayor icono de la industria del entretenimiento.
2- Digger (Alejandro González Iñarritu, 2026)
No se sabe mucho de este proyecto pero lo dirige Alejandro González Iñarritu y protagoniza Tom Cruise, volviendo a los papeles más de drama tras años inmerso en la saga de Misión Imposible y otros blockbusters.
El hombre más poderoso del mundo se embarca en una misión frenética para demostrar que es el salvador de la humanidad antes de que el desastre que ha desatado lo destruya todo.
1- El día de la revelación (Steven Spielberg, 2026)
Steven Spielberg vuelve al tema ufológico. No le es desconocido, lo ha tratado en diferentes ocasiones y con distintos enfoques.
Si descubrieras que no estamos solos, si alguien te abriera los ojos y te lo demostrase, ¿te asustarías? Este verano, la verdad será revelada a siete mil millones de personas. Llega… EL DÍA DE LA REVELACIÓN.
Hasta aquí mi lista de quince más esperadas del año. Se quedan fuera David Fincher, Damon y Affleck con Carnahan, como también Torrente o Almodóvar. En definitiva es una lista personal y espero que os sirva de guía de lo más esperado.
Estrenada en un tiempo en el que todo internet parece únicamente querer hablar del final de Stranger Things (al final, Netflix sigue siendo la reina indiscutible de las plataformas), la segunda temporada de Fallout avanza inexorablemente, al ritmo del capítulo semanal de las series de antaño. Aquí vamos a analizar lo que han supuesto los primeros cuatros capítulos de esta temporada.
Como muchos sabréis, Fallout es la adaptación de una mítica saga de videojuegos de rol occidental situados en unos Estados Unidos arrasados por la guerra nuclear poco después de la II Guerra Mundial. Por lo tanto, combinan la ambientación futurista de un territorio arrasado con la estética de la época en la que el mundo se detuvo, los años 50.
Parto de la base de que no he jugado a ninguno de los juegos de la saga, por lo que mi apreciación de la serie se basa exclusivamente en lo que me entretuvo y sorprendió la primera temporada y no en mi devoción por el material original en el que se basa.
En este artículo repasaré lo que ocurre en estos cuatro primeros episodios y las principales virtudes y defectos de lo que llevamos de segunda temporada de Fallout.
Como en la primera temporada, Fallout es una serie coral con cuatro protagonistas que se mantienen íntegramente en esta segunda tanda de episodios. Eso sí, con resultados algo desiguales.
A partir de la imagen, spoilers de los cuatro primeros episodios de Fallout.
En primer lugar, tenemos a los principales protagonistas de la serie unidos en una única trama. Hablo de Lucy Maclean y el Necrófago, juntos viajando hacia New Vegas para acabar con el padre de Lucy, que consiguió escapar tras el final de la primera temporada.
Durante su viaje ocurren distintas peripecias que amenazan con separarles. Esto sirve tanto para expandir el contexto del Yermo, con la aparición de grupos como la Legión del Caesar o el frente de Nueva California, como poner a prueba los caracteres de los dos protagonistas.
Por un lado, tenemos la fresca ingenuidad de Lucy, que ha conocido la violencia pero continúa teniendo fe en la bondad de los seres que se van encontrando en su viaje. Por otro lado, el cinismo del Necrófago, un buen hombre que ha construido una gruesa armadura de crueldad tras siglos vagando en busca de su hija y de la mujer que le traicionó. Ambos moldeándose el uno al otro. Lucy volviéndose más dura y El Necrófago más humano.
La trama es una buddy movie de manual que se ve enriquecida por la extraordinaria química entre Ella Purnell y Walton Goggins.
Además, a este último lo vemos en continuos flashbacks en los que se nos explica la situación antes del ataque nuclear. En ellas aparece Robert House, el misterioso líder de RobCo Industries, un papel que promete revelarnos mucho sobre lo que ocurrió antes de que el mundo fuera arrasado.
Otra de las subtramas involucra a Maximus, todo un Centinela respetado por el Maestre Quintus y que ve puesta a prueba su fe en el sistema porque, como toda religión, al final la Hermandad pliega sus intereses a la de sus miembros más ilustres.
Es más, sabemos que hay distintas Hermandades que acaban en guerra entre sí por salvar Maximus a unos niños Necrófagos.
Hasta ahora, la trama que menos peso ha tenido ha sido la de Norm, el hermano de Lucy, que ha conseguido escapar despertando de su letargo al resto de supervisores y llevándolos al yermo. Veremos si en los capítulos restantes remonta, porque todo lo que ha tenido que ver con los Refugios en la segunda temporada de Fallout no ha estado a la altura de lo que ocurre a cielo abierto.
La segunda temporada de Fallout, como la de The boys o Invincible, explota las virtudes que la hicieron una de las grandes series del 2024.
Esto es, básicamente, una acertada mezcla entre cómica sátira social a lo The boys con la estética y los códigos del spaghetti western, con violentas y expeditivas acciones a cargo, fundamentalmente, del personaje del Necrófago.
En esta segunda temporada, conocidas algunas revelaciones básicas sobre cómo se construyeron los Refugios y el mundo se convirtió en el Yermo, las sorpresas son menores, pero eso no quita que Fallout siga siendo una serie tremendamente divertida y, porqué no decirlo, poco seria, en el que no paran de estallar cuerpos y cabezas en todos los capítulos.
Sorprende ver a Jonathan Nolan y Lisa Joy como productores, ya que su Westworld (y los videojuegos Fallout originales) apostaban por un tono más serio, totalmente alejado de lo que vemos en esta serie.
Incluso sus incorporaciones más notorias, como Macaulay Culkin o Kumail Nanjiani, son actores conocidos por sus dotes cómicas. Todo está deliberadamente exagerado para reforzar ese tono satírico.
De una forma u otra, por mucho que me pregunte que hubiera sido de Fallout si sus creadores se la hubieran tomado más en serio, la realidad es que ya tenemos unos cuantos productos serios ambientados en tierras postapocalípticas (véase Silo o See). Así que me quedo con el entretenimiento sin frenos de esta Fallout. Veremos a ver en qué quedan los siguientes cuatro capítulos.
Se ha revelado la primera sinopsis de la quinta y última temporada de The Witcher, y parece que la última aventura de Geralt de Rivia estará llena de riesgos increíblemente altos.
Netflix ha estado promocionando su programación para 2026 y ha confirmado que series de televisión como Avatar: The Last Airbender (temporada 2), Man on Fire y Bridgerton (temporada 4) se estrenarán en la primera mitad de este año.
En cuanto a las películas, Enola Holmes 3, War Machine y Little Brother son algunos de los títulos que llegarán al servicio de streaming.
No tenemos una fecha de estreno confirmada, pero la quinta y última temporada de The Witcher llegará a Netflix en 2026. La cuarta temporada recibió críticas algo tibias o incluso negativas por parte de los fans, lo que eclipsó en cierta medida el debut de Liam Hemsworth como Geralt de Rivia.
Netflix ha publicado hoy una sinopsis de la quinta temporada de The Witcher, en la que revela: «El fin está cerca: las fuerzas oscuras se están alineando en todo el continente con planes malvados para Ciri. Incluso si Geralt y Yennefer logran salvar a su hija y cumplir su último deseo de reunirse como familia, tendrán que enfrentarse a obstáculos y enemigos como nunca antes lo habían hecho».
Junto a Hemsworth, entre los miembros confirmados del reparto para la última temporada se encuentran Anya Chalotra (Yennefer de Vengerberg), Freya Allan (princesa Cirilla de Cintra), Joey Batey (Jaskier) y Laurence Fishburne (Regis).
El pasado mes de noviembre, se informó de que la cuarta temporada de The Witcher se estrenó en Netflix con 7,4 millones de visualizaciones. Esto supuso un descenso del 51 % con respecto a la tercera temporada y una caída masiva del 60 % con respecto a la segunda, lo que apuntaba a una disminución del interés y a la evidente falta de deseo de muchos espectadores de ver a Hemsworth sustituir a Cavill en el papel de Geralt de Rivia.
La showrunner de The Witcher, Lauren Schmidt Hissrich, dijo anteriormente lo siguiente sobre cómo se relacionan la cuarta y la quinta temporada, que se rodaron una tras otra:
«En la sala de guionistas, tratamos las temporadas 4 y 5 como una gran historia. Sabíamos que teníamos que dividirlas en función de cómo se lanzarían en Netflix, pero en realidad se trata de la historia del viaje de esta familia para volver a reunirse, y creo que cuando elegimos específicamente qué detalles incluir de los libros, buscamos una gran variedad de cosas».
«Creo que, obviamente, hay momentos muy importantes en la trama, pero esto nos lleva a la pregunta que le acabas de hacer a Joey, y es que también nos aseguramos de que haya partes de los libros que sean simplemente divertidas. Tampoco queremos dejar todas esas partes fuera. Aquí es donde los guionistas son realmente útiles. Son expertos en los libros. Cada uno aporta sus historias favoritas, sus pasajes más importantes, y nosotros los revisamos y elegimos. Al final, tienen que ser 16 episodios narrativos que den una sensación de cohesión».