Se llevó a cabo la entrega de los Premios Emmy 2022, en la cual Succession, Ted Lasso y The White Lotus fueron las grandes series ganadoras. Michael Keaton, Amanda Seyfried, Zendaya y Julia Garner se impusieron en distintas categorías actorales.
En el Microsoft Theater de Los Angeles y con la conducción del humorista Kenan Thompson (Saturday Night Live), se llevó a cabo la edición N°74 de la entrega de Premios Emmy, máximas distinciones para la industria televisiva y de streaming.
Succession, serie de HBO creada por Jesse Armstrong y que se presentaba como la más nominada de la noche, se quedó con el premio principal a mejor serie dramática, en tanto que Ted Lasso (Apple TV) lo hizo como serie de comedia y The White Lotus(HBO) como miniserie.
Michael Keaton, por su elogiado trabajo como actor de miniserie en Dopesick(Hulu), fue en el primer ganador de la noche, obteniendo así su primer Emmy (ya tenía en su haber un Globo de Oro): merecida reivindicación tras el desplante que en estos días le hiciera Warner al cancelar Batgirl y dejarlo fuera de otros futuros proyectos. En la misma categoría, pero femenina, la premiada fue Amanda Seyfried, otra figura de reconocida trayectoria en el cine que obtiene su primer Emmy por su labor en The Dropout (Hulu).
Lee Jung-jae, por su interpretación en la serie de NetflixEl Juego del Calamar (aquí el análisis de mi compañera Lucía), se quedó con el premio como mejor actor en serie dramática convirtiéndose en el primero que logra tal distinción por un papel en habla no inglesa. No es que no lo merezca, pero deja un cierto sabor a injusticia que Bob Odenkirk haya sufrido una nueva frustración tras cinco nominaciones para esa categoría y, considerando que Better Call Saulha terminado, ya no habrá nueva oportunidad para él ni para la serie misma, una de las grandes olvidadas de la noche…
Julia Garner volvió a quedarse con el premio como actriz de reparto en serie dramática, siendo la tercera vez en que lo hace y casi se podría decir consecutiva, pues el año pasado Ozark no llegó a entrar en la premiación. Y si han seguido la serie (aquí los análisis de un servidor), quizás estén de acuerdo conmigo en que ya en la última temporada su papel es más que “de reparto”.
Otra multiganadora que volvió a pisar fuerte es Jean Smart, que ya tiene cuatro Emmys en su haber y en esta oportunidad lo recibió por Hacks. Y en una velada que ya de antemano y desde la propia alfombra roja se veía montada en torno a ella, Zendaya fue la ganadora como mejor actriz en serie dramática por su papel en Euphoria.
Recordemos que algunas categorías fueron entregadas hace algunos días en ceremonia aparte: son los llamados Premios Emmy de las Artes Creativas, que apuntan sobre todo a rubros técnicos aunque, con discutible criterio, incluyen también a guionistas y actores invitados: más bien pareciera que el criterio fuera quitar de la ceremonia principal aquello que no tenga el ráting de Zendaya o Selena Gómez. Algunos de esos premios fueron insertados en medio en la transmisión de modo algo desprolijo y hasta mal editados: en el caso deMike White, guionista de The Black Lotus, vimos primero su premiación y luego las nominaciones…
¿Injusticias de la noche? Creo que, como ya fue dicho, Better Call Saul hubiera merecido al menos un Emmy, pues tras seis temporadas ha acabado su andadura sin siquiera conseguir uno. Pam & Tommytambién hubiera merecido alguno y lo mismo Solo Asesinatos en el Edificio aunque, en su caso, al igual que Stranger Things, se quedó al menos con un par de estatuillas en los premios a las artes creativas que fueran entregados días atrás.
En fin, al listado de ganadores…
Mejor Serie Dramática: Succession
Mejor Serie de Comedia: Ted Lasso
Mejor Miniserie: The White Lotus
Mejor Actor de Reparto en Serie Dramática:Matthew Macfayden(Succession)
Mejor Actriz de Reparto en Serie Dramática:Julia Garner (Ozark)
Mejor Actor en Serie de Comedia: Jason Sudeikis (Ted Lasso)
Mejor Actriz en Serie de Comedia: Jean Smart (Hacks)
Mejor Actor de Reparto en Comedia:Brett Goldstein (Ted Lasso)
Mejor Actriz de Reparto en Comedia:Sheryl Lee Ralph (Abbott Elementary)
Mejor Actor de Miniserie o Película para TV:Michael Keaton (Dopesick)
Mejor Actriz en Miniserie o Película para TV: Amanda Seyfried (The Dropout)
Mejor Actor de Reparto en Miniserie o Película para TV:Murray Bartlett (The White Lotus)
Mejor Actriz de Reparto en Miniserie o Película para TV: Jennifer Coolidge (The White Lotus)
Mejor Serie de Reality / Competencia: Lizzo´s Watch Out for the Big Grrrls
Mejor Programa de Variedades: Last Week Tonight with John Oliver
Mejor Serie Dramática: Succession
Mejor Serie de Comedia: Ted Lasso
Mejor Miniserie: The White Lotus
Mejor Actor de Reparto en Serie Dramática:Matthew Macfayden(Succession)
Mejor Actriz de Reparto en Serie Dramática:Julia Garner (Ozark)
Mejor Actor en Serie de Comedia: Jason Sudeikis (Ted Lasso)
Mejor Actriz en Serie de Comedia: Jean Smart (Hacks)
Mejor Actor de Reparto en Comedia:Brett Goldstein (Ted Lasso)
Mejor Actriz de Reparto en Comedia:Sheryl Lee Ralph (Abbott Elementary)
Mejor Actor de Miniserie o Película para TV:Michael Keaton (Dopesick)
Mejor Actriz en Miniserie o Película para TV: Amanda Seyfried (The Dropout)
Mejor Actor de Reparto en Miniserie o Película para TV:Murray Bartlett (The White Lotus)
Mejor Actriz de Reparto en Miniserie o Película para TV: Jennifer Coolidge (The White Lotus)
Mejor Serie de Reality / Competencia: Lizzo´s Watch Out for the Big Grrrls
Mejor Programa de Variedades: Last Week Tonight with John Oliver
Todo premio tendrá siempre una parte justa y otra injusta. Si quieren ver todas las nominaciones, les dejo link con el artículo que publiqué en julio al momento en que las mismas fueran anunciadas.
‘House of Hammer’ se ha estrenado en HBO Max con un un total de tres capítulos de casi una hora de duración cada uno. Para quienes no estén al tanto de lo ocurrido aquí os dejo el artículo sobre su carrera y las primera noticias que hubo al respecto: Armie Hammer: Del cielo al infierno en 3 años.
Antes de entrar en valorar el ‘House of Hammer’, quiero avisar (para quien desee verlo) que se encontrará lenguaje explícito sobre algunos hechos que se narran en él. También informar, como lo hace el documental, aún no hay nadie condenado por los delitos que se exponen.
Los Hammer: Una familia depravada de fachada ejemplar
Partamos de la premisa que esta docuserie realiza un viaje por toda la familia Hammer desde su llegada a Estados Unidos, así que, además de conocer todo lo que hay ocurrido con el actor, sabremos de donde pueden venir esa supuesta obsesión enfermiza con la dominación hacia las mujeres.
Aquí, aunque de manera muy escueta nos adentran en la carrera de Armie Hammer hasta el momento que saltaron los primeros rumores y mensajes del actor a través de una cuenta de Instagram. Unos mensajes sexuales explícitos que poco a poco fueron derivando en algo más agresivo con proposiciones que sobrepasaban (en muchos de ellos) el sadomasoquismo. En algunas ocasiones haciendo mención al Shibari (arte sexual japonés de atar con cuerdas) y de lo que sería capaz de hacer el actor teniendo a su pareja en esa situación.
Todo será narrado a través de los mensajes mencionados y los testimonios de tres exparejas de Hammer (Courtney Vucekovich, Julia Morrison y ‘Effie’) y de su tía (Casey Hammer). Siendo las primeras las que se centren en el actor y la segunda hace lo propio con el resto de la familia.
‘House of Hammer’ es un viaje por esta familia poderosa dentro de la sociedad estadounidense, que llegó a tener cierto acercamiento a el actual Rey Carlos III de Inglaterra, y como su fachada de perfección ocultaba toda una supuesta serie de excesos, tanto sexuales como de sustancias estupefacientes.
También se nos mostrarán conexiones de los Hammer con el comunismo, con el Watergate y lo falsa que era la idea de familia y personas perfectas que desprendían.
Los supuestos abusos de Armie Hammer son la puerta de entrada para que la mayor parte del metraje se dirija hacia el bisabuelo, abuelo y padre del actor. Incluso llegando a tratar el tema de la herencia recibida por Casey y su hermano Michael.
Casey, con su testimonio, nos narra vivencias de su infancia que describen supuestas orgías y abusos sexuales sufridos por su padre. Llegando a recordar una vez en la que su progenitor la obligó a sujetar una guía de teléfonos para probar su puntería con una escopeta.
La mujer es la protagonista e hilo conductor de todo esto, para que entendamos todos los comportamientos de Armie descritos en el primer capítulo.
En los minutos dedicados al actor se van a mostrar muchos privados de Instagram explícitos y conductas obsesivas. Llegando a ciertos mensajes que pueden dar lugar a pensar en canibalismo. Parte en la que hizo hincapié la prensa cuando todo se destapó.
En lo que a realización se refiere, este documental no destaca en ningún aspecto técnico ni narrativo. Se centra en testimonios, mensajes e imágenes de archivo en las que vemos a los Hammer codeándose con las altas esferas de la sociedad y la política mientras Casey cuenta lo que, supuestamente, ocurría entre bambalinas.
A día de hoy (como indica el documental), aún no se ha condenado al Armie Hammer por los delitos de los que se le acusan, el actor no ha querido aparecer en el documental. En declaraciones a otros medios aseguró que todas las prácticas sexuales fueron consensuadas y de mutuo acuerdo entre ambos participantes.
Sinceramente esperaba algún tipo de comentario por parte de su ex mujer Elizabeth Chambers, ya que estuvo casa con el actor desde 2010 a 2020 y su testimonio hubiese sido relevante. Después de toda la publicidad que tuvo el documental, sinceramente me ha dejado un poco frío. Quizás hubiese sido más interesante haberlo producido tras el veredicto y con más pruebas y testimonios ya desveladas.
Nueva entrega de El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder y, por lo tanto, nuevo análisis. El episodio que hoy nos ocupa es el tercero y su título es Adar. La serie, creada por J.D. Payne y Patrick McKay, es precuela de las más afamadas historias de J.R.R. Tolkien y producida por Amazon para su plataforma Prime Video, en donde puede verse.
Hola otra vez, humanos, elfos, hobbits y, por qué no, algún orco. Aquí estamos para analizar el tercer episodio de El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder después de que los dos primeros nos dejaran la vara no alta pero tampoco baja y sí con intriga. Esta entrega nos trae a dos personajes bien conocidos de la saga de Tolkien y, de algún modo, comienza a contar la historia del Anillo Único o, al menos, le hace prólogo.
La dirección está a cargo de Wayne Che Yip, quien ya ha estado a cargo de episodios de series como Utopia,Doctor Who, Predicador o Doom Patrol. Sin más, pasamos a analizarlo advirtiendo que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA y recordándoles que pueden echar ojo aquí a nuestros análisis anteriores.
Númenor
Aunque sus caminos aún no se toquen, lo cierto es que los destinos de Arondir y Galadriel vienen siendo similares, pues ambos han caído prisioneros. Lo de él es bastante peor, pero los dos están privados de libertad y no se resignan.
Tal como vimos al final del episodio anterior, Galadriel y Halbrand han sido rescatados por un barco y la silueta sobre la borda terminó siendo la de su capitán, cuyo nombre nos enteraremos después que es Elendil (Lloyd Owen). ¿Nos suena? Por supuesto que sí, pero ya volveremos: de momento, lleva a la cintura la daga de Finrod que, obviamente, ha quitado a la elfa…
Aun cuando oficialmente no son considerados detenidos, ambos son llevados a la isla de Númenor, de donde el navío procede y sobre cuya presencia en el mapa había justamente llamado la atención este redactor la semana anterior. Y así como entonces tuvimos la posibilidad de ver Khazad-Dum aún en pleno esplendor, ahora conocemos la mencionada isla antes de ser destruida por el cataclismo y rebosante todavía de imponente arquitectura en piedra blanca con enormes estatuas y altas torres.
El problema es que no es el mejor momento para llegar: tal como Galadriel explica a Halbrand, Númenor, el más occidental de los dominios de los hombres, fue entregado por los elfos a aquellos que les apoyaron durante la guerra, en contraposición con los que asumieron el partido de Morgoth. Sin embargo, las cosas han cambiado y la buena relación entre humanos y elfos parece haber quedado en el pasado por alguna razón no precisada.
Al frente se encuentra Míriel (Cynthia Addai-Robinson), a la que se alude como “reina regente” y que mantiene ante los elfos una actitud prejuiciosa y distante como, en general, todos allí. Ya a bordo del barco de Elendil los marinos se apartaban al paso de Galadriel y no es distinto en la isla, donde, según parece, hace ya rato que no pisa nadie de su raza.
Halbrand quiere ir despacio y contemporizar con los numenorianos pero la elfa, tras las noticias que él le ha dado, quiere llegar pronto a la Tierra Media y así lo plantea, solicitando un barco a tal efecto. La respuesta le es negativa, pero Halbrand intercede para que les dejen permanecer unos días en la isla mientras las autoridades se toman un tiempo para evaluar. Aceptan bajo condición de que ella no salga de los terrenos del palacio real. Él agradece y, propinando un abrazo a Elendil, recupera la daga sin que se dé cuenta…
Elendil e Isildur
Retener a Galadriel, sin embargo, es prácticamente imposible: se las arregla para escabullirse y llegar hasta los muelles con la intención de hacerse de una embarcación. Elendil la encuentra pero, en lugar de delatarla, le ofrece ayuda para averiguar qué está pasando con las Tierras del Sur.
Y ya es momento de hablar de él: según nos cuenta Tolkien en el Silmarillion, Elendil es el heredero del señorío de Númenor y sabemos que no apoyará a Sauron llegado el momento como también que, junto a sus hijos Isildur y Anárion, será de los pocos en lograr escapar a la destrucción de Númenor.
Todo ello, desde luego, aún no ha ocurrido y de momento le vemos como alguien que en el pasado ha confraternizado con los elfos, haciéndole ello acreedor del recelo de la realeza: cuando Miriel, desconfiada, le pregunta por qué trajo a Galadriel, se escuda en que el mar se la entregó y, como reza el lema de los marinos numeronianos, “el mar siempre tiene razón”.
Tenemos incluso también noticias de su hijo Isildur (Maxim Baldry), quien está como cadete en la guardia marina pero, contrariamente a los deseos de su padre, tiene planes de dejarla para marcharse a la costa occidental junto a su hermana Eärien (Ema Horvath)
¿Y quién es Isildur en el universo tolkieniano?Pues el que sabemos que terminará luchando contra Mordor y rebanando a Sauron el dedo con el Anillo Único para dar inicio así a una larga historia de cambios de mano del mismo (nunca mejor aplicada la expresión). Prácticamente es quien origina el problema con el anillo al quedárselo para sí en lugar de destruirlo como le fuera sugerido por Elrond…
Pero volvamos a Galadriel y su encuentro con Isildur: este se ofrece al Salón de la Ley (no sé por qué traducido para España como Casa del Legado y para Latinoamérica como Salón de la Sabiduría), en donde pueden hallar datos que sirvan a su investigación.
Cabalgando, llegan entonces a una especie de Biblioteca de Alejandría y entre la constelación de pergaminos, encuentran material rescatado por un espía durante la guerra con Morgoth: cuesta creer que material tan confidencial y prácticamente de estado se halle juntando polvo en una biblioteca y al alcance de cualquiera, pero así es…
Galadriel encuentra un fragmento de mapa correspondiente a las Tierras del Sur y descubre que la cartografía coincide con el símbolo que antes relacionara con Sauron. No solo eso: también hay un texto en “lengua negra” sobre un supuesto plan para iniciar allí una etapa oscura. En sus propias palabras, algo “más grande de lo que pensaba”…
Elendil, por otra parte, la pone al tanto de que Míriel es la hija del legítimo rey de Númenor, al cual tiene recluido en una torre…
El Retorno del Rey
Halbrand, entretanto, no se ha quedado quieto en ausencia de Galadriel. Se nota que no quiere marcharse de la ciudad y se ofrece como ayudante en el taller de un herrero, pero necesita como requisito estar enlistado en un gremio: muy medieval. Además, el haber sido visto en compañía de la elfa le juega en contra a los ojos de los residentes, lo que deviene en un altercado en una taberna y termina detenido tras repartir hostias a diestra y siniestra en plan Stallone.
Justamente en el calabozo le encuentra Galadriel que, regresada del Salón de la Ley, le muestra algo que no sabíamos que también había encontrado allí: un texto que presenta idéntico símbolo al que él lleva colgado al cuello y que identifica, según pudo averiguar, un linaje real.
Halbrand es descendiente y heredero de alguien que en el pasado unió a las tribus de las Tierras del Sur bajo una misma bandera, tarea que, según ella, puede cumplir una vez más (recordemos que en el primer episodio alguien había hecho referencia a un antiguo rey del sur mientras fustigaba a los elfos en una taberna).
Pero él se muestra reacio a cualquier legado en relación con su pasado: sus ancestros apoyaron a Morgoth y no a los elfos, lo cual le pesa. Lejos de desanimarse, Galadriel le remarca que ahora la historia puede ser diferente…
La reina Míriel, en tanto, se dirige hacia la torre en que presumiblemente tiene recluido a su padre y según parece, le anoticia de que la elfa “ha llegado”.
Nadie camina Solo
En Rhovanion, los pelosos se aprestan a partir en caravana de migración mientras cantan que “nadie sale del camino y nadie camina solo”. Ello complica a Nori, que aún mantiene oculto al gigante “caído del cielo” y por cuyo origen siente gran intriga. Poppy, aunque remilsa, le ayuda a distraer a Saroc para quitarle un libro en una de cuyas páginas hay una imagen idéntica a la disposición de estrellas que el misterioso sujeto dibujó con las luciérnagas.
Pero el gigante delata involuntariamente su presencia cuando, atraído justamente por la ilustración, se acerca a una fogata y, sin querer, da fuego al papel. Su presencia causa conmoción y hace caer las miradas sobre Nori no solo por haberle ocultado, sino también mentido y robado. Ella se ampara en su curiosidad por saber de dónde procede, pero no logra convencer al reto y las normas exigen la expulsión. Saroc, más flexible e interponiendo como argumento la edad de la muchacha, prefiere castigar a su familia haciendo que su carreta marche a la retaguardia.
Significa para ellos una gran humillación y, además, la marcha se les hace extremadamente lenta al llevar el peso del gigante del cual Nori no quiere desprenderse. Pero poco a poco, ambos van comenzando a comunicarse y él ya emite alguna palabra, como “amigo”, que es la que Nori usó para referirse a él. Bajándose de la carreta, ayuda a empujarla y así los Brandipie (tal el apellido de la familia) pueden seguirle la marcha al resto.
Adar
Arondir ha caído prisionero de los orcos, quienes le encadenan a cavar túneles junto a otros elfos cautivos, entre ellos su amigo Médhor, aquel que le aconsejara no relacionarse con humanos. Sabemos ahora cómo aparecen túneles en la región y cómo se protegen de la luz del sol los orcos (en la trilogía, Sauron se valía de una nube) que, según Arondir llega a oír, obedecen a las órdenes de un tal Adar.
Situación conflictiva se produce cuando pretenden quitar un árbol de en medio y los elfos, por su comunión ancestral con los bosques, se niegan a talarlo. El hecho termina con Médhor muerto y un turbado Arondir que, sin más remedio, procede a la tala.
Termina, no obstante, por estallar una rebelión y, superados, los orcos recurren a un huargo que, tras dar cuenta de algunos elfos y encarnizado combate con Arondir, termina con sus mandíbulas estranguladas por una cadena y, finalmente, muerto por este con una lanza.
Entre tanta confusión, los orcos recuperan terreno y aunque no llegamos a ver qué tanto han logrado aplacar la rebelión, Arondir es (una vez más) capturado. Alguien está llegando al lugar y todos se le inclinan reverencialmente mientras repiten a coro el nombre Adar (por cierto, cantan como ángeles para el tono gutural que tienen). Muy difusamente, llegamos a ver un rostro con orejas de elfo…
Balance del Episodio
Primero lo positivo: aunque la trama sigue a fuego lento y la acción con cuentagotas, no ha sido un mal episodio, quizás inferior al anterior, pero la historia va asociándose cada vez más a situaciones y personajes que conocemos del universo Tolkien.
La aparición de Elendil y, sobre todo, de Isildur, son golpes de emoción muy fuertes porque sabemos que estamos viendo el despuntar del conflicto que acabará dando sentido a la más gloriosa saga de fantasía épica jamás escrita, algo semejante a lo que me ocurría en Black Sails cada vez que algún indicio llevaba hacia la mayor novela de piratería de todos los tiempos.
El espectáculo visual sigue siendo avasallante y va quedando claro que no quemaron todos los cartuchos en el primer episodio como sí hiciera, por ejemplo, Terra Nova, donde tras el piloto más caro de la historia (hasta ese entonces) los dinosaurios iban desapareciendo en progresiva y tempranera extinción.
La aterradora recreación por cgi del huargo o la magnífica isla de Númenor atestiguan suficientemente lo que digo, en tanto que los detalles dan realismo a la generalidad y la hacen creíble: es un gran acierto, por ejemplo, que la imponente arquitectura de la isla no se confunda con pulcritud exagerada (como ocurre a veces en The Witcher). Hay vegetación creciendo sobre las estatuas, así como moho en los puentes y herrumbre en las puertas: pueden parecer tonterías pero, repito, hacen creíble al conjunto.
Pero la serie aún no consigue despegar en contar una historia distinta. Es loable, desde ya, la búsqueda de coherencia con los escritos de Tolkien, inclusive al cubrir aquellos períodos sobre los que ha dejado apenas grandes rasgos, pero escribir “la novela que Tolkien nunca escribió” no debe ser confundido con repetir lo que ya escribió.
Ya habíamos señalado en el análisis anterior la similitud entre las historias de atracción Aragorn/Arwen y Arondir/Bromwyn en cuanto a cruce entre especies. Pues bien: la revelación de que Halbrand es un rey descastado en la clandestinidad remite (una vez más) a Aragorn. Es decir: si nos van a contar nuevamente El Retorno del Rey con protagonistas cambiados, habría una cierta cobardía argumental. Y si bien es interesante que se estén abordando etapas sobre las que Tolkien escribió poco o bien no lo hizo (no hay en su obra referencia a las luchas políticas en las Tierras del Sur), lo sería aún más si se despegaran de la simple copia: ojalá así sea…
Hacen chirriar también algunos clichés que no tienen nada que ver con el universo tolkieniano, como la clásica biblioteca o libro en que convenientemente se encuentran todas las respuestas que se buscan. Y si en las entregas anteriores Galadriel había parecido Red Sonja, en esta le vimos más como una especie de Robert Langdon a la hora de resolver enigmas a partir de unas pocas notas o imágenes. Tampoco me pareció muy tolkieniano lo de Halbrand en el callejón, repartiendo golpes a lo Luke Cage.
Amén de todo ello, la serie me sigue gustando, aunque camina por una delgada cornisa con peligro de derrumbe. Abriguemos la esperanza de que no sea así y que los detalles que hacen chirriar vayan mermando y no aumentando. Veremos qué nos depara la próxima entrega que, es de pensar, nos traerá noticias de Elrond y los enanos, a quienes no hemos visto en esta; tal vez también sepamos algo más del gigante, pues ese arco ha avanzado muy poco. Mientras tanto, nos devora la intriga por el elfo misterioso que se hace llamar Adar, pues por algo habrán dejado borroso su rostro. Y sigo pensando en Sauron…
Cobra Kai mola. Y con esto ya podríais dejar de leer porque es el mejor resumen de una serie que lleva sorprendiendo a medio mundo desde su estreno en Youtube Originals. La impactante idea de revisitar Karate Kid, todo un clásico de los 80, desde la perspectiva del “malo” de la historia se convirtió en una serie valiente en la que la frontera entre buenos y malos se difuminaba y llevaba un paso más allá la reflexión sobre el bullying escolar y como los adultos mantienen la misma dinámica relacional que los jóvenes del instituto.
Ahora, meses después del final de la temporada 4, Netflix no nos ha hecho esperar y ha estrenado una nueva tanda de capítulos y en este artículo, plagado de spoilers, os voy a contar qué me ha parecido.
Antes de nada, es importante aclarar que yo jamás me hubiera acercado a Cobra Kai de no ser por Las cosas que nos hacen felices. En concreto, gracias a Mario, sumo sacerdote de este sacrosanto blog, que me recomendó una serie que yo pensaba que iba a explotar la nostalgia sin más de una película que, por otro lado, tampoco es que sea una obra maestra.
Pues bien, fue acercarme a ella y no parar de devorarla hasta el final de la tercera temporada. Y eso que yo soy de los consumidores de series a lo HBO, de los de capítulo por semana, que tanto episodio seguido me agobia.
¿El motivo? Capítulos cortos sin relleno y una trama en la que, como he dicho antes, se reconvertía el maniqueísmo de Karate Kid en los tonos grises de la vida real, con un Johnny Lawrence con un nada atractivo síndrome de Peter Pan y un Daniel LaRusso pedante que vive de las rentas de su éxito en aquella mítica saga. Pero también una reflexión brutal sobre el acoso en el que los frikis se reconvertían en auténticas máquinas de matar (el final de la segunda temporada era demoledor).
A lo largo de estas cuatro primeras temporadas hemos visto cómo se han alternado las historias de los protagonistas de Karate Kid con la de los nuevos personajes, y como estos iban cambiando de Miyagi-Do a Cobra Kai y viceversa de una manera que, a la larga, acababa por dar síntomas de agotamiento.
Llegados a este punto, el final de la cuarta temporada fue rompedor en todos los sentidos. E inesperado. Miguel, el supuesto “nuevo Karate Kid” abandona el combate y se va a Méjico. Halcón, el friki convertido en abusón obtiene su redención ganando con justicia el torneo All-Valley. Tory vence a Samantha LaRusso y descubre la decepcionante revelación de que el árbitro estaba comprado por Silver. Kreese, el brutal villano de la serie, acaba en la cárcel gracias a las tácticas de Silver, que se convierte en el líder de Cobra Kai.
Con esta situación, sabíamos que la quinta temporada iba a suponer la ansiada vuelta de tuerca a una trama en la que, tras treinta episodios, ya estaba pasada de conflictos adolescentes, peleas escolares o viejas rivalidades que iban del amor al odio y vuelta a empezar.
¿Lo ha conseguido? La pregunta tiene difícil respuesta. Pero digamos que, aunque ha conseguido cambiar de tercio lo visto en temporadas anteriores, lo cierto es que la serie ha perdido bastante de su esencia inicial. En resumen, podríamos decir que Cobra Kai cada vez es más Karate Kid que Cobra Kai. Y eso solo puede ser malo para la serie.
INICIO: DEMASIADAS TRAMAS SIN FINAL.
En la primera parte, la más extensa, se plantea la nueva situación que nos dejó la cuarta temporada. Por un lado, Cobra Kai domina el Valle y el Miyagi-Do ha cerrado sus puertas. Por este lado, la trama se centra prácticamente en un Daniel LaRusso totalmente perdido ante un imponente Terry Silver, que vuelve a demostrar la capacidad que tiene para anular a nuestro protagonista.
Por otro lado, Johnny se marcha con Robbie a buscar a Miguel en Méjico.
Tal vez lo más interesante de esta parte de la temporada se la inversión de los roles principales. Porque Cobra Kai sigue siendo la historia del abusón que maduró a base de derrotas y el abusado que, pese a su éxito, jamás pudo cerrar la herida de lo vivido durante su juventud. Hablamos, claro está, de Johnny y de Daniel. El primero parece encontrar el equilibrio en esta temporada y se reconcilia consigo mismo. Sin embargo, Daniel está tan sometido por sus traumas con Silver que pierde el norte pese a la ayuda de Chozen, otro villano reconvertido en héroe en esta temporada.
En estos cinco-seis primeros episodios el tono de la serie varía sustancialmente. Se acabaron los piques entre adolescentes. Cobra Kai se centra casi exclusivamente en los adultos. Hasta la famosa rivalidad Miguel-Robbie se resuelve rápidamente. Eso sí, el hecho de que el enfoque varíe no es necesariamente a mejor.
Porque, al centrarse prácticamente en los adultos, perdemos todo el trasfondo adolescente de la serie y, también, el constumbrismo que nos regalaba momentos impagables. En este sentido, desaparece la bruma de los grises y Cobra Kai pasa a ser, como Karate Kid, un producto de buenos muy buenos y malos muy malos, lo que simplifica mucho la esencia de sus personajes. El mayor ejemplo es, precisamente, el villano de la temporada. Thomas Ian Griffith da rostro y carisma a un villano tan terrorífico como más propio de una película de James Bond que de una serie en el que cada personaje cuelga con su propia mochila. Véase Kreese, que hasta sentíamos su corazoncito en la cuarta temporada.
Además, en estos primeros episodios asistimos a algo nunca antes visto en la serie: tramas que no llevan a ningún lado. Porque lo de Miguel en Méjico queda en absolutamente nada, al igual que la búsqueda de un descanso del karate que demanda Sam.
NUDO: VAMOS A CENTRARNOS.
Llegados a este punto, da la sensación de que los creadores deciden dejarse de tramas secundarias y unir a todos los personajes. Es hasta gracioso la escena en la que Johnny, desentendido del karate los seis primeros episodios, cae en la cuenta de lo mal que está su amigo Daniel.
En esta pequeña preparación, la escena más valiosa es la del entrenamiento de Chozen. Todo un robaescenas y uno de los personajes más divertidos y entrañables de la temporada. Lástima que, llegados a este punto, sentimos que ha faltado mucho de eso… de entrenamiento o de karate ( de karate, no de peleas, que esta temporada va sobrada).
DESENLACE: ¿EL FINAL?
En los dos últimos episodios, como era de esperar, la serie pone toda la carne en el asador y nos vuelve a dar un final inesperado. Porque yo, al menos, esperaba que la lucha entre Miyagi-Do y Cobra Kai tuviera su capítulo final en el cacareado torneo mundial de karate pero, cuál es nuestra sorpresa que Cobra Kai se derrumba fácilmente en el último capítulo.
Por un lado, se trata de un final que bien podría ser el de la serie, al menos narrativamente hablando. El malo malísimo ha sido derrotado. Johnny ha encontrado el equilibrio. Daniel ha derrotado a sus miedos. Sam, Tori, Miguel y Robbie son amigos. Hasta los abusones de Cobra Kai dejan tirado al dojo. El único cabo suelto es el de Kreese, fugado de una cárcel pero, si tiramos de realismo, poco va a poder hacer el hombre estando en busca y captura.
Por el otro lado, no cabe duda que este no puede ser el final de Cobra Kai. Como revisión de Karate Kid que se ha acabado convirtiendo en otra Karate Kid, Cobra Kai debe terminar en un torneo. Aunque claro, sus personajes ya han perdido toda la chicha, salvo que decidan crear nuevas rivalidades.
CONCLUSIONES
Resumo, que creo que he estado muy disperso. Cobra Kai sigue siendo una magnífica serie de entretenimiento propia de Netflix. Está bien realizada e interpretada por actores carismáticos. Pero se nota, por un lado, cierto agotamiento de sus personajes y, por el otro, que su enfoque en el mundo adulto ha derivado en una nueva Karate Kid, una notable aventura de artes marciales pero sin la chispa que hizo de Cobra Kai una de las series más conocidas del mundo.
Es por ello que en este artículo ya no hablaremos de especificaciones del tomo y de lo bien editado que está. Iremos al grano, al contenido, que portadas engloban y os hablaré un poco de los grupos o personajes para acabar destacando también los extras que trae.
Patrulla X (X Men).
Qué mejor manera de empezar un libro que con la Patrulla X. En la introducción a las portadas se nos cuenta que la traducción al nombre se debe a Fernando Sesen, guionista de cómics que trabajó como traductor para Vértice. Hay que reconocerle que lo clavó, prefiero el nombre en español al original, la verdad. Enrich y López Espí son los autores (por separado) de las portadas.
Tendremos hasta 32 portadas de Vértice. He elegido la del número 5 porque es un cómic que he conservado hasta hace muy poco, que lo regalé.
El Hombre de Hierro (Iron Man).
Seguimos pujando fuerte y llega uno de los vengadores favoritos. Destacar lo bien trabajado que está Iron Man en las portadas españolas a diferencia por ejemplo de Los 4 Fantásticos como vimos en el primer Volumen.
Nuevamente tendremos hasta 32 portadas.
Los Vengadores (The Avengers).
Quizás mi grupo favorito de Marvel en los 80 y 90. Esta serie fue la tercera más longeva de las que sacó Vértice, con 52 números. El puesto de honor lo tendría Los 4 Fantásticos con 67 y luego nuestro amigo y vecino Spiderman con 59. Esto quiere decir que Los Vengadores gustaron, y mucho en España.
Capitán América (Captain America).
El héroe que golpeó a Hitler en el mentón. 36 portadas son las que conforman este apartado.
Conan (Conan the Barbarian).
Se me ha escapado algún líquido del lagrimal al ver las portadas de Conan. Tuve varias de ellas y las perdí en una mudanza. Tenemos 18 portadas, todas ellas dibujadas por López Espí.
El Hombre Lobo (Werewolf by Night).
Es la recuperación de los monstruos de la Universal por Marvel, allá por los 70. Vértice sacó hasta 10 números de esta colección, una idea de Roy Thomas, con Gerry Conway al guion y Mike Ploog al dibujo en el primer número.
Rayo Kid (Rawhide Kid).
Me encanta el western pero la verdad es que de joven solo me acerqué en materia de cómics a Blueberry.
Marvel publicó hasta cuatro series del Oeste. Al parecer estas series por lo que nos cuenta Jesús en el libro no llegaron a funcionar. En el cado de Rayo Kid se publicaron 13 números.
Todas las portadas fueron dibujadas por López Espí, siendo la mayor parte originales para la serie.
Kid Colt (Kid Colt Outlaw)
Me gustaría meterle mano a estos cómics la verdad. Stan Lee al parecer fue guionista de la serie durante varios años.
En Vértice no tuvo apenas tirón y sacaron solamente 9 números. Todos con portadas originales para la serie de López Espí.
2 Pistolas Kid (Two-Gun Kid)
Más historias del oeste. 2 Pistolas Kid inicia su andadura con Timely Comics en 1948. Luego volvería el personaje ya con Marvel de 1953 hasta 1976. Jack Kirby y Stan Lee fueron dibujante y guionista en varios números.
En Vértice sacaron 12 números, todas dibujadas por López Espí.
El Jinete Fantasma (Ghost Rider)
El nombre original te puede llevar a la confusion facilmente, pero es que antes de el Motorista Fantasma ya tuvimos otros Ghost Rider. Creado en 1967, el protagonista es Carter Slade, quien recibía poderes sobrenaturales de un curandero indio, Flaming Star. Su uniforme blanco brillaba en la oscuridad.
Vértice solamente publicó 4 números de esta colección y las portadas corresponden a López Espí.
El tomo concluye con varios posters de nuestros superhéroes favoritos y con varias contraportadas de Vértice.
Consideraciones finales.
No me voy a extender demasiado porque la idea es la misma que en la del anterior Volumen. Estos libros son Historia del Cómic en España. El pasar cada página hace que tu cabeza ebulla imágenes y recuerdos de otras épocas cuando abrías ese cómic y te trasladabas a otros mundos con una sonrisa de oreja a oreja.
Solo queda esperar el cierre de esta colección con el tercer volumen donde entre otros encontraremos La Masa, Thor, Doctor Extraño o Namor.
Apunten en sus agendas el 25 de noviembre. Un año después vuelve Steven Spielberg a las salas de cine con The Fabelmans, película semiautobiográfica del realizador y una carta de amor al cine.
¿El reparto? De campanillas, con Michelle Williams yPaul Dano de protagonistas. Además vuelve John Williams y el guion es escrito por el propio Steven Spielberg junto a Tony Kushner (nominado en dos ocasiones a los Oscar por Munich y Lincoln).
Ambientada en una Arizona posterior a la II Guerra Mundial, The Fabelmans cuenta la historia de Sammy Fabelman desde los ocho a los 18 años y cómo tras descubrir un terrible secreto familiar, explora cómo el poder de las películas puede ayudarlo a ver la verdad. Cinta semiautobiográfica sobre la infancia y juventud de Steven Spielberg.
La película se estrenó el pasado fin de semana en el Festival de Toronto y el público y la crítica especializada le dedicó una sonora ovación. Al parecer ya comienza a sonar fuerte para la temporada de premios.
En 1986 se estrenaba Terciopelo Azul, personal y provocadora joya de surrealismo noir que impondría de allí en más un sello a la carrera de David Lynch. En nuestra sección de Retro-Análisis hoy la revisitamos.
Si algo nunca va a hacer el cine de David Lynch es dejarnos indiferentes. Sus filmes pueden chocarnos o provocarnos rechazo y hasta repulsión al primer visionado, pero siempre nos dejan los días siguientes pensando qué es esa cosa que vimos, a la vez que, de modo análogo a los personajes, una extraña fascinación nos lleva de regreso a eso que en primera instancia hemos rechazado. Terciopelo Azul (Blue Velvet), estrenada en 1986 y a la que hoy dedicamos nuestro retro-análisis, no escapa a la regla.
La Marca de un Estilo
Lo primero que hay que decir es que el filme es una rara avis para mediados de los ochenta y más bien anuncia o prefigura el rumbo cinematográfico de las décadas siguientes. Lynch venía de pegársela duro con su poco feliz adaptación de Dune, la novela de Frank Herbert que tuvo hace poco una versión más acorde (aquí nuestra crítica). Él lo adjudicó a manejos e interferencias de la industria, pero dicen que no hay mal que por bien no venga y quizás ese revés le haya servido para darse cuenta de que lo suyo iba por otro lado, menos comercial y más cercano al tono experimental que había abierto con su primera película Cabeza Borradora.
No deja de sorprender que Dino De Laurentiis haya aceptado volver a producirlo tras el fiasco de Dune, pero quedó encantado con la idea y el boceto de guion que Lynch le mostró. Considerando que el prestigioso productor había estado detrás de muchos de los grandes filmes de Federico Fellini en las décadas previas, también para él habrá significado el reencuentro con un cine más osado y alejado del mainstream de la gran industria.
Es a partir de Terciopelo Azul que el cine de Lynch adquiere las características que le darán identidad y personalidad de allí en más: muchos elementos volverán a estar presentes en sus filmes posteriores, pero también en la filmografía de los hermanos Coen, Quentin Tarantino, Jim Jarmusch, Vincent Gallo, Lars Von Trier y tantos realizadores que, cada uno con su toque personal, dejaron en mayor o menor medida traslucir su influencia.
Dos Mundos
Ya desde el comienzo, con ese fondo, precisamente, de terciopelo azul y los créditos corriendo en una letra cursiva que se complementa perfectamente con una banda sonora que remite a los años cincuenta, se nos está anunciando que vamos a ver algo diferente.
Y pocas escenas iniciales pueden ser tan impactantes como la que sigue a ello: Lumberton es una pequeña comunidad maderera de Carolina del Norte en la cual todo se ve perfecto… demasiado perfecto, casi una ilustración pin-up para publicidad gráfica de la época.
Familias felices a la puerta de sus casas y rosas rojo shocking recortándose contra un cielo de azul tan impoluto como el blanco de la cerca que los separa. Un bombero saluda sonriente y en cámara lenta desde un autombomba que pasa sin prisa y un hombre riega su césped como si nada más existiese mientras suena de fondo la canción Blue Velvet en versión de Bobby Vinton. El sueño americano, casi. Justamente, casi…
De pronto, la paz y la perfección se ven alteradas. La manguera se enreda y atora mientras, en perfecta analogía, el hombre comienza a sufrir un infarto: su sangre, como el agua, no fluye, por lo que termina cayendo al suelo mientras un increíble paneo de cámara desciende hacia la hierba prolijamente cortada y aún más, hasta los insectos que pululan bajo la misma.
Difícil imaginar un inicio mejor o más representativo, pues la idea en Terciopelo Azul es, justamente, que hay un mundo por debajo del mundo, que no se ve a la luz del día (o a la vista de todos), sino que subyace en las sombras (o en lo que no se quiere ver), pero cuando emerge lo hace en forma de una maldad indecible y perturbadora que, sin embargo, termina fascinando y atrayendo como la llama a la polilla, con la diferencia de que quizás nosotros sí sepamos que nos vamos a quemar.
Hallazgo Siniestro
La historia, claro, está ambientada en los cincuenta, los famosos años felices. El hombre que ha sufrido el infarto y queda hospitalizado es Tom Beaumont (Jack Harvey), cuya probable muerte deja de manera imprevista a su hijo Jeffrey (Kyle MacLachlan) a las puertas de una adultez contrapuesta a una adolescencia despreocupada y tan bruscamente interrumpida como la perfección del comienzo de la película: se golpeará duro contra una realidad que no creía que existía y una maldad cuya presencia en el mundo no logra explicar.
Y su choque no puede ser más brutal, pues en el césped encuentra una oreja humana de la cual están dando cuenta las hormigas. Tras recogerla y llevarla al detective de policía local (George Dickerson), conoce a su hija Sandy (Laura Dern) y despunta una relación entre ambos, pero él está intrigado y siente curiosidad: esa oreja le descoloca su visión del mundo y se convierte en una obsesión que quiere desentrañar por cuenta propia, pues las autoridades policiales parecen tomar el asunto como algo normal que puede ocurrir.
Sandy, siendo hija del detective, está en condiciones de pasarle pistas que le llevan a un edificio de apartamentos cercano, en donde vive Dorothy Vallens (Isabella Rosellini), cantante estable de un club nocturno de la zona. Jeffrey, primero, se infiltrará haciéndose pasar por fumigador y luego se hará de una copia de la llave para reintroducirse y, escondido en un armario, no solo ser testigo de la intimidad de la mujer sino incluso de la relación sadomasoquista que sostiene con un sujeto llamado Frank Booth (Dennis Hopper).
Los Actores
Kyle MacLachlan está lejos de estar entre mis actores favoritos, pero por alguna razón funciona cuando se halla a las órdenes de David Lynch y sabe convertir su poca expresividad en desconcierto, anomia o ausencia según la ocasión. Ya había trabajado con él dando vida a Paul Atreides en Dune y lo volvería a hacer como el detective DaleCooper en la serie Twin Peaks, otro personaje que le calzaría como anillo al dedo.
Algo semejante ocurre con Isabella Rosellini, a mi gusto limitada, pero magníficamente explotada en su potencial por el director y, de hecho, es a partir de este filme que su carrera se redirige hacia papeles dramáticos. Y Laura Dern es una aún joven promesa que se lleva, sin duda, los mejores planos y representa la antítesis de la anterior: son la oscuridad y la luz. Y por alguna razón, Jeffrey se siente atraído hacia la primera aun cuando le asuste.
Pero la labor descomunal es, sin duda, la de Dennis Hopper, cuya carrera se reactiva con este filme cuando había comenzado a ir en declive y cuyo personaje transmite una profunda decadencia que es reflejo de toda una sociedad o, al menos, de la cara oculta que esta no muestra: el lado oscuro del sueño americano…
Frank Booth es un traficante de drogas que inhala un gas desconocido y que utiliza a Dorothy como esclava sexual mientras, a modo de extorsión, mantiene secuestrada a su familia. Tiene, además, una personalidad dividida y todo indica que ha sufrido abusos en su niñez y lo proyecta en Dorothy como revancha personal. Pocos actores han logrado dar vida de modo tan corrosivo a un personaje tan decadente, equiparable al de Robert De Niro enTaxi Driver(Martin Scorsese, 1975) o al de Harvey Keitel en Teniente Corrupto (Abel Ferrara, 1992).
En definitiva, esta película marca el despegue de dos actores, el redireccionamiento de otra y la resurrección de otro. No sé de cuántos filmes puede decirse que hayan marcado tanto el destino de los miembros de su elenco: se me ocurren Rebeldes o La Ley de la Calle (ambos de Francis Ford Coppola), pero no muchos más…
Un Filme que impacta e incomoda
Una atmósfera pesada sobrevuela todo el guion escrito por el propio Lynch. Desde el momento en que Jeffrey descubre la oreja nos vemos inmersos en un viaje que, se nota, tiene mucho de experimental. No parece haber un rumbo trazado sino que la historia discurriera sin saber adónde nos lleva: lo que podría ser defecto en muchos filmes es aquí virtud, pues da una naturalidad desgarradora y, después de todo, las cosas tampoco suelen en la vida real ocurrir de manera ordenada y guiada.
Lynch ha declarado que no sabía hacia dónde iría la película tras el siniestro hallazgo y se advierte claramente que es así. Más que tomar el camino de una investigación policial convencional, elige sumergirnos en la suciedad sin saber en qué momento nos asfixiaremos. Y la idea no es casual, ya que la atmósfera es justamente asfixiante y con algunas influencias de cine surrealista como el de Luis Buñuel, particularmente Un Perro Andaluz, donde las hormigas no dan cuenta de una oreja sino de una mano…
Escena particularmente impactante entre tantas es cuando Dorothy aparece desnuda y golpeada en la puerta de su casa. Tiene algo de autobiográfico, ya que el propio director manifestó haberse topado, siendo niño, con una imagen muy parecida al ver una mujer que, desnuda y con aire ausente, se sentó sobre el borde de la acera para luego marcharse como si nunca hubiera existido. Fue, al propio decir del realizador, como si se hubiera cruzado fugazmente desde algún otro mundo y exactamente eso es lo que quiso recrear en la película. No por nada la llamó Dorothy, como al personaje de El Mago de Oz.
Y si hablamos de referencias, hay también un punto de contacto entre el nombre de la calle en que Dorothy vive (Lincoln) y el apellido del personaje de Hooper (Booth): John Wilkes Booth fue precisamente el asesino de Abraham Lincoln en un ejemplo bien representativo de cómo el mal puede estar allí donde menos lo esperamos, inclusive en un actor de teatro.
La fotografía, a cargo de Frederick Elmes, es magistral y vanguardista: con aire retro, pero paradójicamente adelantada a su época y luciéndose de modo especial en las escenas que presentan conceptos contrapuestos. La oposición luz/sombra, de hecho, es una constante en el filme y adquiere particular fuerza cuando distintos personajes hablan uno tras otro sobre un fondo oscuro y casi como si sus cabezas flotaran en la nada.
También se advierte en varios fotogramas la fascinación por el fuego que luego veremos en otros filmes de Lynch o en Twin Peaks.
Su estilo mezcla elementos de jazz, psicodelia y noise, con mucho de minimalismo aleatorio o experimental. Y la colaboración con Lynch no solo pasaría por el cine o la tv sino también por la música en sentido estricto, ya que fue a partir de su influencia que el cineasta comenzó a explorar e incursionar en ese terreno editando incluso tres discos en los que Angelo prestó su participación.
Balance Final
Terciopelo Azul es una película adelantada a su tiempo, una joya inclasificable a la que, solo por dar alguna categorización, podemos definir como de surrealismo noir. Perturbadora a un límite a veces difícil de soportar, nos lleva a reflexionar sobre las caras contrapuestas y a veces ocultas de un mundo en que el mal es un concepto cuyo origen no logramos explicar, pero que siempre está.
Desde ya que si no la has visto, la invitación está hecha para descubrirla y puede ser, amigo lector, que me termines agradeciendo o bien odiando por ello. Pero si te ocurre lo segundo, solo deja que fluya y posiblemente te sorprendas mañana o en los días siguientes pensando en lo que has visto. Esa es justamente la esencia del cine de David Lynch, que tiene en Terciopelo Azul su muestra más cabal y contundente.
Gracias por leer. Hasta la próxima y sean felices…
Muy buenas. Seguimos con la avalancha de la Disney D23 Expo 2022 con un adelanto exclusivo de la nueva serie Percy Jackson and the Olympians. Ya en el pasado mes de abril os hablamos de ella, podéis leerlo pinchando aquí.
De la serie os podemos adelantar que el mismo autor de los libros Rick Riordan ha escrito el piloto junto a Jon Steinberg, (co-creador, productor ejecutivo y showrunner de Black Sails). La dirección del primer capítulo corre a cargo de James Bobin (Alicia a través del espejo).
Walker Scobell, Leah Sava Jeffries y Aryan Simhadri, dan vida a Percy, Annabeth y Grover respectivamente.
La serie está ahora mismo en pleno rodaje por lo que todo hace indicar que será uno de los grandes estrenos para 2023.
Muy buenas, tenemos lluvia de tráilers provenientes de la Disney D23 Expo 2022. Dos nuevas series, Andor y Willow y la tercera temporada de The Mandalorian.
Andor
Esta serie con Diego Luna a la cabeza se estrenará en Disney+ el próximo 21 de septiembre y ha lanzado hoy un nuevo avance.
Andor hará algo diferente a las series de Star Wars que se han lanzado en Disney Plus, ya que estrenará tres capítulos el mismo 21.
Andor contará con 12 episodios, lo cual también la convierte en la serie de mayor duración al menos en cantidad de episodios.
Como sabéis Andor es un personaje de esa gran película que fue Rogue One.
The Mandalorian (Temporada 3)
La serie se estrenará en febrero de 2023, pero poco más sabemos. Christopher Lloyd, el inolvidable Doc Brown de Regreso al Futuro se incorpora para esta tercera temporada.
Willow
La serie funciona como secuela del clásico producido por George Lucas y dirigida por Ron Howard.
Una princesa que recluta a un grupo de héroes para poder rescatar a su hermano gemelo, entre los que se encuentra el hechicero que da título a la serie: «El mundo te necesita, necesita tu magia».
Warwick Davis lidera el reparto en el que figuran también Rosabell Laurenti Sellers, Tony Revolori y Erin Kellyman.
La serie se estrena el próximo 30 de noviembre de 2022.
Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a “El cómic de la semana”. Hoy destacamos Black Hammer visiones 1. Al final del artículo tendréis la portada y el enlace.
Entramos en una de las mayores obras Indie en Estados Unidos. Entramos en la obra más conocida del autor best-seller Jeff Lemire. Y si, estamos hablando de Black Hammer, que con este tomo de Black Hammer visiones 1, entramos de lleno en el álbum 14 del universo creado por este autor la década pasada. Pero para los novatos, os comento ya que no os desesperéis porque podéis leeros estas grandes historias ambientadas en este mundo tan particular de manera individual, ya que son de gran calidad y las vais a disfrutar. Pero reconozco que se disfrutan más si ves todo el árbol, y al menos tienes las series troncales de la saga. Y es que Black Hammer es todo un fenómeno social dentro del mundillo Indie. Black Hammer es realmente un homenaje a los grandes héroes, mas centrados en la Liga de la Justicia (incluso tienen un cross-over con ellos) pero a la manera de Jeff Lemire. Y os puedo decir que todos los tomos tienen un excelente acabado y se leen de manera independiente.
Evidentemente todos los tomos que tienen el título de Black Hammer son la serie principal, con añadidos tipo Black Hammer calles de Spiral o este tomo de Black Hammer Visiones, que cuentan historias cortas ambientadas en este universo. También tenemos series de personajes principales o secundarios de esta saga, que aportan más a todo el entramado, y como dije antes, todas, y cuando digo todas me refiero a todas son de calidad notable o sobresaliente.
Y este tomo de Black Hammer visiones 1 contiene los 4 primeros números de la miniserie, que acabará con un segundo tomo que saldrá en breve. Y lo mejor es que son 4 historias independiente que amplían este tinglado tan bien montado por Lemire. Y ojo, que los autores aquí representados son dignos de mención como Chip Zdarsky, Mariko Tamaki, Patton Oswalt y Geoff Johns a los guiones y Dean Kotz, Johnnie Christmas, Diego Olortegui y Scott Kolins a los dibujos.
Os dejo el órden de lectura recomendado por Dark Horse:
Black Hammer 1 (Orígenes secretos) – Universo de Black Hammer
Black Hammer 2 (El suceso) – Universo de Black Hammer
Sherlock Frankenstein y la legión del mal – Universo de Black Hammer
Doctor Star y el reino de los mañanas perdidos – Universo de Black Hammer
Black Hammer 3 (La Edad sombría parte 1) – Universo de Black Hammer
Black Hammer 4 (La Edad sombría parte 2) – Universo de Black Hammer
La Era Quantum – Universo de Black Hammer
Black Hammer 45 – Universo de Black Hammer
Black Hammer Calles de Spiral – Universo de Black Hammer
Black Hammer/Liga de la justicia El martillo de justicia – Universo de Black Hammer
Revientacráneos y el Chico Esqueleto – Universo de Black Hammer
Coronel Weird Cosmagogo – Universo de Black Hammer
Barbalien Planeta rojo – Universo de Black Hammer
Black Hammer Visiones 1 – Universo de Black Hammer
Gail Gibbons, más conocida como la superheroína Golden Gail, es una mujer de mediana edad encerrada en un cuerpo de niña, así que para mantener las apariencias en el pequeño pueblo donde viven no le queda más remedio que acudir a clase. La trasladaron al instituto de Eunice y Barbara, pero, tres años más tarde, estas dos amigas no saben nada de ella. Sin embargo, su prima Windy, idéntica a ella hasta tal punto que cualquiera podría confundirlas, acaba de llegar.
Mientras tanto, la Cabaña de los Horrores busca un nuevo cuidador, quizás un joven despistado. En las calles de Spiral, el gobierno ha puesto en circulación un superhéroe, Slam, hecho que al viejo Abe no le ha sentado nada bien. En el espacio, Madame Libélula triunfa en pantalla. Pero, ¿cómo acabará el episodio de la telenovela espacial que protagoniza? ¿Conseguirá el personaje interpretado por Golden Gail liberarse de esa anticuada trampa patriarcal que simultáneamente la alimenta y la oprime?
Los guionistas Patton Oswalt, Geoff Johns, Chip Zdarsky y Mariko Tamaki han formado tándem con los dibujantes Dean Kotz, Scott Kolins, Johnnie Christmas y Diego Olortegui para dar una nueva dimensión al universo de Black Hammer creado por Jeff Lemire y Dean Ormston con cuatro historias cortas que profundizan en el carácter de los personajes.
Durante el Disney & Marvel Games Showcase en D23, se reveló que el nuevo juego Marvel de Skydance New Media se ambienta en la Segunda Guerra Mundial. Un tráiler mostró al Capitán América y Black Panther, junto con el soldado Gabriel Jones y Nanali de Wakanda.
Poco se sabe del juego. Al parecer los jugadores pueden asumir el papel del Capitán América, de Azzuri, el abuelo de T’Challa, que toma el manto de Pantera Negra durante la era de la Segunda Guerra Mundial. Gabriel Jones es un soldado de los Comandos Aulladores, una unidad de combate liderada por Rogers. Nanali es una espía y líder de la Red de Espionaje de Wakanda.
Pistas que nos da el teaser.
El teaser muestra más de lo que aparenta en un principio. Por un lado vemos un documento con el símbolo de Hydra, seguramente serán los villanos del juego.
El escudo del Capitán América se muestra con marcas de garras, parece que el bueno de Steve se las deseará en algún momento con el wakandiano.
Fecha y plataformas.
Lo que llama la atención es la ausencia de información. Ni dice en las plataformas en las que sale ni por supuesto la fecha. Pero lo más llamativo es que tampoco tenemos el título. Parece que esto va para largo.
Eso sí, el juego no tiene título, pero sí tiene un lema: «Cuatro héroes. Dos mundos. Una guerra». Mola.
Amy Hennig, cocreadora de la saga Uncharted, fundó recientemente su propio estudio, Skydance NewMedia, donde se han asegurado las licencias de Marvel y Star Wars. El juego que nos ocupa será una aventura AAA en la línea del resto de trabajos de Hennig.
En cuanto tengamos más datos os tendremos informados.
Habemus tráilers. Por lo menos unos tres. Resulta que el otro día fue durante la convención D23 en Anaheim, California, donde Disneyavanzó muchas novedades de cara a esta temporada de estrenos que empieza ahora, en septiembre.
Entre otros anuncios significativos, como es el regreso a la animación clásica con Wish, uno de esos musicales Disney de toda la vida dirigido por Chris Buck y Fawn Veerashuntorn y con Ariadna DeBose (mejor actriz secundaria por West Side Story) poniendo la voz a la protagonista, o el anuncio de Del Revés 2, Disney mostró el nuevo y definitivo tráiler de Hocus Pocus 2 (o El regreso de las brujas 2). Regresan Bette Midler, Sarah Jessica Parker y Kathy Najimy en la secuela de uno de los clásicos de la casa.
Otro tráiler (un teaser más bien) que seguro que dará que hablar porque hay mucha gente con pocas cosas que hacer, es el del live-action de La Sirenita. No muestra mucho pero el fondo del mar luce muy bien. Halle Bailey será Ariel, Melissa McCarthy será Ursula y Javier Bardem el rey Tritón. No podemos esperar a verlo echándole la bronca a Sebastian. La Sirenita llegará a los cines en mayo del 2023, trasladando a imagen real el largometraje que salvó del hundimiento a los estudios.
Pero el plato fuerte es el tráiler de una secuela que lleva muchos años siendo un rumor y un anhelo de muchos aficionados. Hablamos de Desencantada, o lo que es lo mismo, Encantada 2. Cuando se estrenó allá por 2007, Encantadaresultó ser una de las películas más originales del estudio, una nueva vuelta de tuerca a los cuentos de princesas marca de la casa.
Dirigida por Adam Shankman (con experiencia en musicales por Hairspray), regresan Amy Adams,Patrick Dempsey,James Marsden (pasándoselo bomba)eIdina Menzel, a los que se uneMaya Rudolph como mala malísima. Os dejamos con el tráiler. Próximamente en Disney+. Un saludo y sed felices.
Nuevo adelanto de Black Adam a poco más de un mes de su inminente estreno. Por fin conocemos al villano de la película y no solo eso: también nos encontramos con un personaje bien conocido.
Se aproxima el estreno de Black Adam, el segundo gran título de DC en el año depués de la exitosa y aclamada The Batman (aquí la crítica de mi compañero Juanma). Ya habíamos conocido un primer tráiler allá por junio y otro al mes siguiente con motivo de la Comic-Con de San Diego.
Este tercero, con visos de definitivo, presenta algunas imágenes ya vistas en los dos anteriores, pero agrega otras nuevas, entre ellas algunas impactantes escenas de acción y, sobre todo, la identidad del villano…
Se trata de Sabbac, personaje que en los cómics ha tenido dos encarnaciones, una primera como Timothy Karnes (cuando aún estaba en manos de la editorial Fawcett) y una segunda como alter ego de Ishmael Gregor (ya en la etapa DC), inmigrante ruso devenido en jefe del mundo criminal neoyorquino que, al pronunciar justamente la palabra “sabbac”, se transforma en una bestia peluda de cabeza astada y con poderes demoníacos. En la película es interpretado por el neerlandés Marwan Kenzari (Ben-Hur, La Momia, Asesinato en el Orient Express, Aladdin) y en el tráiler le vemos enfrentarse a Hawkman.
El villano no es, sin embargo, la única revelación, sino también la presencia de Amanda Waller, famosa directora de las misiones del Escuadrón Suicida que, una vez más, es interpretada por Viola Davis, quien ya la encarnara tanto en la película de 2016 como en la de 2021 dedicadas a dicho equipo.
Black Adam, recordemos, llega a los cines el 21 de octubre, contando con Dwayne Johnson en el papel protagónico y dirección del catalán Jaume Collet-Serra, quien ya dirigiera al actor en Jungle Cruise (aquí la crítica de un servidor).
A esperar un poco más, que ya falta poco. Hasta pronto y sean felices…
Bienvenidos al análisis del cuarto episodio She-Hulk: Abogada Hulka, titulado “¿Esto no es magia de verdad?”, un capítulo en el que la calidad de la serie baja algunos escalones al no ser capaz de ofrecer algo más que un divertido juicio en el que Wong es el personaje (otra vez) que más brilla y un vistazo a la vida amorosa de nuestra protagonista que también queda un poco descafeinado.
Como no podía ser de otra manera, la faceta de abogada de nuestra protagonista es la que va a llevar la voz cantante. Esta vez con un caso en el que el Hechicero Supremo Wong quiere parar los pies a un antiguo pupilo que usa la magia aprendida en Kamar-Taj para montar espectáculos de poca monta con el peligro que ello entraña. Si, ya sé que es un pretexto un poco burdo para montar un caso y más viendo como trascurre el juicio, pero ya sabemos cuál es núcleo de la serie así que no queda otra que aceptarlo.
Nuestra protagonista en acción en el juzgado
Cuando van al tribunal en primera instancia, la juez se da un plazo de una semana para decidir, pero permite al mago seguir con su espectáculo y eso trae funestas consecuencias. En otra de sus actuaciones, abre un peligroso portal a una dimensión llena de diablillos que no puede cerrar por lo que no le queda otra que acudir a Wong. Y este recurre a Hulka para que a su vez le ayude a luchar contra los diablillos. Pero mira tú por donde, nuestra amiga verde está muy ocupada.
Y es que se ha abierto un perfil en una aplicación para ligar. Primero con una foto como Jennifer Walters, sin demasiado éxito… pero cuando se lo abre con una foto como Hulka da en la diana. Empiezan a llegarle invitaciones de muchos hombres con los que va teniendo citas, a cada cual más horrorosa. Hasta que por fin da con uno que parece perfecto, con el que acaba en su casa, muy acaramelados en el sofa… Y es justo en ese comento cuando Wong reclama su ayuda y no tiene más remedio que marcharse.
Hulka alucina con su éxito en la app de ligoteo
Después de una batalla que tampoco tiene mucha más historia, Wong y Hulka acaban con los diablillos y cierran el portal. De paso aprovechan para que el mago firme una carta de desistimiento para dejar de usar la magia con lo que nuestra protagonista se apunta un tanto más en su carrera legal.
Y encima le da tiempo a volver a su apartamento para acabar el asunto que tenía pendiente con su ligue, ejem ejem. El problema es que cuando este la ve al día siguiente como Jennifer sale por piernas. En fin, no se puede tener todo en esta vida.
Una imagen que refleja el espíritu de la serie
El capítulo acaba con una sorpresa que esperemos que dé bastante juego. Jennifer recibe una citación judicial en la que Titania (a la que vimos en el primer episodio) la demanda por uso indebido de su nombre ya que ha sido la influencer quien ha registrado Hulka como marca antes que nadie.
Valoración del capítulo
De todo lo que llevamos de la serie, este ha sido el peor episodio. Esto no quiere decir que haya dejado de gustarme, ni mucho menos. Sigue teniendo ese humor absurdo que tan bien le sienta a Hulka y sigue riéndose de todos y de todo, pero creo que hay que pedirle un poco más.
Todo lo relativo a los magos que se intentan aprovechar de la magia verdadera es muy divertido; son personajes a cada cual más absurdo que hacen mucha gracia. Lo mismo podemos decir de Madisynn, la “nueva amiga” de Wong. Fue la primera espectadora que sufrió las consecuencias de los actos de estos magos y acaba trabando una gran amistad con el Hechicero Supremo gracias a Los Soprano. Su papel es ese, ser graciosos, pero no aportan nada a la trama y al final queda un pozo como de decir, “bueno, pues vale, me lo he pasado bien, pero…”
Madisynn y Wong hacen muy buena pareja
Por otro lado, la serie sigue riéndose de las convenciones sociales de la manera más acida que puede. Pero corre el riesgo de dejar de sorprender si siempre que trata estos temas lo hace de tal manera que acabe siendo un cliché muy predecible. Cuando Jennifer empieza a ligar no hace falta ser muy avispado para saber que al final tendrá que hacerlo como Hulka. Ni tampoco ser un lince para adivinar que todos los hombres con los que tendrá una cita serán unos gilipollas.
El mensaje feminista de la serie parece querer decir que no hay un hombre bueno en el mundo, y creo que si sigue por este camino acabará mal. Se puede ser feminista sin caer en los tópicos de mujeres inteligentes y hombres bobos: solo hace falta esforzarse un poco más y no caer en la tentación de buscar el chiste fácil que acaba cansando.
Esperemos que el giro final y el esperado cara a cara con Titania (ya sea en los tribunales o en ring) logren hacer que la serie remonte y vuelva a ser tan redonda como en los primeros tres capítulos.