Netflix se está especializando en películas caras de acción, ya que son las que mejores resultados le están dando. Tras tirar cientos de millones de dólares, parece que por ahora Netflix está rentabilizando mejor sus superproducciones. Y por eso llega a todos los hogares esta nueva cinta protagonizada por Gal Gadot, quien ya tiene experiencia en el género para Netflix por haber protagonizado Alerta Roja (aquí crítica).
Y es que Agente Stone promete mucho, ya que no solo las escenas de acción son insuperables, sino que además cuenta con los productores de las películas de Misión Imposible (aquí ordenadas de peor a mejor).
Y para rizar el rizo, espero no equivocarme, el guion de toda esta historia recae en Greg Rucka, uno de los mejores guionistas de cómics de todos los tiempos que, además, tiene ya también experiencia para Netflix como guionista de La Vieja Guardia (aquí nuestra crítica). Eso, creedme, es para mí una garantía total y por eso espero lo mejor de esta cinta.
Supongo que no tendré que desdecirme y pongo la mano en el fuego porque al menos Agente Stone sea digna. El 11 de agosto la veremos en Netflix y opinaremos, como siempre en Las Cosas que nos hacen felices.
Entre las novedades y anuncios del evento Tudum del fin de semana, Netflix dio a conocer un video en el que Lily Collins nos adelanta la cuarta temporada de Emily en París y deja entrever que no será la última.
Desde que llegara a Netflix a finales de 2020, Emily en París se ha posicionado como uno de los grandes éxitos de la plataforma merced a un formato ligero sin pretensiones, con toques de culebrón y de comedia romántica más el carisma indudable de su protagonista y mucha, pero mucha indumentaria cara.
Entre los anuncios dados a conocer en el evento Tudum llevado a cabo en São Paulo los días 17 y 18 de junio, se ha lanzado un vídeo en el cual la propia Lily Collins, actriz principal de la serie, hace anuncio formal de la cuarta temporada.
No es que la confirmación sorprenda, dado el suceso de la serie, pero en ningún momento habla de que vaya a ser la última como se había anunciado y, por el contrario, dice que “la cosa no acaba ahí”, con lo que implícitamente nos está diciendo que hay planes de quinta y ello va en consonancia con recientes declaraciones del creador de la serie Darren Star acerca de que el mundo de los personajes seguía evolucionando y veía “oportunidades de crecimiento”.
La posibilidad de que la serie continúe más allá de la cuarta temporada es seguramente motivo de celebración entre los fans y sobre todo entre quienes siguen la serie para ver qué llevan puestos los protagonitas (especialmente Emily) en cada episodio, pero también hace temer cierto agotamiento si la historia sigue insistiendo tan marcadamente en torno a las idas y venidas entre Emily (Lily Collins) y Gabriel (Lucas Bravo), haciendo triángulo con Camille (Camille Razat): ya se notó en la última temporada y da visos de estiramiento con la explosiva noticia que Gabriel dejó sobre el final y que no contaré por los spoilers.
Sería más interesante que le dieran mayor lugar a la guerra entre firmas que se ha perfilado y que podría tener importantes consecuencias para los personajes que, como la propia Emily, quedan entre dos fuegos. O a los saludables momentos de humor negro que hasta aquí vienen bastante dosificados, pero que sientan muy bien al contraponerlos con el aparentemente perfecto mundo de la moda y del marketing.
Tampoco estaría mal que profundizasen algo más en el pasado de Emily, pues la serie ya lleva tres temporadas y la realidad es que hasta aquí sabemos muy poco.
Por otra parte, esta cuarta temporada, de acuerdo a lo que dice la propia Collins, viene con “giros inesperados” en la vida de la protagonista y puede tener algo de “Emily en Roma”, ya que hay previsto para ella un viaje a la ciudad eterna, aunque no se sabe cuánto durará o cuántos episodios abarcará. Más a favor de que la serie no acabe en la cuarta, pues de haber un final previsto (de momento nada se dice) solo puede tener lugar en París.
Con respecto al elenco, no se anuncian novedades y está descontado que, además de los actores ya mencionados, volveremos a ver a Samuel Arnold (Julian), Philippe Leroy-Beaulieu(Sylvie), Bruno Gouery (Luc) y Ashley Park (Mindy), pero si esta temporada no es en efecto la última, no es para descartar que se sigan introduciendo nuevos personajes.
No hay aún fecha confirmada de estreno para la cuarta temporada de Emily en París, pero sí es seguro que será durante este año, algo sobre lo cual habían circulado dudas días atrás. No habría al respecto inconvenientes de realización ya que, según se sabe, la tercera y cuarta fueron rodadas de manera simultánea y, a lo sumo, habría que dar retoques finales a la edición y demás. Y atendiendo al hecho de que las dos últimas fueron estrenadas hacia navidad, es bastante probable que la cuarta vea la luz hacia diciembre.
Sin más y por si les interesa, les dejo los links con los análisis que un servidor ha hecho de las temporadas anteriores y, no hace falta decirlo, les espero para cuando llegue la cuarta. Y si no han leído mis análisis de las temporadas anteriores, les invito a hacerlo:
Ya tenemos el tráiler de Kraven el Cazador, la película protagonizada por Aaron Taylor-Johnson. Y la pinta es estupenda.
Antes de decir nada y pasar a la acción, quería decir que cuando me dijeron que iban a hacer película de este villano enemigo mortal de Spiderman empecé a temblar. No las tenía todas conmigo, y que Aaron Taylor-Johnson fuera el protagonista, la verdad, me daba un poco de miedo. Pero después de ver este adelanto, este tráiler, tengo muchas ganas de ver la cinta. Más no puedo decir.
El papel de padre de Kraven recae en el sempiterno Russell Crowe, que cuando he ido a hacer esta noticia he mirado su edad y, sorpresa, es más joven que Tom Cruise aunque parezca su abuelo.
En fin, que ya por fin tenemos el esperado tráiler de Kraven el Cazador, uno de los enemigos más míticos del trepamuros. Espero que la película funcione mejor en taquilla que Morbius y tengamos villano y Kraven para rato.
Se espera el estreno de la cinta para octubre de 2023.
Una de las series más celebradas por el mundo trekkie está de vuelta y nos referimos a Star Trek: Strange New Worlds que, creada por Akiva Goldsman, Alex Kurtzman y Jenny Lumet, se emite para España por Skyshowtime y para Latinoamérica por Paramount+. Analizamos el primer episodio de esta segunda temporada…
Hola otra vez, trekkies y no tan trekkies. Estaba por decir que es un gusto reencontrarlos después de un año pero lo más problable es que hayamos estado en contacto por alguna otras serie de la franquicia y muy posiblemente con esa temporada final de Star Trek: Picard que, a pura emoción y nostalgia, dejó los corazones por lo alto. Pero extrañábamos Star Trek: Strange Worlds, que tantos momentos gratos nos hizo pasar el último año y que, de acuerdo a lo que se percibe, cuenta con la aprobación prácticamente unánime del mundo trekkie.
Por si alguien no sabe de qué estamos hablando, esta serie funciona como precuela de la original a la vez que spin-off de Star Trek: Discovery y que sigue básicamente los viajes de la Enterprise durante la etapa previa a Kirk, es decir cuando aún tenía como capitán a Christopher Pike. Si no han visto la primera temporada, les invito a hacerlo y si lo han hecho pero no leído los análisis de quien suscribe, pueden echarles ojo aquí.
Advirtiendo que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA, entremos de una vez en el primer episodio de esta primera temporada que lleva por título El Círculo Roto (The Broken Circle).
El Primer Robo de la Enterprise
Lo primero para destacar del inicio es el resumen previo de Pike, que no solo incluye escenas de la temporada anterior sino también de Star Trek: Discovery, pues le vemos en algún momento con el uniforme azul que luciera en la segunda temporada de esa serie.
Retomando en donde habíamos dejado, tenemos a Una detenida y a punto de ser juzgada por violar las reglas de la Federación sobre modificaciones genéticas. En comunicación con Pike, dice que puede alcanzar un arreglo, pero él infiere que ello implicaría su renuncia a la flota y no puede ni quiere aceptarlo, así que se compromete a ir en persona para gestionar su defensa legal.
Deja la Enterprise al mando de Spock, lo que descoloca e intranquiliza a este por más que Pike le diga que no puede pasar demasiado en una nave anclada en un muelle. Por cierto, está siendo sometida a inspecciones (“hay más inspectores que tripulantes”, ironiza Ortegas) a los efectos de comprobar y aprobar las modificaciones que le han realizado.
En medio de todo ello, Uhura, ahora alférez, recibe una señal de socorro, aparentemente de La’an y procedente del sistema Cajitar IV. No hay posibilidad de responder porque los inspectores están reiniciando el sistema de comunicaciones, así que anoticia a Spock y este a los mandos de la flota, que no están dispuestos a permitir que la Enterprise acuda porque podría desencadenar un conflicto.
Cajitar IV es un enclave minero de dilitio en los límites de los klingon que, como parte de un acuerdo, se vienen alternando con la Federación el control del mismo. La presencia de la Enterprise podría ser interpretada como hostilidad y Spock debe tomar su primera decisión importante al mando de la nave: robarla…
No es la primera vez: si no me engaña la memoria, es el tercer “robo” de la Enterprise, aunque el primero en la cronología, ya que el propio Spock volverá a robarla en la serie original (episodio doble La Colección de Fieras) y Kirk en Star Trek III: En Busca de Spock, icónico momento más de una vez homenajeado en la franquicia, la última de ellas en la tercera temporada de Star Trek: Picard.
Con una falsa alerta roja por supuesta fuga de anticongelante, logran evacuar a los inspectores, pero una ingeniera llamada Pelia (interpretada por la veterana Carol Kane) descubre el engaño y, lejos de denunciarlo, explica a Spock y la tripulación cómo hacerlo más efectivo. Se trata de una lanthanita (especie de la que hasta ahora nada sabíamos) y, según deja deslizar, conoce a la madre de Spock. ¿Será un anuncio de que se vieneAmanda Grayson? De ser así, supongo que, será intepretada por Mia Kirshner, como en STE.
Vulcano bajo Estrés
Spock está preocupado por no poder controlar sus emociones, algo que se le ha manifestado de manera especial tras su lucha contra el gorn y que entra en contradicción con su formación vulcana. En palabras de M´Benga, ese episodio destruyó sus bloqueos cognitivos y ello hace que sus emociones vulcanas (más fuertes que las humanas) fluyan libremente provocándole estrés.
A modo de terapia, le sugiere probar con la música y no solo por sus propiedades matemáticas (como suelen apreciarla los vulcanos) sino como vehículo para exteriorizar emociones. Dicho ello y en un golpe de nostalgia, le entrega el icónico laúd vulcano que le conociéramos de la serie original y que, hasta donde recuerdo, viéramos por última vez en Star Trek V: La Última Frontera. No está mal que haya sido M´Benga el primero en entregárselo, aunque nos deja preguntando cómo, dónde y por qué lo tenía…
Ya reincorporada a sus labores, llega Chapel y Spock se marcha. Aunque ella lo niegue, M´Benga detecta cierta reacción de parte del vulcano cada vez que ella está cerca.
Un momento divertido se vive cuando, al momento de partir, la tripulación espera de Spock alguna orden característica, situación que en los últimos tiempos se viene repitiendo en las series de la franquicia. Se le ve perdido, pero de modo formal y muy vulcano, termina diciendo “me gustaría que la nave partiera ahora”…
Problemas con el Sindicato
La Enterprise llega hasta Cajitar IV y, para evitar problemas,Ortegas la oculta entre escombros de hielo y hierro para hacerla pasar por basura espacial: dice tener experiencia en esconderse de los klingon, dejando entrever que estuvo en la guerra.
La’an está trenzada en competencia de tragos con un klingon y, no sé si por casualidad u homenaje, la escena remite a Marion en el filme En Busca del Arca Perdida.
El motivo de su presencia allí tiene que ver con Oriana: ¿la recuerdan? La niña que rescataran del ataque gorn y por quien La’an pidiera permiso para ausentarse un tiempo de la nave a los efectos de hallar a sus padres: lo ha hecho.
Feliz de reencontrarse con sus compañeros, les pone al tanto de que el sindicato minero está intentando reavivar el conflicto entre klingons y Federación: la conspiración involucra a miembros de ambas razas para quienes la paz no es negocio.
Por otra parte, hay en el lugar contagiados con radiación iónica, lo cual, dice M´Benga, no se corresponde con emanaciones de dilitio, sino que más bien delata la presencia de torpedos fotónicos: armamento bélico en zona de paz. Sorprende el comentario viniendo de un médico, pero revela que ha servido a la Flota durante la guerra con los klingon y lo mismo deja entrever Chapel: ya son tres…
Haciéndose pasar por mineros, M’Benga y Chapel se infiltran para atender a los enfermos, entre los cuales están los padres de Oriana, pero cuando una oficial klingon descubre que tienen habilidades de medicina, son llevados compulsivamente para atender a sus propios afectados. Mientras tanto y oculta, Uhura analiza el lenguaje de los klingon y descubre que se trata de un dialecto oscuro, pero alcanza a descifrar que se están preparando para algo que ocurrirá al día siguiente.
M´Benga y Chapel son llevados a una gigantesca cueva y mientras pierden comunicación con el resto, descubren allí una gran nave de la Federación o, mejor dicho, una que pretende serlo. Deducen que lo que están tramando es simular un ataque para reiniciar la guerra…
Necesitan salir de allí para avisar, pero el sitio está está lleno de klingons. Deus ex machina: se inyectan una especie de súper suero que utilizaban durante la guerra y, desde ese momento, se les oscurecen los ojos y se convierten en máquinas de golpear y casi de matar, pues a duras penas logra Chapel evitar que el médico lo haga con uno de los guardias que termina dándoles la información que buscan.
Sabiendo los pormenores del plan, necesitan transmitir un mensaje a la Enterprise, pero el único transmisor está a bordo de la nave impostora. Para abrirse camino, reparten hostias al por mayor y creo que no veía en la franquicia tanta acrobacia ni lucha desde el duelo de Kirk con el gorn, solo que esta vez a velocidad normal. Bueno, con algunas escenas en cámara lenta a decir verdad…
Persecución y Rescate
Desde la Enterprise detectan que ha despegado de la colonia minera una nave que, para sorpresa mayúscula, es de la Federación y clase Crossfield, además de que va directo al encuentro con un crucero de guerra klingon que acaba de llegar a la zona. Si la sola presencia de la misma es ya preocupante porque podría ser vista como agresión, además muestra intenciones de entrar en combate.
Desde la sala del transmisor, M´Benga y Chapel logran hacerles llegar un mensaje en morse pidiéndoles que destruyan la nave. Spock deduce lo que está pasando: la pareja médica está a bordo de la nave y quiere sacrificarse para evitar una guerra. “Lógico”, remata, mientras nos viene el recuerdo de él mismo sacrificándose en Star Trek II: La Ira de Khan con aquello de que “la necesidad de la mayoría pesa más que la de pocos”…
La Enterprise no puede dejar que la falsa nave sea vista y ello da lugar a una épica persecución entre escombros y con fuego cruzado.
Los klingon, por otra parte, están a punto de entrar a la sala del transmisor en que se hallan M´Benga y Chapel, quienes no tienen forma de salir porque no hay trajes ambientales. Hay, sí, una baliza y una mochila propulsora, con los cuales, en jugada suicida, se arrojan sin trajes al espacio en espera de que la Enterprise logre transportarlos antes de morir congelados…
A todo esto, la tripulación aguarda la orden de Spock para disparar, pero hasta último momento no quiere hacerlo porque el médico y la enfermera podrían estar a bordo. Ya sin tiempo y atormentado por la culpa, ordena fuego y la nave es destruida, pero inmediatamente pescan la baliza y transportan a bordo a M´Benga y Chapel en estado de congelamiento. Cuesta recuperarlos, sobre todo a ella, pero finalmente lo hacen para especial alivio de Spock.
Vino de Sangre
El capitán de la nave klingon se comunica para pedir explicaciones y Spock le informa que perseguían una nave rebelde, lo que es cierto pero no del todo. Dudando de su palabra a menos que le mire directo a los ojos, se pacta un brindis con vino de sangre y es divertido ver a Spock imitar los gritos de los klingons, que se refieren a él como “el vulcano que no se comporta como vulcano”.
Por allí anda también Pelia y nos enteramos de boca de Spock que su raza es longeva y han estado largo tiempo ocultos en la Tierra hasta ser descubiertos en el siglo XXII. Consultada sobre el porqué de su ayuda, responde que cuando se viven tantos años es insoportable el aburrimiento y la Enterprise parece el mejor lugar para evitarlo. En otras palabras, se invita sola a ser la nueva ingeniera en jefe…
Spock se somete a la sanción disciplinaria que corresponda por sus acciones, pero considerando que las mismas han evitado una guerra, April solo le deja un llamado de atención y la advertencia de que no habrá próxima vez: sabemos que sí…
Hablando este después con los mandos de la flota, nos enteramos que quieren contar con todos los oficiales posibles para una guerra en ciernes que, por lo que llegamos a leer en una pantalla, no es contra los klingon sino contra los gorn…
Balance del Episodio
Si algo ha demostrado Star Trek: Strange New Worlds en su primera temporada es capacidad para sorprender y lo ha vuelto a hacer. Puede ser algo chocante que en el primer episodio de la segunda sea prácticamente sacado de pantalla su personaje principal, pero no deja de ser una jugada osada y para aplaudir. También es cierto que la vara de la serie había quedado muy alta y aunque hemos visto una buena entrega en este regreso, podemos ponerle algunas pegas…
Demasiadosdeus ex machina para mi gusto o cosas que no sabíamos. Es la primera vez que oímos hablar de los lanthanitas, pero un miembro de su raza fue fundamental para facilitar el robo de la Enterprise. Tampoco sabíamos nada del suero especial que permitió que M’ Benga y Chapel lograran abrirse camino entre tanto klingon.
No es lo común en la franquicia, por cierto, que los personajes se zafen de una situación complicada merced a la fuerza y la destreza en lugar de la astucia y la razón. Y es también novedad la cantidad de veteranos de guerra que aparecieron de repente.
Pero hay también cosas para destacar y algunas muy logradas. Hemos vuelto a tener noticias de los klingon, en los últimos tiempos bastante ausentes de la franquicia salvo por la reaparición de uno de ellos (no diré cuál, pero ya es bastante vox populi) en la tercera temporada de Star Trek: Picard.
Lo primero para mencionar de ellos es el aspecto, que se aleja de aquel tan monstruoso que les viéramos en STD y les pone más cerca del que les conociéramos en Star Trek: The Next Generation o bien en las películas de la tripulación original (no en la serie). Creo que eso es algo que caerá bien a la mayor parte del mundo trekkie, si bien ya hemos tenido indicios de que hay varios tipos de klingon y, dado que estos se expresan en un dialecto, podrían ser de alguna etnia en particular.
Por otra parte, es interesante la evolución de Spock como personaje y no viene nada mal el probar colocarlo al frente de la Enterprise en un episodio tan centrado en él.Ethan Peck(cada vez mejor) ha estado a la altura e incluso nos ha entregado momentos divertidos: me he reído mucho con su insulsa frase de despegue o su intento de emular a los klingon durante el brindis.
Una pequeña duda: ¿recuerdo mal o se nos había dicho en la serie original que el alcohol no surtía efecto en los vulcanos? Sin embargo, April le llama aquí la atención por su resaca… También es válido preguntarnos por qué en la serie original veremos a Spock un paso atrás en cuanto a mostrar emociones y sentimientos: supongo que habrá tiempo para explicarlo. El gran misterio siempre será por qué tenía M’Benga un laúd vulcano…
Así como las escenas de lucha cuerpo a cuerpo me parecieron algo fuera de lugar, la persecución y batalla entre las dos naves nos ha dado uno de esos momentos de épica que tanto disfrutamos y que cada tanto y en su justa medida nos regala la franquicia.
Y si se preguntaron si puede alguien sobrevivir sin traje en el espacio, la respuesta es compleja. Posiblemente no llegue al congelamiento absoluto en pocos segundos, pero durante ese tiempo no debería tener nada de aire en los pulmones o explotaría como un globo. ¿Que cómo lo sé? Pues porque ya ocurrió en The Expanse y lo investigué, je…
La llegada de Pelia puede ser un aporte interesante más allá de lo abrupto de su entrada. Tiene todo para ser un personaje con fuerte peso propio y el oficio de Carol Kane ayuda. Se descuenta que tomará el lugar de Hemmer a bordo de la nave y nos quedan resonando sus menciones a Amanda Grayson: dos, de hecho. Difícil pensar que no diga en algún momento presente en la temporada…
Para ser el de la serie un regreso tan esperado, no me ha parecido un excelente episodio, pero sí un buen episodio que ha dejado abiertos muchos caminos y vuelve a demostrar que, por mucho carisma que tenga Pike, esta es una serie sobre la tripulación de la Enterprise y no solo sobre él. Veremos cómo evoluciona el juicio de Una y cuál es su papel en el mismo: ¿vamos hacia un episodio de estrado?
¿Y qué pasa con el cliffhanger del ataque gorn? ¿Se viene una guerra? En principio se ve bastante improbable ya que en la serie original nunca supimos de una, lo mismo que cuando en este episodio se hablaba de un posible reinicio de la guerra contra los klingon y sabíamos que no iba a ocurrir.
Por último, gran homenaje en los créditos finales para Nichelle Nichols, quien interpretara a Uhura en la serie original y nos dejara el año pasado (aquí artículo): “Para Nichelle, quien fue la primera en atravesar la puerta y mostrarnos las estrellas. Las frecuencias de saludo por siempre abiertas…”
Nada que agregar: solo que si había una serie en que rendirle homenaje era esta. Hasta la próxima y sean felices. Larga vida y prosperidad…
Creo que ya es momento de hablar más detenidamente sobre la escena post-créditos que tanta controversia ha generado y de la que tanto se esperaba.
Tras todos los créditos veremos a Barry y Arthur salir de un bar, estando el atlante un poco perjudicado, el velocista le explica que en todos los universos en los que ha estado, Batman, Superman y el resto han sido diferentes en cada uno de ellos, menos él (Aquaman). Con esto nos deja muy claro que en cualquier multiverso en el que exista un Arthur Curry, será Jason Momoa.
Esto acabaría ya con los rumores de este actor embutiéndose en la piel de Lobo que tanta fuerza tuvieron hace un tiempo cuando publicó en redes sociales que había salido muy contento de una reunión con James Gunn.
Esto también nos deja varios frentes abiertos: ¿Es solo una escena para enlazar la cinta de Flash con la Aquaman y el reino perdido? ¿Significa que Jason Momoa es el único actor del ‘Snyderverse’ que continuará tras el reinicio? ¿Por qué Jason Momoa y no Ben Affleck, Henry Cavill o Gal Gadot?
La respuesta a la primera pregunta puede ser muy fácil de responder ya que podríamos estar ante un mero enlace para que el público tenga claro que verá a Momoa en la secuela de Aquaman que se estrena este mismo año, más concretamente el 20 de diciembre. Aunque es cierto que sería algo un poco absurdo ya que hemos visto adelantos e imágenes del rodaje que ya nos dejan claro quien interpretará a Arthur Curry.
Mantener a Momoa habiéndose deshecho del resto del elenco del ‘Snyderver’ significaría que el reinicio tan publicitado por Warner bros. y James Gunn no va a ser tan total como nos habían vendido y que tendremos lo que suele llamar un ‘soft reboot’.
Seamos sinceros, Jason Momoa como Aquaman ha convertido al personaje en alguien más conocido más allá del ámbito comiquero y lo ha alejado de esa imagen cómica de padre de familia. Es un actor muy querido y que puede llevar mucho público al cine, pero Cavill, Gadot y Affleck también pueden conseguirlo (al menos en mi opinión) Creo que habría que ser consecuente con el reinicio y hacer tabla rasa y (aunque nos duela mucho) prescindir de Momoa como se ha hecho del resto del reparto de ‘La Liga de la Justicia’.
La decisión de Mantener al intérprete de Aquaman nos lleva al tercer punto ¿Por qué él sí y el resto no? Supongo que al multiverso le cae mejor este interprete que el resto. Es cierto que Ben Affleck dijo adiós a su andadura como Batman, pero dudo que Gal Gadot o Henry Cavill estuviesen en su misma situación. Ambos intérpretes adoran a sus respectivos personajes y estarían dispuestos a darles vida todos los años que fuesen necesarios.
La decisión de un ‘soft reboot’ puede ser muy desconcertante para el público menos involucrado en las noticias de los estudios y simplemente van al cine a disfrutar. ¿Cómo se sentirá al ver que Aquaman sigue siendo el mismo pero el resto han cambiado? Empezar de cero puede ser duro, pero lo veo necesario para dejar muy claro que es un nuevo comienzo y no una segunda parte de otra cosa anterior.
El DCEU lleva tiempo tambaleándose sufriendo una muerte anunciada (no voy a entrar en detalles de quien creo que puede ser el o los culpables) y debemos enterrar a ese ser querido y seguir adelante. Seguir arrastrando el pasado puede llevar a que el futuro no sea tan bueno como queremos.
Aún es pronto para saber que va a ocurrir como Jason Momoa y el nuevo DCU, pero me apetecía lanzar estas ideas y divagaciones después de haber visto ‘The Flash’ y esa escena post-créditos que tanta controversia ha generado, tanto por su tono (demasiado chistoso) como por lo que significa el fondo que subyace en ella. ¿Qué opináis de todo lo expuesto? ¿Estáis de acuerdo o no? Os leo.
Aquí os dejo el tráiler de ‘The Flash’ para que lo disfrutéis:
En Las cosas que nos hacen felices hemos visto unos cuantos de The Flash y nos ha gustado. Una película que ha estado en barbecho en los despachos de Warner más de dos años y que creemos que eso a la larga le ha pasado factura en una taquilla que la ha acabado penalizando demasiado. Ha hecho 55 millones en el fin de semana quedando por debajo de esos 70 que Warner esperaba conseguir. Para que os hagáis una idea de la mala cifra, Black Adam debutó con 67 millones y acabó siendo un fracaso de los gordos.
Pero es que internacionalmente las previsiones que ya de por si eran conservadoras, han acabado por debajo de lo esperado, así ha sumado 75 millones cuando se esperaba unos 90 millones. En resumidas cuentas, The Flash empieza con unos 140 millones en su primer fin de semana, muy pero muy lejos de los 225 millones que hizo Black Adam. ¿Lo bueno? Que el fin de semana que viene no hay grandes estrenos y las buenas críticas podrían darle una segunda oportunidad.
Así, viendo este fiasco, vamos a analizar los posibles motivos.
Este fin de semana fui a verla y he de decir que la he disfrutado, cierto es que lejos de lo que se estaba hablando días atrás antes del embargo que la ponían como la mejor película de superhéroes. Al final ha quedado una película muy entretenida. En las redes se habla mucho de que el filme tarda en arrancar y de que el prólogo es muy malo y con CGI de baratillo.
A este respecto he de decir que a mí me encanta la escena inicial, con Alfred interactuando con Barry y toda la secuencia del rescate de los bebés. Si que es verdad que los bebés son Reborns pero no me molestó por lo divertida de la escena. En paralelo Batman persigue en moto a plena luz del día a unos delincuentes. Toda la secuencia me encanta junto a la resolución con la llegada de cierto personaje con su banda sonora.
Tras este inicio la película arranca con la premisa de volver en el tiempo para salvar a tus seres queridos. Obviamente todo lo que podía salir mal sale mal y Barry la acaba liando.
En definitiva una película que recurre al multiverso de manera muy hábil en una película que también hace de los cameos un festín de fan services.
Pero DC llega tarde a la fiesta
Escribo este artículo porque ya se está hablando de fracaso en taquilla. Y los datos están ahí, eso es innegable y lo peor es que a la vuelta de la esquina espera Indiana Jones y el Dial del Destino. O sea que pinta mal la cosa para The Flash. Aquí voy a tratar de explicaros los motivos del porqué de este fracaso.
DC llega tarde a la fiesta: La película por varios motivos lleva mucho tiempo realizada pero en barbecho. Tras el exitoso estreno de Aquaman, había ganas de ver a Flash en solitario, pero hasta esta semana no ha podido ser debido a reescrituras del guion, pandemias y por supuesto los escándalos y prácticas hasta criminales de su protagonista Ezra Miller. The Flash estaba llamada a ser una rompetaquillas y por momentos se rumoreó que podría seguir el camino de la malograda Batgirl.
Cultura de la cancelación: Aquí vamos a pararnos a reflexionar porque vamos a tocar temas espinosos. Por un lado está el actor principal, Ezra Miller. Mi compañero Juanma hizo un repaso de los desfases del actor. Podéis leerlo pinchando aquí. Al final Warner se reunió con la estrella y le propuso un ultimátum. Así Ezra Miller emitió un comunicado en el que se disculpaba por todo lo que había hecho mal y admitía que estaba buscando tratamiento para su salud mental. Esto le facilitó un perdón con Warner y que finalmente hayamos podido ver la película. Pero en redes sociales se hablaba de boicotear la película por el comportamiento atroz de la estrella. Además la cinta apenas ha tenido preestrenos a riza de todos los problemas.
Luego tenemos que The Flash es el final de lo que se ha llamado «Snyderverse«. Esto coincide con un borrón y cuenta nueva en el que James Gunn ha tomado los mandos, lo que conllevó que su primera decisión fuese un casting nuevo para los personajes de DC. Adiós a Henry Cavill y a Gal Gadot y muy posiblemente a Ezra Miller y a Jason Momoa como Aquaman (en estos dos últimos se está rumoreando que se quedan, sobre todo el segundo). Esto motivó que los fans de Zack Snyder se lanzasen a las redes a boicotear el proyecto de James Gunn con el hashtag #FireJamesGunn.
Al final mucha gente se ha postulado en contra del estreno de The Flash, mucho rencor y odio hacia James Gunn cuando The Flash es puro Snyder sin estar él.
El cansancio del Multiverso: Durante mucho tiempo, se rumoreó que la fecha de estreno sería 2019, pero después tuvimos una pandemia, problemas en el rodaje y… todo el jaleo de Ezra Miller. Finalmente, la película se estrenaba el viernes pasado. Si se hubiese estrenado en su momento Flash hubiese sido original y más fresca pero al estrenarse en junio de 2023 llega en un momento en el que Marvel y Sony han quemado hasta el hartazgo el tema del multiverso, con Spiderman No Way Home, Doctor Strange en el multiverso de la locura o la más reciente Spiderman Cruzando el Multiverso. Y todas las películas mencionadas han abusado hasta el hartazgo del cameo y el fan service por lo que The Flash ha perdido en emoción a estas alturas de la historia.
La manía de reventar las sorpresas meses antes: Lo de Michael Keaton lo sabíamos desde la escritura del guion vale, pero ¿había necesidad de reventar otras sorpresas? Recientemente Andy Muschietti reveló la aparición de un Superman ¿Por qué? Y en un podcast días atrás reventaban la sorpresa final. No entiendo esa necesidad de contarlo todo.
Agotamiento del género: Hace años la crítica y la taquilla eran muy benevolentes con el género. Cualquier película de Marvel hacía mil millones y era puesta por las nubes cuando al final no merecía ni una cosa ni la otra. Sin embargo hoy estamos ante un claro agotamiento del género, no solo por parte de las cabezas pensantes sino por parte de quienes pagan las entradas. Casualmente Quantumanía no ha tenido una gran taquilla y ha sido James Gunn con Guardianes de la Galaxia Vol. 3 quien ha devuelto a Marvel a los taquillazos.
En definitiva son varios lo motivos por los que The Flash no va a estar entre las más taquilleras cuando en realidad lo tenía todo para triunfar pero cuando el río suena… y The Flash tenía mucho lastre como para poder acabar triunfando y es una lástima. The Flash es uno de los grandes entretenimientos de este verano. Vayan a verla.
Antonio Runa, creador y director del popular podcast La Órbita de Endor, hace su debut en el mundo de la novela (que no el literario) con «La Chica Gris». Este interesante libro se encuentra en un punto intermedio entre el misterio tradicional y el género de los poderes paranormales, yendo más allá del mero entretenimiento al abordar temas fascinantes como la moralidad, la corruptibilidad, las relaciones familiares y la trascendencia del alma humana.
En «La Chica Gris», una entidad sobrenatural monstruosa se deleita en la manipulación y el asesinato de familias enteras. Solo Isaac Zarco, un ex-investigador del mundo del misterio con habilidades paranormales, tiene el poder de interponerse en su camino. Sin embargo, Isaac está pasando por un momento difícil.
La muerte de su padre y la ruptura con su novia, Cosette, lo han sumido en una crisis de fe que debe superar si quiere detener a la criatura y evitar que siga arruinando vidas impunemente. Con la ayuda de antiguos y nuevos aliados nuestro protagonista se embarcará en un viaje por la España contemporánea, mientras desarrolla su don psíquico, en una carrera contra reloj para detener a esta amenaza con el más allá como aliado excepcional.
La Chica Gris supone el estreno novelístico del Podcaster.
Runa no llega a dar del todo en el clavo con su primera novela, pero estamos ante un esfuerzo muy notable. «La Chica Gris» presenta una trama dinámica que deleitará a los amantes de lo sobrenatural: fantasmas, posesiones, viajes astrales y una variedad de habilidades psíquicas se entrelazan con giros argumentales que mantienen al lector en vilo, mostrando una coherencia argumental destacable.
Como era de esperar de alguien con más de una década de experiencia analizando productos de entretenimiento, el autor demuestra un magistral uso de recursos narrativos como las cortinas de humo, los presagios y las armas de Chéjov, siendo capaz de construir una trama detectivesca compleja en la que cada pieza tiene su propósito y sentido.
También es destacable la presencia de «huevos de Pascua» que se encuentran dispersos a lo largo de la narración, los cuales arrancarán más de una sonrisa cómplice en aquellos que logren captar las referencias.
En cuanto a los personajes, nos encontramos con un elenco funcional. Si bien la narración en primera persona nos sumerge en la mente del protagonista y nos muestra su evolución, el resto de integrantes, aunque no llegan a ser unidimensionales, resultan bastante planos. A pesar de todo, logran destacar gracias a su carisma y a su correcta utilización.
Sin embargo, no todo son virtudes. La obra que se nos presenta da la sensación de dar un giro bastante drástico al superar las 200 páginas. Transita de una realidad con sutiles toques paranormales a demostraciones de poder que parecerían más apropiadas en una historia de superhéroes. Esto en sí mismo no es negativo, pero podría tomar desprevenidos a algunos lectores.
Por otra parte, esta evolución de la trama sirve para explorar temas complejos e interesantes. Se adentra en un más allá siempre enigmático, con reglas ambiguas, aborda la telepatía y otras habilidades parapsicológicas, así como el resbaladizo terreno moral que estas conllevan y su influencia en nuestras relaciones con los demás. Además, se plantea la existencia de fantasmas y cómo opera la realidad más allá de lo físico. Runa nos presenta una gran cantidad de incógnitas, resolviendo algunas mientras deja otras en el aire dentro de su universo personal.
En conclusión, «La Chica Gris» representa un destacada opera prima para el autor, con ciertos aspectos que podrían mejorarse en cuanto al ritmo y desarrollo de personajes pero que presenta temas interesantes, giros dinámicos y una narrativa visual vibrante, muy cinematográfica. Es especialmente recomendable para los amantes del misterio y lo paranormal, pero cautivará a cualquier lector en busca de un libro que no pueda soltar.
Bienvenidos un sábado domingo más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a El cómic de la semana. Hoy reseñamos Flashpoint (Edición Deluxe). Al final del artículo tendréis la portada y el enlace.
Flashpoint (Edición Deluxe), maravilla versión de una historia mítica
¿Quién no conoce FlashPoint? La historia mítica donde se rehace el universo DC para adecuarse a los nuevos tiempos. O eso dijeron en su momento. Donde hicieron un lavado de cara a DC.
La historia ha tenido mucha repercusión y es la que da pie, vamos que está basada, la temporada 3 de la serie de televisión, y la película The Flash (2023). Por tanto, algo tiene de importancia este cómic.
Aquí vemos como Barry Allen se despierta feliz con su madre viva a su lado. Su padre murió de un infarto, pero no acabó en la cárcel. Pero a lo que iba, su madre está viva… y él sin poderes. ¿Cómo es esto? ¿Qué está pasando aquí?
Y no es sólo eso, sino que además Superman no existe (hay sorpresa), Batman es Thomas Wayne y la Liga de la Justicia… en fin que Wonder Woman y Aquaman están en una guerra que ya ha sumergido bajo las aguas Europa casi por completo.
Bueno, no creo que deba contar más, pero sólo os digo que esto es una especie de What if…? donde la mayor diferencia es que aquí cuando acaba el cómic se redefine todo el universo DC «para siempre».
La miniserie es de 2011, y en esta edición se incluye el primer número de Flash de la nueva y renovada colección que nace a partir de esta revolución. La edición Deluxe es como el resto de Deluxe de ECC ediciones, de gran calidad, tapa dura, con muchos extras y ese plástico transparente que envuelve el cómic. Una pasada de cómic, quizás la mejor edición de todas. Lo único que puede matar este cómic es que ya se publicaron anteriormente en el mercado otras parecidas (de peor calidad, eso sí). ECC ha lanzado este gran tomo intentado estar a la estela de la película The Flash (2023) y poder aprovechar su empuje. Yo encantado.
Los autores fueron Geoff Johns y Andy kubert, dos de los grandes autores contemporáneos. Johns es conocido por hacer de Green Lantern el héroe que actualmente brilla en los cómics. Sus mega sagas, los diferentes espectros de color y las batallas han hecho de este guionista uno de los más importantes de DC de este siglo. Y creo que eso no tiene discusión. Como nota de interés decir que en esta etapa de DC, Johns era considerado quizás el mejor guionista de la editorial, o al menos el mejor para este tipo de eventos. Por eso fue el elegido para dar la vuelta entera al universo de la Distinguida Competencia.
Por otra parte los lápices recayeron en Andy kubert, uno de los grandes autores contemporáneos de la Casa de las Ideas en los 90 y principios de milenio. Tras la marcha de «los grandes» dibujantes de Marvel para fundar Image, los hermanos Kubert se metieron de lleno en las grandes series de la editorial, los X-Men, y su fama creció rápido como la espuma. Casi 20 años después y con un trazo más maduro y consolidado, Kubert cayó de pie en esta serie como agua de mayo.
Edición original: Flashpoint núms. 1-5, The Flash núm. 1 USA
La vida de Barry Allen ha cambiado. Ya no tiene los poderes de Flash, y su madre, asesinada hace muchos años por Eobard Thawne, sigue viva. Ha conseguido su sueño, pero a cambio, la realidad se ha transformado en un mundo caótico en que Atlantis y Themyscira libran una guerra que está a punto de destruir la Tierra. Y eso no es lo peor. Este mundo carece de Superman, y Batman es muy distinto del héroe que antes defendiera las calles de Gotham City…
No te pierdas esta nueva edición de Flashpoint, la épica saga escrita por Geoff Johns y dibujada por Andy Kubert, en un volumen de auténtico lujo repleto de extras, desde bocetos y guiones originales hasta una introducción del propio Kubert.
En el marco del evento Tudum realizado en São Paulo, Brasil, Netflix dio ayer a conocer el tráiler oficial de su adaptación a live action del celebrado manga One Piece, de Eiichirō Oda, así como la fecha de estreno en la plataforma.
One Piece es uno de los títulos más exitosos y emblemáticos dentro de la cultura del manga y del anime. Nacido de la imaginación de Eiichirō Oda, lleva al día de hoy 105 volúmenes publicados siendo el manga más vendido de la historia, además de pasar los mil episodios en anime y unas dieciséis películas animadas. Si lo desean, pueden echar ojo aquí a todos los artículos que nuestra web tiene sobre los distintos productos de la franquicia.
Casi no necesita presentación, pero por si hay quien aún no sepa de qué va, recordemos que sigue las aventuras de Monkey D. Luffy y su banda de Piratas de Sombreros de Paja a la búsqueda del mítico tesoro One Piece, mencionado por el pirata Gold Roger antes de ser ejecutado. Historia entrañable como pocas, une la mejor tradición del manga con un nostálgico culto por las novelas de piratería y muy especialmente por La Isla del Tesoro de Robert Louis Stevenson.
Pues bien, en 2021 se anunció que Netflix produciría una serie live action y ya tenemos tráiler y fecha de estreno que fueron ayer dados a conocer en el evento Tudum. Sabido es que los manga tienen detrás de sí una historia de poca fortuna cuando son adaptados a live action y sobre todo en occidente, pero hay que decir que a primera vista (repito, a primera vista) luce bien y un par de imágenes, por lo menos a mí, me han emocionado. Veremos qué ocurre con el producto acabado.
“Es una legendaria e inigualable historia de aventuras en ultramar – dice la sinopsis oficial de Netflix-. Monkey D. Luffy es un joven que, desde que tiene memoria, sueña con una vida de libertad. Pronto, deja su aldea y se embarca en un peligroso viaje en busca del mítico tesoro escondido One Piece, que puede ayudarlo a convertirse en el rey de los piratas. Pero para lograr su objetivo, lo primero que debe hacer es reunir la tripulación que siempre quiso y con ellos conseguir un barco, recorrer cada centímetro del vasto mar, adelantarse a la Marina y superar a cada uno de los peligrosos rivales que se crucen en su camino”…
El proyecto, recordemos, se hace con el visto bueno de Oda, quien también oficia como productor ejecutivo. Matt Owens y Steven Maeda son los guionistas y showrunners, en tanto que el papel principal recae sobre el mexicano Iñaki Godoy (¿Quién mató a Sara?), siendo secundado por ArataMackenyu, Emily Rudd, Jacob Romero Gibbs y Taz Skylar en los respectivos papeles de Zoro, Nami, Usopp y Sanji.
El estreno es el 31 de agosto, constando la primera temporada de ocho episodios que estarán todos disponibles esa fecha. Bien, y ahora les leo: ¿qué les parece el tráiler? Hasta pronto y sean felices…
Ayer se estrenó ‘The Flash’ la cinta que reiniciará el universo cinematográfico de DC y antepenúltima del DCEU (faltan Blue Beetle y Aquaman y el reino perdido). La película se ha visto envuelta en mucha polémica por todas las acciones y problemas legales de Ezra Miller, pero aquí no hemos venido a hablar de eso, aquí estamos para hablar del filme de Andy Muschietti.
Esta crítica va a tener muchos spoilers, aunque sí es cierto que no voy a revelar (hasta el final y bien señalizado) los cameos que veremos en la cinta, ya que creo que son momentos que todo fan debe vivir lo más ‘virgen’ posible.
‘The Flash’ coge el eje central del cómic ‘Flashpoint’: El viaje al pasado de Barry para salvar a su madre y como eso afecta a la continuidad. Esa es la trama de la cinta de Muschietti y lo hace muy bien, la verdad. No nos lanza una explicación muy complicada de por qué ocurre lo que ocurre, sino que lo hace con un plato espaguetis en la cocina del Batman de Michael Keaton. Simple y gráfico.
La trama ya la hemos visto todos en los tráilers con ese nuevo mundo sin metahumanos en el que Superman no existe y Zod (Michael Shannon) ha venido a destruir La Tierra, como ocurrió en ‘EL Hombre de Acero’. Por ello los dos Barry Allen unirán fuerzas con el Batman de Keaton y la Supergirl de Sasha Calle para acabar con el kriptoniano y su ejército.
Como se puede ver, la historia es muy sencilla y casi toda tiene lugar en 2013 y esa llegada de la nave kriptoniana, pero eso no es algo negativo de la cinta, ya que sabe exprimir muy bien ese momento haciéndolo diferente ante la ausencia de Superman.
El trío protagonista (Keaton, Calle y Miller) funcionan con un tiro y se echan la película a la espalda y dar un plus increíble. La química entre los dos Barry es indiscutible y gracias a ella funciona todo el arco de estos dos personajes, con un Barry con 18 años más descontrolado, impulsivo e inmaduro en contraposición con el otro más oscuro y superado por las consecuencias de sus actos y la muerte de su madre.
Michael Keaton llena de sobra el traje de Batman y se nota en cada plano y escena que lo está gozando como un niño y eso lo trasmite al público. Han tenido que pasar más de treinta años para que podamos ver a este caballero oscuro demostrando todas sus habilidades de combate que el traje de las cintas de Burton no le permitía. Y todo eso acompañado por los compases de la banda sonora de Danny Elfman hacen que la figura de Keaton sea ya una leyenda.
Por otro lado, tenemos a Kara Zor-El interpretada por Sasha Calle que es todo un espectáculo. Consigue ser imponente sin aspavientos y trasmite ese poder y esa rabia de una forma brutal. Espero y deseo que tengamos más de esta heroína interpretada por esta actriz.
Maribel Verdú ha sido la madre de todos, su papel como Nora desprende ternura, candidez. Si los ojos son el espejo del alma… Este espejo despide maternidad.
Al centrarse casi toda la cinta en 2013, el Batman de Ben Affleck, para nuestra desgracia, está demasiado desaparecido y eso es muy negativo.
La parte más negativa de ‘The Flash’ son sus efectos visuales que tienen momentos bochornosos, como por ejemplo el rescate de los bebés o algunas caras que (sinceramente) he visto mejores ‘deep fake’ en vídeos amateur.
Es curioso que hay momentos en los que el CGI luce de escándalo y otras ocasiones en las que da vergüenza. No sé cómo se puede ser capaz de lo mejor y lo peor en un mismo apartado.
‘The Flash’ es una cinta entretenida que para mí cae en la recta final con un ‘villano’ que tiene presencia testimonial en el filme y podía haber sido muy interesante.
Andy Muschietti sabe presentarnos algunas escenas emotivas que nos van a dejar poso, como ese momento de la despedida en el supermercado con la canción ‘Si tú supieras compañero’ de Rosalía. Nunca ha causado tanto dolor una lata de tomate.
Conclusión
Estamos ante una buena cinta de superhéroes, pero no la mejor de DC, para ese título hay otras que se postulan con mucha más fuerza. ‘The Flash’ entretiene y sabe compaginar el humor, la acción y la emoción en las dosis perfectas para que casi todo funcione muy bien.
Está lejos de ser perfecta, pero tiene un muy buen ritmo que consigue que el espectador no se aburra en ningún momento y desconecte del filme. La dirección de Andy Muschietti es más que notable y nos entrega un producto que está muy por encima de las dos anteriores cintas del DCEU.
El cariño y el conocimiento que se ha depositado en ‘The Flash’ es más que evidente en los cameos y en cómo se ha tratado a los personajes protagonistas.
Obviamente, la bajada en mi calificación viene dada por varios motivos entre los que se encuentran los efectos especiales, la escena post-créditos y la última escena de Barry Allen fuera de los juzgados.
‘The Flash’ ha sido una experiencia gratificante y una muy buena cinta de DC que tiene el sello de su director y su buen hacer. Actualmente cuenta con 66% en Rotten Tomatoes (creo que se merece algo más) y espero que sea el primero de muchos tomates frescos para los personajes de esta editorial en la gran pantalla.
Vamos con los spoilers más gordos sobre los cameos que veremos en la cinta y su importancia dentro de la trama.
Aunque testimonial, la aparición del Superman de Christopher Reeve y la Supergirl de Helen Slater ha sido emotiva y merecedora de los aplausos que se han escuchado en la sala de cine. La decisión creativa de realizar el CGI de todo lo que tiene que ver con el multiverso y esa especie de estadio en el que se detiene Flash no ha sido el más acertado para mí.
He gritado y reído con la aparición del Superman de Nicolas Cage, quienes no sepan de donde viene esto, les dejo el enlace al documental ‘Death of Superman lives’ que lo van a gozar. Además, ha sido un momento en el que DC se ha troleado a sí misma con esa batalla contra una araña gigante.
Hemos visto al Batman de Adam West, Teddy Sears como Jay Garrick (que interpretó a Black Flash en legends of tomorrow), George Reeves como el Superman de los años 50.
Ver a Temuera Morrison interpretar a Thomas Curry de nuevo respondiendo al teléfono sobre si tiene una relación con la reina de Atlantis no ha tenido precio.
La escena post-créditos en la que vemos a Barry y Arthur saliendo de un bar con el atlante con una ‘cogorza’ de esas que hacen historia haciéndolo aterrizar sobre un charco no me ha hecho nada de gracia y sinceramente esperaba algo más.
Con respecto a la aparición al final de George Clooney como el nuevo Batman del universo de Flash me ha dejado muy frío, como chiste y referencia a la olvidable ‘Batman y Robin’ no ha estado mal, pero como final para la cinta creo que ha sido muy decepcionante.
Por fin llegó el estreno de una de las películas más esperadas del año para un servidor. Tyler Rake se estrenaba en 2020 y pronto conquistó a un público que vio en este personaje a un John Wick militar. El filme fue un éxito y está hoy entre las diez más visonadas de Netflix, en el puesto 7.
Además el final de la primera cambiaba el final de la novela gráfica en la que se basaba por lo que dejaba la puerta abierta para su secuela que finalmente nos ha llegado ayer.
Lo que si es cierto es que con este tipo de películas lo único que te queda es hacerlo todo más bestia y es que recordemos que en la primera teníamos un impresionante (falso) plano secuencia de lo mejor de los últimos años. Y en la segunda parte se han propuesto superarlo.
La película comienza donde acababa la primera, con un Rake herido de muerte. Los primeros 20 minutos nos presentan a un personaje hundido no tanto por las heridas físicas sino por las psicológicas que ya estaban en la primera. Y es que en esta segunda parte vamos a conocer más al personaje y parte de su pasado al estar conectada la misión encomendada con su vida antes de la primera película.
En pleno retiro, Rake es visitado por un hombre sin nombre (cameo de Idris Elba) que le encomienda una misión peligrosa: rescatar a una familia que ha sido encarcelada por su propio patriarca, un gánster georgiano que junto con su hermano, lideran una peligrosa organización criminal.
A partir de aquí la película ya no va a parar, regalándonos espectaculares set pieces de acción, y no digo las mejores del año porque viene en camino Tom Cruise con Misión Imposible.
La escena de la cárcel es un inmenso plano secuencia de unos veinte minutos y he de decirlo, supera al de la primera parte en espectacularidad. Es brutal, sobre todo la escena en la que salen al patio.
Pero no va a quedar la cosa aquí y es que Tyler Rake 2 es muy generosa en acción y nos va a dar muchos momentos impresionantes como el asalto al tren, o al edificio tras el chivatazo del niño.
Sam Hargrave, este director promete y mucho
Sam Hargrave vuelve a la secuela. Su curriculum como director se limita a las dos Tyler Rake y he de decir que su carrera promete muchísimo. El realizador sabe colocar la cámara y eso se nota, ya que las coreografías son de lo mejor en el cine de acción de los últimos años superando incluso a la saga de John Wick que también tiene lo suyo en cuanto a esas impresionantes set pieces.
En cuanto a las escenas menos físicas, las de asalto y disparos he de decir que son de las mejores que he visto también en los últimos años, el mimo al detalle y al realismo (dentro de lo que cabe en este tipo de películas) es increíble, ráfagas cortas y cobertura, muy comando.
Tyler Rake ya no trabaja solo
En esta ocasión nuestro protagonista va a ir muy bien acompañado y yo lo celebro. Mendudo equipo. los hermanos Khan interpretados por Golshifteh Farahani y Adam Bessa.
Este comando de élite enriquece mucho la propuesta llevándose la pareja de hermanos varios minutos de pantalla.
La irrupción de Idris Elba, el hombre sin nombre, que trabaja para una organización secreta abre la puerta para más «misiones imposibles».
Consideraciones finales
Tenía yo las expectativas por las nubes y Netflix en esta ocasión no me ha decepcionado. Y es que hace unos meses me dejó un pco frío con El agente invisible de los Hermanos Russo. Pero en esta ocasión Joe Russo al guion, Sam Hargrave a los mandos en la dirección y un Chris Hemsworth entregado en cuerpo y alma al personaje hacen de esta secuela un paso hacia delante.
Solo es la segunda película pero Tyler Rake puede tener un gran recorrido si mantiene el mismo equipo y mejora un poco el transfondo narrativo. Si mejoran eso y son capaces de superar el plano secuencia de esta segunda parte en una hipotética tercera tendremos Tyler Rake para rato.
Hoy los héroes del cine llevan capa y mallas. En mi época, los 80 y 90, los héroes eran de pelo en pecho, gente de calle que sangraban y luchaba hasta el último estertor.
Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone, Jean Claude Van Damme o Bruce Willis eran actores que interpretaban a esos héroes: los tres primeros con esos cuerpos hercúleos daban seguridad si el malo iba a por tí; el cuarto era la fanfarronería personificada. Al final del milenio pasado, el cine de acción va cayendo hacia la serie B; algunos seguirían curtiéndose allí y otros se retirarían prematuramente.
Además, el action hero cambia con el nuevo milenio. A los Stallone y Van Damme les sustituyen otros actores que ya no tienen esos cuerpos. Gerard Butler, Keanu Reeves o Liam Neeson son en los dos mil los herederos como héroes de acción.
De esta nueva hornada, Gerard Butler es toda una rara avis, el que más se parece a los clásicos action hero. A colación de su nuevo estreno, Operación Kandahar, vamos a repasar sus mejores aportaciones al género, en definitiva sus diez mejores películas de acción. Y ojo que os va a sorprender la muy buena lista que va a quedar:
Gerard Butler se sumó al género de catástrofes con esta Geostorm. La premisa es de lo más absurda pero tener en cuenta que detrás de las cámaras y del guion se encuentra Dean Devlin, compañero habitual de Roland Emmerich.
Gerard Butler es aquí un ingeniero diseñador de satélites que deberá formar equipo con su hermano, con quien hace años que no se habla, para viajar al espacio y salvar al planeta de una tormenta artificial de proporciones épicas tras un fallo en cadena de la mayor parte de los satélites meteorológicos de la Tierra. A su vez hay un complot para asesinar al presidente de Estados Unidos.
Esto es una locura, personajes clichés y guion de vergüenza ajena, pero te lo pasas pipa: la película es súper entretenida.
La película tuvo un presupuesto alto: 121 millones de dólares y generó la cantidad de 221,6 millones, siendo la 45° película más taquillera en un año en el que las tres primeras superaron la barrera de los mil millones. Dominó el año Star Wars: Episode VIII – The Last Jedi, con 1,332,539,889 $, le siguió Beauty and the Beast con 1,263,521,126 y cerró el podio The fate of the furious con 1,236,005,118 $.
Otra película de catástrofes en la lista. Pero mucho más lograda que Geostorm, ya que la baza está en los personajes. Un asteroide va a colisionar contra la Tierra y los gobiernos de todo el mundo realizan un sorteo en el cual los afortunados podrán sobrevivir en refugios secretos. Esta decisión desata un caos a nivel mundial.
Esta película tuvo la mala suerte de estrenarse en plena pandemia. Con un presupuesto de 35 millones solamente recaudó 52,3 millones de dólares siendo la 27° más taquillera de un año para olvidar. The Eight Hundred lideró la taquilla con 461,421,559 $, Demon Slayer the Movie: Mugen Train fue la segunda con 453,210,959 y cerró el podio Bad Boys for Life con 426,505,244 $.
Esta franquicia («Has Fallen») merece tenerse en cuenta. Aunque no es lo más original del mundo funciona francamente bien. Esta que nos ocupa es un peliculote. Fantástico cierre de la trilogía del agente Mike Banning (Gerard Butler). Película de acción frenética con un Butler que disfruta muy mucho con el género y con este personaje.
Aquí Banning es acusado de un intento de asesinato contra el presidente de los Estados Unidos. Perseguido por su propia agencia y por el FBI, inicia una carrera a contrarreloj en la que deberá descubrir al auténtico grupo terrorista que ha puesto su mirada sobre el presidente.
Muy buena trilogía en la que la segunda parte es sin duda alguna un pequeño bajón, pero esta y la primera hacen que Mike Banning pase a ser recordado. Aunque la taquilla no respondió cómo debería y recaudó 146,7 millones de dólares con un presupuesto de 40.
Así, esta Objetivo: Washington D.C. fue la 58° más taquillera de 2019, un año dominado por Disney y Marvel con Avengers Endgame reventando las taquillas con 2,799,439,100$, el live action de El Rey León como la segunda más taquillera con 1,656,943,394$ y Frozen 2 cerrando las tres más taquilleras del año con 1,450,026,933$.
Entretenidísima cinta que nos retrotrae al cine de acción de los 90 puro y duro. Una película que sorprende por las distintas temáticas que aborda en tan solo 100 minutos.
Por un lado, tenemos cine de catástrofes cuando en la noche de fin de año, el piloto experto Brodie Torrance (Gerard Butler) realiza un arriesgado aterrizaje al ser su avión, repleto de pasajeros, alcanzado por un rayo.
El problema es que el piloto se ve obligado a aterrizar en medio de una isla devastada por la guerra y aquí pasamos a una cinta de acción palomitera al darse cuenta Torrance de que sobrevivir al vuelo ha sido solo el principio de una terrible aventura llena de peligros. El piloto deberá usar todo su ingenio para intentar llevar a los pasajeros a sus destinos sanos y salvos en una isla tomada por terroristas.
A destacar la dirección de un muy competente Jean-François Richet, realizador de la muy recomendable Asalto al Distrito 13.
La película tuvo un presupuesto de 25 millones pero la taquilla fue muy pobre: 52,228,094 de dólares siendo la 28° de un año que de momento está dominando de forma clara Super Mario Bros, con sus 1,319,255,040 millones. Le sigue Guardians of the Galaxy Vol. 3 con 808,394,615 y subiendo, para cerrarse el podio con Fast X y sus 660,529,813 millones hasta el momento.
Esta es una película que disfruté muchísimo en el cine. Personajes marca de la casa de Joe Carnahan por lo estrambóticos que resultan. Y acción, mucha acción. Podéis leer mi crítica aquí.
Una comisaría de policía de un pequeño pueblo se convierte en el improbable campo de batalla entre un asesino a sueldo, una inteligente policía novata y un estafador sin ningún lugar al que huir que busca refugio tras las rejas .
¿La lástima? Que esta película súper entretenida no la haya visto ni el Tato. Solamente 6 millones de dólares de presupuesto, pero recaudó la mísera cifra de 6,8 millones, no estando ni en la lista de las 200 más taquilleras del 2021. Un año dominado por Spiderman No Way Home con 1,912,233,593$. Le sigue The Battle at Lake Changjin con 902,548,476$ y cierra el podio Hi, Mom con 822,009,764$.
Cinta de acción palomitera al 100%. La primera aventura de Mike Banning es un peliculón de acción con un Butler espectacular. Un filme que nos recuerda a la Jungla de Cristal sin entrar en comparaciones absurdas. Un hombre contra muchos encerrado en un único escenario, en este caso la Casa Blanca.
Dirige Antoine Fuqua, realizador de la saga The Equalizer de Denzel Washington.
La película tuvo un presupuesto relativamente bajo: 70 millones de dólares y tuvo una recaudación de 170, 3 millones. La más taquillera del año fue Frozen con 1,280,802,282, Iron Man 3 con 1,214,811,252 y Gru 2: Mi villano favorito con 970,766,005.
Esta película dio en su día mucho de que hablar, entre otras cosas por lo fastizoide de su argumento, en el que un hombre pierde a su mujer e hija. Para colmo, el sistema judicial hace que debido a los típicos acuerdos legales, uno de los asesinos quede libre.
El personaje de Butler se salta todo lo que tenga que ver con ley y justicia para llevar a cabo una venganza como pocas se han visto en el cine en los últimos años.
Lástima que al final el guionista se bajase los pantalones con un final conservador para lo que había mostrado hasta entonces.
Por lo demás, una película muy buena que tras 300 colocaba al actor en el candelero.
La película tuvo un presupuesto de 53 mlllones de dólares y una recaudación de 127,9 millones de dólares, siendo la 45° más vista de un año en el que Avatar reventaría la taquilla con 2,743,577,587 millones. Le siguió Harry Potter and the Half-Blood Prince con 933,959,197 dólares y cerraría el podio Ice Age: Dawn of the Dinosaurs con 886,686,817 $.
Tras varios varapalos merecidos Guy Ritchie vuelve por sus fueros con RocknRolla acercándose a sus trabajos más exitosos de crítica y público con este cine gansteril barriobajero y de gran reparto, que aunque no consigue llegar al nivel de Lock & Stock y Snatch, Cerdos y diamantes es una muy buena cinta y puro Guy Ritchie.
Con un muy bajo presupuesto de 18 millones de dólares la película solo consiguió solamente 25,7 millones siendo la 170 de un año en el que El Caballero Oscuro tuvo la friolera de 1,003,045,358 $. Le siguió Indiana Jones y la Calavera de Cristal con 790,653,942 y cerraría el podio Kung Fu Panda con 631,744,560 $.
Película que hizo muy poco ruido y de la que actualmente se está rodandosecuela en Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria. Seamos claros: no inventa nada y bebe de muchos sitios (demasiado de Heat), pero es seca, tiene personajes rudos y escenas de acción impecables.
El robo a una Reserva Federal lleva a la brigada más temida de la ciudad liderada por ‘El gran Nick’ (Gerard Butler), a cazar a los ladrones.
Es la primera película del realizador Christian Gudegast, que ahora se encuentra rodando la secuela. Escenas de acción muy conseguidas con buenos tiroteos que resultan de lo mejor de los últimos años y un policía más malo que los villanos a los que persigue hacen que los excesivos 140 minutos no se hagan pesados.
Pero lo mejor de la película es el malo: Pablo Schreiber, que nos da una interpretación brutal.
A esperar con qué nos sorprenden en la secuela.
Juego de Ladrones tuvo un presupuesto muy limitado de 30 millones que lucen fenomenal para recaudar 80,5 millones de dólares, siendo la 90° más vista en un 2018 en el que encontramos hasta 5 películas de superhéroes en el top ten. La más taquillera del año fue la monumental Vengadores: Infinity War con 2,048,359,754 millones: ahí es nada. Le siguió Black Panther con otra barbaridad, 1,346,913,161 $ y cerró el podio Juan Antonio Bayona con Jurassic World El Reino Caído con 1,308,467,944 $.
¡ESTO ES… ESPARTAAAAAAA! Maravillosa, epiquísima, con un apartado técnico visual genial. Zack Snyder trasladaba de forma brutal la novela gráfica de Frank Miller y Lynn Varley. La cámara lenta llegó para quedarse. El propio Snyder se encargó aquí de escribir el guion junto a Kurt Johnstad y Michael B. Gordon.
Lo mejor aparte de un brutal Gerard Butler como Leónidas es el apartado visual que mejoraba lo ya visto en Sin City, cómic también de Frank Miller.
Una de mis películas del género favoritas y que convirtió a Zack Snyder en uno de mis directores favoritos (nunca he dicho que tuviese buen gusto cinematográfico).
300 fue un rotundo éxito en taquilla, ya que tuvo unos ingresos mundiales de 456 millones de dólares con un presupuesto de apenas 65 millones que lucían de lujo. Fue la número 10 del 2007 en un año en que las franquicias dominaron los primeros puestos. Piratas del Caribe: En el fin del mundo fue la más taquillera con 960,996,492 $, le siguió Harry Potter y la Orden del Fénix con 941,676,843 $ y cerró el podio Spiderman 3 con la nada desdeñable cifra de 894,983,373 $.
Hasta aquí este listado; ahora os toca a vosotros en comentarios. Os leo.
Sweet Tooth (El Niño Ciervo) nos entrega en Netflix una segunda temporada que, manteniendo algunos problemas de la primera, avanza más claramente en el desarrollo de los personajes y el enfoque ético de la serie.
Vistos los ocho episodios que componen esta segunda temporada, la primera gran diferencia es la pérdida del sentido de viaje. De hecho, la dupla que fuera corazón de la historia (o trío, si sumamos a Becky) está separada y recién se vuelven a reunir hacia los últimos tres episodios. Ello redunda en una temporada más fragmentada, pero que permite conocer más en profundidad a los personajes y su pasado, indisolublemente ligado al virus mortal que ha diezmado a la mayor parte de la humanidad.
Recordemos que al final de la primera temporada los Últimos Hombres capturaban a Gus y le disparaban a Jepperd (o Grandote). Ahora vemos que el primero es llevado al zoo de Essex, alguna vez refugio de Aimee Eden para híbridos, pero ahora tomado y reconvertido por el general Abbot en laboratorio para experimentar con ellos a la búsqueda de una cura contra el virus.
En el cautiverio, Gus toma conciencia de la existencia de otros como él y traba especial amistad con Wendy, niña-cerdo que parece oficiar como líder entre el resto.
Nuevas Alianzas
Jepp, en tanto, es auxiliado por la propia Aimee que, desde afuera, está urdiendo un plan para rescatar a los niños. Aprovechando su conocimiento del lugar, intentan infiltrarse haciéndose pasar por Últimos Hombres, a lo cual ayuda la marca identificatoria que Jepp lleva en el pecho por haber sido en el pasado parte de ellos. El intento se complica y deben huir con las manos vacías pero Jepp logra hacerle llegar a Gus su perro de peluche para que sepa que está vivo.
Becky (u Osa), la ex líder del Ejército Animal, ha logrado llegar hasta la casa de “Birdie” (es decir la “madre” de Gus) y si bien no la encuentra, consigue al menos establecer contacto telefónico y que le ponga al tanto de la existencia de una cinta en casete con un mensaje importante para Gus.
Uniéndose a un grupo de sobrevivientes nómades , traba amistad con un joven llamado Jordan. La cosa se pone incómoda cuando él manifiesta intención de unirse a Los Últimos Hombres para vengar la muerte de sus padres por parte del Ejército Animal.
Sin decir palabra sobre su pasado, Becky le acompaña a enrolarse y acaba revelando su verdadero bando cuando la milicia captura a Tigresa, niña con la cual en su momento tuviera conflicto y que la terminara desplazando de su liderazgo en el Ejército Animal.
A pesar de sus diferencias, Becky termina salvándole la vida y reconciliándose con ella pero, al igual que con Jepp en su momento, se niega a matar a Jordan y tampoco permite que Tigresa lo haga.
Conejillos de Indias
Decíamos que en esta temporada hay menos viaje y ello se debe, en buena medida, a que Gus y el resto de los híbridos se hallan la mayor parte de la misma en confinamiento. Desconocen la finalidad de ello, pero durante un fallido intento de fuga, Gus y Wendy cobran conciencia cuando en un recipiente descubren tristemente sin vida el cuerpo de Roy, niño-camaleón.
Detrás de los experimentos está, por supuesto, el general Abbot, villano por excelencia de la temporada y líder de Los Últimos Hombres. Está empecinado en hallar una cura que pretende monopolizar para convertirse en líder de las Tres Tribus y montar Evergreen, una especie de santuario para los humanos.
A tal fin, mantiene prácticamente cautivo al científico Adi Singh, cuya esposa Rani está infectada y en situación de rehén hasta que él logre dar con la cura.
El Origen
A través de flashbacks, filmaciones rescatadas y alguna experiencia hipnótica alucinatoria a la que Singh somete a Gus, vamos conociendo el origen del virus y nos enteramos que todo nació a partir de un proyecto llamado Midnight Sun (Sol de Medianoche), que pretendía detener el envejecimiento humano. Gillian Washington, cerebro impulsor, era bisnieta de James Thacker, explorador del Ártico que en 1911 diera con una población que no envejecía y vivía mucho más allá de los cien años.
Habiendo encontrado en una cueva de Alaska el barco de su bisabuelo y los microbios generadores de tal portento, Gillian montó un proyecto para probarlos en humanos y contrató a tal fin a la genetista Gertrude Miller, «Birdie» digamos…
Experimentando con pollos e inoculando óvulos, las pruebas arrojaron por un lado el nacimiento de Gus y por otro el virus mortal que contagió justamente a Gillian. Ello le convierte a él en el primer híbrido y a ella en la paciente cero…
Las autoridades hicieron abortar el proyecto y destruir todo lo vinculado al mismo, lo que incluía a Gus, pero la doctora Miller no lo pudo soportar y dio instrucciones a su colega Richard para que escondiera al niño en una cabaña apartada. Desde ese momento, ambos se convirtieron en sus “padres adoptivos”, pero ella ya no tuvo contacto y aunque se juramentó encontrarlo, las cacerías de híbridos hicieron que ir en su búsqueda fuera riesgoso para él, así que acabó por trasladarse bien lejos: Alaska…
Operación Rescate
Jepp y Aimee acaban pidiendo ayuda a un grupo de mercenarios que, moviéndose en antiguos aviones de fumigación, se hacen llamar Señores del Aire. A Jepp no le gusta la idea de recurrir a ellos, pero se termina negociando al prometerles el eventual botín de guerra obtenido en el rescate de los niños. Acaban aceptando al saber que los de Abbot tienen un tanque de guerra…
Jepp necesita sincerarse y le cuenta a Aimee de su pasado al servicio de Los Últimos Hombres. Poco importa que lo haya hecho para dar con un hijo suyo al que, por su condición de híbrido, rechazó al nacer y después se arrepintió: el que haya sido un cazador de híbridos es suficiente para que Aimee no quiera saber nada con él y le deje en tierra al momento de despegar los aviones con destino a Essex.
Jepp se las apaña, de todas maneras, para hacerse con un vehículo y llegar. Gracias a a su ayuda y a la operación de distracción montada por los Señores del Aire, logran rescatar a los niños. Y gracias también al aporte del Ejército Animal, ahora que Tigresa se ha reconciliado con Becky, de quien, entre tanto reencuentro, nos enteramos que Wendy es su hermana perdida.
Yellowstone
Escapando de los Últimos Hombres, se dirigen al hogar de Gus: Yellowstone. Gracias a la cinta dejada por su madre, el niño se entera que ella se ha ido a Alaska en busca de respuestas y si bien ha renunciado a encontrarlo, lo ha hecho para protegerlo.
La mala noticia es que Aimee se ha contagiado el virus, por lo que encomienda a Becky que tome la posta en cuidar a los niños cuando ella no esté. Se niega, por otra parte, a utilizar la cura por saber que fue preparada merced a la muerte de Roy.
Más malas noticias: un mensaje radial de Tigresa revela involuntariamente la ubicación del grupo y ahora las fuerzas de Abbot se dirigen hacia Yellowstone, previa masacre del Ejército Animal en el zoo. Lo bueno es que Tigresa, ya moribunda, logra ponerles al tanto y pueden preparse para recibirlos…
Mientras el general Abbot vuela hacia allí junto a su hermano Johnny, se muestra sorprendido de que las manadas de búfalos vuelvan a pastar las praderas, pero Johnny se siente mortificado por ser parte de la masacre que han dejado atrás y de la que se viene. Nos enteramos que han sufrido abuso en su infancia hasta que Doug (el general) mató a su padre.
Ya en Yellowstone, Johnny se rebela y no quiere participar de una nueva matanza. Intenta matar a su hermano, pero todo termina al revés y es este quien le mata por la espalda.
En lo que parece una versión de Solo en Casa pero en el bosque, Jepp, Gus y Becky montan una serie de trampas y entre los tres dan cuenta de la mayoría de los hombres de Abbot, quien justamente es molido a golpes por Jepp, pero alcanza a herirlo y va por Aimee. Cuando la atrapa, esta le enseña su dedo meñique y el temblor es señal inequívoca de que está contagiada. La sorpresa y el estupor de Abbot, son aprovechados por ella para clavarle una jeringa al cuello.
El final del villano, de todas formas, llega instantes después al ser arrollado por una manada de búfalos. Parece un deus ex machina pero adquiere sentido a la luz de lo que que había visto desde el avión y además todo indica que las bestias fueron convocadas por el propio Gus, lo que revela cierto poder o conexión con la naturaleza que hasta el momento le desconocíamos. No obstante ello y en un último estertor, Abbot logra herirlo con una flecha.
Sueños de Alaska
La siguiente imagen nos engaña un poco, pues vemos a híbridos y humanos participar de un funeral que da toda la impresión de ser el de Gus, pero es el de Aimee, en escena verdaderamente emotiva. Gus, por el contrario, se repone bien, lo cual sigue confirmando que no es un niño común, pero en el sueño de su convalecencia ha visto a su madre en Alaska y ese pasa entonces a ser es el nuevo destino del grupo en una tercera temporada en la que, según parece, volvemos a viajar.
Pero no son los únicos. Singh, a quien le ha fallado la cura, está obsesionado con Gus por creer que en él está la solución y también se ha enterado lo de Alaska. Lo mismo Zhang, una de las tres líderes que se habían reunido con Abbot y que pinta para villana de la próxima temporada en su reemplazo.
Balance de Temporada
Decíamos en el análisis de la temporada anterior que la serie se aleja bastante del espíritu del cómic original al presentar una propuesta más luminosa, colorida y con una atmósfera menos expresionista y más optimista. En ese sentido, nada ha cambiado…
Sin embargo, hay un intento por acercarse a lo más oscuro y crudo del cómic, ya sea a través de un implícito planteo existencialista o de una violencia algo más explícita aun cuando solo lo sea en sus resultados: no vemos al general Abbot masacrar al Ejército Animal, pero sí una montaña de cadáveres y no sé si no es peor. Tampoco vemos a Singh abrir a los niños híbridos que estudia, pero sí al niño-camaleón dentro de un recipiente o al pobre niño-cocodrilo con la cabeza abierta.
Lo curioso es que la serie no parece querer renunciar al público de más corta edad, lo cual se advierte en el cándido tratamiento que da a los híbridos y sus relaciones, más Disney que Netflix. Y allí reside el principal problema: la serie no termina de definir a qué público quiere apuntar, pues claramente las imágenes antes mencionadas no parecen adecuadas a un público infantil.
Aun así, esta segunda temporada da un importante paso adelante en el desarrollo de los personajes, siendo sin duda Jepp el más interesante en la medida en que el gran desempeño de Nonso Anozie nos transmite eficazmente cuanto le pasa por dentro con su pasado y sus culpas. Tuvo un hijo híbrido, pero lo rechazó y cuando se arrepintió era tarde; se unió a los Últimos Hombres para encontrarlo, pero al no poder hacerlo y sobre todo tras conocer a Gus, termina viendo en cada uno de los híbridos a su propio hijo.
Y si hablamos de grandes actuaciones, hay que destacar una vez más la del niño Christian Convery, pues es una pesada carga para un actor de trece años (once en la primera temporada) encarnar a alguien tan cargado de conflictos con respecto a su origen, así como de dudas y culpas que quedan evidentes cuando le toca mentir al resto de los híbridos sobre el destino de Roy.
Becky (Stefania LaVie Owen) también ha mostrado un gran crecimiento y su rol pinta más central en la tercera temporada ahora que Aimee (Dania Ramírez) ha partido y los híbridos han pasado a depender de ella .
Con los “villanos” tengo más reservas. El general Abbot (Neil Sandilands) nunca ha terminado de hacernos entender qué busca: está claro que quiere la cura para tener en un puño a los otros líderes y que su idea es ser la cabeza de un selecto santuario para pocos, pero pareciera solo búsqueda de poder por sí mismo y no se explotó la posibilidad de darle matices al personaje con sus abusos de infancia. Además, es bastante torpe y dejó vivo dos veces a Jepp. Mucho más interesante me pareció Johnny (Marlon Williams)…
Otro al que no termino de descifrar es a Singh (Adeel Akhtar), cuya histriónica obsesión parecía tener que ver con su esposa, pero cuando esta acabó por marcharse al saber lo que hacían con los híbridos, su actitud no cambió. Así como lo de Abbot pareciera búsqueda de poder sin más, lo suyo parece simple testarudez por no rendirse o, a lo sumo, obsesión científica.
Hay personajes secundarios que tampoco han sido bien explotados. Jordan (George Ferrier) pintaba importante y desapareció sin pena ni gloria. La señora Zhang (Rosalind Chao) da toda la impresión de ser el gran villano de la tercera temporada, pero no es que la hayamos conocido tanto como para que eso nos genere algo.
Igual de difusas algunas cuestiones científicas, como las flores moradas: aun no se entiende su lugar en la historia y lo mismo las hemos visto funcionar como alucinógeno hipnótico que para bombardeos.
Tampoco queda claro por qué iba a desarrollarse específicamente un niño con cornamenta de ciervo ni el criterio con el cual los híbridos que nacen se asemejan a uno u otro animal. Quizás los microbios sean una especie de resumen de todos los ADN de la naturaleza, pero mientras no lo sepamos parece simple azar. En el cómic no importaba mucho, pero la serie da más lugar a la cuestión científica y como tal debería explicarlo; ojalá lo haga…
Esta segunda temporada plantea un dilema ético que toma como ejes la culpa, la redención y la búsqueda de los seres queridos como lo único a qué aferrarnos en medio del apocalipsis. La culpa que siente Aimee al saber que la cura fue elaborada al costo de uno de sus niños híbridos es la misma que siente la esposa de Singh al saber de la existencia de los mismos. Ambas aceptan el propio destino antes que salvarse con la desgracia de otros y, al hacerlo, llevan a reflexionar sobre cuáles son los límites a la hora de buscar la supervivencia…
No todos eligen el mismo camino y los hermanos Abbot lo demuestran: el abuso infantil puede convertirte en un monstruo o no y está en cada uno de nosotros el decidir serlo más allá de nuestro pasado. Me viene a la cabeza ese excelente cómic de Alan Moore que fue La Broma Asesina y que planteaba algo parecido al contrastar los caminos elegidos en circunstancias similares por el Joker y el comisionado Gordon. No son los hechos los que nos convierten en monstruos, sino nuestra forma de afrontarlos…
La tercera temporada será la última y siempre es buena noticia que una serie tenga su cierre. Por lo pronto, volvemos a viajar: en este caso a Alaska y en medio de un conflicto a tres puntas que incluye a Zhang y a Singh, quien ahora parece actuar en soledad y guiado solo por su obsesión.
En el balance final, esta segunda temporada ha estado medio escalón por encima de la anterior y ojalá el rumbo se vea confirmado en la última que, llegue cuando llegue, estaremos aquí para analizarla.
Gracias por leer y por la paciencia de esperar. Hasta pronto y sean felices…
Que Batman y el resto de superhéroes son conocidos en el resto de mundo es un hecho que el cine ha ayudado a promover y a explotar, así que verlos plasmados en otras formas de entender el cómic no es un paso disparatado. Hemos visto como artistas europeos reinterpretaban a estos personajes y el manga no podía ser menos.
De la mano de Kia Asamiya, ‘Batman: el hijo de los sueños’ vio la luz hace casi dos décadas, ahora ECC Ediciones nos trae esta nueva edición para quienes deseen saber cómo luce El Caballero Oscuro en manos de un mangaka.
Hay una droga en las calles de Gotham que hará realidad tus sueños.
Durante un minuto, durante una hora, durante toda una noche si tienes suerte,
puedes convertirte literalmente en tu ídolo, siempre y cuando tu ídolo sea uno de los mayores enemigos de Batman.
¿El precio de realizar tu fantasía?
Es alto. El más alto. Pero por saborear la gloria criminal,muchos están dispuestos a pagarlo.
Batman ha de encontrar al proveedor de esta droga surrealista y mortal, y la búsqueda le lleva hasta Tokio en una confrontación con el enemigo químicamente mejorado definitivo…
Más allá de Batman, nuestra protagonista es Yuko, una periodista que viaja a Gotham junto a su equipo para realizar un programa especial sobre el cruzado y tratar de conseguir una entrevista. Llega justo a tiempo para asistir a una oleada de ataques de los villanos más conocidos, aunque hay algo más que se esconde y que va a obligar a nuestro vigilante a sacar su lado más detectivesco.
Obviamente, toda la trama llevará a Bruce Wayne a Japón donde tendrá lugar la última parte de la historia y así llevar al personaje a terreno desconocido, a la par que conocido para los lectores nipones.
Nada es casualidad y todo estará entrelazado para que la historia sea coherente con el final que nos espera.
Lo primero que nos puede chocar en este cómic es el aspecto artístico, por las diferencias entre el estilo americano y japonés, pero una vez superado este primer contacto, todo fluye de manera muy orgánica. No es una trama que nos vaya a descubrir la pólvora, pero todo se hila de una forma que hace la lectura muy atractiva e interesante.
Se mezcla con acierto, lo que es el personaje de Batman y su lucha contra el crimen con el atractivo mediático que genera su figura y sus puestas en escena. Algo muy actual eso tratar de conocer a fondo a nuestros ídolos y hacer una religión de ello.
Otro punto a favor de ‘Batman: el hijo de los sueños’ es su utilización de Bruce Wayne. En muchas ocasiones las historias se centran en el caballero oscuro y olvidan a su alter ego en la consecución de las tramas. La presencia del playboy en este cómic me ha recordado a ‘El Caballero Oscuro’ de Christopher Nolan y la subtrama de Bruce Wayne y Lau.
Pese a que no nos sorprende demasiado cuando se descubre quien está tras esos ‘clones’, todo está tan bien hilado que no llega a importar demasiado.
Es cierto que el papel de Yuko es meramente (en muchos momentos) el de una damisela en apuros e interés romántico de Bruce Wayne, pero tiene mucha personalidad y acaba ganándose un lugar de importancia en la historia.
En el apartado gráfico, el estilo de Kia Asamiya es muy reconocible y no se puede negar su autoría. Quien haya leído algo de este mangaka lo va a notar desde la primera página. Por ponerle alguna pega diría que el diseño de Bruce Wayne, con esa descomunal nariz no ha sido del todo de mi agrado, pero no desentona con el resto de diseños.
Conclusión
‘Batman: el hijo de los sueños’ es un cómic muy interesante que combina muy bien el manga con una historia muy clásica de este personaje. Investigación, villanos icónicos y un viaje a Japón para sacar al caballero oscuro de su zona de confort.
Las escenas de acción están muy bien logradas y consiguen que todo quede genialmente plasmado en cada una de las viñetas que forman este tomo. Más de trescientas páginas que nos van a dejar muy buen sabor de boca.
Un acercamiento muy bien conseguido del manga al cómic de superhéroes que tan de moda está últimamente gracias al cine.
Pese a tiempo que ha pasado por ‘Batman: el hijo de los sueños’, no ha envejecido mal y mantiene muy bien el tipo y es una muy buena recomendación para un aporte diferente sobre el más conocido vigilante de Gotham.