Bienvenidos una vez más, fieles adeptos de Oda, a un nuevo análisis de One Piece. En esta ocasión, del capítulo 943 y 944 del manga. En primer lugar tenemos un misterio resuelto tras cientos de capítulos, todo lo referente a las Smile y su nombre, y por otra parte, el reencuentro entre todos los Mugiwara a excepción de Luffy y Jimbei, pero sobretodo, el de Sanji y Zoro, algo que no veíamos desde hace 6 años, que se dice pronto. Comencemos.
Antes de comenzar con esto podemos ver un flashback que nos muestra la enorme bondad de Yasu cuando decide darle todo su dinero a los que pretendían robárselo, nada más y nada menos que los 9 vainas rojas de Oden. Se lo da para que se eduquen, para que compren armas y vestimenta, para que sirvan bien a Oden. Es por eso que ahora todos se lamentan enormemente por la muerte de Yasu, al que ni siquiera recordaban.
Entonces, llega el momento de las Smile. Efectivamente su significado es la palabra literalmente: sonrisa. ¿Y por qué? Pues por el efecto secundario que provoca al comerlas cuando no funcionan: pierdes la capacidad de expresar ningún sentimiento y tienes una sonrisa perpetua en la cara.
Ya sabemos que la fruta es usada por Kaido para fortalecer a su tripulación y tenerla llena de monstruos capaces de casi cualquier cosa, pero existe una parte aterradora: solo funciona en el 10% de los casos. En el resto, los efectos secundarios se apoderan de la persona. Por eso existen tres facciones dentro de sus subordinados: los Waiters, que son los que se mantienen a la espera de comer una fruta; los Gifters, los que consiguieron los poderes, y los Pleasures, que son aquellos destinados a vivir para siempre con la maldición de las Smile.
Pero eso no es lo peor, sino que Orochi, en un acto de maldad, dio de comer a todos los humildes habitantes de Wano, que se morían de inanición, los restos de las frutas que no habían funcionado para extender en todos ellos los efectos secundarios y maldecir así a toda la población por siempre.
Y ellos colaboraron en esa maldad
Sanji y Zoro
O-Toko se mete dentro del recinto de la ejecución para poder abrazar por última vez a su padre, al cadáver de su padre, evidentemente riendo por fuera y sufriendo por dentro a causa de la maldición. Al verla, Orochi decide ejecutarla también (sobra decir que llegados a este punto Orochi es uno de los personajes de todo One Piece que más odio) y aparecen para protegerla y desviar las balas Sanji y Zoro. Juntos otra vez, sin quererlo, en una situación tan inoportuna como cabría esperar de dos piratas a su nivel llegados a este punto.
Evidentemente no han pasado ni dos segundos y ya empiezan a mostrar su rivalidad, pero en un momento tan crítico, Zoro dice a Sanji que se ocupe de Toko para él poder estar libre de usar sus katanas. Entonces, Zoro decide atacar a Orochi, pero automáticamente salta Kyoshiro para protegerlo. En este punto supongo que no he sido el único en preguntarse el motivo por el cual va a molestarse Kyoshiro, que sabemos que está del lado «bueno», por decirlo de alguna forma, en proteger al tirano que quiere ver derrotado. ¿Para aparentar lealtad y poder después traicionar a Orochi más fácilmente? Podría ser, es lo único que se me ocurre.
Y al fin volvemos a ver a todos los Migiwaras (a excepción de Luffy y Jimbei, claro) en acción, todos juntos. Franky protegiendo de la artillería; Nami, Robin y Usopp atacando; Zoro contra Kyoshiro, y Luffy «animando» desde la cárcel.
La realidad del Asesino Kamazou
Llegan apresados a la cárcel Kid y el Asesino Kamazou, que fue derrotado por Zoro cuando el primero perseguía a O-Tama con intención de asesinarla (si no lo recordáis, aquí os dejo el enlace). Kid empieza a hablar con el como si lo conociera, y poco a poco vamos dándonos cuenta de que así es, pues Kamazou, poseedor de la maldición de las Smile, no es nada más y nada menos que Killer, su segundo al mando, uno de los 11 Supernovas.
Queen no tardó en unirlos al juego. Ahora o sobrevive Luffy o sobreviven ellos, ya que morirán ahogados en caso de que Luffy no muera. Estoy prácticamente seguro de que Kid y Killer, sobretodo Kid, va a sobrevivir. Pero ¿cómo? Pues creo que la respuesta está explícita en una de las últimas viñetas: Big Mom llegando a la prisión. Se va a montar un caos impresionante.
Y hasta aquí el análisis de esta semana, nos vemos en el 945, en el ínterin, sed felices.
En Marais, Louisiana, están ocurriendo cosas extrañas. Tres personas, que estaban arrojando materiales de dudosa procedencia al pantano, son atacados de repente por enredaderas del mismo. Solo sobrevive uno, Coyle, cuya hija comienza a ser presa de una misteriosa enfermedad, que se extiende por todo Marais. Razón por la que la Dra. Abby Arcane (Crystal Reed) del CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) y natural de Marais decide ocuparse del caso, pese a que se va viendo que el personaje tiene un pasado turbio, en relación a su localidad de origen, que hubiera preferido olvidar. Como es el caso de la muerte de su amiga, Shawna, la hija de los Sunderland, una de las familias más importantes del lugar. Abby se responsabiliza de su muerte, lo que le echará en cara la madre de la misma, María Sunderland (Virginia Madsen), cuando se encuentren.
En MaraisAbby también se reencontrará con un antiguo amigo de la infancia, el ahora policía Matt Cable (Henderson Wade) y conocerá el biólogo Alec Holland (Andy Bean), un científico venido a menos, tras manipular los resultados de un experimento para probar sus teorías. Alec había sido contratado por Avery Sunderland (Will Patton), marido de María Sunderland, para sacarle redito al pantano con sus investigaciones, en forma de medicamentos y fertilizantes. Pese a que Sunderland le despidió hace tiempo, Holland ha continuado con su trabajo.
Alec Holland (Andy Bean)
Su empeño en el mismo le hará coincidir con Abby y juntos asistirán a la vuelta a la vida de Coyle, quien había sido asesinado en su casa por las mismas enredaderas que mataron a sus compañeros. Alec conseguirá quemarlas y salvar la vida de todos los residentes del Hospital donde habían llevado el cuerpo de Coyle. Es entonces cuando Abby y él deciden trabajar juntos y compartir sus investigaciones.
El resultado es que acaban descubriendo que la causa de esa actividad inusual en el pantano puede deberse a una especie de acelarador de mutágenos, que se está arrojando clandestinamente en la zona. Lo cual parece estar causando la enfermedad de los habitantes del lugar. Mientras Alec lo investiga, es tiroteado por un misterioso personaje y su lancha explota, arrojando su cuerpo al pantano, donde es envuelto por las misteriosas enredaderas. Abby, que en ese momento no se encontraba con él, acude en su ayuda con otra lancha, sólo para encontar a un extraño ser de musgo emergiendo de la ciénaga.
Curiosidades
Swamp Thing (La Cosa del Pantano) es un personaje de DC Comics, creado por Len Wein y Bernie Wrightson en House of Secrets # 92 (1971) y su origen difiere de lo contado aquí. En las viñetas el científico Alec Holland se convertiría en La Cosa del Pantano debido a una explosión en su laboratorio ubicado en los pantanos de Louisiana. La causa del mismo no fue accidental sino provocada por Nathan Ellery, líder de una organización criminal conocida como Cónclave, que buscaba asesinar a Holland para hacerse con la fórmula bio-reparadora que estaba desarrollando para repoblar de vegetación zonas desérticas.
El actor que interpreta a La Cosa del Pantano como tal es Derek Mears.
Hay otros dos personajes que hacen acto de presencia en este episodio. Uno es la periodista Liz Tremayne (María Sten), también amiga de Abby, y la otra es Madame Xanadu(Jeryl Prescott). En los tebeos Liz Tremayne también es una periodista, si bien no afroamericana, empleada por la Sunderland Corporation. Conforme se vaya desarrollando la serie iremos comentando más semejanzas y diferencias de este personaje, creado por Martin Pasko y Tom Yeates en Swamp Thing Vol 2 #3 (1982). En lo que se refiere a Madame Xanadu, estamos ante un personaje, ligado al entorno sobrenatural del Universo DC, en tanto que hechicera inmortal, con habilidades precognitivas, así como de percepción e interpretación de fuerzas mágicas, a través del Tarot. Al igual que con Liz Tremayne iré profundizando en este personaje, obra de David Michelinie, Val Mayerik y Michael William Kaluta para Doorway to Nightmare #1 (1978), conforme vaya avanzando la serie.
La Sunderland Corporation es una potente organización creada por el general Avery Carlton Sunderland, con fuertes vínculos tanto con el gobierno de los Estados Unidos como con el Mundo Criminal. Dado la forma en que se nos ha presentado a Avery Sunderland en este primer episodio no sería descabellado pensar que él pudiera ser el responsable de lo que se está vertiendo en el pantano. En los tebeos, este empresario delincuente, de Pasko y Yeates en Swamp Thing Vol 2 #6 (1982), apoyó las investigaciones de Holland sobre la mencionada la fórmula bio-reparadora y, tras la transformación de este en La Cosa del Pantano, lo capturaría para estudiarlo.
En los cómics Abigail Arcaneno procede de Marais sino de Transylvania, de la aristocrática familia Arcane, y ejercía como médico en un pueblo de los Balcanes. Así que las circunstancias en las que entabla amistad con Alec Holland serían diferentes. Comenzarían tras conocer al agente de la InterpolMatthew Cable, quién llegó a Transilvania buscando a La Cosa del Pantano, a la que culpaba del asesinato de su amigo Alec. Por lo que tampoco la situación de partida de Matt Cable es la misma en las viñetas que en la serie. Hablaré más de ello en próximos posts.
La primera aparición de Abigail Arcane tuvo lugar en Swamp Thing #3 (1973), obra de los mencionados Wein y Wrightson.
También Wein y Wrightson crearían a Matt Cable para Swamp Thing #1 (1972).
Valoración
Si bien el punto de partida en la creación de La Cosa del Pantano no es exactamente el mismo, todos los elementos y el entorno que definen a este personaje están muy bien retratados, lo que hace que merezca la pena darle una oportunidad a esta serie, dure lo que dure. Parece que esa peculiar combinación entre ciencia y misticismo, con tintes ecológicos, de terror y denuncia social, llevada a cabo por Alan Moore, responsable de llevar la cabecera al estrellato, están ahí. Así que te animo a que empieces a verla.
Esto es todo por ahora, Habitante del Pantano. Si te ha gustado este post, ¡comenta y comparte!¡Muchas Gracias!
Buenos días queridos lectores, y bienvenidos a esta nueva crítica de Tolkien, el biopic del escritor del señor de los anillos que se hizo este 2019 y que en concreto muestra cómo el mundo de su más famosa obra se fue fraguando en su cabeza durante su complicada juventud.
Si tengo que inclinarme por un sentimiento respecto a lo que esta película me hace sentir es, como bien señalo en el título, candidez. El cómo la vida de Tolkien se vio salpicada por buenas voluntades que le hicieron seguir adelante explica su profunda religiosidad con la que más tarde contagió al C.S Lewis. Desde el sacerdote que se hizo cargo de él y de su hermano convirtiéndose en su tutor legal hasta la señora que se hizo su patrona y no sólo le mantuvo sino que permitió que estudiase en el prestigioso colegio King Edward, en Birghmingham. Pero sin duda lo más conmovedor del metraje es el tan marcado respeto por la fraternidad que posteriormente caracterizarían a sus novelas y que sentía por T.C.B.S, un grupo secreto literario que formó con sus mejores amigos y cuyo objetivo era: «cambiar el mundo a través del arte», lo que impulsó sus intereses artísticos e intelectuales.
Y a pesar de que toda esa oda a la amistad, a la camadería y caballerosidad que hace que te surja una sonrisa tonta, la película pasa sin pena ni gloria. Tengo entendido que salvo algunas licencias poéticas, sobre todo en lo referente al amor de su vida, Edith, la fidelidad histórica está presente en el film, sin dejar de tener en cuenta que la familia de Tolkien ha rechazado a esta película y no la ha avalado como realista. Quizá sea por esta fidelidad histórica incompleta, formada por momentos claves, datos y situaciones concretas marcadas en un calendario por lo que al mismo tiempo la película resulte tan poco emocionante y plana. Como si se hubiesen limitado simplemente a rellenar huecos con cosas que sonaban plausibles pero que no acaban de encajar porque no fueron reales, o por lo menos de una forma tan distinta que al final la película un libro de texto en el que se nos cuenta una aunque apasionante biografía, rara, fría. Quizá hubiese sido mejor que el equipo al cargo del metraje hubiese sido un poco más valiente y atrevido, sacrificando los valores seguros y la fidelidad por realmente contar algo, aunque acabase por ser fantasioso y peliculero. Y es que el problema final acaba por ser este, aunque haya momentos fantásticos, esté bien hecho, o haya puntos concretos que se consigan reflejar, como la fascinación por la fraternidad, no puedes dejar de pensar que lo que estás viendo es a un actor interpretando a Tolkien y no al propio Tolkien. Lo que sentía, aquellos valores, ideologías y obsesiones que lo guiaban y que lo definían desaparecen, ¿y su dolor? ¿su sueño? ¿quería escribir? la película no acaba por responder a nada de ésto. Abarca demasiado con muy poco desarrollo, siendo por ejemplo lo referente al romance con Edith, que marcó toda su vida y acabó por ser su mujer, un desastre. Quizá esto tenga que ver con la falta de experiencia del director finés, Dome Karukoski, que debutaba como director. Esperemos que así sea.
A la espera de un biopic más logrado de este coloso del s.XX, también hay que decir que la película cuenta con numerosos puntos positivos. Las escenas que se desarrollan en las trincheras de la Gran Guerra están logradas e incluso llegan a hipnotizar cuando la realidad se difumina para dar lugar a dragones, caballeros o al propio Sauron. La música acompaña a todo lo que sucede en la película y resulta coherente y la ambientación está muy muy bien conseguida. Pero sin duda lo más destacable son las actuaciones, con un Nicholas Hoult tímido y retraído que suena perfectamente creíble o una Lily Collins apasionada, fiera y dulce.
Pero como ya he dicho al final resulta no ser suficiente. Falta cuerpo, significado, atrevimiento y en última instancia, cine. No una biografía mecánica, fidedigna y aburrida que suene plausible y en la que no se hayan querido arriesgar. No una sucesión de fechas en las que se señala que «tuvieron su primer hijo» y «perdió a su amigo» en wikipedia. Y ese, señores, es el problema de esta película.
Bienvenidos, amantes y temerosos de la informática, a la nueva temporada de Black Mirror. Bienvenidos a Black Mirror Temporada 5. Como hay mucha tela que cortar, voy a empezar a degüello. Aviso que os van a salir los spoilers por las orejas. Antes un repaso a análisis anteriores de Black Mirror. Vamos allá:
En este capítulo, la serie nos presenta a tres (si a acaso, cuatro) personajes. Rachel y Jack son dos hermanas, huerfanas de madre, y cuyo padre… su padre es personaje tan innecesario y mal construido que molesta cada vez que sale. Como decía, Rachel y Jack son hermanas y opuestas. Jack es la típica rebelde atormentada por la muerte de su madre, y Rachel es dulce y no encaja. Por otro lado tenemos a Ashley O, una super estrella adolescente a la que su tía explota para conseguir más. El capítulo empieza con Ashley lanzando su nuevo producto, una muñeca IA basada en su propia personalidad. A partir de ahí, todo deja de tener sentido y se convierte en una película para adolescentes, con chascarrillo final incluido.
Black Mirror se ha caracterizado por ser incómodo. Mostrarnos cuestiones de ciencia ficción, que nos parecen desagradablemente cercanas, y como pueden llevar a un mal uso. En este caso, no hay ningún personaje con el que puedas empatizar. Y no es que Cyrus no lo haga bien, es solo que no tiene sentido nada de lo que ocurre. Sencillamente hay dos bandos con unos malos muy malos, pero muy tontos; y tres chiquilas muy buenas que no aportan nada.
Básicamente, la historia nos dice que la tía/representante de Ashley quiere tenerla en coma para extraer canciones de su cabeza a través de la tecnología, y crear una versión holográfica. Una pensaría que una mujer que es capaz de pensar un plan tan entramado, tendría un plan B. Pero no. Con ayuda de la muñeca, las dos hermanas despiertan a Ashley, y luego montan un grupo. Tal que así. Os lo juro.
Striking Vipers
Karl y Danny son amigos desde siempre. En sus años de juventud, Danny (Anthony Mackie) y Karl (Yahya Abdul-Mateen II) se pasaban sus noches de machos alfa ligando en discotecas y jugando a videojuegos de pelea. Once años después, Danny y Karl son adultos responsables con vidas horriblemente convencionales y aburridas, que se ven una vez al año. Danny se casó con su novia de toda la vida, y ahora es esposo y padre, cosa que parece odiar. Karl es un ligón de Tinder, cosa que parece odiar. Cuando, después del cumpleaños 38 de Danny, Karl le regala una versión de su viejo viedojuego en Realidad Virtual, sus personajes se enrollan.
Karl y Danny empiezan a verse a través de sus personajes, y mantener una aventura en la realidad virtual. Una aventura ridícula, que crea una necesidad entre los dos personajes, y problemas en el evidentemente aburrido y ya problemático matrimonio de Danny. Finalmente, tras comprobar que su atracción no existe fuera de la realidad virtual, deciden calzarse a leches. Tras esto, se acaba el capítulo como tal. Luego, en una escena intercalada con los créditos, se comprueba que el día de su aniversario, Danny y su mujer se dan permiso para ponerse los cuernos. Ella en la vida real y él en el videojuego con su amigo.
Es un capítulo absolutamente desfasado, a pesar de su intención de introducirnos (de forma fallida) en la discusión entre el yo real y el yo virtual. Nada de lo que ocurre en el capítulo genera empatía en el espectador, que es incapaz de entender una diferencia tan abismal entre los personajes, los motivos que los mueven.
Añicos
Por último, se nos presenta a un conductor de Uber. El protagonista, Chris (Andrew Scott, como siempre sublime), pasa sus días conduciendo un VTC, y sus noches en un grupo de apoyo para gente que ha perdido seres queridos. Finalmente, Chris secuestra a un trabajador de Smithereens, una empresa estilo Facebook. Por desgracia, no se trata de un alto ejecutivo, sino de un simple becario. Tras un buen rato de tensión, Chris consigue su objetivo, contarle su vida al dueño de Smithereens, Billy Bauer (un Topher Grace que podría ser cualquier otra persona).
El giro del capítulo radica en que, el accidente de coche en el que murió la prometida de Chris, y que todos atribuyen a un conductor borracho, fue culpa del propio Chris, que miró en el móvil una notificación de Smithereens.
Lo cierto es que el planteamiento, sin conocer el capítulo, era el que más interesante me resultaba. Finalmente, me ha dejado bastante fría. Es un capítulo que, a mi modo de ver, no admite mucho más análisis, y ese es el gran problema de la serie para mí. Eso si, maravilloso Andrew Scott, como de normal.
La Opinión de Sofía
No me ha gustado la quinta temporada de Black Mirror. Ha perdido el alma. La chispa. Para mí, Black Mirror generaba muchas reacciones, generaba rechazo, empatía, generaba atracción y sorpresa. Y, el gran problema de esta temporada, es que no genera nada. Me he sentido tan distanciada de los capítulos, de los protagonistas, que toda mi experiencia con esta serie ha radicado en la indiferencia total. Me daba igual todo lo que ocurriera en pantalla. Durante las cuatro temporadas anteriores, Black Mirror me ha enfrentado a una verdad incómoda. A un mundo en que las redes y las tecnologías atacan a nuestra propia individualidad, destruyéndonos como sociedad. Esta quinta temporada no me enfrenta a nada más que al aburrimiento.
Curiosamente, el capítulo peor valorado en general, protagonizado por Miley Cyrus, ha sido el que menos me ha disgustado de la serie, siendo el único que me ha generado alguna emoción. Al menos, he entendido ligeramente al personaje de Cyrus, y por qué hace algunas cosas.
Como siempre, esto es solo una opinión, y como la tecnología aún no nos controla a estos niveles, os voy a permitir y a pedir que dejéis vuestros comentarios. Yo volveré con más. Hasta entonces… sed felices.
Bienvenidos, auténticos creyentes, a La Tapa del Obseso, la sección de Raúl Sánchez.
En el fondo la culpa de esto es de Juego de Tronos. Que ha sido algo marcianísimo, digámoslo. Una serie de libros de dragones, zombis, gente con poderes que cuando salió se leyeron dos y el del tambor: básicamente los inadaptados sociales que leíamos libros de fantasía similares o que incluso caíamos en lo más bajo del género: las dos millones de novelas infumables de Dragonlance. La HBO pone montañas de dinero, generalmente acierta con los actores (quitando ejemplos sangrantes de no saber actuar, como la rubia de los dragones y el Jar Jar Binks guapito de cara), nos vende el producto como «culebrón venezolano pero con más tetas y con dragones» y, en general, hace un producto muy divertido. Intrigas palaciegas, teóricos conspiradores que les vería venir un niño de 10 años (¿cómo es posible que alguien crea a Meñique a partir del fin de la primera temporada?), muchos personajes muy diferentes en los que es complicado no simpatizar con alguno, una factura técnica impecable por lo general y un ejército de secundarios muy poco estereotipado con mucha personalidad propia (más los que nos hemos perdido de los libros). El declive de la formula que lo hacía divertido viene más o menos cuando se acaban los libros, momento a partir del cual todo decae progresivamente hasta caer prácticamente en las dos últimas y muy ridículas temporadas, ya analizadas fantásticamente por el canal «Te lo resumo así no más», cuyo resúmen del segundo capítulo de la última temporada (abajo enlazado) dice todo lo que hay que decir al respecto.
Pero todo el movimiento social organizado alrededor de la serie, de la que ha habido videojuegos (que varían desde lo malo a lo espantoso), cómics (que peché), camisetas, algún juego de mesa medio bien hecho y etc no ha desaparecido. Es decir: es gente que espera dar su dinero y su tiempo. Es algo muy serio. Netflix, la competencia de HBO, decidió antes de que el show de los dragones y los zombis acabara ponerse a tirar de la otra saga de literatura fantástica más importante de las últimas décadas: The Witcher. O más bien, la saga de libros de Geralt de Rivia escrita por el polaco Andrzej Sapkowski, que son siete libros que escribió en los años 90 del pasado siglo, con su inicio y su fin cerrado. Es quizás, junto a Juego de Tronos, una de las sagas de libros del género más vendida desde los años 90, lo cual antes de la llegada de los videojuegos o las series de televisión no es decir gran cosa, pero ahí queda. Sobre los detalles de cómo están haciendo la serie se saben unas cuantas cosas ya, pero vamos a centrarnos, como dice el título, en qué sabemos de las cosas previas del personaje, que son en las que se van a basar para la serie de televisión. Bienaventurados los productores y sus ansias de ganar lo que es inhumanamente posible, pues sin ellos la gente debería leer para enterarse de las aventuras de Geralt. Y leer es cansadísimo. Menos mal que hicieron videojuegos.
En primer lugar, parece que la serie tendrá más que ver con los libros que con los videojuegos (algo de ello hablamos aquí). Vamos, que empezará la historia del protagonista, Geralt, desde el principio. Estamos ante un mundo de fantasía medieval con magia, monstruos, conspiraciones de poder, escenas de sexo hetero, homo y bisexual, peleas crudísimas, incestos y demás. Es, como en el caso de Juego de Tronos, una vuelta de tuerca a los lugares comunes del género fantástico que podemos considerar establecidos durante décadas por El Señor de los Anillos y la Dragonlance. Quizás en lo que se distancian las aventuras literarias de Geralt de todo lo demás es en que su autor no es anglosajón y no tira tanto de los bestiarios y recursos anglosajones. Sapkowski usa el folclore eslavo para presentarnos a monstruos a los que no estamos acostumbrados como la estrige. Pero no solo es lo de siempre con monstruos menos anglosajones. En vez de revivir la Guerra de las Dos Rosas como, más o menos, en Juego de Tronos aquí Sapkoswki nos trae la pelea de los pueblos al oeste de Rusia por seguir sobreviviendo, entre ellos Polonia. Un enorme imperio con aspiraciones expansionistas que, además, promete libertades a minorías oprimidas en los reinos pequeños e independientes a los que amenaza, como si fuera una URSS de la vida en plena segunda guerra mundial. Conoceremos varios reinos, con sus reyes, espías, seres con poderes mágicos asociados y sus conspiraciones de poder, sus distintas ideologías respecto al Imperio, a la desunión o unión de los reinos y demás. En ese sentido, es de esperar que la serie de televisión debería gustarse contando estas cosas al estilo ya establecido por la HBO en Juego de Tronos: tienen que inventarse realmente poco o nada. Hay que decir que el número de actores políticos es bastante más pequeño y las conspiraciones menos complicadas, es decir, más creíbles: en el mundo real las conspiraciones políticas conforme ganan en complejidad es más fácil que fallen. Hay todo un desapasionamiento en los libros respecto a los grandes ideales políticos y cinismo por varias toneladas: en nada de eso debe envidiar a la serie de la HBO en pantalla. Está hecho en los libros tal cual.
Los libros si son abrumadoramente más cortos que los de Juego de Tronos es porque lo central de los libros de Geralt es su viaje personal a partir del tercer libro en busca de su hija adoptiva, Ciri. Es decir, que habiendo parte política y conspirativa, el peso de la trama lo tiene Geralt y sus acompañantes, las situaciones a las que se enfrentan y el eterno tema del libro: si existe realmente o no el Mal menor. ¿Existe el Mal? ¿o todo son grises? El libro ofrece buenos pasajes para cualquiera de las posturas, pero la idea central de los libros es una búsqueda personal y una pregunta moral. En este sentido Juego de Tronos es superior, al fin y al cabo explicar el desarrollo político de todo un continente demanda hacer algo parecido a lo que hace George R.R. Martin, es decir, tener mucha extensión de páginas, múltiples puntos de vista y saber encarnar éstos, siendo muy distintos en todos los sentidos, sin caer en el ridículo o siendo incluso creíble. Las aventuras de Geralt son más personales y filosóficas que políticas, por más que la base sea seguir a un protagonista espadachín casi sin rival que trabaja de cazador de monstruos pero que demasiadas veces descubre que son los humanos los causantes de las mayores monstruosidades. Hay capítulos perfectamente interpretables desde un punto de vista izquierdista, otros claramente liberales (hay todo un alegato a favor de la globalización y en contra del aislacionismo en una charla de Geralt con un elfo descaradamente racista) e incluso los hay conservadores. La tentación de tirar más hacia lo político como si fuera Juego de Tronos será fuerte pero sería refrescante este acercamiento más personal y filosófico, además de los temas y estética más eslava que anglosajona. Aunque, ojo, los libros de Geralt tienen mucho de más de magia, monstruos y elementos sobrenaturales que Juego de Tronos. Mucho más. Otra de las ventajas que tienen las aventuras del Geralt literario es que tiene un inicio y un fin: el problema de cómo acabarlo que sufrió Juego de Tronos no lo van a tener. Respecto a su final, hasta tres cuartas partes del último libro da la sensación de que va a acabar como todo el mundo esperábamos para darnos una bofetada en el último cuarto y dejar la cosa relativamente cerrada para casi todos excepto para el personaje que más evoluciona de todas las novelas, abrazando simpáticamente a los representantes de otras mitologías de otros lares. Qué sé yo: es que hasta pueden hacer cameos personajes de otras series y épocas. En ese sentido si le echan imaginación, que deberían, pueden sacar cosas divertidas.
¿Podemos esperar algo de los videojuegos? Hay que decir que el principal éxito a nivel popular de Geralt se debe, sobre todo, a los videojuegos. Sapkowski cuando vió cómo le llegaron en los 90 a decir que querían hacer videojuegos de sus libros, que le daban dinero y parte de los beneficios que diera vino a decir que le dieran dinero y ya. Y era lo racional. Sus libros apenas los conocíamos los pocos aficionados a su género. Sus libros, además, iban de mitología eslava, algo diferente a la mitología más parecida a la estándar, la de Tolkien, la más conocida por el gran público. La compañía de videojuegos eran polaca, formada por unos traductores de videojuegos de rol, que habían pagado una morterada por un motor gráfico (Aurora, de Bioware) ajeno, con nula experiencia en hacer videojuegos e iban hacer lo que fuera con dos y el del tambor. Y todo eso en la última esquina del mundo videojueguil: Polonia. La compañía polaca, CD Projekt, hizo The Witcher para PC en 2007 (del que hablamos con gran gozo aquí), y se convirtió en un videojuego de rol novedoso, totalmente diferente a lo que se veía por aquellos tiempos y sobre todo valiente. El juego empieza donde acaba la última novela (y donde entendemos que acabará la serie de televisión en caso de triunfar), pero sigue perfectamente el espíritu de las novelas, centrándose en los dilemas morales de un cazador de monstruos y su historia de venganza personal, partiendo de una amnesia desde el inicio para que todo jugador pueda de primeras ponerse a jugar sin saber nada de ese universo. Sí, gráficamente estaba ya desfasado, estaba mal optimizado y demás, pero era de las primeras veces que las acciones del protagonista modificaban de verdad el mundo que nos vamos a ir encontrando tiempo después: personajes se acordaban de lo que habíamos hecho dos horas antes, las cosas muchas veces no implicaban lo que nosotros queríamos dar a entender con nuestras acciones y los personajes eran, por lo general, moralmente grises. También debe ser, vamos a decirlo todo, uno de los videojuegos de rol donde se practica más veces el acto sexual de follar. En este sacrosanto sitio dedicamos todo un escrito a analizar la evolución de las relaciones sexuales a lo largo de la saga de videojuegos del brujo albino favorito de todos.
El segundo videojuego parecía una continuación de la gran búsqueda personal del protagonista, pero es el más político de todos con diferencia. Además de estar constantemente decidiendo en sentido político con temas como el terrorismo como arma política, el trato que hay que dar a las minorías raciales o temas económicos el brujo está peleando por algo personal, por más que parezca constantemente que nadie quiera prescindir de una de las mayores máquinas de matar de ese mundo. El juego sigue con su particular sentido del humor cachondeandose de El Señor de los Anillos sin tapujos y tirando puyitas a las cosas habituales del género. Es quizás donde más pueden sacar los productores de peleas y debates políticos, pero sería sanísimo que sacaran de éste el sentido del humor y sobre todo ese maravilloso final que tiene. Uno en el que podemos liarnos a pegarnos con el jefe final del juego, como siempre. Pero también podemos hablar con él, conocer sus razones y concluir que ese monstruo que nos ha martirizado todo el juego tiene razón para hacer lo que hace y…decidir que no vamos a pelear. Y que cada uno por su lado. Que es lo que hice yo cuando escuché su versión de lo que había pasado a lo largo del juego. Sí, es por estas cosas que la saga de videojuego es tan grande.
Del tercero hay poco que decir. En este blog le hemos dedicado varias entradas (1, 2). Simplemente decir que sigue siendo el mejor videojuego de rol occidental a día de hoy, seguido de los Divinity: Original Sin. Uno de esos juegos que recuerda todo el mundo dos décadas después de jugarlo. Con sus fallos, por supuesto: se ha comentado muy poco que el sistema de combate no es precisamente el mejor. Pero es un juego que cierra fantásticamente bien la trilogía de videojuegos y las historias de Geralt, ahora sí. Aquí se entremezclan política y lo personal, hasta difuminarse peligrosamente conforme avanzamos por la trama. Aquí las misiones secundarias son más ingeniosas y llenas de grises morales que nunca (es el tema preferido de las historias del brujo albino, vaya). Si realmente la serie prevalece debería seguir la senda sobre todo de la segunda y tercera parte de los videojuegos, incluídas sus referencias chistosas a Juego de Tronos o Nietzsche, que no son nada gafapástico, ojo, y están estupendamente bien traídas. Es decir, que dejar algunas de esas muchas pildoritas ya existentes daría mucho juego en la gran época de compartir todo por Twitter o WhatsApp.
Acabaremos con la sección «polémicas absurdas»: que si Henry Cavill da un poco de risa haciendo del protagonista, que si Ciri es negra y demás. Solo recordar que en su día hubo risas cuando eligieron a un actor de una serie romántica-de risas para protagonizar una película de acción: el actor era Bruce Willis y la película La Jungla de Cristal. También hubo risas con las pintas del primer Conan, cuyo actor era un rubiaco austríaco mazado en vez de alguien moreno con pinta de mongol: las revistas de la época se inundaron de cartas protestando…el actor era el mismísimo Arnold Schwarzenegger, que sería ya el Conan a nivel popular para millones de personas. A saber qué hace Henry Cavill, pero para saber si al final queda ridículo, hace un trabajo potable o lo borda habrá que hacer cosas poco habituales en esta época: esperarse, verlo y juzgar después. Yo qué sé, opinar después de haber visto la serie y no antes por cosas aisladas.
Respecto a que los personajes pasen a ser mujeres, gente de Ferrol, periodistas del Atlético de Madrid o veganos mourinhistas pues qué queréis que os diga: qué más da. Los libros de Geralt son ficción y creo que no van a hacer un documental. Pueden poner un mundo fantástico que se parezca más o menos a los libros y videojuegos, pero cambiar los nombres por sitios de Cáceres y que los protagonistas sean todos esquimales, que lo importante será si la serie es divertida, está bien hecha, los vacíos argumentales no te hacen sentir idiota. Ah, que no acaben todo corriendo y de mala manera.
Que es de lo que debería ir toda ficción: de, sobre todo, entretener y no insultarte como espectador. Las esencias mejor sólo para los perfumes.
¡Hola, amigos! Bienvenidos al análisis del noveno capítulo de esta serie adolescente de Marvel, cuyo título es Blue Note(Nota de blues). Nuestros héroes preferidos siguen protegiendo las calles de Nueva Orleans.
Nos encontramos en el penúltimo episodio antes de bajar el telón de esta segunda temporada. Nota de blues sirve de enlace para lo que será el desenlace final. Andre busca convertirse en un Loa, ya ha descifrado el Veve, y solo le falta tocar esa bella melodía en su trompeta. Tandy y Tyrone buscan al director por todos los medios posibles.
Comenzamos con saltos temporales, a ponerse el cinturón, allá vamos. Hace 96 meses Andre se presentaba ante el público, pero al comenzar su show de blues cae al suelo debido a fuertes dolores de cabeza. Es entonces cuando comienzan sus migrañas, que lo acompañarían por un largo tiempo y lo llevarían a tomar decisiones muy importantes y peligrosas para su vida.
En el pasado, vemos como el director padecía y sufría sin cura alguna dichos dolores de cabeza. Esto lo incita a tomar la drástica decisión de suicidarse y, justo en el momento que iba a largarse al lago, explota la petrolera de Roxxon lo que ocasiona que el director igual caiga al agua contaminada, para luego despertar en un hospital donde la enfermera es Lia. La joven que lo cuidaba lo toca y queda en estado de shock, lo que ocasiona que Andre sea trasportado a la disquería. El primer y único vinilo hasta el momento era el de ella y al reproducirlo, sus males desaparecen y le provocan un visible alivio. En la sala ya estaba sus Veve, el mismo que tiene que descifrar en el presente.
Hablando del presente, allí vemos a Tandy y Tyrone pensado la forma de encontrar lo antes posible a Andre. Deciden separarse para encontrar pistas que lleven a su paradero. Daga y Caos parten a consultar a las chicas que habían sido raptadas en el hotel, pero se encuentran con alguien que las puede ayudar mucho más. Antes de llegar al lugar, sobre una carretera, estaba Lia tendida en el suelo e inconsciente y sin pensarlo demasiado deciden llevarla a la iglesia ya que serviría de gran ayuda.
Tyrone habla con Solomon para pedirle que junte a las dos bandas de traficantes para hacerles algunas preguntas y ver si consigue mayores datos que ayuden en su búsqueda. Capa tiene una cumbre con los líderes de cada bando, tras varias amenazas consigue algunas pistas que pueden servirle para encontrar al maligno director.
Ya en la iglesia, cada uno de los jóvenes usa sus poderes con Lia para tratar de encontrar nueva información. Cuando Tyrone la toca para ver sus esperanzas, los dos héroes son trasportados a sus recuerdos. En ellos vemos como Andre la manipula y convence de que se una a él para formar el grupo de ayuda y de esa forma tener más vínculos con mujeres desoladas y sin esperanzas.
En otro recuerdo, uno mucho más feliz, Lia esta tocando el violín sobre un escenario, el público son sus padres. Tandy toma prestado el cuaderno donde tenía las partituras y son trasportados nuevamente al principio. Esta vez Andre los ve y los enfrenta, amenazándolos y avisándoles que se alimentará del dolor y la desesperanza de todo el mundo, todos sentirán su padecimiento y el pasará a ser un dios.
Tandy y Caos tienen una larga pelea sobre qué hacer con Lia: si matarla o llevarla a un hospital dado que ella también es una víctima de los oscuros poderes de Andre. Con poca aprobación de Brigid, pero aceptándola al fin y al cabo, la segunda opción se acaba imponiendo, lo que demuestra que O’Reilly pone algo de cordura y sensatez en el actuar de esta mujer tan pasional e impulsiva.
Dejando atrás esa disputa, Tandy y Tyrone se teletransportan hasta el club Delight (no queda muy claro cómo es que consiguen la información de que en ese lugar solía tocar el director), pero allí ya no estaba Andre. Una placa devela que este club Delight es una reconstrucción en conmemoración al original, el cual está en otro lado.
Nuevamente van en busca del director, encontrándolo tras tanta búsqueda. Andre estaba tocando su trompeta con el Veve dibujado en el piso y ante muchas personas, entre ellas Mikayla y Melissa Bowen. Tandy lo ataca con una daga de luz haciéndolo caer al suelo. Sin embargo, ya era demasiado tarde, el símbolo había sido descifrado por completo y Andre logra abrir la puerta de la disquería, atravesándola para convertirse en un dios, en un Loa. El capítulo finaliza con una melodía que suena fuerte en la ciudad.
Conclusión
Este penúltimo episodio sirve de nexo para lo que será el desenlace final. Termina de unir todas las tramas. Nos muestra todo el padecimiento que tuvo que soportar Andre antes de tener sus poderes, nos hace conocer el porqué necesita usar sus poderes malignos. En fin, nos hizo descubrir por completo al villano de esta segunda temporada.
Ahora Andre se convirtió en un Loa, transformándose casi en un dios. Lo que me hace pensar que las fuerzas de Tandy, Tyrone y Caos serán insuficientes para lograr derrotar a este temible ser. Tal vez evolucionando y descubriendo nuevos poderes puede ser la llave de la victoria.
Otro punto que me ha llamado mucho la atención: como fue perdiendo protagonismo Caos desde la mitad de la temporada a esta parte, un personaje tan rico que hubiera sido muy bueno desarrollarlo en su plenitud. La verdad nos hubiera gustado ver cuál era el verdadero poder de esta fusión de O’Reilly y Mayhem, ¿o nos tendrá alguna sorpresa el gran final?…
Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a El cómic de la semana. Hoy destacamos Maximum Berserk 12. Al final del artículo tendréis la portada y el enlace.
Os recuerdo que si os gusta Berserk podéis leer todas las reseñas del manga en el formato Maximum en el enlace que os dejo a continuación. En este tomo 12, aparentemente más de transición conocemos a personajes nuevos y Guts se rodea de gente que le quiere seguir.
Este manga contiene los tomos 23 y 24 de la edición original.
Guts se reúne de antiguos amigos y Griffith empieza su ascensión
Evidentemente este tomo es un número de transición, no hay grandes batallas, pero por ejemplo lo disfruté más que el anterior. Porque no todo se basa en dar mamporros, que los hay también, pero no en plan bestia ni épico.
Este tomo se concibe como una pausa en el camino, un número donde nuestros protagonistas paran para tomar un descanso, reponer fuerzas y seguir sus aventuras. Y es que, como acabo de decir, muchas veces es importante hacer o saber hacer pausas para que la acción, cuando llegue se disfrute más. Si solo nos basásemos en luchar y pelear ¿como distinguiríamos los momentos de gloria? ¿como no hacer un viaje aburrido o repetitivo?
Creo que la respuesta está en saber llevar el ritmo de la historia, saber hacer las pausas cuando sean necesarias, en definitiva ser un buen narrador. Y creo que Kentaro Miura lo es y es necesario un tomo como este para no cansar al lector de luchas y luchas y más luchas. Además creo que se enriquece a esta nueva tropa que se ha unido a Guts porque podemos centrarnos más en todos ellos. Así podemos ver más a Kasca, a Farnese, Isidro o Serpico e incluso Schierke la ayudante de bruja que se junta al grupo y que parece que tiene mucho potencial.
Este tomo me recuerda vagamente a cuando se forma la Comunidad del anillo, evidentemente en la famosa historia de El Señor de los Anillos. El encuentro con la bruja Flora, la maestra de Schierke les confiere una tranquilidad a Guts y a Kasca que hacía meses que no tenían. Durante una noche les confiere estar libres, a salvo de los demonios que han hecho que sus pesadillas se vuelvan realidad y que también atormenten a sus acompañantes. Todo esta generosidad tiene un precio y ese precio es pelear contra unos trolls que asolan el pueblo vecino. Pero bueno, siendo objetivos Flora es una gran maga y les confiere unos curiosos regalos. Serpico porta una capa de sílfides, elementales del viento, y una espada con la misma protección, capaz de generar un torbellino. Isidro una daga de elementales del fuego, las salamandras. Y para las dos mujeres Kasca y Farnese unas cotas de malla de plata, además de un cuchillo de plata para la última. Sin duda unos regalos que se verán su utilizad en próximas aventuras. Como detalle Guts renuncia a su regalo porque ya porta con su espada descomunal a todas partes.
Me gustaría comentar que antes de toda esta historia con las brujas, Guts fue apoderado por una esencia demoníaca, como la de un perro, que estuvo a punto de violar y descuartizar a Kasca. Y ojo que tiene pinta que esta parte oscura de nuestro protagonista pueda seguir abriéndose paso entre su psique. Parece que nunca hay paz para los héroes en esta serie.
Y además de todo esto, comprobamos como Griffith comienza a cumplir sus sueño. Ahora con su fuerza, con su don, sería mejor decir demoníaco (y con una horda de auténticos guerreros a la par de Guts a sus órdenes) parece invencible. Es más, parece un ángel (aunque realmente es un ser infernal) que atrae a todos por igual para cumplir su destino, su profecía. Esta claro que su carisma se ha visto incrementado incluso de como era antes de su ascensión. Pero ahora solo es cuestión de tiempo que lo cumpla. ¿Y sabéis quienes son los único que pueden impedirlo? Si, Guts y su nueva tropa. Ahora solo nos queda esperar como ambos actores (Guts y Griffith) van haciendo su papel en la obra para juntar sus caminos en algún lugar de la obra.
Una nueva historia de Berserk y una nueva diversión garantizada para todos los fans del 9º Arte.
Ya tenemos las novedades del mes de julio de Medusa Cómics. Como siempre esta pequeña gran editorial española nos ofrece material selecto.
El pdf después del texto que nos ha facilitado la editorial.
¡Estamos en plena Feria del Libro de Madrid, pero esto no se para!
Os envío el nuevo boletín de novedades de Medusa Cómics con los lanzamientos para el mes de julio.
Para este verano tenemos títulos muy interesantes:
-Continuamos con las series en grapa. En julio llega el último número de Shadowman, la colección ya está completa… pero ya se acercan otras para los próximos meses.
-Empezamos a recopilar la etapa de Bloodshot Salvation en tomo, ahora que ya ha terminado su publicación en grapa. Además, nos acercamos a la fecha de estreno de la película de Bloodshot (febrero de 2020), atentos porque a lo mejor este verano durante la San Diego Comic Con empezamos a ver algo…
-Vuelve Eternal Warrior con el evento Incursion en un tomo autoconclusivo ideal para las vacaciones.
-Primer tomo de lujo de Archer & Armstrong que reúne una de las mejores etapas de estos personajes, con guion de Fred Van Lente.
Bienvenidos en este 2019 de nuevo a Gilead. Una vez más, June (Defred) estuvo a punto de finalizar su aventura a bordo de una furgoneta. A modo de final abierto en la maravillosa primera temporada y como final cerrado en la notable segunda. Pero el cuento tiene que continuar, aunque no se adapte material de Margaret Atwood, y volvemos a visitar la teocracia machista demasiado parecida a la realidad.
June decide dejar a Nicole en las manos de Emily (Dejoseph) y volver a por Hannah, que se encuentra en casa de los Mckenzie. Por el camino, encuentra de nuevo al casi omnipotente Lawrence, que se encuentra en todos lados. El misterioso cerebro tras la economía de Gilead y las colonias se muestra desencantado con el régimen y desea ayudar a las criadas. Lawrence le acompaña hasta la casa pero, una vez más, el destino vuelve a arrebatar a June la posibilidad de reunirse con su hija. La casa es asaltada y June decide entregarse a las autoridades de Gilead, no sin antes mantener una conversación con la mujer Mckenzie sobre su hija. La chica es feliz, pero la educación es totalmente diferente, clasista y anclada en el pasado.
Nuestra protagonista vuelve a casa de los Waterford, donde la situación está muy lejos de ser pacífica. Nick ha mantenido al comandante Fred en una de las habitaciones, mientras Serena se encuentra desquiciada tras haberle dejado que June se llevara a Nicole.
El reencuentro entre Fred, Serena y June no sale como esperaba. Al menos para Fred, el que siempre ha llevado la voz cantante en la serie. De repente, su participación carece de todo valor. Comienza interrogando, pero sus preguntas se diluyen en el enfado de Serena con June por haber dejado a “su hija” en manos de Emily, una asesina.
Los roles se pierden en la casa Waterford. ¿Será posible que la rebelión definitiva en Gilead no comience por las criadas si no por las esposas?
LO QUE SEA POR CRUZAR
Mientras tanto, Emily consigue sortear a los drones que vigilan la frontera y cruzar el río que separa Gilead de Canadá. Para evitar la vigilancia, decide cruzar buceando con Nicole. Por suerte, ambos consiguen llegar vivos y son acogidos como refugiados.
Emily encuentra a Luke y le habla de June, además de darle la foto de Hannah en Gilead. La espera sigue siendo tensa en Canadá, al menos hasta que June consiga volver.
LA CHISPA DEL ODIO
En Gilead, Fred decide inventarse una coartada para proteger a su mujer de una ejecución en el muro. Para ello, acusa a Emily, que se encuentra en Canadá, y libra de culpa a June y Serena.
Pero el daño ya está hecho. Serena quema la casa. No sabemos si simboliza la combustión de todas sus creencias acerca de Gilead, pero lo que está claro es que sus acciones demuestran ser de carácter irreversible. Por fin, tras la vejación de las criadas en la primera temporada y de las mujeres de toda clase en la segunda, ellas son las que se rebelarán contra los comandantes…y pobre el que se cruce con ellas.
Por el momento, no sabremos más del matrimonio Waterford. Ni de Nick, enfadado con nuestra protagonista por su decisión de abandonar a Nicole, su hija, en manos de Emily. La despedida entre ambos indica que, aunque queda poco amor, queda el respeto.
June es enviada a un centro de criadas donde es castigada antes de volver a ser enviada a una nueva casa. Paradojas del destino, June vuelve a reunirse con el comandante Lawrence. Es de suponer que la criada podrá desenvolverse a la perfección de cara a participar en la rebelión contra Gilead.
CONCLUSIONES
Similar en estructura al comienzo de la segunda temporada, El cuento de la criada se mantiene firme en su abandono del intimismo que nos maravilló en la primera tanda de episodios. June vuelve a fugarse y vuelve a ser capturada y a reencontrarse con los Waterford. El final del capítulo parece avanzar en la trama y romper ese círculo vicioso. No me cabe duda de que Serena será parte fundamental de esa rebelión que agitará las aguas de Gilead, mientras que June se enrolará en la resistencia amparada por la ambivalencia del comandante Lawrence.
NOS4A2 (Nosferatu) es la nueva serie de terror que AMC ha estrenado esta semana en las pantallas españolas. La producción es una adaptación del libro homónimo de Joe Hill y nos presenta una historia de vampiros muy diferente de las que estamos acostumbrados.
Para los que no lo conozcan, Joe Hill (hijo del mítico Stephen King) es un escritor que se ha ganado a pulso el reconocimiento dentro del género fantástico y de terror gracias a libros como El traje del muerto, Cuernos (con adaptación cinematográfica protagonizada por Daniel Radcliffe), NOS4A2 o el reciente Fuego. También ha hecho sus pinitos como guionista de cómics con obras como La capa o la magistral Locke & Key (pendiente de estreno como serie en Netflix). Hill ha demostrado tener una voz propia y una mente un tanto retorcida (en el buen sentido) que le permite dar la vuelta a las historias que todos conocemos.
NOS4A2 nos presenta al anciano Charlie Manx (interpretado por Zachary Quinto), un psicópata que se dedica a secuestrar niños en su Roll-Royce Espectro con matrícula NOS4A2, (juego de palabras que se podría leer como nosferatu). Promete llevarlos a Christmasland, un parque de atracciones de diversión eterna y sin reglas, pero lo que realmente hace es nutrirse de las almas de sus víctimas para rejuvenecer a la vez que trasforma a los niños en pequeños monstruos.
Charlie Manx con su Roll-Royce Espectro
Sin que sepamos cómo ni porqué, Manx tiene una extraña conexión mental con Vic McQueen (Ashleigh Cummings), una adolescente de familia humilde y desestructurada que descubre un viejo puente en el bosque que le lleva a sitios donde se encuentran los objetos (y personas) que la joven quiere buscar. El problema es que esos viajes parecen tener un coste para su salud. Para que sea todo más extraño, Vic descubre que ese puente fue destruido hace años.
El tercer personaje central es (Jahkara Smith), una joven médium que usa una bolsa llena de fichas de Scrabble para buscar respuestas a las preguntas que le preocupan. Así es como empieza a investigar la desaparición de uno de los niños víctimas de Charlie Manx.
Maggie Leigh, un personaje que aparece muy poco en este capítulo pero del que estoy deseando saber más
La serie empieza bastante bien, con la secuencia del secuestro de un niño, rodada con ritmo y con una atmosfera oscura que parece sacada de una pesadilla. El problema es que las prótesis que Zachary Quinto usa para parecer un anciano decrépito es un poco mediocre y su actuación un tanto forzada.
El capítulo se centra después en presentarnos con pelos y señales a Vic McQueen. Lo malo es que este personaje no puede estar más estereotipado. Pertenece a una familia humilde, es inteligente y con un gran talento artístico, un talento que su madre parece empeñada en coartar mientras que su padre le anima a seguir su propio camino. Lo malo es que su padre, que parece muy simpático y agradable al principio, se descubre como un maltratador y mujeriego que acaba abandonando a la familia. El melodrama familiar y costumbrista de la América profunda en el que se convierte el arco de presentación de Vic ocupa más de la mitad del capítulo y se hace muy pesado.
Vic McQueen, una joven motorista atrapada en una familia desgraciada
No es hasta el final del episodio cuando los elementos fantásticos empiezan a tener más peso y así la historia cobra mucho más interés, dejando con ganas de ver el siguiente capítulo. Tengo mucha fe en Joe Hill y no dudo de que la serie vaya a ir mejorando conforme se aleje del melodrama para internarse decididamente en el terreno de lo fantástico. Pero me parece un error de peso que los responsables de la serie no hayan optado por un ritmo más ágil, ya que toda la historia de Vic podría haberse hecho igual de bien con unas pocas pinceladas para dotar al capítulo de mayor intriga por otro lado.
El diseño de producción combina aciertos con decisiones bastante cuestionables. Zachary Quinto es un actor con talento y de sobra dotado para encarnar personajes inquietantes, pero su caracterización como anciano es bastante cutre, y tal vez por ello su interpretación del anciano Charlie Manx decepcione un poco. Esperemos que una vez que le veamos en su encarnación rejuvenecida gane en carisma.
Un anciano Charlie Manx
Las otras dos jóvenes protagonistas hacen un buen papel dentro de las limitaciones de sus personajes (Ashleigh Cummings parece siempre agobiada por su drama familiar y de Jahkara Smith poco hemos podido ver más allá de cómo usa sus habilidades de médium). El resto de secundarios acompañan, aunque la actriz que hace de madre de Vic es demasiado joven, más parecen hermanas que madre e hija.
Por otro lado, las secuencias fantásticas están bastante bien. El arranque con el secuestro del niño (y el inquietante viaje a Christmasland), el descubrimiento del viejo puente que sirve como atajo misterioso y la conexión mental entre Vic y Charlie son muestras de que podemos estar ante una buena serie. Esperemos que se siga este camino y por ello vamos a dar un voto de confianza a esta extraña historia de vampiros.
«Un thriller sobrenatural inteligente y fresco … Un paquete fabulosamente entretenido que es divertido, espeluznante y sorprendente.»
Boing Boing
Introducción
En Marzo de 2019 ECC cómicspublicó un recopilatorio con los 28 números de IZombie. IZombie es una colección sobre monstruos adolescentes del sello Vertigo de DC Comics. Estamos ante la obra de Chris Roberson, Michael Allred y Laura Allred que sirvió de inspiración a la serie de televisión del mismo nombre de la CW. La compañera Sofía estuvo un tiempo comentando esta serie. Puedes leer sus post en el siguiente enlace: iZombie (Análisis de los capítulos). Volviendo al integral que nos ocupa decir que incluye, además de dos especiales de House of Mystery relacionados con la cabecera, un epílogo de Roberson y una sección de bocetos de Michael Allred, a modo de extras.
¿De qué va IZombie?
Si, como yo, quieres introducirte en IZombie a través de los tebeos y no por la serie, porque has visto que es una colección del sello Vertigo con un equipo creativo de lujo, pienso que es interesante hacerte una presentación de la misma. IZombie trata de una adolescente, Gwen Dylan, que, por diversas circunstancias, termina volviendo a la vida como una Zombie, que precisa devorar cerebros frescos, al menos una vez al mes, para conservar los pocos recuerdos que le quedan. Porque esa es otra, resulta que Gwen apenas posee recuerdos de su vida anterior, lo que la convierte en presa fácil de quien quiera aprovecharse de su confusión para manipularla. Para tratar de minimizar eso y asegurarse una provisión de cerebros, Gwen ha conseguido un trabajo como sepulturera en su ciudad natal, Eugene, en el Estado de Oregón. Allí, nuestra protagonista reside en una de las criptas del cementerio en el que trabaja.
Otro efecto de comerse el cerebro de otras personas es que Gwen adquiere los recuerdos de las mismas y algún que otro sentimiento de culpa por asuntos pendientes que Gwen decide encarar y solucionar para evitar los continuos remordimientos de sus víctimas. En muchas de esas peripecias Gwen contará con la ayuda de una fantasma adolescente, cuya vida rivaliza en complejidad con la suya, y de un Hombre terrier, una versión caricaturesca del hombre lobo adolescente americano, el famoso Teen Wolf, que, además, es un friki de cómics y series de televisión.
Pero claro, un contexto normal con tanto monstruo adolescente sería muy aburrido, así que los autores se ocupan de enriquecerlo con personajes afines. Tal es el caso de un grupo de jóvenes vampiresas que, para sobrevivir, organizan juegos de paintball donde consiguen sangre de sus clientes sin que ellos se den cuenta. También tenemos agentes cazadores de monstruo, tanto en versión hermandad secreta, que opera a su bola, como en plan Men in Black. A saber agentes de negro del gobierno, donde cada uno es un monstruo o un ser sobrenatural con el nombre de un presidente de Estados Unidos. Sin olvidarnos del clásico científico loco, en este caso científica, que, a través de experimentos de dudosa moralidad, busca invocar a una entidad maligna que satisfaga sus ansias de poder.
Pero todo eso no es nada comparado con lo que se está cociendo en las catacumbas de Eugene, algo arcaico y letal que vendrá a complicar más todavía la vida de Gwen. Si es que eso es posible.
El caso es que hay un enigmático ser, que parece tener las respuestas. Respuestas tanto del pasado de nuestra protagonista como de la amenaza que está por llegar. Un ser que, pese a su belleza exterior, parece haber vivido miles de años, por lo que se suelen dirigir a él con el apelativo de Momia. Pues el tal Momia quiere preparar a Gwen para luchar contra dicha amenaza. Si bien, conforme van avanzando los números, se nos va descubriendo que este misterioso benefactor, aspirante a mentor, tiene más que ver con la actual condición Zombie de la protagonista de lo que al principio parecía.
Mi valoración sobre IZombie
Si te digo la verdad, si yo hubiera leído este post antes de probar el cómic ni me hubiera molestado en leerlo. La razón es que los cómics de adolescentes no suelen llamarme demasiado la atención. Y los de adolescentes monstruos menos todavía. Por fortuna para mi una serie de circunstancias permitieron que la colección, recogida en este tomo, cayera en mis manos y me engancho. ¡Claro, son los Allred! Te guste o no la temática y/o el personaje que ilustren, su minucioso, a la par que espectacular y expresivo dibujo, te engancha si o si. Además tenemos a Chris Roberson en los guiones, quien sabe coger todos los tópicos del género de terror adolescente y quebrarlos para mostrártelos desde una nueva dimensión. Además, al ser un proyecto de Vertigo, el sello de adultos de DC Comics, no hay ninguna ñoñería. Los autores te cuentan y muestran las situaciones con toda la crudeza que la trama demanda. Eso si, de forma inteligente y sin recrearse en la violencia. A este respecto conviene destacar que la buena fama de Roberson como escritor de personajes femeninos está plenamente justificada en su forma de presentar a Gwen. Desde el primer momento se nos dice y muestra que Gwen tiene una vida bien jodida pero eso no la hace caer en el melodrama fácil o en el sentimentalismo barato sino que siempre es retratada como una chica fuerte e inteligente, que encara sus problemas y trata de encontrar sentido a su nueva condición, con la ayuda de sus amigos.
No he visto la serie de televisión pero veo difícil que alcance el nivel de su fuente de inspiración, dada la calidad de los profesionales implicados. Así pues no me queda más que decirte que, hayas visto la serie o no, merece la pena darle una oportunidad a este cómic.
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El pasado 31 de mayo se estrenó Swamp Thing (La Cosa del Pantano), y solo una semana después ha sido cancelada tras la emisión de su episodio piloto. Los problemas vienen de largo, hace varios meses se redujeron los capítulos de la temporada, y esto sumado a las dudas de la plataforma de streaming DC Universe sobre su futuro, han acabado por la confirmación de la cancelación de la serie por parte de Warnermedia.
La serie ha sido producida por James Wan y adapta las historietas del personaje homónimo creado en los años 70 por Len Wein y Bernie Wrigston, aunque fue Alan Moore en los años 80 quien seguramente dio la época gloriosa al personaje. Era una de las grandes apuestas de DC Universe y Warner después de la buena acogida de Titans y Doom Patrol, por lo que parece muy raro que se haya cancelado tan pronto, más cuando el primer episodio ha recibido críticas positivas, llegando a un 8,7 sobre en IMDB y un 92% en Rotten Tomatoes. Esta falta de apoyo por parte de la productora es preocupante y no creo que le vaya a sentir nada bien al fandom, más si la serie terminando siendo exitosa.
A pesar de esto, os aconsejamos que sigáis el resto de la temporada, que pinta muy bien y también los análisis que publicaremos esta misma semana. Espero que los 9 capítulos restantes sigan mantengan el nivel del piloto y quizás con ese apoyo se pueda cambiar el futuro de la serie. No olvidéis comentar vuestra opinión sobre la noticia y sobre la serie si ya la habéis empezado.
Han secuestrado a los hijos de los principales líderes mundiales. Ha sido cosa de una nación enemiga. Tras la reunión secreta en un búnker aun más secreto se dirime cual va a ser la línea a seguir. No se pagará rescate. ¿Entonces? La línea roja será traspasada. Se ha decidido llamar a un equipo 100% resolutivo. Seis hombres cuya recompensa será un apretón de manos y es que esta misión nunca será reconocida de forma oficial. Pero a ellos no les importa, están acostumbrados a lidiar con ello. ¿Y quienes formarán el equipo? Bryan Mills, Jack Reacher, John Wick, Frank Martin, Jason Bourne y Robert McCall. Separados son invencibles, juntos no hay palabra que los pueda definir.
El equipo: Uno a uno.
Jack Reacher.
Es el líder. Un antiguo policia militar que ahora trabaja por su cuenta tratando de ayudar a los demás. Tiene el liderazgo porque es listo, observador y metódico. Su habilidad en el cuerpo a cuerpo es incuestionable, domina una variante del Keysi, un arte marcial español. Su temperamento y el haber pertenecido a cuerpos militares le hacen ostentar el liderazgo del grupo.
Frank Martin.
El conductor. Imprescindible en una misión de estas características contar con un profesional al volante. Cuando se le dio su puesto en el grupo, se sintió muy ofendido como si fuera menos que los demás y es que Frank llegado el momento de la acción no se quedaría atrás ni mucho menos con respecto a sus compañeros. De hecho es un ex-operador de Fuerzas Especiales, ahí es nada. Además posee habilidad en distintas artes marciales y en el manejo de armas de fuego. Otra cosa buena que tiene es que no hace preguntas. Cumple el encargo sin cuestionarse nada. Sin duda alguna el conductor perfecto.
Jason Bourne.
El espía. Pese a que tiene la cabeza un tanto estropeada es el candidato perfecto para las habilidades de espionaje que el equipo necesita. Es el espía perfecto. No debería haber problemas en entrar en cualquier país enemigo contando con sus habilidades y si los hubiese, Bourne al igual que sus compañeros es experto en armamento y artes marciales. En su caso, Jeet Kune Do y sistemas filipinos de lucha (kali filipino).
Bryan Mills.
El hombre de las Particular sets of skills(habilidades personales). Mills es un ex-agente retirado de la CIA. Antes había pertenecido a las Fuerzas Especiales, como Frank Martin. Siendo Mills más veterano, es complicado que hayan coincidido. ¿Y qué puede aportar Bryan al grupo? Para empezar idiomas y habilidades concretas…
«No sé quién es usted. Ni sé lo que quiere. Si espera cobrar un rescate, le aviso de que no tengo dinero. Pero lo que si tengo es una serie de habilidades concretas, habilidades que he adquirido en mi vida profesional. Habilidades que pueden ser una pesadilla para gente como usted. Si suelta a mi hija ahora mismo todo quedará zanjado. No le buscaré, ni le perseguiré. Pero si no lo hace, le buscaré, le encontraré y le mataré…»
Cuando Reacher escuchó esta frase dijo: «Quiero a Mills en el equipo». No es para menos, Es resolutivo y llegará hasta el final para cumplir con la misión encomendada. Él sabe del dolor que supone el secuestro de un familiar (le ha ocurrido hasta en tres ocasiones). Así que es un miembro implicado hasta el final. ¿Y qué arte marcial utiliza Bryan? Es experto en Nagasu Do, un estilo de arte marcial que mezcla el Judo, el Aikido y el jiu-jitsu.
Robert McCall.
El analista. Ex-agente de la CIA. Reacher comenta con Martin y Bourne la posibilidad de que haya trabajado en otra época junto al también ex-agente Bryan Mills. Ambos lo niegan con una leve sonrisa. Entre sus múltiples habilidades cabe destacar la de hacer un análisis frío e intelectual de cada situación de riesgo antes de entrar en combate, da más importancia a la estrategia e inteligencia. No obstante no rehuye a la acción si la ocasión lo requiere. Que no te confunda que tiene edad de jubileta. Cuando creas que estás en posición de neutralizarlo el ya ha visto lo que ha ocurrido antes de que te muevas siquiera.
Hay un problemilla con respecto a la misión y McCall, y es que no utiliza armas, sino que se sirve de su entorno, lo que tenga a mano, para luchar contra sus adversarios. No nos ha prometido que rompa su promesa de no utilizar armas de fuego. Que locura…
John Wick.
Es el Baba Yaga. El hombre del saco. No sabemos como lo hemos convencido para esta misión. Algunos apuestan a que acabará con Reacher antes de que termine todo esto. Proviene de otro mundo. Todo lo que se cuenta de él parece sacado de una novela barata, que si asesinos que viven en un Hotel, que si tienen códigos, y algo de unas monedas de oro. No sabemos mucho de su pasado, solo que volvió a la acción tras la muerte de su mujer y de su perro. ¿Y qué artes marciales sabe John? Practica el sambo, judo y Jiu-Jitsu amen del excelente manejo de las armas de fuego. Es letal, es la muerte.
Resultado de la misión.
Poco tiempo después el equipo regresó con los hijos de los líderes rescatados. Tras el apretón de manos se fueron, dejando una advertencia. Si los líderes no velaban en beneficio de la gente, ellos volverían a juntarse para visitarles una noche que no conocería el nuevo día.
Nota del articulista.
Sería el crossover perfecto. Ver estos personajes juntos en pantalla. Un grupo que desayuna expendables. A ver si algún loco de Hollywood con dinero lee por alguna extraña razón este artículo y se pone las pilas. O el hombre del saco le hará una visita.
The Big Bang Theory, una de las sitcoms más longevas e influyentes de la televisión, ha llegado a su fin. Tras la decisión de Jim Parsons de abandonar la serie y un final emotivo en el que se despidió adecuadamente a todos los personajes, solo queda una pregunta. ¿Cómo va a conseguir la CBS seguir exprimiendo una comedia que lleva años manteniéndose en una segura y rentable irrelevancia? Quizás apelando a la nostalgia (la serie comenzó hace ya más de una década) consigan vender más camisetas y tazas, pero no durará demasiado. Por ello, las cadenas suelen tratar de extender la vida útil de sus productos más exitosos a través de secuelas, de remakes… y de spin-offs.
Desde fracasos estrepitosos como Joey hasta series que amplían el universo de ficción como Torchwood o que, como Ángel, incluso logran superar a su predecesora, los spin-offs llevan entre nosotros prácticamente desde el nacimiento de la televisión, remontándose incluso a la época de oro de la radio. En plena fiebre por los universos cinematográficos y televisivos dentro de lo que podríamos llamar «cultura friki», la serie que popularizó este mundillo no podía ser menos. Por eso, el incombustible Chuck Lorre ya se aseguró de poder seguir ganándose el pan tras la cancelación de su retoño cuando, en 2017, creó El joven Sheldon, que nos contará las aventuras del pequeño Sheldon Cooper y de su familia en el pequeño pueblo de Texas donde se crió, y las dificultades con las que se encuentra en su vida cotidiana un chico tan especial como este. Una vez hechas las presentaciones, solo cabe hacerse una pregunta.
¿Era esto necesario?
Una comedia familiar
El experto en guión de este blog ya habló de la comfort tv, es decir, de aquellas series que buscan ofrecer un producto inofensivo y predecible, que no revolucione el mercado pero consiga la suficiente audiencia como para seguir adelante. Dentro de los ejemplos que cita bien podría haberse incluido a El joven Sheldon, una comedia poco arriesgada desde su origen. No solo se aferra a la popularidad decadente pero todavía millonaria de The Big Bang Theory, sino a una tendencia mucho más transversal: la nostalgia por décadas pasadas, en esta ocasión, los omnipresentes ochenta que no solo están viviendo una segunda etapa de gloria a través de productos originales sino que también producen secuelas tardías de otras sagas… e incluso se extienden al universo de The Big Bang Theory, que tanto se sirvió de la nostalgia friki para sus chistes. Ahora, el círculo se ha cerrado por completo.
Iain Armitage, que recoge sorprendentemente bien el testigo de Jim Parsons, es el protagonista de esta comedia en la que una familia de clase media-baja norteamericana tendrá que pasar su día a día mediando entre sus dos revoltosos hijos y ese tercer niño superdotado que acabará convirtiéndose en el Sheldon que conocemos. A pesar de que es la voz del propio Parsons la que introduce cada capítulo, la batuta la llevan a partes iguales todos los miembros de la familia, destacando los padres y la macarra abuela, todos con buenos intérpretes que logran sacar a sus personajes algunos momentos bastante memorables. Al final de cada episodio, tras una serie de desavenencias, todo volverá a la normalidad y, por lo general, el episodio terminará con un momento emotivo seguido de una última broma. Como si fuera una sitcom de los 80 o 90 (pensemos en El show de Bill Cosby o en Horsin’ Around) que llega más de veinte años tarde y no ofrece nada nuevo. Por no haber, no hay ni risas enlatadas que nos ayuden a sobrellevar el empacho de azúcar que nos provocan los protagonistas. Protagonistas que, por cierto, no se parecen ni por asomo a la familia disfuncional que nos describe Sheldon en la serie original.
Al contrario que Stranger Things, coge lo peor de los ochenta en lugar de sus aspectos más positivos para acabar dando forma a una serie en la que apenas hay referencias a videojuegos, a cómics ni a películas, y casi nunca forman parte de la trama principal. The Big Bang Theory comenzó suponiendo un soplo de aire fresco por tratar estos temas de forma creativa, pero ha muerto de éxito, y seguramente esta serie tenga una muerte mucho menos dulce: en un mercado cada vez más de nicho, no ofrece nada único a un público que ya está cansado de comedias familiares. No le auguro un buen futuro sin el manto protector de su serie madre, por mucho empeño que pongan los responsables.
Conclusión
El joven Sheldones una serie que no mantiene nada del encanto del material original. Se trata de un sacacuartos formulaico con personajes tópicos y argumentos previsibles… y, sin embargo, uno acaba cogiéndole cariño a ese chico superdotado, a sus padres, a sus hermanos y hasta a algún que otro secundario. Aunque racionalmente podamos rechazar el cinismo con el que se concibió esta ficción, hay que reconocer una cosa: si esa fórmula se sigue utilizando es porque funciona en el aspecto emocional. Esto, junto al carisma de un actor protagonista al que deseamos ver en una serie mejor, consigue que los veinte minutos de cada capítulo sean no solo soportables sino incluso entretenidos. Eso sí, hay cosas mucho mejores que ver y hacer.