El principio del fin ha llegado. Por fin HBO Max ha estrenado la cuarta y última temporada de la mejor serie en emisión del momento. Sentaros en el sofá. Encended la televisión. Los Roy han vuelto. Bienvenidos a Succession.
A partir de aquí, spoilers del segundo capítulo de la cuarta temporada, titulado El ensayo.
Tras situar las piezas en el tablero, comienzan los primeros movimientos de la última partida de los Roy.
SATURNO, EL DEVORADOR DE SUS HIJOS
El patriarca de los Roy decide tomar control directo de la ATN, que últimamente ha sido objeto de cierto despilfarro económico por parte de Tom.
Con un discurso demoledor, Logan da muestras de su carisma y su liderazgo anunciando una optimización de la cadena con recortes incluidos.
Una de sus medidas más polémicas es el fichaje de Kerry, su ayudante y amante, como presentadora de uno de los informativos. Su talento es escaso, lo que pondrá en un compromiso a Tom, que no sabe cómo decirle a su jefe que Kerry hará muchas cosas bien, pero salir en la televisión no es una de ellas.
Logan deja la pelota en el tejado de Tom y este, como suele ocurrir en las grandes ocasiones, cede la papeleta de hablar con Kerry a Greg, que sale del paso como buenamente puede.
LOS HIJOS DEVORADOS
Los hermanos Roy empiezan a planificar qué hacer con su recién adquirido medio de telecomunicaciones cuando Stewy y Sandi les informan de que, en su opinión, Logan va a vender por muy poco dinero según el valor de mercado. Si los hermanos le apoyan, podría retrasarse la venta para pedir más dinero y, de paso, alargar el dolor de cabeza a su padre.
La operación tiene sus riesgos: el diseñador de Gojo es un hombre particular que aparenta sentirse ya exprimido por los Roy. Pedir más dinero podría dar al traste con toda la venta.
Shiv, dolida porque su propio padre haya recomendado a Tom una táctica para quedarse con los mejores abogados matrimoniales y así perjudicar a su hija, decide apostar por pedir más dinero y así seguir fastidiando a su padre.
Kendall, satisfecho con haberle robado Pierce, vota por desentenderse cuando antes de su padre y no pedir más dinero por el riesgo financiero de la operación. Al igual que Roman, incapaz de hacer frente a su padre.
Sin embargo, todo cambia en la despedida de soltero de Connor. El diseñador de Gojo contacta con Kendall y le espeta lo que va a ocurrir si piden más dinero. Craso error, porque Kendall, dolido en su orgullo, cambia su voto y decide apoyar a Shiv. Ya solo queda Roman.
Mientras los tres hermanos se acercan a la despedida del primogénito, se cruzan con Wylla, que realiza una espantada a lo “Novia a la fuga”. Connor está devastado, pero los hermanos se dedican a conspirar contra su padre para alargar la negociación con Gojo y así obtener más dinero para relanzar Pierce.
En un alarde de fraternidad, terminan por acompañar a un dolido Connor a un karaoke. Y no hay un sitio mejor para volver a reunir a la familia Roy al completo.
KARAOKE FAMILIAR
Logan, que ha recibido la noticia de las intenciones de sus hijos, decide reunirse con ellos en el karaoke donde Connor se ha empeñado en cantar “como un plebeyo más”.
El objetivo del patriarca es convencer a sus hijos de aceptar la oferta del sueco, el líder de Gojo, porque su intuición le dice que no va a aceptar ninguna subida de precio de venta.
Para ello, apela a lo personal, a la relación que les une como padre e hijos, llegando a pedir perdón.
Esto conduce a la que, probablemente, es la escena más clarividente de toda la serie.
Sus hijos, especialmente Kendall y, sobre todo, Shiv, llevan a lo personal la batalla contra su padre. Que es, al final, de lo que va la serie. De personas totalmente heridas, como si fueran mascotas dañadas que buscan continuamente la mano que les da de comer y les hace daño.
En este sentido, es fundamental y dignificante la aportación de Connor, el pelele, el hijo del 1%, el que a nadie le hace caso. Una vez Logan se marcha enfadado por no haber conseguido su objetivo, el primogénito de los Roy retrata a la perfección a sus hermanos. Hijos ansiosos de amor de su padre. Como él dice, “esponjas ávidas de amor”. No como Connor, un ser que nunca ha tenido el amor de su padre y, en lugar de buscarlo, ha aprendido a vivir sin amor.
Tras esta tan impactante como triste revelación, asistimos a una escena final en la que Roman se reúne con su padre, anticipando una posible traición de este a sus hermanos a cambio de ser el elegido por su padre. O, mejor dicho, a cambio de, sencillamente, el afecto de su padre.
Bienvenidos, auténticos creyentes, a La Tapa del Obseso, la sección de Raúl Sánchez.
Pensando en «El Exorcista del Papa» he dado vueltas a que se ha dicho mucho que el pasado año 2022 ha sido uno de los mejores del género de terror con, entre otros, Black Phone, La Abuela, Smile, Barbarian o Venus. Es muy posible que las cimas de los últimos años sean La Bruja, Hereditary y Midsommar, que son tan clásicas como inquietantes y exitosas. También tratan al espectador como si no fuera idiota y utilizan lo que este no ve como elemento para producir. Es decir, que consiguen algo ya poco usado en el cine desde hace años: ser sutil, que no ocultar información. La línea es fina, y es extraño (y maravilloso) encontrarse con alguien que lo hace bien.
Fruto de este casi haber olvidado que es la sutileza, los términos medios y la gradación de las cosas tenemos un auténtico espectáculo extremista cuando hablamos de películas, videojuegos o series. Nos encontramos con opiniones o análisis que hablan de obra maestra o producto a apalear por sus virtudes artísticas o defectos políticos. Viendo lo dicho sobre «El exorcista del Papa» es curioso cómo el consenso también se sale del habitual con las superproducciones: es entretenida, Russell Crowe está estupendo, ninguna cosa muy grosera ni muy espectacular, etcétera.
Explicamos todo esto al hablar de «El exorcista del Papa» debido a que puede que el género de terror/miedo sea una especie de oasis de calma dentro del cine actual. No se sufren las campañas absurdas de teóricos adultos comportándose como pre-adolescentes y yendo a sitios a poner notas bajas a una película por no sé qué razón supuestamente política. No tenemos insufribles tuiteros/youtubers/etc alertándonos de los peligros para nuestra alma de ver tal película o jugar a tal videojuego de una persona que dará todo el dinero recaudado para fomentar el gaseamiento de indigentes.
Los sitios que comentan películas de miedo hablan nada más de si están bien hechas, si son divertidas o si son originales. Es decir, HABLAN DE CINE. Y aunque no es el género que más recauda, siempre tiene un público fiel que da colchón para que mucha gente con dos duros pueda hacer otra película del género que, sin ser original, pueda ser un producto digno.
«El exorcista del Papa» es un poco más de esto; al fin y al cabo tiene como cabeza de cartel a una estrella ya mayor de Hollywood, Russel Crowe. La película, como tal, tiene valores de producción seria, como corresponde al protagonista, y tanto la fotografía como las localizaciones están a la altura. Es decir, estamos un poco por encima del nivel medio de presupuesto y medios del género. Y se nota.
En «El exorcista del Papa» no se ha querido arriesgar argumentalmente y tenemos un caso clásico de posesión mezclado con casa encantada y secretos detrás de todo. El inicio, desarrollo y desenlace están marcados de una manera muy clásica y sencilla. Es decir, es una narrativa poco complicada pero eficaz.
El peso de la película está sobre todo en los hombros de Russel Crowe, el exorcista supremo del mismísimo Vaticano, inspirado en el que fue exorcista real del Papa del pasado siglo. Entre los guionistas, el director y el propio actor han conseguido hacer un personaje maravilloso. Es decir, transmite la actitud normal de una persona ya madura con mil años en un oficio. Conocedor de los trámites de su trabajo, natural en su entorno de trabajo, desenfadado con las cosas protocolarias, consciente de su poder ante quienes le quieren marear en el trabajo, chistoso cuando la situación lo requiere sin caer en ser un bufón, escéptico con las boberías y engañándose poco respecto a lo que se va encontrando en su día a día. El padre Amorth de Russel Crowe derrocha carisma, nobleza y normalidad.
«El exorcista del Papa» le sirve al protagonista para pasar por una película que es de exorcismos, claro, pero también una película de colegas con algo de Indiana Jones. Su dueto con el cura jovencito guapito español (interpretado por Daniel Zovatto) es respetuoso con este, siendo el exorcista Amorth un excelente maestro y compañero. Los secretos ocultos e incursión en antiguos lugares tiempo atrás olvidados no pueden más que recordar a las películas de Indiana Jones clásicas. En los momentos de más tensión, el papel del niño poseído, Peter DeSouza-Feighoney, es fantástico y resulta asqueroso, terrible y amenazante. En general, los acompañamientos de Russel Crowe son más que dignos y sin ser genial ninguno tampoco desentonan.
«El exorcista del Papa» está ambientada en Segovia en los años 80 del pasado siglo. Aunque debido a que casi toda la acción es dentro de un edificio podría haber sido prácticamente en cualquier sitio. Hay algunas bromas y referencias a que el cura local habla en español y el protagonista es italiano, pero poco más.
Es un poco bastante sorprendente que todo comience con una familia estadounidense que llega a España con una abadía de su propiedad (¿¿??) qué pretenden reformar (¿¿??) y revender (¿¿??). Es marcianísimo pensar que la Iglesia Católica ochentera en España o el gobierno de Castilla y León, por poner dos, consintieran algo así. También tenemos alguna escena con los médicos españoles que son un poco chocantes y, vamos a decirlo, como genéricas de película estadounidense.
Pero, con todo, «El exorcista del Papa» es como el personaje protagonista, del que ya hemos hablado arriba: normalidad ante lo que para los demás es extraordinario, seguridad personal por haber vivido mucho, estabilidad emocional que te permite bromear un poco cuando todo el mundo está tenso, claridad de ideas ante la confusión de gente que viene de nuevas y quiere marearte con cosas que en el fondo desconoce. Al final podemos decir, como reza el título de este post, que el padre Amorth de Crowe es lo que sería Carlo Ancelotti si en vez de empezar siendo jugador de fútbol y luego entrenador se hubiera metido a cura y luego a exorcista.
Por acabar, «El exorcista del Papa» es otra de esas películas con un buen trabajo artesano que no enamorará a nadie ni odiará nadie y del que la mayoría saldrá contento sin más, recordando al salir alguno de los mejores momentos de Carlo padre Amorth Ancelotti. No todo son obras maestras, cosas espantosas y luchas entre éxitos de nuestras posiciones políticas o fracasos de las contrarias. A veces las cosas bien hechas para entretener sin mucha trascendencia están bien. Y esta película es uno de esos casos.
En esta semana de pasión, Marvelnos trae el tráiler de The Marvels, secuela de Capitana Marvel dirigida por Nia DaCosta y protagonizada por Brie Larson (Carol Danvers), Iman Vellani (Kamala Khan), Teyonah Parris (Monica Rambeau) y Samuel L. Jackson, que regresa como Nick Furia. Zawe Ashton será la villana y también está Park Seo-joon en un papel aun no revelado.
El tráiler pinta divertido, con bailecito de Bollywood incluido (lo que ya empieza a cansar, que ahora no hay película que no lo incluya). También salen muchos gatos, lo que es un punto a favor pero tenemos en contra que probablemente quien no haya visto la serie Ms. Marvel o la próxima Invasión Secreta no se entere de nada (la escena final / pos-créditos de Ms. Marvel está incluida en el tráiler).
Seamos francos, la decadencia del UCM es ya un hecho. Ant-Man y la Avispa: Quantumanía se ha pegado un sonoro batacazo en taquilla y a nivel de crítica no es que triunfase, precisamente. Ahora parece que Marvel no confía en Brie Larson como para encarar solita una segunda parte y la verdad es que no nos extraña.
La Capitana Marvel ha pasado por el UCM con más pena que gloria: Kamala Khan tuvo su punto gracioso pero poco más y Monica Rambeau le importa al público un pimiento, así que teniendo en cuenta los precedentes, todo apunta a que The Marvels se va a pegar un auténtico hostión, dándole la puntilla al UCM. Eso si no se lo da PayasosGuardianes de la Galaxia, volumen 3. Lo comprobaremos en noviembre. Un saludo, sed felices.
Muy buenas, hoy os traigo la crítica de Pathaan. Mis prejuicios y yo hemos hablado y es que no me suele llamar la atención el cine que allí se hace. En esta ocasión he decidido rasgarme las vestiduras y ponerme a ver Pathaan por lo sugerente de su propuesta y porque el año pasado estuvieron aquí en Cádiz para grabar el espectacular video musical de la película.
La película acaba de llegar a Prime Video.
¿Y de qué va Pathaan?
En 2019, el Gobierno indio revoca el artículo 370 , que otorga un estatus especial a Jammu y Cachemira . Esto provocará el inicio de una serie de ataques que provocarán que nuestro personaje principal, Pathaan, tenga que intervenir.
Y vaya forma de conocer a Pathaan, en una escena que nos recuerda a la primera aparición de Viuda Negra en la película de Vengadores, a nuestro protagonista lo vemos por primera vez en una situación complicada. Está atado a una silla y siendo torturado, en definitiva está a merced de sus captores o eso es lo que ellos creen porque Pathaan está donde quiere estar. A partir de aquí asistimos a una oda al despiporre. Helicópteros haciendo maniobras imposibles y escapando de lanzamientos de bazookas.
Una introducción que es una espectacular carta de presentación de lo que está por venir. Una cinta sin prejuicios que bebe de lo mejor del cine de acción y espías de Hollywood. Así sin tapujo alguno, coge un poco de Mentiras Arriesgadas y de las sagas James Bond, Fast & Furious y Misión Imposible, agita la coctelera y sale Pathaan, una película de 146 minutazos, ahí es nada. Porque en esta película todo es exagerado empezando por su duración, pasando por escenas imposibles de acción, bailes en medio de la película o de una escena de acción y como no, eternos momentos de cámara lenta que habrán hecho sonreír al bueno de Zack Snyder.
Aquí hemos venido a ver acción.
Pathaan si destaca por algo es por la acción. Desde luego la historia es muy simple. Hay malos en el poder que hay que derrocar. Después tenemos a la actriz protagonista que es pura chica bond y por supuesto lo mejor de la película que es el malo malísimo, con un espectacular carisma.
Hay varias set pieces de acción que se te quedan pegadas en las retinas, todas muy exageradas pero a la vez muy bien filmadas, nada que ver con aquel esperpento del pasado año que fue Carter.
He leído varias reviews que se refieren a Pathaan como una muy buena película pero que ha perdido algo de alma por el camino a acercarse tanto a Hollywood en esta ocasión. La verdad es que ahí no entro porque es mi primer acercamiento al cine hindú, creo que llamado Tollywood, por la región donde está localizada la producción, y he de decir que yo he pasado dos horas y veinte muy divertidas.
Consideraciones finales.
Pathaan es puro espectáculo, ya lo auguraba el exagerado tráiler de la película o el espectacular video musical grabado en Cádiz y provincia. Tiene impresionantes escenas de acción mucho más espectaculares que muchas cintas de Hollywood y cuenta con tres geniales actores que elevan la propuesta. En este sentido me ha encantado sobre todo la «chica Bond», Deepika Padukone, Nandini y sobre todo el villano Jim, interpretado por John Abraham. Si bien es cierto que Shah Rukh Khan interpretando a Pathaan es el prototipo de héroe de este tipo de películas.
Como buena cinta de espías nuestros protagonistas darán la vuelta al mundo, así veremos la Torre Eiffel o la misma Palma de Mallorca entre otras localizaciones.
He disfrutado mucho de esta cinta pese a mis prejuicios previos, así que a partir de ahora tendré ojo avizor para las futuras propuestas que nos lleguen desde la India. Mientras me pondré con el gran espectáculo del año pasado que fue RRR y que mi compañero Fernando ha puesto por las nubes.
A día de hoy la película lleva recaudada 128,780,000$ con un presupuesto de unos 30 millones de dólares.
Con un título algo chocante, Netflixha estrenado Chupa, protagonizada por Demián Bichir y Christian Slater y dirigida por Jonás Cuaron. El tráiler echaba para atrás porque el animalito protagonista tenía un aire demasiado Disney para ser el temido Chupacabras pero una vez vista la película podemos asegurar que nos equivocábamos. Chupaes una película familiar muy digna y con aroma a clásico.
De qué va
Alex (Evan Whitten) es un chaval que viaja al pueblo de su padre tras la muerte de este para conocer a su abuelo (Demián Bichir). Allí, en un pequeño pueblo del México de los 90, encontrará un pequeño Chupacabras que está siendo perseguido por unos malvados cazadores al servicio de una farmaceútica, encabezados por un no menos malvado Christian Slater. Alex no sólo protegerá al pequeño Chupa de sus enemigos sino que a través de él se reencontrará con sus raíces y con su familia.
Si, se lo que estáis pensando: tal y como lo cuento, parece un poco ñoño y la historia ya la hemos visto. Y tenéis razón, por lo menos en lo segundo pero Chupaestá tan bien hecha, tan bien contada, que te atrapa desde el principio, con esa escena en la que Slater parece un Indiana Jones venido a menos, con esa música tan de película de aventuras que te dice que vas a ver una historia que la podría haber filmado Steven Spielberg en sus años mozos.
5 razones para ver Chupa
Si algo nos caracteriza es las pocas ganas de currar y si Demián Bichir nos hace el trabajo, ¿quiénes somos nosotros para contradecirle?
Tal y como señala el actor, Chupahace incapie en los lazos familiares, en la familia como el mejor apoyo que tendremos en este mundo (todo un clásico del género). La relación de los niños (magníficamente dirigidos) con su abuelo es uno de los puntos fuertes de la película, al igual que esa ambientación noventera de la que hace gala Bichir, la recreación del México rural de la época (o eso asegura, que yo no estuve allí y no quiero ir de gafapasta) y la música, quizás de las mejores de una película original de Netflix.
Mención aparte merece el diseño del animalito, Chupa. Ya dije que para mi gusto quizás demasiado peluche pero que cumple su función, que gustará a toda la chiquillería y que al final resulta entrañable, es algo que no se puede negar.
Demián Bichir se ha dejado que Jonás Cuarón dirige la película de forma esplendida (se nota que lo tiene en la sangre) y que aprovecha para reflexionar sobre lo que supone ser emigrante en un país que no es el tuyo, cómo a veces se te olvidan y hasta desprecias tus raíces y cómo puedes llegar a reconectar con cosas que ni siquiera sabías que habías olvidado.
El aprovechar la mitología del chupacabras y otros aspectos de la cultura popular mexicana, como los luchadores enmascarados de lucha libre, es todo un acierto por parte de los responsables de la película.
En resumen, con su aire de película ochentera de aventuras que aprovecha la nostalgia de los 90 (ya la estás viendo, Raúl Sánchez) Chupaha supuesto una agradable sorpresa. Se hace imposible señalar algo negativo de la película. Hay quién dice que podrían haber aprovechado para profundizar en la mitología del chupacabras pero ese no era el objetivo. Chupa es una película para toda la familia y un entretenimiento de primera para pasar alguna tarde de Semana Santa y no un episodio de Expediente X.
Personalmente, me hubiera gustado que aprovechasen las propiedades de Chupa para solventar la enfermedad del abuelo. El personaje lo merecía pero igual entonces si, igual entonces habrían sido ñoños y es mejor dejarlo como está. Un saludo, sed felices.
La temporada final de Riverdale sigue teniendo a nuestros personajes atrapados en un 1955 alternativo. Analizamos el segundo episodio (o si lo preferís, capítulo 119 del listado total), cuyo título es Salta, brinca y golpea (sí, ojo, saltar y brincar son conceptos diferentes y en inglés más todavía). Creada por Roberto Aguirre-Sacasa, la serie es emitida por The CW y para España por Movistar+.
Hola otra vez, riverdaleros. Si han estado, como yo, tejiendo conjeturas sobre lo que nos traería Riverdale en este segundo episodio de la temporada, estoy seguro que (también como yo), no han acertado. Y era lógico considerando que la historia podía salir para cualquier lado ahora que nadie, ni Jughead, tiene conciencia de espacio y tiempo. Así y todo, las personalidades parecen seguir allí en estado latente y, poco a poco, van emergiendo.
Pasemos ya mismo a analizar este segundo episodio de la séptima temporada, advirtiendo que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA y recordando que pueden leer aquí nuestros análisis anteriores.
Plagio y Trabajo
Tal como antes hemos dicho, nuestros personajes siguen en un 1955 alternativo, pero ahora ya ninguno es consciente. No hay señales de Tabitha, del cometa, delgorro o del enigma espacio-temporal que les ha llevado allí: las historias personales, quién sabe hasta cuándo, transcurren ahora en un universo mucho más cercano a los cómics de origen en lo que constituye claro homenaje.
De hecho, la reflexión inicial de Jughead en off versa sobre el impacto cultural de los cómics y la decadencia de los superhéroes, muy acorde a un contexto de época en que estos, después del boom de los cuarenta, estaban tocando fondo: es válido igualmente preguntarse si no habrá allí un metamensaje y se estará también, entre líneas, hablando sobre la actualidad del cine de superhéroes, para muchos en fase de saturación y desgaste.
Jughead descubre que le han robado un cómic, pero no se refiere a ninguno de su colección personal sino a uno de su autoría y que Pep Comics ha publicado de manera prácticamente textual después de habérselo rechazado algún tiempo atrás. Indignado, va a ver al jefe editor Fieldstone, quien desdeña su reclamo argumentando que no hay ya ideas originales o propias, sino que todas pertenecen a todos: casi una profética definición del arte pop que se avecina…
Le muestra, de hecho, la cantidad de ideas que pueblan sus anaqueles en espera de que alguien las lleve al papel. Viendo la oportunidad, Jughead le pone al tanto de que es escritor y la situación se revierte: de llegar quejándose por un plagio, termina saliendo con trabajo bajo el brazo, pues se le encarga, con plazo de un día, convertir una de esas ideas en historia de siete páginas a un dólar cada una…
Entusiasmado, va a contárselo a su amiga Ethel (Shannon Purser), que en esta realidad espacio-temporal está viva y bien. Ella se alegra y comenta lo mucho que le gustaría trabajar dibujando cómics, por lo que al otro día y tras enterarse de que ha sido contratado, Jughead anoticia a Fieldstone de que conoce a alguien ideal para dibujar la historia…
Calcetines y Huevos
Cheryl está promocionando el primer baile descalzo del año, lo que en la tradición de los colegios americanos de la época se conocía como “sock hop” y al que los estudiantes asistían en calcetines (ello se debía a que habitualmente se llevaban a cabo en gimnasios y así no se dañaba el piso). Como principal organizadora, anda ofreciendo entradas a todo el mundo, incluso a las parejas en los autos junto al lago.
Está programado que en la fiesta se presente Kevin junto a un grupo de crooners, pero Toni quiere convencerla de que eso es una antigualla y contrate en cambio a Fangs Fogarty y su banda de rock n´roll. A Cheryl no le gusta la idea: las Serpientes no gozan de buena reputación y no las quiere en el baile, pero pronto descubre que las ventas de entradas bajan y hasta hay gente devolviéndolas. Al indagar, se entera que Toni está amenazando con que las Serpientes irán al estacionamiento para arrojar huevo podrido contra los asistentes al evento…
Lista de Candidatos
El anuncio del baile hace que Archie piense en invitar a Veronica, pero claro: no es el único. Ella le pregunta si sabe bailar y él no tiene idea, por lo que decide tomar clases con Betty. No le va muy bien con el twist, pero la lleva algo mejor con los temas lentos y pareciera reactivarse alguna química, sobre todo de parte de Betty, que viene decepcionada porque Kevin tarda en besarla.
Pero cuando Archie va por Veronica para anoticiarla de que ha aprendido a bailar, ella sale ahora con la exigencia de que quien la acompañe al evento debe también demostrar buen nivel de conocimiento y cultura general. Ramo en flores en mano, él decide llevarle un poema que le ha escrito y que cuenta con el visto bueno de Betty, pero cuando llega en la noche al domicilio de Veronica, se encuentra con que todos sus pretendientes están allí, incluido el odioso Julian Blossom…
Decepcionado, cae inmediatamente en la cuenta de que, en consonancia con la tradición actoral de su familia, Veronica ha montado una especie de audición o casting. Archie no puede competir con el resto, que se trenzan en elevados debates políticos y hasta son capaces de reconocer un Monet mientras que él dice preferir a Norman Rockwell (artista bastante más prosaico y ligado a la cultura pin-up de los cincuenta).
Julian lo ningunea todo el tiempo, pero colma su paciencia cuando hace una broma sobre el saco que lleva puesto y pertenecía a su padre. Parece venirse un combate entre pelirrojos, pero Veronica frena la situación. Archie, de todos modos, ya no tiene interés y se marcha dolido y ofendido mientras, en un cesto de basura y hecho un bollo, arroja el poema que no le llegó a leer a Veronica.
Familia Violenta
Jughead vuelve a la editorial y esta vez con Ethel. Fieldstone está gratamente impresionado por su trabajo y la contrata para dibujar la historia de zombies cuyo guion ha encargado a Jughead. Ella está feliz porque es lo que siempre quiso, pero no todo el mundo valora su arte de igual forma y, tras ser sorprendida dibujando en clase, las autoridades del colegio la llaman al orden y no tanto por el hecho en sí como por lo perturbador de sus dibujos.
El hecho, claro, llega a oídos de sus padres (violento él, alcohólica ella), quienes, al volver Ethel a casa, la reprenden duramente mientras ella no puede hacer otra cosa que llorar…
Volviendo a la “Normalidad”
Cheryl hace una visita a Toni para hablar sobre las amenazas. Algo entre ellas pareciera también reactivarse, pues se cruzan miradas reminiscentes de otro tiempo y lugar. Acaban pactando que la banda de Fangs anime el baile y ello hace que Toni pase a mostrarse entusiasmada por el evento y lo promocione junto a Cheryl vendiendo entradas incluso a los mismos que, presionados por ella, las habían devuelto.
El perdedor, claro, es el pobre Kevin, pero mucho no pareciera importarle quedar fuera de la animación del evento y está más precupado por su relación actual con Betty. Además, y como ocurre con Cheryl y Toni, también a él parecieran estársele despertando inclinaciones sexuales más cercanas a la versión que le conocemos, sintiéndose atraído por un joven llegado hace poco cuyo nombre es Clay Walker (Karl Walcott).
Bailando Descalzos
Veronica se siente mal tras lo ocurrido con Archie, por lo cual decide ir a verle. Es recibida, sin embargo, por Mary y nada bien, pues está al tanto de los hechos y le recrimina duramente el convertir la elección de su compañero de baile en una audición. Veronica nada objeta y, por el contrario, le da la razón, pero su arrepentimiento de poco sirve para esta altura y Mary la amenaza con que no lo pasará bien si hace daño a su hijo.
De regreso en su domicilio, su chofer le entrega algo que ha encontrado en la basura y que, dice, es para ella: se trata, claro, del poema que le escribió Archie…
Decide, finalmente, asistir sola al evento, pero apenas ve a Archie y tras disculparse por lo sucedido, le dice que el poema es hermoso y le invita a danzar. El pelirrojo acepta las disculpas, pero amablemente declina la invitación y, en cambio, saca a bailar a su madre: digamos que perdona, pero no del todo…
Kevin parece reencontrarse con Betty luego de obsequiarle una insignia, tal como le fuera aconsejado por Alice, quien conoce bien a su hija. Cheryl y Toni bailan entre sí, pero claro: estamos en los cincuenta y son duramente regañadas por un escandalizado director Featherhead, que les deja en claro que las jóvenes deben bailar con muchachos “como Dios manda”. Con pesar, Cheryl acata mientras una triste y solitaria Toni mira desde un costado de la pista y, no muy lejos, Clay Walker: no hay lugar en los cincuenta para sexualidades diferentes…
En cuanto a Jughead, se suponía que iría al baile con Ethel, pero no hay noticias de ella hasta que se desata un gran alboroto y, entre el estupor y griterío generales, se hace presente bañada en sangre. Dejándose caer y entre sollozos, dice que ha ocurrido algo terrible…
Balance del Episodio
Hemos visto una correcta entrega realzada por el delicioso clima nostálgico que remite a los cómicos originales: la serie siempre ha demostrado llevarse bien con las recreaciones de época y aquí no ocurre algo distinto. Sin embargo, hay ciertos detalles anacrónicos y me da la impresión que algunos de ellos intencionales, como una aislada mención a He-Man. La idea, tal como lo entiendo, es que algo sigue latente en nuestros personajes y, de manera inconsciente, les aparecen de tanto en tanto pequeños deslices temporales.
Menos deliberada me parece la cuestión de la música, particularmente la elección de las canciones que Fangs y su banda ejecutan durante el baile. Es cierto que las dos son de 1955, pero hay diferencias: Only You de The Platters, ya era éxito para ese entonces, pues había sido publicada a principios de año. Distinto “cantar” el de Tutti Frutti, clásico inmortal de Little Richard que recién vería la luz como sencillo en diciembre…
No sé cuánto tiempo se supone que ha pasado desde los sucesos del episodio anterior, pero estimo que no mucho y la muerte de James Dean (acontecida el último día de septiembre de 1955) nos ubicaba a principios de octubre: de ser así, no dan los tiempos para que Tutti Frutti fuera ya un éxito conocido. ¿Se trata de otro desliz temporal deliberado? No me parece en este caso, pues la diferencia de meses es un detalle muy puntilloso como para que el espectador capte un guiño intencional.
En cambio y siguiendo con el contexto de época, me pareció genial la reflexión de Jughead acerca de la decadencia de los superhéroes, situación que claramente se corresponde con los cincuenta y se me hace imposible no relacionar con ciertas referencias presentes en el superlativo cómic Watchmen de Alan Moore, autor a quien alguna vez Jughead mencionara como gran referente.
Por otra parte, toda la secuencia de Fangs en el escenario, desde que conecta la guitarra y pone el amplificador al máximo, remite bastante a Regreso al Futuro, que no solo se ubicaba igualmente en 1955, sino que además Marty McFly interpretaba también allí un tema fuera de época, aunque con un contexto que le daba sentido.
Los homenajes cinematográficos son moneda corriente en Riverdale y, por supuesto, infaltable también el de Stephen King: Ethel, en pleno baile y bañada en sangre, remite a Carrie.
A propósito de ese terrible cliffhanger, ahora sí tenemos base para conjeturar sobre el siguiente episodio : ¿de quién es la sangre? ¿Alguien quiso matarla o ella mató a sus padres? Personalmente, me inclino más por la segunda opción que, de confirmarse, marcaría que el perfil psicótico que le conociéramos a Ethel está también pidiendo pista…
Es que, poco a poco, las personalidades que les conocemos de la línea principal van, lenta pero claramente, abriéndose paso. A Cheryl, por ejemplo, la vemos ahora más altanera y reconocible que en el episodio anterior y la cuestión con su sexualidad y la relación con Toni parecen siempre imponerse, amén de la época. Hasta en el siglo XIX tenía antecedentes: si eso no es amor eterno, no sé qué lo es…
Algo semejante ocurre con Kevin, que parecía heterosexual en esta versión, pero poco a poco va acercándose al que conocemos. Habrá que ver cómo queda lo suyo con Betty cuando, justamente, parecieran estar reconectando, pero está claro es que el Kevin hetero no tiene demasiado ruedo por delante ni ella mucho futuro con él, pues también en la rubia va abriéndose paso la otra personalidad y ya comienza a evidenciar sentimientos por Archie…
Es como si el universo, en cualquiera de sus versiones y alternativas, reacomodara por sí solo las piezas y a la larga todo volviera a su lugar. Archie es, por ahora, el único que no da señales al respecto y ni siquiera parece enterado de lo que Betty siente por él, pero imagino que solo es cuestión de tiempo y lo bueno es que al ser esta versión suya tan diferente de la otra, permite apreciar mejor la versatilidad actoral de KJ Apa , cuyo personaje habitualmente liso no le permite mostrar demasiado en la línea principal.
Detalle no menor el protagonismo que en esta temporada ha ganado Molly Ringwald. En parte es lógico ya que, sea por lamentable pérdida (como con Luke Perry) o simplemente por haber salido los actores de la serie, ya casi no quedan padres a excepción de Alice. De paso, su presencia ayuda también a realzar el clima nostálgico, ya que nos es imposible verla sin retrotraernos a aquellas comedias juveniles de los ochenta que tan buenos momentos nos hicieron pasar a muchos.
Por otra parte y al igual que en el episodio anterior, sigue presente la cuestión de que por debajo de la perfecta fachada pin-up de los cincuenta, existían otras realidades y esta vez no se trató del racismo, sino del prejuicio contra gays y freakies.
Espero, por el bien de la serie, que la intención de tocar temas “serios” no acabe en autoindulgencia, perdiendo así el tono de humor y disparate que la han caracterizado desde sus inicios. No he visto aún, al menos en estos dos episodios que lleva la temporada, ninguno de esos maravillosos momentos en que la serie se ríe de sí misma y los extraño mucho: ojalá sea solo momentáneo y circunstancial.
Además, si se quieren tocar temas de mayor seriedad, no veo problema en que ambas cosas puedan coexistir a la par: en las épocas más idealizadas existían realidades ocultas y terribles, pero también en las más oscuras y nefastas había también momentos para reírse…
A ver qué nos trae el próximo episodio: les espero aquí para analizarlo. Hasta entonces y sean felices…
Muy buenas. Este artículo que os traigo de la miniserie 1883 no es una crítica, es una recomendación. Vean esta obra de arte. Sin más os hablo un poco de ella.
Taylor Sheridan, de actor frustrado a uno de los mejores guionistas de Hollywood
Ya os hemos hablado de este guionista en no pocas ocasiones en esta web. Taylor Sheridan tras su paso como actor de reparto en Hijos de la Anarquía decidió dejar una profesión que no le daba para vivir. En su retirada fue dando vida a varios guiones que pululaban en su cabeza desde hacía tiempo. Hablamos de Comanchería y Sicario, dos grandes películas recientes que tienen el sello Sheridan pese a ser en apariencia muy diferentes entre sí.
Tras el éxito de ambas películas en 2017 guioniza y dirige Wind River, cuya crítica podéis leer aquí. En 2018 estrenaría la serie Yellowstone y como guionista la secuela de Sicario, con el subtítulo, El día del soldado, una cinta a la altura de la primera. En lo que a cine se refiere en 2021 estrena por partida doble. En Prime Video coguioniza junto a Will Staples, Sin Remordimientos, dirigida por Stefano Sollima, realizador de la secuela de Sicario. Y ese mismo año llega a los cines con Aquellos que desean mi muerte, protagonizada por Angelina Jolie.
A partir de aquí Taylor Sheridan ha escrito varias series, a saber Mayor of Kingstown, protagonizada por Jeremy Renner, ya recuperado de su accidente, Tulsa King, escrita junto a Terence Winter, creador de una de las mejores series de HBO, Boardwalk Empire y protagonizada por Sylvester Stallone.
Además Sheridan ha creado un universo de series alrededor de Yellowstone, siendo la primera que nos ocupa esta 1883. La segunda ha sido 1923 con Harrison Ford y Helen Mirren y hay hasta tres más en desarrollo.
1883, un destino hacia la esperanza de una vida mejor pero un camino infernal.
1883 es una precuela de Yellowstone, aunque desde ya os digo dos cosas, una es que no es necesario ver la serie original y la segunda es que 1883 es mucho mejor que la serie que precede. 1883 es uno de los mejores westerns de este siglo XXI, sino el mejor. Es una obra de arte. Personajes maravillosamente escritos, con paisajes brutales y una dirección exquisita… al igual que su banda sonora.
¿Y de qué va 1883? Básicamente de la esperanza de encontrar en el lejano oeste una vida nueva. Pero estos colonos se enfrentarán a un camino durísimo y lleno de infortunios.
La serie se compone de diez capítulos que son una auténtica joya. En ella conoceremos a la familia Dutton.
James Dutton es el padre y marido. Fue capitán confederado durante la Guerra de Secesión donde fue herido y hecho prisionero durante tres años. Al salir forma una familia en Tennessee, hasta que decide tener una vida nueva y próspera en el lejano Oeste junto a su mujer Margaret, sus dos hijos Elsa y John, y la hermana de Margaret, Claire y su única hija (viva) adolescente Marybel.
Los Dutton se unirán a Shea Brennan, y Thomas, viejos amigos de la guerra que van a dirigir una expedición de pioneros inmigrantes desde Texas hasta Oregon a través de las Grandes Llanuras.
Estos inmigrantes vienen de Alemania, Rumanía y otros países de Europa. Buscan una nueva oportunidad y meten toda su vida en una caravana con la promesa de una vida nueva.
Pero cada capítulo de 1883 es un duro golpe de realidad. Las Grandes Llanuras es un peligro continuo y pese a que James Dutton, Shea Brennan y Thomas son hombres curtidos apenas pueden hacer nada ante la dura travesía, donde cuatreros, indios, un clima durísimo y lo difícil de atravesar el camino con montañas y ríos harán de este sueño una auténtica pesadilla.
Pero la gran protagonista del relato es Elsa Dutton. Ella es la conductora de la serie siendo la narradora de la misma y la que abre la miniserie con una impresionante escena. Es curioso lo de este personaje y es que todas las penalidades lo vive como una aventura, para ella este triste viaje le hace sentir llena de vida, no obstante a sus 18 años en las Grandes Llanuras conocerá por primera vez el amor y el sexo. Sufrirá la pérdida, tendrá miedo, frío, pero sobre todo amará. Un gran personaje que me ha hecho descubrir a una gran actriz, Isabel May, que seguramente en muy poco tiempo estará codeándose en las grandes producciones hollywodienses.
A Isabel May la acompañan un muy buen reparto. Sam Elliott como Shea Brennan,Tim McGraw (James Dutton),Faith Hill (Margaret Dutton) o LaMonica Garrett (Thomas).
En Taylor Sheridan casi siempre encontramos la realidad indígena, el exterminio y el robo de sus tierras por el hombre blanco. Ya nos habló de ello en Wind River y lo hace también en Yellowstone. De este tema hay mucho cine pero hay una reciente que os recomiendo, Hostiles.
Consideraciones finales.
1883 es una obra maestra, donde Yellowstone es un continuo disfrute, Sheridan ha ido un paso más aquí y nos entrega una joya, un clásico desde ya. No es para todos los públicos, hay escenas duras, y mucho, mucho drama. La serie que trata de la esperanza de una vida mejor en esas tierras, es al final una oda a la pérdida, lo que debía ser el sueño americano es un viaje iniciático a los infiernos. Bienvenidos a la tierra prometida.
Una de las películas de estas vacaciones es Super Mario Bros: La película, adaptación animada de la superpopular franquicia de Nintendocreada por Shigeru Miyamoto, dirigida por Aaron Horvath y Michael Jelenic y con las voces de Chris Pratt, Anya Taylor-Joy y Jack Black en su versión original. ¿Es una buena adaptación? ¿Es una buena película? Si y depende del nivel de exigencia. El mío es bajo porque yo me lo he pasado muy bien.
Viaje al reino champiñón
La historia no puede ser más simple. Bowser, el villano de la franquicia, quiere conquistar el reino champiñón y casarse con la princesa Peach (en clara alusión al sensacional videojuego Super Mario Odissey). Los hermanos fontaneros Mario y Luigi acaban en ese reino de fantasía y ya imagináis el resto. Junto a Toad, Peach y Donkey Kong deberán cruzar desiertos, junglas y autopistas de arcoiris a todo trapo hasta llegar a su destino.
Super Mario Bros: La película es un festival de luz y color, puro fan service destinado a los millones de fans de la franquicia. Dudo que alguien que haya jugado a cualquiera de los numerosos videojuegos protagonizados por Mario salga defraudado. Todos los elementos ya conocidos los encontramos aquí: que si los koopa, que si las balas, que si las plataformas, champiñones de colores, karts… todo amenizado por la música que ya conocemos y con ese sentido del humor marca Nintendo (y más, porque Jack Black como Bowser está desatado) .
En este sentido, hay que decir que el exceso de referencias, de easter eggs, puede ser abrumador y en su tramo final se come la trama, aunque tampoco es que esta sea muy profunda, la verdad. Sin embargo, uno que no se emocione cuando salga el Rey Boo o que no anticipe lo que pasa cuando se comen un champiñón azul, igual se siente perdido.
Mamma mia!
Ya he dicho que me lo he pasado muy bien. Super Mario Bros: La película es muy entretenida, dura apenas una hora y media y te pasa volando. A nivel técnico es impresionante, un espectáculo de luz y color como sólo saben hacen en Illumination Entertainment, responsables de maravillas como Lorax: En Busca de la Trúfula Perdida, El Grinch o la saga de Gru, mi villano favorito.
Es verdad que quizás uno esperaba algo más de sus directores, Aaron Horvath y Michael Jelenic, creadores de la serie de animación Teen Titans Go!. Eso era un punto a su favor pero quien espere ver en esta película esa mala leche y esa crítica corrosiva que destilaban los personajes de DC, que se espere sentado.
Y es que uno debe saber a lo que va. El target objetivo de Super Mario Bros: La película es amplio, muy amplio. Casi infinito, podríamos decir. Y no se trata de cabrear a nadie ni de que nadie salga espantado. Se trata de entretener y de que uno salga con más ganas de jugar a los videojuegos y de comprarse una Nintendo Switch. En ese sentido, objetivo más que conseguido.
En resumen, Super Mario Bros: La película es una de las películas de estas vacaciones. Podéis ir tranquilos con toda la chiquillería que saldrán encantados, hayan jugado o no a los juegos de Mario, vosotros pasaréis un rato la mar de entretenido si no buscáis una película de arte y ensayo (encima se está fresquito y puedes comer palomitas) y ahora a esperar la inevitable segunda parte, que en taquilla están arrasando.
A estas horas y según Box Office Mojo, Super Mario Bros: La película lleva más de 113 millones de dólares a nivel mundial. A ver si en la segunda parte sale Yoshi, Daisy y Estela y mi hija deja de darme la lata. Un saludo, sed felices.
Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a El cómic de la semana. Hoy reseñamos Liga de la Justicia: Los mejores superhéroes del mundo. Al final del artículo tendréis la portada y el enlace.
Liga de la Justicia: Los mejores superhéroes del mundo
Cómpralo. Fin de la reseña. Más no te puedo decir. Esto transciende el cómic y el 9º Arte, con la «A» mayúscula.
Al cómic se le conoce como el 9º Arte, un Arte mayor. Y sobre todo se compone de guión y dibujo, siendo ambos igual de importantes y complementarios. Unas veces nos decantaremos más por el guión, y otras obviamente por el dibujo.
Y luego hay artistas que transcienden el medio. Y además, por encima de ellos, hay dibujantes que se salen del tiesto. En este caso hablo del dibujante Alex Ross, que supongo que la mayoría le conoceréis. Y si alguien aún no está del todo familiarizado con este artista, simplemente tenéis que ver la portada del cómic. ¿Impresionante no? Pues la portada no es una cosa excepcional, es un ejemplo de todo lo que vais a encontrar dentro del tomo. Todas las páginas, todas sin excepción son de la misma calidad de la portada. Una cosa a tener en cuenta es que evidentemente no en todas aparecen todos los héroes juntos, claro está, pero en todas el dibujo y el color son de obra maestra.
Leer Liga de la Justicia: Los mejores superhéroes del mundo es un deleite para los sentidos, de tal manera que justifica el cómic como el 9º Arte. Porque esto es Arte y este cómic merece ser leído y disfrutado por cualquier lector.
Las historias están contadas por Paul Dini, un escritor de series de televisión míticas como los Ewoks o Dragones y Mazmorrasde los años 80. Aunque su carrera en cómic no está muy dilatada, tiene un gran renombre entre el fandom y este tomo es un claro ejemplo de su valía. Liga de la Justicia: Los mejores superhéroes del mundo se compone de 5 historias, más un extra con JLA Secret Origins. Estas historias son historias de superación personal, historias que cuentan un momento en concreto de un héroe (o un grupo) pero que, a su vez intentan definir ese momento como un rasgo definitorio de su personalidad. Sin estar ante cómics grandilocuentes, se intenta explicar la idiosincrasia del héroe con estas aventuras.
Y si, para ello es muy importante el dibujo del maestro Alex Ross. Su estilo de dibujo, que más parece un cuadro en movimiento que un cómic, dota a los personajes ese aspecto de seres divinos, de seres esculpidos por el mismísimo Miguel Ángel. Los héroes aquí pintados no parecen héroes o superhéroes, sino dioses griegos que han bajado a la Tierra a mezclarse con los héroes humanos. Incluso Batman, el único sin poderes, parece un dios entre las sombras.
Sin duda este tomo de la Liga de la Justicia: Los mejores superhéroes del mundo es un cómic que transciende el género. Un cómic que ha editado ECC Cómics en formato gigante para poder dar más visibilidad a las ilustraciones de Alex Ross, un cómic que a todo hijo de vecino, incluyendo los no aficionados al 9º Arte disfrutarán de su poesía en movimiento. Un cómic de recurrente lectura.
Los héroes del Universo DC se enfrentan a sus mayores retos. Y ninguno será tarea fácil.
Superman se propone erradicar el hambre del mundo mientras Batman se empeña en que un muchacho no corra el mismo destino que él. Por su parte, Wonder Woman tiene una crisis de fe, y el mismísimo Shazam trata de paliar el dolor de unos niños enfermos. Y eso no es todo, ya que un peligroso virus ha surgido en África y toda la Liga de la Justicia de América acudirá en auxilio de la población.
Los mejores superhéroes del mundo es una recopilación de las novelas gráficas con que Paul Dini y Alex Ross ganaron diversos premios mostrando la faceta más humana de sus protagonistas.
En el marco de la Star Wars Celebration de Londres se presentó el adelanto definitivo de Indiana Jones y el Dial del Destino. Te lo mostramos y analizamos qué más nos dice sobre la película…
Recordemos que Steven Spielberg, por primera vez, resigna la silla de director en un filme dedicado al personaje, siendo la misma en esta ocasión ocupada por James Mangold (Logan). Eso sí: John Williams vuelve a estar a cargo de la banda sonora o no sería Indiana Jones.
Seguimos conociendo a la familia del famoso arqueólogo, tal como lo viniéramos haciendo en las dos anteriores entregas de la saga. Mientras que en la tercera habíamos tenido oportunidad de conocer a su padre (Sean Connery) y en la cuarta a su hijo (Shia LaBeouf), la quinta nos presenta a su ahijada Helena, estando su interpretación a cargo de Phoebe Waller-Bridge, quien viene de cosechar elogios en la aclamada serie Fleabag, de Prime Video. El tráiler nos permite, además, saber que el padre de esta es encarnado por el veterano actor británico Toby Jones, a quien incluso vemos dispararle a Indiana en un flashback que nos muestra a este último rejuvenecido.
Por lo demás, vamos entendiendo algo más de qué va la trama y sabemos ahora que el Dial del Destino permite cambiar el curso de la historia. Tal la razón por la cual es buscado por unos nazis que se han infiltrado en Estados Unidos y la cosa parece además tener vinculación con la llegada del hombre a la Luna.
El actor danés Mads Mikkelsen es quien encarna al villano de turno, del mismo modo que lo hiciera en Casino Royale; también le podemos reconocer por haber interpretado nada menos que a Hannibal Lecter en la serie Hannibal.
Todo indica que esta quinta entrega será la despedida definitiva de Indiana Jones, en contra de versiones que hablaban de una serie retomando al personaje que, se dice, ha quedado definitivamente archivada. Pero por supuesto y como bien sabemos (más todavía en estos días en que esperamos la resurrección del Mesías), ninguna despedida es definitiva, así que no hay por qué descartar nada en el futuro. De lo que no caben realmente dudas es de que será la última de Harrison Ford interpretándolo.
Ojalá el filme esté a la altura de ello. De momento, el tráiler promete y el hecho de que suenen tanto la versión original de Sympathy for the Devilde los Rolling Stones como el tema central de la franquicia en versión más épica, ayudan a realzarlo.
El cine lleva años intentando relacionarse con el videojuego desde que esta joven industria comenzó a explotar en los años 80. Que muchas de esas adaptaciones han sido un desastre es un hecho que ya hemos analizado en nuestra propia sección. Y otra certeza es que, en ocasiones, es más interesante la historia que rodea a un videojuego que el propio videojuego en sí. Como en el caso de Tetris, largometraje que ha estrenado Apple TV este fin de semana.
Tetris se centra en Henk Rogers, un diseñador de videojuegos que detectó el potencial de Tetris, un videojuego diseñado por un programador soviético cuyos derechos estaban en manos de su país debido a la filosofía comunista imperante en aquella época. Toda la película se centrará en cómo Rogers consiguió que la URSS vendiera a un país capitalista los derechos de venta y exportación del videojuego, teniendo que enfrentarse a personajes como los jefes de un imperio de comunicaciones británico o el propio Estado soviético.
Sobre el papel, puede parecer que la historia sea insulsa y no dé para mucho, pero Tetris es uno de esos magníficos ejemplos de saber cómo contar una historia y hacerla realmente interesante.
De la obra de su director, Jon S. Baird, no he visto ninguna película, aunque sí algunos capítulos de Vinyl, la serie sobre la esfera musical de los años 70 de HBO. Y su guionista, Noah Pink, es el autor de la antología Genius, la serie en la que cada una de sus temporadas se centra en la figura de un genio en particular.
En este sentido, el guion se centra totalmente en Henk Rogers como un genio. Además, uno de los que gusta mucho a los americanos. Es decir, un hombre hecho a sí mismo. Un carismático y extraordinario vendedor capaz de ver el potencial de un videojuego y caminar centrado en su objetivo de forma infatigable hasta las últimas consecuencias.
Lógicamente, el enfoque que se hace del protagonista raya la adoración tan propia del cine comercial americano; sin embargo, uno como espectador no puede evitar simpatizar con este vendedor que sabemos que únicamente busca dinero pero que deseamos que se lleve una fortuna a casa.
A esto le ayuda la simpática interpretación de Taron Egerton, un actor que lleva toda su carrera eligiendo cuidadosamente, con Kingsman, Rocketman, Eddie el Águila o esa maravillosa miniserie que es Encerrado con el diablo. Un intérprete que combina perfectamente encanto, carisma y fisicidad, lo que viene como anillo al pelo a su papel en Tetris.
Él es el protagonista absoluto de una historia dividida en dos partes. La primera se centra en explicar el follón que supuso la venta de los derechos de Tetris entre la Unión Soviética y un imperio de comunicaciones. La segunda enfoca su mirada en los esfuerzos que realizó Rogers para conseguir los derechos.
Lo inesperado de Tetris es que una película que se centra en la venta de los derechos de un videojuego se convierte en un absorbente y tenso thriller de espionaje situado al final de la Guerra Fría y con continuos giros burocráticos que hacen difícil despegarse de la pantalla. El situarse en la época previa a la caída del muro de Berlín también sirve para hablar de la caída de los valores comunistas a medida que el sistema fracasaba.
A lo interesante de la historia se añade una estupenda banda sonora de Lorne Balfe que recicla los clásicos temas de Tetris y un adecuado diseño de producción en el que llama la atención la continua conversación de las escenas a píxeles deudores del juego y la ambientación de la Moscú de finales de los años 80.
En definitiva, Tetris es un sorprendente thriller de espionaje por partida doble. En primer lugar, por lo inesperado de tratar en ese género la historia de la venta de los derechos de un videojuego. En segundo lugar, por la increíble historia original en sí. Todo ello conducido con un ritmo memorable y entretenido que se eleva por encima de la media gracias a la interpretación del carismático Taron Egerton y la banda sonora de Lorne Balfe. Muy reivindicable.
Ya tenemos el tráiler de Ahsoka, la nueva serie de Star Wars cuyo estreno en Disney Plus se espera para agosto de 2023.
Guerrera. Exiliada. Rebelde. Jedi. Salida de la serie The Mandalorian, llega este spin-off que trae viejos enemigos de las novelas que harán las delicias de todos los fans clásicos y los más noveles.
Bienvenidos a un nuevo análisis de Superman & Lois. Esta vez toca el capítulo 3 de la tercera temporada titulado “A sangre fría” en el que vemos como Lois sigue decidida a exponer a Bruno Mannheim por su conexión con Intergang a pesar de la enfermedad que ahora sabe que tiene. Aunque esta cruzada contra Mannheim pone su salud en un segundo plano, dejando a Clark y al resto de su familia luchando para recordarle que se cuide.
El capítulo comienza con Clark teniendo una pesadilla en la que vuela alrededor de Metrópolis y ve que fuerzas desconocidas destruyen la ciudad. En el centro está Lois, a punto de ser aplastada por el globo del Daily Planet, y él no llega a ella a tiempo. El diagnóstico de cáncer de su mujer pesa mucho sobre él. Está acostumbrado a ayudar a la gente y salvar vidas, y ahora que Lois lo necesita, no tiene poder.
Lois, Clark, Jon y Jordan deciden compartir el diagnóstico con el resto de la familia y sus amigos más cercanos, sumando a la mala noticia el que ni la tecnología kryptoniana pueda curar a la enferma.
Clark y Lois van a trabajar juntos para superar el cáncer de Lois
Después de que Sarah Cushing se fuera corriendo a una fiesta en Metrópolis y el ataque de Onomatopeya, John Henry Irons instala un sistema de seguridad de última generación en la casa de Lana Lang mientras vemos como John y Lana son cada vez más cercanos.
Antes de comenzar su agresivo régimen de quimioterapia, Lois le informa a Chrissy sobre su investigación sobre Mannheim y su conexión con Intergang y entre ambas encuentran un prisionero más al que se le concedió la liberación por compasión, además de Henry Miller (Atom-Man). El prisionero en cuestión era James DiSteffano, y fue atendido por un médico que se hace llamar Aleister Hook. Lois revela que le conoce y que trabajaba supuestamente con los hombres de Manheim, pero nunca tuvo pruebas sólidas contra él. Averiguan dónde trabaja ahora y están listos para investigarlo más a fondo, pero cuando llegan el lugar está abandonado, aunque hay algunas gotas de sangre fresca en algunos de los equipos y toman muestras. Todo este trabajo hace que Lois se pierda su primer tratamiento de quimioterapia.
El Dr. Aleister Hook tiene un pasado en Intergang
Todo el mundo está muy afectado por la enfermedad de Lois, tanto es así que Natalie Irons decide darle su reloj como regalo, un reloj que era de su madre (recordemos, la Lois Lane del universo alternativo del que vienen los Irons). Esta decisión no parece justar mucho a John Henry. Mientras, Jonathan piensa en contarle a su novia Candice lo que paso en la fiesta de Metrópolis (el beso con su ex).
A la mañana siguiente, Clark acompaña a Lois al tratamiento de quimioterapia reprogramado, pero se ve obligado a irse cuando detecta un deslizamiento de tierra en Nepal. Superada por la ansiedad, Lois abandona el centro médico para seguir otra pista sobre Mannheim, a pesar de las preocupaciones obvias de Chrissy por su bienestar.
Mientras investigan un almacén médico utilizado por Intergang, Lois y Chrissy son acorraladas por el sindicato del crimen. Superman y Steel apenas pueden rescatarlas en el último momento. Después Lois admite en privado a Clark que tiene miedo de los posibles efectos secundarios que la quimioterapia podría tener en ella.
Steel y Superman llegan a tiempo para salvar a Lois y Chrissy
Por otro lado, el padre de Candice roba la camioneta de Jonathan, con el reloj de Natalie adentro. Los adolescentes recuperan la camioneta y Candice devuelve el reloj antes de que Jonathan finalmente admita que la fiesta a la que asistió en Metrópolis fue organizada por su exnovia Eliza.
En otra parte, Sarah se encuentra atrapada en medio de las disputas cada vez mayores de sus padres, con Kyle Cushing preocupado después de enterarse de que la oficina del alcalde fue atacada. Al final Lana confronta a Sarah por revelar cosas sobre ella y la familia sin su permiso. Las dos hablan subiendo el tono hasta que Lana le da una bofetada a Sarah en el fragor de la discusión.
Nat con su armadura, lista para entrar en acción
Usando sus conexiones en el Departamento de Defensa, Sam Lane analiza una muestra de sangre que Lois recuperó y descubre que están usando la sangre de Superman para mejorar y resucitar a sus supervillanos. Los secuaces de Manheim por su parte se sienten frustrado por su incapacidad para revivir completamente a Atom-Man nuevamente y deciden seguir con su investigación por otras vías, cueste lo que cueste.
Después de una conversación sincera de Lois con su familia, decide aceptar el apoyo total de sus seres queridos y los jóvenes le regalan el reloj de Natalie. John Henry y Natalie se reconcilian al aceptar John la importancia que esta Lois tiene para él y su hija, aunque no sea su esposa. Mientras, Lois se aleja hacia su futuro incierto, decidida a vencer el cáncer que se propaga por su cuerpo.
Valoración del episodio
Estamos ante un capítulo que sirve de perfecta continuación del anterior, presentando los mismos problemas. La investigación sobre Intergang y la trama del cáncer de Lois está perfectamente llevada y resultan emotivas y emocionantes, pero el tener que compartir metraje con otras tramas secundarias más simples hace que sea un episodio más aburrido de lo que debería ser.
Lois acepta su situación al final del capítulo
El comienzo es muy potente, con Superman teniendo una pesadilla (hecho ya de por si aterrador por las posibles consecuencias y que nunca se ha tratado). Nuestro protagonista está acostumbrado a ayudar siempre a los demás y a resolver todos los problemas, pero ahora que la que necesita su ayuda es su mujer y se encuentra impotente le empieza pasar factura. Y no solo a él. El personaje de Lois y como se comporta esta perfilado de una manera brillante. Parece que es su obsesión por atrapar a Manheim la que le lleva a perderse los tratamientos, pero lo que le pasa es que tiene miedo, siente angustia ya que el empezar a enfrentarse a su enfermedad la hace mucho más real y eso la paraliza. Como siempre he dicho, esta serie va de la familia, sobre todo, y es en la fuerza de la familia (y los amigos cercanos) donde Lois acaba encontrando la fuerza para enfrentarse a su situación.
Lois y Chrissy están en problemas
En cuenta a la investigación sobre Intergang, esta avanza despacio, pero con buen ritmo. Ahora sabemos que es la sangre del propio Superman la que están utilizando para los experimentos, algo que sin duda aporta interés a la trama.
En el apartado negativo tenemos todo lo referente a Jonathan. En las dos temporadas anteriores era el mejor personaje de la serie, aunque parecía que los responsables no sabían muy bien que hacer con él. Pues bien, ahora parece que va a ser el centro de la cuota de melodrama adolescente por su relación con su novia Candice, que tiene un padre bastante chungo y con un pasado y presente criminal que presumiblemente chocará con la relación de su hija con Jonathan. Apasionante. Creíamos que nos íbamos a tomar un respiro de la relación entre Jordan y Sarah, pero parece que solo será para sustituirla por otra trama que no aporta nada. Sin olvidar la incipiente relación entre Lana y John Henry y los celos que empieza a despertar en un Kyle que también anda tonteando con Chrissy. Todo un culebrón.
Los hermanos Kent
Además Sarah, que empezó siendo una chica independiente, simpática y divertida se ha ido convirtiendo con el paso de los episodios en un personaje insoportable. La discusión con su madre y como acude con Kyle al final del episodio para llorar sus penas me parece de lo más aburrido.
En resumen, parece que la tónica general de la serie seguirá siendo la misma que ya conocemos. Unas tramas adultas y bien llevadas, no necesariamente superheroicas, pero muy interesantes, conviviendo con el melodrama adolescente y la telenovela más simple. Es el precio que deberemos pagar por ver una serie que mejoría muchísimo si se atuviera a lo que realmente importa.
Bienvenidos a un nuevo análisis de Perry Mason. Superado el ecuador de estas segunda temporada, la estupenda serie de HBOprotagonizada por Matthew Rhys nos ha entregado su mejor episodio hasta la fecha. Os dejo con el enlace a los análisis anteriores y vamos al lío.
Antes de ir al meollo de la serie, es decir el juicio, este capítulo 13 de Perry Mason nos deja ver el estado emocional de sus protagonistas principales. Queda establecido que Della Street está perdidamente enamorada de Anita St. Pierre (Jen Tullock), quienes a lo largo del episodio acudirán a un local «sólo mujeres» para poder vivir su sexualidad. Si alguien piensa que es un invento de los guionistas, que se olvide. Locales como el que aparece en la serie ya existían en la época.
A lo largo de la serie queda claro que Perry Mason no es sólo una serie sobre un abogado que desenmascara a los culpables en pleno juicio sino también una crónica de la ciudad de Los Ángeles, puro noir que funciona como un reflejo de nuestra sociedad actual, como debe hacer todo relato de género negro que se precie de serlo.
Por su parte Perry ya está plenamente liado con Ginny Aimes, quien tiene pinta de aportarle toda la estabilidad que le falta y que se ha visto conmocionada por la verdad: los hermanos Gallardo apretaron el gatillo por encargo. No sólo por encargo sino también por venganza ya que el Estadio McCutcheon se empezó a construir sobre su hogar y sobre la vida de su hermana.
¿Quién lo hizo?
Decíamos que este episodio era el mejor. 45 minutos de historia que se hacen cortos donde nos muestran las consecuencias que el juicio trae sobre los personajes y que también se convierte en un whodunit en toda regla. La estrategia de Perry está clara: salvar la vida de los Gallardo, que pasen una temporada en la cárcel y cuanto más corta mejor y descubrir quién encargó la muerte de Brooks.
Uno de los principales sospechosos es Vincent Taylor, hermano de Noreen Lawson y concejal de distrito de Los Ángeles, aunque como dice Della son puras especulaciones. La mejor pista es la que enlaza a Ozzie Jackson, trapicheador de poca monta al servicio de Melvin Perkins, empresario con pinta de mafioso al que Paul Drake y sus fotografías metieron en un lío. De esta forma vamos enlazando situaciones y personajes. Paul Drake tendrá que cruzar la línea para conseguir información, cosa que le deja en una situación comprometida.
Es evidente que quién hizo el encargo es alguien poderoso, hasta el punto de forzar al fiscal Burges a cambiar de opinión y ofrecer un trato, trato que los Gallardo no aceptan. Mientras Perry hace lo que puede y sigue con sus técnicas de C.S.I. al estilo años 30, como demostrar que se puede falsificar una huella con pocos medios.
Con todo en contra, Perry se apunta un tanto en el juicio y renueva sus ánimos pero la cosa pinta mal. Alguien le está siguiendo y puede ser la misma persona que haya puesto en marcha el tren de juguete de su hijo, en lo que es una amenaza nada disimulada. Esa misma persona siguió a Della y a Anita al bar de lesbianas y el fiscal Thomas Milligan ha llamado a Strickland para que le hable de Perry. La cosa se ensucia cada vez más.
En resumen, el capítulo 13 de Perry Mason se ha convertido en el mejor de la temporada por varios motivos, como el ritmo del episodio o el whodunit establecido tras la culpabilidad confesa de los Gallardo, pero también porque, a excepción del flashback en el que los Gallardo regresan a lo que fue su hogar, los tres personajes principales aparecen juntos o por separado en todas y cada una de las escenas.
La segunda temporada de Perry Mason entra en su fase final. Todo el mundo ha sido presentado y todas las piezas están sobre la mesa así que ahora iremos a toda velocidad hacía el desenlace final. Nos leemos la semana que viene en el antepenúltimo episodio de la temporada. Un saludo, sed felices.